Solución

Saga Androides – Corporación Cápsula

Vegeta salió de la nave un poco antes de la hora de cenar. Ese día el entrenamiento había rendido buenos frutos, por lo que estaba de buen humor y por lo mismo tenía planeado asearse para luego ir a comer, molestar a Bulma y luego retirarse temprano a descansar. Subió a su alcoba y una vez listo se dirigió a la cocina, con toda calma, pensando en la manera de fastidiar a su anfitriona. Pero cuando llegó allí se percató que no había olor a alimentos, por lo que dedujo de inmediato que no había nada de cenar. Fue entonces que su humor cambio de inmediato, recordando que probablemente la mujer se estaba vengando por haber destruido su nuevo reloj despertador.

-¡Maldita hija de perra! – comentó para si mismo, para enseguida cerrar sus ojos y ubicarla dentro de la propiedad.

La encontró en los laboratorios subterráneos, aun vestida con su overol soldando una pieza en un robot.

- ¿Qué demonios crees que haces? - le preguntó, de manos en jarras.

Bulma apagó la flama, se giró hacia él y levantando su máscara, le respondió

- ¿Qué te parece que hago?

- Perder el tiempo como siempre… - le comentó serio - Se puede saber, terrícola ¿Por qué no he cenado aun?

La peli turquesa pestañeo confundida un momento, pero enseguida recordó que ella y el saiyajin estaban solos y que había olvidado por completo pedir algo de cenar.

-Je, je…- rio nerviosa, con una gotita en su sien.

Él alzó una ceja y la apresuró

-Y ¿bien?

-Mira… - comenzó de la manera más amable posible - Terminaré esto y te prometo que pediré de inmediato de cenar…

Vegeta bajó su vista a lo que soldaba Bulma y no pudo evitar pensar que lo que hacía no era más que perder el tiempo.

-No. ¡Llamarás primero y luego sigues haciendo esa estupidez!

- ¿Estupidez? – preguntó ella, cambiando su amabilidad por furia. Se puso de pie y agregó – Oye, por si no lo sabes, debo entregar este prototipo mañana y si no consigo desviar de modo eficiente la ventilación de este maldito motor, no ganaremos dinero y si no ganamos dinero ¡No podré llenar ese pozo sin fondo que es tu estúpido estómago!

Vegeta se la quedó viendo un momento, con su ceño fruncido. Pero enseguida le ordenó, dando un paso al frente.

-Apártate.

Ella obedeció casi inconscientemente, pero enseguida le preguntó

- ¿Qué vas a hacer? ¡NI SE TE OCURRA DESTRUIRLO, VEGETA!

-¡Tsk! – le respondió él, tomando el tubo que Bulma acababa de soldar para arrancarlo y dejarlo caer a un lado.

-¡OYE!

Vegeta la ignoró y sujetando la salida del ventilador, comenzó a emitir energía de su mano, consiguiendo doblarla hacia arriba en un perfecto ángulo de cuarenta y cinco grados.

La mandíbula de Bulma descendió un poco. Vegeta había solucionado el problema sin tener que agregar su bonito tubo cromado, lo que la hizo sentir tonta. Así que le gritó

- ¡Eso no es lo que quería!

El saiyajin volteó a verla y le dijo, cruzándose de brazos.

-Hmn… Es sólo un prototipo, por lo que podrás presentarlo sin problemas… Ahora mueve tu estúpido trasero y consíguenos algo de comer.

Y diciendo esto la dejó sola.

Bulma no pudo más que morder su labio inferior, tragándose el orgullo y los insultos por un momento, mientras veía alejase al saiyajin. Pero enseguida volvió a mirar su prototipo y sonrió, llevándose las manos a las caderas y exclamando

- ¡Vaya! Sí que es listo… Perfecto, ahora podré ir a cenar y por fin a descansar… Ese tonto me ahorro por lo menos una hora de trabajo… - volvió a mirar hacia la puerta y agregó – Creo que le dejaré sin cenar más a menudo…

Guardó sus cosas y se retiró feliz, por donde mismo había salido Vegeta.