Lexa miró al gracioso hombrecillo que tenía delante y el señor Harper la miró a su vez con sus ojos castaños de forma cálida.
Cuando era estudiante, había otro consejero, que era básicamente un cerdo y había acabado sin licencia luego de que descubrieran que coaccionaba a los alumnos.
Pero el señor Harper parecía amable y del tipo de persona con quien puedes hablar y estar seguro que de verdad te va a escuchar.
-Supongo que se pregunta por qué le he pedido que venga, señorita Woods-El hombre colocó los codos sobre el escritorio-Como usted misma sabe, Aden ha estado viniendo dos veces por semana y hemos podido hablar de muchas cosas.
Lexa estaba interesada y un poco preocupada.
-¿Ha descubierto algo malo…?
-Señorita Woods, su hermano es un chico sensible y muy listo. Sin embargo, creo que necesita más motivación en la vida-La miró aún de forma muy amable-Aden reciente la ausencia de sus padres. Y si, sé que usted, por lo que he escuchado, ha hecho lo mejor que ha podido, pero a veces no es suficiente porque el cariño de unos padres no se puede suplir…
-Ni Aden ni yo tuvimos nunca el cariño de nuestros padres-Respondió Lexa. No de forma defensiva, sino más bien confusa.
-Lo sé. Y exactamente allí radica el problema. Creo que Aden tiene la sensación de que no es lo suficientemente querible. Una madre que a penas conoció, un padre que aunque fuese abusivo, era su padre y le abandonó…
-Está en la cárcel-Le corrigió la chica.
-Lo sé-Asintió-Pero Aden aún lo siente como un abandono.
-Créame, señor Harper, mi hermano está mejor sin mi padre. Los dos lo estamos.
-Por supuso que lo estáis. No es eso a lo que me refiero. Me refiero a la forma en la que se siente Aden. Está en una etapa difícil, en donde está sufriendo una transición de niño a adolescente. Y todas esas cosas que sufrió de pequeño aparecen ahora, haciéndolo sentir confundido, frustrado y lleno de ira.
Lexa conocía muy bien esas sensaciones. Ella misma las había experimentado. Pero había tenido que superarlas rápidamente si quería sacar a su pequeño hermano adelante. Así que lo había hecho. Pero para Aden quizás era diferente. La verdad es que nunca había pensado en el hecho de que ella llegó a conocer a su madre y tuvo unos cuantos años felices bajo su cuidado, en donde se sintió querida. Pero Aden nunca experimentó eso. Él solo experimentó los ataques de ira de su padre y los intentos de Lexa por ayudarle. Supuso que de alguna forma, el señor Harper tenía razón.
Ella no era suficiente para Aden. Ella no era ni su madre ni su padre.
-Yo… ¿Qué puedo hacer? No puedo darle padres a mi hermano-Apretó la mandíbula-Y no pienso dejar que ninguna otra familia lo aparte de mi lado.
El señor Harper sonrió a medias.
-Aden no necesita padres, señorita Woods. Solo necesita saber que su heroína cree en él-Lexa vio como el hombrecillo sacaba una hoja del cajón y colocaba un dibujo delante de ella-Esto lo ha dibujado Aden-Le dijo-Me ha contado que esta de aquí…-Dijo señalando una chica con una espada y pintura en la cara. Lexa no se había dado cuenta pero Aden dibujaba bastante bien. ¿Cómo es que no sabía eso de su hermano?-… es un personaje de un comic que le gusta-Miró a la chica a los ojos-Pero en el momento en el que usted entró por esa puerta no pude evitar pensar en las similitudes… y entonces lo entendí.
Volvió a sonreír a medias.
-Usted es su heroína, señorita Woods. Y todo lo que necesita Aden es que su heroína le demuestre y le haga saber que aunque nunca tuvo el amor de sus padres, tiene el suyo-Lexa sintió que sus ojos ardían-Sé que con la motivación adecuada el chico puede lograr grandes cosas. Y estoy seguro de que usted también lo sabe-Lexa asintió sin dejar de ver el dibujo-Motívelo. Motívelo de la forma en la que nunca nadie lo hizo con usted. Dígale que logrará grandes cosas en la vida, y estoy seguro de que la escuchará.
Lexa cogió el dibujo y lo miró más de cerca. La chica estaba venciendo a tres chicos gamberros.
-No tenía ni idea…-Suspiró sonriendo un poco.
-Me gustaría que Aden siguiera viniendo a hablar conmigo, si le parece bien.
-Sí, me parece muy bien.
-Bien… ¿le ha dicho que necesita tutores para física y biología?
-Sí, ya estamos en ello. Le aseguro que aprobará todo. Me encargaré personalmente de ello.
-Bien, porque yo también estoy seguro de que lo hará -Respondió el señor Harper divertido.
Clarke llegó al taller y al entrar, vio a Lexa hablando con uno de los chicos que supuso trabajaba allí, pues ambos estaban vestidos con el overol azul. Aunque tenía que aceptar que a Lexa le quedaba muchísimo mejor. Parecía estar hecho a medida para su cuerpo. Se perdió en la vista de sus caderas y su trasero y no pudo evitar sonreír al ver cómo era Lexa quien le explicaba al chico lo que debía hacer con el auto. Se sintió orgullosa y muy pero muy excitada, viéndola allí, llena de grasa y sudor, dando órdenes.
Se inclinó sobre el capó abierto y apretó unas cosas con una llave de tuerca.
Bueno, eso era sexy. Pensó mordiéndose el labio.
Le dijo algo más al chico y se secó el sudor de la frente con el dorso de la mano. Parecía cansada. Pero aun así estaba muy atractiva y Clarke apenas pudo controlarse para no correr hasta allí y besarla hasta perder la respiración.
Lexa se dio cuenta de su presencia y sus ojos parecieron brillar.
La rubia la saludó con la mano acercándose.
-Pensé que tenías clases hasta las siete.
-Sí, pero el profesor está enfermo y su asistente es amigo mío así que pude escaquearme.
Lexa pareció divertida.
-No está bien faltar a clases, princesa.
-Si es para ver una mecánica sexy, seguro que si-Las comisuras de los labios de la morena se elevaron.
-Recuerda que no vienes a verme a mí.
-Sí, vengo en calidad de profesora, lo sé.
Lexa miró a un lado cerciorándose de que no estaban siendo observadas.
-Dios, ¿Qué te has puesto hoy que hueles estupendo?-Le preguntó con voz rasposa.
Clarke se estremeció.
-Son mis feromonas que enloquecen cuando te ven-Sonrió Clarke.
-¿Tus qué?
-Luego te lo explico-Rio la rubia.
-Gracias por hacer esto, de verdad. No sabía a quién más preguntárselo y ya que tú estudias medicina pensé…
Lexa le había preguntado a Clarke si podría servir de tutora a Aden. Al principio no se había dado cuenta de lo que significaba, hasta que había sido muy tarde.
Ella tenía la regla de no llevar nunca sus rollos a casa. Sin embargo Clarke estaba a punto de entrar y no solo eso, pasaría tiempo con su hermano.
Sintió pánico de repente.
Se sobresaltó cuando la mano de Clarke cogió la suya acariciando sus dedos.
-No tienes nada que agradecer. Lo hago encantada-Vio que la rubia estaba mucho más cerca.
-¿Estás segura de que no quieres que te pague…?
-No-Dijo rotundamente-Al menos no con dinero-Le susurró de forma lasciva.
-Clarke…
-¿Qué?
-Aquí no-Clarke miró sus labios.
-¿Qué? ¿Tienes un novio secreto entre los trabajadores?-Lexa sonrió.
-¿Un novio? No sé lo que es eso, gracias a dios.
-No es tan malo…
La morena alzó una ceja.
-¿No le ha gustado su primera experiencia con una chica, señorita Griffin?
-Mmm bueno… no ha estado mal-Dijo en tono de broma y Lexa sonrió ampliamente, haciendo que miles de mariposas volaran en el estómago de Clarke.
Ya no podía seguir negándolo.
Estaba enamorada de Lexa Woods.
Oh mierda.
-Eso no era lo que decías la otra anoche-Le susurró Lexa apretando su mano-Cuando hacía que te corrieras una y otra vez…-La rubia se sonrojó pero no pudo evitar sonreír.
Estuvo tentada a robarle un beso pero fueron interrumpidas.
-Lexa…-Anya apareció mirándolas entre curiosa y divertida-Gustus te necesita en el todoterreno-Le anunció mirando luego a Clarke con media sonrisa.
Lexa se apartó enseguida de la rubia carraspeando.
-Enseguida voy-Contestó la morena y Anya dio un par de pasos atrás sin dejar de mirar a Clarke, hasta que se fue-Debo seguir trabajando, pero ve arriba. Aden sabe que vendrías.
Clarke cogió aire y por fin se atrevió a preguntar lo que había querido preguntar desde que Lexa le pidió el favor.
-¿Estás bien con esto?
-¿Con que?
-Conmigo estando en tu casa…-Frunció los labios-Sé que dijiste…
-Sé lo que dije. Pero esto… es diferente-El corazón de Clarke se paralizó. ¿Lexa le estaba diciendo que ella diferente?-Tú estás aquí para enseñarle a Aden. No para…
-¿Enseñarte a ti?-Preguntó divertida, aunque decepcionada porque había pensado que Lexa diría otra cosa.
Lexa sonrió a medias y le acarició la mejilla de forma fugaz con el pulgar.
-Te veo en un rato-Le guiñó el ojo y Clarke la miró alejarse.
Bueno, definitivamente estaba hasta las trancas.
Lexa entró a casa sintiéndose bastante agotada. Había sido un dio con mucho trabajo y encima Gustus le había encargado que le enseñara un par de cosas al chico nuevo. Como si no tuviera suficientes cosas que hacer.
Escuchó risas y caminó hasta el pequeño comedor, encontrando a Clarke y a Aden charlando sobre enzimas en la mesa con un montón de libros abiertos. Clarke le daba algunos ejemplos que arrancaban las carcajadas del chico, pero que parecían hacerle entender a la perfección.
Sintió una sensación cálida en su pecho y no pudo evitar sonreír a medias al verlos juntos. Clarke parecía tener muy buena mano con los chicos, o al menos con su hermano.
Aden parecía encantado y nada aburrido.
Había esperado llegar y encontrar a Clarke batallando con él para que se aprendiera las cosas. Pero era todo lo contrario.
Clarke levantó la vista y la vio.
-Hey, llegaste-Sonrió y Lexa se preguntó que se sentiría poder ver esta escena cada día de su vida y ser recibida por esa sonrisa cada vez que llegara de un día duro de trabajo.
Debía ser estupendo…
-Parece que vosotros dos lo estáis pasando bien.
-Aden es un alumno ejemplar-Comentó Clarke mirando al chico que se sonrojó pero parecía muy orgulloso de sí mismo.
-Lo es-Afirmó Lexa sorprendiendo a su hermano-Es muy inteligente-Le dijo mirándolo con cariño.
Aden apartó la vista aun sorprendido y sonrojado.
Quizás el señor Harper tenía razón.
Iba a motivar a Aden porque no iba a permitir que acabara como ella. Con un trabajo que a penas cubría sus gastos. Él iba a lograr grandes cosas.
-Así que habéis estado estudiando todo el rato.
-Bueno, hemos hecho un descanso para dibujar…-Clarke parecía un niño que ha hecho una travesura.
-¡Clarke dibuja genial, Lex! Mira…-Le mostró un dibujo que Clarke había hecho de los personajes de su comic favorito.
-Tú también dibujas muy bien.
-Quizás podrías darme clases también-Le dijo el chico esperanzado y Clarke miró enseguida a Lexa.
-Oye, una clase a la vez, campeón-Aden sonrió.
-¿Vas a quedarte a cenar, Clarke?-Preguntó mirando a la rubia.
Lexa casi se puso celosa. Parecía que su hermano tenía un pequeño enamoramiento con su nueva profesora.
No podía culparlo…
-No lo sé, yo…-Miró a Lexa sin saber que decir.
-Claro que va a quedarse-Sentenció-Si es que no tienes nada mas que hace, claro.
Clarke negó.
-Genial-Lo celebró Aden.
-Voy a ducharme-Les dijo Lexa sin dejar de mirar a Clarke-Enseguida regreso.
Aden y Clarke siguieron repasando algunas cosas y Lexa podía oírlos de camino a su habitación.
Clarke se quedó unos minutos sola cuando Aden le dijo que iría a buscar sus comics para mostrárselos, y no pudo evitar curiosear alrededor.
Era un piso pequeño, pero parecía acogedor. Tenía una cocina pequeña que se conectaba con un pequeño comedor, que estaba al lado de un salón con un sofá grande y una mesilla con fotos.
Cogió una de las fotos en donde estaba una Lexa adolescente con un niño pequeño. Sonrió sin remedio. Aunque los ojos de la chica parecían cansados, parecía feliz mirando a su hermano mientras este miraba a la cámara con una mueca.
Se veían tan inocentes…
Pero Clarke tenía la idea de que Lexa no había tenido una vida fácil. Y le encantaría conocer realmente su historia. Quería saberlo todo.
-Recuerdo ese día-Clarke se sobresaltó y vio a Lexa recostada en el marco de la puerta que daba a un pasillo donde supuso que estaban las habitaciones.
Estaba vestida con unos pantaloncillos cortos de jean y una camisa de franela de cuadros encima de una camiseta blanca.
Clarke podía percibir su olor a limpio desde allí.
-Lo siento, no quería…
-Está bien-Lexa se acercó y le quitó la foto mirándola-Fue hace diez años. El día en el que Aden me dijo por primera vez que me quería-Sonrió y Clarke no pudo evitar hacerlo también-Ahora no lo hace ni por casualidad-Puso una mueca y luego frunció el ceño-Quizás yo también debería decírselo más seguido…
Clarke colocó la mano en su brazo.
-Estoy segura de que lo sabe-Le susurró y se miraron.
Lexa se dio cuenta de que era la primera vez que le contaba algo así a alguien. Ni siquiera con Anya lo había hecho.
-¿Clarke?
Las chicas se giraron y vieron a Aden con un montón de comics en las manos.
-Oh no-Murmuró Lexa-Aden, estoy segura de que Clarke no quiere…
-Está bien. Le he pedido que me los muestre-La tranquilizó Clarke y Lexa se encogió de hombros.
-Después no digas que no te lo advertí. Puede pasarse horas hablando del tema.
Lexa los dejó y se fue hasta la cocina para empezar a preparar la cena.
Unos minutos más tarde Clarke la sorprendió abrazándola por la espalda.
Lexa se paralizó cuando sintió el cuerpo de Clarke muy cerca del suyo, sus manos en su vientre y la forma exacta de sus pechos rozándola.
-¿Aden?-Le preguntó.
-Dijo que iba a ducharse.
-Bien.
-No tengo que quedarme si no quieres…-Comenzó a decir Clarke y dejó un beso en su cuello haciendo que Lexa se estremeciera.
La morena estuvo a punto de dejar lo que estaba haciendo, girarse y besarla con fuerza.
Necesitaba sentir su sabor.
Pero en lugar de eso se giró simplemente mirándola con intensidad.
-¿Quién ha dicho que no quiera?
-Bueno…
-No quiero que te sientas incomoda por lo que dije sobre traer chicas aquí ¿está bien?-La rubia asintió-Sin embargo prefiero que no le comentemos nada a Aden…
-Sí, claro, lo entiendo.
Lexa miró sus labios.
-Ahora aléjate de mí porque eres una maldita tentación-Clarke sonrió.
-¿No quieres ayuda en la cocina?
La otra chica levantó una ceja.
-Pensé que no cocinabas…
-No dije que iba a ayudarte a cocinar-Susurró acercando su rostro al de Lexa.
-Es usted terrible, señorita Griffin.
Clarke se mordió el labio sonriendo como una pillina y Lexa se alejó mirando la carne con champiñones que estaba en el fuego.
Lexa se preguntó si Clarke alguna vez había tenido una cena tan sencilla como esa. Probablemente estaba acostumbrada a cosas ostentosas. Pero la rubia parecía contenta y divertida de ayudar aquí y allí, aunque de verdad no tuviera ni idea de cómo cocinar.
-¿Cómo es que nunca he visto esa enorme colección de discos de vinyl?-Preguntó Lexa mientras estaban sentadas frente a frente en la encimera de la cocina esperando a que el horno anunciara que las papas estaban listas.
Clarke le había contado sobre su gusto por cosas antiguas y como se había traído la mayoría de sus discos de vinyl a Los Ángeles.
-La tengo escondida de Raven-Le explicó Clarke.
Lexa la miró con curiosidad.
-Raven es una chica guapa.
Clarke rio.
-¿Estas pidiéndome que te ayude a ligartela o algo?
Lexa negó con la cabeza.
-Solo me preguntaba si ella y tu… ¿alguna vez…?
La rubia frunció el ceño y luego rio nuevamente al entender su pregunta.
-Dios no-Volvió a reír- Raven es solo una muy buena amiga. Está muy buena, sí. Pero sigue siendo mi amiga-Ladeó la cabeza-¿Por qué? ¿Está celosa señorita, Woods?
La morena apretó la mandíbula.
-Es solo que hablas mucho de ella…
-Cuando la conozcas mejor verás que es imposible no hablar de ella-Rio Clarke encantada y saboreando los celos de Lexa-Sin embargo creo que nunca te he hablado de Wells. Es mi mejor amigo. Me dijo que quería conocerte.
Lexa la miró en silencio y luego dijo:
-Clarke, sabes que tú y yo no…
-¡Sí!-Se apresuró a decir- Lo sé, lo sé. No me refiero a eso… yo… lo sé-Dijo finalmente apartando la vista.
Lo sabía perfectamente.
Su corazón dolía por ese pensamiento.
El pensamiento de que lo que sea que tenían podía acabarse en cualquier momento, porque realmente no tenían una relación.
Para Lexa era solo sexo.
-Sin embargo… eh…-Clarke miró con interés a Lexa cuando esta habló-Yo… ¿Tú estás viendo a alguien más?-Le preguntó mirando fijamente al suelo.
-¿A alguien más?-Clarke estaba confundida.
-Sí, sé que… a ver, nunca hablamos de exclusividad…
-Ah, no. No estoy viendo a nadie-Ladeó la cabeza-¿Tú si?
Lexa levantó la vista y negó con la cabeza.
Ambas sonrieron y en ese momento el horno sonó.
Cenaron con Aden aún emocionado porque sabía un montón de cosas que antes le costaban pero gracias a Clarke y sus ejemplos graciosos ahora lo tenía muy claro. Además seguía insistiendo con lo de las clases de dibujo.
Cuando Aden se fue nuevamente a su habitación Lexa acompañó a Clarke hacia la puerta.
-¿Quieres que te acompañe hasta tu auto?
-No. Estaré bien.
-Mmm no lo sé, una princesa… con un culo de muerte…-Le dijo mirando el trasero de Clarke sin disimulo-Creo que podrías correr peligro-Clarke sonrió al darse cuenta de la mirada lasciva de Lexa sobre su cuerpo.
La morena cerró la puerta tras suyo y miró a Clarke de forma intensa antes de acercarse y besarla finalmente.
Sus labios absorbieron los de Clarke de forma suave y ansiosa a la vez. Fue Clarke quien abrió la boca de forma desesperada, buscando enseguida su lengua. Lexa dejó que la rubia acariciara cada parte de su boca y llevó sus manos hacia su trasero, apretándolo con fuerza, acercando el cuerpo de Clarke al suyo, suspirando por la intensidad del beso.
-Me estaba muriendo por hacer esto-Susurró aun sobre su boca.
Clarke se abrazó a su cintura y devoró los labios de la morena con erotismo, haciendo que Lexa gimiera.
Estaba segura de que si no paraban iba a empotrarla contra la pared, bajarle los vaqueros y torturarla con su boca hasta que Clarke le gritase que parara.
¿Qué demonios tenia Clarke Griffin que la hacía sentirse así?
La deseaba a todas horas.
De verdad había pensado que con un par de noches en su cama iba a tener suficiente para sacársela del sistema.
Pero no había sido así…
La apartó con dificultad y se miraron con deseo.
-Mañana-Le susurró, Lexa.
-Pero… te quiero ahora.
La morena sonrió.
-No puedo dejar a Aden solo hoy.
Clarke suspiró.
-Mañana Octavia tiene un torneo de Taekwondo y luego su equipo hará una fiesta en la playa ¿Quieres venir?
Lexa pareció dubitativa.
-¿Voy a conocer a Wells?
Clarke se sonrojó.
-Oye, que de verdad no quería decir…
Lexa rio entre dientes.
-Está bien. Nos vemos entonces mañana en la playa.
-¿Si?
-Sí.
Clarke sonrió sorprendida y la abrazó.
Lexa se quedó paralizada y confundida.
Ellas solían besarse, tener sexo y besarse aún más. Pero no solían abrazarse.
De hecho Lexa no solía abrazar a casi nadie.
Esto era nuevo.
Y se sentía tan bien…
-Verás que te van a encantar todos los chicos-Le robó un beso-Nos vemos mañana.
La vio irse y frunció los labios.
¿Qué demonios estás haciendo Lexa Woods?
La brisa hacía que las cenizas de la fogata se mezclaran con el olor a mar. El bullicio de la música y la risa de la gente hizo que Lexa recordara sus años de adolescencia. Aunque siempre tuvo que estar muy pendiente de su hermano menor, hubo una época en la que necesitó desconectar entre las fiestas y el alcohol.
Buscó a Clarke con la vista pero había mucha gente allí y ya estaba anocheciendo.
Sacó su móvil escribiendo rápidamente:
Yo: Estoy aquí. No te veo.
Dos segundos después Clarke le había respondido.
Clarke: Yo sí que te he visto. Estás preciosa.
Lexa sonrió y levantó la vista buscándola.
Clarke la saludó desde lo lejos. Estaba con un grupo de chicos.
La morena se acercó.
Ese día había estado pensando sobre muchas cosas. Y había tenido además una conversación con Anya, quien por supuesto no había perdido la oportunidad de tomarle el pelo con respecto a Clarke. Pero además le había dicho algo que era muy cierto.
Lexa había pasado demasiado tiempo… había desperdiciado demasiado tiempo intentando evitar y evadir el amor. Y si, lo había logrado porque no había conocido a nadie que despertara ese sentimiento en ella otra vez.
Hasta que Clarke había aparecido.
Porque aunque la asustara ya estaba comenzando a aceptarlo.
Y por primera vez en mucho tiempo, ese sentimiento dentro de su pecho se sentía estupendamente bien.
Y esa noche iba definitivamente a decírselo a Clarke.
Anya tenía razón.
Era hora de que empezara a ser feliz, porque ya había sufrido lo suficiente.
Se suponía que Lexa Woods no le tenía miedo a nada. Excepto al amor.
Hasta ahora.
Clarke le sonrió cuando se acercó y le presentó a todos los que no conocía.
A Raven y a Octavia las conocía, claro.
Le presentó a Wells, su famoso mejor amigo quien tenia una sonrisa contagiosa y que pareció de verdad encantado de conocerla.
Luego estaba el novio de Octavia que resultó ser un cliente vip de Gustus, luego estaba un chico gracioso llamado Jasper y otro con cara de muy pocos amigos llamado Murphy.
Había compañeros del equipo de Octavia y había una chica en particular llamada Niyla que no dejaba de mirar a la Clarke.
Mía.
Lexa cogió la mano de Clarke de forma posesiva mientras tomaban cerveza y reían con las anécdotas de Octavia sobre el torneo de ese día. El cual por cierto habían ganado.
La rubia se sorprendió ante el gesto pero sonrió internamente contenta y emocionada.
-Entonces, ¿arreglas autos, Lexa?-Preguntó Niyla.
-Si-Respondió la morena sin más.
-Eso es genial. ¿Y qué estudias? ¿Ingeniería? ¿Vas también a Stanford? No te había visto.
Lexa se sintió de pronto fuera de lugar.
Todos los que estaban allí eran estudiantes… gente que surgiría en la vida. Gente que la miraba siempre por encima del hombro.
-No estudio. Solo arreglo autos.
-Y es la mejor en su trabajo-Respondió Clarke defendiéndola-Te aseguro que no encontrarás a nadie mejor.
-Lo secundo-Asintió Lincoln levantando la botella-He llevado a arreglar mi auto muchas veces allí y esta chica es una manitas.
Lexa se sonrojó y sintió la necesidad de salir de allí cuanto antes.
-¿Quieres otra cerveza?-Le susurró a Clarke quien asintió.
Necesitaba coger valor para decirle lo que quería decirle.
Hacía mucho que no le confesaba sus sentimientos a nadie.
Cogió un par de cervezas de uno de los tantos barriles que estaban a lo largo de la orilla y se encaminó de regreso topándose con Raven quien estaba carcajeando con un chico al que no conocía.
-Hey, Lex-La llamó-¿Te importa si te llamo Lex?
-Supongo que no.
-Bien-Raven comenzó a caminar a su lado-¿Te diviertes?
-Este tipo de fiestas no son mi estilo.
-Oh venga, las fiestas no tienen ningún estilo. Solo son fiestas-Sonrió alegre.
-Tú pareces estar pasándola bien-La miró de reojo. De verdad era muy guapa.
Y la verdad era que estaba un poco celosa de ella. Porque Clarke no dejaba de mencionarla y Lexa se preguntó si con ella haría lo mismo…
-Yo siempre la paso bien-Le guiñó un ojo dándole un codazo en broma-Solo…-Comenzó a decir-Quería… bueno, conozco a Clarke desde hace dos años y solo… cuídala ¿si? Aunque parezca que no, tiene un corazón muy sensible.
Lexa se paró y las dos se miraron.
-No pretendo hacerle daño.
-Lo sé. Me caes bien-Le puso una mano en el hombro-Hacía mucho que no veía a Clarke tan feliz desde que terminó con el imbécil de Finn. Y sé que no sois nada pero…
Laxa asintió atendiéndola.
Queria decirle que pronto lo serían, pero en cambio preguntó:
-¿Por qué terminaron?
-¿No te lo ha contado?-Puso una mueca-Bueno, supongo que no habláis mucho cuando estáis juntas ¿no?-Continúo luego divertida levantando ambas cejas, haciendo que Lexa se sonrojara, incomoda-Finn estudia también medicina. Se conocieron, se gustaron y al principio se portó como todo un caballero, pero terminó rompiéndole el corazón. Además de eso, era bastante celoso e incluso le prohibía salir o vestirse de cual o tal forma-Se encogió de hombros-Clarke la pasó mal y no había estado con nadie desde entonces-Suspiró-Por eso te pido que me la trates bien.
-Lo haré-Asintió y Raven sonrió encaminándose con ella hasta que llegaron a donde estaba el grupo.
Lexa miró hacia donde estaba Clarke y vio a la chica que antes la miraba, hablándole y haciéndola reír.
Se acercó con pasos largos y le tendió la cerveza, interrumpiendo la conversación de las dos chicas para coger a Clarke de la cintura y susurrarle al oído:
-¿Quieres ir a un sitio más tranquilo?-Le mordió la oreja de forma sutil y Clarke la miró con el corazón acelerado.
La rubia se disculpó con la chica que las veía con una mueca de fastidio, y se fue con su chica.
Caminaron alejándose de la multitud cogidas de la mano y Lexa se mordió el labio mirando a Clarke de reojo.
La luz de la luna hacía que sus ojos se viesen más azules.
-Tú también estás preciosa-Le dijo y Clarke le sonrió.
-¿Para eso querías traerme aquí? ¿Para camelarme?-Rio.
-No. Quería alejarte de esa chica y de sus manos de pulpo.
-Oh dios mío-Rio-¿Estabas celosa de Niyla? Es amiga de Octavia y la conozco desde hace un año. No estábamos haciendo nada.
-Te estaba mirando-Gruñó Lexa.
-¿Y eso es malo?
-Clarke, te estaba mirando como si quisiera desnudarte. Lo sé porque yo te miro de la misma forma.
Clarke la miró divertida.
-Hazlo entonces…-La tentó mordiéndose y Lexa se acercó cogiendo su rostro entre sus manos para darle un beso.
-Lo haré, pero no aún-Sonrió.
Volvieron a caminar y Clarke se quitó las sandalias, sintiendo el mar llegar hasta sus pies.
-Me encanta el sonido que hacen las olas-Comentó y Lexa la miró.
-Yo adoro el mar desde que tengo memoria-Respondió mirando a lo lejos-De hecho… mi sueño siempre fue entrar en la marina.
-¿Enserio?-Lexa asintió-¿Y por qué no…?
-Aden-Murmuró-No podía irme y dejarle.
Clarke se detuvo y la miró fascinada.
Lexa era la persona más fuerte y noble que había conocido en toda su vida.
Había abandonado tantas cosas y sueños por su hermano…
Dios la amaba tanto.
-Aún puedes cumplir tu sueño-Le susurró-Y ser toda una comandante.
Lexa rio entre dientes colocándose frente a ella. Mojando sus botas con el agua.
Podía sentir la paz que las rodeaba.
El pelo de Clarke se movía con el viento y no aguantó la tentación de colocar un mechón rubio y rebelde, detrás de su oreja.
-Clarke…
-¿Si?
-Yo… quería… quería decirte…
-¿Lexa Woods?
Tres hombres se acercaron y Lexa se giró frunciendo el ceño.
-¿Quién pregunta?
Los tres se acercaron más a ellas y Lexa se puso delante de Clarke protegiéndola.
-Es ella-Continuó otro de los hombres mirando una foto que tenía en la mano.
El hombre que estaba delante de la morena sonrió y de pronto le dio un golpe en la mandíbula derribándola.
-Esto va de parte de Carlo-Le gritó con acento italiano.
-¡Lexa!-Los otros hombres cogieron a la rubia mientras gritaba.
-Agradécele a la mierda de tu padre-Le dio una patada en el estómago-Y dile que con Carlo no se juega-Le dio otro derechazo mientras Lexa se retorcía en la arena dejándola mareada y adolorida.
La chica se puso de pie tambaleándose, con sangre en la nariz, intentando llegar hasta Clarke.
-¡Parad! ¡Lexa!
-¡Callad a esa perra!
Estos obedecieron y golpearon a Clarke, dejándola inconsciente.
Lexa gruñó al ver como golpeaban a Clarke y se abalanzó sobre los hombres, propinándole un derechazo a uno de ellos.
-¡Dejadla!-Les gritó y el que había salido ileso la cogió de los brazos, desde atrás, dejándola vulnerable para que el que tenían el mando, la golpeara una vez más en el estómago.
-La hija de puta pega duro, Tony-Se quejó el individuo que había recibido la ira de Lexa.
Tony rio y le dio otro golpe en el estómago.
-¿Qué dices ahora? ¿Eh? ¡Perra!-Otro golpe-Eres basura americana. Igual que tu padre-Le propinó otro golpe que hizo que Lexa cayera a la arena casi inconsciente y sin aliento.
Y entonces la escupió.
Lexa pestañeó viendo a Clarke con los ojos cerrados mientras las olas empapaban su pelo.
-Clarke…-Susurró adolorida-Clarke…
Una patada en el rostro hizo que perdiera por completo el conocimiento.
Una vez mas gracias por los comentarios. Todos me hacen mucha ilusión y me dan ganas de seguir escribiendo porque sé que les está gustando la historia :) Déjenme saber que piensan de este capitulo! Nos leemos en el próximo.
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