El techo del gran comedor, se tiño de un profundo negro…
¿que esta sucediendo Albus?- pregunto Minerva McGonagall. Una mujer de mediana edad, de cabello negro, recogido en un elegante moño, piel blanca, ojos negros escondidos detrás de unas gafas grandes y cuadradas.
No lo se Mini, pero me da la impresión que la señorita Evans tiene mucho que ver con este suceso – le dijo Albus entre divertido y sorprendido.
--o--
Ethel miro el cielo, igual que todos los alumnos del gran comedor. La hermosa noche negra y estrellada que se podía apreciar desde un principio en el techo del gran comedor, había cambiado drásticamente, para dar paso a una escalofriante noche de nubes negras y relámpagos brillantes que alumbraban el oscuro cielo.
¿nunca había ocurrido esto? – pregunto Ethel mirando a una impresionada Alice que miraba en techo entre impresionada y atraída por los brillantes rayos.
Claro que si – dijo la castaña volviéndose a mirar a Ethel, - pero nunca dentro del castillo…- se quedo pensativa un momento – siempre que estaba apunto de suceder Dumbledore se encarga de volver todo a la normalidad- dijo la chica para luego volver su vista hacia el impresionante espectáculo.
"¡Liliane vasta!" Hablo a rubia en la mente de la pelirroja.
"lo siento"
"que hace usted señorita Smith en la mente de la señorita Evans, salga aun la tengo que designar en su casa" hablo el sombrero seleccionador en la mente de Lily.
"quiero ir a Slytherin" anuncio la pelirroja dentro de su mente.
"olvídalo Lis, en cualquier otra casa menos Slytherin"
"tu no decidirás por mi Ethel, quiero ir a Slytherin"
si esa es su decisión señorita Evans… Slythe…..- hablo el sombrero seleccionador
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despierta – anuncio una voz muy tranquila en su oído.
Mmm...… déjame dormir – anuncio la pelirroja tapándose toda la cabeza con las blancas sabanas.
Tenemos que ir a clases- anuncio la voz de Sasha.
¡Ha!... ¿Dónde estoy? – pregunto Lily sentándose rápidamente en la cama y mirando a su alrededor. Era una amplia habitación con 4 camas adoceladas de blancas sabanas, las cortinas de corte imperial y de color negro con un suave bisillo blanco, al lado de cada cama una mesita de noche en la cual descansaba un jarrón con agua y un baso de cristal. Había 4 roperos a un lado de la habitación y cerca de una de las 3 ventanas una puerta de color marfil. Esa era la puerta del baño.
En tu nueva casa prima – dijo Natasha sentándose en la cama al lado de Lily.
Ustedes dos me van a escuchar par de...- Ethel salía del baño con un toalla en la cabeza y la otra enrollada en el cuerpo.
No crees que no estas en… ¿no estas presentable? – dijo Natasha mirando a su hermana, mientras la rubia escurriendo agua en el suelo.
No me cambies de tema Natasha Smith, tu entraste a Slytherin sin avisarme nada – de los ojos de Ethel salían chispas y su pálida piel tenia un suave color rosa. – y tu Liliane Evans casi entras a Slytherin… es que…¡haaa! porque me hacen esto, el abuelo nos dará otro castigo si siguen así – se quejo la rubia abriendo el ropero y sacando su uniforme.
¿No que a ti te gustabas los castigos?- hablo Sasha con burla.
No se trata de que me gusten o no, se trata… que el abuelo nos castigara con irnos de vuelta al castillo Abraxas, asíque si no es tanto pedir… no hagan cosas de las cuales las tres nos podamos arrepentir- dijo Ethel sacándose la toalla y dejando ver su ropa interior de color blanco.
¿en que casa quede al final? – pregunto Lily algo perdida.
¿No recuerdas nada?- pregunto Natasha levantándose de la cama de Lily.
No- respondió la pelirroja.
Ayer después de nuestra discusión – dijo la rubia tomando su varita- el sombrero seleccionador iba a decir Slytherin, cuando el abuelo se metió dentro de nuestra conversación por vía mental y te hizo entrar en razón Lis – sonrío la rubia.
Eso no puede ser…- dijo sin creérselo la pelirroja - ¿Por qué me desmaye? – pregunto la pelirroja empezando a enojarse.
Lis – hablo la calmada voz de Sasha.
El me hizo un conjuro ¿no es así? – pregunto levantándose de la cama la pelirroja.
Maldito viejo, maldito vampiro chupa sangre, me va a escuchar ese enviado del demonio – comenzó a maldecir a su bis abuelo la pelirroja tomando su uniforme y entrando al baño
Lis cálmate – hablo Sasha después de mirarse por algunos minutos con Ethel.
No me pidas que me calme…… me… manipulo- hablo la pelirroja llena de cólera, y saliendo del baño completamente vestida con el uniforme d su casa. Gryffindors
Esta muy entretenida de verdad la conversación chicas pero… me quede de juntar con Alice – se quiso escapar la rubia del (lío) en el que la había echo entrar su abuelo
Tu no te muevas de hay Ethel Antonella Smith Abraxas o te mato- dijo la pelirroja, su abuelo no podía entrar a su mente sin su autorización, por eso ocupo el puente que había entre Ethel y ella. Y Ethel lo había dejado
Lo siento Lis pero tengo cosas que hacer-anuncio la rubia tomando su varita. Y su bolsón de color celeste, cerró la puerta y corrió escalera abajo.
¡Ethel!... ¡ETHEL!... – grito la pelirroja.
Ya se fue – dijo la pelinegra volteándose a la ventana. – y yo también me tengo que ir-
-¿No piensas bajar a tomar desayuno conmigo?-pregunto indignada la pelirroja tomando su bolso café y mirando con una ceja alzada a su prima.
- lo siento pelirroja pero estamos en distintas casas- anuncio la pelinegra desapareciendo en una densa nube amarilla.
- genial ahora tendré que bajar sola… y donde demonios se ha metido Alice- dijo la pelirroja cerrando la puerta detrás de si.
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"corre si quieres vivir Ethel Smith, corre…corre" se decía Ethel mientras corría por los pasillos del castillo.
auch – dijo la chica tropezando con dos personas.
Pero tu eres tonta – dijo la chica arreglándose la entallada tunica del colegio.
Tendrías que fijarte por donde caminas, cualquiera diría que estas ciega- dijo el chico sin fijarse a quien le hablaba pues se ordenaba su negra azulada cabellera.
Y ustedes – dijo Ethel levantándose del suelo. Miro a las dos personas y fijo su vista el los ojos del chico, ignorando por completo a la chica, que le estaba llamando la atención. Era un chico guapo de 1,70 de estatura, cabello negro azulado, peinado perfectamente, moreno, labios carnosos, cuerpo fornido y unos penetrantes ojos grises.
Deberían hacer lo que sea que estaban haciendo… en cualquier otra parte – dijo la chica de ojos violeta-azules.
¿Acaso te gustaría hacer lo que estábamos haciendo?-pregunto el chico de ojos grises en tono extremadamente sexy.
No tengo tiempo para perderlo, y menos con alguien como tu – dijo la chica burlonamente. – con o sin tu permiso, Tengo que ir a tomar desayuno – dijo la chica emprendiendo el camino hacia el gran comedor. Mientras el chico asimilaba las palabras dichas por aquella chica de ojos raros.
Tienes labial hay – dijo Ethel pasándose sus dedos por sus propios labios, para luego desaparecer por uno de los pasillos.
¿Y en que estábamos? – pregunto seductoramente la chica con la cual había estado besándose.
Lo siento Nia pero muero de hambre, nos vemos en el descanso – dijo el chico caminando tranquilamente, y con las manos en los bolsillos hacia el gran comedor.
--o--
¿si fuera un comedor donde estaría?- se pregunto Sasha después de salir de su sala común.
¿Porque cuando necesito a Ethel no aparece?... nadie me ve – se dijo escondiéndose detrás de una estatua. – bueno la ocasión lo amerita y prometo no volver a hacerlo – dijo la chica antes de que una densa nube amarilla la cubriera.
¡genial!- dijo la chica pelinegra… se encontraba enfrente de las grandes puertas del castillo.
¿Estas perdida?- pregunto un chico de cabellos azabaches
Heeee- la chica se volteo y miro a los dos chicos. Eran mucho más altos que ella. El que había formulado la pregunta era alto de cuerpo fornido, cabellos azabaches desordenados, de piel trigueña ojos almendrados de un lindo color avellana. Era muy guapo. Pero quien había llamado mucho mas su atención, fue el que la miraba fijamente, era un chico más alto que el primero, delgado y de apariencia enfermiza, su cabello de color castaño claro combinaban perfectamente con sus ojos de color miel y plata. El tener una apariencia enfermiza lo hacia ver indefenso, pero a la vez misterioso.
Estaba buscando el… comedor y llegue… aquí – dijo la chica con la voz tranquila mirando al par de chicos que no le quitaban la vista de encima.
¿Cómo puede ser posible que una Slytherin este perdida? –pregunto educadamente Remus.
Puede ser… si esta Slytherin nunca ha estado en este colegio – respondió de una forma muy educada y fría Sasha, se dio media vuelta y entro por las grandes puertas del castillo.
-¿Por qué lo preguntaste Remus? – pregunto James caminando con escoba en mano hacia el gran comedor.
no me gustan los Slytherin y lo sabes… pero ella no me puede no gustar- respondió dudoso Remus.
¿ha?- pregunto James mirando a su amigo con una clara muestra de no estar entendiendo nada.
No lo entenderías- dijo simplemente Remus acercándose a las puertas del gran comedor.
no soy Sirius – dijo James sonriendo traviesamente.
Claro que no… - dijo una voz detrás de los dos chicos. – yo soy mas guapo y no estoy bañado en sudor y polvo- dijo el chico que tiempo atrás se había topado con aquella chica rubia.
Huy si que estoy sucio – dijo el chico de lindos ojos avellana, mirando su uniforme. Se estaba mirando su desprolijo estado cuando una chica pasó a su lado.
Su aroma. Hizo con sus sentidos lo que quiso, desde sentirse extasiado hasta sentirse la persona mas disminuida del mundo.
Miro a sus amigos estos lo miraban fijamente. – era ella ¿no es así?- dijo el chico pálido por la adrenalina que le recorría todo el cuerpo.
