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PLAN
Alec suspiraba con un muy mal humor, casi apesadumbrado. No era nada común ver al joven Shinigami de esa manera, no era para nada su estilo.
Por otra parte ni Yuki ni Sue se hablaban, se limitaban a escuchar a los demás atentamente. Habían tenido una discusión muy fuerte en la enfermería, como para querer si quiera mirarse. Las heridas de la joven la mantenían tranquila, pero todos se preguntaban hasta que momento, en especial el chico que aún se consideraba su novio aunque ella lo hubiera corrido de su habitación en la enfermería esa noche por no decir que prácticamente rompió con él.
Daniel y James también estaban un poco fastidiados, ya que no podían encontrar los medios para regresar a su tiempo. Mientras que Liz se limitaba a sonreír a todos y llenarlos de consuelo como habría hecho su padre. Lo que James le agradeció devolviéndole una sonrisa por cada una que ella le brindaba.
Todos tenían su apariencia original pues Alethea, que no los conocía, se los pidió. La noche había sido muy rara.
Ángela ponía al tanto a la joven Alethea de lo que había ocurrido. En la Death Room, además de encontrarse los jóvenes del futuro y las jovencitas (Ceres y Julieta) que encontraron, estaban Shinigami-sama y cierta pelirosa que dijo llamarse Mina. La joven había aparecido en la enfermería de la escuela y el único que se dio cuenta fue Shinigami- sama por esa razón se había separado del resto que corrió en dirección de las escaleras cuando llego Alethea.
Einstein y Spirit habían dejado al Dios con los jóvenes después de conocer a Alethea que lo único que hizo fue dar su primer nombre. Y las cosas pasaron más o menos así, al menos en la enfermería
Flash back
-¿Qué dices? ¿Quién eres? Yuki transfórmate- ordeno Sue, tratando de levantarse de su cama en la enfermería, pero Yuki no le hizo caso
-Ustedes ya han hecho suficientes cambios con el simple hecho de estar aquí- pronunciaba Mina, sentándose en la cama, a los pies de Sue, como si fuera lo más normal-No puedes esperar que lleguen y no cambiar nada del pasado. Si quieren con mucho gusto les explico.
-Eso sería de gran ayuda señorita, pero cuando estemos todos juntos y decida usted no adentrase a esta escuela como una delincuente-contesto Shinigami-sama tranquilamente
-Preferiría decirlo enfrente, únicamente, de los involucrados. No se preocupe Shinigami-sama, prometo no volver entrar de esa manera a su escuela. Puedo irme si quiere, pero sólo por ahorita.-contesto la joven sin inmutares ante la presencia del dios y permaneciendo sentada.
-No, espera ¿cómo es eso de que no se puede sincronizar con algo que no existe?-pregunto Yuki
-Eso mismo. Tú, joven-espada demoniaca, no has podido entrar en fase es porque muy pronto no existirás en tu tiempo.-explico la pelirosa- y tal vez alguno de ustedes también estén siendo afectados.
-¿Por qué?-pregunto Sue casi sin aliento y preocupada
-La razón no la sé, pero debe haber algo que hicieron, un cambio, una acción, tal vez algo por completo involuntario que afectó a ese chico espada.-señalo Mina al pelinegro.
Fin del Flash back
-Lo único que puedo suponer es que las jovencitas que Evans encontró son más bien víctimas de un efecto colateral, que no tienen nada que ver con su tiempo. Sólo tuvieron mala suerte de encontrase en Suiza de misión, tal vez la magia de la dimensión se distorsiono y las arrastro hacia el pasado también. -suponía Alethea en voz alta.
-La magia de tiempo de las brujas es riesgosa e imprecisa así que algo de razón puedes tener en eso-concordaba Ángela con un gesto afirmativo. -pero dime ¿cómo llegaste aquí?
-Para serte honesta no lo sé.-comenzó a narrar tranquilamente con su voz tan femenina pero que arrastraba un poco las palabras- ¿Te imaginas lo sorprendida que estaba cuando me llamo Shinigami-sama (Kid) y me dijo que debía salir de Oceanía y dirigirme a Death City? Luego de eso me explico que ciertos alumnos y tú no habían mostrado señales de vida. Para serte honesta me preocupe y después de que Evans-sempai me diera las instrucciones y coordenadas me dirigí hacia acá. Pensé que él me acompañaría, yo trabajo mejor con una guadaña, pero viendo como estaba Maka-san fue imposible...
-¿¡cómo está!?-se escucharon dos voces. La de Sue y la de Daniel. Sin embargo, la primera ignoro por completo al chico
Alethea volteo y vio a la de ojos esmeraldas, que con la mirada le pedían una explicación
-Está muy bien. Casi al final de su embarazo-contesto la muchacha peligris-sus padres están bien, pero, si, preocupados. Y para llegar aquí fue algo bastante raro, encontré la posada donde dejaron sus cosas y pregunte hacia donde se habían dirigido, cuando llegue a uno de los prados me sorprendí, ya que, estaba por completo destrozado, camine y me topé con una cueva. Con cuidado me adentre en ella. Por todas partes había vestigios de magia, pero por obvias razones no sabía de qué se trataba. Me quede ahí un rato tratando de pensar que tenía que hacer a continuación y en ese momento sentí como me jalaron de la pierna y me metían en un remolino, caí bastante mareada y me di cuenta que estaba en Death City. Por fortuna sentí tu alma, Ángela, es una fortuna que no sepas utilizar el Soul-Protec.-dijo Alethea sosteniendo se el mentón con la mano y muy pensativa.
Ángela frunció el ceño en un puchero infantil y todos sonrieron. Alec soltó un "JA" que no pasó desapercibido para Alethea que únicamente miro al joven un momento y regreso su atención a la chica pelirosa
-En cuanto a ti ¿me puedes decir quién eres y por qué pareces estar al tanto de muchísimas cosas?
Esto lo pronuncio tranquilamente, pero su mirada era amenazadora
-Puede que algo tuve que ver en esto- fue la simple contestación y todos fruncieron el ceño en dirección de Mina-"No todas somos brujas" ¿lo recuerdan?
En ese momento todos se pusieron en guardia a excepción de Shinigami-sama, y Alethea.
-Por favor, escuchen- dijo Mina, alzando los brazos y pidiendo por tiempo-me obligaron a hacerlo, yo no quería, pero al fin pude escaparme de ellas. Sé que no hay razón para que me crean, aunque es cierto lo que digo y si no me creen dejen que se los demuestre.
-Claro que te daremos una oportunidad- acepto el dios de la muerte con su acostumbrada voz nasal y alegre
Todos voltearon a verlo incrédulos
-¿Qué? ¿Acaso dije algo malo?-pregunto Shinigami-sama con ojos de niño regañado mostrando las palmas de las manos.
-Cuando papá me dijo que el abuelo era muy condescendiente jamás imagine que tanto-le susurro Alec a Yuki y este asintió
-Yo les puedo dar información-intervino Mina, encontrando la oportunidad para volver a hablar
-Y bien ¿qué quieren esas brujas con nosotros? -Corearon los jóvenes
- Tampoco se tanto, sin embargo les diré lo que sé. Andan buscando algunas almas en específico. Quieren hacer un tipo de conjuro para traer de vuelta un alma, no sé los motivos, pero usaran esa alma para causarle problemas a Shibusen. Yo necesitaba encontrarme con Sue Evans, eso se volvió mi prioridad, entonces tenía que encontrarla primero a ella y lo hice, la encontré. Aunque no contaba con el jaleo que se armó poco después. No sabía que un monstruo nos iba atacar e intente despertarla en ese claro, pero antes de que reaccionara aparecieron ellas- señalo a Ceres y a Julieta-Me tuve que esconder, no sabía quiénes eran
-¡Es tu voz! Tu voz fue la primera que me llamo en ese claro, pero estaba tan adormilada que no me di cuenta al principio. Y ¿por qué tenías que encontrarte conmigo? ¿Por qué yo?-dijo Sue sorprendida, tomando mucho aire para recuperarse de la sorpresa, pero aun sintiendo el dolor en las costillas por los golpes de Zebu.
-No paraban de hablar de Sue Evans y una pelea en la luna y una tal familia Evans. Para ser francos una de ellas, la más pequeña y ruin de ellas, mencionaba mucho tu nombre.
-Ok y ¿luego? ¿Qué más nos puedes decir? ¿Qué almas?-pregunto Alethea
-Por lo que pude enterarme son las de Daniel Willer, Katie Smith, Yuta Nakatsukasa, Sue Evans y dijeron algo acerca de un bebé.
Fue lo único que tuvo que mencionar para que Sue se pusiera en marcha a la puerta
-¿A dónde vas?-pregunto Ángela deteniéndola del brazo
-Ya me harte y no pienso seguir en esta época, encerrada en Shibusen sin hacer nada. Me voy para buscar a esas brujas, en algún momento deben quitarse el Soul Protec
Ángela vio a Yuki buscando su ayuda, pero el joven sabía que Sue no haría caso de nadie en esos momentos.
-Sue...-comenzó Yuki, pero...
-Tú cállate y déjame Ángela- Sue se soltó y salió corriendo
Cuando la joven se alejó todos se quedaron callados. Alec suspiro, Alethea contemplaba el lugar por donde se había marchado la albina, al igual que Yuki que no sabía si ir por ella o no, los demás nunca habían visto a la chica ponerse así. Aunque todos tenían en cuenta que no era para menos, su familia estaba en peligro. Debe ser desesperante no poder proteger a los que quieres.
-¡Mierda! Es cada vez más imbécil. Voy por ella si la ven así, con ese cabello blanco la van a reconocer.- y Daniel salió corriendo.
Alec soltó un leve:
-Eres un tonto Yuki-cruzo los brazos y le pregunto a su abuelo
-¿Es posible lo que ellas quieren hacer?
-Jamás había escuchado de algo así Alec-kun, pero debemos estar preparados. ¿Qué te mandaron hacer aquí? Alethea.-pregunto Shinigami-sama
-Fueron específicos. Trae de regreso a todos y haz el debido reporte para que al regreso podamos hacer un plan ofensivo. Pero, después de esto no sé cómo harán un plan ofensivo. Además hay que regresar a estas muchachas a su tiempo...
-Yo no me voy hasta que recupere a mi hermano...-empezó Julieta, apretando la manga larga de su uniforme marinero con emblemas de Shibusen.
-¡De una vez les digo que ya todos hemos causado muchos problemas aquí! A ver Mina si tú viajaste debes saber cómo se hace.-dijo Alethea calmadamente, pero alzando su tono de voz, pasando por alto la queja de Julieta.
-Si-contesto mina
-Entonces dame opciones- ordeno la chica.
-Yo sólo aprendí el conjuro de memoria. No soy una bruja. De mi absorbían más magia para no gastar la suya, pero si esta chica camaleón me ayudara tal vez podríamos volver.
-Perfecto. Ya tenemos un plan
-¡Yo dije que no me voy sin mi hermano!-insitio Julieta.
-Pues seguiremos el plan hasta que no tengamos más opciones-declaro Alethea y Ángela en un tono que no aceptaba contradicción alguna.
-Shinigami-sama, necesito hablar con usted a solas-pido Alethea, mirando a los demás para que salieran. Y así lo hicieron, dejando que la muchacha hablara con el Dios. Alec no paso por alto esto y frunció el ceño, como si le molestara que Alethea le ocultara cosas, o al menos eso pensó Yuki.
Al poco rato salía la muchacha sola, con cara tranquila y les dijo:
-Pues... prosigamos con el plan-dijo Alethea con sonrisa relajada.
Y ya adentro de un salón empezaron a trazar su plan.
-Bien, lo que haremos será lo siguiente: Ceres y Julieta irán en compañía de Ángela y Mina. Si dices que ese ser busca tener ambas armas aparecerá y mejor si Ángela lo derrota ahí y las regresa a su época. Y los demás buscaremos a Smith y a Nakatsukasa-ideo Alethea.
Las jóvenes no tuvieron inconvenientes, siempre y cuando pudieran recuperar a su compañero y luego volver a su época. Hasta que alguien grito:
-¡Ah!-grito Mina
-¿Qué pasa?
-Esas personas que buscan no están aquí.-explico Mina y se dispuso a contarles que ellos cayeron en otra época.
Sue estaba cerca de la puerta principal de Shibusen tratando de pensar que es lo que podía hacer por sus padres. Estaba amaneciendo y pocos alumnos llegaban a sus clases, poco le importaba eso a la muchacha hasta que Daniel le grito:
-¡¿cómo puedes correr tanto, idiota?!
Sue se volteó sin prestar gran atención, no tenía ganas de escuchar los reclamos del rubio. De repente Daniel la abrazo y Sue intento soltársela hasta que escucho la voz de la madre de Yuki preguntando por Black Star
-No para nada lo hemos visto-contesto Daniel ocultando la cara y el cabello de la albina. Cuando Tsubaki se alejó la soltó-eres la viva imagen de tus padres, ¡idiota! ¿Quién no te va a reconocer?
La miraba enojado, reprochándole su falta de sensatez. Ella no le miro con agradecimiento, pero no olvido que al menos en ese momento la ayudo y que Yuki no fue por ella. Por el momento ahí quedo la cosa.
Todos se preparaban para lo que tenían que hacer, apenas eran las 9:00 am, Ángela partiría con Mina, Ceres y Julieta. Su misión, encontrar a Zebu y tratarían de derrotarlo para luego regresar a las chicas a su época. Los demás esperarían porque no era conveniente que todos salieran
-Necesitan alguien que detecte almas-comento Sue insistente
-No te preocupes, Sue-san, yo sé cómo-respondió Ceres y la albina desistió-además quienes son técnicos son sensibles a estos saltos por el tiempo. No queremos que te pase nada-término Ceres muy convencida
Durante esa mañana Ángela y sus jóvenes acompañantes partieron y dejaron a los demás para que investigaran como llegar a Katie y Yuta, pues Mina les había explicado que por accidente ellos llegaron a otra época.
Sue había pasado casi todo el mediodía en la biblioteca. Buscaba la ubicación del arma que su madre le menciono una vez: Excalibur, el arma que podía con un solo tajo cortar el tiempo y las dimensiones, era su única esperanza para regresar ese mismo día. Pronto encontró un libro con la ubicación de la legendaria espada y se puso en marcha.
Ya iba de salida de la ciudad, con lo que parecía una moto rentada, pero cierto pelinegro se le atravesó
-¿En serio te ibas sin avisarme?-dijo el chico muy decepcionado por la falta de confianza. Sus ojos azules estaban llenos de reproche y sus manos cruzadas mostraban que estaba molesto.
-No tiene que ver contigo-dijo ella calmada esperando que desistiera de seguirla y sentándose en la motocicleta-además quita esa expresión de tu cara.
Yuki suspiro y sin más se sentó detrás de ella
-¿Qué haces?-pregunto Sue contrariada.
-¿No es obvio?-contesto tranquilo, pasando las manos por la cintura de su chica-yo no sé conducir una moto, tendrá que encargarse usted señorita "hago lo que quiero" Evans
La albina sonrojada se quitó las manos de Yuki de la cintura y soltó un reclamo
-No estás bien.-viendo al joven de manera firme, Sue, intentaba convencerlo de que se quedara. No quería que desapareciera, ¿por qué él no entendía algo tan simple?
-¿y tú sí?- pregunto el joven retándola-te aseguro que sé lo cansada que te sientes. Así qué deja tus niñerías. Entiende, no le voy a decir nada a Alethea, pero sola no te vas-y la volvió aferrar por la cintura sin intensión de soltarla nuevamente
Era cierto la chica no se sentía muy bien era como si todo el tiempo le faltará dormir y en ocasiones le daban mareos por aquel viaje en el tiempo.
-Cuando te lo propones puede llegar a ser tan molesto como Black star-sensei-dijo la albina inflando las mejillas.
Muy enfurruñada, Sue, puso en marcha la motocicleta, dejando queja el joven la sujetara por detrás. No hablaron en todo el camino. Pero, Yuki sentía el palpitar del corazón de la joven y el calor que emanaba de su cuerpo, al igual que la fina cintura de la albina. Mientras, Sue, sentía el calor de las manos del muchacho en su vientre, que le producían un agradable cosquilleo y eso provocaba debilidad tanto en las piernas como en el pecho de la chica, sus acaloradas y rojas mejillas eran refrescadas por la corriente de aire que producía el andar en la motocicleta a toda velocidad. Era agradable, demasiado. ¿Por qué era que habían pelado? En esos momentos no lo recordaban.
-Lo más viable es esperar a Ángela y Mina-hablaba Alethea sentada en un pupitre, con Alec en un aula. Los dos trataban de conformar un plan.
-No veo el inconveniente-dijo Alec secamente, recargado en la pared y las manos en las bolsas de su pantalon-pero hay que hacer algo por Sue y Daniel
-Fortalecer sus almas es lo que necesitan-propuso Alethea de repente-. Podemos concentrarnos en eso y por lo que me contó Mina no está demás que Yuki lo haga, no queremos que desaparezca. Déjamelo a mí, sé como hacerlo.
Alec frunció el ceño, pero asintió.
-Alethea... -se puso el joven de pie, pero apretó los puños a sus costados y desistió.
-¿si?
-No, nada.-recapacitó el Shinigami y desvío la mirada.
-No puede ser. Le mande hacer una cosa. ¿Qué tan difícil es eso? -soltó molesta Alethea y enderezándose. Tenía un gesto de fastidio que no la hacian ver mal, debido a sus rasgos finos, pero sí muy audaz
-¿Qué pasa?-pregunto Alec indeciso
-Pasa que tu amigo Nakatsukasa se acaba de marchar con su novia-se quejó la joven peligris
Alec solamente mostró una sonrisa torcida.
-Si consigo llegar a donde está la espada Excalibur podremos volver lo más rápido posible-le decía Sue a Yuki secamente.
Les tomo un cuarto de día llegar a la cueva donde descansaba la espada excalibur, sin hablar mucho, dejaron la moto en la subida de la montaña y escalaron la misma. Se mojaron mucho los pies debido al pequeño riachuelo que corría por la cueva repleta de humedad.
Cuando conocieron a la espada, supuestamente, más impresionante, aquella que podía atravesar las dimensiones con un único tajo se llevaron la decepción de sus vidas. Sue se tapaba los oídos cada vez que entonaba su clásica canción " " y Yuki tuvo que quitar el bastón de su cara más de una docena de veces.
-Pero veo que son jóvenes sensatos-término por decir excalibur- podría hacerles un favor si ustedes me hacen uno a mí.
Y sin esperar la respuesta le indicó con su pequeña mano, a Sue que se acercara la chica hizo caso ya muy fastidiada.
-Cuando puedan volver a su tiempo deben volver a este lugar y entregarme a mí, es decir a mi fabuloso y enigmático yo del futuro este sobré ¿Entendieron? Baka
Sue tomo el sobré que la espada le ofrecía, era grueso, asintió con el ceño fruncido y se enderezo para decir:
-En verdad nos harás el favor que te pidamos-su tono era escéptico y suspicaz-no tenemos much...
-Baka! Por supuesto yo soy conocido por cumplir mis promesas. Aún recuerdo a ese Baka de nombre Arturo
-Bien, trae a Katie Smith y a Yuta Nakatsukasa a este tiempo ¡Ahora!-Sue ya no quería perder tiempo
-Señorita, debería saber que la paciencia es algo fundamental
-Sí, pero...
-Baka, entonces ten la paciencia de escuchar mi historia
Yuki le toco el hombro a la albina haciéndole ver que aquel excéntrico impertinente era la solución para encontrarse con Yuta y Smith. Escucharon la historia de Excalibur por tres horas y cuando por fin se dispuso a ayudarlos lo hizo por sorpresa
-Ya vienen, Baka
Al principio Sue y Yuki no entendieron hasta que Yuta y Katie les cayeron encima
-¡Ah! Mi espalda- dijo Yuta levantándose y ayudando a Katie a levantarse-¿qué hacen ustedes ahí abajo?
-Amortiguar tu caída- contesto Yuki con un sarcasmo que Yuta no supo captar.
-Eso esperaba de un súbdito-asintió él con las manos en jarras
-Baka! El único que puede tener súbditos soy yo, cómo ese joven Arturo hozo proclamarse rey... Impensable a mi parecer y...
-¡Excalibur!- grito Yuta y tomo a Katie del brazo y se la llevo corriendo
Su hermano y Sue también salieron corriendo fuera de la cueva. Cuando llegaron al Shibusen ya era tarde y la luna de encías sangrientas les mostraba su muy especial sonrisa. Yuki puso al tanto a Katie y Yuta de la situación en la que se encontraban. Por el momento ni Katie ni Sue sufrían mareos. Los cuatro fueron en la motocicleta, los chicos transformados no ocupaban gran espacio. La albina dejo el vehículo donde lo rento y todos juntos se dirigieron a la escuela.
- Y nosotros pensamos que habíamos regresado.-dijo Yuta.
Katie también les platico de como conocieron a la abuela de Sue y a los mismos abuelos de los hermanos Nakatsukasa. Ambos los oyeron muy sorprendidos, aunque la situación de todos era igual de extraordinaria.
-¡Guau! Mi abuela de joven-exclamo Sue-yo misma no la veo muy seguido-pero ¿cómo volvieron? O en verdad fue esa espada fastidiosa la que hizo la proeza-Sue aún sostenía el sobré grueso que le dio Excalibur.
-Pues tu abuela para ser tan pequeña era muy lista y una mini-molestia sabionda. De casualidad nos contó una historia que mi abuela le había contado sobre Excalibur, la espada demoniaca, por eso llegamos hasta esa cueva, pero fue imposible, esa maldita espada solo nos contaba su vida y no quiso ayudarnos. De repente nos empujó a un charco de la cueva y caímos encima de ustedes. No es nada genial el pasado y menos cuando tu abuelo cree que quieres ligar con tu abuela-se quejó Yuta, abrazándose para deshacer el trauma mientras subía las escaleras de la escuela.
Terminaban de entrar a uno de los pasillos y todos se burlaban del menor de los hermanos. Sue se calló repentinamente porque sintió la presencia de cuatro almas que se dirigían presurosas por dónde ellos estaban. No tuvieron tiempo de reaccionar, se quedaron paralizados y cuando por fin se dieron cuenta de quien los rebasaba por la izquierda la única que pudo decir en voz alta una palabra fue Sue:
-¡Papa!-lo vio encima de una camilla que el Dr. Einstein empujaba corriendo, con su abuelo y su madre siguiéndolo deprisa.
Soul Evans inconsciente por el dolor y Maka Albarn tan espantada por la vida de su compañero jamás se darían cuenta que la persona que los estaba llamando desde el pasillo era su hija.
En esos mismos momentos en un aula de Shibusen:
-Yo no me creo que tú seas Alethea- recrimino Alec muy serio a la joven que había acorralado en la pared
-¿qué bicho te pico?-soltó Alethea, perdiendo su tono de voz sereno -¡Si no te creyeras que soy yo no harías esto! ¡Ahora suéltame!
-Dame una prueba de que eres Alethea-dijo Alec impacientemente, cruzando los brazos.
Alethea estaba perdiendo la paciencia con Alec y su sentido del humor que la habían fastidiado desde siempre. Y más ahora, a pesar de estar en aprietos, él se había pasado la tarde molestándola e impidiendo que saliera a por Yuki y Sue. Lo único bueno de ese día, para Alethea, fue que Ángela y Mina habían logrado derrotar a Zebu y regresado a las chicas a su tiempo, según el mismo informe de Ángela, que regresaría en la mañana junto con Mina, pues ambas se encontraban muy cansadas por usar tanta magia y no podían viajar hasta recuperarse.
-¿por qué tendría que hacerlo? ¡Tú y yo no somos nada y por última vez quítate!- exclamo con su femenina voz, intentando mantener la calma y un semblante sereno, pero no funciono.
-Pero qué dices...- Alec se detuvo
Ambos sintieron la locura proveniente de dos almas y por primera vez en varios años Alethea sintió miedo. Se puso una mano para tapar sus ojos y de su boca salieron, con burla, las palabras:
-¡Aléjate o te juro que los disecciono a todos!
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Lo sé, no tengo perdón por publicar hasta ahora, pero en verdad sólo pude ahorita u_u
la buena noticia es que tengo 2 cap mas que subiré en breve :D
Gracias por leer. :)
