Hola queridas lectoras

No saben lo terrible que han sido estos días.. Pero he sacado tiempo para escribir el capítulo más largo hasta ahora... ¿Prefieren capítulos largos o cortos?

Bueno... Creo que este es uno de esos capítulos que va definiendo los personajes y la historia en general.

No se siles gustan más los cap cortos o largos? Díganme. Y díganme que opinan de la historia y de los personajes en general.

Gracias a todas por sus reviews.


Cap 10. La sangre del bien

-Aguarda Lorcan –Decía la chica –¡No me dejes así! –Gruñó

Pero Lorcan siguió caminando hasta encontrar un compartimiento donde solo estaban Slytherins. Era algo cobarde, pero su única salida y estaba completamente seguro que ella no lo seguiría hasta allí.

-Scamander –Lo saludó Verónica que tenía los pies encima de la silla, y que no tenía ninguna intención de quitarlos -¿A qué debemos tu visita?

-No seas hostil –Le reprendió Joseph –Venga Lorcan –Dijo con una sonrisa mientras le tendía la mano –Siéntate

-Gracias –Dijo mientras se sentaba junto a Nott -¿Y Mallfoy?

-No lo sé –Repuso Flint con una mueca -¿Puedes creer que no me escribió en todo el verano? Ahora si lo detesto –Se cruzo de brazos y el cabello negro le ocupó la mitad de la cara -¿Puedes creerlo Joseph?

-Inaudito –Replicó este solo por darle la razón

-Lo sé –Lorcan reía por lo bajo –Espera a que llegue ese idiota, no sabe lo que…

-¿Me estoy perdiendo algo? –Dijo el rubio desde la puerta del compartimiento –Lo siento, casi vuelvo a perder el tren

-¡Scorpius! –Gritó la chica, ignorando completamente las palabras que había dicho antes y corriendo hacia la puerta a saludar a su amigo –Te he echado de menos

-Lo sé, siento no escribir –Contestó este –Mi única excusa es que tuve una boda…

-¿Boda? –Contestó esta –Ni siquiera me contaron que tal estuvo el baile. Claro Emily dijo algunas cosas, pero ya sabes cómo es ella…

-No fue la gran cosa –Dijo Lorcan –Ni siquiera vi a Scorpius en toda la noche.

-Estuve en el jardín…

-Ya vez –Replicó Lorcan -Scorpius Malfoy huyendo de las fiestas ¿No les suena familiar?

-También huyo en el Calling –interrumpió Joseph –Aún no estoy seguro si fue por alguna chica o simplemente porque…

-No me gustan las multitudes –Dijo Scorpius, entre risas al ver a sus amigos haciendo conclusiones. Realmente los había echado de menos…

Pasó un buen tiempo en que compraron dulces y Verónica les adelantó las aburridas vacaciones en Gales con su hermana Emily y su hermanastro Julian que vivía en Holanda…

─Así que Julian está pensando en volver a Inglaterra ─Concluyó ─No es que no me agrade, es solo que es diferente...

─ ¿Es diferente porque es guapo? ─Preguntó Joseph

─No quiero saber porqué crees que mi hermano es "guapo" ─Dijo ella, mientras se recostaba en su asiento ─No es cómo si nunca hubiera escuchado eso, es solo que no suena muy normal viniendo de tu boca

Scorpius río

-¡Nargles! –Exclamó Lorcan ─¡Lysander! –Y se apresuró a ponerse de pie y a encaminarse a la salida

-¿Ahh? –Soltó Joseph ante la interrupción

-Es su "conexión gemela" –Dijo Verónica exagerando las comillas lo más posible –Siempre pasa… -Scorpius creyó divisar un tono de nostalgia en la voz de su amiga

-No entiendo… -Continuó Joseph

-Algo le pasó a Lysander –Dijo Lorcan antes de salir del compartimiento bastante apresurado y encaminándose hacia el compartimiento que Lysander solía compartir con Nick Becher, London Gibbs y David Shepard, los tres mejores amigos del Ravenclaw…

-Sí, es bastante incómodo –Continuó Verónica –Sobre todo cuando estás a punto de tener sexo…

La tensión llenó el ambiente. Para ninguno de ellos era un secreto la relación que Verónica y Lorcan habían tenido en sexto año y luego, cuando al finalizar el año Verónica llegó a la habitación de los dos chicos con lágrimas en los ojos, el rubio y el castaño supieron que había pasado lo inevitable.

Lorcan la había dejado.

Nunca habían dicho en realidad porque, Lorcan decía que las cosas no eran cómo antes, pero cómo los amigos de él que eran, estaban seguros que alguien más estaba en el medio de esa decisión.

-No quería saber eso… -Apuntó Joseph y los tres rieron al unísono ─Seguro eres tan mala que el pobre Lorcan no podía sacer otra excusa..

-Yo tampoco quiero saber de tu vida sexual, pero parece que es de dominio público ─Dijo esta ─¿Celos Nott?

-Creo que Madam Prince deberá sacar un historial acerca de ello –Contestó Nott ─Tranquila no tengo porque ponerme celoso ─Complementó mientras se arreglaba el cuello de la camisa ─Aunque entre nosotros, sabemos que el record lo tiene Scorpius

-Claro, no olvidemos a nuestro buen Scorpius… -Río ella

"Is there anybody going to listen to my story… "–La canción sonó en la cabeza de Scorpius solo un momento

-¿Escucharon? –Dijo mientras intentaba agudizar el oído

-No intentes escapar del tema –Dijo Verónica –Sabes que también tienes un buen historial de chicas que han pasado por tus sábanas –Joseph río

-Shhh –El rubio seguía intentando entender de dónde provenía la música -¿No lo oyen?

-No… -Contestó Joseph –Ya te enloqueciste

Hicieron una pausa, y luego Scorpius sacudió la cabeza cómo si ello fuese a alejar la canción que sonaba en su mente… y entonces volvió a la conversación

-¿Qué se siente? –Preguntó Scorpius con un tono un tanto serio, mientras miraba a Verónica a los ojos

-¿Qué? tener un gran historial de chicas, la verdad yo nunca me he…

-No… -Dijo cómo si fuese obvio –Todos sabemos que aún te gusta Lorcan

-No se siente muy diferente a lo que sientes cuando ves a Mérida… –Dijo Verónica ácidamente

-Verónica… -Interrumpió Joseph previendo lo que ella iba a decir

-Yo no siento nada por Mérida –Contestó Scorpius secamente

-Claro…. La diferencia radica en que Lorcan y yo tuvimos algo

-Verónica… Para… ─Continuaba Joseph que veía a Scorpius frunciendo cada vez más el ceño

-Y podemos hablar –Siguió ella –En cambio tú y Mérida…

-Verónica…

-Bueno, ella está bien y tú aún tienes su foto en tu mesa al lado de tú cama…

-¡Era mi mejor amiga! –Gritó Scorpius

-¡Pero fue hace años!

-Chicos… creo que nos…

-¡Callate! –Le espetó Verónica mientras lo apuntaba con un dedo –Scor… ¿Por qué te afecta tanto ella?

-No lo hace… -Fue lo último que dijo antes de salir del compartimiento


2.

Caminaba por el pasillo del tren sin razón aparente, con los auriculares del Ipod que ella misma había modificado para que funcionase en Hogwarts, aunque no había tomas con que cargarlo y los hechizos de energía rara vez le funcionaban a la perfección

-Beatles –Pensó –Perfecto

Y entonces Girl empezó a sonar en sus auriculares mientras ella atravesaba el tren inconscientemente.

"Is there anybody going to listen to my story… All about the girl who came to stay…"

Siguió cantando la canción sin darse cuenta del camino que sus pies estaban tomando, hasta que chocó con algo casi tan duro cómo una pared.

La colisión provocó que varias cosas pasaran al mismo tiempo, un grito de hombre, Rose lanzando un grito ahogado mientras su mano soltaba el Ipod y dejaba que la canción sonara de fondo..

-¡Weasley! –Gruñó la voz –Acaso puedes mirar por donde caminas

-Malfoy…

-¿Qué? ¡Deja de estorbar!

-¡Perdón! ¡No sabía que al señor no se le puede tocar! –Gritó, atrayendo las miradas de algunos alumnos que se asomaban por las ventanas de los compartimientos

Y entonces la melodía tocó sus oídos

-¡Espera!

-¡Yo no soy tu sirvienta Malfoy! –Contestó mientras el rubio se detenía a escuchar atentamente "She's the kind of girl you want so much
It makes you sorry
Still you don't regret a single day"

-¡Para Weasley!Dijo entre dientes. Mientras Rose seguía hablando. Nadie la podía obligar a callarse y mucho menos un Malfoy…

-¿Así que crees que puedes… -Pero la frase se vio opacada por la mano que cubrió sus labios y la obligó a detenerse, mientras forcejeaba porque el rubio, que escuchaba atentamente la canción, la soltara…

Scorpius sentía los puños de Rose en el pecho exigiéndole que la liberara… pero ya no podía hacerlo, porque seguramente la chica gritaría demasiado duro llamando la atención de todos, entonces la arrastró junto a él a un compartimiento vacío e hizo un hechizo para convocar el pequeño aparato blanco, luego, cuando hubo conjurado el muffliato. La soltó.

-¡QUE CARAJOS TE PASA!

-Yo… la verdad no lo sé –Fue lo único que pudo decir cuando reaccionó -¿Por qué gritabas?

-¡Porque tú estabas gritando!

-¡Deja de gritar! –Exclamó

-¿Ah?

-¿Qué?

-¿Que está mal contigo? ¿Te dejaron caer de niño?

-¿Cómo se llama esa canción?

-¿Cuál?

-La que sonaba en eso –Señaló al Ipod que se encontraba en el suelo con la pantalla totalmente rota debido al golpe

-¡Que le pasó! –Exclamó Rose

-Creo que lo soltaste y el golpe…

-¡Sé lo que pasó! No soy estúpida… -Recogió el aparato mientras se apresuraba a sacar su varita y murmuraba el hechizo reparador, planeó sus próximas palabras, respiró profundamente y le encaró

-¿Qué quieres?

Scorpius se mantuvo en silencio. La canción, pese a nunca haberla escuchado, le traía un nostálgico recuerdo, junto a la imagen de la chica de sus sueños llorando desconsoladamente, hecho que le rompía el corazón.

-Hey Malfoy… te estoy hablando… -Pasó sus manos frente a su rosto y en un segundo Scorpius las tomó para apartarlas, generando un leve contacto que hizo que su vista se nublara, para verse a el mismo y a una mujer de espaldas discutiendo…

-¡Estás siguiendo un camino que no puedo recorrer Scorpius! –Gritaba una chica

-¡Yo lo recorreré por los dos! Entiende Rose… esto lo hago por ti

-¡A qué costo! A que costo intentarás salvarme

-Al que sea necesario. Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas Rosie…–Tocó el rostro de la chica con las yemas de los dedos

-Ese es el problema Scorpius… Eres un buen hombre ¡No tienes que hacer esto!

-¡Volver a ser el de antes no te salvará!

Abrió los ojos de repente y se encontró con el platino del mercurio analizándola

-Yo… creo que debo irme

-Espera… ¿También viste eso?

-Adiós -Espetó

Y cerró la puerta del compartimiento tras ella con la expresión totalmente descompensada en su rostro.


3.

Caminó lejos de ese extremo del compartimiento.

Dispuesta a buscar a Bethany para ir a la reunión de prefectos, mientras miraba el reloj en su muñeca indicándole la hora… Ya iban dos veces que el idiota de Malfoy la hacía cambiar sus perfectos planes y eso la molestaba de sobremanera.

Entonces vio a la castaña de ojos negros venir a Bethany que tenía la capa de Gryffindor con la insignia de prefecta brillando en su costado derecho

-¡Rose Weasley! –Espetó con la mirada sombría – ¿Se puede saber dónde estabas?

-Yo… -Era pésima diciendo mentiras –Estaba buscando a Sean…

-Eso no te lo crees ni tú –Respondió la castaña mientras caminaba junto a ella hacia el compartimiento donde se llevaba a cabo la reunión de prefectos –Tú misma me contaste que querías arrancarle el cabello a Tyler. La verdad yo también quisiera arrancarle el cabello si hubiera dicho lo que dijo –Bethany golpeó su puño contra su palma – ¿Quién me dijiste que te había contado? –Rose carraspeó

-Roxanne escuchó que alguien lo comentaba en el baile –Dijo, mientras recordaba al idiota, pedante, y egocéntrico de Scorpius Malfoy en el estúpido baile de los caídos. Si no lo odiaba antes estaba segura de que lo que sentía cuando estaba cerca de él, ese calor corporal y el dolor del pecho se debían a su profundo rencor hacia este

-Espero que Roxanne le hubiera dicho algo a quien quiera que fuera…

-Si… creo que les hablo para aclarar la situación –Bethany detuvo la marcha y miró a Rose justo a los ojos

-Espera –Dijo mientras analizaba sus palabras – ¿Me estás jodiendo? Ya no te creo nada

-¿Qué? –Preguntó confundida

-Roxanne Weasley nunca hablaría con alguien para aclarar la situación –Dijo mientras inclinaba la cabeza

-Ok, la verdad les lanzó un petrificus totalus y las encerró en un baño ¿Eso te suena más a Roxanne?

-¡Gracias! –Dijo –Sé que no es verdad, pero puedo vivir con ello… -Abrió la puerta del compartimiento donde se encontraban los prefectos y se acomodó justo al lado de Philip Katt, el prefecto de hufflepuff…


La guerra vestida de paz

Guerra

-Roxanne –Susurró Cassidie –Puedes decir algo, ¿Hacer un gesto al menos? No has hablado en todo el camino y esto empieza a molestarme –La rubia se cruzó de brazos y le dio una mirada de soslayo

-Lo siento Cassie –Susurró –Estoy pensando…

-Has estado pensando todo el camino –Dijo mirando hacia la ventana –Si sigues así creo que iré a buscar a Isaac y te dejaré sola

-Ve… Te alcanzaré luego –Dijo suavemente

-Roxie… Es broma –Musitó su amiga –Pero si quieres estar sola… hablaremos en el castillo

-Gracias Cassie –Sonrío suavemente y la rubia salió del compartimiento mientras Roxanne seguía pensando.

No pensaba específicamente en algo. No pensaba específicamente en un par de ojos azules y en un cabello rubio. Pensaba en cómo la hierba se movía por el viento que producía el tren, pensaba en quidditch y en Freddie, pensaba en mil y un cosas al tiempo y pensaba en que en realidad nunca se había conectado con su mente interna. Pensaba en su inminente traje de guerra.

Aquel traje de guerra invisible con el que llevaba desde siempre.

La puerta del compartimiento se abrió despacio y entonces entró él.

Rubio, ojos azules, y media docena de periódicos bajo el brazo. Era distraído y era silencioso, tanto o más que su hermano y un aura soñadora lo recorría siempre.

-¿Un quisqui… Oh... No sabía que eras tú –Dijo mientras daba la vuelta

-Espera…

-Dime –Los ojos el rubio brillaron, solo un segundo.

-¿Me dejas un quisquilloso? –Él lo pensó un momento, luego entró a el compartimiento para extenderle uno a varios pasos de distancia… y entonces notó que la morena estaba completamente sola y eso le extrañó

-Y Cassidie? –Preguntó

-Con Isaac… -Se encogió de hombros tomando el periódico al revés, manía que ella misma había obtenido de Lysander –¿No debías estar con los prefectos?

-Lorcan me hará el favor –Respondió –Hoy no estoy de humor para reuniones…

-Ahhh… Veo –Hizo una pausa incómoda donde la chica creyó que el ravenclaw se iría pero no lo hizo, en su lugar se sentó dejando los cinco o seis periódicos restantes y puso los pies en el asiento de Roxanne tomando el papel al contrario y empezando a leer detenidamente

A Roxanne el acto no le sorprendió. Así eran los Scamander, completamente difíciles de leer, e igualmente impredecibles, así que carraspeó mientras cambiaba de página

-¿Te molesta? –Preguntó el rubio –Digo… Das lástima estando sola en un compartimiento -Ella sonrío sin responder, dándole a entender que no le molestaba en absoluto

Pasó las páginas mientras leía, y fue entonces cuando Lysander la detalló.

Tenía los ojos oscuros, pero no era un oscuro simple… Eran profundos, deleitados por cada palabra que veían, cada imagen, cada foto borrosa de las pruebas de la existencia de un "Snorkak de cuerno arrugado" sus manos de dedos largos, su piel de leche de chocolate y las pecas de su rostro. Tenía ese aire bromista y un olor a pólvora que siempre le había atraído.

Y pensó en que se iba a morir si no volvía a besarla allí mismo…

"no me gusta Lysander Scamander" Repitió en su mente y entonces agitó su cabeza desechando la idea.

Roxanne siempre se mostraba fuerte, y aunque había salido con chicos antes de él ninguna de sus relaciones había durado mucho. En parte entonces porque Roxanne no era muy afectiva y en parte porque Fred se encargaba de espantar a todos.

Y él era el… Había ido una vez a Hogsmeade con Lucy y entonces muchos habían creído que salían, pero la verdad habían ido porque él estaba completamente atemorizado de no ir con nadie a Hogsmeade por San Valentín y además Lucy era una perfecta compañía. Se había besado con Cristal López, la chica Argentina que estaba en su casa, pero es que inevitablemente la piel canela de Cristal le recordaba a Roxanne en toda regla.

Tal vez luego de todo, Roxanne en verdad no lo quería y todo ese tiempo había fingido perfectamente bien.

Roxanne frunció el ceño al leer el artículo central… Y Lysander la miró sonriente, el artículo, hecho por su abuelo y por él mismo, en compañía de Lorcan hablaban de las propiedades de los artículos mágicos de América del Sur, lugar a donde sus padres habían pasado sus últimos tres años de vida, mientras ellos estaban en Hogwarts. Eventualmente volvían cada verano e invierno y atestaban los escaparates de la habitación de los gemelos con miles de objetos totalmente extraños… Eran buenos padres, aunque fueran un poco diferentes.

-¡Merlín! –Exclamó la chica – ¿No es este el artilugio que tienes en tu cuarto?

-¿Me decías? –Dijo fingiendo estar supremamente concentrado en la lectura y la morena señaló un pequeño círculo lleno de plumas y tejidos

-Ahhh, eso, si… -Contestó –En realidad es de Norteamérica, pero ya sabes muy poca gente conoce este tipo peculiar de magia

-¿Cómo funciona? –inquirió sorprendida

-Es un atrapa sueños –le dijo –Lo pones en la cabecera de tu cama y así ya no tienes pesadillas… Es un conjuro básico, pero solo lo saben los nativos americanos y sus aprendices, mamá dijo que lo hicieron especialmente para nosotros en base a nuestras energías. También hay que descargarlo, cuando ya ha pasado un buen tiempo y vuelves a tener pesadillas, tocas la piedra del centro y entonces las malas energías se van…

-Es increíble –Dijo anonadada –Y yo que pensaba que simplemente era una de esas cosas raras que coleccionas sin sentido

-No sé de cosa en especial me hablas… Lorcan y yo tenemos muchas cosas –Respondió secamente, recordando que en teoría solo estaba allí por el pesar que le producía ver a Roxanne sola

-Eso veo –Dijo antes de volver a su lectura y entonces Lysander retomó sus vagos pensamientos…


El trayecto a Hogwarts se hizo demasiado corto luego de la reunión.

Además de darse cuenta de que Lysander no era Lysander, sino Lorcan (Y Rose parecía ser la única en notarlo) el tiempo eterno de la repartición de funciones, que para su desgracia le tocaba los mismos días y a las mismas horas que a Malfoy (Porque sí, porque el mundo definitivamente la detestaba) Ni siquiera tuvo tiempo para hablar con Peter Wood.

Peter era su mejor amigo luego de Albus, y además el hijo del afamado Oliver Wood. La diferencia radicaba entonces en que Peter odiaba el quidditch y amaba pociones y que él sabía exactamente quienes serían los siete elegidos para representar a Inglaterra

-Calma Rosie –Le había dicho –Del afán solo queda el cansancio, es el mejor equipo a mi parecer…

Luego había llegado al castillo y había escuchado la selección… Once gryffindors, cinco slytherins catorce ravenclaws y doce hufflepuffs…

Y entonces llegó el momento que ella había estado esperando desde que había subido al tren esa tarde…

El anuncio de los elegidos.

-Buenas noches y bienvenidos a Hogwarts de nuevo –Había dicho el profesor Longbottom –Espero hayan tenido un buen banquete hoy. Cómo ya saben, este año el torneo interescolar de quidditch –Y la tensión se hizo general –Para los siete elegido de Hogwarts, la directora, el profesor filius flitwick, la profesora Sprout, el profesor Williams y yo hemos realizado una rigurosa selección en base a los resultados del torneo del año pasado

-Seremos nosotros –Le dijo Albus, mientras tomaba su mano

-El profesor Williams procederá a leer los candidatos y sus suplentes –Entonces el hombre moreno de facciones perfectas y jefe de la casa Slytherin se puso en pie y con un perfecto acento americano habló…

-En primera instancia –Dijo –Quiero felicitar a los seleccionados. Ahora... procedamos –E hizo una pausa mientras desenrollaba el pergamino –De la casa Slytherin, el primer titular –Respiró profundo –Mérida Zabini, nuestra guardiana –Y la mesa de Slytherin fue solo aplausos, Joseph sonrío alegremente a la morena y esta le respondió con un giño que Scorpius alcanzó a notar. Hugo agachó la cabeza

-No te preocupes Hugui –Le consoló Lily dándole un beso en la mejilla izquierda

-Nuestros bateadores –Dijo, mientras los de Slytherin bajaban la intensidad de sus felicitaciones –Roxanne Weasley de Gryffindor y Denisse Lewis de Hufflepuff –Roxanne levantó los brazos y se llevó un gran abrazo de su hermano, mientras todos en el gran comedor aplaudían emocionados a Denisse, un muchacho de cabello cobrizo de séptimo año.

-La elección de los cazadores fue la más difícil sin duda –Dijo Williams –Pero creemos que estamos muy bien representados –Respiró profundo y Rose se tensó completamente.

-Serás tú –Dijo Albus mirando fijamente a la pelirroja –No hay duda

-Eso espero…

-Joseph Nott, de Sltytherin –Dijo y de nuevo, Slytherin se llenó de aplausos, Mérida corrió hasta donde estaba Joseph para felicitarlo y Scorpius abrazó a su amigo, al igual que Verónica –Lysander Scamander de ravenclaw –Retomó, haciendo que todo ravenclaw se levantara, Lysander levantó los brazos y le sonrío a su hermano

-Te lo mereces –Dijo Dominique mientras le daba un corto abrazo

-Y nuestra última cazadora… -Dijo Williams –Rose Weasley, Gryffindor

Y Rose no se dio cuenta en qué momento Gryffindor se llenó de aplausos de abrazos y de besos de felicitaciones… no supo en qué momento Sean Tyler la abrazó cómo si fueran novios de toda la vida y en qué momento Hugo la levantó en su abrazo…

-Eres la mejor –Le susurró

Y así lo creía… Ella estaba en el equipo, y eso era lo único que ahora le importaba

Williams carraspeó

-Y por último, pero no menos importante, nuestro buscador y capitán –Albus se estremeció –Este puesto lo dejamos reservado para uno de nuestros mejores jugadores en Hogwarts. No fue fácil, claro está, cada uno de nosotros quería que el capitán fuese de su casa… pero, solo puede haber uno y ese es –Hizo una pausa, cómo alargando el sufrimiento de Albus y luego se humedeció los labios –Scorpius Malfoy, Slytherin

Y entonces Albus se derrumbó mientras escuchaba los vítores al príncipe de las serpientes.


Estaba seguro que sería Potter. El irritante, yo-soy-el-hijo-de-un-héroe y tonto Potter… Y es que luego de la descripción de Williams ¿Cómo podía ser él?

Pero al escuchar su nombre sintió la sangre hervirle bajo el cuerpo. No de ira sino de aquello que muchos llamaban emoción, y luego de abrazar a Joseph, recibir guiños, aplausos e incluso algunos besos, lo último que vio, antes de sentarse de nuevo fue un par de ojos azules desde el otro extremo del salón…

Y por alguna razón desconocida lo único que hizo esa mirada fue llenarlo de otro tipo de emoción, una emoción que él sin duda no quería sentir. Recordó entonces la mirada azulina del pequeño que decía ser su hijo en los sueños y recordó en el tren, cuando ese extraño "lo que sea" les había ocurrido ¿Sería ella entonces la "sangre del bien" de la que hablaba la profecía?

Un ruido lo despertó de su cavilación

-Ahora, y por supuesto no menos importantes, nuestros suplentes –Anunció el hombre de tez blanquísima –En sustitución de nuestra guardiana, Hugo Weasley, Gryffindor –Y Scorpius vio cómo los ojos azules que lo perforaban se desviaron inmediatamente a un chico de cabello rojizo almendrado, con pecas que cubrían algo así como el sesenta por ciento de su rostro.

-Nuestros bateadores –Dijo el hombre –Fred Weasley, Gryffindor y Ariel Ezra de Ravenclaw –Scorpius no se fijó en ellos, la verdad no aplaudió, le daban nauseas las felicitaciones familiares Weasley y en realidad ni siquiera había escuchado al tal Ariel Ezra nunca en su vida. Entonces una voz femenina rompió la celebración

-¡Hey! Weasley no juega cómo bateador –Dijo lo que reconoció cómo Melissa Cambridge, una bateadora de Ravenclaw, claramente indignada por su no elección en el equipo

-Señorita Cambridge –Interrumpió el profesor Longbottom –Claramente el señor Weasley tuvo una magnífica actuación en el torneo pasado. La decisión ya está tomada… Profesor Williams desea proseguir

-Los cazadores –Dijo con ánimo renovado –Lily Potter, Gryffindor. Ian Steward, Hufflepuff y Charles Ross de hufflepuff –Y Scorpius sonrío inconscientemente, después de todo tenía un buen equipo… Claro, si no contaba a la patética de Weasley y su insolente familia. Aunque la niña Potter después de todo no le caía tan mal

-Y nuestro suplente de buscador y también capitán suplente –Scorpius levantó la cabeza

-Seguro es ese buscador de Ravenclaw –Pensó

-Albus Potter –Dijo el hombre –Gryffindor. Y entonces todos los aplausos de Gryffindor, el gran profesor e incluso del profesor Longbottom fueron para él.

-Perfecto –Dijo Joseph –Lo que nos faltaba… El rey de Hogwarts en el equipo –Y se cruzó de brazos

-Los elegidos serán requeridos en el despacho de la directora en diez minutos.


-¿Por qué Malfoy? –Se repetía Rose –No es justo Albus

-Es justo –Decía el, mientras subían al despacho –Ha ganado todas esas veces, supongo que algo bueno ha de tener

-¡Estás defendiendo a ese idiota! –Exclamó y entonces detuvo la marcha debido a que la persona frente a ella también se detuvo súbitamente

-Te estoy escuchando Weasley –Dijo el rubio que iba cuatro pasos de ella

-Lo sé –Respondió subiendo los hombros, mientras Albus rodaba los ojos

-Oh –Exclamó –Weasley siendo hostil ¿Por qué no me parece una novedad?

-No lo sé tal vez es porque…

-Hey, chicos –Interrumpió Joseph –Quieren dejar de pelear ¡Llevan así siete años! –Continuó –Ahora somos un equipo… Hay que actuar cómo un equipo –Dijo en tono consecuente mientras se giraba para seguir subiendo las escaleras dejando que el resto del grupo avanzara

-Un equipo con un capitán idiota –Resaltó Rose

-Hey… Cálmate Weasley –Repitió Joseph –Deja de ofender a Scorpius y tú –Señaló a el rubio en el pecho –Deja de pelear con ella ¡Parecen marido y mujer! –Rose hizo una mueca de asco y Albus se río por lo bajo


La oficina de Mcgonagall estaba llena de artilugios y decorada sencillamente de color rojo.

Los catorce seleccionados tomaron asiento y entonces la directora habló

-Los he citado aquí para discutir los días de práctica –Dijo mientras se sentaba en la silla tras el escritorio –En tres días llegarán Beauxbatons y Durmstrang y quiero que estén preparados

-Profesora –Interrumpió Denisse Lewis –Me preguntaba si podremos saber quiénes son los seleccionados de las otras escuelas –Carraspeó un poco a causa del nerviosismo y continuó –Para saber a qué nos enfrentaremos

-Oh! –Dijo cómo si se acordad de repente –Que listo eres Denisse, claro que pueden saber. Lastimosamente solo cuento con la lista de los siete seleccionados de cada escuela –Y acto seguido hizo un movimiento de varita multiplicando un pequeño pergamino que llego a las manos de cada uno de ellos donde se podía leer en perfecta caligrafía a mano

Durmstrang

Todor Krum –Guardián

Aleskandrina Rodhs –Bateadora

Roger Joss –Bateador

Hector Krum –Cazador –Capitán

Milka Dumas –Cazadora

Vasil Tucker –Cazador

Alec Krum –Bucador

Beauxbatons

Alphonse Bergeron –Guardián

Danielle Dusserre –Bateadora

Elise Roux –Bateadora

Eric Foissard –Cazador

Reneé Fauré –Cazador

Eugene Ouessant –Cazador –Capitán

Pierre Tromeur –Buscador

La mayoría identificó los nombres fácilmente, apellidos cómo Krum eran bastante famosos por su legado en el quidditch, Tromeur era el hijo de uno de los jugadores más famosos de la liga francesa de quidditch

-Aleskandrina Rodhs –Dejó escapar Charles –Esa chica será el próximo fichaje de las arpías…

-Es mentira –Le corrigió Lily –Te puedo asegurar que no será ella –Y sonrío encantadoramente

-¡Lily! –Le reprendió su hermano –Que te ha dicho mamá de eso…

Y la chica de encogió de hombros mientras estaba apoyada en Hugo.

-Cómo ven su competencia es dura –Dijo la directora –Es por eso que me he tomado la libertad de que sus horarios sean más ligeros y así tengan posibilidad de practicar por lo menos tres veces a la semana ¿Está de acuerdo capitán? –Preguntó

-Creo que tres veces es muy poco –Dijo Scorpius mirando a Mcgonagall a los ojos

-Pues, es usted el capitán señor Malfoy. Tómese la libertad de realizar los entrenamientos que considere necesarios… -Y entonces miró al hombre en el cuadro de su derecha –Ahora vayan a descansar. Sus uniformes están en sus habitaciones

Y dicho esto se levantó uno a uno y se retiraron de la oficina


La mañana del día siguiente estuvo bañada por un sol otoñal de color dorado que hizo que Albus recordara que tenía pociones. No tuvo tiempo para despertar a Fred que dormía justo en la cama del lado o a Peter Wood… Solo tuvo tiempo para bajar corriendo al comedor entonces

Desayunó de corrido, fijándose en que no había nadie en la mesa y entonces volvió a correr hasta la clase de pociones…

−Señor Potter –Dijo Horace, que sostenía un pequeño frasco y que explicaba las propiedades de la poción de los sueños –Creí que no contaríamos con su presencia hoy –Rose río por lo bajo, Sloughorne era conocido por su enorme capacidad de adular

−Lo lamento señor –Se disculpó mientras se sentaba junto a Rose y esta le lanzaba una mirada reprobatoria –No fui totalmente consciente de la hora

−No se preocupe señor Potter –Dijo, golpeando el frasco –Continuemos… Cómo les decía, la poción de los sueños es una poderosa poción que deja profundamente…

−Si fuéramos nosotros estaríamos en el despacho de Mcgonagall –Gruño Verónica por lo bajo

−Creí que había quedado claro que él es el hijo de un heore de guerra –Dijo Joseph

−Y que nosotros somos hijos de mortífagos… -Complementó Scorpius

− ¡Hey! Mi papa no fue un mortífago –Protestó esta mientras le daba un pequeño golpe en el brazo a el rubio

−Ahora señores remítanse a la página cuarenta y tres de su libro ‹‹Pociones avanzadas›› donde encontrarán cómo realizar esta poción ─Advirtií

− ¡Ves! –Le protestó Joseph –Por tú culpa ahora no sabemos cómo hacer la tonta poción de dormir

−De los sueños –Le corrigió Scorpius –Y si sabemos hacerla, le vamos a preguntar a Lorcan

─Ok, ok ─Dijo Verónica ─Lorcan todo… ¿Por qué no le podemos preguntar a alguien más?

─No, no podemos ─Contestó Joseph ─Ya que distrajiste a nuestro genio Scorpius. pregúntale tú

─ ¡Qué! ─Exclamó, llevándose varias miradas de las personas que ya realizaban la poción ─No.

─Entonces pregúntale al listillo de su hermano ─ Dijo Joseph de nuevo, mientras localizaba con la mirada al chico de ravenclaw ─Míralo allí está ─Señaló

─Te odio ─Refunfuñó la chica antes de caminar entre las mesas para ir hasta donde se encontraba el chico rubio haciendo laboriosamente la poción.

─Creí que no se iría nunca ─Resopló Nott ─Ahora si… tenemos diez minutos antes de que vuelva. Me puedes decir ¿Qué carajos estabas soñando anoche?

─ ¿Qué? ─Dijo el rubio mientras buscaba la página ─No sé… Uno nunca se acuerda de eso Joseph

─Por Merlín. El sueño era o realmente espantoso o eres un sadomasoquista y tenías sueños húmedos ─Scorpius río y negó con la cabeza

─Señor Malfoy ¿Por qué no está realizando la poción? ─Dijo el maestro ─ ¿Acaso hay algo que desee compartir con la clase?

─No señor ─Contestó con la barbilla levantada ─Solo estaba esperando a que se cocieran las hojas de mandrágora de manera adecuada ─Aunque en realidad no había puesto a cocinar las hojas. Y el hombre sonrío satisfecho y continuó hablando con los Ravenclaws que se hallaban en una mesa en la esquina

─ ¡Joseph! ─Dijo mientras empezaba a leer las instrucciones y cortaba las colas de rata

─Enserio, no sé qué era pero amigo juro que gritabas cómo si te torturaran ─Joseph vertió la sabia de junco en el caldero y la mano de Scorpius detuvo el flujo del líquido espeso antes de que llegara a la mezcla

─No lo recuerdo… ─Susurró, mientras una abrumada Verónica se les unía para seguir haciendo la poción.

Mientras tanto en el extremo del salón una mano blanca se levantaba en el aire, atrapando las miradas de todos

─Si, señorita Weasley ─Dijo el hombre ─Cuéntenos ¿Tiene alguna duda?

─En realidad no profesor ─Repuso con voz cálida ─Ya he terminado la poción

─ ¿Está usted segura?

─Completamente ─Dijo mientras miraba la poción color verde menta bullir frente a ella al igual que Sloughorne

─ ¡Perfecto! ─Se maravilló ─Serán cinco puntos para Gryffindor

─Perfecto ─Gruñó Joseph ─Gracias Verónica, serían nuestros esos puntos si no se te hubiera ocurrido la flamante idea de distraer a Scor…

─Ouch ─Dijo ella ─Lo lamento yo…

─No ─Le consoló Scorpius ─No te lamentes, de igual manera no hubiese podido hacerlo mejor que ella…

─Ella es hija de héroes ─Dijo Verónica cómo razonándolo todo ─Claro…

─Claro ─Concluyó el, intentando recordar en vano el sueño de la noche anterior.

─Quiero que hagan una redacción de cincuenta centímetros acerca de las pociones de los sueños de las que hablamos en clase ─Terminó de decir el viejo profesor ─Pueden irse.


La noche cayó en Hogwarts tan pronto cómo el sol empezó a dar destellos naranjas, y en un par de segundos la oscuridad gobernó Escocia.

Salió de su sala común tranquilamente, cuando en su pecho el corazón se detenía a cada paso que estaba más cerca del aula donde se encontraría con ella. No la había sentido en tres aterradoramente largos meses y fingir era algo que a él no se le daba especialmente bien.

Cuando estuvo a tres pasos de la sala tomó un gran respiro y entró. La puerta chirreó a sus espaldas al cerrarla y cuando la divisó estuvo seguro que no podía contenerse más tiempo, así que caminó rápidamente hasta donde estaba ella y tomó el rostro de la chica en sus manos blancas.

‹‹ ¿Cuánto tiempo hasta caer? ›› ─Se preguntó internamente de nuevo. Y divisó el toque de furia en los castaños ojos de la chica antes de besarla.

Uno de esos besos cálidos que tanto había añorado.

─Amor… ─Dijo cuando ella puso las manos en su pecho apartándolo ─ ¿Te pasa algo?

─ ¿Debería? ─Y entonces él prendió todas sus alarmas, porque si algo le había enseñado la vida es que esa palabra era letal.

─No sé ─Continuó mientras recorría el rostro de la chica con su pulgar ─Cuéntame…

─Me estás escondiendo ─Contestó ─Eso me pasa…

El guardó silencio.

─ ¿Le tienes miedo? ─Preguntó de manera desafiante, mientras atrapaba la mano del chico en la de ella para sujetarlo con fuerza y mirarlo con ira

─ ¿Por qué iba a temerle?

─Te conozco

─Es difícil, ya te lo he dicho… ─Dijo por fin ─No puedo decirle, no luego de todo este tiempo

─Debiste haberlo pensado antes ─La chica lanzaba fuego por los ojos ─ ¡Yo me sacrifiqué por ti! ─Exclamó ─No sabes todo lo que perdí, y todo fue por ti ¿No puedes tú hacer lo mismo?

─Él es cómo mi hermano… ─Dijo casi en un susurro

─Está claro que eres un cobarde ─Riñó ella ─Dependes de él

─Detente… ─Susurró, pero la chica de cabello oscuro siguió hablando

─ ¡Vamos! Entonces ¡Dile! ─Dijo ─Dile que fuiste tú el motivo por el que lloró dos años, que mientras lo consolabas en las tardes, en las noches volvías conmigo ¡Eres un maldito!

─Tú no eres mejor que yo ─Le espetó ─ ¡Eras su mejor amiga! ¡Sabías que él te quería!

─Pero me alejé de él y tú no puedes… No puedes porque sin él no eres más que el hijo de un mortífago…

Y dicho esto caminó hasta la puerta, y la abrió

─No seguiré huyendo de él ─Dijo ella ─Eres un cobarde Joseph Nott.

Joseph solo pudo escuchar el sonido seco de la puerta al cerrarse, mientras en su mente dilucidaba a la mujer que amaba, poniéndolo entre la espada y la pared.


Les he dicho... es un de esos capítulos para tomar "en contexto la historia"

Les pondré aquí la edad aproximada y el curso al que asisten los personajes.

Joseph, Albus, Rose, Lysander, Lorcan, Veronica, Scor (7 año) 18

Lucy, Roxanne, Fred (En mi imaginación Fred y Roxie son mellizos) (6 Año) 17

Dominique, Lily, Hugo (5 Año) 16

Louis (4 año) 15

Cuéntenme que les parece la historia y que cambios le harían. Lo que les desagrada y lo que les gusta y lo que creen que pasa con la "profecía"