CAPITULO 10


Yukito se encontraba recargado en el barandal a un lado de las escaleras que llevaban a las salas de abordaje en el aeropuerto. Había pasado media hora contemplado una hoja que sostenía entre sus manos. Aún no podía creer que aquel era su otro rostro... Tenía nociones de que algunas veces se transformaba en alguien totalmente diferente pero no tenía idea de cómo lucía. Sin embargo, a pesar de la diferencia entre él y su otro yo, sentía la gran necesidad de encontrar a esa otra parte suya que le hacía falta y por eso se hallaba allí, esperándola, ansioso de que apareciera.

—¿La encontraste? —fue lo primero que preguntó al ver acercarse a Touya.
— No, aún no... —respondió de forma que no se desanimara su amigo— Pero estoy seguro que tiene que pasar por aquí... Ningún otro avión salió durante la noche de ayer ni la madrugada y aun faltan 30 minutos para que salga el único vuelo a Inglaterra este día.
— Entonces... continuaré esperando aquí.
—Bueno, iré a ver a Sakura y Tomoyo... Quizás ellas la hayan visto...
—Si... Gracias, Touya.

Él esbozó una sonrisa y después se alejó. La atención de Yukito volvió al dibujo durante quince minutos más. Luego, tres personas que se acercaban llamaron su atención. Eran dos chicos y una chica entre ellos. Aquella chica tenía el mismo color de cabello de Zora/Haruka pero era lacio y corto hasta el hombro. Vestía muy formal y llevaba lentes negros.

— Con mucho gusto te mostraré los lugares más famosos en Inglaterra.
— ¿En serio? ¡Gracias! —exclamó la chica muy emocionada. Sin embargo, notó la presencia de Yukito unos metros frente a ella observándola— Pero... ¡Si es Yukito! Por favor, adelántense. Yo en un momento estaré con ustedes...
— Claro, pero no tardes.

La chica asintió, luego se acercó a Yukito para sorpresa de éste.

— ¡Hola! ¡No pensé verte aquí, Yuki...!
— ¿¿¿???
— ¿Eh? ¿No me reconoces, verdad? —sonrió divertida— Soy Haruka... ¿Y qué tal me veo? ¿Te gusta mi nueva imagen?... Me dolió cortarme el cabello pero necesitaba un cambio, ¿no crees?... ¿Y tú que haces aquí? ¡Jamás me imagine encontrarte precisamente en este lugar!...
— ¿¿Zora??...

Haruka, totalmente desconcertada, permaneció quieta al escuchar ese nombre.

— ¿Qué... dijiste?... —balbuceó viéndole fijamente.

Yukito, emitiendo una gran sonrisa, le entregó el boceto que tenía en las manos. Al reconocer su dibujo Haruka le miró perpleja.

— Mi... boceto... ¿Cómo llegó esto a tus manos?... ¿Acaso Touya...?
— No dejaré que te vayas...
— ¡¡Tú...!!
— Al igual que tu, yo también tengo otra personalidad... He estado esperándote por largo rato...

Haruka jamás se imaginó que Yukito y Yue fueran la misma persona, no obstante se recupero de su sorpresa rápidamente. Dirigió su vista por ultima vez a su boceto y frente a la mirada desconcertada de Yukito lo rompió en varios pedazos.

— ¡Zora...!
— Mi destino y el tuyo no tienen que volver a unirse por ningún motivo —trato de sonreírle y mantener una seguridad fingida—. Yuki... Quiero que seas feliz. Además... Te prometo que no le pediré a Clow que me desaparezca... Intentaré seguir con mi camino así que no te sientas culpable... Bien... Ya es hora de irme. Despídeme de todos y dile a Touya que no tiene de que preocuparse. Se que el siente aprecio por mi así que viviré bastante tiempo y se que algún día nos volveremos a ver... Adiós...
— ¡Aguarda, por favor! —suplicó mientras sacaba de debajo de su camisa el pendiente en forma de estrella que Touya le entregó.
— ¡¡Qué!!... ¡Pero...!
— Creo que nuestro camino es uno solo otra vez... Y en esta ocasión no pienso permitir que te alejes.

Haruka jamás pensó escuchar esas palabras de boca de Yukito/Yue, sin embargo ella no estaba muy convencida de quedarse. Necesitaba pensar seriamente las cosas... Ya una vez estuvo a punto de morir por Yue, no quería arriesgarse a que volviera a suceder... Tenía poco de haber recuperado su esperanza de vivir, de que alguien necesitara de ella... Además estaba Touya. Sabía perfectamente del cariño que lo unía a Yukito y no podía interferir entre ellos. No era justo...

Lentamente colocó su dedo índice en la frente de Yukito. Él le observó confundido. De repente un aura invisible envolvió al chico la cual no le permitió moverse.

— Zo...
— Adiós, Yue... Quédate con el medallón pero no dejes a Touya. Él es tu felicidad y no yo. Algún día nos volvamos a ver, para entonces se que ya no pelearemos. Seremos amigos... Confiaré en ti y dejaré mi vida en tus manos, es lo único que puedo darte y lo único que puedo recibir de ti.

Haruka rápidamente fue hacia las escaleras las cuales la alejaban de Yue sin que él pudiese hacer algo para evitarlo. Al abordar el avión la magia desapareció. Yukito ya podía moverse. Se acercó a los grandes ventanales por donde se veían los aviones. Fácilmente podría transformarse y salir volando de allí en busca de ella pero no... Zora había decidido marcharse así que debía respetar su decisión.