Capítulo 10.

Desde la perspectiva de Rick. En el momento que se separó de Milton.

Milton se fué. Pero me dejó un poco consternado lo que me dijo con respecto a Jordan, Benedict y Alice. ¿Cómo interpretar la información que acabé de recibir?.

Cualquiera de los tres podrían ser enemigos. Encima para colmo, fraternizo con uno de ellos.

Debía ser cauteloso. Pero ahora. ¿Cómo seguir fingiendo?. No podía de un momento a otro, cambiar mi conducta frente a ella. Si es una amenaza, se daría cuenta y no es la idea. Ahora ¿Qué hago con Jordan?. Lo conocía desde hace mucho tiempo, él me dió un hogar, me cuidó, me asesoró. ¿Podría ser un infiltrado?. ¿Después de tantos años?.

Algo no cuadraba. Pero le creía a Milton. Él me brindó información relevante que además coincide con la de Lisa.

Volví a la mesa y me ubiqué nuevamente en mi sitio. Bruce conversaba con Alice y con Lisa.

Llegué a la mitad de la charla. Parecía que conversaban sobre algo que no me interesaba en lo absoluto. Vi a Lisa. Ella me miraba de reojo desde su posición mientras degustaba los mariscos. Bruce era el que mantenía la charla, hasta que no sé porque motivo se puso un poco tenso.

-...voy a dejar dinero para el almuerzo. Me retiro.

-Si por supuesto.

-Ya no soporto éste tipo de maltrato.

-Pues vete.

-Eso haré. General disculpé la molestia.

-¿Sucede algo?. ¿De qué me perdí?.

-Que se lo explique ella. Yo ya me voy a mi habitación. El día ha sido agotador. Con su permiso. Gracias por la charla. Fue constructiva.

Y así nomás se fue. La ví a Lisa. Ella me miró y se encogió de hombros. Alice no decía nada.

-Bueno. Creo que es fin del almuerzo. Yo también me iré.-Dijo Alice.

Ella se levantó y se fue. Me quedé con Lisa. Ambos nos miramos.

Desde la perspectiva de Bruce.

¡Qué bronca maldición!. No te soporto mas Lisa. Eres cruel. ¿¡Cómo pudiste decirme eso!?. Estaba tan enojado que enceguecido me metí en el elevador. Al presionar el botón la puerta se cerró pero vi un brazo que se metió y ésta se abrio. Era Alice.

-Lo siento.

-No. Está bien. Solo quiero volver a mi habitación.

-Si. Yo también.

Desde la perspectiva de Lisa.

¿Quieren saber qué pasó?. ¿Por qué Bruce se ofendió?.

Ésto fue lo que pasó. Al irse Rick, Alice y Bruce parecían que tuvieron una gran conexión desde un principio. Hice oídos sordos a lo que conversaban entre ellos. Sus voces me taladraban la cabeza. Creo que me encegueci por mi odio y rencor. Los fantasmas del pasado volvían al presente. Esos fantasmas se llamaban celos y odio. Los mismos que tuve hacia Rick, cuando degustaba de estar con Minmei.

Eso fue superado. Pero, era irónico que la misma historia se repetía en mi vida sentimental. Entonces, sin pensar dejé los cubiertos sobre el plato. Me limpié los labios y dije; -Si están muy entretenidos, les sugiero que vayan a un sitio a solas.

Fue un simple cinismo. Creo que eso a Bruce no le gustó.

-¿Qué te pasa Lisa?.

-Nada. Solo les propongo que si tanta conexión tienen, pueden irse. Total me parece una falta de respeto.

-¿Falta de respeto?. Te diré lo que es una falta de respeto. Lo que dices es una falta de respeto. Soy tu novio Lisa.

-Y yo soy tu novia también. ¿No crees que estás haciendo el ridículo coqueteando con una extraña?. Me das asco.

-¿Sabes?. Voy a dejar dinero para el almuerzo. Me retiro.

Desde la perspectiva de Rick. Minutos después de que Bruce y Alice se retiraran de la mesa.

Solo Lisa y yo. En ésa mesa. Tan solitaria se la notaba. Tan descuidada en su corazón. Verla por fuera relucir su físico y su belleza, culminaba en una gran negatividad tóxica en su corazón de hielo.

Estática mirando a la nada, bebío un sorbo de agua. Después de eso, bebió una copa de vino y así sucesivamente hasta que apoye mi mano por sobre su copa. Ella me vió girando su cuello.

-Lisa. Basta.

-No Rick. Quiero beber.

-Te va hacer mal.

-Que se pudran.

-Te hace mal. Deberías ir a tu habitación a descansar. Hoy no es un dia bueno para todos.

-Seguro. No lo ha sido para mi. ¿Qué puedo pedir?. Mi vida ha sido un fiasco. Una vida amorosa trágica. Mi primer amor desaparecido, tú una llaga que ha marcado mi corazón y ahora Bruce, no se. Quizás sea yo la culpable. ¿No crees?.

Me encogí de hombros. ¿Qué podía decirle?. Yo era tan peor que ella en el amor, que sinceramente no podía querer a nadie. Solo me limito a hacer bien las cosas. Éstos últimos años me he vuelto una persona fría al igual que ella.

-¿Cómo lo haces Rick?.

-¿Hacer qué?.

-Hacer que nada te afecte. Sabrás lo que sucederá con ellos dos. Cogerán entre ellos. Se revolcaran...

-Oh Lisa maldición...

-¡No!. ¡Nooo!. ¡Escúchame!.

-Shhhh. Baja la voz. Todos nos están mirando.

-¡Me quiero ir de aquí!. ¡Quiero irme!. No me siento bien.

Jordan se acerca a la mesa, junto a Claudia y Gloval. Para qué. Liss estaba un poco fuera de sí. Posiblemente se trate de un pico de estrés.

-¿Que pasó General?.-Me pregunta Jordan.

-La Almirante no se siente bien.

-Estoy bien. Solo es que me duele la cabeza y me descompensé. Éso es todo. Necesito ir a mi habitación.

-Lisa te acompaño.-Se ofrecía Claudia.

-¡No!. Quiero que Rick venga conmigo. ¡Él me ayudará!.

-Ok. Yo la llevo. ¿Si?. Tranquilos. Sé como manejar ésto.

Llevé a Lisa tomándola del brazo con delicadeza. Tomamos el elevador al cuarto piso.

-Rick. Lo siento. Te hice pasar por un mal momento.

-Oh tranquila. Solo necesitas descansar.

Al llegar al cuarto piso, caminamos unos metros. Allí estaba mi cuarto y como si fuera un hilo rojo del destino, mi habitación estaba en frente del de Lisa. ¿Casualidad?.

Puede ser. Ella no sabía que era mi cuarto. Pero se lo mencioné.

Ella pasa la tarjeta y se activa el pestillo eléctrico de la puerta. Ella ingresa e hizo unos pasos. Pude ver que su valija aún estaba armada sobre el suelo. Ella ingresó y yo me quedé en la puerta. Podia ver su figura envidiable remarcado en su uniforme. Ella me ve por detrás de su hombro izquierdo.

Tranquila y con una voz serena me dice: -¿Quieres pasar?.

Difícil decisión. Ella me vió con una mirada pícara y complice de nuestra antigua atracción. Creo que aún existía. Podíamos intuirlo fácilmente. Nadie estaba allí para detenernos. Pero el sentido común, me dijo que si me quedaba en ésa habitación y cerraba la puerta por detrás, no habría marcha atrás.

Se nos presentó la nostalgia de los encuentros que tuvimos. Todos nuestros recuerdos volvieron en un santiamén como un rayo, que desnudaba cada vez mas la atracción que nos teníamos. Era agradable y a la vez peligroso. Porque Lisa volvía a ser inestable emocionalmente. Yo estaba dentro de mis cabales. ¿Pueden creer que toda ésta reflexión duró apenas milésimas de segundo?. Pero sólo podía responderle rápido. Era un si o un no. Preferí ser práctico.

-No gracias. Descansa. Necesitas hacerlo.

Desde la perspectiva de Lisa.

Tenía ganas de estar con él. Podia sentir su aura de humildad y sinceridad. Sabíamos bien que si él ingresaba a mi territorio, seríamos uno nuevamente. Propuse pasar el tiempo juntos con aquellas dos simples palabras. Por un lado mi corazón latía muy rápido por él. Podia sentirlo nuevamente. Y el Rick de hoy, no era el del pasado tan inmaduro y joven, terco e idiota. Al contrario, era mas maduro y decidido. Me volvía a sentir como aquella chica inexperta en relaciones amorosas. Fue ahí que realmente me di cuenta que mis relaciones sentimentales, tendían a culminar en un fracaso difícil de digerir, como una llaga.

El que me haya dicho esas palabras, no me generó disgusto. Al contrario. Fue sensato y me gustó.

-Si. Tienes razón. Debo descansar. Te veo luego.

-Si. No veremos después.

Ambos sonreímos. Él me cerró la puerta. Al escuchar ése pestillo, una parte de mi corazón deseaba que él volviese y se quede. Que lo que sucediese luego, sería "nuestra complicidad".

Tuve que confirmarme con su sonrisa y la calidez de su voz. Me recosté en la cama, quitándome los zapatos y simplemente cerré los ojos. No quería que nadie, al menos Rick, me molestase.

Desde la perspectiva de Bruce. Minutos antes y en el elevador junto a Alice.

Que bronca. Estaba muy enojado con Lisa. Alice a mi lado, parecía que comprendía de que no la soportaba.

-El día ha sido agotador. Ya fue suficiente para mí. Igual te agradezco que me hayas protegido. No hacía falta.

-Creo que fue instinto. Me imagino que es así. ¿No?.

-Oh algo mas supongo.

Ella se sonrojó. Lo noté. Vaya. Cuando quería podía ser tierna. Pero lo único que quería, era irme a mi habitación y descansar. Necesitaba que el día se pase rápido. Hasta en cierto punto ya estaba analizando el hecho de volverme a Nueva Macross al siguiente día.

Al llegar a el cuarto piso, me salí del elevador. Alice también. Noté que ella también estaba en el mismo piso. Ella me seguía a la par. Cuando llegué a la puerta de mi habitación ella estaba a mi lado.

-Bueno gracias por acompañarme.

-Oh, no fue nada Bruce.

-Cuídate.

-Siento mucho lo que ha sucedido con la Almirante. Ojalá las cosas hubieran terminado de mejor modo.

-Si yo también.

Ahí sentí como si ella podría ser algo en mi vida. Me caía bien Alice. Y creo que yo a ella también. Pero no era el momento ni el sitio para estsr con ella. Además ¿Qué ganaría?.

Nada

A lo sumo le sería infiel a Lisa y todo sería mas desastroso que de costumbre. Ingresé a mi habitación y por detrás cerré la puerta. Ella se quedó fuers y no es que no quisiera ser descortés. Es que ella me acompañó simplemente.

Desde la perspectiva de Alice.

Pobre torpe. Entendía su preocupación. Hasta cierto punto me daba lástima, pero era un pobre tipo que no podía controlar la situación con su pareja.

Ahora sería mi oportunidad para ir a ver directamente al General. Pero para eso, esperaría en el pasillo. Seguramente él subiría en cualquier momento. Ingresé a mi habitación que estaba a unos pasos de allí.

Sabía se antemano cual era la habitación del General. Me propuse a preparar lo que estaba a punto de revelarle. Quería esperar el momento apropiado para decírselo. Esperé otros minutos hasta que me decidí y fuí directamente a la entrada de su habitación. Frente a la puerta toque unas veces.

Desde la perspectiva de Rick.

Escuché a alguien tocando la puerta. Estaba esperanzado de que fuera Lisa. Quizás ella tomó la iniciativa de quedarse conmigo. Con un poco de entusiasmo y a la vez de alegría me acerqué a la puerta con cautela.

-¿Si?

-Si Alice.

Oh maldición. Era ella. Bueno. No me esperaba que lo fuera. Me esperaba que se tratase de Lisa. Pero ¿Qué estaba haciéndo allí?. Abrí la puerta y ella estaba ahí firme. Parecía que su mirada era seria pero a la vez preocupante.

-¿Puedo pasar?.

-Pues si. Adelante.

Ella ingresó. Automáticamente se sentó en una silla de cortesía que se encontraba dentro.

-¿Sucede algo?.

-Si. Bueno, en realidad no quiero que pienses mal de mí. Tengo algo que revelarte. Y espero que entiendas.

¿Qué entienda?. ¿A qué se refería?

Desde el punto de vista de Miriya.

Corría por las escaleras desesperada. Noté la presencia de una vieja conocida. Y se encontraba en el cuarto piso del hotel en la zona de habitaciones. Recordaba aquél poder. Podía sentirla. Max no entendía nada. Pero él me acompañó y lo único que le dije es que confiara en mí. Rick estaba en peligro y mi intención es que no le suceda nada malo.

-¡¿Estás segura de ésto?!.

Max me preguntaba como si estuviera loca.

-¡Jamas estuve tan segura en mi vida!. Mostrará su verdadera identidad en instantes.

Subí el último escalón y abrí la puerta. Desenfundé mi sable. Estaba lista para la acción si fuera necesario. Caminamos por el pasillo con sigilo hasta llegar a la puerta de la habitación en la que se encuentra Rick junto a "ella".

Desde la perspectiva de "una desconocida".

Era el momento de la verdad. Quería que solamente él lo sepa, hasta que sentí que alguien tocó la puerta. Rick se distrajo.

-Aguarda aquí.

Desde la perspectiva de Rick.

Al llegar a la puerta la abro y fue mi sorpresa ver a Miriya y a Max allí.

-¿Que hacen aquí ustedes dos?.

-¡Rick abajo!.

-¿Qué?.

Al oirle eso a Miriya ella se me abalanzó y me tiró al suelo, abriéndose la puerta de par en par. No pude ver lo que sucedió.

Desde la perspectiva de "Naghur" (Alice).

Mi poder síquico estaba de mi lado. El ver a Miriya Parino lanzándome la daga, pude detenerla tan solo con mi mano. Tonta. No es mi intención matar a nadie. Ni siquiera a Rick. Solo quiero acabar con el tipo que asesinó a mi primer gran amor de mi vida.

El maldito de Derkond debía pagar. Y justo ella, mi antigua contrincante se me apareció. No me esperaba que ella me reconociera. Pero era un riesgo que debía correr. Ahora lo importante es convencerla de que yo ya no era la asesina en serie que fuí. Todos tenemos un pasado que queremos enterrar para siempre. Pero ésta vez, el pasado me encontró nuevamente.

Miriya Parino. Tú no eres mi contrincante.

Desde la perspectiva de Miriya.

Detuvo la daga como si nada. Me levanté del suelo. La miré fijamente. Dudé de su accionar. Ella era Naghur Paramiz. Sin lugar a duda una de las mayores asesinas en serie de toda nuestra generación de Meltradis que pudiera existir.

Era una legendaria guerrera que podía acabar con 100 contrincantes si se lo proponía. Pero noté que no quería pelear y tampoco su intención era el de no hacerle daño a nadie.

Cambió su aspecto notablemente. Éso me llamó la atención. Pero ahora volvió a su antigüa fisionomía como bien se la conocía. Cerró la puerta con un leve movimiento síquico en una de sus manos. Con uno de sus dedos.

Era increíble como dominaba la telequinesis. Como si nada.

Desde la perspectiva de Rick.

¿Alice?. No era ella. En un abrir y cerrar de ojos cambió su aspecto. Ahora una mujer de tez blanca, de ojos rojos y cabello blanco y liso se encontraba en mi habitación. Una desconocida.

Aunque su cuerpo era el mismo. Desefundé mi arma reglamentaria que siempre la llevaba encima. No tenía dudas de que podía ser peligrosa, pero lo que mas me llamaba la atención, es ¿Cómo Miriya la detectó?.

-Miriya. ¿Qué es ésta cosa?. ¿O quién es?.

-Es una antigua conocida.

-Tranquilos. No he venido a hacerles daño a nadie. Solo quiero que me escuchen. No soy una amenaza.

-Si no lo eres. Entonces ¡Demuestralo!.

-Lo estoy demostrado en éste preciso instante. De querer matarte ya lo hubiera hecho. Lo que te iba a decir, antes de que se apareciera Miriya y éste mequetrefe...

-¿¡A quién le dices mequetrefe pedazo de imbécil!?. ¡Voy a matarte!.

-¡No espera Miri!.

Max le puso una mano en su hombro. Mientras él la distrajo me acerqué a ella apuntandole con mi revolver. No le quitaba la vista de encima.

-¿Quién eres?. ¡Quiero explicaciones!.

-General. Puede confiar en mí. Siento mucho que nos hayamos presentado en éstos modos. Mi nombre es

-¡Naghur Paramiz!. ¡Voy a matarte!.

-¡Silencio Miriya!. Max llévatela de aquí.

-¿No es peligrosa Rick?.

-Ella tiene razón. Si ella hubiera querido, ya estaría muerto. Además somos íntimos.

-¿¡Qué!?. ¿¡Te la tiraste Rick!?. -Gritaba Miriya.

-¡Cuando tenía su otra identidad!. ¡¿Qué voy a saber!?.

-Creo que debemos calmarnos. ¿No crees Rick?.- Me hablaba ésta chica.

Miriya se la notaba enojada pero a la vez preocupada. Le creía mas a ella que a ésta desconocida. Aún le seguía apuntando con mi arma.

-Miriya. ¿Quién es?.

-Es una Meltradi maestra síquica. Una Azubi. Tiene un gran poder síquico de características descomunales.

-Ya no soy aquella persona cruel que era Parino. Y tú Rick. ¿Crees que una simple arma puede intimidarme?.- Me decía con una voz serena.

Con un simple movimiento de manos rompió el pestillo del arma a distancia.

-Demonios. Rompió mi revólver.

Luego cerró la puerta con un leve movimiento de sus manos. Ella se mantuvo allí estática. Parecía que no quería hacernos daño.

-Ahora necesito hablar con ustedes aquí presentes.