Viñeta 10 | Avery II. (Prohibido).

Disclaimer: No soy Jotaká, ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece. Lástima.

Esta colección de drabbles participa en el #Drabblectober propuesto por Tanit (TanitbenNajash) en Twitter.

Advertencias: Aquí me tomé ciertas libertades. *risita malvada* :3

...

«Amor prohibido susurran por las calles,

porque somos de distintas sociedades».

—Amor prohibido Selene.

...

—Deberíamos dejarlo.

No sabe por qué lo dice; tal vez por costumbre, tal vez por consuelo. Antes de decirlo, sabe que no tendrá respuesta. Nunca la tiene.

Así que enciende un cigarrillo y disfruta de exhalar figuras sin forma.

Está acostada mirando el techo, todo el calor que circula por su cuerpo es el del cigarrillo en sus pulmones, el resto se encuentra casi tan frío como el sujeto que yace a su lado. No es su novio, no es su amigo con derechos, ni siquiera es un conocido.

¿Viejo compañero con el que tiene sexo frecuente? Sí, es una mejor descripción; es toda la relación que tiene con él.

Como siempre que se encuentra en esa destartalada habitación se pregunta por qué lo hace.

¿Por qué folla con un sujeto que solo la usa para desquite?, ¿por qué deja entrar en su carne a un tipo que la usa para sacarle información?, ¿por qué?

Porque está en una maldita Guerra y no necesita darle respuestas a nadie; porque puede follar con sus amables, condescendientes y caballerosos compañeros de trabajo, pero sería lo mismo que hacerlo con su mano; porque cuando Avery se desquita con su cuerpo no siente.

Siente que cada parte de su cuerpo quema, siente que las marcas de sus dedos y dientes se quedaran para siempre en ella, siente que llega hasta su alma y la incendia.

No se siente sola y eso en definitiva es ganancia en una Guerra. Mira las marcas en su abdomen y piernas y lo siente junto a ella. Fantasea y acumula libido hasta que le da rienda suelta con él. Deja caer su fachada de señorita recta e inquebrantable apenas entra en ese cuartucho con pintura escarapelada.

—Tengo que irme.

La diferencia entre que él esté recostado a su lado y que no esté es mínima; solo diferente por el peso en la cama.

—Nos vemos el próximo mes—dice y enciende un segundo cigarrillo.

La respuesta que recibe es el de ropa siento puesta y, luego, el de la perta cerrándose.

No es sino hasta muchas horas después que se levanta de la maltrecha cama de esa maltrecha habitación que los rasguños y marcas comienzan a arder. Y solo sonríe vagamente en su casi siempre inexpresivo rostro.

...

N° de palabras: 378. (Juro que intenté que me saliese un número redondo, pero nada).

Pues cuando busqué a Avery me salió que fue castigado por darle información falsa del Departamento de Misterios a Voldy y he aquí mi teoría sobre cómo conseguía la información.

Besos,

Carly.