Oscuro Pasado …. Brillante Futuro 2
Cuando el dolor aparece sin avisar, es cuando más duele. Es una sensación fría, como si cuchillos de hielo atravesaran tu corazón una y otra vez, sin pausa, sin descanso. Un dolor que amartillea incesantemente hasta que por fin el corazón deja de latir.
Y cuando eso ocurre, no sirven de nada las palabras. Ni tan siquiera los gestos, ni miradas. No hay nada que calme ese dolor. Tan sólo poder volver hacia atrás, poder evitar lo inevitable, poder decir al tiempo que se pare y que éste lo haga, poder reparar el daño, poder verle de nuevo reír, poder borrar el pasado para escribir un nuevo presente…
Nymphadora aún con el coraje y desesperación que le había provocado la memoria anterior no se detuvo a pensar más y decidió ver la siguiente, tomó de un gran respiro y se sumergió de nuevo en el pensadero.
Esta vez se encontraba en lo que parecía un comedor improvisado en una casona antigua. Remus se encontraba rodeado de sus habituales amigos y otros magos entre los que Nymphadora pudo reconocer a "Ojo loco Moody", los Weasley y a los Longbotton.
"La Orden del Fénix"- Dijo para sí misma con una gran sonrisa. Su madre en ocasiones le había comentado algunas historias de ese grupo clandestino que se reunía bajo las órdenes de Dumbledore para acabar con los seguidores de Voldemort ante la indiferencia e ineptitud del Ministerio, quienes hasta la fecha los consideraba como una leyenda urbana y negaba a capa y espada su existencia.
- "Hubiera dado todo por estar ahí"- Pensó Tonks y de inmediato se sentó en un lugar vació y actuaba como si en verdad estuviera ahí y no simplemente fuera una espectadora.
Dumbledore entregó a cada uno de los presentes un sobre que contenía su misión y cómo debían proceder ante algún imprevisto. Remus fue el último en quedarse esperando que Dumbledore le diera ordenes. Realmente no se veía con muchos ánimos y sus ojos reflejaban un mayor cansancio de lo habitual, parecía que no se había alimentado ni descansado bien en los últimos días.
- Lo siento Remus, no he podido hacer nada por ti en el Ministerio y eso me a pena mucho, ya que no mereces para nada ser tratado de esa manera. Tengo confianza que una vez que esta guerra termine podamos hacer algo.- Pronunció Dumbledore al joven licántropo que parecía saber desde antes que eso sucedería, ya que no tuvo reacción alguna ante el comentario.
- Gracias Director, pero usted y yo sabemos muy bien que esta ley no tiene que ver nada con Voldemort. – Pronunció Remus en un tono bastante seco e incluso agresivo.
- Aún quedan las Universidades Muggles, seguro que estarán felices de aceptarte.- Le recordó el Director con la esperanza de alentar al joven al cual a cada minuto que pasaba se podía notar en su rostro que la rabia lo consumía cada vez más fuerte.
- Gracias, pero no me interesa. Ahora le suplicaría terminar con el tema y darme mi misión que es lo que más debe importarnos.
- Lo siento Remus, está ocasión no hay misión para ti. Creo que lo mejor es que descanses y medites tu situación. Mañana hay luna llena así que prefiero que no tengas ninguna misión. Relájate y piensa bien lo de la Universidad Muggle.
"Universidad Muggle en nuestro mundo valdría lo mismo que no hiciera nada" – Le reclamó Tonks a un Dumbledore que no podía ni verla y ni escucharla.
Remus no le contestó y salió del comedor sin ni siquiera despedirse, cruzó a otro gran salón donde los esperaban sus amigos.
- ¿Remus estás bien?- Preguntó James
- Perfectamente- Contestó con un tono sarcástico.
- ¿A dónde vas?- Preguntó Sirius, al mismo tiempo que le cerraba el paso.
- A cumplir mi misión, como todos ustedes- Contestó Remus al mismo tiempo que miraba de una manera fulminante a Sirius.
- Si necesitas hablar sabes o cualquier cosa sabes que siempre estaremos aquí.- Expresó Lily
- Gracias- Respondió Remus junto con una sonrisa. Tonks notó ese pequeño detalle y se dio cuenta de que él siempre trataba de una forma distinta a Lily , como si éste estuviera interesado en ella.
Remus salió del lugar y se transportó a su departamento. Nymphadora nunca se había aparecido en una memoria así que la sensación fue muy extraña y un tanto desagradable tanto que lo primero que notó al llegar al pequeño apartamento fue la puerta del baño ya que tenía ganas de volver el estómago, pero de nuevo había un problema estaba en una memoria y obvio no podía ir al baño así que pese a su voluntad tuvo que aguantarse.
Por otra parte el joven licántropo se detenía en la puerta de su pequeño apartamento a recoger dos sobres que se encontraban tirados. Tonks curiosa se colocó a un lado suyo donde pudiera leer perfectamente el contenido. El primero de ellos era de casero quien exigía el pago de la renta correspondiente a los últimos dos meses y daba un aviso de desalojar en 48 horas si no liquidaba su saldo.
Remus, intuitivamente vació sus bolsillos y Tonks al igual que él puso cara de preocupación al ver que sólo contaba con 6 sickles. Sin darle mucha importancia Lupin alzo su varita y con un solo movimiento empacó sus pertenencias en una maleta que se encontraba en una esquina del departamento y a la cual Tonks reconoció como la misma que ella arregló antes de que se fuera a Hogwarts. Posteriormente abrió el segundo sobre el cual tenía una apariencia bastante descuidada y cuya escritura parecía haberla hecha alguien inexperto y casi animal.
Sabemos de tu situación y nada mejor que estar entre los tuyos en este momento. Tú sabes donde encontrarnos.
Tonks se encontraba algo sorprendida, -"¿Quién le había enviado la carta¿A caso Remus sabía de ellos?-" Remus se veía muy mal, daba vueltas alrededor del departamento como si no supiera qué hacer.
Nymphadora de nuevo no podía hacer nada más que observarlo y ver como cada minuto que pasaba se consumía más y más.
De pronto se detuvo en seco dando a entender a Tonks que había tomado una decisión, tomó sus cosas y salió del apartamento y sin dar vuelta atrás se volvió a aparecer en otro lugar.
Tonks aún mareada pudo distinguir que se encontraban en un bosque montañoso y demasiado desolado. Remus no se hallaba muy lejos de ahí ocultando sus pertenencias en un hoyo improvisado debajo de uno de los árboles más altos.
La joven lo miraba desconcertada y temerosa de lo que vendría después. Lupin tomó por último la foto de sus amigos, la miró y de igual forma la enterró con el restó de sus cosas.
Se quitó su saco, camisa y zapatos y se dirigió hacia la cueva más grande y oscura de lo alto de la montaña. Para ese momento todas las dudas de Tonks se habían disipado, ahora sabía a donde se dirigían cada paso el olor a carne descompuesta y a suciedad se acentuaba y las lágrimas que escurrían por la cara de Remus limpiaban un poco la tierra que ahora cubría su cuerpo.
-"¡No lo hagas, aún podemos regresar!" – Le gritó Tonks pero fue inútil, el joven ahora estaba dentro de la cueva. Tonks se detuvo, se resistía entrar a ese lugar pero nada podía hacer para evitarlo.
La escena era lo más horrible que Tonks había visto en su vida: Hombres y mujeres desnudos y cubiertos de lodo y tierra se divertían en una orgía descomunal, mientras otros se dedicaban a comer lo que parecía carne humana.
Tonks quería salir de esa memoria, no lo soportaba más, pero no podía hacerlo hasta que terminara. Las lágrimas no cesaban de brotarle y se negaba a seguir soportando tal horror.
Remus de inmediato fue invitado a unirse al grupo de los que estaban comiendo y éste tomó un lugar cerca de ellos, pero no probó bocado alguno.
La tarde había caído y la Luna pronto saldría. Tonks parecía estar en shock ya que no podía moverse y cada palabra que intentaba pronunciar se quedaba atorada en su garganta. Nunca en su vida se imagino que existía un lugar tan lleno de horrores y crueldad.
Sin que hubiera una señal o llamado todos se juntaron alrededor de un gran risco y siguiendo a su líder un hombre corpulento de mediana edad fueron transformándose e internándose en la oscuridad y protección que el bosque les ofrecía.
Eso fue lo último que Tonks pudo observar en esa memoria y por su bien no quiso ver más. Se tumbó en el piso del pequeño lugar donde estaba y lloró toda la noche a causa de las interminables pesadillas en las cuales veía a Remus devorar niños y tener relaciones con los de su manada.
La encargada de las memorias tocó la puerta al oír sollozos pero la metamorfamaga se limitó a gritar :
- ¡ Hay días que uno necesita hacerse el valiente, pero yo hoy no soy capaz, soy una cobarde sí, pero me apetece llorar, sin más, sin tener que dar explicaciones a nadie!
La bruja que estaba del otro lado de la puerta comprendió y se alejo dando instrucciones a su personal de no molestar a la joven que se encontraba dentro.
En la mañana, lo más que quería era salir de ahí, tomar aire fresco y nunca regresar pero sabía que no podía hacerlo si en verdad quería llegar a descubrir la verdad sobre Lupin tenía que llegar al final de su pasado.
- "Recuerda quien es hoy , recuerda al Remus que conoces" – Se repetía constantemente para poder soportar el dolor que su corazón sentía.
Para su desgracia la nueva memoria no tenía lugar en una situación distinta era el mismo escenario y por más que intentaba localizar a Remus no podía hacerlo. Tonks caminaba entre los presentes rogando porque no fuera Lupin el que estuviera peleándose por los favores sexuales de una mujer lobo o aquel que parecía estar degollando un pequeño ciervo.
Para su fortuna Remus no era ninguno de ellos y lo supo porque a pesar de estar cubierto de lodo y tener el cabello largo y enredado sus ojos color miel permanecían siendo los mismos de siempre.
Estaba sentado en un rincón lleno de heridas y mentalmente dañado hasta los límites. Esto se podía ver porque mientras los demás integrantes de su manada se divertían él permanecía solo y con una expresión de indiferencia que sólo demostraba lo mucho que quería salir de ahí.
De nuevo su líder convocó a todos a reunirse, pero Remus no se movió de su lugar mientras que todos interrumpieron lo que hacían para cumplir las órdenes del macho alfa.
- ¡He hablado con El Señor Tenebroso y el me ha prometido que una vez que asuma el poder nosotros tendremos un lugar privilegiado entre su régimen¡No más persecuciones¡No más limitaciones!
Gritaba Grayback con una voz extremadamente ronca y bestial. Todos sus seguidores se emocionaban y aullaban en señal de aceptación.
-¡ Lo único que tenemos que hacer es ayudarlo y mañana seremos su arma principal contra esos estúpidos magos ¡Preparen su estomago porque mañana cenaremos Aurores y Fénix !
Remus entendió el mensaje y salió de la cueva aprovechando la distracción de sus compañeros. Corrió hasta donde había ocultado sus pertenencias, sacó una pluma y un pequeño pedazo de papel y escribió:
"Mañana ataque con Hombres Lobos, Extrema Precaución"
Nervioso de que y cuidando de que alguien lo viera lo dobló y con pronunciando un hechizo lo hizo desaparecer.
La memoria de nuevo había finalizado y de nueva cuenta Tonks se veía sumergida en un torbellino de recuerdos y la próxima parada fue totalmente inesperada.
Se encontraba a la mitad de un fuego cruzado entre mortífagos y magos en una pequeña villa, por lo visto la batalla ya tenía tiempo de haberse iniciado puesto que en los suelos se podían observar los cuerpos caídos de ambos bandos.
La joven pudo reconocer a varios miembros de la Orden del Fénix entre los contrincantes pero Lupin no estaba ahí, éste estaba escondido junto con sus manada esperando el momento para atacar.
Remus sudaba y se mostraba nervioso, incluso sus compañeros lo notaban.
-¿Qué te pasa? Se puedo oler tu miedo desde kilómetros atrás, qué no tienes confianza en el Señor Tenebroso.
Lupin no contestó y se limitó a ver a sus viejos amigos pelear pero esto no duró mucho pues Grayback les dio la señal de atacar y aunque éste hubiera querido permanecer sin pelear tuvo que hacerlo a fin de cuentas se había unido a ese grupo y ahora tenía que cumplir órdenes.
Tonks sorprendida vio como Remus se abalanzaba sobre uno de los Aurores del Ministerio. La joven se llevó las manos a la boca callando un gritó de horror , grito que fue interrumpido por la abrupta aparición de Sirius Black quien con un solo movimiento paralizó a su compañero y lo alejo del campo de batalla.
- ¡Remus qué crees que estás haciendo! – Le gritaba mientras lo obligaba a verlo a los ojos.- ¡En qué estabas pensando!.
- ¡Déjame! Gritó Remus.
- ¡Qué te deje en verdad quieres regresar con ellos¡James y Lili han tenido a su bebé¡Todos te ayudaremos a seguir con tu vida¡Por favor regresa!,¿A caso no te importamos?- Le reclamaba el joven de ojos grises a su amigo a quien hasta esta noche había considerado su hermano.
- ¡No puedo regresar entiende,¡Él ha prometido darnos nuestro lugar!
-¡ Estás loco VOLDEMORT nunca les dará nada!, en verdad confías en él.
- ¡SÍ ! – Declaró el licántropo mirándolo a los ojos y sin vacilar.
Sirius se quedó pasmado y sin poder creer las palabras de su amigo por tras unos segundos de espera con el corazón y el alma destrozada lo liberó y pronunció.
- Entonces tú y yo ya no tenemos nada en común hermano. ¡LÁRGATE! - Señaló apuntándole con su varita y fulminándolo con su mirada que sólo podía reflejar odio y decepción.
Remus se alejó en la oscuridad, y a lejos Tonks pudo ver como Sirius se derrumbaba en sus rodillas y lloraba por el amigo perdido.
Tonks nunca había sentido tanta confusión en su corazón en donde el odio, la lástima y la tristeza se encontraban en una lucha desgarradora, volviendo loca a la joven aprendiz de Auror.
Aún con el corazón más revuelto que unos huevos por la mañana, Nymphadora se vio en una nueva memoria.
"De nuevo la pestilente cueva"- Se dijo así misma al verse rodeada de suciedad combinada con restos de piel y manchas de sangre. Para estas alturas y siguiendo lo visto en las antiguas memorias no se detuvo a ver las barbaries de la manada y se dirigió a la pequeña esquina donde siempre se encontraba Lupin y en efecto el joven licántropo se encontraba ahí y esta vez la sorpresa de Tonks fue mayor ya que si de por sí era difícil verlo en ese lugar ahora su alma se desgarraba al verlo tan maltratado , tan acabado, tan……. Casi muerto.
Su cuerpo era casi un esqueleto cubierto de mugre y sangre, se encontraba en una posición fetal temblando y convulsionándose al parecer por alguna infección provocada en alguna de las múltiples heridas que supuraban en todo su cuerpo.
Una hembra cerca de él le mencionaba a su compañero que al parecer el nuevo pronto moriría ya que llevaba meses sin probar verdadero alimento y las constantes peleas con los lobos alfa lo habían dejado en tal condición.
Tonks inútilmente se arrodilló a su lado e ingenuamente trató de curar y calmar el dolor que Remus sentía. La temperatura de su cuerpo aumentaba y éste pronto empezó a delirar y llamar en sus alucinaciones a sus amigos. Constantemente repetía el nombre de James , Sirius y Lily.
Aunque sin darle mucha importancia Tonks percibía que Grayback el gran líder de la manada se sentía nervioso e impaciente a pesar de que como siempre disfrutaba de los placeres de las hembras de la manada.
A nadie parecía importarle el estado de Remus y continuaban haciendo sus actividades normales sin interesarles tan siquiera un poco que uno de los suyos estuviera muriendo. "Son capaces de estar esperando su muerte para comérselo "- Murmuraba enojada la joven cambiando inconscientemente su apariencia a una más defensiva.
De pronto de la nada el cielo se oscureció llamando no sólo la atención de Tonks si no de todos en la cueva, la oscuridad sólo duró unos instantes y ésta fue seguida por una lluvia de panfletos del diario el Profeta que caían del cielo como si fueran las mismas gotas de una tormenta torrencial.
Todos los presentes corrieron hacia la entrada para descubrir qué sucedía, pero esperaron hasta que Grayback tomará un ejemplar para hacerlo ellos.
-¡Voldemort ha sido derrotado!- Gritó para su manada y sin decir más palabras dio la señal se abandonar el lugar, seguramente ante el peligro de ser arrestados por el Ministerio y no estaba equivocado a penas la manada dio un paso a fuera un centenar de cazadores del Ministerio los empezó a cazar teniendo como mayor aliado el factor sorpresa de su lado fueron pocos aquellos que lograron escapar y desgraciadamente entre éstos estaba su líder.
Remus no se inmutó y permaneció en su lugar pero Tonks aún no sabía si lo hacía por su enfermedad o porque en verdad tenía deseos de ser atrapado. Un grupo de Aurores que inspeccionaba la cueva no tardó en hallarlo pero al verlo en tal condición entre ellos empezó una disputa.
- ¡Está casi muerto, deberíamos dejarlo aquí! – Dijo uno.
- ¡Estás loco, con ellos nunca se sabe. Podemos intentar curar algunas de sus heridas y llevarlo al Ministerio para que sea juzgado, dejarlo morir aquí sería como perdonarle sus crímenes! – Pronunció su acompañante.
- Tienes razón estas bestias merecen ser castigadas, a fin de cuentas fueron de gran ayuda para Tú Sabes Quien.- Afirmó el primero y así uno sostuvo a Remus mientras el otro pronunciaba diversos discursos que pronto aliviaron el aspecto del licántropo.
Tonks se alegraba al ver la mejoría de Lupin , pero le preocupaba lo que fuera a pasarle después. Una vez que vieron que podía mantenerse en pie lo ataron de pies y manos. Los Aurores se vieron sorprendidos al ver que su prisionero no oponía resistencia así que uno de ellos se compadeció y le ofreció un poco de agua fresca que devolvió el conocimiento al joven de ojos color miel.
- ¿Cómo fue derrotado? – Preguntó Remus a sus captores con una voz a penas audible.
- Así que te interesa saber cómo murió, obvio me imagino si es que eras uno de sus seguidores. – Pronunció el Auror.
- Por favor- Repitió Lupin con una voz de súplica.
- Yo que tú guardaría para algo mejor esas energías, pero ya que estas tan interesado te diré. El Señor Tenebroso fue aniquilado por un pequeño bebé ….. el pequeño bebé Potter.
Tonks pudo ver la sorpresa en el rostro de Lupin al oír el apellido Potter pronunciado en los labios de su captor y como si de repente su cuerpo se llenará de energía preguntó impulsado por la preocupación.
- ¿y sus padres están bien?
- No desgraciadamente los dos fueron asesinados antes de que el bebé derrotara al Señor Oscuro y su padrino resultó ser un mortifago que ante tan desenlace decidió matar a una docena de muggles y a su mejor amigo. Pobre niño en verdad no me gustaría estar en su lugar.
-¿Qué? – Gritó con desesperación Remus - ¡Mátenme¡No deseo vivir más!.,¡Es mi culpa!.
- ¡Tanto adorabas al Señor Oscuro, Bestia Asquerosa!, pues no te concederemos el honor de morir aquí , morirás en Azkaban como el resto de tus compañeros.
Tonks observó como su comportamiento del licántropo se volvió agresivo y con justa razón pensaba ella (le habían dicho que sus mejores amigos habían sido asesinados y a aquel que consideraba su hermano enviado a Azkaban) pero los Aurores no entendían y con uno hechizo bastante poderoso entre los dos lo dejaron de nuevo inconsciente terminando de golpe el recuerdo también para ella.
El cuerpo de Tonks temblaba y sudaba de los nervios provocados por las memorias anteriores. Su cuerpo casi no le respondía y su boca se sentía tan seca como nunca la había sentido en su vida.
Pero aún con el dolor físico y mental que cargaba consigo no se rindió ni dio vuelta atrás y prosiguió con la siguiente memoria.
Esta vez se encontraba en la sala de juicios del Ministerio, el lugar estaba repleto de personas y en el centro como se lo esperaba se encontraba Remus encerrado en una jaula con centenares de varitas apuntándole por si intentaba escapar.
Su aspecto aunque enfermizo, era mejor que el que presentaba cuando se encontraba en la cueva, la mugre y sangre ya no cubrían su cuerpo y eso era de gran ayuda.
El Ministro tomó asiento y empezó a leer la denuncia.
- Se acusa al licántropo aquí presente quien responde al nombre de Remus John Lupin de apoyar las causas de Voldemort y participar en la masacre del parque St. James. Cabe recalcar que en las 46 horas que lleva encerrado en los separos de este Honorable Ministerio se ha negado a dar declaración alguna por lo tanto este jurado lo declara……..
- ¡Espera!- Gritó una voz desde el fondo de la sala , una voz que tanto Tonks como Remus conocían muy bien, se trataba de Director Albus Dumbledore.- ¡Él no es culpable de ningún cargo, él me ayudaba siendo un espía para nosotros dentro la comunidad de Grayback , si no hubiera sido por él jamás nos hubiéramos enterado del ataque en el parque St, James!
- Pero Dumbledore , él se ha negado a defenderse, cómo quieres que te crea.
- Verás- Dijo el Director mientras sacaba de sus bolsillos un papel amarillento el cual Tonks emocionada reconoció como el mismo que Lupin había escrito meses atrás en el bosque. – ¡Remus Lupin juras ante este honorable tribunal que tú escribiste esta nota!
- Sí, señor.- Pronunció Remus sin muchas ganas y con una voz apenas audible, pareciera que no le hubiera dado gusto que el Director saliera en su defensa.
- ¡Lo ven este joven es inocente¡Así que exijo su libertad y yo mismo me comprometo a vigilar su comportamiento por si quedará alguna duda sobre su inocencia!
- Muy bien libérenlo- ordenó el Ministro no sin antes mirar a Remus y decirle- No cabe duda que tienes un ángel de tu lado muchachito.
Los guardias soltaron al licántropo y éste sin mucho ánimo y sin decir una sola palabra salió del Ministerio acompañado del Director.
- Hay una excelente cafetería cerca de aquí. Vallamos a comer algo pareciera que no has comido en todo este año.
- Profesor, no puedo.- Dijo Remus sin poder continuar pues sus ojos se llenaron de lágrimas y al momento se derrumbó sobre sus rodillas ya que todo el dolor y sufrimiento que había estado albergando todo este año salió a flote. Dumbledore se arrodillo a su lado y con una actitud paternal lo abrazó intentando calmar esos sentimientos.
- Profesor yo no merezco su ayuda, yo los traicioné, actué como uno de ellos. Lily y James murieron por mi culpa , señor yo no merezco vivir.
- Remus, no estoy solapando tus acciones, pero así como todos cometemos errores todos merecemos una segunda oportunidad. Lily y James creyeron en ti hasta el final y nunca dudaron de tu buen corazón así que por ellos considera el día de hoy como un nuevo nacimiento y empieza tu vida de nuevo, aún está en pie mi ofrecimiento de ayudarte a conseguir un lugar en alguna Universidad Muggle.
- Gracias Director, en verdad no tengo palabras ni acciones suficientes para agradecerle. Pero lo que más quisiera en este momento es hacerme cargo de su hijo, no puedo dejarlo sólo.
- Él no está sólo, está donde debe de estar yo me he asegurado de eso ya llegará el día en que puedan estar juntos.
- Director entiendo y confío en usted pero me gustaría verlo antes de empezar esta nueva vida, debo hacerle una promesa.
- Si es tan importante para ti lo haremos acompáñame.- Aceptó el Director y sin decir más palabras los dos se transportaron a la casa de los Dursley.
Tonks vio el lugar, parecía un lindo vecindario así que tanto como la memoria se lo permitía recorrió el lugar en busca de la casa dónde estaba el bebé Potter.
Dumbledore encaminó a Lupin hacía una ventana en especial de la casa marcada con el número 4 donde bien podía visualizar a un pequeño bebé sólo en la sala de la casa.
- Es él- Pronunció el Director.
- Remus se acercó lo más que pudo a la ventana y con lágrimas en los ojos pronunció- ¡Seré fuerte por ti, seré valiente en esta vida por tus padres, nunca más me dejaré caer y la próxima vez que nos veamos seré alguien digo de tu confianza y admiración!
Tonks acompañó a Remus en su dolor y también dejó que las lágrimas la cubrieran y con resignación y cierta felicidad vio como la memoria se desvanecía dejándola de nuevo sola en la habitación.
- " Todo ha terminado "- Pensó al mismo tiempo que se limpiaba las lágrimas con un viejo pañuelo. Aún no podía creer todo aquello de lo que había sido testigo y no quería dar ni recibir explicaciones de nadie. Ella sabía que su corazón al final le daría las respuestas que necesitaba así que sin ni siquiera despedirse de la cuidadora de memorias se trasportó a su hogar y sin deseos de pensar en el ayer , en el presente o en el futuro, se recostó en su cama y así como tocó su almohada así al instante cayo en un profundo sueño de curación a fin de cuentas mañana sería otro día.
