Capítulo 10-Inseguridad

Narrado desde el punto de vista de Laney

Mi cuerpo lentamente se deteriora, por la crisis, por la falta de alimento o bebida, por la falta de medicinas, es duro, pero es mi realidad actual, la cual jamás pensé llegar, nadie lo haría, nadie se esperaría ver como el lugar donde creciste (o en mi caso eso creo) se destruye frente a ti a causa de las calcinantes llamas y la locura de la gente, de mis propios maestros, de mis propios amigos, de toda la gente que conocí alguna vez, todo por juntarme con Corey, todo por amar a un tonto. Soy una niña aun, una que vivió por muchas cosas alocadas de la adolescencia como todos, eso lo tengo claro, pero si tengo que madurar para proteger a las pocas personas que me quedan, las cuales consisten en un grupo de sujetos deprimidos y exhaustos (en los cuales me encuentro), mi novio el que tiene una crisis nerviosa, y otro que se atreve a arriesgar su vida para mantenernos con vida.

Me levanto de la cama, no sé qué hora es pero por el sol intuyo que ya es medio día, la noche anterior no dormí para nada, mi cabeza generaba miles de imágenes en donde Lenny, o Carrie, o Trina, o Clayton morían de una manera brutal por cientos de motivos, deseaba tanto tener en ese momento a Corey conmigo, a quien sea, no me importaba, pero Trina está matándose para asegurar que nadie más entre e intente matarnos, Coffe igual estaba muerta por trabajar en arreglos que necesitaba la casa, y pues Kin no a salido del sótano desde que me analizó para ver si podía explicarme el cómo me curé tan rápido de las heridas de bala en mis piernas, fue extraño, me sacó sangre, revisó mis ojos y reflejos y después de eso solo me dijo que me vaya ya que tenía muchas cosas que hacer. ¿Qué fue lo que me pasó esa vez que escapamos de los bandidos?,¿qué fue lo que le pasó a Corey?, ¿cómo es que llegué tan rápido?,¿cómo fue que Corey venció a tres sujetos armados hasta los dientes?. Solo Kin sabrá que es lo que nos pasa, pero mientras no sea un riesgo para mí y Corey no me importa.

Entre que bajo las escaleras, crujientes al contacto con mi peso, espero alguna señal de vida en la casa, Lenny y los demás todavía no llegaban aunque ayer en la noche el agua y parte de la luz funcionaba, no se qué es lo que está pasando ahí, y prefiero no pensar en el peor de los casos, como si alguien resultara herido de muerte o hubiesen sido atacados por algún bandido, no quiero eso.

Corey está silencioso, abro la pequeña ventanilla y veo como esta recostado en el suelo con su cabeza descansando en la almohada que le di a escondidas por la noche, respira con mucha tranquilidad, no sé qué es lo que piensa, pero amaría liberarlo y tenerlo entre mis brazos para calmarlo y que me explique qué fue lo que pasó para que actuara de esa manera e intentara hacer lo que hizo, sin embargo yo no soy el que esta a cargo de esa decisión, ni ahora que Lenny no está, ahora la que está al mano es Trina.

Mi mañana no tiene mucho de distinto, lo cual me irrita, pero tengo que agradecer que me mantiene con vida, pero si hay algo que odio es la maldita rutina, apenas podía soportarla cuando las escuelas no se usaban como refugios, pero tengo que tragármelo, ya que ahora soy como la madre de la casa…base…refugio, no sé cómo llamar a este lugar.

Voy a la cocina para hacer algo de desayunar para todos, abro el refrigerador, y rebusco por todos lados algo comestible, lamentablemente lo único que encuentro es un par de verduras. No convencida de eso busco por todos los gabinetes. Gracias al cielo busco algo, no es mucho pero es algo: Una bolsa llena de naranjas (que espero estén frescas), algo de recado de pollo y algunas bolsitas de frutos secos, tendré que buscar una manera de hacerlo durar.

Mientras esperaba sentada el caldo de pollo con verduras que estaban cociéndose, me puse a contemplar mis uñas arregladas y limpias (a veces tengo tiempo libre y lo uso para arreglarme un poco), y esas me recuerdan a mi madre adoptiva, siempre tan impecable.

Mis padres…como decirlo, se notaba a leguas cuando salía con ellos que era adoptada, mi padre era un sujeto de buena postura y facciones faciales comunes, como sus ojos cafés oscuros, y mi madre, su aspecto no era nada parecido al mío, era pelinegra, de cabello lacio y el cabello tan largo que le llegaba a las piernas con unos ojos color avellana. Y yo soy una pelirroja de ojos verdes con varias pecas, ¿no tendría sentido que ellos me hubieran tenido no?. Ellos me adoptaron cuando tenía cinco años, eso es lo único que se, siempre que les pregunto de donde vine me cambian de tema o simplemente inventan una excusa para apartarse, lo único que sé es que vine de un orfanato, todo antes de eso estoy completamente en blanco, es una lástima que quizá nunca sabré quien soy en realidad, me encantaría saber si Laney es mi verdadero nombre.

Subo por las escaleras con tres tazones de comida, nunca e sido muy buena cocinando, Corey lo sabe mejor que nadie ya que le cociné varias veces en el pasado, pero esta vez, gracias al cielo, fue distinto, además el hambre hacia una manzana podrida apetecible. Trina sigue recostada en su lugar, y Coffe está a lado suyo, pateo su pierna con suavidad como aviso para que supiera que estoy aquí, a lo cual Coffe le pregunta con la mirada a Trina si podía descansar un rato.

-Puedes irte-le confirmó Trina. Coffe se levanta y estira su espalda, la cual cruje muchas veces por estar tanto tiempo en la misma posición, no me imagino como esta Trina

Coffe me voltea a ver con los tazones, toma uno y me abraza con tal afecto que parecía que me conocía desde hace años para luego irse con un-gracias-, así es ella.

Al ver como Trina, o mejor dicho, al ver como Catherine no se movía de su lugar decidí recostarme junto a ella para hablar, es raro lo se, jamás pensé en lo más mínimo querer llevarme con ella, pero ya casi no queda gente cuerda con quien hablar, además, somos cuñadas, y deberíamos llevarnos un poco mejor.

Me recuesto a su lado.

-¿Hambrienta?-le pregunto a Trina. Lo mas seguro era que si por lo que le asenté el tazón al frente suyo sin problemas

-Creía que no te agradaba-bromeó, soltando una ligera risa al final de su oración para finalmente degustar del caldo sin dejar de mirar por la mira telescópica del rifle

-Al principio no, ya sabes, por la banda-digo, sintiéndome algo incomoda al recordar todos sus intentos de destruirnos en esos tiempo-Pero ya nada de eso importa, además, somos cuñadas ¿te diste cuenta?-me sentía algo feliz de decirlo lo admito

-Claro, Corey me lo contó todo cuando llegamos acá, es un alivio saber que pudimos actuar como hermanos, al menos por un momento-exclamó, triste, de seguro por recordar el estado actual de Corey

De verdad me hacía sentir espantosamente el recordar como Corey enloqueció al despertar de su pequeño coma, quizá Kin sepa por qué le pasó lo que le pasó…por que intento matarse, de nuevo solo Kin tiene las respuestas.

-Entonces, ¿cómo es que aprendiste a disparar de esa manera?-ya sabía cómo Corey aprendió, supuestamente salía mucho a casar con su papá y bueno, el era un militar

-Fue un día en el que mi papá me llevó a uno de esos juegos de feria en donde tienes que dispararle a unas botellas para ganar, fallé todos los tiros con ese rifle de perdigones en más de una ocasión-me explicó, dejando de lado el rifle por unos momentos en los que me hablaba y miraba a los ojos-Después de eso me llevó a un campo de tiro en donde me enseño sobre cosas como controlar la respiración y esas mierdas

-¿Lograste ganar el juego después?

-No-respondió casi de inmediato, acompañándose de una amplia sonrisa que me confundía ante su respuesta-Le disparé en la entrepierna al encargado del juego al descubrir que las botellas estaban pegadas-se echó a reír de manera controlada después de eso

Trina se había vuelto una chica muy calmada y controlada, realmente no se parece a la que yo conocía antes, esa que vivía solo para hacerme la vida imposible con métodos nada ortodoxos. Pero supongo que esos cambios son los que hacen la vida como es, de repente esa chica se enamora de su mejor amiga, de repente el mundo arde, de repente ya no tengo algo tan básico como tres comidas básicas, solo queda esperar a ver que sigue.

Después de un rato de plática con Catherine (no sé cómo llamarla me confunde), volví a la cocina para llevarle un tazón a Kin, solo el quedaba por darle de comer ya que Corey tiene comida en su celda.

Solo tuve que calentarla un poco, gracias al cielo la estufa era a gas y no eléctrica, tomo el tazón con ese líquido caliente y llenador y se lo llevo a Kin, esperando que le haga salir un poco a la luz, lleva mucho tiempo ahí haciendo que sabe qué.

¿Cómo era posible que estuviera aquí solo por tanto tiempo?, con ese olor a muerto.

Rebusco por todos lados, hasta que lo encuentro, y me quedo asqueada hasta el punto de casi expulsar el poco alimento que tenía. Kin no estaba solo.

Estaba metiendo la mano dentro de un exhalador vivo.

No pude soportar el olor fétido, dejando caer finalmente el tazón para taparme la nariz con mis manos para no vomitar. Aun por esa tortura no podía dejar de pensar, ¿qué hacia Kin con él?

-Kin, ¿qué estás haciendo?-le pregunto, entre pausándome por el asqueo

-¿Puedes creerlo Laney?-dijo Kin, incoherente

-¿Qué cosa?

-Estos seres, su composición su biomasa, su cerebro, todo esto no es un paso hacia atrás Lanes, ¿¡no lo entiendes?!, esto, ¡esto es evolución!-gritaba mientras se volteaba mientras me mostraba sus manos llenas de entrañas color purpura por la sangre podrida. Estaba loco-Sin sistemas de reproducción primitivos, sin sentimientos, con una sola necesidad saciada en los momentos adecuados, no debemos temerles Laney…debemos ser parte de esto, ¿todo esta tan claro lo vez, verdad?-se acercaba peligrosamente. Y la criatura comenzaba a liberarse del agarre. Me veía con ojos hinchados y llenos de lagañas lo cual me confirmaba su falta de sueño, no estaba en sus cabales, y sería capaz de hacer lo que sea para convertirme en una de esas cosas

-Kin reacciona, esas cosas nos metieron aquí-señalo al caminante el cual estaba ya levantado pero apenas se movía como para ser peligroso-¡Esas cosas mataron a Kon!-exploté, al borde del llanto por la furia

-Es una lástima que no que no quieras hacerlo por las buenas-dijo con frialdad, mientras caminaba y tomaba una pequeña caja con un interruptor que perfectamente podía mover con su dedo pulgar-En ese caso no tendré otra más que obligarte-mueve el interruptor, y por ello de una jaula de vidrio salen cientos de exhaladores, algunos sin brazos o alguna parte del cuerpo debido al poco espacio que tenían

El miedo me tenía paralizada, Kin solamente se dedicaba a sonreírme mientras la horda se acercaba hambrienta a su espalda. Fue como una descarga eléctrica el ver como finalmente esos monstruos llegaron y le jalaron la piel de sus orejas y cuello sin piedad alguna, desgarrándola y haciendo que un mar de sangre y gritos chorrearan por todos lado, tenía que correr si no quería terminar igual.

Agarró por impulso lo primero que me encuentro, lo cual es un pequeño libro con forro de piel, salgo, cierro la puerta y corro hacia donde Corey para liberarlo. El, al verme se queda sorprendido, pero se levanta y me sigue sin que tuviera que decir una palabra más de las que mi facciones ya decían.

Entonces Catherine bajó y Coffe llegó desde la biblioteca, ahorrándonos el problema de buscarlas.

-¿Escuche gritos que sucedió?-dijo Trina, con gran aire de liderato

-Kin enloqueció, debemos tomar lo que podamos e irnos lo más rápido que podamos-resumí el sin fin de palabras que realmente quería decir por el pánico

Lamentablemente no pudimos coger nada en lo absoluto, ya que la puerta del sótano cedió, dejando salir al sin fin de exhaladores que estaban bañados de sangre y otros líquidos que desconocía a simple vista

De repente Trina disparó sin pensárselo dos veces, provocando que de alguna manera todos los exhaladores se incendiaran en una nube de llamas, por un segundo creí que se había acabado pero seguían caminando como si nada. Ahora estábamos en el doble de los aprietos, teníamos que salir ya.

-Mierda era gasolina-se quejó Trina al darse cuenta de que fue lo que pasó-Vámonos ya no podemos hacer nada-nadie le hizo cara, así que salimos para evitar el inevitable desastre

Estaba enfrente mío, desmoronándose de nuevo como si fuese algo casual, y quizá ahora lo sería, solo que no me había dado cuenta de cómo serían las cosas de ahora de adelante.

Nunca estaremos a salvo.

Narrado desde el punto de vista de Lenny

Podía hacerlo de manera espontánea, casi como respirar, primero caminaba, luego corría y por ultimo podía correr a velocidades inhumanas sin cansarme hasta cierto tiempo, pero aun así resultaba útil.-¿Qué le diría a mis amigos al llegar?-No creo que vean normal a alguien que puede esprintar tan rápido como un auto de carreras.

No me preocupaba tanto el dejar a Carrie sola, no por el hecho de que tuviera a Clayton y a Catherine cuidándola, sino porque no tardaría mucho en avisarle a Laney y los demás que estábamos bien.

Entonces, comienzo a percibir el característico olor a ceniza caliento, levanto la cabeza y veo como una estela de humo negro se eleva en la otra calle, no podía ser verdad.

-Por favor que hayan salido-me digo a mi mismo, casi rogando como si en verdad alguien me escuchara

Ahí estaba mi peor horror encarnado, la casa había sido destruida por las llamas y varios exhaladores, gracias al cielo todos estaban afuera.

-¿Qué sucedió?-le pregunto al grupo en busca de respuestas, entre preocupado y aun algo asustado por mis pensamientos anteriores. Entonces siento como Laney me abraza de repente. Podía sentir su miedo, su inseguridad, todo. Juro que quería decirle que todo estaría bien, pero no quería mentirle-Tenemos que irnos-le digo, viéndola a sus ojos rojos por haber inhalado algo del humo toxico

-¿Cómo lo haremos?, no tenemos auto-me pregunta Catherine, la cual aún tenía el rifle en sus manos. Pude ver como Corey estaba con ella, solo espero que no volviera a cometer una locura, no tengo ganas de matar a mi hermano

-Hay un auto a media cuadra de aquí con algo de-me detengo al darme cuenta de un pequeño detalle-Espera…-me le acerco para asegurarme de que no fuera una alucinación por culpa del humo, solo eso me faltaría-¿No Kin te mandó con nosotros para arreglar lo del agua?

-¿Kin?, ¿pero de que hablas?, el nunca me dijo nada, e estado vigilando en el tejado todo el tiempo

-Oh no-digo, tenía una teoría de que era lo que pasaba, y no me gustaba nada

-¿Qué sucede?-me pregunta Laney, tomándome de la mano por simple preocupación

-Laney, ¿tú eres prácticamente mi gemela verdad?

-Digamos que si, ¿a qué viene eso?

-Sígueme, tengo que enseñarte algo-rogaba en mis adentros que de verdad pudiera hacerlo también-El auto está en la calle Marlok, es negro y los vidrios están rotos-digo y me fui corriendo con Laney hasta una distancia considerable-Lanes no puedo llevarte en mis brazos porque sería demasiado lento y apenas estoy aprendiendo a controlarlo, así que tienes que escucharme-digo, con voz firme poniendo mis manos en sus hombros-¿Tu trajiste a Corey en tus brazos desde el otro lado de la cuidad verdad?

-Si, lo recuerdo, ¿Por qué?

-Es imposible que hayas llegado tan rápido a pie, una persona normal tardaría días pero tú lo hiciste en minutos, necesito que lo hagas de nuevo-la sangre volvía a dispararse por mis venas al momento de que mi subconsciente daba la señal de que volvería a pasar

-Lenny…tu-tus ojos-dijo Laney con temor, señalando mis corneas con la mano temblorosa

-¿Qué tienen mis ojos?-le pregunta, haciendo una mueca de confusión

-Se volvieron rojos-fue tan directa que retiro sus manos de mi campo visual, ya que no le tomé nada de importancia a un simple cambio de apariencia

-Eso no importa, necesito que te concentres, ¿Qué es lo que más quieres en este mundo?

-A Co

-No me lo digas-le interrumpo ya que no era necesario que me lo dijera. Me sentí un poco celoso seré sincero-Piensa lo que harías por el cuándo nadie más pueda hacerlo-veo como respira de manera pesada, de verdad a de estar imaginándose muy bien-¿Lo tienes?

-Eso creo-dice. Abre los ojos y los suyos también cambiaron. De algún modo había tenido razón

No entendía que era lo que nos sucedía a mí y a Laney, pero era más que claro que ella y yo teníamos una conexión mucho más fuerte de la que alguien pudiera entender, una que nos hace iguales en todo sentido y que nos da este extraño cambio en nuestros ojos y sobre todo esta extraña habilidad que simplemente parece sacada de la imaginación de un niño.

-Muy bien-digo y me pongo en posición de carrera. Algo nervioso de que ella no sepa controlarlo y termine lastimándose de gravedad-Solo intenta seguirme el paso, ¿vale?

-Vale-dijo Laney, con la seguridad un poco más alta que antes

Entonces corrí lo más rápido que pude, tanto que literalmente sentía como el viento jalaba con fuerza mi cabello hasta la raíz. Me costó pero pude voltear hacia Laney, la cual, gracias al cielo, logró seguirme sin problemas. Definitivamente hay algo en nosotros dos, quizá Kin sepa cómo responderme.

Un par de minutos después habíamos llegado. Lo más difícil de esto era frenar, pero a Laney le salía tan bien como caminar, y eso que era su primera vez hecho a posta, raro.

Entramos, ambos con el arma desenfundada y con el gatillo ligero para disparar a quien sea que parezca una amenaza, pero no podíamos pasar porque alguien había bloqueado la ventana con unas maderas, maderas que no estaban cuando me fui, al menos no en la ventana.

-Esto no me da buena espina-digo pesadamente, para después dirigirme a la puerta y golpearla con la culada de mi arma. Ojala no hubiese dejado el hacha dentro

El silencio de dentro de la tienda en vez de tranquilizarme me alarmaba, habíamos encendido un fuego dentro de un bote de hojalata de gran tamaño para mantener el calor y se supone que debería de oír el chisporroteo de las llamas destrozando el oxidado metal, pero nada, y era muy poco probable que Clayton lo ubiese apagado ya que me contó que odia el frio más que nada.

Tengo que admitir que empezaba a desesperarme, la puerta no abría no importaba cuan fuerte la golpeara algo estaba bloqueándola, y mis pensamientos sobre quien estaba dentro me inquietaban mas, quizá mas que haber dejado a Carrie sola con ese marequian sino por haber visto a Catherine con Laney cuando se suponía que estaba con nosotros, eso era, hasta donde yo se, algo imposible.

Llegó un punto en el que mi paciencia se quebró, le digo a Laney que se aparte y le disparo al marco de la puerta sin importar el ruido que hiciera, hasta que cayó…

Volvía a estar en frente mío, ese sujeto encapuchado de negro, entre la oscuridad, muevo el interruptor y noto como está sacándole sangre a Carrie por el cuello con una aguja de un tamaño espectacular. Por puro impulso salto hacia el con mi velocidad sobrehumana, pero de nuevo me supera en velocidad y alcanza a poner un cuchillo en el cuello de la inconsciente chica, dejándome claro de que si me acercaba no sería mi fin, sino el de ella.

-Es más que suficiente para llevárselo al profesor-dice el sujeto, con esa voz ronca y escalofriante que hacía que mi piel se pusiera de gallina. Alza la manga de su ropa, y debajo de ella pueden verse múltiples cicatrices diminutas en forma de puntos, como si le hubiesen clavado miles de agujas y luego catalizaran sus heridas con un mechero. Le da la vuelta a su muñeca y noto como tiene una especie de injerto colocado a la fuerza por la cantidad de venas estalladas dividido en varias secciones puesto en gran parte de su antebrazo, aprieta la numero siete de las catorce que habían y comienza a hablar por allí-Señor-pienso que es mi momento de atacar y me acerco a sus espaldas, pero de algún modo ya se lo venía venir y del mostrador sacó la pistola que teníamos guardada para alguna emergencia y me la puso entre las cejas. Se aclara la garganta, indignado-Señor, tengo la última muestra del espécimen con Hyper vis para la fase ocho, ¿quiere que le lleve algo de comer o algo?, ¿de verdad?...llegaré en tres minutos-cuelga volviendo a apretar ese botón injertado en su piel, para luego volver a tapárselo y volverse a mi-¿En que estábamos?

-P-pero, tu no eres Catherine-digo, alejándome lentamente de el y la aterradora y misteriosa aura que expendía de todo su cuerpo

-Oh, claro que no-dijo, irónico. Entonces su rostro casi invisible comenzó a deformarse, creció de tamaño y hasta su cabello el cual se volvió rosado chicle en nada. Se retira la capucha y en menos de lo que pensé su rostro se había convertido en el de Catherine-¿Ahora si?-dijo, para luego echarse a reír como un maniático y apartarme de su camino para irse tranquilamente por la puerta

No podía dejarlo así, salí pocos segundos después de el y le empecé a disparar todo el cartucho de mi rifle sin importar el ruido que hiciese, sin embargo ninguna parecía atinarle, lo cual no tenía sentido, nunca fallaría un tiro en línea recta pero aquel no caía, no sangraba, era como dispararle al aire. Finalmente se detuvo en la tapa de una alcantarilla, para luego levantarla con una mano con gran facilidad y bajar cuidadosamente las escaleras de metal que había debajo de ella, y despedirse con una sonrisa antes de cerrarla y desaparecer.

Entonces, a los pocos momentos, llegaron Catherine y Corey en el auto que les dije que tomaran, se bajaron de ahí, y me preguntaron casi gritando el que había pasado, que habían escuchado muchos disparos antes de alcanzar la cuadra y aceleraron a fondo para ver si estábamos bien.

-Corey-le llamo, y el reacciona-¿Tu hermana estudió medicina no?

-Si, al menos lo básico por lo que me dijeron mis padres-responde, incoherente por no saber el porqué de mi tan súbita pregunta

-Necesito que le hagas unos análisis a Carrie-le digo a Catherine, sin sentimientos

-Pero primero necesito saber que tiene, ni siquiera estoy esterilizada-dice Catherine, alarmada por mi tonalidad verbal-¿Qué tipo de análisis puedo hacerle?

-¡El que sea!-finalmente estallé, tanto que no dudo en apuntarle para asegurarme de que no era otra trampa de ese extraño sujeto. Pero sin más se fue lo más rápido que pudo hacia dentro, seguida por su hermano

Estaba encerrado dentro de mi propia mente, intentando analizar cómo es que pude haber sido engañado y humillado por ese tipo dos veces en menos de veinticuatro horas, y sobre todo el cómo pudo habérseme ocurrido haber dejado a Carrie sola sin protección con un chico que acabábamos de conocer y una adulta joven que tiene problemas de identidad.

De repente escucho una voz que siempre me irritaba y hacia que pierda la compostura desde que llegó.

Era Clayton.

-Tienes diez segundos para explicarme por qué no estabas cuidando a Carrie como te lo ordené-digo con firmeza y el gatillo apunto de descargarse en su pecho. Tenía algo amarrado a su cintura con unos cables

-Y tú tienes tres para dejar de apuntarme con eso si no quieres acabar peor-dijo en su defensa. Se desamarra las ataduras de su cintura y saca de entre los montones de cosas encima de lo que parecía ser una grúa hidráulica con ruedas que solían haber en las refaccionarias una escopeta con el cañón alargado y me apunta con ella

-¿Qué es lo que estabas haciendo?-no podía cagarla, un paso en falso y uno de los dos moriría en ese preciso instante, y morir para mí no es una opción viable, al menos no por estos momentos

-Todo estaba muy tranquilo así que decidí recolectar todo lo que nos pudiera ser útil-responde el, sin apartar su vista ni un segundo de mi

-¿Y quieres que crea que lo que más necesitábamos eran más armas?-patea el pequeño cochecito hacia mí el cual se aproxima lentamente. Sin dejar de observarlo quito la manta abultada que tenía encima para darme cuenta que habían un montón de botellas de agua apiladas ahí, y eso era como un tesoro en estos instantes

Estaba sorprendido con la cantidad de cosas que Clayton había conseguido en tan poco tiempo, tanto que casi paso de largo el hecho de que había un motor de un auto en el medio de todo.

-¿Para qué necesitamos un motor?-le pregunto, un poco más confiado en su estancia

Pero justo cuando iba a responderme aparece Catherine de la puerta, preocupada.

-Carrie despertó, dice que quiere verte Lenny-dice. Y entro con prisas

Ella ya estaba de pie, manteniendo el equilibrio con una muleta en su brazo derecho pero estaba en pie, al menos pude saber que estaba bien.

-No deberías de estar de pie, estas débil-le digo, con ánimos completamente opuestos a los de la escena de afuera, quería que pensara que todo andaba de maravilla, y no me importa si eso significa ocultarle lo que acababa de pasar. Me le acerco, para abrazarla como si fuera la última vez que lo haría, y quizá lo fuera, no sé qué fue lo que ese sujeto le hizo en verdad

-Escuche ruidos y me desperté, luego te vi de reojo por la puerta y no pude aguantar las ganas de verte-me dice, alegrando un poco mi maltratada alma con esa sonrisa resplandeciente

-Te encanta ser cursi-le dije, entre risas y el acercamiento de mi rostro al suyo

-Me encantas tu-y no le dejo hablar más, sus labios eran más que suficiente para entenderle

-Suficiente amor por esta tarde, tenemos mucho que hacer-alguien tenía que cortar el momento, y esa fue Laney la cual por alguna razón habló de manera tan brusca, cosa que es raro en ella por mucho

Me separo de mi novia avergonzado y me aclaro algo la garganta para cortar el incómodo silencio de la sala.

-Laney, Clayton, Corey,Coffe vengan conmigo, necesitamos pensar en algo para solucionar lo que pasó-digo, y por consiguiente me siguieron a lo más profundo del establecimiento, donde nadie nos escucharía. Tomo la caja de cerillos que tenía guardado en mi bolsillo y saco uno de ellos, lo prendo y lo arrojo a uno de los botes de basura lleno de madera e impregnado de gasolina que preparamos como medio de iluminación y calor provisional. Tomo todos los papeles de la mesa de centro y los tiro al fuego para tener más espacio y aprovechando algo más de combustible para finalmente correr una silla y sentarme en ella, mis compañeros hicieron lo mismo-Primero que nada, ¿Laney explícame porque cuando llegué a la casa esta estaba envuelta en llamas?

Entonces Laney me explica lo delicada de su situación, lo de como ella estaba manteniéndose ocupada y a la vez cuidando de todos cuando de la nada Kin enloqueció, el era la última persona que pensé que le podría pasar esto, esa enfermedad, el síndrome ese tendrá algo que ver con todo esto, primero fue Corey el cual aún se ve un poco afectado, y ahora fue Kin el cual intento convertirlos a todos a la fuerza, realmente es una pena, pero no puedo llorar por alguien ahora, lastimosamente mi responsabilidad de mantener al grupo con vida me lo impide.

-Entiendo-el nudo en mi garganta casi no me deja hablar-¿Lograste salvar algo?-sabía que en esos instantes me veía como el chico con el corazón más frio del mundo, pero primero quiero ver por los vivos, y luego por los que ya no están con nosotros

-Solo esto-dijo y lanzó un diario de color café, muy desgastado

-¿Esto qué es?

-Es su diario, ahí apuntaba todos sus avances, una vez me dijo que se grabó operando a Clayton para que supiéramos hacer esas cosas cuando el no estuviera, supongo que eso es muy parecido

-Bien, quizá nos sea útil, necesito que leas de pies a cabeza, quizá Kin descubrió alguna manera de salir de aquí sin que nos coman o bombardeen-le deslizo el libro hacia el otro lado de la mesa

Hicimos un recuento de todo lo que teníamos, y no era mucho…no era nada, tenía que hacer algo, una locura quizá, sería muy arriesgada y seguramente me costaría la vida, pero alguien tenía que hacerlo, y con gusto sería yo.

-Saldré esta noche a recolectar-digo mientras me levanto de la silla, conciso y sin cortes. Y todo el mundo perdió la cabeza

-¿¡Estás loco o qué!?, ¡lo más seguro es que te maten ahí fuera!-chilló Laney, estaba preocupada por mi súbita decisión, era de entenderse, sin embargo no había otra opción factible

-Iré contigo-se ofreció Clayton, me sería muy útil su ayuda, pero lo necesitaba en otra parte

-No, eres el más peligroso de los tres, prefiero que te quedes aquí cuidando de Carrie que arriesgando tu vida allá-nunca creí llegar a estar tan desesperado como para decir eso. No puso resistencia-Corey, vendrás conmigo, saldremos en quince, prepara todo lo que creas necesario-dije, para después alejarme de la mesa dejando a más de uno con la palabra en la boca

Preparé una mochila con todo lo que supuse me haría falta, no era tanto, un cuchillo de caza, fósforos, mi hacha, una linterna, dos cartuchos para mi rifle, dos botellas de agua y una de las cajetillas de cigarrillos que teníamos (hay mucha gente adicta ahí fuera que está dispuesta a dar lo que sea por una calada).

Reviso la mochila de Corey por seguridad y lleva algo de agua, balas y una pala, no es mucho pero tampoco es que sepamos que necesitaríamos en verdad.

Eran las doce en punto de la madrugada, había frio y estaba muy muy oscuro, Corey se despide de Laney, y yo beso a Carrie en la frente mientras dormía. No le había dicho que saldría, porque estaba seguro que me impediría irme o peor aún me seguiría. La ignorancia es felicidad.

-Cuídala-le digo a Clayton autoritario, apuntándole con el dedo a lo cual el asiente con la cabeza

-Catherine no hagas ninguna tontería e intenta que Coffe duerma un poco, necesitamos que al menos alguien tenga fuerzas por la mañana-le dijo Corey a su hermana, en un breve momento de lucidez

Puse mi linterna dentro de un sostén especial que tenía mi mochila que me daba la libertad de caminar con la luz apuntando hacia el frente, con suerte no nos toparíamos con ninguna de esas cosas esta vez.

El tiempo golpeaba fuerte mi paciencia, y lo que más necesitaba en esos instantes era de una plática con un ser humano sobre algo que no sea buscar suministros o sobre el cómo enterraremos a otro ser querido, pero Corey era el único que tenía junto a mí y hablarle no era una gran opción, Laney me explicó que lo sacó de su prisión porque todo estaba incendiándose, por lo que no se si de verdad se le pasó su momento de locura, o mucho menos si se le quitaron las ganas de matarse cuanto menos un poco como para serme de utilidad, no como mi buscador, sino como mi hermano, el cual era la persona que más necesitaba en esos momentos.

-Llegamos-me digo a mi mismo al momento de llegar a la puerta de la casa que había visto mientras corría. Le hago señas a Corey con mis dedos para que entre después de mí, a lo cual el entiende a la perfección y obedece

Mero entrar escarbamos por cada repisa, cada mueble, cada agujero en alguna señal de alimento o medicinas, o cualquier otra mierda mejor que un montón de polvo, hasta que por mi mala suerte la linterna comenzó a fallar.

-Carajo, ¿por qué ahora?-maldigo a los dioses entre susurros y pequeños golpes en espera de que la linterna vuelva a reaccionar

-Oye hermano, creo que querrás ver esto-dijo Corey llamando mi atención, apenas veía pero logro saber dónde está gracias a mis demás sentidos

-¿De qué se trata?-digo cuando determino que estaba a su lado

-Creo que es una caja fuerte, ¿lo sientes?-pongo mi mano sobre la superficie, dura, fría, cuadrada y por el grosor del metal no podía ser otra cosa-Está cerrada, de seguro hay un botín ahí dentro

-Eso espero-digo, y por consiguiente intento abrirla

-¡Alto ahí!-escucho una voz adulta y seca desde el otro lado de las sombras que me hizo saltar del susto rápidamente ponerme en posición de disparo

-Cariño por favor no les hagas daño, quizá no sabían que estábamos aquí-se escucha una segunda voz, esta vez femenina y temerosa, de seguro son pareja

-Nadie llega a casa ajena para saludar en estos tiempos-de repente suena como el seguro de un revolver es quitado, estaba armado

-Tranquilos, no queremos hacer una locura-digo en un intento de no terminar muertos, ya que las posibilidades de sobrevivir a un tiroteo a tan poca distancia eran casi nulas

-¡Solo aléjate de esa caja y jamás vuelvas a tocar mi hogar!-esta vez grita con exasperación, tensando más las cosas. Corey tenía razón con la caja, lo que me daba más motivos para negociar

-¡No vengo en busca de pelea!

-Nosotros tampoco-dice la voz femenina, mucho más tranquila que su pareja, como desearía un poco de luz ahora

-Lenny, realmente necesitamos lo que sea que este en esta caja, Carrie necesita medicinas más que nadie-interviene Corey, y me hace vagar la idea de matarlos y llevármelo todo, pero no podía, ellos no eran como esos maniáticos que intentan matarte sin razón alguna, eran como nosotros, solo un pequeño grupo buscando sobrevivir a este infierno, no merecían morir, pero tampoco Carrie lo merecía

-Debe de haber algo que podamos

-¡No hay nada que podamos hacer!, ¡A-LE-JEN-SE!-volvió a gritar la voz masculina, dando un paso hacia al frente con claras intenciones de disparar

-¡Cielo por favor tranquilízate!-gritó la voz de la mujer

-¡Entiéndelo de una vez mujer!, ¡nuestra hija nos confió la vida de su hijo antes de convertirse en una de esas cosas!-su voz comenzaba a cortarse-¡No dejaré que nadie toque lo que queda de mi familia!-escucho como da un paso más hacia el frente, entonces disparo a quemarropa. Los cuerpos caen con pesadez, los había matado a ambos

Entonces Corey encuentra una vela, me pide que le pase las cerillas mientras que aun asimilaba el hecho de que había matado a dos personas más, la vela se enciende, y mi corazón se parte a la mitad al ver lo que había hecho.

No me había equivocado, era una pareja…pero nunca me espere que fuera una pareja de la tercera edad, había asesinado a una pareja de ancianos que apenas podía defenderse.

-No…-me digo a mi mismo, cayendo al suelo de rodillas-No no no no no ¡no!-grito desenfrenadamente mientras muevo el cadáver del anciano en esperanza de que aun estuviera con vida, pero claramente no lo estaba. Finalmente eso logró derrotarme, el resto de mi cuerpo cayó rendido encima de sus fríos cuerpos inmóviles, donde no pude aguantar más las ganas contenidas de llorar-Lo siento-mis manos apretaban fuertemente su vieja camisa

Entonces siento como Corey pone su brazo en mi hombro, como para decirme que estaba ahí si necesitaba algo, pero lo único que necesitaba era alejarme de esta casa.

Veo de reojo el como el anciano tenía una pequeña una pequeña llave colgada en su cuello, me acerco y se la quito de la manera más respetuosa que pude. Se la doy a Corey y este abre la caja fuerte.

Era como encontrar un tesoro en la copa de árbol, estaba lleno de comida enlatada, algunas con tocino (¿saben lo difícil que es conseguir tocino ahora?, medicina de buena calidad y juegos de mesa. Guardamos todo lo que pudimos dentro de la mochila y lo que quedaba era cargado a mano, para finalmente salir de esa pesadilla.

Al momento de salir, escucho un ligero quejido de dudosa procedencia, agudizo mis oídos y vuelvo a escucharlo, era un llanto, pero no era uno cualquiera.

Era el de un bebé.


Tengo que admitirlo, no existen momentos felices en este fic, pero es por eso que les gusta(?), porque todos somos bien emos en el fondo(?)

Se que sonará mas como una excusa pero de verdad pensaba que sería necesario decirlo. El punto es que como saben ya estoy en la prepa, y la verdad no esta tan facil, y menos con el nuevo modelo educativo que provocan ganas de matar gente, ¿por que?,porque imagínense, ya no tengo exámenes (punto bueno lo se), pero ahora tengo como el triple de tareas diarias y lo peor es que ya nada es escrito, todo es por computadora y crean me cuando les digo que estoy muy estúpido para esos asuntos xD, y lo pero...ahora el promedio minimo para pasar es de 70 %... CHAN CHAN CHAN!, ¿su peor pesadilla se hizo realidad verdad? xD

Por cierto, tengo algo que anunciar, ya no haré capitulos tan largos, lo admito, me es cansado y hasta aburrido el pensar algo tan extenso como lo hacia antes, por lo que prefiero hacer capitulos mas "cortos" pero mucho mas cargados de emociones como el que se vio hoy y estoy seguro que les cayó duro, o eso espero xD

Lo de los dos puntos de vista en un solo capitulo no lo repetiré, fue un error que solucioné, la cosa es que la parte de Laney debia de estar en el anterior y se olvido ponerlo jajaja

Ahora algo nuevo, ¡vamos a responder unos reviews!

GumxThief: Creeme cuando te digo que ordenar bien este fic es la cosa mas cansada que e hecho en mucho tiempo xD

Fernanda: Corey no murio n.n...por ahora...

Valeri Riffin Kirigaya:La verdad es que todos saben que si no hay una escena Lemon en mis fics no soy yo, asi que siempre esperense una escena algo indebida en cualquier cosa que escriba xD

grojfanXD: Siiiiii, pervercion, diversiooooon n3n

Lyna01: A mi no me gustan tanto xD

Guest: No diré nada de Coffe por ahora n3n

GumxThief(again): Si, en el jodido apocalipsis te da tiempo hasta de pasear a tu perro ¿vale? XD

MAYTHEKILLER03: Cada muerte es un hueco mas dentro del alma

carris: Espero poder seguir manifestandote esa sensacion de suspenso n.n

ghostgirlfiregt1: Pienso lo mismo, aunque mas que una pelicula de accion me imagino a una aventura grafica, te diré un secreto, una de mis fuentes de inspiracion para este fic fueron dos de mis videojuegos favoritos, uno es The Last Of Us, y el otro creo que se llamaba Im Alive, muy buenos juegos con historias muy buenas, pero no se lo cuentes a nadie n3n

La Loca Yuuki:Todos tenemos una escena que nos hace llorar, y la verdad la escena que hice y que de verdad me llegó fue cuando capturan a Corey y a Laney y casi los matan, me encanta

Diana Argn: Y que lo digas -.-/

Diana Argn: Igual lo pensé, pero soy de las personas de las que piensan que para las acciones no existen restricciones, por lo que las edades son algo aparte y a la vez no, pero seamos sinceros, si tu estuvieras en su posición (si es que tienes una edad similar) no harías todo por sobrevivir?. Espero que este capitulo respondiera a tu ultima pregunta xD