Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews, Anjiiel, Phillyel erit lux, Green, Romi y Jormundgander. Aqui dejo el capitulo final de esta historia, gracias por leer, saludos! :)
Capitulo 10
El comienzo de nuestra vida juntos.
Un fuerte dolor de cabeza lo invadió, parpadeo un par de veces y escuchó que alguien lo llamaba. Hizo un esfuerzo para aguantar la sensación de mareo y logró mirar a Sam, que lucía muy preocupado.
-¿Dean?-
-¿Qué pasó…? Siento como si me hubieran dado una paliza- reconoció que estaba afuera de la casa de Bobby y se incorporo rápidamente- ¡Cas!-
-¿Dean?-
Ambos se giraron para mirarse fijamente y extendieron la mano al rostro ajeno, ya no estaban viéndose a sí mismo, ahora veían a la otra persona. Dean sonrió emocionado porque el hechizo se rompió y abrazó a Castiel con fuerza.
-¡Se acabó, Cas! ¡Volvimos a ser nosotros!-
-Dean-
-Esto es genial- el ángel lo miró fijamente.
-Te amo Dean-
-Yo también te amo, angelito-
-Así que todo volvió a la normalidad- dijo Bobby.
-¿Alguna idea de lo que pasó?-
-Yo tengo una teoría- dijo Balthazar- Creo que cuando la bruja los hechizó, pensó en herirlos antes de que la mataran así que los cambio de cuerpo para que sufrieran al ser lo que odiaban pero a pesar de que estaban en cuerpos distintos, ambos aprendieron del otro y aceptaron esas diferencias y a pesar de todo, sus sentimientos no cambiaron, supongo que eso arruinó el hechizo y ahora son ustedes de nuevo- Dean sonrió.
-Quien diría que esa bruja nos ayudaría a darnos cuenta de lo que sentíamos-
-Dean-
-Te quiero mucho, Cas-
-Yo también, Dean-
-Así que ganó el poder del amor- dijo Sam sonriendo- Yo recuerdo que alguien se mofó de eso y de todas esas cursilerías-
-Cállate, Sammy-
-Dean- Castiel le susurró al oído- Nosotros tenemos algo pendiente- el cazador asintió despacio.
Ambos desaparecieron del lugar. Sam, Bobby, Balthazar, ninguno de los tres quiso saber que iban a hacer.
Castiel los apareció frente a un hermoso lago. Dean miró el lugar embelesado y el ángel lo abrazó por la espalda para besar su cuello.
-Lo siento Dean… estaba enojado y me desquité contigo-
-Lo entiendo Cas, el cambio fue enorme para ti- se giró abrazándolo- Mientras me ames, yo soy feliz-
-Dean, te amo-
-¿Ves? Me has hecho enormemente feliz-
Castiel sonrió ante sus palabras y comenzó a devorar esa boca que tanto quería. Ambos cayeron de rodillas sin dejar de besarse y acariciarse. La ropa comenzó a sobrar y se fueron despojando de ellas hasta quedar desnudos sobre el pasto. El ángel lo miró ladeando un poco la cabeza cuando Dean lo dejó sobre él. Estaba más que claro lo que quería pero Castiel estaba algo confundido. EL cazador acaricio su mejilla mientras buscaba algo entre sus pantalones.
-Te amo, Cas y quiero que lo tengas claro, por eso quiero que me hagas el amor-
-Dean…-
-Te amo mucho y quiero que sepas que estoy dispuesto a hacer lo que sea por ti- el ángel se conmovió y lo besó con suavidad- Pero mañana te vas a enterar de quien soy-
-Lo estaré esperando, Dean- respondió besándolo mientras tomaba el sobrecito de lubricante.
Ambos se miraron jadeando y ya no pudieron decir palabras. Castiel lo preparó a consciencia, tomándose su tiempo, aun cuando la espera lo estaba matando. Dean lo miró con la vista nublada por el placer y jadeando, eso fue suficiente para Castiel. Se inclinó besando al cazador al mismo tiempo que lo penetraba despacio. Soltó un pequeño gruñido y afirmó su frente contra la de Dean.
-Estás tan… estrecho…-
-¿Qué esperabas?...- gimió Dean abrazándolo por el cuello- Eres el primero… en hacerme esto…-
-¿El primero?-
-EL primero, el único y el último-
Castiel se excitó mucho más al oír esas palabras y aumentó el ritmo de las embestidas, haciendo que el cazador gimiera roncamente. Dean se retorció bajó él y arqueo un poco la espalda, cuando golpeo ese punto que lo hacía enloquecer de placer. El ángel se movió más rápido, dejando que la excitación lo guiara.
-¡Cas!... Dios… Oh Dios… ¡Más Cas! ¡Más!-
El ángel sonrió al oírlo blasfemar, se vio tentado a decirle que no lo hiciera pero esos gemidos y casi gritos de placer, lo estaban enloqueciendo. Dean estaba en una posición similar, se sentía tan bien con cada embestida, tan placentera que ya no soportó más. Abrazó al ángel con fuerza, arqueo la espalda y soltó un sonoro grito mientras llegaba al orgasmo.
-¡Castiel!-
Ese grito acabó con la poca cordura que le quedaba y ese rostro inundado de placer lo empujaba a acabar. Sintió las contracciones del cuerpo ajeno, el estremecimiento de Dean y como ese estrecho interior aprisionaba su virilidad. Lo arremetió con fuerza por última vez y llegó al primer y mejor orgasmo de su vida.
-¡Dean!-
Les tomó unos segundos recuperarse del orgasmo y se miraron fijamente para besarse. Castiel se recostó al lado del cazador para abrazarlo y este le correspondió el gesto.
-Te amo, Cas-
-Yo también te amo, Dean-
-¿Sabes? Siento algo de lastima por esa bruja… al final nos hizo un favor- Castiel sonrió- Pero la próxima vez que nos enfrentemos a una bruja, el plan es sencillo, entras y la matas, no quiero arriesgarme de nuevo- Castiel se rio besándolo.
-¿Seguro? Podría resultar algo bueno-
-No, ya estoy feliz contigo a mi lado, no necesito algo más-
Ambos estuvieron besándose hasta que el sueño se apoderó de Dean y se quedó dormido sobre Castiel, este acaricio su cabello despacio mientras velaba su sueño. Jamás pensó que una bruja le iba a dar el mejor regalo de su vida. Abrazó a Dean sonriendo y depositó un besito en su frente. Ya no había posibilidades de que se separara de Dean, habían perdido demasiado tiempo en peleas tontas, ahora se iban a dedicar a disfrutar el maravilloso regalo que recibieron de quien menos se lo esperaban, seguro que la bruja estaba revolcándose en su tumba por tamaño error.
