Lamento haberos echo esperar, pero este capítulo era muy importante para tomarselo a la ligera.
Tal vez os esperarais otra cosa pero es asi como yo lo he visto, y si estais esperando a largas conversaciones, podeis estar tranquilos, vendran... aun quedan muchas cosas por descubrir. ;)
Espero que os guste.
Viajes en el tiempo
Capítulo 10: Los encuentros
Y allí estaba él, Harry Potter, ante la puerta del cobertizo, a punto de conocer a sus padres al fin. Realmente no sabía que esperarse, pero no quería seguir preguntándoselo. Echo una última mirada a su esposa y sus amigos, todos estaban allí esperando a que abriera la puerta. Harry tomó aire y empujó lentamente la puerta del cobertizo.
Se quedó inmóvil, sin saber que hacer o que decir, allí parado con la mano aún apoyada sobre la puerta. Observaba como un espejismo a todos los allí presentes. Sus hijos y sobrinos estaban allí, con cara de angelitos culpables, primero vio a Tonks y a Remus de la mano, los dos le sonrieron, los encontró exactamente como los recordaba el día de la batalla de Hogwarts. Luego vio a Sirius, su padrino, después de tantos años, allí le tenía, por fin podría decirle todo lo que no pudo. Notaba su corazón a mil por hora, creía que se le saldría del pecho. Y entonces, entonces los vio. Al fin. Allí estaban sus padres. Le miraban con orgullo, notó sus manos entrelazadas con fuerza, su madre tenía una silenciosa lágrima en la mejilla, y entonces ella, su madre, Lily Potter, dio un paso adelante, y otro más, y poco a poco y muy lentamente se fue acercando hasta que estuvieron lo bastante cerca como para que Harry viera las minúsculas pecas que su madre poseía en la nariz y pudiera darse cuenta de que eran de la misma altura. Ella le acarició la mejilla muy delicadamente, como si aun fuera ese bebé que se encontraba en su tiempo. Harry estalló, comenzó a llorar y se abrazó a su madre. Apoyó su cabeza en el hombro de su madre, y ella le abrazó muy fuerte. Él comenzó a absorber el olor de ella, olía a lirios.
-Mamá - balbuceó Harry entre lágrimas.
-Ya estoy aquí hijo. – le susurró al oído.
Cuando se separaron, muy lentamente, ella le sonrió y él a ella. Entonces, notó que algo le jalaba de la túnica, miró hacia abajo, y vio a su pequeña Lily, ella le sonrío de oreja a oreja y dijo:
-Ella es mi nueva amiga. – el resto de los allí presente rieron entre lágrimas.
Fue entonces cuando lo vio, su hija no sólo tenía los hermosos rasgos de su esposa, si no también la sonrisa de su madre.
Lily adulta miró hacia atrás, buscó la mirada de su marido, ella asintió levemente. James avanzó un pie, pero no se atrevía a apoyarlo en la tierra, Sirius se acercó a él.
-Vamos.- le susurró al oído y le dio un leve empujón en el hombro.
James comenzó a andar más firmemente después de las palabras de Sirius. Llegó hasta su hijo y su esposa… "hijo… mi hijo…mi pequeño" pensó James.
A diferencia de la reacción que tuvo con su madre, Harry corrió hasta James antes de que llegara a su sitio y lo abrazó llorando como el niño que en su interior siempre necesito a sus padres. Al separarse después de varios minutos James miró a su pequeño a los ojos deteniéndose en cada detalle de ese pequeño infante que era para él, a pesar de sus 32 añazos.
Al fondo se oyó a varias personas sonarse. Harry se giró, y todos los Weasley estaban allí, juntos con McGonagall y Jessica, muchos con los ojos llorosos. Vio a su esposa y sus hijos, ella lloraba silenciosamente, y sus hijos lo miraban algo incómodos, a excepción de la pequeña Lily, que estaba preguntándole a su madre porque estaban todos llorando. Harry le indicó a su esposa que se acercara. Ginny saludó a su suegra, quien le devolvió el saludo con un fuerte abrazo, James se acercó a Ginny y también la abrazó. Fue entonces cuando el resto comenzó a acercarse, se saludaron y algunos se conocieron. Harry notó una mano en el hombro, se giró, y le vio. Tal y como le recordaba. Allí estaba su padrino sonriéndole. Harry le abrazó y le susurró al oído:
-Te he echado de menos.
Luego, al separarse de Sirius, fue a saludar a Remus y Tonks, quien estaba abrazada a Ginny, la cual no la soltaba. Y se dio cuenta. ¿Y Teddy?
-¿Dónde está Teddy?- le preguntó a sus hijos.
-Se fue a dar una vuelta con Victoire. – le contestó su sobrina Rose.
Harry salió precipitadamente del cobertizo, con varias miradas extrañadas puestas en él.
-¡TEDDY! ¡TEDDY! –gritaba Harry tan fuertemente como podía buscando desesperadamente a su ahijado.
Después de varios minutos los encontró. Teddy venía corriendo hasta él algo asustado, detrás venía corriendo Victoire preocupada.
-¿Qué pasa? ¿Qué ocurre? – le preguntó Teddy alarmado a Harry.
-Victoire necesito hablar a solas con Teddy, ve al cobertizo están todos allí. – Victoire miró algo extrañada a su tío pero obedeció sin decir ni una palabra. Teddy miraba a su padrino con el ceño fruncido.
-Teddy,... antes de nada necesito que me prometas que ocurra lo que ocurra, no intentaras cambiar nada del pasado, ¿prometido? –Teddy abrió mucho los ojos ante aquello.
-¿Qué…?
-Prométemelo.
-Te lo prometo. Pero de que va …
-¿Todo esto? Ahora lo verás. Sígueme.
Harry guió a Teddy hasta el cobertizo, mientras el muchacho lanzaba mirabas entre asustadas y preocupadas a su padrino. Cuando llegaron a la puerta, Harry volvió a pararle y le dijo:
-Recuerda tu promesa. – el muchacho asintió muy lentamente.
Lo giró y lo colocó mirando a la puerta del cobertizo, fue Harry el que abrió la puerta muy lentamente. Teddy estaba demasiado conmocionado como para moverse.
Cuando la puerta volvió a abrirse todos dentro del cobertizo se habían quedado inmóviles, Molly soltó a Remus después de uno de sus abrazos que te dejaban sin respiración, Ginny aún sujetaba una mano de Tonks parecía que no quería que volviera a marcharse, mientras Tonks había estado saludando a Hermione, los padres de Harry habían estado hablando con Ron y el señor Weasley animadamente y Sirius con George y Angelina.
El joven dio un paso atrás sin dejar de observar a los que allí se hallaban, pero se chocó con Harry. Teddy notó que su padrino le sujetaba fuertemente por los hombros.
-¿De… de verdad son ellos? – le susurró entre dientes Teddy a Harry, el muchacho estaba muy impresionado por aquella estampa.
Harry se colocó a la altura del muchacho y le susurró:
-Son ellos, y son reales. Vamos, te están esperando. – le dio un leve empujón para que avanzara.
Tonks y Remus se miraron, Tonks sonreía tanto como el día de su boda. No espero a que su hijo se acercara, corrió hasta él y lo abrazó fuertemente. Fue entonces cuando Teddy reaccionó y respondió al abrazo, colocando sus brazos en la espalda de su madre.
Remus se había quedado inmóvil en su sitio, James y Sirius se habían colocado uno a cada lado y habían posado una de sus manos en sus hombros. Ese detalle le dio fuerzas a Remus para avanzar. Cuando se halló al lado de su esposa y de su hijo, estos se separaron, Tonks tenía los ojos húmedos.
Teddy observó a su padre atentamente, su padrino le había hablado mucho de él, y cuanto Harry mas le hablaba de él, más orgulloso se había sentido de ser su hijo. Su padre le sonreía, y fue entonces cuando se abalanzó sobre él sonriendo.
-Será mejor que vayamos a la casa. ¿Desean un té? – invitó Molly a los recién llegados mientras se secaba las lágrimas y Teddy y Remus se separaban.
Todos aceptaron y comenzaron a caminar hablando animadamente. Teddy no dejaba de observar muy a menudo a sus padres, no lograba terminar de creérselo, Harry esperó a Sirius y a sus padres para salir con su pequeña Lily de la mano pidiendo a gritos una explicación de porque todos estaban llorando.
Me temo que voy a tardar un tiempo en escribir el siguiente capítulo. Me marcho de viaje 10 días, y después me voy de vacaciones a la casa de la playa de mis abuelos (intentaré escribir aquí en mis ratos libres, pero tendra que ser en papel y luego tendre que pasarlo a ordenador). Y luego llega la feria y después la hora de volver a estudiar. Os prometo hacer lo que pueda por escribir, pero os debo de pedir paciencia.
Ojala os haya gustado el capítulo, era muy importante para mí.
¡FELICES VACACIONES!
