Grimace of the Feel

Por: Gaa


Sasori


Eternidad: Posesión simultánea y perfecta de una vida interminable, considerada atributo de Dios. Perpetuidad sin principio, sucesión ni fin. Dicho de otra manera: Inmortal.


Eternidad

A luz de sus ojos Deidara era un ente hermoso y perfecto, con su alma de enamorado sabía que aquella perfección no la merecía y como asesino tampoco podría permitirse aquellos sentimientos. Como novio no había día que no pasara con el rubio, como compañero encontraba su presencia molesta.

Deidara era un nombre compuesto por siete letras y tres sílabas, que enredándose en su lengua y vocalizando al exterior producía un sonido sin igual y efímero. Deidara para su vida era un arma de doble filo que merecía ser cuidada y guardada.

Entre los fríos cobijos de la noche, entre aquella improvisada carpa y sus piernas pálidas enredadas con las del contrario Deidara era un ente sin igual, con una hermosura que sólo él podía apreciar y agradecía pero era tan hermosa que aquello mismo jugaba en su contra. Con sus andróginas facciones y su voz infantil Deidara le prometía la vida en cortas palabras y el universo en sus orbes y su tacto.

Con su danza suave y profunda, con su aroma embriagante y adormecedor, su calor vorágine sin igual… Deidara era su sílaba de tres partes, sus letras de seis pronunciaciones, su danza efímera y su vista onírica.

Ya sea desnudo o con ropa, con su cabello revuelto o amarrado y su mirada brillante quería permanecer en una eternidad como su novio, y un inferno como su compañero.

Ya sea en la intimidad de la cama, enrollado entre sus piernas entre un choque, sonido y hedor tan fuerte como la pronunciación de su nombre; entre la suavidad y lo áspero de su piel, entre su demoniaca y angelical carcajada la eternidad junto a él no era suficiente.

Deidara: un nombre compuesto por siete letras y tres sílabas, un cuerpo caliente y suave, de una personalidad tormentosa y extravagante era su recuerdo inmortal, es por eso que entre las frías sábanas de un manto nocturno, bajo la menguante Luna otoñal mientras el frío calaba la piel de su amante y compañero Sasori hizo lo que toda una persona haría hacía su inmortal amor.

Sabía que se arrepentiría, como sabía que no podría vivir sin él.

—Lo siento Deidara —dejó que por última vez aquel nombre se enredara entre sus labios, sintió por última vez la textura de aquella piel fogosa y admiró aquel cuerpo en pleno vigor.

Lo amaba y odiaba demasiado para dejarlo ir.


Nota finales:

¿Lemon?... no, aún para esta pareja no. Siento que quedé bien con este dúo xD. Mi deseo de Sasori quedó plasmado perfectamente.

Nos leeremos en una próxima ocasión (?) ya que si bien terminé mi colección puede que aparezca con un Drabble de Lemon… lo intentaré pero no prometo nada. Disfruté mucho haciendo la colección.

|| Gaa ||