Disclaimer: The story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the plot belongs to GeekChic12. I just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la trama de GeekChic12, solo me adjudico la traducción.
Este capítulo lo betearon Yani y Meli, betas de Élite Fanfiction ( www facebook com / groups / elite . fanfiction / )
Capítulo 10: Hola
BPOV
Estúpida.
Soy tan jodidamente estúpida.
No sé qué, además de mis alocadas hormonas, pudo haberme hecho creer que era una buena idea dormir con Edward. Obviamente no estaba pensando.
Pero fue increíble. Estar cerca de él. Sentirlo otra vez dentro de mí.
Aunque nuestra atracción física nunca fue el problema.
No puede pasar otra vez. Eso fue todo. Tengo que ser fuerte y tratar de distanciarme de él todo lo que me sea posible ahora. Seguro puedo manejar eso. Iríamos juntos a la agencia de adopción, pero eso sería todo.
Tal vez finalmente escucharlo decir que cooperaría, me suavizó demasiado cerca suyo. Ese tipo de alivio tan intenso que te recorre y relaja todo. Saca un gran peso de tu pecho y te ayuda a respirar con un poco más de tranquilidad.
Sacudiendo la cabeza otra vez, me lavo las manos y me pongo mi bata.
Mi baño tiene una puerta que da a mi habitación y otra que da al pasillo. Decido que quiero algo de agua antes de volver y hablar con Edward, así que me dirijo al pasillo, de repente escuchando música en otra de las habitaciones.
Mientras camino por el pasillo, me doy cuenta que viene de la de Alice. Golpeo su puerta para ver si está bien, porque no es normal en ella escuchar música como esa. Cuando no responde, asumo que no me escuchó, así que abro y asomo la cabeza.
Kelly Clarkson está cantando que ya se fue, y veo a Alice sentada en el medio de su cama, llorando.
Mierda.
Después de bajar la música, me acerco a ella y, sin vacilar, envuelvo mis brazos a su alrededor.
—¿Qué pasó?
Entre sollozos, ella me cuenta que Jasper y ella tuvieron una enorme pelea y que probablemente habían roto. Estoy sorprendida. No creo que ellos hayan peleado alguna vez. Nunca. Él está tan relajado todo el tiempo. ¿De qué tendría que preocuparse?
—Estaba hablando con él sobre tu cita y cuán difícil fue para ti, y él no lo entendía. Dijo algunas cosas muy insensibles que no te diré porque no quiero que te pongas triste. Pero ¿qué si fuera yo? Quiero decir, ¿qué si fuera yo la embarazada? Él querría que yo simplemente… —Ella se calla con una mirada lejana en su rostro, y yo ato cabos.
—Lo siento mucho, Alice. —Acaricio su espalda porque no sé qué más hacer. Y también me doy cuenta de que estoy llorando con ella. Es decir, son Alice y Jasper. Han estado juntos desde que los conozco.
No los conocí hasta el año anterior, cuando era estudiante de segundo año y decidí que la vida en los dormitorios no era para mí. Inmediatamente, congenié con Rose y Alice, y con Emmett y Jasper que pasaban bastante tiempo con nosotras. Ellos se conocían desde que eran estudiantes de primer año, pero no conocí a Edward hasta este año porque siempre rechazaba las invitaciones a la casa de fraternidad, sintiéndome tímida o rara.
Alice y Rose me arreglaron para el último Halloween e insistieron en que fuera. Y el resto, como se dice, es historia.
—Él solo... No sé —dice Alice—. Empezamos a discutir y todo comenzó a salirse de control. Dijo que estaba siendo irracional y poco realista… como siempre. Y yo lo llamé idiota inmaduro. Solo se nos fue de las manos. —Gruñe—. Siempre pensé que eventualmente superaría lo de la marihuana. Quiero decir, esperaba que lo hiciera. Pero ahora es peor que nunca y también le reclamé eso, incluso aunque nunca le dije realmente que me molestaba. Simplemente creo que nunca va a madurar. —Sus grandes ojos grises, inyectados de sangre, se encuentran con los míos, llenos de lágrimas y tristes—. ¿Crees que sea una cosa de la fraternidad? ¿Perpetúan todos juntos la inmadurez? No lo entiendo.
—No sé, cariño, pero realmente espero que puedan arreglar las cosas. Es decir, los chicos solo son tan…
Una puerta se cierra en el pasillo, Alice se sobresalta y yo me tenso.
—Pensé que Rose estaba en el trabajo —dice.
—No es Rose. —Me quedo muy quieta. Culpable.
Alice se aleja de mí y me mira de arriba abajo, sin duda viendo las señales de lo que estaba haciendo hace no más de diez minutos. Jadea, olvidándose de sus problemas por un momento.
—¿Edward todavía está aquí? ¿Tuviste sexo con él? ¿Regresaron? —Ella está prácticamente chillando.
Apesta tener que romper su burbuja. Sacudiendo la cabeza, le digo que espere un minuto al mismo tiempo que escuchamos otra puerta cerrarse. Edward probablemente cree que me estoy escondiendo de él y, aunque definitivamente estoy confundida por todo lo que pasó entre nosotros, no quiero que se vaya creyendo que estoy molesta con él.
Estoy molesta conmigo misma.
Salgo al pasillo al mismo tiempo que Edward sale de mi baño.
—Oye —dice, notándome inmediatamente—. Aquí estás.
—Oye. Lo siento. Alice… —Apunto débilmente con mi pulgar detrás de mí.
Su cabeza se levanta.
—¿Todo está bien?
—Ella y Jasper tuvieron una gran pelea y probablemente rompieron.
—Oh. Mierda.
—Sí. Así que…
—Supongo, uh… —Pasa su mano por su hermoso y desordenado cabello, y esto es tan extraño—. ¿Debería ir a ver cómo está él? —dice como una pregunta. Es tan raro verlo tan inseguro, pero me siento de la misma forma.
—Sí, probablemente. —Mis ojos empiezan a escocer otra vez mientras lo miro, recordando las formas en la que me tocó hace poco. La forma en que se sentía en mi interior. La forma en que me dijo que me amaba.
Sus cejas se juntan.
—O podría quedarme… un poquito más. Si quieres. Es decir, ¿estás bien? ¿Alice estará bien?
Dejando escapar un gran suspiro, le respondo:
—Guau, esas son algunas preguntas difíciles, Edward. —Sacudo la cabeza—. No creo que ninguno de nosotros esté bien ahora.
Él asiente y murmura:
—Lo sé.
Nos quedamos ahí parados en un silencio incómodo por un largo minuto y estoy por hablar cuando él finalmente lo hace.
—Así que… ¿debería quedarme? O sea, ¿quieres que me quede?
Por supuesto que quiero que se quede.
—No, ve. Ve a hablar con Jasper y ver cómo está. Podemos hablar más tarde, ¿está bien? —Porque no tengo ni idea de qué decirte en este momento.
—Sí. Está bien. Yo solo... uh… —Apunta hacia la puerta y le dirijo una pequeña sonrisa y un asentimiento girándome para volver a la habitación de Alice.
Ella se está sonando la nariz y limpiándose las lágrimas con algunos pañuelos, y me acerco para sentarme a su lado.
—¿Y? ¿Cómo estuvo? —pregunta.
Observo como mis dedos giran un mechón de mi cabello mientras respondo.
—Dormimos juntos, pero no regresamos. Solo me dejé llevar y cometí un jodido error. Es decir, él estaba sin camisa y es tan sexy, y yo todavía lo amo, y he estado tan excitada, y Dios. —Dejando escapar un largo suspiro, finalmente levanto la mirada—. No sé qué hacer ahora. Dijo que sabía que no significaba que estaríamos juntos otra vez, pero también me dijo que me ama. Y por mucho que quiera creer en él, no estoy segura de que sepa lo que significa. Siento que solo lo dijo porque me extraña o algo así. Porque por qué no lo dijo antes, ¿sabes? —Sacudo la cabeza—. Pero yo tampoco se lo dije. —Alice me dirige una sonrisa compasiva incluso aunque su mundo se está desmoronando—. Tal vez ambos somos unos despistados. Solo desearía poder perdonarlo, pero no sé cómo.
Alice apoya su mano sobre mi brazo.
—Está bien que no lo sepas justo ahora. No puedo imaginar que Jasper me hable como Edward lo hizo cuando le diste la noticia. Debe ser difícil incluso mirarlo de la misma forma otra vez, para ser honesta.
—Sí —respondo, asintiendo y limpiándome una lágrima—. Desearía tener un blanqueador cerebral o algo así. —Ambas nos reímos entre lágrimas—. Tal vez después de que la bebé nazca las cosas serán más fáciles. No sé. —Sollozo y me siento derecha—. Bueno, suficiente sobre mí. ¿Estás bien? ¿Puedo traerte algo?
Alice niega con la cabeza.
—Creo que solo quiero dormir por ahora, pero gracias. —Me da un abrazo y deseo poder hacer algo para arreglar las cosas por ella. Pero ni siquiera puedo arreglar mi propia vida últimamente, así que no estoy segura de qué tan bueno sería. Todo lo que puedo hacer es estar ahí para ella como ella está ahí para mí.
Después de darle otro abrazo, le digo que descanse y vuelvo a mi baño para bañarme. Cuando estoy por abrir la puerta del baño, mis manos vuelan a mi vientre cuando siento un aleteo distinto. Había sentido algunas pequeñas cosas aquí y allá, pero nunca estaba segura de si eran gases.
Esto definitivamente no son gases.
Limpiándome otra lágrima con una mano temblorosa, miro hacia mi vientre y susurro:
—Hola, pequeña.
Gracias por los favoritos, las alertas y, sobre todo, los comentarios en el capítulo anterior a: cavendano13, Sully YM, Lady Grigori, kaja0507, terewee, tulgarita, Pera l. t, krisr0405, bbluelilas, Vanina Iliana, Tata XOXO, Cary, Noelia y Jupy.
Espero que me cuenten sus opiniones sobre este capítulo en los comentarios.
¡Gracias por leer!
