Palabra: Guardián.
Donde todo comenzó
24 de diciembre de 1993
Remus recorrió el cuarto vacío con la mirada. Las camas estaban perfectamente tendida, los escritorios desordenados y todo parecía demasiado igual a hacía veinte años.
Caminó hasta la que alguna vez había sido su cama y se sentó allí. Miró las otras camas. Ahora había cinco en lugar de cuatro, pero sin ser por eso, se podría decir que nada había cambiado. Le pertenecía a los alumnos de sexto ese año, y él había averiguado que ninguno se quedaría en Hogwarts para Navidad. Sabía que sonaría extraño si alguien se enterara de que simplemente había entrado allí la noche previa a Navidad, pero no importaba. Cientos de recuerdos lo asaltaban y ya nada más importaba.
Una vez más, como había hecho muchas veces desde hacía doce años, se preguntó por qué. Había algo en la historia que no le cerraba, y esa era la pregunta. O quizá, más bien, cómo. Él no quería saber por qué Sirius había traicionado al mejor amigo que había tenido en toda su vida, sino que quería saber cómo. "¿Cómo has podido, Sirius? Después de todas las cosas que pasamos juntos, que pasaron ambos, ¿cómo?". Eso era lo que no entendía. Cómo si James había depositado toda su confianza en él, haciéndolo su guardián, él había podido traicionarlo. Era algo que jamás había entendido. Algo que sabía, jamás comprendería.
Hizo aparecer una copa con agua en su mano. Cerró los ojos y se imaginó rodeado de los merodeadores, incluso de Sirius.
James brindaría por Lily y Harry, seguramente. Y el pequeño Peter, porque estaba nevando. Sirius, el Sirius que él creía conocer, brindaría por todos ellos, por sus amigos. Y Remus, brindaba por estar todos juntos de nuevo.
―Salud―susurró en su soledad.
N/A:
Palabras: 292.
