La Sirenita: Viñetas

Punto de vista de Ariel y Eric.

Capítulo 10: Has sido tú todo este tiempo.

Me aferraba con fuerza del barril que Flounder jalaba en dirección al barco de bodas de Eric. Estaba desesperada, tenía que llegar a él antes de que se casara con la bruja del mar. Cuando Scuttle nos había ido a avisar, todo el rompecabezas había terminado de encajar para mi y me sentía tonta… había sido tan ingenua. Úrsula había planeado todo desde un inicio, porque quería hacerme parte de su colección en su cueva, debía aceptar que había caído en la trampa. Quitarme la voz había sido algo premeditado. En esos momentos me arrepentía de no tener mi aleta y poder nadar muchísimo más rápido. Sin embargo debía actuar e ir a impedir aquella boda. No tenía idea de lo que haría, sin mi voz no podría explicarle los motivos a nadie, ni a Eric, pero estaba dispuesta a luchar contra Úrsula si era necesario.

Flounder nadó un poco más y descubrimos que el barco había suspendido su marcha en medio del océano, así que pudimos alcanzarlo rápidamente. Con algo de esfuerzo trepé por uno de los remos y cuando llegué a la borda me encontré con aquella celebración echa un caos gracias a Scuttle: Pajarillos volaban entre la gente, estrellas de mar se pegaban al cuerpo de Úrsula, un cangrejo azul le pinchaba la nariz y las focas jugaban con ella como si fuera una pelota.

Visualicé a Eric a lo lejos, no se movía y tenía la mirada perdida como la última vez en que lo había visto cuando le dijo a Grimsby que iba a casarse con esa chica. Ella lo tenía embrujado, no me quedaba duda.

Estaba a punto de ir hasta Úrsula y enfrentarla cuando vi a Scuttle jalarle el medallón que contenía mi voz atrapada. Mi amigo y la bruja forcejeaban hasta que Max le pegó una mordida a Úrsula y el caracol dorado rodó hasta mis pies y se rompió.

Mi voz fue subiendo hasta mi garganta en un halo dorado. Sentí cosquillas y una calidez indescriptible cuando llegó a mi.

Miré a Eric y su rostro ya no lucía perdido… me miraba con sus ojos azules chispeantes y su hermosa sonrisa.


El cuerpo no me respondía. A ratos permanecía quieto y otros se movía a voluntad propia sin que pudiera hacer nada. Las palabras salían de mi boca sin que yo quisiera pronunciarlas. Por momentos era consciente de lo que pasaba pero en otros no, me sentía sumido en un letargo pese a tener los ojos abiertos. La sensación era muy extraña y no podía controlarlo. Trataba de moverme o de gritar, pero no lo conseguía. Era como si alguien más se adueñara de mi cuerpo y me manejara a su antojo como una simple marioneta.

Me encontraba en un lapso de parálisis y lo único que alcanzaba a distinguir era voces gritando y mucho ruido a lo lejos. Me concentré en poner atención y distinguir algo familiar en aquel alboroto pero me estaba siendo imposible. Mientras luchaba en mi interior, distinguí a lo lejos el sonido de algo que se quebró y que dio paso a la voz que me había rescatado en el día de mi cumpleaños.

Desperté de aquel hechizo y lo primero que vi fue a Ariel que lucía hermosa y sonriente frente a mi… ella estaba cantando aquella melodía con la que me había obsesionado, provenía de su interior.

— ¿Ariel?

— ¡Eric! —exclamó ella con una melodiosa voz que me dio escalofríos

— ¡Puedes hablar! —corrí a su encuentro y le tomé las manos — Eres tú… ¡has sido tú todo este tiempo! —declaré, emocionado aun sin poder creerlo. Me incliné hacía ella y sentí sus manos posarse en mi pecho… quería besarla… moría de ganas de hacerlo.

En ese momento me sentí el hombre más feliz del mundo. Agradecía infinitamente que fuera Ariel la que me hubiera rescatado, agradecía que aquella fuera una hermosa coincidencia que la vida había urdido, porque, sin darme cuenta me había enamorado como loco de ella en ese tiempo.

Aquella chica me había hecho sentir cosas que jamás imaginé sin siquiera decir una sola palabra y descubrir en ese momento que podía hablar, escucharla pronunciar mi nombre, era una de las cosas más hermosas que me había pasado en la vida.


Como saben, la sirenita es mi película favorita de disney. Siempre que la veo y ahora de adulta pienso cosas o veo detalles que antes no y por ello surgió este proyecto y esta idea de hacer viñetas y ampliar las escenas que más me gustan. En esta escena en particular, me encnata imaginar lo que pasa por la mente de Ariel cuando va desesperada hacia el barco a impedir la boda y al rescate de Eric, pero más me gusta cómo Eric la mira cuando sale del hechizo y se da cuenta que puede hablar y corre hacia ella y le dice: "has sido tu, todo este tiempo" pfffffff! Él lo sabía y en parte deseaba que fuera ella porque para ese punto ya estaba enamorado de ella. Los amo mucho como pareja, creo que son perfectos por separado como personajes y juntos.

Y así termina este fic, con esta viñeta y festejando mis 10 años en , gracias por acompañarme en esta travesía. Espero que hayan sido de su agrado.

Princesa Saiyajin.