Capitulo 10

El Ritual

La incomodidad de Candy iba en aumento, despues de la tarde que habia pasado junto a Terry y su promesa de amor absoluto, no podia creer que ahora apareciera una mujer reclamando ser su prometida, la recien llegada habia advertido la mirada de Candy ignorandola pero alertando sus sentidos.

-yo se donde vive pero no tengo la direccion esacta, - Patty estaba contrariada con la visita de esa mujer, sabia como se estaba sintiendo su amiga y eso le molestaba.

-con que me indique el camino estaria bien, yo sabre llegar.

Patty explico, brevemente a la rubia como llegar hasta la falda de colina y que el camino que de hay seguia llevaba a la mansion Grnachester, una vez que Susana habia desaparecido, la castaña miro a su amiga con mortificacion.

-ha de ser un mal entendido, no saques congeturas.

-no veo ningun mal entendido, esa mujer es su prometida y yo solamente soy su diversion, la viuda con la que puede pasarla bien,- las lagrimas de Candy se asomaron sin poder evitarlo

-no te pongas asi, estoy segura que Terry no es esa clase de hombre, ademas para ser su prometida nunca antes la habiamos visto por aquí, todo esto tiene una explicacion.

-si que he sido la burla de ese hombre...- las lagrimas de Candy se habian hecho mas gruesas y copiosas, Patty se acerco mas a ella para abrazarla y consolarla, no sabia que mas decirle, estaba tan entusiasmada esa mañana que verla ahora asi, le partia el corazon.

La rubia junto a su amiga estaba tan sumergida en sus pensamientos que no vieron llegar una rubia melena que las sorprendio cuando ya estaba a un lado de ellas.

-buenos dias chicas.

-buen dia – Patty miro al recien llegado sin poder evitar un temblor en sus piernas, no queria a ese hombre en su casa ni en ninguna de sus propiedades.

Candy por su parte trataba de controlarse y tras limpirse las lagrimas fingio una sonrisa para saludar.

-Hola Albert!

-por que estas asi pequeña?, que paso?

-nada, no ha pasado nada,

-y por nada llorabas?

-es solo un poco de nostalgia, tonterias de mujer

-nada que venga de ti es una tonteria, pero para animarte por que no te invito a salir.

-gracias Albert, pero no puedo tengo que ayudar a patty en la cocina y sera mejor que comience

-tienes razon este lugar esta saturado...vamos Candy, no hay nadie a quien atender, por que no vienes conmigo.

Candy miro a Patty buscando apoyo y ayuda para salir del momento.

-en este momento no hay gente, pero tenemos que prepararnos para el almuerzo y estoy corta en la cocina, de verdad necesito a Candy.

-solo me la robare por un par de horas y te la regreso.

-Esta bien Albert – Candy no podia negarse ante tanta insistencia, sabia que el no claudicaria asi que lo mejor era hacer lo que le pedia y quitarselo de ensima despues de un par de horas, al dia siguiente empezaria a trabajar y ya no tendria que verlo.

-no Candy – la voz de Patty llego casi a ser una orden, desconcertando a los dos rubios. – por favor quedate, no podre terminar a tiempo,

-no te preocupes Patty, regresare pronto.

Patty vio salir a su amiga sintiendo una angustia en la garganta, Malhia les habia previsto que el se acercaria y debian mantenerse alejadas, no sabia como sacar a Candy del lado de ese hombre y tambien entendia el por que lo habia hecho Candy, ahora solo le quedaba esperar y desear que todo estuviera bien.

Mientras Candy y Albert caminaban calle abajo, uno al lado del otro como los mejores amigos

-Candy no me gusta verte asi de triste, hay algo que pueda hacer por ti?

-nada Albert gracias, solo son tonterias, pero dime a donde vamos?

-al parque te parece?

-esta bien, de igual forma tengo que regresar pronto a ayudar a Patty.

-por que me estas huyendo? Siempre tienes algo que hacer o a donde ir, pero nunca quieres estar conmigo.

-claro que no, son ideas tuyas y la prueba es que aquí estoy contigo

-pues me alegro mucho de escuchar eso, por que tu campañia me llena de alegria.

Habian llegado al parque disponiendose a tomar asiento en una de las bancas, cuando Albert sintio un jalon que lo volteo al lado opuesto al que se encontraba, para enfrentarse a unos enfurecidos ojos azul zafiro que lo mitaban sin piedad

-que se supone que estas haciendo?

-que te parece que hago? Charlo con Candy, tambien es mi amiga.

-te adverti que no te acercaras a ella

-mira Terry no por que seamos socios, tienes el derecho de prohibirme nada y hablarme asi

-tengo todo el derecho de exigirte que no te acerques a ella

-Candy no es de tu propiedad

-en eso te equivocas, Candy es mia y no permitire que ni tu ni nadie la moleste

Albert miro a Candy que no habia dicho una palabra y permanecia espectante a lo que esos dos caballeros se decian aunque lo unico que deseaba ella era golpearlos y desaparecer, al sentir la mirada de Terry sobre ella esperando que dijera algo, vino a su mente el recuerdo de Susana, sus ojos se inyectaron de rabia y escupio lo que ninguno de los dos hombres esperaban escuchar.

-a mi no me interesa ninguno de los dos, tu Albert puedes dejar de perseguirme por que no me interesas y tu descarado no quiero que vuelvas a hablarme nunca mas.

-que te sucede Candy? Tu y yo tenemos un compromiso. – la voz de Terry se escuchaba afectada y enojada a la vez.

-tu y yo no tenemos nada, te agrdezco lo del trabajo, pero creo que eso ya lo agradeci suficiente, asi que los dos dejenme en paz. – dio la vuelta y comenzo su camino de regreso a la cafeteria, hasta que la fuerte mano de Terry la detuvo despues de un par de pasos.

-que te sucede Candy, por que me estas tratando asi?, te exijo una explicacion

-tu a mi no me exiges nada, y si quieres una exlicacion ve y pidesela a tu prometida

la sorpresa en el rostro de Terry le confirmo a la rubia que lo habia atrapado en el acto, mas atrás de ellos la sonrisa de Albert no se hizo esperar, quien ademas dio un paso hacia ellos y con una sonrisa amplia se dirigio a Terry.

-asi que Susi esta aquí? , no me habias contado

-tu no te metas Albert, no tienes nada que ver en esto que es entre Candy y yo, - al ver Candy que Albert sabia de quien se tataba le daba mas peso a la historia y ...no habia duda Susana era su prometida, a ella solo la habia usado, estaba completamente humillada y llena de rabia, sin dar mas pie a nada Candy dio media vuelta y hecho a correr, con Terry detrás de ella.

-espera Candy, dejame explicarte, las cosas no son asi...Candy yo solo te quiero a ti, ella no es nada mio- Terry la alcanzo jalandola por el brazo – escuchame!

-sueltame, me lastimas, eres un bruto.

-no te voy a soltar hasta que me escuches – la tomo de los hombros y la puso frente a el obligandola a mirarlo.- yo no tengo nada que ver con ella, Susana me ha perseguido por mucho tiempo, hace un tiempo viaje a Nueva York y ella me ayudo despues que unos tipos me asaltaron, desde entonces cree que le debo la vida y me atosiga todo el tiempo.

-por lo que veo todas las mujeres mueren por ti, Eliza se te lanza cada vez que te ve, Susana te persigue, pues bien Terry yo no me voy a lanzar a tus brazos ni te voy a perseguir, yo...yo te odio!

De un empujon logro liberarse de el para correr hasta la cafeteria donde entro como bolido hasta la cocina, Patty solo la vio pasar y detrás de ella vio llegar a Terry.

-donde esta Candy?

-espera – Terry camino hacia la cocina en busca de la rubia sinembrago Patty lo detubo - sera mejor que la dejes calmarse, ahora esta muy alterada y de igual forma no te escuchara, no se que es lo que ha pasado entre ustedes, pero yo hablare con ella para tranquilizarla.

-esta bien Patty gracias, por favor dile que estoy dispuesto a comprobarle que entre Susana y yo no hay nada, hare lo que ella me pida, lo que sea, vendre mañana a verla.

-no Terry, no vengas dale un poco mas de tiempo, yo te prometo que le dare tu mensaje y la hare escucharte y si despues de eso ella no quiere saber de ti tambien te pedire que la dejes tranquila.

-esta bien Patty le dare tiempo, pero no desistire.

Terry salio de la cafeteria molesto, tenia que encontrar a Susana y ponerla en su lugar, Patty lo vio salir y despues de asegurarse que se habia alejado de ahí , fue hasta la cocina para hablar con Candy, la rubia estaba tan molesta e indignada que no queria hablar con nadie, se habia puesto el delantal y sus manos se movian a la par de la cocinera, los comenzales estarian por entrar en cualquier momento y lo mejor era que se apurara.

Al caer las primeras sombras de la noche, las O'Brian se preparaban para cerrar el lugar y volver a casa, Daniel aun molesto no queria que Candy se le acercara permaneciendo al lado de la abuela Martha, asi que ellos se adelantaron dejando atrás a Patty y Candy con Lou Ann.

-ya esta listo, el cerrojo esta puesto y estamos listas para irnos

-fue un largo dia, creo que hoy el pueblo entero decidio venir.

-es que se corrio el rumor de que tenemos nueva cocinera.

-pues hoy fue el ultimo dia de tu cocinera, mañana empiezo en el hospital, estas segura que pueden hacerse cargo de los niños?

-por supuesto, la abuela Martha esta feliz con ellos...

-mira Patty – la rubia habia interrumpido a su amiga para señalarle una pareja que del otro lado de la calle discutia, la mujer lloraba y suplicaba, mientras el hombre que la acompañaba la forzaba para meterla en un auto.

-pero si es Terry y esa mujer que vino en la mañana.

-por que estara llorando.

-seguramente Terry le confeso que esta enamorado de otra mujer...

-no digas tonterias Patty, seguramente es una pelea de enamorados.

-por dios Candy, la actitud de el no es precisamente la de un hombre enamorado.

-es un bruto

Terry alzo la mirada y a lo lejos vio a las dos jovenes que los miraban, no necesitaba que Candy precenciara esa escena y se hiciera mas ideas.

-te digo que entres al auto de una vez por todas Susana

-no Terry no me ire, tienes que entender que yo te amo.

-Susana no hagas esto mas dificil

-no voy a renunciar a ti por nadie, por nadie

-he dicho que entres - forzandola a entrar a la cabina del auto, Terry apreto su brazo con fuerza, haciendo tropesar a la rubia.

Las dos mujeres en la cera de enfrente le daban la espalda, para comenzar su camino calle abajo, subiendo unos pasos despues al auto de la rubia y dejandolos atrás.

-que habra sido todos eso?

-no lo se Patty, pero no quiero volver a ver a Terry, cometi un grave error acercandome a el sin antes saber quien es en verdad.

-no te apresure a sacar conclusiones, deberias de escucharlo primero.

-no, yo no tengo nada que hablar con ese hombre.

-y si todo es un mal entendido?

-que mal entendido puede haber aquí?, que me porte como una adolescente inocente, fui una idiota.

-esta bien Candy no te alteres, lo mejor sera dejar pasar el tiempo y despues pensaras mas claro.

Habian llegado a casa y despues de arropara sus hijos y de tratar de hacer las paces con el pequeño Candy, se fue a la cama a dormir, no sin antes poner su alma en paz, no volveria a salir con Terry, lo que habia vivido a su lado seria un suceso que le recordaria siempre lo tonta que habia sido, cayendo ante la seduccion de un hombre comprometido.

La mañana siguiente la rubia estaba lista para comenzar su nuevo trabajo y afrontar con madures lo que habia pasado, se entregaria a su trabajo y a sus hijos.

Por la mañana iria a la cafeteria con Patty la ayudaria con los desayunos y a mediodia se iria al hospiatl, al menos por dos dias que duraba su entrenamiento, para su fortuna Terry no aparecio en toda la mañana, asi que ahora solo esperaba que no se apareciera por el hospital.

Despues de despedirce de Daniel que estaba aun mas enojado y no le habia dirigido la palabra, la rubia trato de hacerlo entrar en razon sin éxito alguno, con tristeza se marcho a su primer dia de trabajo, salio de la cafeteria algo cabisbaja por la reaccion de su pequeño rubio, subio a su auto que tenia estacionado en la calle posterior a la cafeteria, casi salia del pueblo cuando un auto gris con el emblema de los Andley cruzo frente a ella, ls vidrios aumados no le permitieron ver quien conducia, pero en la parte posterior la ventana iba abierta y reconocio la rubia cabellera de Susana, se veia triste y hasta llorosa, el auto se perdio en la siguiente esquina, cuando doblo a la derecha colina arriba.

Candy se quedo pensativa, que curioso Susana habia ido hasta ahí por Terry , entonces que hacia en el auto de los Andley,?, sacudio su cabeza revolviendo su rubia melena, no pensaria en eso, no era de su incumbencia y no perderia el tiempo en ellos.

Al llegar al hospital se encontro con la jefa de enfermeras, una mujer joven pero fria y muy seria, que sin mas preambulos , le dicto una larga lista de deberes, la llevo a la sala de emergencia, a los pabellones, al cuarto de medicinas y a la cocina.

-y antes que termine tu turno debes de entregar tu reporte en la oficina

-esta bien Flammy, como tu digas

-y no me hables con ese tonito tan familiar, que soy tu superior.

-lo siento jefa, no fue mi intecion faltarle.

Candy suspiro profundamente por la actitud tan fria de su jefa, aunque en realidad no seria su jefa pues ella estaria en el turno de mañana y solo la tendria que soportar un dia mas.

De camino de vuelta a casa, pensaba en que ya queria que fuera fin de semana y poder regresar a su casa, tenia que compensar a Daniel de alguna forma, tal vez lo llevaria de dia de campo o algo asi, no soportaba ver su carita compugida y enojada con ella, por mas distraida que iba Candy sobre la carretera no pudo evitar escuchar el sonido de una melodia, aunque no era precisamente una melodia, eran como si retumbaran tambores y... algo mas...bajo la velocidad de su auto, hasta detenerse por completo a un lado de la carretera.

Volteo a su alrededor y no habia una sola alma, miro el reloj de su auto pasaba de la media noche por algunos minutos, trago saliba y prefirio ignorar la musica que llegaba hasta ella , iba a poner en marcha el auto nuevamnete cuando un grito femenino taladro sus oidos, la sangre se le helo, era un grito desgarrador lleno de miedo, quizo salir corriendo, pero... no podia, tenia que ver por si misma que estaba pasando, tal vez habia algo que podia hacer para ayudar a esa mujer que gritaba despaborida, bajo de su auto y camino unos pasos hasta encontrar una brecha, miro a su alrededor una vez mas, no habia duda ese era el camino que llevaba al cementerio, no entraria ahí, otro grito erizo su piel, estaba aterrada, pero no podia irse no podia darle la espalda a alguien que necesitara ayuda, asi que camino sobre el camino que llevaba al cementerio.

Conforme se acercaba, el ruido de los tambores iba en aumento, auqnue Candy no lograba diferenciar, los que provenian del cementerio y los de su corazon, una vez que llego a los linderos del lugar escucho con mas claridad el retumbar de cada tambor y unas voces que se confundian entre ellas, el llanto mas silencioso de la mujer era constante, se oia el panico en sus lamentos, Aun no los localizaba con la mirada pero no debian estar lejos, por que los oia claro y cerca.

Camino unos pasos mas cubriendose por los arbustos, una luz tintineante llamo su atencion por el rabillo del ojo a su derecha, se acomodo entre una ramas y pudo ver a 5 personajes cubiertos completamente por una tunica al parecer negra, sus cabezas encapuchadas con un añadido de la misma tunica. no podia ver bien sus rostros; en el suelo pudo ver un gran circulo pintado alrededor de ellos unos ovalos simulando un ojo se pintaba en los cuatro puntos cardinales, habia otros signos y triangulos en el circulo que Candy no lograba entender, velas iluminaban el circulo dentro y fuera de el, los encapuchados habian tomado su sitio cada uno en un ojo, la mujer que lloraba permanecia de pie en medio del circulo junto a uno mas de los encapuchados que la sostenia por los hombros y se burlaba de ella en su cara, cada uno de los personajes sostenia algo en la mano que a la distancia Candy no podia identificar lo que era, ademas que su atenion se concetraba en la mujer que a pesar que lloriqueba no se movia de su lugar, era como si estuviera anclada a la tierra, por que no salia coriendo? por que no se defendia al menos?, simplemente permanecia ahí dejandose hacer, los tambores aumentaban su velocidad y los encapuchados cada uno en su posicion alzaban los brazos y sus caras al cielo, mientras repetian al mismo tiempo palabras que Candy no entendia, el encapuchado que quedaba frente a la mujer dio una par de pasos hacia atras y con voz fuerte y algo distorcionada decia palanras al viento, palabras indecifrables para Candy, la unica bata que cubria el cuerpo de la mujer callo al suelo dejandola completamente desnuda, liberando su largo cabello que habia estado aprisionado bajo la tela que la cubria, los ojos de Candy se abrieron de par en par al reconocer entonces a Susana, como la mujer que desnuda al centro del circulo lloraba y comenzaba a tembrar repitiendo "no ", "no", primero como un susurro para convertirse en un grito, Candy logro ver algo que se movia en el suelo, habia salido del encapuchoado que se mantenia al centro, moviendose ritmicamente hasta Susana, fue subiendo lentamente por su pierna, mientras la rubia de cabellos largos daba alaridos de panico, aun que sin moverse, una vez que avanzo hasta su rodilla Candy pudo darse cuenta que se trataba de una enorme vivora que se arrastraba al ritmo de los tambores que habian aumentado el ritmo, el encapuchado frente a ella reia mientras seguia vociferando todo un sin fin de fraces, una sombra amorfa llego hasta ellos de entre los arboles, se sentia el ambiente lleno de energia magnetica, obscura y tetrica, la vibora siguio subiendo mas rapido enredandose en el tembloroso cuerpo de Susana, un olor humedo y putrefacto lleno el aire al tiempo que la serpiente llego al rostro de Susana, que al tenerla de frente abrio la boca para gritar desgarradoramente, momento que fue utilizado por la traidora serpiente para adentrarse en la cabidad bucal de la rubia, llenandola, la risa pervertida del encapuchado fue incrementando con los tambores y con la serpiente que desaparecio por la boca de Susana, el movimiento violento de uno de los testigos en el angulo norte hizo que perdiera la capucha que cubria su cabeza cayendo a su espalda, dejando al aire los cabellos rojisos y curvos de una mujer, los ojos de Candy se desorbitaron al reconocer la cabellera y las facciones de Eliza Anndley, instintivamente dio un paso atrás haciendo crujir una rama al pisarla, alcanzo a tirarse al piso , pero no pudo evitar que la figura al centro del circulo volteara al lugar donde ella habia estado de pie, lo unico que Candy pudo ver, fue el reflejo de esos ojos color ambar tras la capucha, no lopodia creer, eran los mismo que haia visto en el sotano, tras pasar saliva con dificultad, espero a que los cindo personajes volvieran a ocuparse para sigilosamente salir de ahí, el ruido de los tambores ahora mas suaves continuaban al fondo, camino los primeros metros lenta y ligeramente para empezar una carrera hasta su auto apenas se sintio fuera de su alcance, una vez en su auto respiro profundamente, recuparendo el aliento de la carrera y del panico que habia sentido, gruesas lagrimas caian de su verdes ojos, estaba tan aterrada, tan incredula de lo que habia visto, no era posible que una serpiente de ese tamaño hubiera desaparecido por la boca de Susana y en todo caso por que no habia salido corriendo, nada la ataba , lo que acababa de presenciar era lo mas horrible que habia visto en su vida.

Recargada sobre el volante de su auto Candy no podia parar de llorar, tratandose de controlar se percato que los tambores ya no sonaban, prendio su auto y undio el pie en el acelerados para salir de ahí a toda prisa,las calles del pueblo estaban desiertas era como si todo el mundo supiera que esa noche los demonios estaban sueltos y nadie se atrevia a exponerse a la intemperie, cruzo la ultima calle y por fiin llego a la casa de Patty, vio que todas las luces estaban apagadas, la noche se sentia pesada y vigilante, no podia encontrar el valor de bajar de su auto y caminar hasta la casa, pero el miedo de pensar en que alguien la hubiera seguido era aun mayor.

Tomo su bolso y salio cautelosa, aunque los ultimos metros los tuvo que correr pues el miedo que viajaba por sus venas estaba a punto de paralizarla, una vez adentro de la casa respiro profundamente todas la imágenes que habia visto vinieron a su mente una vez mas, las lagrimas aparecieron en sus ojos y no pudo evita convulsionarse ante su llanto, los suaves pasos de Patty llegaron hasta ella para recibirla en un abrazo, que consiguio incrementar el llanto de la rubia.

-que pasa Candy?

-...- el llanto, no la dejaba hablar, no podia contenerse despues de todo el miedo y la tension que habia vivido momentos atrás, simplemente no podia creer que habia visto a Eliza Andley, ahí parada en ese circulo, y los demas? Quienes eran los demas?.

-calmate Candy, me estas asustando, dime que sucedió

-...los...vi...yo...

-a quien? Dime que viste... Candy.

-estaban en el cementerio...y ...Su...ella...

-quienes estaban en el cementerio?

-ellos... to..dos ellos.

-quienes?

-...Patty, quiero ...irme de aquí...

-de mi casa?

-no de ...este pueblo – Candy comenzaba a tranquilizarce, aunque las lagrimas no dejaban de fluir.

-por que? , ven vamos a la recamara pa ra que me cuentes

Patty llevo a su amiga hasta la recamara la habia dejado poniendose la pijama y acomodandose en la cama mientras ella bajaba a la cocina por un poco de agua, saco un frasco pequeño de la gabeta guardandolo en la bolsa de su bata de dormir.

-toma un poco de agua, tranquilizate estas en casa.

-Patty, esto es una pesadilla, hoy vi ... vi a los Andley en el cementerio, estaban torturando a esa chica que vino buscando a Terry

-a Susana Marlow?

-si ella, la tenian desnuda sin moverse...habia algo como una serpiente que desaparecio en su boca, -el llanto volvio a hacer presa de ella.

-que hacias tu en el cementerio?

-venia camino a casa y escuche una melodia, unos tambores que llamaron mi atencion y tras eso los gritos de una mujer me hicieron ir a ver si podia ayudarla en lago y fue que los vi en un circulo enorme con ojos y todo era muy extraño, pero lo peor fue ver a esa chica con la serpiente subiendo por su cuerpo y ...

-y que?

-y el hombre que permanecia en el medio del circulo, voltio a mirarme y...era el Patty... era el?

-quien, quien era?

-el hombre del sotano, eran sus ojos, no pude ver su rostro pero eran sus ojos... – Candy fue presa de otro ataque de llanto.

Patty se puso de pie para ir a la comoda y servir un poco mas de agua en el vaso de Candy, aprovechando que la rubia no la veia, ya que ahogaba su llanto en la almohada, la castaña saco el pequeño frasco que habia traido de la cocina, abriendolo para vertir un poco de su contenido en polvo en el agua de Candy.

-toma un poco mas de agua Candy, tranquilizate.

-dime Patty, que fue todo eso tan horrible. – Candy llevo el vaso con agua hasta sus labios bebiendo todo su contenido.

-eso Candy... eso que viste fue un rito, fue la invocacion a un loa y Susana fue el regalo que le ofrecieron.

-eso es demasiado...maligno.

-no debiste bajar del auto, pudieron haberte visto...por que no te vieron verdad?

-no lo creo, no lo se...- la rubia comenzaba a sentirse mariada y la vista se le nublaba – Patty, no me siento bien...

-recuestate, tranquilizate todo va a estar bien...

Candy escuchaba muy lejos la voz de Patricia, mientras se perdia en un abismo sin fin, ya no sentia su cuerpo, todo desaparecia a su alrededor hasta quedar todo negro, habia perdido la conciencia, mientras Patty acariciaba sus rubios cabellos.

-descansa Candy, todo estara bien...

Continuara...


Un millon de gracias, que delicioso Octubre en compañia de todas ustedes, y de sus hermosas palabras que me han inchado el corazon de emocion y alegria con cada saludo.

Se que no les gusto la aparicion de Susanita y la verdad no tenia planeado incluirla pero despues de tantos ruegos por parte de ella, la complaci haciendola aparecer para que le rogara un poco a Terry, con lo que ella no contaba era con mis planes...jajajja que mala soy...y que le doy su merecido.

Que tal con los Andley, he? Haciendo ritos macabros a mitad de la noche, por eso ustedes no salgan de sus camas despues de las 12.

Ha si casi se me olvidaba, una disculpa por el lapsus brutus que tuve al subir un capitulo equivocado y gracias a Wendy y Ale85 por dejarmelo saber.

ROSAURA, VANESSA S, WENDY, ALE85, COTAPESE, MONIK, FAN30, CAMILA ANDLEY, STAR. Mil gracias por su tiempo, que dios bendiga sus caminos, y a todos los ojitos que han decidido pasar por aqui silenciosamente GRACIAS, me siento honrada con su compañia.

Les dejo un fuerte abrazo, hasta pronto Liz.