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Horror Movie World
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-Funcionó.
La voz de Lucy dejó salir un tono que raramente mostraba: la emoción. La chica de catorce años miraba a su alrededor con genuina alegría, el ambiente fiestero juvenil que era un campamento en medio del bosque y junto a un enorme lago. El sol brillaba sobre su cabeza, carecía totalmente de nubes, el viento sopló levantando un poco su falda. Se aseguró de bajarla antes de que cualquier cosa pudiera salir a la vista, no quería ser tachada como ese tipo de chica al principio de la película.
Arregló su flequillo para que dejara ver el lado derecho, el resto de su cabello caía libremente detrás de su espalda. Su ropa negra era diferente a la que acostumbraba a usar cuando era joven. Su vestido de una pieza había sido cambiado por una falda negra que llegaba un poco sobre sus rodillas, dejando ver medias negras transparentes que cubrían sus piernas hasta sus muslos. La parte de arriba era una era una camisa que cubría su estómago y sus brazos por completo, pero la parte del pecho estaba ligeramente abierta dejando ver el broche de su sujetador. Era algo por lo que sus padres se habían quejado mucho, pero parecían estar demasiado ocupados con la juventud descontrolada de Luna para prestarle la suficiente atención.
Lucy ya estaba acostumbrada a la falta de atención del resto de su familia, y había aprendido a usarlo a su favor.
-¿Funcionó? ¿Qué? Espera, ¿Esto es real?
Lincoln miraba a su alrededor más confundido que emocionado. El joven de diecisiete años no terminaba de comprender lo que estaba pasando, se mantenía encorvado en su lugar todavía shokeado y aguantado unas terribles ganas de vomitar. De un momento a otro había sentido que se encontraba sujeto a una montaña rusa sin control que no dejaba de dar vueltas y al siguiente estaba parado en medio de un campo rodeado de bosques en lo que parecía ser un campamento de amantes de los ochenta.
El cuerpo de Lincoln era alto, todavía era demasiado delgado pero lo compensaba con unos brazos y piernas fuertes por el entrenamiento forzado con Lynn cada mañana. A diferencia de Lucy su ropa no había cambiado mucho. Lincoln no era muy seguidor de la moda por lo que cualquier cosa que pudiera ponerse le daba igual. Aún mantenía su camisa naranja y pantalones azules. Lucy le había aconsejado que usara algo acorde a la situación, pero Lincoln se había negado en cuanto vio el conjunto negro junto a una caja de maquillaje.
Todavía no se arrepentía.
-¿Estamos en la película, Lucy? –tomó el hombro de su hermana pequeña, más para sujetarse que para llamar su atención. No entendía como Lucy podía mantener su equilibrio después de ese viaje –. Esto es… no tengo idea de que es esto.
Lucy cruzó sus brazos e hizo un pequeño mohín –. Lo único que podría haber afectado el ritual es tu falta de confianza, de no haber tenido la ayuda de mis amigos incorpóreos posiblemente no estaríamos aquí ahora, mi escéptico hermano mayor.
Lincoln cubrió su boca y miró a su alrededor con más cuidado. Había varios remolques estacionados detrás del campamento, la mayoría de ellos pintados con adornos de flores y arcoíris, otro más llamativo tenía la imagen de un guerrero cavernario montado sobre una libélula gigante con flores que harían de espadas llameantes.
Una camioneta tan vieja como podría serlo su abuelo llego con la tonada de una canción tan vieja que no pudo reconocer, pero parecía ser sumamente popular ya que el grupo de jóvenes dentro y en la parte trasera no dejaban de cantarla, aunque más de uno parecía seguir un ritmo y tonada diferentes.
-¿Realmente estamos en una película de horror?
-Campamento puerquito feliz para ser exacto –era la única película que Lucy pudo encontrar en el desván. Al menos la única que no estaba dañada y eso se debía principalmente a que no era la película favorita de la gótica. Aunque podría poner esta película como un experimento y prueba que le permitirían entrar a sus películas de horror preferidas con ayuda de Lincoln –…La siguiente será La Maldición de Edwin –murmuró en voz baja.
Lincoln todavía estaba incrédulo. Todo estaba frente a él. Podía sentir el sol sobre su piel, el viento moviendo su cabello blanco sobre su cabeza y el distinguible olor a hierba que solía sentir cuando pasaba frente a la habitación de Luna y Luan.
Lincoln nunca se había tomado en serio los rituales de Lucy. Lucy se había sentido atraída por la magia negra y los rituales desde hace un año, y hasta ahora nadie se lo había prohibido. Muchas de sus hermanas ya habían dicho que era cuestión de tiempo y sus padres solo le habían dado una advertencia. Por ahora no parecía ser algo que se saliera de control y la llevara al satanismo.
Lo molesto era que había decidido utilizar el cuarto de Lincoln para varios de sus rituales. Lynn no podía soportar el olor a incienso, y su hermana mayor se había vuelto más violenta y gruñona con forme pasaban los años. Incluso Luna había aprendido a mantener sus distancias cuando regresaba de un mal partido o estaba en ese día del mes.
Y tampoco era tan malo poder pasar tiempo con al menos una de sus hermanas. Cuando era joven Lincoln tenía que luchar para tener tiempo a solas, pero al pasar los años varias de ellas habían aprendido a desenvolverse sin la ayuda de un niño. Parece que la presencia masculina de Lincoln las ponía incomodas cuando se trataba de temas de chicas. Algo a lo que Lincoln agradecía no lo metieran.
Con Lucy era distinto. Ella había entrado a la edad en que se consideraba a sí misma la Loud demás al no estar interesada en las "cosas de chicas" que el resto. Y ya que tenía prohibido hacer sus rituales en el ático y el sótano, ¿Por qué no en su habitación? Siempre y cuando no sea nada demasiado grande, para eso tenían el patio después de medianoche.
El ritual en esta ocasión había consistido en un círculo con una estrella de seis puntas en su interior hecha con polvo de huesos, un viejo casete vhs y lo que Lucy le juró no era sangre humana… sino de puerco. Lincoln no pudo detenerla a tiempo cuando vertió el tazón repleto de sangre sobre la cinta manchando su alfombra. En ese momento Lincoln había estado demasiado ocupado lamentándose por su alfombra y molestándose con Lucy para pensar siquiera en el ritual.
Se había callado cuando el polvo de huesos comenzó a brillar y las velas colocadas en cada rincón de su cuarto parecieron estallar en una gran llamarada. La luz de la Luna se había hecho más intensa al entrar por su pequeña ventana y había iluminada la el casete.
Entonces le siguió la montaña rusa y allí estaban.
-Esto es una locura –dio unos cuantos pasos hacia adelante sin soltar el hombro de Lucy –. Lucy, nos metiste a una película de horror de los ochenta –una parte de Lincoln se emocionó al entender completamente lo que había pasado, pero otra muy diferente se aterro –. Estamos en una película de horror.
Lucy pareció entender sus temores y dejó que una pequeña sonrisa adornara su rostro –. Tus temores su injustificados, Lincoln. No somos más que una pieza extra en este extenso rompecabezas destinado a desbaratarse por la presencia del Puerquito –el nombre del asesino todavía le sonaba ridículo. La película no pudo haber sido algo que se tomaran en serio… y sorprendentemente tenía más de cuatro secuelas –. Nosotros no aportamos nada y posiblemente seamos invisibles para el resto de esto seres que difícilmente podríamos ver como iguales…
-¡Oigan ustedes! ¿Son nuevos? ¿Quieren compartir un poco de hierba y cerveza? –Una chica con shorts sumamente apretados y la parte superior de un bañador demasiado pequeño para contener sus pechos les gritó desde un banco junto al camino –. ¡Me gusta tu cabello blanco! ¡Tu cabello blanco me pone caliente! ¿Luego quieres tener algo de diversión? –pasó una mano por su cintura y la chica a su lado le dio un golpe en el trasero mientras se reía de ella.
-Bueno… Quizás no seamos intangibles para estos seres –la voz de Lucy sonó algo nerviosa, pero rápidamente recuperó el control –. Eso no cambie que seamos piezas de más, estoy segura de que no tendremos nada que temer.
-Lucy, regrésanos –Lincoln ya había recuperado el equilibrio le habló con el mismo tono de voz que usaba su padre cuando hablaba en serio.
Lucy dejó salir una pequeño mueca y comenzó a caminar hacia el campamento.
-No debes dejar que tus temores se apoderen de ti hermano, esta es una oportunidad que-
-No sabes cómo regresarnos, ¿Verdad?
-…Quizás cuando la película acabe.
En lo personal, Lucy odiaba el campamento puerquito, no le llegaba a los talones a las películas protagonizadas por Ewin y su romance prohibido. De poder sacarlos ya lo hubiera hecho y hubiera repetido el ritual con la primera de las películas de su futuro amante vampírico. Sin la presencia de Lincoln por supuesto, eran películas que seguramente no le agradarían de todas formas.
-Genial.
-Me gusta esa ropa, ¿Es cierto que ustedes pueden hablar con los muertos? –su voz había bajado el volumen, pero no podía ocultar sus pequeñas risas. Era la misma chica que se le había tirado a Lincoln, su compañera todavía se reía junto a ella.
Lucy señaló a ambas –. Este Lincoln, es el tipo de personajes planos, sin significado o trama que acostumbran morir primero.
Ambas chicas levantaron una ceja, se vieron un segundo y luego comenzaron a reírse más fuerte mientras bebían y fumaban.
-¡Quién quiere follar en el bosque mientras nos drogamoooos!
El grito fue del conductor de la camioneta que habían visto entrar al campamento. Era un adolescente de la edad de Lincoln, no tenía puesta una camisa lo que dejaba ver una gran cantidad de músculos, Avanzó por el camino de tierra con pasos que parecían seguir alguna clase de baile y señaló con su entrepierna a cada chica que cruzara.
-¿Y ese es… el personaje cómico de la película? –Lincoln no sabía mucho del terror antiguo. Tampoco era fanático de las películas de horror actuales a menos que se tratara de un reality.
Lucy suspiró –. Te sorprendería, pero eso era considerado la imagen que tenían del adolescente descontrolado que entregaba su alma al néctar llamado alcohol y los placeres carnales –. Pasó junto a ellos y señaló a Lucy con su entrepierna, Lincoln iba a protestar cuando el chico lo miró por un segundo y también lo señaló a él –. Creo que moría empalado por una horca junto a otras dos chicas en medio del bosque.
El resto de jóvenes en la camioneta lo siguieron mientras cargaban el equipaje. Una de ellas tenía puesto algo incluso más pequeño que la chicha sentada junto a ellos. Su traje de baño no dejaba nada a la imaginación y dejaba salir grandes globos de chicle que metía su boca de una forma casi erótica.
Lincoln no pudo evitar tragar saliva cuando pasó junto a él y comenzó a mover sus caderas al darse cuenta de cómo la miraba.
-Oug –el golpe de Lucy lo regresó a sus sentidos. No cabía duda de que Lucy había crecido junto a Lynn.
-Controla a la bestia hambrienta que se retuerce en tus pantalones hermanos –murmuró con fastidio –. No me obligues a hacerlo por ti –estrechó su único ojo visible y el momento con la chica pareció nunca haber existido.
-¿Son hermanos? ¿Y tan cariñosos? –la chica volvió a hablar junto a ellos. Aunque para ese momento ninguno de los dos le prestaba ninguna atención, aunque no parecía haberse dado cuenta.
-Te resumiré el papel de cada chico y chica en este campamento, Lincoln. Para que entiendas un poco que tipo de personajes nos encontraremos –volvió a señalar al chico sin camisa de antes, quién aún se mantenía señalando a las chicas con su entrepierna. Parecía haber obtenido una lata de cerveza de ninguna parte cuando no lo vieron –. Ese es chico sexualmente activo que no piensa con la cabeza. Morirá sin ninguna duda –luego señaló a la chica –. La puta. Morirá.
-Lucy… el vocabulario.
Lucy se encogió de hombros. Ya había escuchado a Lincoln decir cosas peores.
El resto del grupo ya pasaba junto a ellos.
-El nerd –señaló a un chico con gafas y camisa a cuadros. Sonreía con una boca repleta de frenos y aspiraba molestamente por la nariz. Saludaba todos a su alrededor de una forma encorvada –. Suele ser quién sabe todo sobre sobre muchas cosas, pero lo matan mientras trata de espiar a las chicas bañándose en el lago o cuando pierde la virginidad –. El Nerd frunció el ceño cuando escuchó a Lucy, pero no dijo nada y siguió su camino –. Tampoco responde a ninguna provocación y generalmente es molestado por el chico sexualmente activo.
-¡Te presentaré a algunas chicas para que te hagas hombre Skippy! –el chico de antes lo sujetó bajo el brazo y comenzó darle coscorrones, probando las palabras de Lucy.
-El valiente –señaló a un chico que cargaba varias bolsas en sus brazos. Era menos musculoso que el primero pero al menos más ropa puesta y mejores modales. Sonreía mientras miraba el campamento y no parecía prestarles tanta atención a las chicas escasas de ropa –. Es el líder del grupo, quién los reúne a todos y mantiene la calma. Generalmente enamorado de la protagonista y muy generalmente muere heroicamente al tratar de salvar su vida o la de algún otro miembro del grupo.
Daba la sensación de ser el ejemplo del chico perfecto en la época.
-El negro-
-¡Lucy! –Lincoln cubrió su boca mientras señalaba a un chico afroamericano que mantenía una bolsa en su espalda. El chico los vio un segundo y Lincoln le envió una sonrisa hasta que los pasó de largo –. ¡No puedes decir esa palabra!
Lucy rodó sus ojos –. No era tan extraño usarla en esta época. El neg- el chico de color era el representante de la minoría, pero al ser de color también significaba que tardeo temprano moriría.
Aparte delas dos chicas nadie más parecía haber escuchado lo que Lucy dijo, y ellas parecían más interesadas en seguir riéndose mientras fumaban y tomaban cerveza. ¿Cuánto podía durar ese cigarrillo? No daba la apariencia de haberse consumido y la cerveza ya debería habérseles acabado.
-La fea –señaló a una chica que ya parecía tener graves problemas de confianza para que alguien desconocido se lo señalara. Tenía el cabello negro rizado recogido en tres coletas de mal gusto y sus lágrimas salieron fácilmente en cuanto escuchó a Lucy.
-¡Dijiste que aquí nadie me molestaría! ¡Me mentiste María! –salió corriendo con fuerza hacia la cabaña.
-Ouch. Me gusta esta chica, ¿segura que no quieres un trago?
-O tímida si lo prefieres. Puede terminar perdiendo la virginidad con el nerd o con el representante de la sexualidad adolescente.
-Creo que tímida hubiera sido un mejor comienzo.
-Muchas gracias por eso, se supone que este es un lugar para que todos se lleven bien –el último miembro del grupo era una chica de cabello castaño. A diferencia de todas las chicas que habían visto hasta ahora, ella usaba ropas masculinas y gafas de sol.
Lucy la señaló mientras corría hacia la cabaña –. Esa es la última chica. La protagonista de la película y quién matará al asesino al final demostrando habilidades marciales y físicas que nunca se vieron en la película. Es un ejemplo de mujer fuerte que puede valerse por si misma sin necesidad de un hombre–. Miró al resto del campamento y extendió los brazos –. El resto son personajes de relleno que están allí para morir si se cruzan con el asesino.
-Y nosotros.
-Y nosotros –Lucy repitió.
Lincoln miró hacia atrás esperando ver un camino o incluso un portal como alguna clase de agujero negro que los llevara de nuevo a su mundo, pero no había nada de eso. Solo kilómetros y kilómetros de bosque profundo donde se ocultaba un asesino que utilizaba la cabeza de un cerdo muerto como mascara.
Lo poco que recordaba de la película la hacían sentir como un plagio de varias películas famosas de horror de la época.
-Vamos Lincoln, tenemos que fundirnos con el mundo –la sonrisa de Lucy había regresado. Pese a lo mucho que a Lincoln le gustaba ver a su hermana sonreír, esta vez no le gustaba para nada lo que esa sonrisa presagiaba –. Podremos ser testigos de la furia y resentimiento de un asesino sobrenatural.
Lucy no estaba diciendo que buscarían al asesino y se mantendrían pegados a él mientras mataba a todos los miembros del campamento, ¿verdad?
-Creo que las primeras víctimas eran dos monitores en un granero del otro lado del lago –Lucy miró al lago tratando de encontrar señal alguna del granero, pero no podía ver nada.
-Lucy, ¿Por qué habría una granero en un campamento junto al lago? No tiene sentido.
-¿El viejo granero? Tienes que internarte un poco en el bosque siguiendo la orilla del lago –la chica sentada junto a ellos señaló un lado del lago –. Es un buen logar para tener sexo y tomar drogas.
Lincoln por fin se preguntó porque todavía estaban parados junto a aquellas chicas de escasa ropa y que parecían solo saber hablar de sexo y drogas, no eran el mejor ejemplo para mantener junto a una niña de catorce años. Sus pares posiblemente se molestarían con él si se enteraban de que permitió a Lucy estar junto a ellas.
Tomó la mano de Lucy y la arrastró lejos de ellas.
-¿Un granero? –murmuró sólo para que Lucy lo escuchara.
-Nunca dije que la película fuera buena, Lincoln.
NA: Basado en la película "La última chica"
