-Guau… el cielo color lila, el día de treinta horas, ¿alguna otra sorpresa que tenga tu planeta? –pregunta Trunks algo divertido por sus propias palabras.

-Probablemente, pero ahora no me acuerdo –La seriedad en sus palabras le dio a entender que no bromeaba.

Bulma les dijo que podían salir inmediatamente. Kiria se fue a cambiar de ropa, se puso su mismo traje de combate, si iban a salir a recorres un planeta entero no podía andar con vestimentas tan frágiles.

Mientras Kiria caminaba por el pasillo, paso frente a la habitación de Trunks, que tenía la puerta abierta. Sin querer vio en una esquina una espada, le llamo bastante la atención y entró a la habitación para ver bien esa espada.

-Guau, a mí también me gustan las espadas –dijo mientras la sacaba de su funda.

Concentrada en el filo de la espada no se dio cuenta como su cola pasó a llevar un vaso que se encontraba en la mesita junto a la cama, y al ser de cristal se rompió. Al darse cuenta de lo ocurrido se preocupó, y decidió enrollar su cola alrededor de su cintura.

Pero abajo si se alcanzó a escuchar el sonido del cristal rompiéndose, y Trunks sintió el ki de la muchacha en su habitación, por lo que él y su madre, preocupados, subieron inmediatamente para averiguar que ocurría.

Y la encontraron en medio de la habitación de Trunks, con una espada en las manos, y con trozo de cristal esparcidos por todo el suelo.

-¿Qué haces en mi habitación? –pregunto Trunks algo molesto.

-La puerta estaba abierta y vi la espada… a mí también me gustan las espadas –le respondió la chica con una sonrisa, a lo que Trunks cambio su expresión por una sonrisa.

-¿Sabes luchar con espadas? –

-No. Siempre quise, pero mi mamá decía que las armas con filo serian demasiado peligrosas –dijo, con algo de nostalgia, pero se recompuso inmediatamente.

-Te conseguiremos una espada y podrías aprender –el rostro de Kiria se ilumino con una sonrisa por las palabras de Bulma -… y… ustedes no iban a salir? –

-Tienes razón –dice Trunks –pero antes debemos ir por Goten – ata la espada en su espalda y se despiden, pero su madre le detuvo.

-Supongo que van a volver tarde así que les prepare unos "pequeños" bocadillos, suficientes para los tres –dice en tono de burla mientras sacaba una pequeña capsula de su bolsillo.

-Gracias mamá – guarda la capsula en el bolsillo de su chaqueta.

Ambos chicos salen volando por el balcón en dirección a la montaña Paoz, no iban tan rápido, solo a una velocidad moderada.

Cuando llegaron a la casa de Goten, Trunks le grita para que saliera, pero se extrañó al no ver salir a su amigo, sino a la madre de este.

-Goten está castigado, así que no saldrá hoy –tenía el ceño fruncido, y se notaba muy molesta. Y sin decir nada mas, cerró la puerta.

La chica se extrañó bastante, el día anterior cuando la conoció parecía ser una mujer muy amable, y Goten parecía ser un chico bueno.

-Bueno… creo que tendremos que ir sin Goten –

-Por mi está bien, ahora… ¡Muéstrame como es tu planeta! –le exigió Kiria, cruzándose de brazos. Trunks piensa un momento, no se le ocurría por donde comenzar.

-Mmm… ¿dónde te gustaría ir primero? El campo, montañas, el mar, bosques, decierto, o quizás conocer la ciudad, pero con tu traje y mi espada nos mirarían raro –

-No, no quiero ir a un lugar donde se encuentran tantos humanos –dice con algo de molestia – mejor vamos a conocer alguno de los polos –

-Está bien, pero te advierto que hace frio –

-Si sé cómo es un polo, ¿o acaso crees que vengo de una estación espacial? –le dice algo molesta –y por si acaso… conozco todas las variantes climáticas que puede tener un planeta. Además mi traje es térmico. –se cruza de bazos para luego darle la espalda.

-Está bien, lo siento, yo solo decía –se disculpa con cierto tono de burla en sus palabras –entonces vamos –

Y de esa forma los dos emprendieron vuelo hacia el polo sur. Mientras volaban se veía como cambiaba la vegetación y los paisajes, además de como comenzaba a hacer más frio.

Cuando vieron los glaciares Kiria quiso aterrizar en una de las montañas.

-Guau, con el cielo celeste todo se ve muy distinto. –la chica parecía muy impresionada.

-Y yo no puedo imaginarme como sería un mundo con el cielo color lila –pero la broma de Trunks no fue escuchada por su acompañante, simplemente estaba solo, en el instante que se dio vuelta ella ya no estaba.

-¿Kiria? –le pregunto a la nada -¡Kiria, donde estas! –Se preocupó un poco al no recibir respuestas –"Ya sé, buscare su ki, no creo que lo pueda ocultar" –pensó con ironía mientras se concentraba un poco.

Encontró su ki inmediatamente, a la vuelta de la montaña, pero en vez de encontrarla encontró la entrada de una cueva. Decidió entrar.

-¡BU! –aparece Kiria saltando desde una grieta al costado de la entrada. Obviamente esto asusto a Trunks, por lo que dio un pequeño salto de sorpresa. Casi cae de espalada, y la chica reía estrepitosamente.

-¿Te asuste? –pregunto una vez se calmó.

-No, solo me sorprendiste –trato de disimular.

-Esto es genial, muy distinto a los glaciares de mi planeta. En otra oportunidad podemos explorarlo con mayor profundidad, ahora quiero conocer los demás lugares –Se notaba que estaba emocionada, seguramente por el hecho de que estaba explorando un planeta desconocido, pero que en cierta forma se parecía tanto a su hogar.

-Entonces sigamos explorando –

Y sin decir más, salieron de la caverna de hielo y emprendieron vuelo.

Recorrieron, durante el vuelo, una buena porción del globo terráqueo. De vez en cuando bajaban a tierra para inspeccionar el lugar más de cerca. Kiria le contaba a Trunks un poco de su vida pasada, aunque con algo de nostalgia cuando se acordaba de que sabe que planeta ya no es como ella lo recuerda.

Trunks cuando vio que pensar el su planeta natal la entristecía, dejo de preguntar tanas cosas, para cambiar de tema sugirió comer algo, a lo que Kiria gustosa aceptó. Caminaron hasta un claro del bosque en el que se sentaron bajo un árbol, y de la capsula sacaron una nevera con comida suficiente para tres saiyajins, pero como no estaba Goten, y no tenían tanta hambre, la guardaron para después.

Mientras comían, Trunks se detuvo un momento… se dio cuenta de algo, estaba en un claro del bosque, comiendo con alguien, y ese alguien era una chica. Casi parecía un picnic, o más bien, una cita. Gira un poco su cabeza para ver a su acompañante, ella solo estaba comiendo sin preocuparse de nada. Si bien era una chica linda, el no sentía nada por ella, y al parecer ella no se preocupaba por eso.

-"Si alguien nos viera pensaría que estoy en una cita con mi novia" – después de pensar eso, se rio mentalmente.

Estaba atardeciendo, por lo menos en esa parte del planeta, e iban volando por una zona montañosa, tenían planeado comer lo que les quedaba de comida y regresar a casa. Se sentaron al borde de un precipicio y sacaron la comida.

-Que extraño se ve el atardecer… ¿es el atardecer verdad? –decía Kiria con extrañes mientras veía como el sol se ocultaba a lo lejos.

-Sí… así se ve el atardecer en la Tierra -

Era un hermoso atardecer, cualquier chica normal estaría maravillada con aquel paisaje de tonos naranja, pero aquella muchacha no era una chica normal. Primero que nada era una guerrera saiyajin, por lo que difícilmente le importen mucho esa clase de cosas. Y segundo, ella viene de otro planeta, por lo que obviamente le parecería extraño todo lo que viera.

Trunks desvió la mirada al cielo que comenzaba a mostrar algunas estrellas, y más allá… la luna llena.

-Mira –señala al cielo –se ven la luna y las estrellas, no creo que eso sea tan diferente a lo que conoces –

-Tienes razón, las estrellas se pueden ver igual. –Se notaba feliz, algo era igual a lo que conocía –solo que están en otra posición. Guau, jamás había visto la luna llena, solo en fotos. –parecía impresionada.

-¿En serio? ¿Jamás habías visto la luna llena? –Ve a Kiria, pero ella parecía hipnotizada, tenía la mirada fija en la luna. -¿Kiria? –cuando la vio se asustó, no reaccionaba. Pero más se asustó cuando vio que sus ojos cambiaban… y su cara obtenía una forma más bestial.

De un salto se aleja de ella, aterrado veía como le salía pelo en todo el cuerpo y comenzaba a crecer, su armadura se resquebrajo y callo a al suelo hecha pedazos, pero el traje negro ajustado que tenía bajo la armadura crecía y se estiraba.

Se había transformado en el legendario monstro Ozaru, y Trunk no entendía el porqué, al parecer no conocía el significado de la cola en los saiyajins.

Esquivando los ataques del monstruo, Trunks pensaba en un plan, no quería dañarla, sabia que en el fondo era ella, aunque no reaccionara mientras él la nombraba, pero no podía permitir que siguiera causando destrozos.

Desvía su mirada a la luna.

-Se transformó por culpa de la luna –prepara sus manos para lanzar un ataque, pero se detiene. –Si destruyo la luna no sé qué le pueda ocurrir al planeta… incluso puede que nunca vuelva a la normalidad –

Se detiene un momento a pensar, pero mientras tanto la bestia seguía destruyendo todo a su paso. Las aves y animales que se encontraban cerca huían despavoridos de lo que podría ser su segura muerte.

-¡Ya se! –dicho esto vuela en dirección hacia el mono gigante desenvainando su espada. Esquivando un golpe se posiciona justo detrás de ella, tratando de esquivar los golpes que daba en el aire con su cola, se acerca lo suficiente… y con su espada le corto la cola desde la base.

El miembro cortado calló pesadamente al suelo, mientras el monstruo se encogía de tamaño, perdía el pelo, y se transformaba en la chica que era.

Trunks se alivió, y se acercó lentamente al cuerpo de ella que se encontraba en el suelo inconsciente. Solo estaba vestida por el traje negro ajustado al cuerpo que usaba bajo su armadura. Menos mal era elástico, ya que la armadura se destruyó cuando crecía de tamaño.

-¿Kiria? –pregunta para ver si reaccionaba, pero la chica no despertó.

-¿Interrumpo algo? –Trunks se asustó cuando escucho esa ronca voz, se gira inmediatamente para ver de frente a su padre.

-¿Papá…? ¿Por qué viniste? –

-Sentí que algo no andaba bien con esa mocosa y me vi obligado a ver como estaban –dice con molestia.

-Estaba mirando la luna y se transformó en un monstruo gigante… yo no sabía qué hacer, no sé como pero se me ocurrió cortarle la cola, de esa forma volvió a la normalidad –

Vegeta le explico a su hijo porque se transformó, decidieron que mejor regresaban a casa, Trunks tuvo que cargar a Kiria durante el vuelo. Y cuando llegaron vegeta se fue inmediatamente al segundo piso dejándolo a solo con su madre, tuvo que responder a todas las preguntas, explicándole lo que había ocurrido, después de eso la fueron a dejar a su habitación, y como ya era de noche todos se fueron a dormir.

Se que tarde un poco con este capitulo, pero este capitulo (incluyendo la parte 1) tuve que escribirlo yo sola, la amiga con la que escribimos en conjunto (mas bien ella escribe y yo edito) me dijo "te encargo ese capitulo, tu sabes lo que tiene que pasar" y me tomo tres semanas terminarlo, y eso que lo dividí en dos para para no dejarlos sin capitulo la vez anterior XD.

¿Que les pareció el capitulo? Como vben dice el capitulo solo fue un simple día ;) .Kiria perdió su preciada cola. Por si se preguntaron como es su armadura es como en la imagen de portada, con un traje negro ajustado y cubierto en la parte del torso, pero el diseño es distinto al de los sayajins.

Cuando escribía la parte en que están comiendo en el claro del bosque... me di cuenta de que casi parecía una cita, y ya no quería cambiar el capitulo, así que solo seguí la corriente de mis ideas :)

Espero sus comentarios