Disclaimer: Yo no soy JK Rowling, y ella no es yo. Así que no hay más que decir.


-Lechuzas, libros y muñecas de porcelana

Tener muchos nietos era una aventura diaria. Pero cuando estos estaban en Hogwarts, la Madriguera se volvía gigantesca a ojos de Molly. Por suerte sus hijos y nueras siempre se pasaban a visitarla. También Teddy y Vic, que ya habían egresado de Hogwarts.

-Abuela, ¿sabes donde están las escobas?

-Creo que Roxanne y Alyssa las dejaron en el pórtico, cariño.

-Gracias, Nana.

Lucy. Molly miro como su nieta se alejaba, y sonrió con nostalgia. Sus niños estaban creciendo.

En la familia Lucy y Lily eran las más pequeñas, las princesas, las que todos se encargaban de cuidar.

Lucy se parecía más a su padre que Molly II, o al menos en personalidad. Podía pasarse horas en la biblioteca leyendo sus historias de aventuras y dragones. Respetaba las normas, más por inercia que por otra cosa. Pero cuando se interponían entre ella y un objetivo muy valioso, no dudaba en quebrantarlas.

Lucy era tranquila, pero no por eso pasaba desapercibida. Su presencia solía calmar el ambiente. Y es que Lucy incitaba a proteger. Era bajita y menudita, con su brillante cabello pelirrojo y sus ojitos celeste. Eran de un celeste descolorido, como el de los jeans que Minique y James se empeñan en usar. Lucy nada tenía que ver con su hermana Meme. Eran tan distintas como el viento y la tierra. Mientras Lucy recordaba a verdes praderas bañadas por el sol, Molly invocaba vientos huracanados y tornados.

Su nieta sabía muchas cosas, pues Molly (la nana) también sabe cosas, como que la mayoría de los habitantes de Hogwarts alguna vez han acudido a Lucy en busca de un confidente. Y es que la joven, tan tranquila y callada, siempre encontraba palabras sutiles de consuelo.

Lucy está en el mismo curso que Roxanne y Lily. Junto con Hugo y Anne Longbottom. Y su amiga Dennise, que sale con Nicholas Zabini, pero eso es tema aparte.

Y entre todos se encargan de recordarle al mundo de que no por ser los más pequeños son menos Weasley, o Potter. Lucy siempre cubre a Lily y Roxanne. Les ayuda a estudiar, hace bromas con ellas y se ríen, porque son hermanas. Y con Dennise y Anne lo mismo, que también se les han unido. Y Hugo que las (sobre) protege a todas,

Lucy era Ravenclaw de corazón, como Louis. Pues sabe que es audaz, y el Sombrero le señalo un lugar en Gryffindor pero ella no quería ser otra Weasley. Tampoco quería ser como Meme, aunque podría quedar perfectamente en Slytherin. Como decía Dominique, era "Lechuzastica". La sabiduría de una lechuza. Y la habilidad y paciencia para atrapar a las personas, sin dejarlas escapar. Y es que como todos hablaban con ella sin tapujos, ella guardaba información, la analizaba y relacionaba. Entonces paró en Ravenclaw, con Louis, porque quería estar cerca de él. Y es que Louis es el único al que permite que la trate de princesa. Y Louis es su príncipe azul, con rubios cabellos y encantadora sonrisa. Y Lucy es su muñequita, frágil como el cristal.

Y entonces Molly se río. Louis la miro con mala cara. Lo miro pidiendo perdón; el solo rodó los ojos y continuo con su vigilancia. Molly lo miro burlona y con una sonrisa colgando de las comisuras. Y es que su niño Veelo miraba enfurruñado por la ventana. Afuera Lucy se reía mientras se hamacaba. Con Lorcan. Su novio. Y Louis hervía de celos. Estaba más rojo que Ronald.

-Abuela, ¿Dónde está el tío Percy? Creo que Lorcan está demasiado cerca de Lucy.

-Cariño, ¿no cree que deberías darle espacio? Ellos no se meten contigo cuando estas con Sabrina.

-¡Nana, me ofendes! Yo soy un caballero, y Sabri es una dama, jamás violaría su espacio personal sin su consentimiento…

-No le hagas caso Abue- lo cortó Minique que entro en ese instante- está de mal humor solo porque Sabrina ahora está en Italia, con Federico- Dijo moviendo las cejas de manera sugestiva.

-¿Quién es Federico?- pregunto Molly ante la cara roja de Louis y las risas de Minique.

-Un bombón italiano como para chuparse los dedos- dijo Rosie que acababa de entrar arrastrando consigo a Lucy y Lorcan.

-Sabe Scorpius que planeas chuparte a Federico.-dijo Lucy soltándose y abrazándose a Lorcan.

-Solo recalco lo bueno que está, aunque no tanto como mi rubio.

-Si, como tú digas.

-Oigan,-los llamo Meme que acababa de entrar junto con Roxanne, Alyssa, Fred y James- papá y los tíos dicen que podemos ir al pueblo, Lily y los demás nos esperan allá.

-Lorcan ¿Qué tal si tu y yo nos quedamos…

-Eso sí que no señorita – salto rápidamente Louis- No se quedaran a cometer depravaciones aquí. Y Scamander, como te vea demasiado cerca de MI prima, te parto la cara.- Sin más salió con una enojada Lucy de la mano rumbo al pueblo.

Todos los demás rodaron los ojos, aunque Lorcan estaba muy pálido.

-Fred ¿No le dijiste a Louis que Sabrina llega esta noche?- dijo James, con un brillo travieso en los ojos.

-Creo que lo olvide Jimmy.

-Par de desgraciados…- Y Lorcan salió hecho una furia tras los otros dos. Molly no lo podía culpar. Aun recordaba la rabia cuando Fabián y Gideon no los dejaban en paz, a Arthur y a ella. Y Louis era mucho peor que ese par.

Cuando se quedo sola se aboco en cocinar, y seguir divagando…

Lucy y Lorcan eran opuestos. Ella tranquila, menudita y callada. Lorcan era alto, gamberro y problemático. Pero era obvio que se querían, es más se amaban. Aunque Louis se cortara las venas por ellos.

Lucy es la favorita de Louis, y por eso está celoso de que ya no está siempre con él. Porque en cierta forma el dejo de ser el encargado de tomarle la mano para cruzar la calle. Ya no era a él al que Lucy llamaba en los momentos de miedo.

La matriarca sonrió, porque sabía que Lucy a veces también estaba celosa de Sabrina, al que Louis trataba con delicadeza, como muñeca. Y era a ella a quien ahora acompañaba en las noches de tormenta.

Lucy era preciosa, una muñeca que todos cuidaban. Una que a veces sonreía de manera triste, porque conocía secretos que jamás podría contar, porque no le eran propios. Era como una cajita musical que sonaba como campanitas cuando reía. Era una muñeca con un vestidito rosa precioso, que encajaba también, que si bien no siempre lo mirabas, te percatabas al instante que no estaba.

Era una muñeca con pequeño diario debajo, y cosido en su vestido estaba la llave. Era una muñeca con ojos celestes, grandes como ojos de lechuzas, ojos sabios (astutos) y audaces.

Afuera, Lucy se había soltado de Louis y ahora iba de una mano con Lorcan y la otra tiraba del chico veelo que ahora reía.

En definitiva, Molly amaba a sus nietos. Aunque fuesen unos locos, malcriados, con problemas de ira e intolerancia a la autoridad y celosos o metiches empedernidos.


Hola a todas :D

Espero que no se enojen, pero tal vez me tarde en subir, porque estoy en pruebas, en realidad ahora debería estudiar, pero Lucy llego a mi cabeza, y esto salio.

Gracias a Letter-e y LittleMess por sus reviews. A Linda Tonks y Gui que siempre se pasan por aquí (: y a Veela Black gracias por tus comentarios, me alegraron el día. Bienvenida a la historia.

Quieren reírse de mi intento de humor? Pásense por Nuestras Aventuras y no saben lo feliz que me harán. Encontrar el fic en mi perfil.

Les gusto? No les gusto? De cual personaje quieren que haga el próximo? Todo eso pueden enviarlo gratis y solo en segundos vía review.

Saludos.

Micaela