CHAN, NUEVO CAPÍTULO, y no los distraigo más, abajo están los saludos y luego pueden leer xDD...
Naoko-eri: Bienvenida a este fic, sírvase palomitas y prepárese para esperas infinitas de actualización, jaja xD. Saludos también, que bueno que te gustó al lectura y sí, me gusta más la Lola loca, pero la seductora también me cae bien, quizás escriba de ella algún día :33
Rebecca Fox 12323: Sí, quería hacer algo tierno de ellos n.n, ¿ya teerminaste la historia? D:, dios, cuantas cosas pasan en mi ausencia, jaja xD. Iré a verla inmediatamente, gracias por leer c:
MusicStrike: ¡Gracias!, sí, no sabía si eso causaría gracia pero igual lo puse, que bueno que te haya hecho reír, jeje. xD
LagrimasSolitarias: ¡Me impresiona que sigas viendo mis actualizaciones!, en serio, que hermoso gesto ;_;, ¡muchas gracias!, y bueno, lo de la cuchara lo saqué de una experiencia que tuve, porque un día encendí un auto con una cuchara (calma, que no lo robé xD), así que imaginé que el Pato Lucas lograría encender su auto con una cuchara también, jajaja xD. Gracias por leerme nuevamente y que bueno que te haya gustado c:
madeleinez14: Me alegra que te haya gustado xD, aunque lo hice algo forzado pero igual, a mi me gustó el resultado, jaja. La segunda parte de "Celoso" la haré cuando me inspire D:, tengo bloqueo de escritor con esa parte x'D, lulz. Pero algún día la verán xDD
En el Supermercado
Estaban en el supermercado comprando provisiones para Lola, es decir, era recomendable que ella tuviera comida para por lo menos tres días, claro está, todo por el bien del supermercado, ya que la conejita rubia podía llegar a ser tan torpe que podía botar todos los estantes y romper millones de cosas en un segundo, solo para acabar escapando por una ventana... así que, lo mejor era que tuviera mucha comida en su departamento para que los dejara en paz unos días, ah, y que viniera acompañada, solo por seguridad.
Como Bugs no tenía nada más que hacer (y el supermercado le cobraba a él por cada destrozo de Lola), decidió acompañarla. Por lo que Lola chilló emocionada y bueno... aquí están, escogiendo la marca de té perfecta.
—No lo entiendo, tú ni siquiera tomas té.—Dijo Bugs, recordando la última vez que le invitó té a Lola y esta lo calificó de "copia barata del café".
—Oí que es bueno tomar té a mi edad, para no parecer más vieja.—Respondió ella, susurrando lo último como si fuera un secreto sagrado.—Tú sabes, la edad abruma.
—¿Abrumar?, Lola, ni siquiera llegas a los treinta.
—Solo procura escoger el té adecuado.—Dijo ignorando el comentario de su novio—Escoge el té negro, ¡no!, espera, mejor el blanco.—Frunció el ceño—Mejor el verde, o el té Oolong...
—No tenemos todo día...
—¡Está bien!, ¡está bien!, elige tú.—Lola sonrió y lo abrazó asfixiantemente fuerte—Confío en tu buen juicio, amor.
—Sí, supongo que yo también.—Contestó el conejo gris casi sin aire, separándola.
—¡Perfecto!, iré por las verduras.—Dijo emocionada, dando un paso.
Bugs lo pensó, uhm, Lola yendo sola hasta el pasillo de las verduras... sería catastrófico.
—Mejor espera aquí.—Bugs la detuvo y la volvió a poner al lado del carrito.
—Agh, ¡pero la elección del té perfecto tomará mucho tiempo!
—No necesariamente.
—Pero si lo eliges demasiado rápido significará que no te tomaste el tiempo de elegir el mejor.—Lola puso un tono preocupado y le apretó el brazo con fuerza—¿Y si eliges el incorrecto?
—No creo que eso pase.
—¿Y si eliges el peor de todos y termino con tres ojos por la radiación?
—Eso no tiene sentido.—Increpó Bugs—Lola por favor, ya suelta mi brazo.
—¡Prométeme que elegirás el mejor!—Suplicó la chica, al borde de la desesperación.
El conejo suspiró, hasta ir de compras con su novia era una locura, una provocada tan solo por un simple té a escoger. De todos modos, debía ser paciente con ella, puede que tenga sus razones para actuar así.
—Está bien, Lola. Elegiré el mejor.—Contestó para tranquilizarla.
—¡Sí, gracias!
—Pero ya suelta mi brazo, me lastimas.
—Oh, lo siento.
Lola lo soltó.
—Pero, ¿qué hago para no aburrirme?
—Puedes...—El conejo gris buscaba la respuesta con la mirada—...contar cuantos productos hay en el estante.
—Aburrido.
—¿Ordenar los productos del carrito por orden alfabético?
Lola chasqueó la lengua con desaprobación.
—Entonces...—Siguió buscando, se le acababan sus opciones—¿Qué te parece... —Un silencio—...ver esta revista?
Bugs tomó rápidamente una revista que yacía en un carrito abandonado y se la dio a Lola, era una típica revista para promocionar productos y cosas nuevas de la tienda de regalos, un atrapa bobos según él, pero tenía llamativos colores y muchos dibujitos que sabía que a Lola le encantarían.
—¡Vaya!, ¡esto sí es interesante!—Exclamó feliz la coneja, mientras veía la revista—¡Necesito uno de estos!, ¡y esto también!—Señaló contenta, el conejo gris dio una ojeada.
—¿Un portapisapapeles?, ¿y un poster de Kristen Wiig?
—¿No es fabulosa?
La miró algo extrañado pero le restó importancia inmediatamente, asintiendo. Ahora tenía que demorarse intencionalmente para escoger un té y seguir con la lista de compras de una vez. No era que no le gustase estar con Lola, pero tenía cosas que atender, como vigilar a cierto pato busca problemas, por ejemplo, o vigilar que Poochie no vuelva a comerse a Sam, la última vez casi se ganaba una denuncia y no quería eso.
Mientras Lola cambiaba de página a la revista, decía cosas como "¡necesito un nuevo estéreo!", "también este bolso", "dos peluches rosa de panda para la sala", "quiero esto", "quiero otro"...
—¡Dios mío!, y por supuesto, quiero uno de esos.
Bugs seguía revisando el té, no volteó a mirarla pero sí le impresionó lo callada que se había quedado Lola de repente, ¿qué pudo llamar su atención así de rápido?
—¿Un qué?
—Eso.—Dijo sonriente, señalando algo frente a ella y soltando la revista—Yo también quiero uno.
El conejo suspiró pesadamente y dejó las cajas de té a un lado, volteó para saber a qué se refería Lola. Sus ojos se ensancharon en cuanto lo vio.
En el estante de enfrente se encontraba una señora de pelo castaño, quién también estaba escogiendo qué llevar en su carrito (el cuál también estaba repleto), parecía tranquila y calmada, aunque con unas leves ojeras, pero a pesar de eso se la veía feliz. Demasiado. Parecía tararear una canción infantil en lo que escogía el producto. A su lado, sentado en el carrito, se encontraba la cosa más tierna del mundo, moviendo un sonajero con sus tiernas manos y haciendo ruidos con su boca, un hermoso bebé.
Bebé.
¿Un bebé?
—¿Estás bromeando, no?—Dijo Bugs levantando una ceja. Lola no podía hablar en serio.
—Claro que no.—Respondió ella aun con una sonrisa en los labios—Los bebés son lindos y adorables, ¿por qué no tener uno?
—Son demasiada responsabilidad, Lola.—Explicó.
—Somos responsables.
—Yo soy responsable, tú no.—Fue directo con ella, era el momento para serlo.
—¡Ay vamos!, soy lo suficientemente responsable.—Dijo Lola con confianza, batiendo una mano. Bugs solo rodó los ojos.
—¿Ah sí?, entonces dime, ¿qué pasó con el poodle que tu madre te regaló?
—Está de viaje.
—¿Dónde?
—No lo sé, no me ha mandado una carta. Eso es muy desconsiderado de su parte si lo piensas bien.
—Lola, ¡encontré tu poodle en la perrera!—Exclamó un poco alto el conejo gris—Tienes suerte de que lo haya sacado y que Mac y Tush lo adoptaran después.
—¡¿Ellos secuestraron a mi poodle?!—Lola gritó asustada, obviamente no entendiendo el punto de la conversación.—¡Esos topos!
Bugs golpeó su frente desesperado y cruzó los brazos. Era imposible.
—El punto es, que por ahora no necesitamos un bebé.—Esto lo dijo lentamente, como si hablara un idioma que Lola no podría entender.
—¡Pe-Pero!, ¿no te gustaría ver un mini tú o una mini yo?, ¡uh!, ¡o una mezcla de los dos!, ¡un... Lugs!—Dijo Lola en un mal intento de combinar sus nombres.
—Me conformo con ser tu novio y arreglar tus destrozos.—Bugs ya quería acabar con esta conversación…
—¡Uuugh!—Lola frunció el ceño e hizo puchero. Dándole la espalda a su novio
Bugs se frotó las sienes y respiró hondo, ¿cómo haría entender a Lola que aún no estaban listos para ese paso?, eran jóvenes y un bebé no entraba en sus planes a corto plazo, es más, ni siquiera estaban casados, ni siquiera sabía si era capaz de soportar a Lola por el resto de su vida. Aparte, a tenía tantas personas (incluyéndola) a quién cuidar, y botar a Lucas de la casa de un día para otro sería malo considerando lo que ese pato era capaz de hacer sin supervisión... eran muchos puntos que examinar.
Se calmó y observó mejor a Lola, ella no estaba lista para una responsabilidad mayor, apenas podía cuidarse sola, pero, ¿cómo ella podía entenderlo?, por otra parte, sabía que algún día Lola sería lo suficientemente responsable, pero no ahora.
Ella seguía de espaldas y la señora ya se había ido con su bebé, Bugs trataba de escoger las mejores palabras para hablar con Lola.
—Escucha.—Le dijo—Quizás ahora no podemos tener un... bebé.—Le incomodaba un poco decir esa palabra—Pero nos tenemos el uno al otro, y si esto sigue así, quizás en unos años más podamos...—Dudaba si decirlo o no—... Quizás podamos tener uno.
Lola no volteó, sin embargo, pudo ver que se encontraba más tranquila.
—Ahora, solo hay que disfrutar de nuestro noviazgo.—Se sentía raro diciendo cosas así—Ya sabes, pasar tiempo juntos, tener la certeza de que seguiremos así. Digo, puede que sea muy sarcástico contigo, pero eres la única a la que no le ofende.
Lola volteó y abrazó a Bugs, fue un abrazo demasiado fuerte, pero sorprendentemente a Bugs no le importó y le correspondió.
—¡Awwww, Bun-Bun!, ¡tienes razón!, ¡fui una tonta!—Exclamó feliz ella.
Tal vez esperar no era tan malo. Además, tenía la atención de Bugs para ella, así que, la mejor idea sería no adelantarse.
—Por cierto, ¡nunca me dijiste algo tan lindo!, ¿podrías repetirlo?
—No.
—Igual, lo tengo grabado.
Suspiró y volteó a seguir escogiendo el té.
—¡Te amo Bugs!—Exclamó ella—Ahora, mejor no escojas té, prefiero el café, ¡sí, el café es genial!
Bugs puso los ojos en blanco y sonrió, esa era su Lola.
Algo corto, pero eso es lo que tengo, ojalá lo hayan disfrutado~
