Disclaimer: Todos los derechos reservados para mi escritora británica favorita: J.K. Rowling, Warner Bross & Salamandra. Toda la historia a continuación es de mi retorcida y muy triste imaginación.

Aviso: Esto es un FREMIONE, eso ya lo sé… y perdónenme por las partes Hermione/Cedric, pero créanme SON NECESARIAS. Tengan paciencia. Recuerden que sin drama y sufrimiento… no hay historia *risas* ¿Noooo? Bueno

Aviso No. 2: "Las letras en este tipo de formato" son los mensajes o cartas entre los personajes.

Disfruten de la lectura, como lo he hecho yo escribiendo…

Capitulo X: Confrontación Parte II

Harry queda sumamente deslumbrado al ver a su querida novia y también hace como que no me reconoce al verme a mí y Ginny y los demás disfrutan de ver cómo me sonrojo. Fred ahora mismo está con Emma y compañía, pero luce realmente aburrido ya que ella le está dando la espalda y no deja de reírse con sus amigas. Me siento mal por él, pero enseguida lo olvido.

He perdido a Cedric de vista y ahora mismo no sé dónde está y eso me desespera de sobremanera, pero no puedo pararme e ir por él, ¿o sí?

—Todo les quedó terroríficamente genial, chicas. —comenta Ron y se lleva una bebida a la boca. Él igual me halagó por mi atuendo. Está junto a Luna, quien se ve espectacular en su muy llamativo y raro vestido.

— ¿Y qué? Yo también hice mucho, baboso. —ataca muy ofendido George y Ron está a punto de replicar, pero en eso llega Fred.

— ¿Me puedo sentar con ustedes? —pregunta en un susurro, como si pronunciar aquellas palabras le fuera tan difícil, hace una mueca y se rasca el cuello, mirando a nadie en particular.

—Oh, gemelo mío, ¿por qué has renunciado a ese divertidísimo grupo en el que estabas?

— ¿… y vienes a unirte a nosotros los mortales aburridos? —secunda Harry a George, ambos en tonos burlones y sonrisas picaronas. La mayoría ríe y al mismo tiempo hacen espacio para Fred quien frunce sus cejas y jala una silla para sentarse junto a mí.

—Creo que ya no tiene mucho sentido que estemos juntos…—dice cabizbajo.

—Pero besa bien, ¿no? —dice Dean Thomas con una sonrisa picarona.

—Y tiene buen cuerpo—agrega Seamus guiñándole un ojo a Fred.

—Oh, y juega Quidditch… —sigue George.

—Pero no me hace feliz. —finaliza Fred.

Y todos en la mesa no responden a eso. Conocemos la historia de Fred y como estuvo tan deprimido por Romina, y por eso sabemos muy bien que dice la verdad… y que yo tenía razón. Le da igual si Emma se queda o no junto a él.

—Pero el Quidditch sí, hermano. Así que…

Y Ginny mete otro asunto y todos comienzan a platicar alegremente sobre ese tema, dejando de lado al muy aburrido Fred, quien está de antipático. Busco con la mirada a Cedric y se encuentra solo en la zona de bebidas. Rápidamente me levanto sin decir nada y sin dar tiempo a que me pregunten y me dirijo a él. Sonríe al verme ir por él y toma de su bebida sin dejar de sonreír. Al fin llego hasta él y me le quedo mirando unos segundos, medio sonriendo y en seguida me sirvo una bebida.

— ¿Por qué tan solo, Sr. Diggory? —pregunto como si nada y me llevo la copa a los labios… ¿estoy coqueteándole? Rayos…

—Resulta, Srita. Granger que no soporto verla tan guapa y no estar cerca de usted para recordárselo cada segundo que pase… y que no soy el único que la aprecia con la vista y eso me pone celoso… lo cual es sumamente gracioso porque usted no es mía, nunca lo fue y nunca lo será, y aun así sigo aferrado a usted.

Lo dijo todo tan seriamente y tan rápido. Estoy aturdida. Bajo la mirada y no digo nada. Es obvio que sigue sintiendo algo por mí, así como yo, pero… ¿es buena idea hablar con él nuevamente? ¿Es buena idea decirle lo que siento realmente? ¿O sólo soy una persona egoísta que al verlo feliz con alguien más ya lo quiere de vuelta?

Cuando alzo la mirada mis ojos se topan en la mesa en donde estaba y me doy cuenta que todos mis amigos me observan curiosos, asombrados y enojados. Bueno, sólo Fred. Nuestras miradas chocan y entonces él niega con la cabeza y mira hacia la mesa. Lo ignoro y miro solamente a Cedric.

—Me pones ansioso, Hermione… y me mata ver la duda en tu rostro. —dice desesperado.

—Cedric… sólo… yo—dudo en lo que tengo que decir con el entrecejo fruncido y mirando a todas partes—Por favor, no arruines hoy, ¿sí? Bailemos. No sabes cómo extraño que tus brazos me rodeen. ¿Puedes hacer eso por mí? Sólo no pensemos por hoy, mañana podremos hablar.

Lo veo apretar la mandíbula y sin decir nada se toma el último trago de su bebida, me toma de una mano y yo asiento la bebida en la mesa cuando me doy cuenta de que me está llevando a la pista de baile. Sonrío sin saber por qué y sé perfectamente que él está cabreado conmigo por no haber dicho nada.

Posa ambas manos en mi cintura y yo lo abrazo del cuello. Y entonces sonríe.

—Es imposible estar enojado cuando te tengo así. —dice en un mohín exhalando aire. —Hermione…

Siento su desesperación y su eufuismo y me contagia. Sin pensar en los demás poso mi cabeza en su pecho. Soy muy consciente de que hemos de parecer una pareja que baila una canción rápida de manera lenta. Y hasta que quizá nos veamos ridículos, pero por fin después de tantos meses de soñar con su cercanía, con sus brazos alrededor mío, al fin… al fin puedo estar tranquila.

—Hermione, —me llama Fred, quien luce enojado. — ¿podemos hablar?

Respiro hondo y asiento con la cabeza, ya casi todos se han ido y sólo unos pocos quedan. Yo me he tenido que quedar para supervisar que todo esté bien y no haya ningún alboroto por parte de mis compañeros.

—Genial, creí que ese Diggory no te iba a soltar nunca más. —sonríe y ríe falsamente. — ¿Cuándo pensabas decirme que regresaron? Y Hermione, ¿estás loca? ¿Después de todo lo que te hizo? Qué valor…

Sus comentarios salen de su boca sin que yo los espere, por un momento no tengo nada que decir, estoy aturdida. Entrecierro los ojos y lo miro despectivamente.

—Creo yo no ser la única que regresa al lugar del asesinato para ver si el asesino aún se encuentra ahí…

— ¿Qué?

Ruedo los ojos y comienzo a caminar a la Sala Común sin dirigirle la mirada.

—Hermione, espera—lo oigo decir y apresuro el paso. —Mejor amiga, por favor…

Me detengo abruptamente y lo miro furiosa.

— ¡No soy tu mejor amiga! ¡Deja de llamarme así! —digo en voz alta y él abre los ojos como platos y luego mira hacia el suelo. Casi me arrepiento de haberlo dicho de esa forma…

— ¿Qué has dicho? ¿Y ahora qué rayos pasa, Hermione? ¿Qué te he hecho para que seas tan indiferente conmigo? Es increíble que no te des cuenta de lo mucho que me importas, de cuanto te quiero y de cómo rayos te necesito. Es increíble, que a ese bastardo le perdones todo el maldito daño que te ha causado, todo el dolor… que en una sola noche, ya… ¿no? Todo está bien, ven, abracémonos, bailemos, que todos nos vean… ¡QUE FRED NOS VEA Y SE RETUERZA EN SU MEDIOCRIDAD PORQUE ESTÁ SOLO E INFELIZ!

—Fred…—digo su nombre en un susurro. Sus ojos contienen lágrimas y puedo saber que está luchando para no llorar.

— ¡Y está bien, Hermione, tienes razón! Nuestra amistad cambió un poco en que Emma llegó, ¡pero mi cariño por ti no! Eso jamás cambiará, Hermione… ni siquiera que el mismísimo Voldemort viniera a hacerme la maldición Cruciatus para que yo te deje de querer como lo hago ahora y sí, Hermione, descuide nuestra amistad e inclusive me mostré indiferente… y te pido perdón por eso y acepto que estés enojada, lo entiendo. Acepto mis errores…

Se detiene para respirar un poco y limpiarse la lágrima que se la escapado.

—Pero lo que no acepto y lo que jamás aceptaré va a ser que termines conmigo, quiero decir… nuestra amistad. Así que me importa poco que no me consideres tu mejor amigo, nunca lo he sido… Harry es mejor que yo por muchísimas razones, y lo entiendo. Tú siempre serás mi mejor amiga y la mejor persona que ha entrado a mi vida y a la que nunca dejaré ir… Buenas noches, Hermione. Te ves hermosa.

Y sin darme tiempo para pensar a que responder se aleja a paso de veloz de mí.

LunaHHr