**Notas de la Autora al final**
Disclaimer: Los personajes de TDI, TDA, TDWT, Reloaded NO me pertenecen si no a Jennifer Pertsch y Tom McGillis.
/*Que inicie el fic*\\
Capítulo 10.
Su pasado
Trabajaba como esclavo, literalmente hablando. Todos los días eran los mismos desde que su madre lo había abandonado a su suerte con aquel hombre que solo le traía desgracia tras desgracia. Trent lo único que quería era morir, morir en este momento antes de que lo verdaderamente grave pasara. El hombre, cuyo nombre era Khaled, era un comerciante muy famoso, no por su gran personalidad o algo por el estilo, no, él era famoso por la mala reputación que lo perseguía, era un comerciante adinerado que malgastaba su dinero en zahib y ersoos, mujeres y otros vicios que un hombre de su calumnia hacía. Nadie era considerado amigo cercano del hombre, todos le temían pues hacerlo enojar significaba lo último que se hacía en la vida. Varios llegaron a compadecerse del pequeño Trent, pero nadie parecía querer brindarle ayuda o por lo menos mostrar un poco de comprensión ¿Por qué? Es un niño, otra de las famas que tenía Khaled era el de engañar y manipular fácilmente a sus víctimas para que hicieran el trabajo sucio que él no se atrevía hacer por sí mismo como investigar a su "competencia" y acabarlas sin piedad. ¿Qué culpa tenía el niño? ¿De qué era considerado culpable? Al ser pequeño, era más fácil de manipular y por consiguiente, con la ternura que provocaba, era obvio que le resultaba un arma fácil y manejable para cualquier ocasión, es por ello que nadie quería tener cerca al pequeño, pues temían que este viniera por algo más que el pan y agua que iba siempre a comprar para su amo que llegaba embriagado.
-¡Pedazo de porquería! ¡¿Cómo te atreves a verme a los ojos?- gritaba el hombre mientras azotaba sin piedad el cuerpo del niño que tembloroso en el piso lloraba y suplicaba perdón.
-¡No! ¡No me pegue más, se lo suplico! Mamá, papá ayúdenme, déjeme ¡no!- las lágrimas fluían en su carita de ángel mientras el hombre lo azotaba más fuerte con la liana. Los golpes cesaron y el niño no quería mirar lo que ahora ocurriría.
-Eres un inútil, tu madre hizo lo correcto en venderte a mí, yo te hare hombre si tengo que azotarte todo el día- retomando su labor, golpeo con más ganas al niño que lloraba más y más. Trent se encontraba arrepentido, por alguna razón, él tenía la gran necesidad de defender a esa niña, tenía que hacerlo como su deber de caballero, pero eso le trajo consecuencias de las cuales se arrepentía ahora.
Flash Back.
Trent se encontraba limpiando la sala, gracias a Dios, su amo había salido a unos "negocios" por lo que podía disfrutar de un poco de paz y tranquilidad. Se dio cuenta de que faltaba un poco de aceite para la comida, así que tomo un poco de dinero que había dejado su amo y salió corriendo del lugar antes de que su amo llegara. Ya iba de regreso cuando oyó el grito de una chica.
-¡No! ¡Déjeme en paz, por favor!- exclamaba aquella voz que el distinguió como su única amiga en el tiempo que llevaba con el hombre. Se asomó temeroso y observo como su amo acorralaba aun niña de cabellos rubios y ojos azules que el distinguió como su amiga. La tomo de un brazo y trataba de besarla mientras ella pedía ayuda inútilmente pues en más de una ocasión el asqueroso hombre lograba su cometido de besarla.
-No te resistas niña, ya te dije que vas a ser mi esposa, así que vete acostumbrando y ponte a cooperar- trato de quitarle su vestimenta hasta que sintió una mordida en su mano. El grito de dolor y la niña salió corriendo del lugar sin agradecerle a su salvador pues no pensaba quedarse a mirar la conclusión. Khadel golpeo al que lo había mordido y al verlo comprobó con ira de quien se trataba.
-Trent, ¡Maldito inútil! ¡¿Cómo te atreves a hacerle esto a tu amo?- pregunto furioso mientras su mano sangraba. Trent no tenía miedo, un coraje floreció dentro de él mientras miraba desafiante al hombre. Pero esa mirada de borro de inmediato, al parecer la furia e ira que tenía desapareció como humo, ahora tenía miedo de lo inevitable.
Fin del Flashback.
Media hora después, el niño corrió hasta su habitación, tal y como lo había ordenado su amo, y una vez solo, volvió a llorar a lagrima viva, quería morir en ese momento, ese horrible infierno que soportaba cada día tenía que parar ya, otro azote más y el niño sentía que moriría en ese instante. Un golpe seco, se oyó en su puerta, sabía que era él y no quería abrir, pero por el miedo natural que brotaba en él lo forzó a hacerlo. Comenzó temeroso a abrir la puerta, pero con salvajismo, Khaled tiro la puerta, su paciencia tenía un límite y ese niño ya lo había llego a fastidiar. Por obvia razón, Trent cayó al suelo.
-¿Qué haces ahí enano? Ve a prepararme el baño ahora, no creas que he terminado contigo- con una sonrisa asquerosa en sus labios, tomo al niño del suelo y lo llevo hasta el baño. Una vez dentro, Trent no le quedo de otra que preparar el agua caliente para su amo y mientras lo hacía, este de despojaba de su ropa para ducharse. Lista el agua, Trent se disponía a salir, pero fue detenido por el hombre.
-¿Quién dice que puedes irte ahora? Tú te quedas aquí y te bañas conmigo- los oídos de Trent no podían creer lo que pedía el cerdo de su amo, cerdo pues ¿Cómo puedes llamar a autor de semejante acto de atrocidad? Tembloroso, hablo.
-No… no lo escuche mi amo- dijo el niño quien temblaba de manos y pies, lo inevitable iba a pasar. Un fuerte jalón fue lo que sintió el niño y un golpe en su cabeza cuando choco con la tina lo dejo inconsciente y débil.
Despertó en la tina, se encontraba desnudo. Sus ropas o "trapos", pues no se le podía llamar "ropa" se encontraban tirados en piso, imágenes perturbadoras llegaron a su mente y un pequeño charco de sangre se encontraba en el lugar. Trato de levantarse, pero sintió un dolor terrible en su pierna y en la cabeza. Ambas sangraban, si pierna tenía una herida horrible y su cabeza, al parecer, había sufrido una fractura no grave pero si sangraba y mucho.
-Eres inútil, ni siquiera buen sexo puedes ofrecer a tu amo- la voz de su amo llego a sus oídos y lo que el imagino como algo imposible, supo que fue realidad una vez que este hablo. Tenía ganas de vomitar y no las pudo reprimir. Aun en su estado, el hombre lo puso de pie y lo "estampo" contra la pared aun desnudo. El asqueroso hombre olfateo su cuello y acaricio su piel mientras el reprimía las lágrimas y un grito de ayuda. No paso más pues Khadel lo tomo del brazo y lo tiro al piso.
-Ahora saco de porquería, ve a prepárame el desayuno que hoy tenemos visitas y lavas el baño, que no quiero ver tu sangre en el suelo, pero ¡ya!- ordeno este mientras Trent salía corriendo del lugar temeroso y continuaba con su labor, como si nada de eso hubiera pasado.
Los minutos se convirtieron en horas, estos en días y así fueron convirtiéndose hasta llegar a años desde aquel trágico momento en su vida. Trent convertido ahora en una adolescente de no más de 14 años, no le quedo de otra que vivir así y soportar la crueldad con la que lo trataba su amo.
-Trent, inútil mocoso, ven aquí y atiende a mi socios- grito el hombre desde la sala de su casa. Trent limpiando un poco, pero dejo su labor para atender a aquellos hombres que no le traían buena vibra, ni la más mínima. Al llegar a la sala, vio como Khaled reía con ganas mientras tomaba un poco más de ese horrible zahib, lo despreciaba con cada partícula de su cuerpo, Observo a los "socios" que no eran más que buitres en busca de carne fresca que solo estaban con él por miedo o al menos eso llego oír el chico un día que su amo había salido a buscar a su otra víctima, su amiga. – ¿Qué carajo haces ahí parado pedazo de inútil? Ven aquí- ordeno muy molesto Khaled. Trent se acercó con miedo pero seguro, temblaba un poco pues todas las miradas estaban a tantas a él.
-¿Qué se le ofrece a mi amo?- pregunto el chico temeroso pero igual de decido.
-Trae un poco más de zahib y un poco de agua con la vieja ah! Y dile que me traiga a su hija Lindsay- obediente, Trent tomo una bolsa de tela y salió corriendo del lugar. En la sala, solo quedaron los hombres un poco ya embriagados.
-¿Así que planeas convertir en esposa a la mocosa de la vieja?- pregunto uno sonriente y quien parecía ser el más viejo de todos.
-¿Qué tiene de malo? Esa niña es mía-
-Debes de considerar lo que haces, solo es una niña que apenas se encuentra en la adolescencia, si acaso tendrá la edad de tu esclavo- error, lo que había dicho lo había marcado, tenía razón, la tenía, pero necio como era, solo recibió un golpe con la botella y sangrante como se encontraba, salió de inmediato del lugar temiendo por su vida, iban a perseguirlo los demás pero los detuvo Khaled.
-Déjenlo ir, no se preocupen por, ya se encargaran otros de el- dijo mientras una sonrisa macabra aparecía en su rostro. Un grito desgarrador se oyó a las afueras, tanto los animales como los pájaros salieron volando y corriendo pues lo que había pasado, era algo cruel e inhumano.
-Al parecer, no piensas cambiar de actitud ¿eh?- observo uno de ellos mientras tomaba un poco más de zahib. Trent, por lo mientras, iba corriendo por la calles, extrañamente vacías del pueblo. Le extraño un poco pero siguió adelante. Llego hasta la que era la más anciana del pueblo y madre de su mejor amiga.
-Buenos días Hana- saludo este sonriente pero cambio de inmediato al ver el rostro de la mujer totalmente pálido y triste. No dudo dos veces y pregunto por su hija. – ¿Cómo se encuentra Lindsay? Mire que mi amo me ha pedido que la lleve con…- se interrumpió al ver como la anciana se desvanecía, antes de que tocara suelo, Trent la atajo y la metió con dificultad, la acostó en la cama y comprobó que la casa se encontraba destruida, al parecer, alguien había venido a robar. – ¿Quién le hizo esto Hana? Dígame quien y donde esta Lindsay- Trent parecía perder la paciencia, Hana lo miro y sonriente hablo.
-Trent, hijo, gracias por estar aquí, mira que… ah Lindsay se la han llevado- Trent no podía dar crédito a lo que oía, ¿Se habían llevado a Lindsay? Y ¿porque sonreía así su madre?
-No lo entiendo, ¿Quién fue?-
-La guardia real… la guardia del sultán de la India, el… el ya invadió el lugar, han saqueado al pueblo, tu… como vives un poco lejos de la comunidad, al parecer no estas enterado del inevitable fin… ahora… mi hija podrá vivir como la realeza… lo presiento, pero no del todo feliz. Trent cuídate mucho y si algún día, llegaras a ver a Lindsay de nuevo, te pido… cásate con ella y protégela, que no importe si ella llega a ser la esposa de alguien más… ella está dispuesta a ser tu esposa pues… ella está enamorada de ti y… quiere, queremos que tú seas el que se case con ella, por favor- dijo la anciana mientras una lagrima salía de sus ojos que se cerraban a la par. Trent lloro un poco pero a la vez estaba sorprendido de lo que la anciana había dicho. Presuroso, Trent corrió hasta la casa de su amo, al llegar a la entrada, oyó el ruido de las espadas, entro de todos modos a comprobar lo que ocurría y vio a un soldado que sonreía satisfecho.
-Esta escoria implora que no lo matemos mi señor- dijo este sin percatarse de la presencia del chico.
-Déjalo, tal vez él sepa dónde está el chico que buscamos- ordeno otro que se encontraba dentro de la casa. Trent se asomó y vio cómo su amo era aquella "escoria" de la que hablaban. La imagen que vio el chico fue sustituida al oír una voz detrás de él.
-¡Trent!- grito la chica mientras lo abrazaba por atrás y lo tiraba al piso. Ahora estaba asustado, su amiga lo había arruinado todo, aunque no era sorpresa, pero ahora no quería que todo se arruinara. Los soldados salieron de la casa, con Khadel arrastrándolo. Una silueta apareció detrás de ellos, era un hombre alto de tez blanca y cabello negro. Su mirada era dura pero al menos se podía distinguir un poco de piedad en esos ojos negros.
-¿Este es el chico del que hablabas Lindsay?- pregunto este. Ella asintió. El desconocido se agacho hasta la altura de la cabeza de Trent que aún estaba en el piso, se la levanto y le sonrió. –Se ve que has sufrido chico, dime… ¿cuáles son los crímenes de tu amo? Se nota que te ha hecho sufrir- Khadel temblaba e imploraba piedad a su esclavo. El solo desvió la mirada y exclamo:
-Lo que él me hizo ya no lo puede remediar nadie, solo quiero que me aleje de él, a mí y a Lindsay- hablo.
-Mi señor Chris, ¿qué hacemos ahora?- pregunto uno de los soldados. Chris miro de nuevo a Khadel, tomo su espada y mientras este rogaba perdón a su esclavo por los crímenes cometidos, de un tajo le corto la cabeza. Así la miseria y la tragedia de Trent habían llegado a su fin.
-Qué asco de hombre tenías por amo, te propongo algo. Se parte de mi ejército, necesito a chicos valientes y fuerte y por lo que veo, fuiste muy valiente y fuerte en el tiempo que estuviste con él, ¿Qué me dices?- Chris, le ofreció la mano al chico. Iba a rechazarla pero al ver a Lindsay y la promesa que le había hecho a su madre, acepto a oferta.
¿Justicia divina? ¿Karma? Aquellas cosas que suelen dar miedo a las personas que han sido malas tal vez existan, los crímenes de todos se pagan, nadie se salva y, para los que fueron buenos y soportan las tentaciones de la vida, reciben recompensas grandes que hacen que su vida sea mejor. Eso pensó Trent una vez que se mudó con el Sultán de Egipto a la India. Ahora, en la realidad, él se encontraba en una situación de la que probablemente no pueda escapar.
Diccionario Aiko! :D Explicado por Trent :D
Trent: Bien, ya que el capítulo trato más principalmente de mí, me toca explicar :D
Zahib.- Se trata de una bebida alcohólica conocida en Egipto por su sabor semejante al anís.
Ersoos.- Otra bebida alcohólica característica de Egipto, a diferencia del Zahib, su sabor a alcohol es más fuerte y también bastante oloroso.
Khadel.- Nombre árabe que puede ser utilizado en hombre y mujer. Significa eterno o inmortal.
Bien, espero que haya sido de su agrado, lo sé, fui MUY MALA con el pobre de Trent :3 pero es para seguir el trama, ya verán que traerá consecuencias lo ocurrido en su pasado.
Espero que nadie me asesine por lo que puse XD estoy intentando mejorar cada día, así que espero su opinión, no importa de quien sea, (Critico/Samaritano quien sea :D). He leído que varios de ustedes, lindos lectores, se van del fandom por los críticos. Yo solo les digo que no tiene por qué armar drama ni tiene porque irse. Si enserio quieren callarlos, MEJOREN. Pruébenles que están equivocados, pruébenles que pueden tener doce, trece, catorce años y así pueden escribir cosas realmente buenas, respetado las reglas claro. No se rindan, den lo mejor de ustedes, callenlos demostrando el talento que tienen.
Sin más ni más, me despido de ustedes.
xXAiko-HayashiXx
