-¡Él no sabía nada de esto! ¡Ya se lo dije!
-Señora Malfoy, comprendo que quiera ayudar a su esposo, pero la obstrucción de la verdad también es un crimen.
-No estoy obstruyendo nada- golpeó con la mano la mesa metálica de la sala de interrogación dónde la tenía- esa mujer, Black, vino a mi casa haciendo un montón de acusaciones y yo jamás la había visto en mi vida, ella dijo que la estaban suplantando, esa era la primera vez que escuchaba todo eso.
-¿Y usted decidió ignorarlo?- el Auror levantó una ceja incrédulo.
-¡Por supuesto que no…!- Astoria tomó aire sintiéndose frustrada y se cubrió mejor el camisón con la bata que no había tenido tiempo de cambiarse, había estado al menos 12 horas en esa helada mazmorra, justo después de que se llevarán a su esposo había corrido a buscar a Nott, y luego estuvo casi tres horas esperando a que la dejarán hablar con los Autores, no lo permitieron hasta que uno de ellos la consideró posible informadora y decidió interrogarla. Se sentía agotada y comenzaba a desesperarse, Theodore ya debería estar allí de nuevo, no entendía qué lo entretenía tanto, ella no quería dejar a Draco una hora más encerrado. Respiró hondo antes de contestarle- no creí en ningún momento que mi marido fuese un secuestrador. No podía saber si la suplantación de identidad era real, ella no trajo ninguna prueba.
-Usted tampoco trajo pruebas que defiendan a su marido.
Astoria ahogó un gemido, el corazón le latía deprisa en el pecho.
-El abogado estará en cualquier momento aquí. Él tiene todos los movimientos de mi esposo de los últimos años, Draco era tan sólo un estudiante de medimagia cuando la conoció, él no es capaz de secuestrar a un niño. Ni a nadie.
-Draco Malfoy es un ex-mortífago, señorita Greengrass, eso no lo ubica en el mejor de los lugares.
Astoria estuvo a punto de protestar y corregirle su apellido de soltera, pero otro Auror entró al lugar interrumpiéndolos.
-Ya tienen a la mujer y rescataron al niño, tuvimos que paralizarla, ella estaba luchando contra los Aurores acusándolos de quererse robar a su hijo.
El Auror con el que ella estaba hablando se levantó de la silla y tomó camino siguiendo al más joven, Astoria también los siguió.
-Ella estaba paranoica- continuó informando- incluso comenzó a llorar cuando se dio cuenta de que nos llevábamos al niño, suplicándonos que se lo devolviéramos y que no lo lastimáramos, el niño naturalmente se asustó y también pataleó intentando devolverse a los brazos de la mujer, lo llevaron al refugio donde están los padres, lo reconocieron y la poción reveladora lo identificó como su hijo, de no ser por eso creería que tenemos la persona equivocada.
Astoria no pudo continuar escuchando la conversación porque no tenía permitido seguir a las siguientes mazmorras dónde tenían a la mujer. Sentía el corazón reducido a un puñado de agujas, el niño sí había sido secuestrado y su marido ahora era visto como el principal cómplice.
-Greengrass- la mujer dio la vuelta encontrándose con Theodore Nott en el frío pasillo, no notó la necesidad de calor humano hasta que el hombre la vio y se compadeció de ella abrazándola, Astoria sollozó angustiada en su pecho dejando caer las lágrimas que había retenido en la sala de interrogatorio.
-Todo va a salir bien- murmuró frotando sus brazos helados- tengo que hablar con el jefe de Aurores, voy a sacar a Malfoy de aquí, te lo juro.
Ella asintió tragando saliva en un intento de apaciguar el nudo en su garganta.
Estuvo sentada por quince minutos frente a la sala donde la habían interrogado, esperando cualquier cosa, una noticia buena, cuando vio a Daphne girar por un pasillo y correr hacia ella.
-Astoria- jadeó sin aliento- por amor a Merlín ¿Piensas quedarte aquí hasta que lo liberen? Tienes que ir a descansar un poco, maldición, estás en paños menores- la mujer sacó de un bolso un vestido, sandalias y una bolsa de maquillaje- al menos cámbiate, pareces una loca.
Astoria estuvo a punto de echarse a llorar de nuevo, sabía que su aspecto debía ser terrible y realmente se alegraba de que su hermana hubiese pensado en ello, la dejó que limpiara y empolvara su rostro, pero cambiar su ropa significaba marcharse a un baño en las primeras plantas y ella no iba a irse de allí, Benjamín, su cuñado, apareció con una caja de donas y café con crema, Astoria devoró un par de ellas y se tomó todo el vaso. Cuando Theodore entró de nuevo en su rango de visión éste venía acompañado de los dos Aurores que habían estado más temprano con ella, él traía un gran portafolios y le indicó que se acercara, ella no dudó en seguirlos hasta la misma sala.
-Buenas noches- inclinó su cabeza con educación cuando estuvieron dentro y Astoria sintió una punzada de alivio en el vientre al verlo. El moreno puso el portafolios en la mesa y lo abrió sacando gruesos archivos repletos de pergaminos antes de rodear los hombros de la mujer para confortarla.
-He hablado con mi cliente y he investigado lo suficiente. La situación es bastante clara, mi cliente actuó de buena fe y fue embaucado por Tamara Williams. Americana, veintisiete años, la misma edad de la señorita Black, fueron compañeras en la escuela de leyes. Tamara fue diagnosticada con trastorno de personalidad en su niñez y fue medicada desde entonces, dejó de tomar sus pociones en su segundo año de leyes, cuando conoció a Lyra. Su amistad se convirtió muy rápido en una obsesión cuando descubrió el pasado oscuro de Lyra, fue cuando dejó de medicarse y su trastorno empeoró llevándola a transformar su rostro hasta dejarlo lo más parecido a la señorita Lestrange Black.
Theo sacó expedientes médicos de muggles y de medimagos que habían visto a la mujer.
-¿Qué pasa con el niño? Malfoy y Williams aseguran que el hijo es de ella.
-Lo hizo bastante creíble, porque incluso ella lo creía. Hubo una tercera persona involucrada, alguien que tomó ventaja de la chica enferma-Theodore sacó fotografías mágicas y muggles- los americanos tienen ojos en cada esquina. Tamara se involucró con un hombre con antecedentes de extorsión y estafa. Draco tuvo pérdidas en su fortuna familiar tras conocer a Lyra y no lo notó hasta unos meses justo después de contraer matrimonio con Astoria Greengrass cuando chequeaba sus cuentas para comprar una casa en Escocia- arrojó unos pergaminos sellados en Gringotts que demostraban su autenticidad con encantamientos en las hojas y señalaban los galeones retirados- hizo la debida denuncia y el caso sigue abierto en el banco. Éste hombre- señaló una fotografía mágica de un sujeto vestido de una sudadera gris y un sombrero de invierno caminando en una calle- sabía quién era Lyra Black, su relación con los Malfoy, y también sabía quién era Tamara Williams, le resultó fácil terminar de convencerla que la primera era su verdadera identidad, diría que la idea principal era sólo utilizarla para robarle a Malfoy, pero las cosas se salen de control cuando se utiliza a una persona inestable- tiró una fotografía, ésta vez muggle, de Tamara con el vientre lo suficientemente hinchado como para que la blusa dejara algo de piel al descubierto- ella se enamoró de él y no tomaron precauciones. Evidentemente, él no pretendía tener un hijo, menos con la mujer que sólo veía como una herramienta para la estafa, así que buscó la manera de deshacerse de ella y Tamara se vio sola y embarazada en la calle, había escapado de su casa para seguirle, porque Draco no vivía en la misma ciudad. Eventualmente algo malo sucedió. Tamara creía que su nombre real era Lyra Black, pensaba que Draco Malfoy era su familiar y que podría ayudarla, sabía también dónde vivía y su horario. Ella se refugió en un centro comercial una noche a unas calles de las residencias de magos, esperando a que él regresara del Instituto de medimagia, se quedó dormida tras una columna de un subterráneo donde los muggles guardan sus carrozas, los autos, al despertarse para ir en busca de Malfoy una de las carrozas la golpeó en el estómago y la lanzó un par de metros, perdió el bebé. Los muggles la llevaron a un hospital, según sus reportes ella estaba… realmente descontrolada cuando despertó- Theodore dejó en la mesa un pergamino más corto y blanco que los demás con letra uniforme y una tinta distinta, Astoria supuso que esos eran los informes del hospital muggle- no aceptó que el bebé había muerto, sino que le dijo a una paciente con la que compartía habitación que estaba segura de que estaban intentando quitárselo. Cuando la dejaron sola tras darle de alta, ella registró toda la habitación hasta encontrar su ropa y la varita entre ésta, caminó por todo el hospital y encontró la salida, dio su nombre aparentemente tranquila y se marchó, pero utilizó un encantamiento desilusionador sobre ella para entrar de nuevo y recorrió la clínica hasta la sección de neonatos. Un alohomora es suficiente para abrir cualquier puerta muggle sin ser detectada y esperó a que no hubiese ninguna enfermera a su alrededor para sacar al niño que para su mala suerte, era el único barón y ella estaba convencida de haber engendrado un chico. Después de ello llegó a la residencia de Malfoy, le dijo quién era (quién creía que era)- aclaró con sarcasmo- le dijo que alguien estaba intentando robarle a su hijo, que no tenía dónde quedarse y que él era su única esperanza.
»De acuerdo con Draco Malfoy, ella estaba extremadamente delgada y las heridas en su vientre se habían abierto, él pensó que las heridas se debían a una intervención quirúrgica muggle llamada cesárea, donde se extrae el bebé de la madre al abrirle el vientre, en lugar del parto común, así lo afirmó ella también. Tamara estuvo afiebrada durante varios días y estuvo cerca de morir, así que él cuidó del niño durante ese tiempo, mi cliente conocía un rumor a cerca de una hija escondida de Bellatrix Lestrange, y Tamara es demasiado parecida físicamente, además traía consigo una reliquia familiar que sólo portaban las tres hermana Black, la había visto en una foto de su madre y el modelo similar de Narcisa Malfoy, muy probablemente robado de la Black original-Theo mostró la foto mágica de las tres brujas en su adolescencia portando un collar plateado, Narcisa llevaba una flor, mientras que Bellatrix y Andrómeda portaban cada una su constelación, Theodore mostró también una foto de Tamara y el niño con el mismo collar que su presunta madre.
»Un par de meses después, Martin McCain, el estafador, la vio en el porche de Malfoy con el bebé y ató cabos muy rápido, él había oído las noticias a cerca del secuestro de un niño en manos de nadie, porque no habían quedado registros, tampoco tenían sospechosos porque a Tamara le habían dado de alta unas horas atrás y se había registrado su salida, era el padre real del hijo que esperaba Tamara, así que sabia que no había manera de que hubiese nacido, al menos no con vida. McCain es mago y sabe lo que los muggles pudieron haber pasado por alto. Según mi cliente, él vio a un hombre hablar con ella un día mientras tomaba sol en el jardín, a partir de allí tuvo un cambio en su comportamiento, dice que estaba más alegre, también dijo que el padre de su hijo comenzaba a mostrar preocupación por ellos. Unos días después ella se marchó pero no perdieron el contacto.
»Algunos meses después Narcisa Malfoy enfermó, así que en cuanto terminó sus especialización, Malfoy regresó a Inglaterra, y poco después contrajo matrimonio con Astoria Greengrass. Paralelamente se registró la salida de Stephen Hang de Canadá, identidad bajo la cuál Martin McCain viajó a Reino Unido y sacó una cuantiosa suma de dinero de la cámara de los Malfoy- Theodore expuso las fotografías del hombre que viajó junto con los registros horarios de los trasladores que había usado- el verdadero Hang se encontraba trabajando y con su familia, eran vecinos, así que fue fácil robar algunos cabellos para una poción multijugos, pero aquí está la prueba que indica que Stephen Hang estuvo en su trabajo ese día, Hang es vigilante de seguridad de un edificio y marcó su llegada al puesto una hora después de la partida del otro Hang a Reino Unido.
Astoria miró a Theodore admirada, Theodore había llegado hasta el fondo del asunto en tan poco tiempo que no parecía creíble. Él era más que eficiente, también sabía que él mantenía archivado cada movimiento relevante de sus clientes, pero su eficiencia había sido impresionante, aunque ella no pasó por alto las bolsas oscuras bajo sus ojos y su elegante porte parecía cansado.
-Estoy bastante seguro de que el hombre utilizó la correspondencia de Draco Malfoy para falsificar su firma, cuando él regresó a Inglaterra siguió en contacto con Lyra y se escribían varias veces por semana, Malfoy le enviaba dinero cada mes, o cada quince días para su cuidado. Tamara Williams no sabe… no es consciente del crimen que cometió, ella no imagina que ese hijo no es suyo y su mente está muy dañada para sospechar de Martín después de que él le ayudó a construir una vida distinta en su cabeza. Tras la estafa él se quedó sólo un tiempo más con ella y luego se marchó, así que Malfoy regresó a Norte América y la trajo con él pensando que era lo mejor para todos. Sé que el niño fue entregado en óptimas condiciones de salud, fue traumático porque no quería separarse de Williams. Mi cliente Draco Malfoy es inocente y estas son todas las pruebas se necesitan para confirmarlo, la señorita Williams está claramente discapacitada mentalmente.
El alivio entró como un flujo de aire en su cuerpo, se alejó lentamente hasta salir de lugar, ahora que estaban distraídos quizá podría verlo, no le habían permitido hablar con él y la angustia estaba acabando con ella.
Conocer la historia completa era reconfortante, en los momentos en que se encontraba más sola y desesperada había pensado que tal vez él sí sabía algo, pero se había reprendido a sí misma, su esposo no era capaz de tal cosa y se alegraba finalmente de tener un argumento certero.
Observó a un juez del Wizengamont tomar las pruebas y analizarlas mientras seguían discutiendo de detalles del crimen. Astoria se marchó esperando pasar desapercibida y una vez fuera tomó camino a las mazmorras más alejadas y profundas, donde supuso que tendrían a los presuntos criminales esperando su juzgado. Ella caminó hacia el lugar donde un par de dementores acababan de dejar, el frío le heló la piel.
Uno a uno vio las cámaras donde mantenían a los sospechosos, un vidrio encantado los separaba del pasillo por el que ella transitaba, así que no podían verla.
Finalmente lo encontró en una de ésas, él tenía en su rostro la expresión más demoledora que ella había visto. Su cara parecía una piedra fría por la seriedad que aparentaba, pero tenía la mandíbula tensa, el ceño fruncido y los ojos enrojecidos mientras miraba una pequeña ventana que dejaba ver la oscura madrugada. Ella sabía que él estaba decepcionado y herido, Theodore había hablado con él primero y no creía que hubiesen vuelto a tener contacto desde que lo habían arrestado, así que no sabía nada a cerca de Lyra. Draco debía sentirse traicionado, culpable y furioso.
-Aún no tenemos órdenes para lliberarlo.
-Entonces, consígala. Si mi cliente no es liberado en una hora me encargaré de poner una demanda contra el Wizengamont, no tenían pruebas suficientes para ponerlo bajo arresto, menos sin haber testificado formalmente antes.
Astoria se giró hacia el grupo que se acercaba, Theodore venía acompañado de dos guardias y dos agentes del equipo de investigación, los últimos se miraron entre sí con disgusto, uno de ellos, de aspecto severo y cabello entrecano le indico al más joven, muy seguramente con un título reciente de auror, a que fuera en búsqueda del jefe del departamento por la orden. Theodore la miró y le sonrió con calidez y misericordia.
-¿Cómo es que tú… supiste todo tan rápido?
-No empecé toda la investigación cuando me lo pediste. Malfoy había sido notificado de un intento de falsificación de un pergamino para sacar dinero de su cámara, a raíz de ello supimos del desfalco en su cuenta, y la conexión con una falsa identidad norteamericana. Ya había descubierto varias cosas, Támara era la pieza restante para que todo encajara. Hace poco supe que el mismo hombre del que sospechaba por la estafa en Gringotts, era sospechoso del secuestro de un niño,sin embargo había sido liberado cuando se descubrió que ya no vivía con la mujer a la que habían visto con el niño y que esta se había marchado con ayuda de alguien más del país. Cuando me llamaste por esto fue cuestión de lógica e intuición, ya sabía a quién investigar.
Astoria suspiró con alivio.
-Gracias a Merlín que eres su abogado.
Theodore miró a Malfoy a través de los vidrios encantados y Draco giró su rostro a ellos, como si supiese que estaban ahí, la mujer dio un respingo al ver su expresión desolada.
-Supongo que quieres verlo.
-¿Puedo?- le preguntó ella con el corazón desbocado, la piel se le erizó de pensarlo, Nott suspiró.
-En cuanto lo liberen. Ahora mismo no tiene permiso de hablar con nadie más que su abogado. No tiene sentido que te quedes aquí, Blaise y Daphne están en la salón de audiencias esperando por ti, ve allá y come algo, siéntate o duerme, esto no tardará mucho más, te lo prometo- el hombre le dio un apretón antes de girarse y Astoria gimió frotándose los brazos, sentía una presión insoportable en el pecho, vio con impotencia al moreno entrar en la mazmorra, los guardias y el auror se quedaron fuera custodiando la celda. Vio a través del vidrio como Draco se giró hacia él, su rostro endureciéndose para no delatar ninguna emoción y ella se quedó congelada sin poder moverse. Ambos hombres se miraron durante varios segundos antes de que Theo tomara asiento sobre una silla de metal frente a una pequeña mesa.
-Tenía razón- Theodore dejó caer su maleta en la mesa también de metal.
-¿Intentaba cobrar una recompensa por rescatar el niño y culparme a mí?
-No a cerca de eso- Theodore rió- eso sí habría sido problemáticos.
Astoria escuchó a Theodore explicarle todo a cerca de la enfermedad mental mujer y su conexión con el estafador profesional, Lyra Lestrange y el niño. Para cuando terminó Malfoy tenía la cabeza apoyada en la pared y los ojos cerrados.
-Qué total mierda.
Nott hizo un sonido nasal de afirmación subiendo las piernas a la mesa, Draco levantó la cabeza para mirarlo, Astoria sintió su corazón encontrarse al ver las ojeras bajo sus ojos irritados.
-¿Cómo está ella?
-Bueno, aparte de completamente confundida y sedada…
-Hablo de Astoria, Nott.
-Oh- el moreno suspiró con una sonrisa- está bien, ella fue la que me llamó, de no ser por ella no habría logrado recopilar toda la información tan rápido.
Draco negó con la cabeza mirando la mesa y pensando en su mujer una y otra vez.
-Estoy jodido.
-Draco saldrás de aquí hoy, te lo aseguro.
-No hablo de esto… específicamente. Desde que me casé con Astoria no he hecho más que cagarla una vez tras otra.
-Bueno, de eso va el matrimonio, la cagas pero luego intentas compensarlo.
-Theodore, ella me ama.
Astoria perdió el aliento y sus manos se fueron a su boca para amortiguar su gemido de sorpresa, el corazón le saltó en Pinocho y tuvo que apoyarse en la pared para no caer al piso, sentía que la sangre le había abandonado el rostro. El moreno sonrió.
-¿Y por qué lo dices como si fuera algo malo?-rió.
-Porque ella me amaba desde antes de casarnos, Nott. Ella estaba enamorada de una imagen de mí que no era la real, a penas nos conocíamos antes de casarnos, no hay manera en que ella estuviera enamorado de mí siendo un bastardo mortífago, y no he hecho más que quebrarla una y otra vez desde que nos casamos.
Astoria suspiró pegando la frente a la fría pared, el tenía un punto, ella había estado muy enamorada de la imagen del chico malo y guapo y mayor que ella, pero las cosas no fueron como ella imaginó, sin embargo, había sido feliz la mayor parte del tiempo, sin contar las últimas semanas.
-No soy un experto en el romance, pero has estado casado por ¿Cuánto? ¿Un año y medio? ¿Dos? Y estaba ahí arriba, defendiéndote en el interrogatorio, lo que sea que haya descubierto de ti en este tiempo no parece haberla acobardado.
Eso no era del todo cierto, pensó Astoria tratando saliva. Ella había querido huir varias veces, amarlo y no saber si era correspondida ni siquiera en una mínima parte era un dolor punzante y latente la mayoría del tiempo, pero era tan fácil para ella dejarse envolver en una fantasía cuando él la tocaba, la besaba, era muy fácil perder la cabeza solamente con escuchar su voz grave hablarle, pero en la soledad la tristeza había logrado derribarla varias veces.
-¿Está aquí?- preguntó el rubio.
-Debe estar arriba con su hermana y Zabini.
-¿Con su hermana y Zabini? ¿El jodido de Blaise Zabini?
-El mismo.
-Joder- masculló frotándose el tabique de la nariz antes de mirarlo de nuevo- ¿Qué demonios está haciendo ella acá? Debería estar descansando, ella… está…
-Estará bien, hombre.
Él empujó las palmas de sus manos en sus ojos frotándolos mientras gruñía por lo bajo.
-Esto es una mierda, Theodoro, ella debería estar en casa, debería estar disfrutando, no en está porquería de mazmorras, tratando de solucionar esta mierda. Es una completa mierda, Nott, es la única vez que he hecho algo… genuinamente honesto y noble, y resultó en el maldito secuestro de un bebé, ¿Qué tan jodida y retorcida puede ser mi vida?-bufó- esto no es lo que yo quería para ella, para nosotros…
-¿Y qué es lo que querías, Malfoy? ¿Tienes alguna idea? Porque siempre me pregunté si estabas tomando la decisión correcta cuando te casaste tan de repente, y debo admitir que me sorprende lo bien que ha resultado a pesar de todo.
-Estaba obsesionado con ella en Hogwarts, Theodore. Cosa que no era tan rara, por algún extraño motivo ella siempre tenía más chicos alrededor de los que parecía querer, lo que todavía me encabrona. Nunca me esforcé por conocerla realmente porque sabía que a final de cuentas ella era para mí, pero nunca dejé de pensar en lo bueno que iba a ser finalmente tenerla. Y ha sido mejor de lo que creía. Un millón de veces mejor. Yo no habría dado por mí mismo con alguien como ella, ella es muchísimo mejor persona que yo, que nadie que conozca, de hecho.
-Es cierto, no lo voy a negar, eso es evidente. Pero si ella aún te ama, y si tú la amas, no entiendo porqué estás mortificándote con todo esto.
Astoria y Draco se quedaron paralizados en su lugar, ella sintió los ojos humedecerse y escuchó unos pasos acercándose en el pasillo, una mirada de reojo le indicó que eran los aurores que iban a sacar a Draco de la celda y por un momento ella quiso detenerlos necesitaba oírlo responder.
-¿Qué te hace creer que yo la amo?
Preguntó el rubio tras unos segundos y ella casi sintió que el cuerpo no se le sostenía.
-No creo que haga falta explicar las razones por las cuales lo creo, tú nunca habías estado así por ninguna mujer…
ón se vio interrumpida por dos hombres con túnicas del Ministerio que abrieron la celda de interrogación.
-Señorita ésta área tiene las visitas restringidas.
Astoria se giró a mirar al sujeto que la sostenía del brazo mientras los otros entraban en el recinto.
-Yo… ah… soy la esposa de Draco Malfoy, solamente quería asegurarme…
-Astoria.
Ella giró su cabeza tan rápido hacia la voz que la llamaba que sintió su cuello tronar, Draco la miraba sorprendido y abrumado.
-Tiene que retirarse de aquí- continuó el funcionario intentándolo despegar de donde ella se encontraba paralizada, mirando los profundos ojos grises de su esposo, deseando correr hacia él y abofetearlo al mismo tiempo.
-Está bien, Mortis, la señora se puede quedar, de todas maneras ella y su esposo pueden irse libremente ahora.
El auror dejó ir su brazo a regañadientes y ella pudo girarse completamente para mirar a Draco, sorprendiéndose al encontrarlo a tan sólo un paso de ella. Astoria no tuvo tiempo de parpadear cuando él estaba sujetándola de la cintura y su boca había descendido hasta el hueco entre su mandíbula y su oreja, la piel se le erizo al sentir la calidez de su aliento contra su piel helada por el frío de la mazmorra.
-¿Qué estás haciendo aquí abajo?- susurró rozándole la mejilla con su nariz antes de mirarla de frente.
Astoria no podía contestar, el peso que había sentido las últimas horas se levantó dejándola agotada y mareada, un nudo cerraba su garganta al verlo de cerca, Draco lucía como si hubiese atravesado un infierno de dolor, las lágrimas le empataron los ojos imaginando lo que había sentido al saber la verdad, su postura se había mantenido rígida pero sus ojos estaban hundidos en un abismo.
-¿Cariño estás bien?
Astoria no se había dado cuenta que estaba apoyando todo su peso en él, las rodillas se le habían doblado por el cansancio y él había tenido que afianzar su agarre para no dejarla caer. Asintió alejándose un poco para mirarlo, el frescor en sus mejillas le hizo notar las lágrimas que había derramado, se las seco rápidamente antes de cubrirse un poco del frío.
-Astoria, no deberías… estás en camisón por amor a Merlín- el rubio se quitó el abrigo de lana que ella le había logrado hacer llegar el día anterior al saber que lo tenían en las mazmorras, la cubrió con él antes de tomarla de nuevo acariciandole el rostro- lo siento- susurró de tal manera que sólo ella lo pudiera escuchar.
-No ha sido tu culpa- negó ella con la cabeza y nuevas lágrimas reemplazaron el rastro de las anteriores.
-He sido un esposo de mierda- la ignoró- por eso lo siento. Quiero hacerte feliz, Astoria, más que nada, esto no va a suceder nunca más, te lo prometo.
-Draco, todo esto no fue tu culpa- insistió pero él, para su sorpresa, rió por lo bajo.
-Por supuesto que fue mi culpa. Soy la persona más desconfiada del mundo mágico, y no pude ver el engaño bajo mis narices. Creí ciegamente en alguien que no conocía, me comporté como un completo estúpido detrás de una idea de tener una familia. Lo único bueno de todo esto, es que por eso quise regresar y casarme de una vez por todas contigo, pero incluso esto lo he hecho mal.
Ella no entendía a qué se refería exactamente, si era por haberle ocultado a Lyra y al niño, si se refería a que casi perdían el niño, o quizá los eventos recientes, aún así ella no podía ver la culpa en sus acciones.
-Tú no tenías manera de saber que todo esto iba a ocurrir…
Ella no pudo seguir hablando porque entonces tenía los labios de él sobre los suyos besándole suavemente mientras sus manos se deslizaba por debajo del abrigo y rozaban su ombligo y avanzaban por su cintura, la lengua le recorrió el labio inferior antes de deslizarse busca de la otra, ella gimió por lo bajo con la piel erizada y el cuerpo tembloroso, el cortó el beso con una sonrisa.
-Vamos, te llevaré a casa, necesitas dormir.
Ella no se quejó, ambos fueron guiados hacia el piso superior donde él tuvo que firmar pergaminos y recoger su varita, ella ya no tenía cerebro para seguir lo que hacía, en su cabeza sólo existía el alivio de tenerlo en libertad y el agotamiento de horas sin sueño.
-¡Hey! ¡Astoria!
La voz de su hermana la llamó y cuando pudo localizarla esta se acercaba desde una sala amueblada junto a Blaise Zabini, ambos parecían desconcertados.
-¿Qué sucedió? ¿A dónde vas?
-Ahh- se secó los restos de lágrimas y sonrió para tranquilizar a su hermana, Daphne tenía una expresión en el rostro como si quisiera asesinar a su marido- todo está bien por ahora, íbamos a casa.
-Bien, podemos irnos entonces- la chica le tomó de la mano tirando un poco de ella.
-Daphne, ella viene conmigo- la voz ronca de Draco se escuchó calmada pero amenazante, Astoria vio en sus ojos un brillo iracundo en el momento en que Blaise entró en la disputa.
-Ya has hecho suficiente por ella, Malfoy, lo mejor es que venga con su hermana, ya después podrá solucionarse lo demás- hizo un gesto insinuando que era él lo que había que solucionarse, su matrimonio.
-¿Solucionarse qué, Blaise? ó con un arrastrar de palabras que le erizó el vello de la nuca de expectativa y excitación- mi esposa y yo estamos muy, muy cansados y queremos irnos, así que te sugiero que te mantengas por fuera de esto.
-Astoria, ha sido suficiente, tú no tienes que seguir con él…
-Blaise- lo interrumpió la mujer con los labios tembloroso y el corazón dolido por su amigo- yo quiero estar con él, tú sabes eso, Draco y yo tenemos una familia ahora y no hay manera que no quiera que esto suceda…
-¿Una familia? ¿Te refieres a…?- la cara de Blaise se distorsionó con furia al fijarse en la mano que Astoria tenía sobre su estómago- maldito infeliz, esto era lo que querías desde el principio… ¡Hijo de puta!-gruñó entre dientes frotándose el rostro con las manos, Astoria se sorprendió al escucharlo- pensé que habías desistido, desgraciado, pensé que habías recuperado la cordura y pensado en ella, pero te sobrestimé.
-Sabes, esto es algo que no te concierne, Zabini-Astoria pudo jurar que a él le divertía su ira y eso la hizo rodar los ojos con exasperación.
-No estoy segura de qué demonios sucede entre los dos, pero tengo los pies hinchados y estoy a punto de desmayarme, así que si eres tan amable de llevarnos a casa, Draco.
-Ya escucharon a la señora, si me permiten…
-Pero, Astoria- gimió Daphne con reproche.
-Creí que tú me entendías, Daph.
-Y te entiendo, pero él te ocultó cosas, te mintió…
-Técnicamente no me mintió, Daphne, y las cosas no fueron lo que pensábamos.
La rubia suspiró mirando a su hermana antes de darle un beso en la mejilla.
-Sólo espero que sepas que si en algún momento quieres huir, voy a estar aquí, y soy muy buena con encantamientos protectores.
-Lo sé- sonrió antes de tomar de nuevo el brazo de su esposo y dirigirse a las chimeneas.
Para cuando llegaron a casa él se encargó de preparar un baño caliente y los sumergió a ambos durante un largo rato en el que ella se recostó en su pecho, sus ojos cerrados sintiendo las manos de él acariciarte los hombros, bajar por sus senos y posarse en su vientre, Astoria se sorprendió al principio ante el movimiento inesperado, pero por primera vez no le preocupó esconder un poco su panza, su vientre valía más que cualquier poco de grasa del que pudiera avergonzarse, bajo él estaba el hijo de ambos.
Sus pensamientos se devolvieron a lo que había escuchado en las mazmorras y el corazón se le aceleró de nuevo con angustia.
-¿Cómo supiste?- susurró con la voz tan delgada que le sorprendió que no se quebrara.
-¿Cómo supe qué?- preguntó extrañado acomodándose un poco para que ella recostara la cabeza en su hombro mirando hacia él, Astoria se mordió el labio con los nervios carcomiéndole las entrañas.
-Qué te… que estaba… enamorada de ti… desde antes.
Él se quedó sin palabras mirándola por largo rato antes de comenzar a acariciar sus brazos de nuevo.
-¿Era tan obvio?- las mejillas se le sonrojaron con vergüenza y llevó una mano a su boca, Draco sonrió divertido.
-Lo era, pero yo no lo supe por eso. Tu hermana me dijo un par de cosas cuando te fuiste a su casa, creo que pensaba que nuestro matrimonio se había acabado, después de que ella lo dijera pareció tan obvio que sentí mi inteligencia insultada por no haberme dado cuenta antes.
Astoria giró de nuevo su rostro hacia el frente sin poder sostenerle la mirada.
-Estabas escuchando todo desde afuera de la mazmorra- concluyó el rubio y su cuerpo se tensó levemente. Astoria asintió mordiéndose una uña.
-Lo siento no quería entrometerme, estaba buscando dónde te tenían y simplemente no pude… dejar de escuchar.
Draco suspiró y le besó un hombro.
-De todas maneras era algo que teníamos que hablar.
Ella tragó saliva y sintió las náuseas revolotear en su vientre, no le emocionaba hablar del tema.
-Cuando me casé contigo no estaba enamorado de ti, Astoria- ella sintió como si una piedra le aplastar al mismo tiempo el estómago y el corazón- pero nunca me has sido indiferente. Desde que te conozco he sentido una extraña y obsesiva atracción hacia ti. Te seguía en los pasillos, creo que era algo así como un acechador.
-¿Qué?- ella estaba sorprendida, nunca lo percibió, nunca lo habría imaginado.
-Usaba la mano de mono casi siempre, era demasiado orgulloso como para dejarme atrapar. Además tú siempre has sido distraída, por eso sabía de los dos imbéciles que te lamían los pies, y también puede que hayan recibido varias veces cartas venenosas cuando planeaban hacer algún tipo de movimiento excesivo. Cuando me enteraba, claro.
Astoria sonrió y el aleteo en su corazón está vez fue agradable, ella no podría sacar de su cabeza ahora la imagen de él mucho más joven tratando de truncar cualquier acercamiento hacia ella.
-Eso es un comportamiento medieval, Draco.
-Lo sé, no me voy a excusar, pero era la única herramienta que tenía.
-Así que no tenías boca, por lo visto.
-Tenía un ego demasiado alto como para dejarte saber que me importaba los suficiente como para celarte.
-Algo hipócrita de tu parte- murmuró rodando los ojos.
-Lo sé, no hay manera de justificarlo, pero iba a decírtelo una vez que aclarara lo que me estaba sucediendo.
Las alarmas sonaron en su cabeza y de nuevo sintió que la taquicardia no iba a dejarla respirar, intentó aparentar serenidad pero los dedos de sus pies se escogieron.
-¿Qué te estaba sucediendo?
El silencio esta vez se prolongó demasiado tiempo, tanto que ella no sabía si iba a sobrevivir a tanta angustia, empezaba a hiperventilar cuando él finalmente habló.
-Me había enamorado de mi esposa
...
Holanda
Hay alguien aún? Ya se que me demore, no voy a poner excusas, pensé en abandonarlo la historia parade ser sincera, por tiempo y por falta pero varios me dejaban mensajes y dm que la verdad pensar que debía por lo menos terminarla, no la podía dejar así cortada, así que esperono que les haya gustado el capítulo y recuerden que leo sus comentarios y los espero con muchas ansias!
