Nota: los personajes de Inuyasha no me pertenecen, sino que a la gran Rumiko Takahashi.
Aclaro: las letras en cursiva y comillas son los pensamientos de los personajes.
Letra negrita:Yako
Flash back
- ¡Amo bonito pero que hace esta humana aquí! - reclamo lloriqueando Jaken, Kagome salió de su cuarto con Rin para saludar al Kappa, pero mejor se hubiera quedado encerrada-.
-Esta humana como tú dices, lleva una semana aquí, sapo feo.
- ¡A quien le dices sapo feo humana irrespetuosa!
-Señor Jaken, sea más amistoso, ella es una invitada especial- dijo el general-.
- ¡Tú no te metas tigre! -Sesshomaru solo se mantenía escuchando los reclamos del sapo, pero ya estaba perdiendo la paciencia, además, estaban llamando la atención de todos los guerreros y sirvientes, y eso a él no le gustaba-.
- ¡Cual es tu problema contigo sapo feo! Yo que venía a darte la bienvenida-.
- ¡No me digas así mocosa!
- ¡Mocosa tu nariz!
- ¡Ay amo bonito porque deja que esta miko me hable así! ¡solo es la mujer de Inuyasha no sé qué se cree!
-Óyeme sapo…- a ella no le gusto como se refirió de su persona, en especial porque ahora no era nada del hanyou, y, de hecho, iba a reclamarle, pero un apurado Sesshomaru le aventó uno de los muebles que decoraba esa sala, quedando todos con la boca abierta y dejando a Kagome con la palabra en la boca-.
-A-amito p-p-por qué.
-Ella no es la mujer de Inuyasha- Y aunque quisiera negarlo, a Sesshomaru le molesto bastante lo que dijo su sirviente sobre la miko, puesto que ella no era la mujer de Inuyasha, ella no le pertenecía a ese hibrido y no le pertenecería a nadie, a menos que él lo decidiera. Muchos podían sentir el enojo del yokai, asique lo mejor que pudieron hacer fue irse de allí, si no querían sufrir las consecuencias de su amo, pero él se dio media vuelta y emprendió camino-.
Fin Flash back
Kagome pensaba en los sucesos de ayer, y le desconcertaba mucho la reacción de Sesshomaru, puesto que se veía muy molesto… demasiado diría ella, pero no era momento de pensar en eso, menos ahora que estaba practicando con Rin los poderes de sacerdotisa, y requería concentración, no distracción pensando ese tipo de cosas… aunque se sentía agradecida por él, Jaken se merecía ese mueble en su cabeza.
-Guau Rin, ya puedes mantener la energía en tus manos.
-Sí, estuve practicando de todas maneras cuando usted estaba inconsciente.
-Perfecto, ahora hay que ver si puedes purificar y sanar.
- ¿Cómo voy a controlar eso?
-No es tan difícil, solo tienes que equilibrar tu mente al momento de hacerlo, tu cuerpo sabe que estas en peligro y reaccionara purificando o quemando, pero cuando vas a sanar a alguien, simplemente lo sabes, y también puedes curarte a ti misma.
-Es fantástico, usted es genial.
-No digas eso pequeña, quiero lo mejor para todos.
-Yo también.
-Bien, es todo, me gustaría que más tarde me acompañases a practicar tiro con arco ¿te gustaría aprender?
- ¡Sí! – Dijo muy feliz la muchachita, Kagome la miro y sonrió, aquella niña estaba creciendo muy rápido – Oiga, ¿puedo hacerle una pregunta? – Ella agacho la mirada, un poco avergonzada-.
-Por supuesto cariño, ¿qué quieres preguntarme? – Kagome podía notar el cambio de compostura de Rin-.
- ¿Cómo sabe que está enamorada? Di-digo, ¿Qué se siente?
-Nunca creí que me lo preguntarías, ¿te gusta alguien?
-No es eso, pero tengo curiosidad- seguía con la mirada baja-.
-Bueno, cuando yo pensé que estaba enamorada de Inuyasha, pensaba dar todo por él, protegerlo, darle lo que más podía y acompañarlo siempre, pero eso fue cuando tenía 15 años, y el solo me entrego dolor, traición, siempre yéndose detrás de Kikyo, y él solo ignoraba todo lo que me dolía… y yo decidí quedarme aquí en el Sengoku por él, porque pensé que podíamos seguir adelante juntos, pero solo fue una ilusión, y aunque no quiera reconocerlo, en el momento me dolió mucho darme cuenta de las cosas, y ya sabes cómo termino todo.
- ¡Eso es horrible! Espero no enamorarme nunca.
-No es así Rin, enamorarse es lindo, el amor es un sentimiento único y poderoso, pero solo si es con la persona correcta, e Inuyasha no lo era.
-Pero, lo que tuvo que vivir, ¿cree que alguien más espera por usted? – "alguien que esté muy cerca y usted no lo sabe" pensó la muchachita-.
-Quizás, o puede que quede soltera y con muchos gatos, no lo sé- Rin se puso a reír-.
-Gracias por contestarme la pregunta.
-No es nada… Ah y otra cosa, cuando empieces a sentir cosas lo sentirás aquí- Kagome señalo su corazón- y esperemos que Sesshomaru sea muy flexible y no quiera matar a nadie.
- ¿Cree que sea así?
-Esperemos que no, pero siempre actúa como un padre celoso.
-Si el amo tuviera esposa el sería igual con ella- dijo algo traviesa-.
- Seria curioso de ver- susurro Kagome, y volvió a recordar la reacción de Sesshomaru, sonrojándose como un tomate "deja de pensar esas cosas Kagome" – Vamos Rin, después te quiero atenta con el arco-.
- ¡Sí! – ambas salieron del jardín secreto del yokai, Kagome por un lado se quiso dirigir a la cocina, quería algo de comer y por supuesto, conocer a la familia Kitsune, y Rin, salió a los jardines que estaban a los alrededores del palacio, quería recoger algunas flores, ya había sacado muchas del jardín que estaba adentro, y pensó que mejor sacaba de las de afuera. La muchachita elegía las flores según su gusto, pero prefería sacar las pequeñas. Se encontraba hincada, y cuando giro su cabeza se dio cuenta de que Koga estaba llegando nuevamente al palacio, se paró rápidamente para alejarse de ahí, pero el okami ya la había captado, y en un segundo estaba frente a ella-.
- ¿Te escapas de mí?
-Joven Koga, y-yo…
-Tranquila, sé que aun te pongo nerviosa por tu miedo hacia mí.
-No puedo evitarlo.
-Lo sé, por eso estaré cerca de ti para que confíes en mí.
-No es necesario que haga eso.
-Quiero hacerlo – le dijo dándole un pequeño toque en el mentón con su dedo, sin lastimarla con sus garras, provocando que ella se sonrojara- Ten- Koga le estiro su otra mano, dejando ver un hermoso lirio rosa-.
-Es un lirio muy hermoso.
-Lo es, lo vi y pensé en traértelo.
- ¿Para mí?
-Claro pequeña.
- ¡Gracias! – contesto, nunca le habían regalado una flor, y se sintió muy feliz en ese momento, asique ella recibió la flor, rosándose sin querer sus dedos, dejando una especie de cosquilleo, pero le dejo una incógnita – ¿porque lo hace?
- ¿A qué te refieres?
-Tratarme así, porque lo hace joven Koga.
-Seré una bestia, pero no por eso tengo que actuar como una, además, así te demuestro que puedes confiar en mi- dijo Koga, observándola a ella con esos hermosos ojos celestes y su sonrisa coqueta, y a Rin se le pareció atractivo "pero que cosas esas pensando Rin" – Ya viene el perro, nos vemos Rin – el okami a su gran velocidad entro al castillo, y ella, con todas esas flores en su mano, el lirio era el que más resaltaba-.
-Rin- ella se sobresaltó, y casi deja caer las flores, dándose media vuelta encontrándose con Sesshomaru-.
-Señor Sesshomaru.
-Que estabas haciendo- él sabía que el okami había estado ahí con ella, por eso fue a buscarla, actuando como todo un padre protector, y, sobre todo, había escuchado cuando Koga le dijo perro, cosa que lo molesto bastante-.
-Nada amo, solo recogía flores – "¿Porque Rin me está mintiendo?"
- ¿Solo eso Rin?.
-Sí, y si me disculpa, las iré a dejar- la muchachita retorno con su caminar "esa miko tiene que estar influenciándola, que cosas les está enseñando"-.
Es como si prácticamente Kagome hubiese atropellado a la familia de zorros, mientras comía, en compañía de los amigos de Koga que fuese como si viviesen en la cocina, se dio cuenta que Ichiro y Sakura eran hijos de dos de esos Kitsunes, Akiko su madre, y Akira, el padre, mientras que el otro Kitsune era tío de los jóvenes, hermano de Akira, de nombre Arata. Todos tenían los cabellos negros, pero de ojos verdosos, a excepción de la madre, que tenía su hermosa cabellera negra azulada amarrada a una media cola, dejando caer parte de su cabello por la espalda como una cascada, de unos hermosos ojos azulados, una Kitsune muy hermosa, ella y su esposo eran los cocineros principales junto a Arata, y los jóvenes ayudaban con lo que podían en la cocina.
-Señorita, si me permite una pregunta, ¿Quién es Shippo? – Pregunto Ichiro-.
-Claro, Shippo es mi hijo.
-Pero no entiendo, usted dijo que era un yokai Kitsune, y usted… y la señorita Rin…
-No seas irrespetuoso hijo- le retó su padre-.
-No se preocupe, no me molesta en contestar, pero yo adopte a Shippo como si fuera mi hijo, y lo mismo paso con Rin, y bueno, mi pequeño es igual que ustedes, solo que sus cabellos son entre rojizos y castaños.
-Señorita si me lo permite, usted tiene un corazón enorme – interrumpió la madre-.
-La señora siempre ha sido una humana amable, incluso cambio a nuestro líder Koga – dijo Ginta-.
- ¿Y ustedes se conocen hace mucho tiempo? – Pregunto la yokai-.
- Si, la verdad nos conocemos hace mucho, unos 6 años, incluso junto a Koga peleamos en muchas ocasiones con los enemigos que querían adueñarse de la perla, y también con Naraku- contesto Kagome-.
-Realmente no puedo creer que usted sea la sacerdotisa de la perla, dicen que es muy poderosa- comento el tío de los jóvenes-.
-Puede que ahora lo sea, pero cuando llegue al Sengoku, era realmente mala.
- ¿Al Sengoku?
- ¿Qué es el Sengoku?
-Bu-bueno.
- ¿Entonces los rumores son ciertos?
- ¿rumores? ¿Qué tipos de rumores Ichiro?
-De que usted viene del futuro – Kagome recordó la conversación con el general, pero olvido que las paredes en ese lugar tienen oídos, y cuando estaba a punto de contestar, la fría voz de ese yokai hizo que a todos se les erizaran los bellos, menos a ella, que casi se le sale el corazón de su pecho-.
-Miko, ven aquí- Sesshomaru estaba molesto, y todos podían percatarse de eso-.
-Qué quieres Sesshomaru – los Kitsunes casi se mueren en ese momento, se preguntaban como ella podía hablarle de esa forma y no morir en un segundo, porque ellos sabían que, si otro contestaba de esa manera, morirían por las garras de su amo-.
-Que vengas, ahora mujer – si las miradas matases, ella ya estaría muerta-.
-Como sea, no es necesario que te pongas de esa manera- ella miro a la familia- ya volveremos a hablar- y de parte de todos recibió un leve movimiento de cabeza, pero de parte de la madre, recibió una pequeña reverencia, algo que ella no pudo ver-.
-Cariño – le susurraba a su esposo- creo que ella podría ser capaz de tocar el corazón del lord-.
-De que cosas hablar mujer.
- ¿No puedes verlo acaso?
-No digas tonterías, si no quieres que nos maten.
-Cómo puedes ser tan ciego- su marido solo la miro rodando los ojos, pero ella sabía, más de una vez vio el intercambio de miradas entre su amo y esa humana, y estaba muy segura de que esa mujer era muy especial para su señor, aunque quizás ellos mismos no quieran verlo, pero la Kitsune tenía esa esperanza de que algún día se haga realidad-.
Cuando estaban lo suficientemente lejos de los curiosos, él decidió hablar.
-Qué cosas les enseñas a Rin.
-De que me estás hablando.
-Habla.
- "huich, me hace perder los estribos" Solo le enseño a que sepa a utilizar sus poderes de sacerdotisa.
-Que más.
-Bueno, siempre hablamos e intento entregarle conocimientos.
- ¿Solo eso?
-Sí, solo eso.
-Y porque Rin esta tan insolente.
- ¿Disculpa?
-Me miente.
- ¿Entonces eso es mi culpa? No inventes Sesshomaru.
-Siempre está contigo miko, es tu culpa.
- ¡Pero no soy una mentirosa! Y estoy segura de que lo sabes, con ustedes ni siquiera se puede mentir.
-Rin siempre me dice todo.
- ¿Se puede saber que tan grave es esa mentira? – el yokai puso una cara molesta, no quería decirle – No me digas que tiene que ver con Koga- la cara de él volvió a ponerse seria, pero Kagome sabía que había dado en el blanco- Ya están tus instintos de padre protector, no sabía que podías sentir celos – él la miro mal, pero entendía lo que ella quiso decir, el parece ser un yokai que no siente nada, y a veces él también lo creía así, pero todo cambia cuando se trata de Rin, e incluso también… de ella- Sé que no me dirás nada más, ¿eso es todo? – él no le contesto, asique solo dio media vuelta para alejarse de allí, pero Kagome recordó que no tenía idea de donde estaban las armas- ¡Espera!- para que no siguiera caminando, ella le agarro su mano de manera inconsciente, y al hacerlo, ambos volvieron a sentir esa corriente que hace solo unos días sintieron cuando sus manos se tocaron, por lo que él de manera rápida volteo su cabeza para mirarla, y ella, soltó su mano de la misma forma, con rapidez- Yo… quería preguntarte en donde guardas las armas-.
-Para que las quieres.
-Quiero un arco con flechas, necesito practicar, además planeo enseñarle a Rin.
-Pregúntale a Yamamoto.
- ¿Por qué no puedes llevarme tu? – el yokai no quería estar en esos momentos junto a ella, no le gustaba lo que los humanos llamarían, ese sentir, a Kagome tampoco le gustaba todo eso, pero simplemente la pregunta se le escapo-.
- ¿Por qué debería?
-Nada te cuesta – él la miro por unos segundos antes de dar una respuesta-.
-Andando – ella sonrió, y comenzó a caminar junto a él. A todos los sirvientes no se les hacía extraño que ambos caminaran de esa forma, total, él la había nombrado alfa, y como se van corriendo los rumores de que la sacerdotisa es una mujer de un corazón puro y grande, capaz de aceptar las diferencias, se ha ido ganando el respeto de muchos siervos y guerreros del palacio, que ya no pueden mirarla con el desprecio que hace un poco más de una semana sentían por ella, pero lo que si les desconcertaba, como a muchos, era la confianza que tenía esa mujer para hablarle al amo como él muchas veces solía llamarla, de forma insolente-.
Pasaron por varios pasillos, incluso muchas habitaciones que ella no conocía estaban en esa parte del castillo, hasta finalmente llegaron a una especie de sótano en el cual la cantidad de armas abundaban, espadas, lanzas, escudos, armas que ella no conocía, hasta que se encontró con unos arcos muy hermosos, siendo un total de 6 y de diferentes tamaños.
-Son muy hermosos Sesshomaru, si por mi fuera los ocuparía todos, pero- con sus dedos iba acariciando los diferentes arcos- este es para mí- el que escogió tenía una madera muy fina, tan bien pulido, la cuerda tenía el tirón perfecto, la forma perfecta, ese estaba hecho para ella, y el otro que llamo su atención era un poco más pequeño, pero construido con los mismos materiales- y este será para Rin, ¿estás de acuerdo? – nunca le había pedido la opinión a Sesshomaru, incluso el yokai se sorprendió por eso-.
-Hn, escogiste los mejores arcos miko.
-Mi ojo no falla nunca… casi nunca- dijo con una gotita en la cabeza-.
-Allá hay flechas- señalo él-.
-Perfecto, nada mejor que una clase de arquería, gracias Sesshomaru- ella le entrego una sonrisa tan sincera y hermosa, que hizo estragos en él, y, sobre todo, en su bestia [mírala Sesshomaru, ella es tan hermosa, y esa sonrisa solo nuestra] pero no quiso contestarle porque no quería darle la razón, no quería saber tampoco la razón del porque su bestia esta tan encantado con esa sacerdotisa-.
-Hn- Sesshomaru estaba por salir del lugar, seguido de Kagome, cuando justo se toparon con Koga fuera del cuarto-.
-Que haces okami.
-Ah Sesshomaru, vengo a buscar unas armas para entrenar, el tigre me dijo donde era hasta que sentí el aroma de ambos.
-Hn, no rompas nada, de nuevo- y siguió caminando-.
- ¿A qué se refiere con de nuevo Koga?
-Una vez sin querer rompí unas armas.
-Me imagino que Sesshomaru se molestó bastante.
-Sí, casi me mata el perro, ¿lanzaras flechas Kagome?
-Sí, quiero enseñarle a Rin a usar el arco también ¿vienes?
-Por supuesto, deja y saco unas armas- Koga entró y salió de ese cuarto con una Naginata con un potente filo y un hanbo- Listo Kagome.
-Bien, vamos por Rin, está en su alcoba- ambos pusieron rumbo al cuarto de la muchachita, la cual estaba arreglándolo y adornándolo con las flores que saco del jardín, y la flor que le regalo Koga la dejo cerca de su cama, y justo en ese momento tocaron su puerta-.
-Rin, soy yo, ¿puedes abrirme tu puerta?
- ¡Claro! – ella rápidamente, y al abrir no solo se encontró con Kagome, sino que también con Koga-.
-Joven Koga.
-Rin – le dijo él, la muchachita se percató de que Kagome llevaba dos arcos y flechas- ¿iremos a practicar?
-Exacto.
- ¡Sí! – dijo muy feliz ella-.
-Pero creo que esa ropa se te hará muy incómoda, estoy segura que traje ropa como la que llevo puesta de tu talla, pero olvide pasártela, espérame.
-S-si – total, la habitación estaba junta a la de ella-.
-Practicaras arco.
-Sí, me está enseñando a ser una sacerdotisa.
- ¿Sacerdotisa? Quién lo diría.
-Ya, aquí estoy, Koga, necesito que nos esperes un momento.
-Como digas Kagome- cuando cerraron la puerta, la mayor le mostro los conjuntos a Rin, la cual casi cae de espaldas, esos atuendos mostraban mucho, pero si su madre los usaba, porque ella no, y no solo eso, sino que Kagome también le paso ropa interior deportiva. Koga estaba apoyado en la pared esperando a las muchachas, y cuando salieron casi se les salen los ojos, Rin tenía un atuendo que se ajustaba mucho a su cuerpo, donde sus atributos como mujer quedaban muy enmarcados, unas calzas negras, una polera larga hasta las caderas de color beige tipo musculito (si no saben que es, busquen poleras musculosas mujer) y unas botas hasta las rodillas negras, dejando en claro que era toda una mujercita-.
-Rin, te ves hermosa- le dijo el yokai, provocando que ella se sonrojara-.
-Gr-gracias joven Koga.
-Verdad que se ve preciosa, vamos, es tiempo de practicar- los tres dieron paso para salir a los jardines del castillo, y en el camino se encontraron con el general-.
-General, ¿gusta acompañarnos?
-No creo, tengo cosas por hacer, y no pueden empujarme señoritas- el general fijo sus ojos en Rin, el cual se asombró bastante, ya que no se veía como lucia diariamente-.
- ¿Me veo bien general? – le dijo ella traviesamente, por como muchos sirvientes la miraban al pasar, definitivamente se puso a pensar que se veía hermosa-.
-No importa cómo te veas, siempre serás una mocosa para mí.
-Que cruel es general.
-Es la realidad señorita- miro a el okami- ten mucha paciencia con ambas- dijo para seguir su camino-.
-Pero si somos tan agradables, porque diría algo como eso el general- dijo sarcásticamente Kagome, Koga solo la miro, y Rin la acompañaba con una sonrisa- mejor sigamos- reanudaron el paso hasta llegar a los jardines, pero nuevamente se toparon con alguien-.
- ¡Señor Jaken!
- ¡Pero que traes puesto mocosa del demonio!
-No sea así señor Jaken.
-Te ves como la humana de- de-Jaken no quiso terminar la frase, puesto que Kagome lo estaba fulminando con su mirada- ¡como sea! Quítense de mi camino- y el kappa siguió su camino, los tres se miraron y siguieron caminando, hasta que por fin llegaron-.
-Perfecto, bien Rin quiero que me observes primero y luego te explico.
- ¡Sí! – Kagome tomo el arco que escogió para ella, se puso en posición, elevo su arco, saco una flecha y la acomodo en él, estiro la cuerda y comenzó a apuntar, su objetivo era una rama que estaba a lo alto de un árbol, entonces se concentró, y soltó, y como ella lo quiso, la flecha quedo allí clavada-.
-No he perdido el don – dijo ella flexionando su brazo en son de victoria-.
- ¡Es genial!
-Gracias Rin.
-Bueno chicas, ustedes hagan lo suyo, estaré practicado un poco más allá- el Okami se corrió un poco, no quería hacerle daño a alguna de ellas, y tampoco quería salir lastimado por una flecha loca-.
-Rin, ven, te enseñare- la muchachita le hizo caso y se puso junto a ella, entonces Kagome le dijo la pose que debía tomar, imitándola Rin lo hacía, mientras que la miko le entrego el arco más pequeño-.
-Sostenlo con tu mano dominante desde esta parte Rin- Kagome le señalo el centro del arco, entonces Rin intentaba ubicar su mano hasta que lo logro- bien, ahora tienes que poner la flecha en esta ranura de aquí, donde descansa la flecha- Rin torpemente lo hizo- ahora, con tres dedos, pin tu dedo índice sobre la flecha, y el dedo medio con el anular- le dijo señalando a la pequeña cual era el anular- por debajo, en la parte final y ubica esta parte de la flecha en la cuerda- Rin le hacía caso en todo lo que ella le dijera, pues para ser buena debía hacerlo- y ahora estira- a ella le costaba un poco, la cuerda estaba muy tirante, pero lo logro. Kagome le levanto un poco el codo y le acomodo el brazo-.
- ¿La suelto?
-Sí, intenta- Rin con toda su emoción lo hizo, soltó la flecha, pero con suerte llego solo a unos centímetros-.
-No te preocupes Rin, yo tampoco pude hacerlo bien al principio, además, estaba bajo presión – ella recordaba perfectamente ese momento, puesto que fue cuando destruyo sin querer la perla de Shikon- Sigamos intentándolo – por otro lado, Koga se había quitado la parte de arriba de su armadura, quedando con su espectacular torso al descubierto, comenzando con el hanbo, y de manera muy ágil iba girándolo, pasándolo por su espalda y golpeando el césped, incluso iba moviéndose con su cuerpo para golpear el palo con un árbol, y Rin, intentando lanzar una flecha, desvió por un segundo su mirada al lobo, y se quedó observando el desnudo torso de Koga, se sonrojo a no poder más-.
-Rin, ¿estas concentrada? – Kagome fijo su mirada hacia donde observaba la muchachita, y se dio cuenta que estaba mirando al Okami- ¡Rin!
-S-sí, discúlpeme – dijo volviendo a enfocar su vista a lo que quería que fuese su objetivo, aun con las mejillas sonrosadas, entonces Kagome se dio cuenta de algo, "¿será?" y entonces sintió la esencia de Sesshomaru ir hacia donde estaba ellas "espero que Sesshomaru no me rete por vestir a Rin así"-.
-Miko…- Sesshomaru abrió los ojos con sorpresa al ver a su protegida vestida así, y su mirada altiro fue a parar a Kagome-.
-No te enojes conmigo, yo solo quería que estuviera cómoda- el solo levanto una ceja, y se fue a donde el okami, que, a diferencia de él, escogió un Bo para entrenar-.
-Lobo, a pelear.
-Si es lo que quieres Sesshomaru – pero antes, el yokai se sacó su armadura y su haori, mostrando lo que muchas Darian por ver, entonces Kagome lo miro, y si no fuera porque estaba apoyada en su arco, se caería de espaldas, con su mirada recorría cada centímetro de él, los hombros, los brazos, el pecho, y su abdomen, se veía completamente maravilloso, noto que las marcas magentas no solamente estaba en su rostro, puesto que ellas cubrían los hombros y los alrededores de las costillas y podía sentir perfectamente el calor en su rostro "Por Kami, porque me haces esto, el maldito esta como quiere" y lo que era peor, estaba provocando muchas reacciones en ella, lo cual Sesshomaru pudo notar, y ladeo su boca en una pequeña sonrisa, satisfecho con lo que logro con solo sacarse una prenda-.
- ¿Esta bien? Pues debería concentrarse- Rin no era tonta, sabia la mirada que Kagome tenía hacia Sesshomaru "espero que no tarden demasiado en darse cuenta" pensó la muchachita-.
-Si Rin, estoy concentrada- pero ella no podía dejar de mirarlo a él "porque tenía que ser tan atractivo, ¿hice algo mal que me castigas de esta manera Kami?", y Sesshomaru y Koga, peleaban con ambos palos, que llegaban a sonar fuerte debido a la presión que ambos ejercían, entonces Sesshomaru aprovecho una buena jugada y le clavo la punta del palo a Koga en la cara con una fuerza brutal, haciendo que el Okami cayera al suelo, y que quedara con la mejilla marcada, Rin al ver la escena casi se le sale el corazón, y Kagome solo rodaba los ojos, sabía que lo hacía por sus celos de padre-.
-Si no fuera porque es un entrenamiento, pensaría que estas desquitándote perro.
-Piensa lo que quieras lobo.
-Koga- esa era Kagome, que fue a revisar si lo que Sesshomaru había hecho dejo alguna marca profunda, viviendo tras de ella Rin- déjame ver.
-Claro- ella se acercó al lobo, a una distancia considerablemente cerca, entonces examino la herida de su cara, y con su mano sujeto la pera de Koga para girar la cara y poder mirar mejor, pues el yokai Inu dejo su mejilla bastante maltratada, llegando a salir un poco de sangre-.
-Déjame curarte- Sesshomaru veía el intercambio que sucedía entre Kagome y Koga, y él pensó que ella estaba muy cerca del lobo, y la forma en como lo estaba tocando, hacía que se molestara bastante [Estas celoso] "no sé de qué hablas" [No te hagas, estas celoso perro] "no siento eso" [Eres un mentiroso, yo sé que sí, porque a mí no me gusta como lo toca, ella debería ser nuestra] "¡Basta!"
- ¿Me estas escuchando Sesshomaru? Esta vez te pasaste- Kagome ya había curado a Koga, pero Sesshomaru no se dio ni cuenta puesto que estaba muy sumido en sus pensamientos- no tienes que hacer lo que hiciste, es solo un entrenamiento, ¿si entrenaras conmigo harías lo mismo?
- ¿Contigo? No podrías pelear conmigo miko.
-Me subestimas Sesshomaru, una vez me dijiste algo, y así es siempre.
- ¿Acaso quieres luchar miko?
-Sí, yo ocupo el hanbo de Koga, tu pelea con lo tuyo.
-Kagome…
-No, tranquilo Koga, estaré bien.
-Pero madre…
-Solo observen, verán que no soy débil como muchos creen- Kagome tomo el hanbo que ocupaba Koga y lo tomo con una mano firme- adelante.
-Prepárate miko- Sesshomaru se alejó un poco de ella- ahora- el con su velocidad se acercó a ella, dispuesto a pegarle con el palo y mandarla a volar, pero ella igual de rápida se había corrido de ahí "no es una humana cualquiera" pensó, Kagome se acercó a él y al momento de tratar de pegarle con el palo, el antepuso el suyo haciendo que ambos chocaran, y ambos, como si fueran espadas, trataban de darle un golpe al otro, provocando solo que los palos de madera chocaran con una fuerza brutal, y Sesshomaru le encesto un golpe en el estómago, haciendo que ella retrocediera unos pasos, pero sin dejarse vencer, ella volvió a correr, giraba el hanbo entre sus manos como si fuera una hélice, y lo mismo hacia el yokai, Kagome saltó por encima de él para tratar de pegarle en la espalda, pero el se agacho antes de que el hanbo lo tocara, y ella aterrizo con sus pies, muchos sirvientes curiosos a lo lejos observaban la escena, y veían como esa humana de manera sobrenatural se movía y luchaba con su amo, el respeto por ella se incrementó al verla de esa manera, Sesshomaru estaba perdiendo la paciencia, se acercó a ella y con el Bo le golpeo los pies de manera que ella cayera al suelo, quería dar su golpe final, pero Kagome rodo por el césped justo unos segundos antes de que el palo golpeara el suelo, y ella de forma rápida con la punta le golpeó fuertemente el estómago, se paró y le pego un combo en la cara, salto para pegarle una patada en el rostro, y otra patada con un poco de energía espiritual nuevamente en el estómago, que lo mando a volar hasta chocar con un árbol. Koga sabiendo lo que se venía, agarro a Rin por la cintura y la saco de allí, ubicándose ambos a una distancia considerable, en cambio, los sirvientes que observaban ahogaron un gemido, viendo como su amo estaba siendo golpeado por lo que no parecía ser una humana. Sesshomaru dejo de lado el Bo, al igual que Kagome su hanbo, él se dirigió a ella velozmente, y como la sacerdotisa se atrevió a usar sus poderes espirituales, el usaría los de yokai, entonces saco su látigo venenoso dispuesto a pegarle, y por un pelo ella se salvó, saltando y girando en el aire hasta quedar cerca de su arco, el cual tomo y le apunto una flecha, acumulada de energía sagrada se la lanzo, y Sesshomaru, solo por un poco salió ileso, pero la flecha rozo su cara, dejándole una ligera línea de sangre con un poco de dolor por la energía sagrada "maldita". Ninguno quería dar su brazo a torcer, casi todos los que trabajaban en el castillo estaban presentes, incluso Jaken solo balbuceaba y lloriqueaba, pero los dos luchadores seguían y seguían. El por su parte tenía muchas quemaduras por el reiki de Kagome, y unas cuantas heridas a causa del arco, ella tenía unas cuantas heridas causadas por el látigo de él, se acercaban y se alejaban, ambos esquivaban los golpes que el otro intentaba dar, pero el yokai se estaba cansando, como era posible que ella aun siguiera en pie, asique saco sus garras, las cuales ella intentaba esquivar, pero en una no lo logro y las garras con veneno de él la golpearon en el brazo, dejándolo herido y marcado, del cual salía sangre " ¿me inyecto de su veneno? Pero que está pensando" sabía que caería pronto, asique junto sus manos en señal de rezo, pero expulso tan cantidad de energía que a Sesshomaru le costó protegerse, casi lo purifica, y tuvo que poner una kekkai para no purificar a ningún sirviente, él corrió hacia ella y la acorralo en un árbol, con su antebrazo en el cuello de la mujer, ambos a solo unos centímetros de su rostro, podían sentir el aliento del otro rozando sus caras, inhalando y exhalando por el cansancio-.
-Ríndete.
-Jamás- con sus últimas fuerzas, ella puso sus manos en el pecho de él, quemándolo con su reiki, provocando que la soltara y que cayera al césped casi inconsciente, entonces Sesshomaru la tomo estilo nupcial, su cuerpo estaba luchando contra el veneno del yokai, y él, cansado, pero no como para caer en la inconciencia, la llevaba hacia el castillo-.
-Díganle a Kento que prepare un antídoto, rápido.
-Si amo.
-Mi señor, ¿quiere que la ayude con la sacerdotisa?
-No, yo la llevo.
-Sesshomaru- Koga venia corriendo y Rin venia tras el- ¿ella estará bien? Cómo pudiste inyectarle veneno bestia.
-Cuida tus palabras, ella estará bien.
- ¿Seguro amo? -Rin se veía bastante preocupada, y lo estaba, tanto que todos los presenten sentían y olían su angustia-.
-Hmmph- el siguió caminando, tenía que llegar al ala donde se encontraban los cuartos de los sanadores, y rápido-.
-Rin- Koga tomo la mano de la muchacha- tranquila, todo estará bien.
-Pero ella se veía muy mal.
-Kagome es fuerte- ella lo miro a los ojos, y entendió que el lobo la estaba tratando de consolar, pero su mirada bajo hasta el torso desnudo de Koga, provocando otro sonrojo y que desviara nuevamente su vista, el la miro confuso, hasta que recordó que no llevaba su armadura- Si…- decía el flexionando su brazo hasta su cabeza, rascándose nerviosamente- iré a colocarme la armadura-.
-S-sí, veré como se encuentra mi madre y el amo.
Sesshomaru ya estaba con el sanador Kento, Kagome estaba recostada en una especie de camilla.
-Qué clase de antídoto requiere.
-Uno de mi veneno.
- ¿Cómo?
-Le inyecte mi veneno- el sanador quedo sorprendido, el por un momento escucho mucho ruido y murmullos, y observando bien a la humana y a su amo, dedujo que ambos estaban luchando-.
-Es una humana muy fuerte.
-Es una miko.
-Tiene que estar tratando de curarse a sí misma, amo ¿quiere que alguien…?
-No.
-De acuerdo- Sesshomaru nunca permitía que alguien lo sanara, menos que lo tocaran, los sanadores solo le servían a los guerreros y sirvientes que alguna que otra vez llegaban heridos, pero ahora no mentiría, estaba cansado, la cantidad de energía espiritual que recibió lo dejo con muchas quemaduras en su pecho y en su abdomen, y las heridas de flecha con reiki también lo afectaron, él podría curarse y quedar como nuevo y sin ninguna marca, pero necesitaba descansar, y se sentó en una silla cerca de la camilla, para cerrar sus ojos y comenzar a curarse, el sanador se percató de que su amo se quedó dormido, algo extraño en el- Par de tercos, miren como se dejaron- él observo a la muchacha- me sorprende, esta mujer es especial- pero tenía que comenzar a preparar el antídoto, y aprovechando que su amo dormía, saco un frasquillo, se acercó a él, tomo una de sus manos, inspecciono sus garras y en un punto estratégico hizo presión, sacándole veneno- necesito esto para la mezcla- y una vez estuvo listo comenzó. En uno de esos ratos la muchachita Rin iba a ver como estaban ambos, pero obtenía la misma respuesta, y el sanador cuando le administro el líquido a Kagome, salió de ese cuarto diciendo a los que esperaban por verla, que aguardasen, solo era cosa de tiempo-.
Un lapso de tres horas pasó, el antídoto del sanador hizo el efecto correspondiente, y Kagome despertó de golpe, sentándose rápidamente.
- ¿Dónde estoy? – dijo tocándose su cabeza, cuando de repente hizo clic- ¡Maldito Sesshomaru! ¡Acaso querías matarme! - ella iba a levantarse, y se percató de que su brazo estaba vendado, y no solo de eso, sino de que el yokai estaba sentado junto a ella, probablemente dormido. Entonces, mirando bien, se dio cuenta de todas las quemaduras que tenía por causa de ella, quizás hasta en algún momento casi lo purifico "¿piensas curarte solo perro tonto?" sin pensarlo, salió de la cama lentamente, se paró en frente del yokai que estaba sentado y se agacho para inspeccionar los daños, "el torso y todo lo demás está lleno de quemaduras de reiki, unas cuantas cortaduras también" se fijó en el rostro y se acercó un poco más, quedando solo a centímetros, pero el cabello del yokai le entorpecía la vista, y cuando iba a sacarle los mechones la mano de Sesshomaru agarro la suya-.
-Qué crees que haces.
-Se-Sesshomaru- sostuvieron las miradas el uno del otro-.
-Responde.
-Solo quería ver los daños, y quería curarte.
-Puedo solo.
-No seas necio, mira como estas.
-Tú estabas peor.
-Tonto, demoraras mucho tu solo, déjame a mí.
-No.
- ¡Deja de ser tan orgulloso! ¡Permíteme ayudarte!
-Miko…
-No Sesshomaru, déjame ayudarte, quiero curarte- no dijo nada, simplemente la soltó, por lo que Kagome dedujo que le permitiría sanarlo- puede que sientas una molestia- él asintió con la cabeza, entonces ella coloco sus manos primero en el abdomen del yokai y sus manos comenzaron a brillar, Sesshomaru contuvo un gemido, esa sanación dolía. La muchacha noto que la quemadura era muy profunda, asique hizo más presión con sus manos y dedos, de apoco iba subiendo hasta el pecho, y concentrarse para ella estaba siendo un caos, nunca había tocado a Sesshomaru para sanarlo, y nunca pensó que tuviera que tocar su cuerpo así. Las quemaduras iban sanando, como si nunca hubieran estado ahí, la piel quedaba perfecta, y aunque él quisiera negarlo, hubiese tardado mucho en regenerarse solo, aunque dolía como el infierno- Listo, como si nunca hubiera pasado, ¿me dejas ver tu rostro? – giro su rostro para que ella pudiera verlo, y solo tenía esa rasgadura con un poco de quemadura en su mejilla – voy a sanarte aquí también- se acercó un poco más, levanto su mano para quitarle unos mechones plateados, rozo lenta y suavemente la mejilla de él para quitarle esos cabellos, los cuales deslizo y puso de tras de la oreja puntiaguda [Hmm que delicia] "nos esta sanando y estás pensando cosas extrañas" [pero su toque es tan suave] "y duele como los mil demonios" [ tienes razón, jeje] . Kagome puso su mano brillante en la herida, y podía sentir la penetrante mirada se Sesshomaru sobre ella, por lo que en todo momento evito mirarlo a los ojos, especialmente porque los separaban solo centímetros- Ahora sí, como nuevo- la mirada de ella inevitablemente fue a parar a la de él, y sus ojos dorados no se veían fríos, tenían una especie de calidez, que podrían hacerla perderse en tales soles, y a él, lo envolvieron unas profundas ganas de tocarla, de tocar su rosto, de oler y grabar el olor de su piel y de su cabello, tenerla tan cerca, lo volvía loco, pero la magia duro poco, porque cuando sintieron el rodar de la manilla de la puerta, Kagome rápidamente se alejó de él.
-Aquí están, como si no les hubiera pasado nada- el sanador Kento venia entrando con Rin y con el general Daichi, pero los dos yokais no sabían si entrar, puesto que ambos sintieron el ambiente de ese cuarto un poco... extraño, pero Rin insistió- amo, ¿usted solo de curo? Que rapidez, ah señorita, hasta recupero el color de su rostro.
- ¡Madre! Estaba muy preocupada- dijo corriendo Rin para abrazar a la joven miko-.
-Tranquila cariño, ya estoy bien.
-Estoy muy sorprendido señorita Kagome, usted es una alfa completamente digna de su puesto.
-No me avergüence general.
-Le digo la verdad, también me tranquiliza verlo bien amo.
-Qué es lo que tratas de decir Yamamoto.
-Na-nada amo.
-Hn.
- ¡Amo bonito! Ay amito pensé que estaba mal mi amo y nadie me dejaba pasar, esa humana…- Jaken entro lloriqueando como siempre lo hacía cuando se trataba de su amo, pero Sesshomaru en esos momentos no iba a soportar los griteríos del sapo, por lo que le lanzo una reliquia, pegándole en la cabeza y dejándolo inconsciente-.
-Sesshomaru…
-No estoy para aguantarlo.
-Menos mal estas bien Kagome- justo en ese momento Koga venia entrando y cuando estuvo cerca le tomo las manos como siempre acostumbraba- con Rin estábamos preocupados por ti.
-Que lindos chicos, pero estoy bien, como si nunca nada hubiera pasado.
-Si el perro te dañaba yo mismo me hubiera encargado de él.
-Calla lobo, que no pudiste ni con el entrenamiento.
-Solo calentaba.
-Basta, Koga, Sesshomaru también está recuperándose, no peleen.
-No lo defiendas Kagome, pudo matarte.
-Pero no lo hizo… ahora, tengo hambre, iré por algo de comer- Kagome no dio ni dos pasos cuando casi se desploma por el suelo, pero gracias a Sesshomaru no fue así, el la sostuvo por la cintura-.
-Mi señora, debe descansar, ¿acaso hizo algún esfuerzo cuando despertó? -Kagome miro de reojo al yokai, y él hizo lo mismo con ella-.
-No, pero, quizás aún estoy cansada.
-Ambos necesitan reposo, usted amo tiene que estar con fuerzas para la reunión.
-La miko también estará presente.
-Bueno, entonces descansen, y no vuelvan a pelear de esa forma, pero mi señora, se ha ganado mi profundo respeto- dijo dándole una pequeña reverencia, provocando que ella se sonrojara un poco-.
-No es necesario que haga eso, pero lo que sí quiero ahora es comer- Sesshomaru que aun la tenía sujeta la levanto en brazos- Q-que es lo que haces.
-Llevarte a tu cuarto.
-Puedo caminar sola.
-No.
-Pero…
-Calla, general, que le lleven comida.
-Si amo.
-Amo ¿puedo ir con ustedes?
-Por supuesto que si cariño, hazme compañía- respondió Kagome-.
- ¡Sí! – Sesshomaru antes de avanzar, les dio una mirada asesina a todos, dejando en claro que, si alguno hablaba de más, moriría. Llegando al cuarto, él deposito a la muchacha en su cama-.
-Miko.
-Dime Sesshomaru.
-El día siguiente de la reunión, iremos a tu época.
- ¿Iremos?
-Hn.
-Que quieres decir.
-Iré contigo mujer.
- ¿Y qué te hace pensar que podrás pasar el pozo?
-Lo pasare miko.
-Si es así, entonces que Rin también venga conmigo.
- ¿Yo?
-Por supuesto.
- ¿Amo puedo?
-Hn.
- ¡Sí!
-Pero mantente alejada del lobo.
- ¿Cómo dice?
-No le hagas caso Rin, está bromeando.
-Yo no bromeo, miko.
-Pero no puedes decirle eso.
-Puedo miko.
-No la mandaras por siempre.
-Oigan… por favor, no peleen.
-Lo siento Rin.
-Hay deberes, Rin, mantente alerta.
-Si amo- Sesshomaru iba a salir del cuarto, pero antes, su mirada dorada se cruzó con la mirada chocolate, ambas decían mucho, pero de sus labios no salían nada, estaba claro que los dos luchaban con los sentimientos que estaban naciendo, y que ninguno quería admitírselo a sí mismos, pero algunos hechos, dicen lo contrario, la manera en que ambos actuaban el uno con el otro dejaba en claro muchas cosas, y solo los más cercanos a ellos se daban cuenta o sospechaban algo, pero los dos eran los únicos que no se percataban-.
Hellooooow, como están todas? déjenme decirle y agradecerles por sus comentarios en el capitulo anterior, me hace feliz que a ustedes les guste y es una motivación tremenda para mi leer sus reviews, creo que muchas quedaron como whats con la actitud de Koga, el quiere que Rin confíe en el,o quizás otra cosa quien sabe ;) y su manera atrevida de actuar lo hace ser quien es, debo decir que me encanta Koga, pero amo mas a Sesshomaru obvio, ese Inu me vuelve loca x3 tarde un poco en actualizar pero aqui estoy, y debo decirles que quizás tarde en actualizar el prox cap, puesto que tengo una prueba terribleee, el profe nos odia D: y tengo que estudiar, pero no se preocupen, que actualizare, y no demorare mucho :3 saludos a toooodas ustedes, las que me leen me gustaría que se animen a comentar, y también les agradezco como siempre por tomarse el tiempo de leerme :) Nos vemos y comenten!
