Disclaimer: Todos los derechos del nombre "Dragon Ball Z" es la entera propiedad de Akira Toriyama y de la Toei Animation. Ni me pertenece el nombre de la franquicia ni lucro de la redacción de esta historia.
Nota de Autor: Verdaderamente, discúlpenme por no actualizar, pero estuve atorado por un rato. He leído la mayoría de las reseñas y sugerencias que me han mandado, y ahora creo que debería trabajar en un curso de acción. Aunque me gustaría mucho tener romance en esta historia, creo que la entorpecería sobremanera, además de que la pareja es generalmente desaprobada también. De todas formas, y aparte de ello, disfruten.
Nota de Traductor: La versión hispana no es una traducción literal. Además, mrbignerd acaba de cambiar su nick a wingsofseyfert12.
"¿Quién lo hubiera pensado?"
(Who would have thought?)
Escrito en inglés por wingsofseyfert12
(antiguo mrbignerd)
Traducido por Esplandian
Capitulo X
Al igual que el Maestro Roshi y Tao Pai Pai antes que ella, Chi-Chi quedó pasmada por el completo vacío que se presentó frente a ella al entrar en la cámara. No sólo eso, sino también la pesadez y falta de aliento. Ya se formaba la duda en su mente. Ella iba a permanecer aquí por un año entero, y su única compañía sería una antiquísima cosa-gato a la que, para empezar, apenas conocía.
De hecho, tan intensa era su duda que ya contemplaba el rendirse y simplemente irse a casa. Seguramente estos guerreros no la necesitaban, justo como se le recordaba constantemente (por lo menos de parte del mercenario) de que ella era menos que inservible.
Entonces, en ese momento, ella recordó hasta el tiempo de la muerte de Goku, de cómo se sintió absolutamente desconsolada ante su perdida. Entonces, ella remembró las terribles noticias que Bulma le había traído, de que su único hijo había fallecido luchando contra esos androides. El dolor que ella había sufrido era indescriptible. Casi se muere allí mismo, ante aquella revelación.
Ojala no hubiera tenido que ver su cuerpo cuando fue recuperado. A pesar de que Bulma había hecho todo lo posible para limpiarlo, ella podía ver que el cadáver de su hijo había sido horriblemente desmembrado, y que había sufrido una solitaria y dolorosa muerte.
El hombre roto frente a ella, aquel a quién ella había llevado en su vientre por casi nueve meses, aquel al que ella había cuidado y nutrido, aquel quien eventualmente creció para convertirse en un guerrero fuerte, y amable, fue asesinado cruelmente y sin miramientos, y ella, incapaz de protegerlo.
¡No era justo! ¡Ella era la madre! ¿Acaso no eran los padres quienes protegían a sus hijos sin importar las circunstancias? En ese sentido, ella le había fallado. Le había fallado a su único hijo, quien ahora estaba muerto, y lejos de la vida de ella para siempre y por siempre.
Sus pensamientos de aflicción súbitamente se convirtieron en furia pura ante el pensamiento de esos androides, aquellos que tuvieron la audacia de tomar la vida de su preciado hijo. No deseaba más que separarlos y desatar su ira sobre ellos.
Ahora estaba claro. Ella no daría un paso atrás. Se esforzaría y se haría fuerte; lo suficientemente fuerte para tomar venganza contra aquellos que le habían quitado todo.
La ceja de Karin se elevó un poco al sentir un aura intensa de rabia y tristeza procediendo de la mujer a sus espaldas, cuando tan sólo un minuto antes había sido una de duda y temor. A él le preocupaba que esta mujer, quizás, no poseyera lo necesario para entrenar con ellos, pero después de ese cambio tan súbito en su aura, percibió en ella una férrea voluntad. Él estaba seguro de que ella iba en serio.
"Puedo sentir tu inquebrantable determinación en este instante, pero entiende esto… Tan pronto como empecemos no habrá retorno. Si deseas irte, entonces hazlo en este preciso momento." Le advirtió Karin.
Chi-Chi río al escucharlo. Es típico de un hombre el subestimar a una mujer. Pero ella había tomado una decisión, ahora no había vuelta atrás.
"Como si eso fuera a suceder, Maestro Gato. Empecemos de una vez, no quiero gastar más tiempo del que tengo." Replicó la viuda ásperamente.
Karin estaba impresionado por su actitud, y tan sólo rezaba para que se mantuviera así por un año. Aun así, una vez en forma, ella haría un magnifico guerrero.
"Muy bien, ven conmigo y daremos comienzo." Dijo el semi-gatuno entrenador cuando iniciaron con su entrenamiento.
Fue difícil al principio. Chi-Chi estaba tan fuera de práctica que lo esencialmente básico le era agotador.
Con casi ilimitables cantidades de frijoles del ermitaño, apenas le fue dado un tiempo de descanso. Lo que normalmente le tomaba semanas a los músculos para condicionarse, tomaba segundos al alimentar su desgastado cuerpo con una senzu, dándole así la fuerza para continuar y orillarse a sí misma más y más.
Karin no entrenaba. Decidió esperar hasta que Chi-Chi estuviera al mismo nivel de poder que él. Eso haría su entrenamiento más beneficioso, ya que practicar con un oponente de igual poder era la mejor opción.
Y ella mejoró muy rápido. En sólo un mes ella había cruzado la brecha de poderes entre ella y Karin, y hacia la mayor parte de su entrenamiento a una gravedad 30 veces aumentada. Sabiendo que era tiempo de tomársela seriamente, Karin entrenó y se esforzó entusiasmado de ser capaz de dar todo de si… algo que no había hecho por casi un milenio.
Y el progreso apareció raudamente. Un mes después se encontraban entrenando a una gravedad 50 veces aumentada, y un mes después a 80. Al final del cuarto mes, estaban practicando a una gravedad 100 veces aumentada.
Chi-Chi se impulsó incansablemente, el recuerdo de su impotencia al observar como su esposo se marchitaba y fallecía frente a ella, y la imagen de su hijo siendo asesinado y desmembrado por los androides. Era su propia debilidad, la de ella, la que había abismado a su hijo al peligro y directo a su muerte.
Pero no más. Ella obtendría su venganza, sin que importara cómo.
Entre todo, después de un día entero en el mundo exterior, el tiempo había terminado mientras que el resto de los guerreros aguardaban que el Maestro Karin y Chi-Chi emergieran.
Fue entonces que los dos salieron con sus nuevamente descubiertos poderes.
El mismo Karin en persona parecía haberse expandido un poco, pero en general se veía igual. El cambio más impresionante provenía de Chi-Chi.
Su rostro, delineado con las arrugas del estrés y la aflicción, había sido remplazado por una cara más joven y repleta de feroz determinación. Su cuerpo, reblandecido por su falta de actividad, estaba mucho más ejercitado que cuando había entrado al Vigesimotercer Torneo de las Artes Marciales, hace todos esos años. Se veía casi veinte años más joven, y serian muchos más de no ser por sus ojos, que guardaban años de dolor e indignación.
"Parece que esta mujer sobrevivió después de todo. Pero estará por verse si la buena fortuna todavía la acompañará en batalla, en donde le falló a ese debilucho que tuvo por hijo." Se mofó Tao con desdén.
A Chi-Chi nunca le había agradado Tao Pai Pai, pero se había contenido a sí misma para no hacer nada precipitadamente, debido principalmente a la diferencia entre sus poderes y habilidades, pero ahora, ella no iba a tolerarle.
En un instante, ella se movió como un relámpago ante la anonadada muchedumbre guerrera, y agarró el cuello del mercenario mientras lo estrellaba contra una pared cercana, creando un cráter a causa del impacto.
"Escúchame bien, tú… bastardo despiadado y sin corazón. Si vuelves a hacer otro comentario malintencionado sobre mí o mi hijo, me aseguraré de llevarte al infierno personalmente." Restalló enfurecida.
A pesar de que ella lo estaba—literalmente— matando, él la miraba fijamente a los ojos, sin traicionar temor ni turbación. Como asesino profesional, sabía demasiado bien que no convenía acobardarse.
"Chi-Chi, eso es suficiente. Necesitamos de él, malvado tal cual es." Comandó Karin.
"¡Hmph!" resopló la viuda, aventando al mercenario directo al piso y caminando en dirección contraria.
"Diablos, a pesar de que está más atractiva que nunca, ahora es tan fuerte que podría matarnos. Parece que ya no podre manosearla, al menos no sin perecer en el proceso." Pensó Roshi antes de volverse hacia el 'Mundialmente Famoso Asesino', quien continuaba en el piso.
"Asegúrate de no hacerla enojar de nuevo, Tao Pai Pai. Cuando ella dice que te matará, cremé que lo hará." Aconsejó Kame-Sennin, totalmente sorprendido de lo mucho que la esposa de su antiguo pupilo había mejorado. Aunque podía decir, con seguridad, que era un poco más fuerte que ella, no estaba dispuesto a ponerla a prueba.
Mr. Satan, por su parte, estaba ambivalente. Aunque agradecía que ella se hubiera vuelto más fuerte, estaba molesto de que ella no le hubiera prestado atención. Algo había sucedido dentro de la cámara, y él iba a preguntárselo.
Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, sintió una poderosa mano en su hombro. Era el Señor Popo.
"Venir, muchacho. Ser nuestro turnos." Anunció el genio.
Hercule estuvo a punto de protestar, pero decidió no hacerlo. La mujer que había entrado a esa habitación el día anterior, y la mujer que había emergido hoy no eran la misma persona. Aun así, la dejaría ser, considerando que su humor no era el mejor por el momento.
El luchador no pudo dar crédito a sus ojos. ¿En verdad iban a entrenar allí? Al igual que Chi-Chi, que los otros antes de él, se quedó atónito ante la albura abisal frente a él.
"Empezaremos ahora mismos. El Señor Popo le pide que se aliste. De no ser así, tú puedes irtes y dejar al Señor Popo entrenar solos."
¿Quería irse? Tan infernalmente cierto era que no podía imaginarse como fue que Chi-Chi había sido capaz de soportar ser encerrada allí dentro, especialmente con Karin, quien parecía tenso y severo la mayor parte del tiempo. Tal vez había dejado que se le subieran las cosas a la cabeza cuando se apuntó para semejante compromiso. No era como que le importara, no particularmente, todo ese embrollo de salvar al mundo; todo lo que deseaba era vivir su vida con su esposa y su hija Videl.
Videl.
Como recordaba el día de su nacimiento, en aquel tiempo cuando él y su esposa eran tan inmensamente felices. Su esposa siempre estuvo a su lado, ella le daba su apoyo incondicional, incluso cuando él no lo merecía. Y ella le había dado un obsequio, una hija producto del amor que compartían.
Pero era un obsequio agridulce. Las complicaciones del parto habían clamado la vida de su esposa. Entonces ella moriría, dejándolo solo y en una completa tristeza. Pero él no se hundiría en las profundidades de la desesperación. Videl estaba allí para ser cuidada por él.
Entonces, su mente se inundaba con imágenes de su hija agonizando en sus brazos, su cuerpo roto ante él. Como ella había estirado su brazo hacia él, sonriéndole por última vez mientras trataba de decirle esas tres ultimas palabras…
Antes de que le atravesaran el corazón, y de que su vida le fuera arrancada, en el preciso instante en el que su vida y su sangre era derramada sobre sus brazos. Como recordaba el abrazarla a él, deseando desesperadamente que ella despertara y de que todo fuera una terrible pesadilla; como esos androides los agraviaron cruelmente a él y a su hija.
Impotente.
Ni siquiera pudo herirlos. Soportaron sus mejores golpes y lo descartaron como si fuera menos que una molesta mosca. Su ira al no poder proteger a su única hija, su ira por toda la injusticia de todo aquello, que se burlaran del obsequio dado a él, por su esposa, el regalo cuyo costo era tan grande que le costó la vida a ella para pagarlo.
Esa era la razón por la que estaba aquí.
"¿Está listos, señor, o Mister Popos deber empezar solos?"
"Puedes apostar que estoy listo. ¡Démosle inicio de una buena vez!" Rugió Hercule, tras descubrir su verdadero motivo, y tras descubrir que nada se interpondría entre él y su venganza contra esos androides.
Así transcurrió otro día. Durante aquel lapso, tomó toda la fuerza del Maestro Roshi para evitar que Tao Pai Pai intentara asesinar a Chi-Chi después su debacle del día anterior, y también para evitar que despegara hacia el eterno azul para confrontar a los androides, quienes estaban inusualmente callados en aquel momento.
A pesar de todo, la hora para que Hercule y el Señor Popo emergieran de la Habitación del Tiempo llegó pronto. Como era usual, la mayoría de los guerreros presentes percibieron dos acrecentados niveles de pelea salir.
Mister Popo, aunque infinitamente más fuerte, continuaba viéndose EXACTAMENTE igual.
"Me siento tan mal por ti. Parece que sin importar lo que hagas, no puedes deshacerte de esa barriga tuya." Maulló Karin.
"No ser tan malos, al Señor Popo le gusta su aspectos. Soy más fuertes, y eso ser todo lo que importas." Replicó el genio.
"Esperemos que el otro barrigón que ronda por aquí pierda un poco de peso." Continuó el otrora felino parlante.
"¿¡Que dijiste?" Rugió Yajirobe desde la lejanía.
"Nada, nada. Miau, miau." Canturreó Karin melódicamente.
Por otra parte, Hercule salió con un aspecto bastante pulido. Aunque ya era un hombre muscular, para empezar, su cuerpo había adquirido mayor definición en sus músculos, que antes eran inflados y blandos, pero ahora eran solidos como el acero. Su rosto, justo igual que Chi-Chi antes que él, mantenía una mirada fija y seria. Ahora, él era 'todo negocios'.
"Bien, gordito. Purr, parece que tú serás el último. Asegúrate de no devorar toda la comida que hay allá adentro."
"¡Te juro que cuando salga de allí te golpeare tan fuerte que te arrepentirás de haberte burlado de mí!" Le garantizó el rollizo samurái errante.
"¡Palabras, Yajirobe, puras palabras!" Karin amaba 'picar' a su 'inquilino permanente' a la menor oportunidad.
Así que Yajirobe entró, dentro de poco, a la Habitación del Alma y el Tiempo. A diferencia de los otros dos, él no quedó tan pasmado a causa del vacío blanco que le rodeaba. De hecho, estaba un tanto aliviado.
"Al fin, algo de paz y tranquilidad." Pensó antes de endurecer sus facciones.
"Sé que no soy la persona más valiente por aquí, y maldito sea el Maestro Karin por obligarme a hacer todo esto… pero será mejor hacerlo correctamente. Lo último que quiero es quedarme totalmente atrás del resto, y de que se burlen de mí." Reflexionó el samurái errante, dándose un poco de motivación para entrenarse, e iniciándose poco después en aquel menester.
En la atalaya de Kami-Sama, Mr. Satán fue en busca de Chi-Chi, y pronto la encontró a la orilla del Templo. Parecía sumida en una profunda reflexión, pero ahora él entendía su razonamiento.
"No has cruzado palabra conmigo desde que saliste de la habitación el día de ayer. Pero considerando el tiempo que pase allí con el Señor Popo, ha pasado un poco más de un año."
"¿Y qué?"Preguntó Chi-Chi duramente.
"Parece que nuestras prioridades han cambiado, ¿no es así? Entonces, supongo que esto significa que no estamos destinados a estar juntos." Dijo Mr. Satán.
La mujer volteó y lo miró fijamente. Él casi creyó que ella iba a reprenderlo antes de percatarse de que los ojos de ella se habían suavizado un poco.
"Cuándo estuve en esa cámara, hubo momentos en los que no podía dejar de pensar en mi Goku y en mi Gohan. He compartido tantas y tan maravillosas memorias de ellos y de los tiempos en los que estuvimos juntos, y de como esos androides habían arrancado todo de mí. Estoy segura de que comprendes el dolor involucrado cuando se presencia la muerte de tu único hijo, mientras te sientes impotente, incapaz de hacer algo. Lo siento, Mark 'Hercule' Satán, pero ya no me siento de la misma forma. Mi único deseo ahora es acabar con esos androides, y quizás vivir el resto de mi vida, satisfecha por todas las memorias de mis difuntos esposo e hijo." Le confesó Chi-Chi tristemente, con su cabeza colgando hacia abajo.
Mark "Hercule" Satán escucho todo aquello, sin embargo le sorprendió no encontrarse así mismo decepcionado. Él la comprendía en su sentir. Su esposa era la única mujer a la que él realmente había amado aparte de su hija. Darle su vida a otra mujer se sentía tan… tan… incorrecto.
Poco después, dió un paso adelante y posó sus manos en los hombros de Chi-Chi. Ella alzó su cabeza para encontrar los ojos del luchador mientras este hablaba.
"Entiendo cómo te sientes. Tan pronto como entre en ese cuarto, pensé que estaba loco por unirme a este grupo suicida. Pero, al igual que tú, no pensé en nada ni nadie que no fueran mi esposa y Videl. Y-yo todavía me odio a mí mismo por no ser lo suficientemente fuerte para protegerla, de que muriera en mis brazos mientras me encontraba impotente para hacer algo sobre aquello. Aunque estoy agradecido de haber entablado amistad con alguien capaz de relacionarse conmigo, ese año dentro de la habitación también me mostró que no estamos hechos el uno para el otro. Quizás el Maestro Karin también sabía esto. Lo último que deseaba era involucrarme en una relación donde los dos seamos tan co-dependientes el uno del otro para sobrevivir. Yo no deseo eso. Deseo derrotar a esos androides y, al igual que tú, vivir satisfecho en la memoria de mi amada esposa e hija." Le confió Mr. Satán tristemente.
"Entonces no hay nada más que decir, aunque no me molestaría tener una conversación de un corazón a otro de vez en cuando." Confesó ella con una sonrisa.
"Supongo que si alguno de los dos se siente triste, entonces podremos hablar. Seria agradable ser amigos, pero nada más."
"Estoy de acuerdo."
"Entonces hay que regresar. Estoy seguro de que el Maestro Karin nos va a dar una lectura o algo, y además se enfadará si lo hacemos esperar."
"¡En ese caso, voy justo detrás de ti!" Le indicó la viuda, mientras los dos se dirigían hacia el interior del templo.
El día siguiente presenció el más grande cambio entre los guerreros. Era generalmente emocionante ver como alguien iba a la Habitación del Tiempo un día, y salía mirándose y sintiéndose completamente diferente al siguiente.
Incluso Tao Pai Pai se interesaba por estas muestras, aunque fueran exclusivamente para evaluar el poder de los peleadores que salían.
Así fue que Yajirobe surgió del cuarto y de su entrenamiento, y hubo algo que todos los presentes notaron.
Él estaba destajado.
Yajirobe ya no era aquel rollizo hombre con ojos bizcos a causa de sus enormes mejillas. Siendo honestos, la mayoría creían que Yajirobe seria quien holgazanearía y saldría siendo el más débil de todos, pero su poder estaba a la par con cualquier otro, a pesar de no haber contado con un compañero de prácticas.
Sus ojos estaban abiertos, un blanco visible con un par de orbes oscuras por pupilas, todo lo cual era imposible identificar debido a sus rechonchas mejillas. Su cabello era largo, pero un poco más corto que antes, ya que Yajirobe lo había cortado y domado en una larga coleta.
Todo su cuerpo estaba adornado con los signos de varias cicatrices. Su pecho tenía una larga marca corriéndole de un lado a otro de sus nuevos músculos pectorales. La herida de una puñalada en su hombro derecho sobresalía también. Se veía como alguien que había participado en grandes batallas.
"Bien, bien, bien. ¡Parece que de pronto te convertiste en el legendario héroe Olivu! ¿Qué te sucedió? Tienes más cicatrices que Tenshinhan y Yamcha combinados." Comentó Karin.
"Logre dominar la técnica de la división. La he visto tantas veces y pensé que podría hacerla también. Finalmente la domine, pero me tomó casi seis meses hacerlo. Sin embargo, los valía. No creo haber podido llegar tan lejos sin un compañero de prácticas, aunque sea yo contra mí mismo." Señaló el samurái vagabundo con una voz significantemente honda; su manzana ya no se ocultaba bajo capas y capas de pellejo.
"Muy buen trabajo. Parece que has avanzado más que todos nosotros ya que parece que ya no te acobarda el dolor." Observó el felino maestro.
"Todavía detesto pelear, y no me gusta salir lastimado, pero puedo imaginarme que la mejor manera de dejar de luchar de nuevo es justamente matar a esas cosas y darlo todo por terminado. Extraño comer donas, ¡y no las hacen ya a causa de que esos androides siguen matando a todos esos panaderos!" Se quejó Yajirobe finalmente.
"Gah, ¿estás tan en forma como un violín y en lo único que puedes pensar es en comida, miau? ¡Definitivamente, algunas cosas nunca cambian!"
Esto fue suficiente para molestarle, y de nuevo, Yajirobe y Karin se enfrascaban otra vez en uno de sus pequeños pleitos. El resto de la concurrencia los miraba con una que otra gota de sudor corriendo por sus frentes. Eventualmente, Muten Roshi tomó la palabra.
"Lamento interrumpirlos, amigos míos, pero, ¿qué es lo que vamos a hacer ahora? ¿Vamos a buscar a esos androides, o a entrenar un poco más?"
Inmediatamente el ex gatuno instructor cesó su discusión con Yajirobe, y prestó atención a su antiguo alumno.
"Tenemos más entrenamiento que hacer, pero primero quiero comprobar que todos ustedes han llegado tan lejos como su poder se los permite. Los androides han estado quietos últimamente, cualquiera que sea la razón, y debemos tomar ventaja de todo eso. Así que todos ustedes síganos a mí y al Senor Popo." Indicó el Maestro Karin dando una vuelta, y dirigiéndose al interior del templo.
Kame-Sennin les dirigió una mirada a los otros, quienes se veían un tanto confundidos, antes de encoger sus hombros y seguir al exótico genio y al casi milenario maestro.
De inmediato fueron guiados hasta un cuarto dentro del templo. La habitación se veía bastante rara, con una colección de relojes y péndulos balanceándose de un lado a otro.
"Yo he estado aquí antes. Tú llevaste a Yamcha, Tenshinhan y a los otros aquí para luchar contra unos saiyajin, o algo así, hace mucho tiempo." Recordó Yajirobe.
"Tú estar en lo correctos, bero aquella vez tu negarte a participar. Este ser el Cuarto del Péndulo. De aquí, bodremos mandar su espíritu a cualquier lugar o tiempos. Comprendan que lo que experimentaran ser muy verdaderos. Mister Popo les pide que practiquen la precaución."
Karin se dirigió hacia el grupo, y los observó a todos muy seriamente antes de continuar.
"Miau, espero que todos ustedes comprendan lo que el Señor Popo está tratando de decirles. No es momento de estar jugando. Las pruebas a las que serán sometidos van a ser muy reales y muy peligrosas. Como tal, pensamos en dejarlos a todos ustedes entrar de una vez, pero calculamos que uno a la vez es mejor, ya que así podremos tener una mejor evaluación de sus recientemente adquiridos poderes."
"De acuerdo, ¿pero exactamente a dónde nos va a llevar esta cosa?" Cuestiono Mr. Satán.
"Lo sabrás muy pronto. ¡Roshi!" Rugió Karin.
"¿Qué?"
"Tú eres nuestro afortunado número uno. Así que vas tú." Anunció el maestro con un ronroneo a Kame-Sennin, mientras lo empujaba hasta la plataforma.
"Recuerda lo que te dije, miau. Ten cuidado, y mucha suerte miau."
"Esperaremos su regresos… si sobrevives." Dictaminó Mr. Popo.
"Aw, demonios, estos tipos están empezando a asustarme." Pensó Roshi antes de endurecer su rostro con determinación.
"No hay problema. ¡Al arranque, y que empiece la diversión!" Decidió al fin Kame-Sennin.
"¡Buena suerte!" Se despidió Karin antes de iniciar el péndulo.
Todo lo que Muten Roshi pudo ver al principio fue oscuridad, antes de ver imágenes de relojes y péndulos rechinando a su alrededor. Sintió como si su estómago hubiera dado una voltereta mientras pasaba zumbando a través de esas figuras, antes de volver a la oscuridad una vez más.
La luz pareció emerger y rodearle, fue capaz de descifrar un paisaje mientras recuperaba su orientación.
De inmediato pudo notar que no se encontraba en Chikyusei. El planeta entero se miraba raro. El cielo era de un tinte verde, los océanos eran verdes, y extraños y delgadísimos árboles se disparaban hacia arriba alrededor de las praderas cubiertas de pasto.
"¿Dónde estoy?"
Antes de que pudiera detenerse a contemplar el escenario, súbitamente percibió varios ki poderosos en la distancia. Inmediatamente los reconoció.
"¡Increíble!¡No puede ser!" Pensó Kame-Sennin tan pronto como se irguió del piso, y voló hacia la dirección de las potentes energías.
Después de un vuelo corto, logró llegar hasta donde se reunían aquellos ki, y ante sí una visión de los que nunca creyó ver de nuevo.
Ante sí, vio a Gohan de pie, vestido en lo que parecía ser una armadura saiyajin. Todavía era un niño, así que Roshi supuso que había sido enviado al pasado.
Escudriñó un poco más, y encontró a Krillin allí, también en una armadura saiyajin. Junto a ellos estaba Piccolo, quien parecía haber atravesado el infierno de ida y vuelta por la forma en la que sus ropas se desasían en ondulantes jirones.
Entonces, y frente a ellos, estaba Vegeta, quien parecía ser subyugado y acordemente torturado por una cosa alienígena y blanca a la que él nunca había visto antes. Al instante, Muten voló hacia ellos y dio a conocer su presencia.
"¡E-ese poder! ¡No puede ser! ¿Maestro Roshi?" Inquirió Krillin mientras Kame-Sennin aterrizaba cerca del grupo.
"¿Qué hace usted aquí, Maestro Roshi? ¿No se había usted quedado en la Tierra?" Complementó un Gohan confuso.
Piccolo se percató de que algo sucedía, pero decidió mantener sus pensamientos para sí mismo antes de pronunciar palabra.
"Anciano, ¿Qué se supone que estás haciendo aquí? ¿Es que acaso deseas morir?" Escupió con dureza la resonante voz de Piccolo.
"Maestro Roshi, no sé cómo fue que llegó hasta aquí, pero tiene que irse ahora mismo. Freeza ha acabado con Vegeta justo ahora, es demasiado fuerte, ¡morirá si se queda!" Exclamó su pupilo Krillin.
El maestro de la corriente Kame se viró para tener una mejor vista del alienígena blanco, quien le daba una paliza a Vegeta. El alienígena, divertido de que alguien más apareciera, decidió dejar de torturar a Vegeta por un rato, lanzando al príncipe saiyajin al suelo, a sabiendas de que ya no era una amenaza.
"Veo que uno envejecido, pero no tan sabio, ha venido a morir el día de hoy. ¿Estás aquí para retarme, o solamente para ser testigo de mi grandeza antes de morir por mi mano?"
"Así que tú eres Freeza. He escuchado mucho de ti, pero cuando me pongo a pensarlo, nunca te había visto. Dicen que eres fuerte, ¡pero estoy aquí para ver qué tan poderoso eres en verdad!"
"Semejante arrogancia la que posees, anciano. ¿Crees ser un oponente para mí?"
"Sé que lo soy." Replicó Muten Roshi, a pesar de las miradas de completa incredulidad procedentes de Piccolo, Gohan y Krillin.
"Te pondré en tu lugar, anciano." Prometió Freeza desapareciendo de vista.
Krillin y Gohan no lograban siquiera ver a Freeza venir, y Piccolo apenas podía hacerlo. Sin embargo, se llevaron una gran sorpresa cuando Roshi, tranquilamente, alzó su brazo y bloqueó una patada del tirano intergaláctico, que lo hubiera mandado a una tumba temprana si se hubiera impactado con su cráneo.
"Eres muy rápido, jovencito. Quizá puedas darle a estos viejos huesos algo de ejercicio." Le susurró el maestro con una sonrisa.
"Estaré más que encantado." La voz de gélida cortesía fue acompañada de una mordaz mueca por parte de Freeza, antes de que ambos combatientes desaparecieran y dieran inicio a la pelea.
El tirano intentó un puñetazo directo al rostro de Roshi, pero el maestro prontamente le evadió e intentó un golpe al estómago. Sin embargo, Freeza fue rápido y alzo su rodilla, capturando a Roshi por la barbilla y mandándolo en vuelo hacia arriba.
Freeza lo siguió para tomar ventaja, pero Kame Sennin empleó el zanzuken al ultimo segundo para desvanecerse, haciendo que el alienígena pateara el aire vacío.
Antes de que Freeza pudiera recobrarse de la sorpresa, el anciano descendió y plantó sus dos pies en la cabeza de su oponente, mandando al tirano de regreso a la tierra. Freeza se las arregló para recobrarse, y aterrizar con las cuatro extremidades en el suelo. Roshi voló hacia él para tomar la iniciativa.
El extraterrestre estaba a punto de contra-atacar, pero entonces el anciano maestro hizo algo inusual. Mando una pequeña ráfaga de ki hacia Freeza. El ser blanco gruñó ante aquel patético ataque, y de inmediato lo hizo a un lado. Lo último dio a Roshi un diminuto espacio abierto, pero necesario, mientras se precipitaba, a la vista, para llegar al flanco del tirano.
Freeza se las ingenió para desviar el ataque de ki, pero notó que su rival no estaba en ningún sitio donde pudiera ser visto. Antes de que pudiera reflexionar demasiado, sintió una fuerte ventisca tras de si, mientras Roshi dirigía una patada voladora a la pequeña espalda de Freeza.
El demonio blanco chirrió sus dientes por el dolor, antes de volverse y soltar un latigazo con su larga cola. Roshi, quien intentaba asestar a la cabeza, fue tomado por sorpresa y fuertemente abofeteado por la cola del tirano. Muten fue enviado deslizándose en el piso, antes de recuperarse, y aletear para incorporarse de nuevo.
Desafortunadamente para él, Freeza esperaba la recuperación e inmediatamente le disparó varias ráfagas de ki.
Inmediatamente, Kame-Sennin supo que estaba en problemas en cuanto sintió las primeras ráfagas golpearle en el rostro, oscureciendo su visión y destruyendo sus gafas de sol. Puso sus brazos arriba, bloqueando y minimizando el daño causado, pero esto lo dejo vulnerable mientras Freeza lo tomaba por su anverso, enrollando su cola en el cuello de Roshi.
El maestro sintió la cola apretar su garganta, volviendo la respiración imposible. Utilizó su brazo para intentar zafarse de la cola, pero al hacerlo, dejo su cuerpo abierto mientras tres o cuatro golpes de ki lanzados por Freeza atravesaban sus defensas, golpeándolo poderosamente.
Los choques vaciaron el poco aire que quedaba en sus pulmones, y Roshi supo que tenía que soltarse de su agarre, o de lo contrario, moriría. Sintió como era levantado, y después estampado contra el suelo.
Roshi probó la tierra cuando esta entro en su boca. Solamente tenía una oportunidad para hacerlo. Se le acababa el aire, y sabía que no podría ser estrellado de nuevo sin ser sofocado.
Cuando lo alzaba de nuevo, Roshi concentro algo de ki y se volvió hacia Freeza, disparando al rostro del tirano, como si fuera un pastel de ki. El albo alienígeno rugió de dolor mientras le golpeaba de lleno en la cara, usando sus manos para cubrirse, dejó a Roshi libre.
Kame-Sennin uso su precioso tiempo fuera para recuperar su aliento, antes de cargar a toda velocidad y proceder a darle un codazo a su oponente en el abdomen. Freeza sintió como le vaciaba el aire antes de ser golpeado una vez más.
Esta vez, Freeza no logró recobrarse ya que fue proyectado directo a una montaña cercana, destruyéndola en el proceso.
Roshi respiraba con dificultad. Esta pelea demandaba mucho de él, paro a pesar de esto, estaba agradecido de ser capaz de sacar lo mejor de ese engendro. Había escuchado a Goku y a los otros decir cuan poderoso era cuando lo enfrentaron, pero quizá estuvieran exagerando. Él había entrenado únicamente por un año con el equipo de pesas y ya podía darle una buena pelea a Freeza. Esos androides estaban tan buenos como muertos.
Antes de que Kame-Sennin pudiera sentirse demasiado bien sobre sí mismo, escuchó una risita sofocada precediendo a Freeza, quien emergía de la montaña, un poco raspado y lleno de tierra, pero de otra forma, bien.
"Esto se está poniendo divertido. Ha pasado mucho tiempo desde que alguien me dejó tan amoreteado y sucio."
"Me aseguraré de ponerte mucho más que sólo 'amoreteado' una vez que acabe contigo." Dijo Roshi a pesar de la falta de aliento, mientras que Freeza se miraba completamente intacto.
"No seas tan presumido, anciano. Lo que ves frente a ti es aproximadamente el 33 por ciento de todo mi poder. Pero ya que eres un viejo tan resistente, tal vez podrías aguantarme a un 50 por ciento de mi potencial verdadero. Veamos. Si tú lo logras, entonces me hare más fuerte. Si no lo logras, entonces morirás. De cualquier forma, tu pierdes." Sentenció el tirano alienígeno.
"No hay forma de que te pongas más fuerte. Apuesto a que solamente estas fanfarroneando para asustarme. Los jóvenes de estos días, creen que pueden asustar a un anciano con amenazas vanas. ¡Eso es abuso psicológico contra los adultos mayores!
Entonces, Roshi se giró y vio a Freeza de pie, con una sonrisa maligna adornándole el rostro. Súbitamente la expresión de Freeza se tornó mortal, y Muten sintió como si el peso del mundo cayera en sus hombros. Encontró que su cuerpo entero temblaba inconscientemente por alguna razón.
Era que Kame-Sennin sabía que Freeza NO estaba fanfarroneando y que él, en verdad, se estaba conteniendo.
Antes de que Roshi pudiera pensar, una pena colosal golpeó su estómago, como si algo se hubiera pulverizado en sus adentros. Apenas, y difícilmente, podía respirar cuando vio a Freeza aparecer frente a él.
El maestro miró abajo para ver que Freeza había alojado un blanco puño en su estómago, ¡y casi la mitad de su brazo alienígena dentro de su cuerpo!
Pura, inimaginable aflicción hizo erupción en los sentidos de Roshi, mientras el anciano gritaba de dolor.
"Lo lamento. Olvide mencionar que nadie en el universo, aparte de mi padre y mi hermano, pueden soportarme al 50 por ciento de mi poder. Fue sólo que encontré tus palabras tan deliciosamente convincentes, ciertamente tuve la impresión de que podrías ser el único en luchar conmigo a este nivel. Pero supongo que no fue así. Oh, bueno, fue divertido mientras duró." Dijo Freeza mientras apuntaba su brazo hacia un apurado Kame-Sennin, y cargaba una gran esfera púrpura de ki.
Roshi tan sólo podía dirigir su vista hacia arriba en indigno terror e impotencia, mientras miraba la esfera de ki dirigiéndose directamente a su fracturado cuerpo y desintegrando, por entero, todo su ser.
Nota de autor: Bueno, espero que todos ustedes la hayan disfrutado. Desde este punto en adelante, la historia vendrá un tanto más rápida (eso espero), así que gracias a todos por su paciencia. De todas formas, gracias por leer y por la esperanza de que la hayan disfrutado.
Nota de Traductor: Saludos a Nomica (go go medicina), Eva, Yuna Luna 78, milk goku, JanellaBround, Diosa Luna, Bonus Kun, rous, y a todos los valientes anónimos.
Woot, la entrega original de wingsofseyfert12 (antiguamente conocido como mrbignerd) fue publicada ayer, Octubre 19 del 2010.
