Capítulo 10
El cielo totalmente estrellado, la luna agigantada y ensangrentada, iluminando la noche, dándole un toque sangriento al ambiente de luminosidad enrojecida "Es hermosa" digo mientras con mucho morbo la ovaciono en silencio, disfrutándola con la vista.
Zoro rápidamente deja que su asombro inicial escape sin darle importancia al suceso extraño y yendo hacia el borde del ¿balcón? más bien parece todo un patio, pue es enorme para ser un simple balcón con el suelo simulando la madera, decoradas con sillas, sombrillas y mesas en el lugar con un ambiente relajante y paradisiaco, debe de ser el hotel de lujo que mencionó Nami. Este ha de ser mi segundo día consecutivo de pura suerte, despertar en un penthouse con el piso solo para nosotros 2 solos, estar semidesnudos en señal de preparación es una ventaja extra.
El lujar deja de moverse, más bien Zoro deja de caminar y lo observo tras explorar el balcón, me sienta sobre la baranda de concreto que rodea el balcón, lo siento en las nalgas descubiertas por la braga que llevo puesto el material tibio por la noche calurosa, estoy expuesta nuevamente a Zoro, que parece no importarle mi desnudez, suelto su cuello sabiendo que quiere que lo suelte al haberme sentado, supongo que para recorrer por sí mismo el lugar sin tener que cargarme todo el tiempo, intento darle un beso en las mejillas y él lo esquiva.
Sube a la baranda, para seguramente lograr una mejor vista y explorar lo que no puedo ver al estar de frente a lo que sería el penthouse, le paso la mano y el la agarra, alzándome para poder estar pie también sobre la baranda, no suelto su mano al estar a su altura de nuevo, bueno un poco más de hecho. Observamos la ciudad debajo, completamente oscura y sin ningún punto de luz que indique que exista la luz eléctrica funcionando en algún lugar, excepto por la luz que la luna roja otorga, iluminando los techos de las casas y edificios.
"Estamos a una gran altura, si alguien cae desde aquí no habrá nada que pueda ser recogido" esa debería ser una de mis macabras y naturales líneas, pero él me lo ha robado, de todos modos el abismo hacia abajo es inmensurable para la pobre vista nocturna, "Creo que estamos en el penthouse, es el edificio más alto del lugar" digo al notar como no hay otros edificios tan altos como en el que estamos, nadie podrá ver a los exhibicionistas suicidas en ropa interior, nadie puede vernos.
"Entonces Luffy ha de estar abajo con los demás y Nami arriba de nosotros" dice intentado ver hacía abajo posiblemente buscando a Luffy en el balcón de su piso, equilibrándose en la baranda al estar pisando los bordes para ver mejor hacía abajo, sujeto su mano con más fuerza, no tengo miedo en caer con él tampoco lo soltaré, si caemos al menos lo disfrutaré hasta convertirnos en polvo cuando impactemos con el suelo.
Irónicamente él contradice mis pensamientos y suelta mi mano para recorrer la baranda de lado, alejándose de mí, observando la ciudad, ahora él podría caer solo sin tener que arrastrarme con su destino, mientras camina por la baranda puedo ver su trasero bien formado y redondo a través de su boxer ajustado, no dudo en que se le notará el miembro al girarse para regresar, una oportunidad bien clara.
Al girar puedo ver el bulto en su entrepierna, que casi hace que abra y mantenga la boca abierta en sorpresa, casi hace que babeé como estúpida, y eso que supongo que ni siquiera está excitado, debería de dejar de mirar o mis reacciones dejarán de ser mentales, alzo mi mirada o su ojo buscando estar imputable de acusaciones, pero es Zoro de quien hablo desafortunadamente él ya me ha pillado observándole la anaconda que su boxer no puede ocultar y sonríe por ello. Tsk, desvío mi mirada al frente observando un punto nulo en la ciudad oscura, me cruzo de brazos al sentir como mis mejillas se calientan, la luminosidad roja de la luna es mi escudo en este momento.
Agudizando mis oídos puedo escuchar como se acerca de nuevo "Ahora sabes una de las razones por las cuales Sanji me odia y Franky alguna veces me molesta" intento no sonreír e ignorar lo que me acaba de decir, pero mi mente ya ha imaginado la primera ocasión en la Sanji ha visto desnudo a Zoro en unas de las tantas baños grupales que organizan los hombres de la tripulación, en la que él se deprime por tener que competir con la Jörmundgander de Zoro dando inicio a uno de sus males contra Zoro, los celos. Y también Franky que lo ha seguido, desprestigiado por su pequeño paquete, cegado por tener que diferenciarse contra un veinteañero que lo ha humillado indirectamente y sin esfuerzo de su parte. Hago lo que puedo para no sonreír, demasiado que soportar por las caras de ellos en mi mente.
Escucho como impacta con el suelo al bajar de la baranda y con el rostro controlado de nuevo giro para buscarlo, se acerca rodea mis piernas y cintura acercándome hacía él para acabar cargada en sus brazos, de nuevo, sigo de brazos cruzados, pero ahora lo observo curiosa por su actuar, tras un rato me sienta y se sienta en la misma tumbona, aunque a lado hay uno más, "Al menos parece que estamos cerca de nuestros amigos y no en un lugar desconocido y alejado" dice mirando el suelo mientras se frota la frente, después de haberme observado durante unos segundos al haberme sentado.
"Podríamos haber despertado en una prisión de la marina, o peor en una sala de tortura tratando de sacarnos información sobre los demás" digo y puedo ver como sonríe momentáneamente, es el único al que le 'divierte' mis frases 'fuera de lugar' y he podido notarlo en varias ocasiones desde Water 7, obviamente no lo demuestra, aunque algunas veces me acompaña para empeorar el estado mental de nuestros amigos asustadizos y me encanta poder tener algo en común con él o que no mire de forma extraña cuando lo digo. Nunca lo decimos sonriendo para darle seriedad y es la primera ocasión que lo veo sonreír por ello.
"Ahora será más difícil capturarte, puedes dar una gran batalla tras tus entrenamientos diarios" ¿por qué tiene que hacerme recordar que le golpeé anteriormente? suficiente tengo con mi consciencia que me acosa por ello, suspira y deja de masajearse la frente, gira de lado para observarme completamente, suerte de haberme cubierto los pechos con mi brazo izquierdo anteriormente, al verme tentada a atacarle pues la luminosidad roja pasión no me ayuda demasiado al igualarse al ambiente que mis sueños siempre crean al soñar con Zoro "¿Recuerdas algo? la mente se me acaba de volver borrosa por los recuerdos"
"Nada, lo único que recuerdo es haberme dormido en tu hombro después de …." me muerdo la lengua para evitar decir lo que había hecho en ese momento, ¿qué debería de decir?, ¿después de haber puesto mis labios en los tuyos? ¿después de haberte dicho que te odio? "Haberme dicho que me odias, sí lo recuerdo, pero no te has dormido en ese momento, recuerdo haber tomado también lo que bebías, lo último que recuerdo es la conversación que tenían Luffy, Ussop, Chopper y Brook mientras veníamos de camino al hotel" sus facciones se han vuelto serias, como dándole importancia a las palabras que le he dicho, al menos eso es lo que mi cerebro se castiga en decirme, lo 'bese' para evitar está confusión ¿no lo recuerda? "No estaba pensando claramente, no fue mi intención" intento excusarme "Existe la leyenda que cuenta que cuando una persona no piensa claramente, sus verdades aparecen" esto tiene nombrado mal rumbo en la frente.
"Per-" "Realmente no importa si me odias, solo somos tripulantes del mimo barco, ambos somos personas maduras y no tenemos que caernos bien para coexistir" mi pecho aprieta y duele, ¿cómo puede decirme eso? es suficiente debo arreglarlo o no podré evitar que el pecho se me quiebre. Rápidamente me acerco y me siento en sus piernas, aprisionándolo por la cintura y por el cuello, "Nunca podría odiarte y no me dejas más opción que la de tener que demostrártelo" digo al ver su ojo inquisidora, me fijo en su mejilla, me acerco y cierro los ojos para darle un beso, bajo hacia un costado para ir hacía su mentón recorriendo el camino a bases de húmedos besos, pero dándole nada más que un saludo a sus labios entrecerrados qué el reacciona poniendo sus manos en mi cintura apretando sin fuerza, sigo por su mandíbula yendo hacía su oreja izquierda, buscando su punto débil que afortunadamente no lo olvidé y mejor aún puedo utilizarlo en esta ocasión, gano por 2 esta vez, poder besarlo y arreglar su confusión respecto a mi opinión sobre él.
Aunque solo quiero que nos devoremos la boca mutuamente, pero la inseguridad en un rechazo suyo me detiene y me asesina sin piedad en los ojos. Al llegar a su debilidad y darle un chupón, más que un simple beso, el lo esquiva e intenta apartarme, sin esfuerzo realmente pues ahora mismo podría estar cayendo del edificio para conocer al suelo que me estaría esperando allí abajo expectante a mí llegada, para no causarle comodidad me aparto, abro los ojos y sonrío a su ojo luminoso, parece avergonzado, un beso en su mejilla para notar la el cambio de temperatura me dice que está sonrojado, y yo no puedo verlo por la brillante luna de luminosidad roja, pero puedo confirmar que está avergonzado talvez por el hecho que estaba esperando a que yo no recuerde la debilidad que lo hace vulnerable o por los besos calientes que mis labios le ofrecen, eso espero.
De sus mejillas vuelvo a bajar por su rostro para ir por su cuello, donde aprovecho para dar un mordisco con amor a su prominencia laríngea que me encanta como se ve en su musculoso cuello, pero si tuviera labial a la mano los rastros de mis besos se verán aún mejor. Sin advertencia alguna, puedo notar la tumbona en mi espalda de nuevo, concentrada no pude notar como Zoro se ha movido y me ha recostado por la tumbona, clara señal para que me detenga, libero el agarre de mis piernas en su cintura, llevo una mano para cubrir mi pecho de nuevo, pues el sudor y sabor de Zoro las tengo en mis labios que no pude evitar relamerlos, con una mirada a su cuello pude ver el brillante camino que he dejado con mi saliva, mezclada con su sudor férreo, y con otra mirada a su ojo que sigue luminoso por la vergüenza, esas tres factores son las que hacen que me sinta cachonda y que mis pechos empiecen a salir afectados por ello.
Mi otra mano la utilizo para apartar el sudor de su frente, acariciar su pelo y mejilla "Aunque solo fue una broma, me has convencido" lo dice intentando sonreír, pero la vergüenza lo puede más y cambia a su rostro serio, lo sé porque es lo que me ha pasado varias veces al enfrentarme a Zoro "Eres muy bueno, caí en ella sin saberlo por tu repentina seriedad que me ha asustado, es una mala broma" a pesar de eso logra sonreír, me vuelvo vulnerable por el simple hecho que exista alguna posibilidad que interrumpa mi progreso, de tenerlo en mi contra. Mi mano llora por perder el contacto con la mejilla de Zoro al haberse apartado de encima, volviendo al mismo lugar en la tumbona.
Me acomodo en la tumbona sin su presencia, un silencio se forma mientras nos observamos y las estrellas mentales vuelven a aparecer a su alrededor embelleciéndole más de lo normal, dándole el aire de insoportable y que no debo contenerme y que cosas buenas vendrán por ello "¿Has notado tus cambios visualmente físicos?" dice salvándome de ir por una vía sin retorno en el que podría perderme sin remedio.
"He notado algunos cambios, pero sé que me observas cuando entreno, quisiera que me digas esos cambios que seguramente has notado desde tu punto de vista" digo emocionada por haber sacado un tema de conversación tan peculiar por sí mismo, talvez pueda escuchar unos de sus cumplidos que me encantaría que llenasen mis oídos, o talvez sea mi castigo por observarle descaradamente minutos antes y por avergonzarlo de seguido, me arriesgaré en esta ocasión.
Supongo que se sorprende por el cambio drástico pues ahora debe responder por mí, pero no dice nada por lo que también supongo que ha aceptado mi propuesta, cierra su ojo y lleva su mano a su mentón simulando una actitud pensante, seguramente pensando en un plan maligno para usar en mi contra.
Abre su ojo y me observa de nuevo, se acerca hasta quedar entre mis piernas, que las ha abierto por sí mismo para entrar entre ellas y acercarse más, obviamente me sorprende pues no esperaba algo como eso "Tras una guerra con el cocinero de cuarta, he conseguido que te dé más cantidad de comida desde hace un tiempo, lo suficiente para que tus músculos no se agoten fácilmente y puedan obtener su propia figura y masa" lo dice directamente mirando a mis ojos, con su semblante nuevamente serio, "Mi estomago lo ha notado al llenarse con facilidad, pero decidí ignorarlo ahora me doy cuenta del cambio, supongo que gr-"
"Como resultado de estas energías, nutrientes y proteínas extras en tu comida, has logrado que tus brazos se ensanchen unos milímetros" dice al interrumpir mi agradecimiento, mientras observa mi brazo izquierdo, pasando su dedo por ella como midiéndola, justamente en mi brazo que ocultan parte de mis pechos, observo la acción de sus dedos en mi brazo, al ver como no planea volver a subir su ojo. "a pesar del pequeño cambio, te han arrebatado la delgadez que definían tus brazos, lo mismo para tus antebrazos antes eran rectos desde el codo hasta tus muñecas, ahora la parte superior se ha ajustado a la anchura de tus brazos para disminuir lentamente hasta tus muñecas que han mantenido su proporción" pasa su dedo sincronizándolo con sus palabras "tus manos y dedos siguen iguales pues no existen músculos grandes en ellas y podrían tomar años para notar un cambio real"
"En tu brazo derecho, en tu fosa del codo con timidez ha aparecido una vena por el esfuerzo" dice pasando de mis dedos izquierdos a mi brazo derecho la cual la sujeta y pasa su dedo con fuerza controlada sobre la acusada, haciendo que esta aparezca por el acoso recibido. "Tus hombros han ganado un poco de volumen siguiendo a tus brazos. Todo esto hacen que tus extremidades superiores sean fuertes y más sensuales" lotería, no puedo evitar sonreír por las palabras que esperaba escuchar desde el comienzo, mi objetivo de todo esto, llegar a ser más atractiva a sus ojos, lo que hace que todo valga la pena.
"Ohh, me siento halagada por tus palabras sin intenciones" "Tus piernas también se han ensanchado ligeramente y ganado un poco de volumen" maldita sea me ha ignorado por completo, espero escuchar algo mejor de mis piernas pues han sido la que más han trabajado, al menos su mano bajó a mi pierna derecha, pero no es suficiente "Tus Cuádriceps e Isquiotibiales le han dado volumen, tus aductores anchura" su tierna e inocente mano pasea por el interior de mis muslos, las nombradas aductores, que pude evitar jadear por el contacto, pero me está dando problemas. "La piel en tu rodilla ha cambiado de forma por el cambio de forma de tu pierna, tus gemelos también cambiaron, tus pies siguen igual de bien cuidadas" mientras habla se aleja más, hasta salir del rango de mis piernas, pero sus manos adoran mis pies con un ligero masaje "Todo producto de las sentadillas y zancadas diarias que realizas, excepto la de tus pies obviamente".
"¿Cómo han quedado mis piernas? ¿también están más sensuales? ¿sexy? ¿apetecibles?" como parece no tener intención de adularme de nuevo, talvez debería ayudarle dándole unas palabras para decir utilizando las que los pervertidos del barco me han dicho por el cambio en mis piernas que combinadas con mis nuevas nalgas seguramente los pervertidos agradecen mentalmente a Zoro mientras me observan subir al Nido del Cuervo, material para cuando están solos en el baño "Ah, también tus nalgas, son las que más volumen han ganado ya que sentarse varias horas leyendo tiene sus consecuencias" claro que él lo notaría, perootra esquiva, era demasiado bueno para ganarme su halago fácilmente, ¿está diciendo que mis nalgas eran planas? Reconozco sus formas anteriores pero está exagerando "Y si tus piernas son más sensuales pero iguales de sexys que antes" de nuevo ha curado mi mala cara en segundos, no puedo enojarme con mi Zoro. Si hubiese sabido que me ve sexy desde antes lo hubiese explotado más, pero es tan cerrado.
"¿A qué vie-" "Ahora dime, ¿qué me perdí?" me interrumpe por segunda vez e ignorándome con la tercera y lo hace con seriedad, lo estuvo durante toda su exposición, ni una sonrisa he visto querer asomarse ni por error, lo curioso es que no deja mi pie, lo descubre a su manera con su vista pegada a la mía, jugando con mis deditos y averiguando la forma de uñas, tan tierno. Imito su actitud pensante anterior, buscando entre lo que él no me había citado, pienso en acercarme para guiar su mano, pero sujeta mi pie sin intención de liberarlo pues he intentado recuperarlo y no he podido moverlo, debo aguantarme esta vez, creo que se ha enamorado de mis pies, ojala, eso sería un comienzo. Cambia rápidamente a mi otro pie, perdiendo la pequeña oportunidad de zafarme.
Veo como alza su ceja, preguntando por mi tardanza "Creo que has nombrado a todas, excepto los músculos bajo mis pechos y mi abdomen" me siento para ganar altura y que pueda observar mejor, "He notado que aquí hay un pequeño bulto" digo apuntando hacía un musculo, donde mi torso de une con mi hombro, "y como esta parte ha crecido" digo pasando mi mano por mi pectoral arriba de mis pechos "El pectoral mayor, no he podido mostrártelo ya que tus pechos me bloqueaban el paso" tuve que liberar mis pechos al sentarme cuando estuve segura de que mis pechos no me traicionarían con decirle lo que estoy sintiendo, por lo que desde entonces ha podido verme expuesta de nuevo, pero me siento vulnerable con ganas de traición resurgiendo de alguna parte "en mi abdomen se puede notar como han aparecido estás líneas que separan los abdominales de los oblicuos" aunque ahora los tengo que mantener en tensión para que se note, exactamente lo que Zoro me está diciendo.
"Pequeños cambios que demuestran tu progreso, ahora que dejarás los ejercicios físicos, tendrás que pedir a Sanji un cambio de nuevo en tu alimentación o ganarás peso. Un menú con muchas energías pues meditaras y entrenaras a la vez mientras peleas conmigo durante horas pues no tenemos mucho tiempo por delante y debo llevarte hasta un nivel donde puedas enfrentar y defenderte de alguien poderoso sin salir herida" ansío ese momento donde ambos podremos tocarnos, aunque la tendré difícil al principio pues seguramente Zoro no me dará oportunidades, tendré que esforzarme y sorprenderlo "Quiero pelear contigo" en la cama, me muerdo el labio inferior para no decir mis pensamientos, el alza las cejas y sonríe.
"Eso suena con doble sentido" libero mi labio al darme cuenta que mi mensaje casi le llega a la mente, evito evadir su mirada sabiendo que no puede ver mi rostro sonrojado, gracias a la luna "¿Algún día me devolverás mis pies?" pregunto para evadir la situación, aunque mis ganas de llevarlo a la cama es tan grande como la vista de la ciudad desde el balcón "Lo he estado pensando y creo que me los quedaré" dice con una media sonrisa obviamente bromeando, veo como lleva una de sus manos a su costado derecho e intenta agarrar algo "Si mis katanas estuvieran cerca, podría cortarlas de tus piernas" finge molestia y aun sin liberar mi pie izquierdo, ¿de dónde han salido sus ganas de querer jugar en este día?.
"Sí lo cortas, no tendrán flujo de sangre fresca rondando por las venas y se pudrirán en algunas semanas" digo seriamente sin sonrisa alguna, finjo querer alejar mi pie de su mano ayudándome con mi otro pie, como no consigo soporte en su brazo, me acerco hasta lograr poner mi pie en su pectoral y lo empujo hacía atrás, "Aunque pensándolo mejor, puedo cortarlas con mis manos si lo hago por arriba de tus tobillos pues tu carne es blanda y puedo pasar entre ambos huesos si lo hago correctamente" se pone en posición blandiendo su mano y utilizando la parte dorsal como cuchillas, con esa cara de psicópata parece realmente querer cortar mi pie, me acerco más para poder ejercer más presión en su pectoral con mi otro pie y empujo, atajándome por la tumbona para mayor soporte, como si no sintiera mi pie él sigue probando puntería acercando su cuchillas hacia su objetivo buscando el punto indicado para un corte limpio.
Veo como sigue probando, pero cada vez con más velocidad y le doy una patada que como resultado le muevo hacia atrás unos centímetros. Su mirada cambia a peor y rápidamente cambia de mano y también sujeta mi otro pie, me observa como a su enemigo, molesto. Mientras lo observo con molestia fingida veo como alza mi pie hasta su boca y siento su lengua en la palma que se retuercen por la calentura de su lengua y las cosquillas, desde el talón hasta las almohadillas superiores donde da un beso para terminar su tortura, inconscientemente le doy otra patada por la sorpresa y cosquilla esta vez directo a su rostro. Rápidamente mi cara hierve pues nunca imagine que alguien lamería o besaría mi pie ni por obligación, ni por placer, pues es considerado como un acto de esclavitud y dominio, menos viniendo de mi querido Zoro, pero él tiene sus propias creencias y reglas, y lo está utilizando para jugar conmigo, espero que no piense que saldrá ileso después de este acto, lo atacaré con mi lujuria que él mismo ha provocado en el mejor momento, me está volviendo loca, tengo que besarlo después de todo.
"Zoro" dije en ese momento por la patada, por su atrevimiento, por mis pensamientos, por las sensaciones que me ha causado, por su penetrante mirada, por la reciente calentura, por la excitación y un largo etcétera. "Hace calor y te opones demasiado, tendré que llevarte a mi cuarto de tortura" dice para rápidamente agarrarme por debajo de mis piernas y por mis hombros, supongo para llevarme hacía la habitación, pues he notado que aquí hace más calor que adentro, en ningún momento cambió su expresión, supongo para mantener su papel de cortarme los pies. Mientras más se adentra mi visión empeora hasta volverse nula de nuevo impidiéndome seguir viendo su rostro mientras me carga en sus brazos.
"Demonios" escucho que dice y siento como me protege, más la cabeza, estamos cayendo, no escucho un ruido fuerte al impactar con el suelo, puedo sentir como estoy encima de él por lo que supongo que ha girado para caer de espaldas al suelo, al levantarme y poner mis pies en el suelo resuelvo mi duda, está todo alfombrado, quitándole el ruido y talvez el golpe a la caída, este es el momento, me siento sobre él sobre sus piernas, hincando mis rodillas a sus costados sobre la alfombra, con mis manos busco su cuello y lo aprisiono estirando hacía mí, para levantarlo y también sentarlo, él, ignorante de la situación, se deja actuar con mi inocente ayuda, cuando lo siento cerca lo beso en los labios con necesidad como si tuviese un tiempo límite para hacerlo o no tendría otra oportunidad nunca más, con esa necesidad que ha crecido desde que me desperté en la misma cama que él.
Fin Capitulo 10
