Hulis a todos!
Bueno esta es la escena k estabamos
Esperando
Ojala les guste
Kiero agradecer a Light por ayudarme
Y a xella por corregirme XD
Espero sus reviews ya k me e sentido un poko mal
Por escribir y nu
Recibir nada
Espero k les
Guste
Besos
A todos
Comenten por fis
besos
y denme sus apreciaciones XD
Capitulo 10: Un adiós sin despedida
Rosella aprovecho que todos estaban concentrados en los fuegos artificiales que se lanzaron para la conmemoración, así que se escabullo sin que nadie lo notara y subió fugaz a su habitación para guardar lo que le falta. Estaba tan concentrada en sus pensamientos y en su ocupación que no se dio cuenta de la fuerte presencia que envolvió su habitación y atrapo en un fuerte abrazo, dejándola inmóvil.
- ¿Qué- qué haces?- dice la princesa nerviosa cuando sintió que su cuello era devorado por los besos que el joven le daba- deberías estar en la fiesta- suelta un suave gemido
- Ya te dije que no soy bueno para este tipo de eventos- dice acercándola mas a su cuerpo- además… tengo que terminar lo que no pude finalizar hace poco…- Rosella suspira
Gaara da vuelta a la princesa dejándola frente a él, observando cada detalle de la joven que lo miraba con algo de temor. Cuando está, estaba apunto de decir algo lo calló con un profundo beso y acorraló rápidamente contra la pared, donde sus manos comenzaron a recorrer cada rincón del cuerpo inexplorado de la joven, que dejaba escapar puros gemidos entre cada caricia.
- Espera…- dice la joven atrapando las manos del pelirrojo al sentir que comenzaban a desabrochar el vestido- esto… no esta bien… deberíamos detenernos
- Tranquila…- le toma las manos y se acerca a su oído susurrando-
además… no haré nada que no vaya a gustarte- la joven se sonrojo al
escuchar tales palabras.
En un acto imprevisto el Kazekage toma a la princesa y la lleva hasta la cama, sorprendiéndola e impidiendo que dijera alguna palabra, comienza a besarla con dulzura mientras sigue desabrochando el tortuoso vestido que separaba sus cuerpos.
Ella se detiene y nuevamente le dirige una mirada sonrojada, era inocente, era inexperta, pero solo el brillo lujurioso de sus ojos expresaba su deseo por querer entregarse completamente a aquél hombre. Él cual la observaba detenidamente una vez que acabo de quitar su ropa, dejando cubiertos solo sus sectores más privados.
-Eres hermosa Ro- dijo acariciando el cuerpo de la chica con adoración, está no respondió mas que con un beso con el cual dispuso dejarlo en las mismas condiciones.
Desabotonando un leve dejo de pudor la camisa y torpeza los pantalones solo conseguía causar aún más ansiedad en el pelirrojo, que esperaba en silencio el momento en el la poseería y haría completamente suya.
Se miraron un instantes, estaban desnudos en cuerpo y alma, entregados complemente el uno al otro.
-Gaara... yo...- dijo nerviosa la princesa.
-Tranquila... no te haré daño- besó su frente.
Ya no había marcha atrás, el recorrido de las manos del pelirrojo se
convirtieron en un torbellino de sensaciones, que acaban en besos traviesos buscando puntos sensibles en el virginal cuerpo de la joven, que se entregaba de poco, gemido a gemido avivando aún más el labor de su amado. Que respondía cada vez más, con más intensidad y pasión.
Era inevitable el acto mismo, estaban juntos pero necesitaban más,
arrancándose las ropas que restaban cerraron el pacto de la unión más sagrada y antigua, dando paso a lo que sería una noche inolvidable para ambos.
La perdida de la inocencia, donde la pena, el llanto y el dolor son olvidados por el calor sofocante y ola de caricias, que se proporcionaban sin control ni compás, mientras encontraban el movimiento armonioso que los enloquecía y hacía volver por más, una y otra vez.
El vaivén se volvió más profundo, más insistente, era como si el chico de ojos aguamarina buscara no solo unir sus cuerpos sino su alma misma, que se encontraba en cada beso que ahogaba en un gemido de placer de Ro.
Gaara la amaba, la deseaba con todo su corazón, sabía que el momento se acercaba, pronto iba acabar, quería que ella también lo hiciera, que sintiera lo mismo que él. Se unió más a ella, presionando todo su cuerpo, haciendo que sintiera cada roce y se expandiera por toda su piel, la envistió con pasión, la hizo sentir placer, la hizo acabar al igual que a él, sellando un momento mágico, despidiendo con un último gemido aquél momento, tan intimo y tan especial para ambos.
- No importa que diga el destino… quédate conmigo- dice la joven con los ojos cerrados producto del cansancio- Gaara… yo… te amo…- se queda dormida en el pecho del joven
- …- el chico mira sorprendido a la joven en su pecho y le susurra-Eres mía, de nadie mas y haré todo lo que este en mi poder para protegerte…- le da un beso en la frente y se acomoda a su lado mirándola preocupadamente- "incluso del mal que te acecha, no dejare que te hagan lo mismo que a mi…"- se queda profundamente dormido.
Comienza a amanecer en Domino y los primeros rayos del sol le avisan a Rosella que debía partir de su aldea, pero no quería dejar aquel hombre que yacía junto a ella en la cama, ya que podría ser la ultima vez que lo viera. Le toco los cabellos rojos que se alborotaban en la almohada y se levanto suavemente, sin hacer ningún ruido para no despertarlo, tomo algo para cubrirse y se dirigió al baño para vestirse rápidamente y salir de ahí lo antes posible, pero al tomar su mochila y acercarse a la puerta un sentimiento de arrepentimiento la invadió, así que busco una hoja y un lápiz en su cajón y escribió una carta
Se acerco a la cama cerca en donde él estaba y dejo la carta a su lado, se dio la vuelta pero al mirar el suelo ve aquella cadena en forma de corazón que ella le había regalado como recuerdo, así que la toma entre sus manos y la aprieta junto a su pecho introduciéndole sin darse cuenta una pelotita dorada, la pone junto a la carta y le da un beso en la frente como despedida…
- Ro… no me dejes… - dice Gaara entre sueños dejando sorprendida a la joven- quédate… conmigo…
- No puedo…- le susurra con tristeza y acariciando su cabeza tiernamente-… quisiera que fuera así…
- ¿Por qué?- le dice durmiendo
- Porque sino… tu y yo… Dómino y Suna… estarán…- dice tratando de no llorar- …perdóname…- cierra los ojos. Estaba teniendo una pelea interna con ella misma, su corazón le rogaba a gritos que se quedara con el joven que se fuera con el a Suna, pero su mente le impedía realizar tal acción, ya que si los del consejo se enteraban que ella, una traidora como le habían dicho, estaba dentro de uno de los países vecinos y bajo la protección del Kazekage se podría formar una guerra y no podía permitir que por su culpa muriera gente inocente que no tenia nada que ver en el conflicto. Se levanto y lo miro por última vez recordando cada detalle de el y salio rumbo a la salida de la aldea donde seguramente la esperaban sus fieles alumnos.
Al bajar por las escaleras del castillo vio a su padre que la estaba esperando, al acercarse se dio cuenta que éste la miraba con algo de culpa en sus ojos
- Rosella, hija mía… yo…- dice Oritel con tristeza en sus palabras
- Adiós padre…- dice Rosella pasando a su lado sin ni siquiera mirarlo
- Antes que te vayas…- dice haciendo detener la marcha de la joven- quiero que recuerdes… nunca debes olvidar lo que eres… una princesa y que pase lo que pase siempre debes actuar como tal… - dice mirándola orgullosamente
- Hay veces…- lo encara-… que me hubiese gustado no haberme enterado nunca sobre mi pasado y a lo mejor… no hubiese perdido la vida de la única persona que me sonrió en este mundo… adiós…- dice con algo de odio en sus palabras, avanzando rápidamente a la salida del palacio.
Rosella camina por la aldea y a medida que avanzaba en su trayectoria miraba cada detalle del lugar en donde nació, observaba a cada habitante y niño que inocentemente le sonreían, como cuando volvió a Domino a enfrentar a las brujas, estaba en eso cuando...
- Su alteza…- la llama una señora cuando pasaba cerca de ella
- ¡Ah!… hola- dice Rosella algo desanimada
- Tome…- la señora le entrega un paquetito con algunos dulces
- Pero yo no…- dice la joven mirándola y devolviéndole el paquete
- Tranquila es suyo, además ha estado muy ocupada defendiendo la aldea- le sonríe- y veo que se dirige a otra misión ¿verdad?
- Emm… si…- miente sintiéndose culpable
- Lléveselo, le será útil para el camino- le pone el paquete en sus manos y se va
- Gracias…- le dice sonriendo tristemente mientras que la señora avanza, se sentía mal, sabía que no aguantaría mucho y lo peor aun es que sus amigos podían despertar haciéndole difícil la salida, así que camino rápidamente hacia la salida y al llegar ve a sus alumnos que la miraban con algo de tristeza desde la puerta- vamos…- les dice cortantemente haciendo que los niños avanzaran delante de ella con la cabeza baja
- Ro…- la llama una voz desde la puerta
- ¿Temari y… Sakura?- dice sorprendida al ver a las dos jóvenes- ¿Qué hacen aquí?, deberían estar en el castillo durmiendo
- Si… pero preferimos venir a despedirte- dice Temari
- Ya que quizás… no nos volvamos a ver nunca más…- dice Sakura agachando la cabeza
- Ven con nosotros a Suna- dice tomándole los hombros- así tu y…
- No puedo hacer eso…- Temari se calla- créeme… que en este minuto es lo que mas quiero… y lo saben ambas- suspira y las mira- gracias por estar ahí… por guardar el secreto y… sobretodo por ser mis amigas, aunque haya sido por muy poco tiempo- sonríe duramente
- Ro… nosotras también estamos agradecidas contigo y te apoyaremos en esta decisión- dice Sakura- guardaremos tu secreto… y lo más importante no te olvidaremos…
- Así que si un día nos necesitas, llámanos porque ahí estaremos-dice Temari sonriéndole
- Gracias- Rosella las abraza tratando de no llorar
- Sensei… ya es la hora…- dice Konan llamándola
- Debemos irnos, se nos acaba el tiempo- dice Yahiko serio
- Hai…- Rosella se da la vuelta y comienza a caminar, mira hacia atrás a las dos jóvenes que la miraban y a la entrada de su aldea por última vez, comenzando así el recorrido hacia la aldea de la cascada por los árboles
- Sensei… ¿sabes? que no hubiera sido tan malo irnos con ellos- dice Yahiko mirando la espalda de su sensei que iba mas adelante y muy callada- además…
- ¡Yahiko!- lo interrumpe Konan al ver el semblante de la joven
- Pero si yo solo…- le cae una gota en la frente- ¿lluvia? – mira el cielo y no ve nubes negras sino un hermoso cielo azulado, pero al mirar a su amiga y ver su cara se da cuenta de donde provenían aquellas gotas
- Sensei…- dice Konan mirando a la joven con pena
- Estamos contigo…- dice Yahiko sintiéndose mal-… siempre…
- Lo siento…- dice Rosella entre lágrimas sin detener su caminar-… de verdad lo siento- sus alumnos la escuchan sin poder hacer nada, solo observarla y acompañarla en su desdicha
En el castillo Gaara comenzó a despertarse lentamente, pero al no sentir nadie a su lado, abrió sus ojos rápidamente buscando algún indicio que le dijera donde se encontraba la chica de quien se había enamorado profundamente, miro por todos lados buscándola pero al enfocar su vista en la cama ve la cadena que ella le había regalado con una nota debajo de ella, así que la toma y comienza a leerla
Gaara
Ya no te veré mas, este es un adiós definitivo, por favor no me busques, olvídame…, vuelve a tu aldea y continua tu vida como antes que me conocieras. Entiende que es por el bien de ambos y que esto no es tu culpa sino mía, por dejarme llevar por algo que sabia muy bien que no podría continuar. Perdóname…
Hasta siempre
Rosella
PS: te amare por siempre…
Al terminar de leer la carta, un sin fin de emociones invaden al pelirrojo, dejándolo algo confundido, así que tomo la cadena y se la colgó en su muñeca, se levanta y se dirige a la ventana a mirar el cielo. Toma la carta y la vuelve a leer creyendo que era mentira, pero al darse cuenta que no es así, la aprieta con fuerza aguantando las lágrimas
- ¿Por qué Ro? ¿Por qué?...- dice volviendo a mirar el cielo con tristeza
"PD: a nadie le intriga quien es la persona que muere y que tanto le duele a Ro para odiar lo que es"
Háganme feliz con un clic XD
POR FISSSS!
