NUEVE
Srita. Pucey:
Por medio de la presente se le recuerda que debe cumplir con sus horas de detención, comenzando la tarde de hoy. Cuento con su presencia, y con la del Sr. Potter a las seis en punto en mi oficina para discutir su castigo.
Atentamente:
Minerva McGonagall. Directora del Colegio Hogwarts de magia y hechicería.
Athena recibió la carta a la hora del desayuno y con el entrecejo fruncido buscó entre los estudiantes de Gryffindor a James. Lo encontró con una carta como la de ella en las manos y en su rostro una expresión de fastidio. Athena sabía lo que el chico estaba pensando, las practicas de quidditch se tendrían que cancelar.
"Qué tienes ahí?" Le preguntó Emma al darse cuenta de lo que Athena tenía entre las manos.
"Es sólo el recordatorio de mi detención. Empieza hoy, a las seis de la tarde. Potter tendrá que canc…"Athena dejó de hablar al darse cuenta que Georgia estaba noticia sobre el regreso de Athena al equipo de quidditch corrió rápido por todo el colegio, sobretodo cuando James tuvo que explicarle lo ocurrido a Victoria Ross, una de sus nuevas cazadoras, y darle las gracias por su participación. Para desgracia de Athena, Victoria era la hermana pequeña de Georgia, quien en lugar de alegrarse por el triunfo de Athena sobre Potter, se lo tomó como una gran ofensa para con su hermana, por lo que Athena intentaba no hablar sobre quidditch en su presencia.
Athena sabía que Georgia había comprendido perfectamente lo que había estado a punto de decir, pero hizo como si no hubiera escuchado, y Athena se lo agradecía, no quería volver a tener la misma discusión.
Flashback
"Es verdad que han sacado a Victoria, para que tu pudieras jugar?" Le preguntó Georgia a Athena cuando se enteró, por parte de Victoria de lo ocurrido en sus primeras prácticas de regreso en el equipo.
"Teníamos que deshacernos de alguno de los cazadores" Explicó Athena.
"Pero por qué Victoria? Por qué no Rose Weasley?"
"No lo sé, Georgia! Yo no tomé la decisión! Se que ha sido una grosería para tu hermana pero nada de esto no hubiera pasado si Potter no me hubiera echado en primer lugar…"
"De nuevo a culpar a otros para evadir tus propios actos, Athena?" Le dijo Georgia alzando una ceja y cruzándose de brazos.
"No estoy evadiendo nada! Es la verdad!" Se defendió Athena. Le molestaba mucho que Georgia creyera que todo lo ocurrido era su culpa.
"Por favor! Si tuvieras un poco de dignidad no habrías regresado al equipo!"
"Yo no pedí regresar! Fueron ordenes de McGonagall! Que querías que hiciera? Dios, Georgia, ni siquiera Victoria se molestó tanto, ella dijo que no había problema" Le contestó Athena. Comenzaba a enfadarse con la actitud de su amiga.
"Es porque no le queda de otra! Pero yo puedo hablar por ella! Qué fue lo que hiciste para que McGonagall te metiera de nuevo al equipo? Cómo convenciste a la directora de que James había cometido una injusticia contigo? Y por qué demonios, permitiste que le hicieran eso a Victoria? Tu que ya sabías lo que se siente!"
"No podía hacer nada! Fue orden de McGonagall que yo regresara al equipo, y créeme cuando te digo que yo no tuve nada que ver con su decisión! Entiendo tan poco como tú! No sé que fue lo que McGonagall buscó al regresarme mi posición! Y sobre Victoria, teníamos que deshacernos de alguno y quien tuvo la osadía de hacerlo fue Potter! No podía impedir que una orden de McGonagall se cumpliera, Georgia!" Georgia comenzó a reír sarcásticamente.
"De verdad fue eso, Athena, o es que estabas encantada por regresar al equipo que no te importó nada más?"
"Claro que estoy contenta por regresar! Y a decir verdad, yo me merezco más ese puesto que tu hermanita." Georgia la miró con desagrado pero no contestó nada más.
End of flasback
"Y cuál crees que sea su castigo?" Le preguntó Emma.
"No lo sé, alguna tarea tediosa yo supongo…" Dijo Athena. En ese momento Louis Weasley pasó por donde Athena estaba sentada y le lanzó una sonrisa, Athena se la regresó poniéndose roja. Tegan y Emma emitieron risillas tontas al darse cuenta de lo roja que se había puesto su amiga, ella le dio un golpe con el codo en las costillas a Emma para que dejara de burlarse de ella y Louis no lo notara.
"Cállense!" Les espetó. Tegan y Emma seguían riendo. "Dios, viene hacia acá… Pueden callarse, me están poniendo nerviosa!" Susurro al darse cuenta de que Louis se acercaba cada vez más a ella.
"Vamos! Levántate y ve con él" Dijo Emma entre risas dándole un empujoncito para que se levantara. Athena se paró, miró a Emma nerviosa y volteó su mirada hacia Louis.
"Hola" Dijo Athena casi en un suspiro.
"Hola" Respondió Louis, mirando a Tegan y Emma. "Eh… Esta todo bien?" Preguntó volviendo su mirada a Athena. Athena miró a sus amigas quienes seguían riendo y asintió apenada.
"Si, es solo que… Eh… No les hagas caso" Le dijo Athena poniéndose roja nuevamente.
"Bien… Eh… Ya me enteré que has conseguido regresar al equipo de Gryffindor! Felicitaciones!"
"Gracias, Louis" Le contestó Athena. 'Por qué no puedes dejar de sonrojarte? Dios, Athena, contrólate!' Pensó mientras pasaba sus ojos por todo el rostro de Louis, sus hermosos ojos azules lanzaban chispas y su sonrisa ponía a Athena a temblar.
"Te dije que no tardarías mucho en regresar, no es cierto?" Athena rió de buena gana.
"Es cierto, lo hiciste!" Louis le tomó la mano.
"Athena, sabes que éste sábado hay una salida a Hogsmeade?" Athena asintió apenada, sentía que la mano que Louis le estaba sosteniendo empezaba a sudar.
'Lo hará! Me invitará a salir!'
"Me preguntaba si te gus…"
"Que hay, primo?" Louis no pudo terminar, pues James se había acercado a ellos, interrumpiéndolo.
'Tenías que interrumpir en el peor momento, Potter!' Pensó. Louis le soltó la mano de inmediato y dejó que su primo lo saludara, James pasó un brazo por los hombros de Loius. Athena lo miró con desagrado para luego rolar los ojos.
"Hola James" Contestó Louis de mala gana. Athena notó que la interrupción de James le había gustado tan poco a Louis como a ella.
"Estamos en medio de algo, Potter, no te das cuenta?" Le dijo Athena en tono grosero y cruzándose de brazos.
"Tienes un minuto? Tengo que hablar contigo!" Le dijo James a Louis, ignorando por completo el comentario de Athena. Louis asintió. "Nos permites, Pucey? Gracias" Dijo James. Athena miró con irritación como James daba media vuelta, con Louis todavía bajo su brazo.
"Athena!" La llamó Louis, dándose media vuelta y soltándose de James. "En un momento regreso, quiero preguntarte algo!" Le indicó. Athena sonrió asintiendo y regresó a sentarse a la mesa de Gryffindor, con los ojos todavía puestos en Louis y James. Mientras ellos salían del Gran Comedor.
"Quiero preguntarte algo!" Dijo Emma tras ella, arremedando el tono de voz con el que lo había hecho Louis. "Qué cosa?" Athena se encogió de hombros.
"Oh, vamos Athena, dinos que es lo que quería!" Le suplicó Tegan. Athena negó con la cabeza. La verdad era que Athena no quería estropearlo contando sus sospechas a sus amigas, pero estaba segura que Louis había estado a punto de invitarla a salir antes de la interrupción de Potter.
"Cómo voy a saberlo si Potter nos ha interrumpido!" Contestó. "Lo esperaré! Tal vez sea algo importante" Dijo sintiendo cosquillas en el estómago.
"Cualquier cosa que sea, no era tan importante" Dijo Georgia de repente.
"Qué?" Preguntó Athena. Georgia señaló hacia la entrada del Gran Comedor. Louis había regresado, pero salía de nuevo tras sus amigos, sin acercarse a Athena nuevamente.
"Al parecer Louis no volverá" Athena vio como Louis salía del Gran Comedor sin un vistazo hacia atrás, y supo que Georgia tenía razón, Louis ya no regresaría a terminar su charla pendiente. Athena sintió como si un hielo pasara por su garganta. Se había hecho ilusiones demasiado rápido.
Fue sacada de sus pensamientos por James quien se había acercado a la mesa de Gryffindor para tomar una manzana, con una sonrisa pícara en el rostro.
"Será mejor que vayamos yendo a las mazmorras, pociones está por comenzar y saben que a Slughorn no le gusta que lleguemos tarde." Dijo para después darle una mordida a la manzana. Tegan, Emma y Georgia se pusieron de pie y siguieron al muchacho, Athena miraba a James con desconfianza. "No vienes, Pucey? O esperaras a mi primo aquí toda la mañana?" Le dijo en tono de burla. Athena ignoró el comentario, pero se puso de pie y salió del Gran Comedor tras él.
"Explícame una vez mas, qué fue exactamente lo que él te dijo antes de que James los interrumpiera" Le preguntó Tegan a Athena. Athena dio un largo suspiro.
"Ya te lo dije!" El día había pasado rápidamente y Louis no había reaparecido. Athena se encontraba con Tegan, descansando en la sala común de Gryffindor, tratando de descubrir que era lo que había hecho que Louis no volviera a buscar a Athena en todo el día, inclusive a la hora del almuerzo cuando Athena lo encontró sentado en la mesa de Ravenclaw con su amigo Ted Davies, y él no dio señales de haberla notado, haciendo que ella se dirigiera a la mesa de Gryffindor totalmente desilusionada.
"Dímelo de nuevo, porque tal vez te está faltando algún detalle, tal vez te dijo hablamos mañana o… Tal vez tu te confundiste y Louis no mencionó Hogsmeade en ningún momento!" Athena la miró desesperada.
"No! No me he confundido! Un segundo estaba ahí, agarrando mi mano y hablándome sobre la salida a Hogsmeade este fin de semana y luego… No entiendo! Me dijo que quería preguntarme algo! Me dijo que regresaba!"
"Pero no lo hizo!" Confirmo Tegan. Athena asintió. "Estas segura que lo que quería era invitarte a salir?"
"Que más pudo haber sido? Para que me habría dicho sobre Hogsmeade si no pretendía invitarme a…"
"Cof, cof" El sonido de una tos fingida interrumpió a Athena. Alzó la mirada para ver a James Potter parado frente a ella y puso los ojos en blanco.
"Otra vez, Potter? Tienes la manía de interrumpir conversaciones ajenas, o qué es lo que te pasa? Qué quieres esta vez, hablar con Tegan en privado?"
"Tenemos que ir a la oficina de McGonagall" Dijo James tranquilamente.
"Qué?"
"Detención, recuerdas? A las seis" Dijo mostrando la hora en su reloj. El reloj mostraba cinco minutos antes de las seis, por lo que Athena lanzó un bufido. Había olvidado por completo que tenía detención.
"Agh… De acuerdo." Dijo poniéndose de pie, James la tomó del brazo.
"Bien, vámonos!" Dijo mientras arrastraba a Athena hasta la salida de la torre de Gryffindor.
"Qué haces Potter, suéltame, suéltame te digo!" Exclamó Athena tratando de zafarse del fuerte apretón en el que Potter la tenía, sabiendo que era imposible puesto que era demasiado débil para el. "Que me sueltes!" James la soltó. "Yo puedo ir sola, gracias" Dijo Athena, pasándose de largo a James y caminando rápidamente. James dio tres pasos largos para alcanzarla, pero Athena no miró en su dirección hasta llegar a la gárgola que bloqueaba la entrada de la oficina de McGonagall. "Tienes la contraseña?" Preguntó. James sacó la carta de McGonagall de su bolsillo y leyó en voz alta 'grajeas' haciendo que la gárgola se hiciera a un lado. Athena dio un paso adelante y entró en la oficina de McGonagall sin agradecer ni esperar a James. Athena tocó la puerta y al recibir un 'adelante' del interior del cuarto, entró lentamente con James justo detrás.
"Ah… Sr. Potter, Srita. Pucey, llegan justo a tiempo, pasen y cierren la puerta, por favor. Acérquense. Su detención se llevará a cabo aquí en mi oficina" McGonagall estaba sentada en su escritorio, y al verlos entrar les señalo las dos sillas que tenía frente a ella para que Athena y James se acercaran. Ellos lo hicieron a paso pausado. "Deprisa, muchachos que no tenemos todo el día!" Athena se apresuró a llegar hasta McGonagall, mientras que James siguió tomándose su tiempo.
"Y bien? Que es lo que tendremos que hacer?" Preguntó James, una vez que llegó hasta el escritorio. "Limpiar sus estanterías sin magia?"
"Sería una buena idea, Sr. Potter, pero no. Tome asiento por favor" Indicó McGonagall. James y Athena obedecieron. "Lo único que tienen que hacer es pasar el resto de la hora hablando entre ustedes dos." Athena y James intercambiaron miradas confundidas y llenas de incredulidad, luego James se echó una fuerte carcajada.
"Esto es absurdo!" Exclamó James entre risas.
"Absurdo, Sr. Potter? Dígame, en que sentido le parece absurdo?" Le preguntó McGonagall.
"Se supone que nos tiene que castigar por lo que hicimos no? Obligarnos a hacer algo tedioso sin magia o algo por el estilo, no venir a platicar!" McGonagall subió las cejas antes de contestar y luego se dirigió a Athena.
"Dígame, Srita. Pucey, le parece poco castigo pasar una hora entera hablando con el Sr. Potter?" Athena negó con la cabeza rápidamente. "Ya veo. Y a usted, Sr. Potter?"
"No! Es el peor castigo que he…"
"Entonces está resuelto" Dijo McGonagall sin dejar que James terminara de hablar. "No me interesa que tan absurdo puede parecerle, Sr. Potter. Yo estaré cerca, por si me necesitan. Pueden comenzar." James y Athena se miraron unos instantes sin saber exactamente que decir o que hacer. McGonagall se puso y caminó en dirección a la puerta de su oficina.
"Profesora" Dijo Athena de repente, McGonagall dio media vuelta. "Eh… De qué se supone que tenemos que hablar?"
"De lo que ustedes quieran!" Respondió McGonagall.
"Eh… Y a dónde va usted?"
"Tanto te preocupa quedarte conmigo a solas, Pucey" Le dijo James cruzándose de brazos y sonriendo como de costumbre. Athena lo ignoró.
"No se preocupe Srita. Pucey, estaré lo bastante cerca para saber si cumplen con su castigo. Pueden comenzar" Volvió a decir McGonagall, y con eso salió de la oficina. James y Athena se miraron unos instantes, luego James puso sus manos bajo su cabeza y comenzó a balancearse sobre las dos patas traseras de la silla. Athena volvió a tomar asiento junto a él.
"Así que… Cómo estuvo tu día?" Dijo James bastantemente alto, con la esperanza de que si lo que había dicho McGonagall era cierto y podía escucharlos, lo hiciera correctamente.
"Basta, Potter. No haré esto!" le contestó Athena de mala gana. James se pasó una mano por el pelo, miró a Athena con frustración, y luego suspiró.
"Escucha" Dijo bajando la voz casi a susurros y acercándose a Athena para que ella lo pudiera escuchar. "A mi me gusta esto tan poco como a ti, muñeca, pero se supone que tenemos que hacerlo, de acuerdo? McGonagall esta a un metro de nosotros, averiguando si estamos cumpliendo con nuestra detención o no. Y si no cooperas podríamos ganarnos otras dos semanas más de esta tontería, y ninguno de los dos queremos eso cierto?" Athena lo miró sin contestar, frunciendo el entrecejo. James se echó para atrás y volvió a recargar su cabeza en sus manos y a balancearse. "Así que dime, Athena, como estuvo tu día?" Dijo sonriendo y de nuevo subiendo la voz. Athena solo lo miraba, cruzada de brazos y con el entrecejo fruncido.
"Puedes dejar de balancearte? Me estas poniendo de malas." Dijo después de un largo rato en que ninguno de los dos habló. James se dejó caer.
"Y tu podrías dejar de respirar? Me molesta!" Le contestó. Athena puso los ojos en blanco y dio un largo suspiro antes de regresar su mirada a James.
"Potter ya basta si? Tienes razón, será mejor que acabemos con esto si McGonagall nos agrega siquiera un día más de detención no creo poder soportarlo"
"Que bueno que te diste cuenta, muñequita, pero tu tienes la culpa por acercarte a Louis! Si no lo hubieras hecho nada de esto hubiera pasado!" Le dijo apuntándola con el dedo.
"Cuantas veces tengo que decirte que no me llames así? Y además, por qué te importa tanto lo que pase entre Louis y yo eh, Potter?"
"Porque no quiero seguir teniendo ningún otro tipo de relación contigo. Tenerte en todas mis clases y en el equipo de quidditch ya es bastante como para tenerte de primita también, Pucey, por eso!" Athena alzó las cejas.
"Pues lo siento, Potter, pero no hay nada que puedas hacer."
"Estas segura de eso, Athena?" Dijo con su sonrisa retorcida en el rostro.
"A qué te refieres, Potter. Qué es lo que haz hecho?" James comenzó a reír. "Contestame!" Athena descubrió que después de la platica que Louis había tenido con James esa mañana, se había comportado extraño con ella, entonces entendió que era a causa de Potter.
"Mejor dime, que te ha parecido la clase de transformaciones de hoy? A de ser bastante difícil lograr convertirse en un animago no lo crees?" Dijo James entre risas.
"No me cambies el tema, Potter y dime de una vez que fue lo que le dijiste a Louis!"
"Podríamos hablar de quidditch si prefieres. Tengo una nueva técnica de defensa que quiero probar con los cazadores… La iba a probar esta tarde per debido a las circunstancias…"
"Ya dime de una vez que fue lo que le dijiste a Louis. Para que querías hablar con él? Le dijiste algo de mi verdad? Porque ya se que hablas fatal de mi con tu familia, Louis me lo dijo, y también me dijo que no cree ni por un segundo nada de lo que dices, así que cualquier cosa que le hayas dicho esta mañana, no te ha funcionado, Potter. Louis es demasiado inteligente como para creerse cualquier estupidez que le hayas dicho sobre mi!" Dijo interrumpiéndolo.
"Si es así entonces por qué te oyes tan preocupada? Digo, porque si Louis no se cree nada de lo que yo le pueda decir entonces no tienes ningún problema, o si, Pucey?"
"Dime por favor que fue lo que hablaste con él!" Dijo suplicante. James seguía riendo burlonamente.
"La verdad es que no me acuerdo, no me acuerdo si hable de ti, si no hable de ti… No me acuerdo, Pucey. Tendrás que quedarte con la duda."
"Eres un estúpido, James! Te odio, te odio como nunca había odiado a nadie!" Dijo Athena poniéndose de pie.
"No te preocupes, muñeca, el sentimiento es totalmente mutuo… Y yo que tu me relajaba, y me volvía a sentar porque todavía nos quedan cuarenta minutos de castigo así que tómatelo con calma." Athena lo fulminó con la mirada. Cómo era posible que Potter pudiera jugar con su mente de esa manera? Volvió a sentarse, pues sabía que Potter tenía razón, no podía ir a ningún lado. "No te das cuenta lo afortunada que eres, Pucey? Sabes cuantas niñas darían lo que fuera por estar en tu lugar? Compartir detención con James Potter… Eso es tener suerte, digo yo!"
MARCADOR:
James – 8
Athena – 1
