Desperté temprano, lo único en lo que podía pensar era en volver a casa con Emma, me repetía en la cabeza "falta poco", tratando de convencerme que todo saldría bien, pero no podía al mismo tiempo dejar de preguntarme ¿Cuándo sale algo bien? Sin Emma cerca mi optimismo era casi inexistente. Salí al corredor y un sirviente me indicó que el desayuno estaba servido, ya Regina y Robin estaban sentados comiendo. Me senté frente a ellos, yo tenía que admitirlo, estaba de mal humor y no tenía ganas de esconderlo. Y aunque he luchado internamente por no culpar a Regina, tengo que aceptar que estoy un poco resentido con ella por todo esto.
"Quería hablar contigo desde hace días, pero nunca he tenido la oportunidad" me dijo Regina tan pronto me senté en la mesa frente a ellos, la miré a los ojos con el ceño fruncido, pude ver como Robin asentía en su dirección dándole ánimos.
"Mira de verdad no hay nada que hablar, Emma es Emma y quiere ir por la vida salvando a todo el mundo. Me enamoré de ella así y tengo que vivir con eso" respondí de mala gana, tomé mi cubierto y comencé a poner comida en mi plato.
"Tú y yo nunca hemos sido amigos, Capitán. Creo que nos teníamos algo de respeto, pero desde que esto pasó ni siquiera me miras e ignoras todo lo que digo….No tienes que decirlo, yo sé que me culpas por todo esto" agregó.
"No te voy a negar que lo he hecho" dije soltando el tenedor y mirándola fijamente. "Te he culpado por empujar a Emma a tomar una maldición por ti, por robarme mi final feliz….Lo hice en mi momento más oscuro, esa noche cuando no sabía dónde o en qué condiciones estaba….pero al final luego de que lo deje salir me di cuenta lo estúpido que sonaba, nadie necesita manipular a Emma para querer salvar a alguien, ella es la maldita Salvadora y eso es lo que va a seguir haciendo el resto de su vida. O bien aprendo a vivir con eso o me aparto de su camino, y dejarla no es una opción." Cuando termine de hablar Regina me miraba con la boca abierta, creo que con mi mal humor y mi honestidad dije todo con un poco de brusquedad, Pero todavía tenía algo más que decir, traté de hacerlo con más calma bajando un poco la voz. "Y si te he evitado es porque no puedo ignorar el hecho de que ella puso tu final feliz antes que el nuestro, y aunque no te culpo por eso, tampoco lo disfruto."
"Lo hizo porque confía en ti, en que tú la traerás de vuelta" me dijo Robin.
"Lo sé, y cuando todo esto acabe esa mujer me va a escuchar" dije frustrado, coloqué mi dedo índice y anular sosteniendo el tabique de mi nariz, necesitaba calmar mi ira.
"Bien, luego de escucharte, no tengo dudas que su confianza no fue infundada" Me sonrió y le devolví el gesto. En ese momento entraron Henry y David. Henry apretó mi hombro como saludo y se sentó junto a mí, terminamos el desayuno con rapidez, ansiosos por ver a Emma, por acabar con todo esto y volver a Storybrooke. De pronto escuchamos la puerta abrirse nuevamente y vimos entrar al aprendiz.
"Espero que hayan descansado bien, y renovado fuerzas. Merlín quiere hablar con ustedes" anunció el viejo. Todos asentimos, nos pusimos de pie y lo seguimos. Entramos a un gran salón, una mesa de piedra redonda descansaba en el centro. El hechicero estaba de pie frente a la mesa, nos invitó a sentarnos.
"Esta es la famosa Mesa Redonda de Camelot, el rey y sus caballeros se sentaban para discutir asuntos cruciales para la seguridad del reino. Me pareció apropiado reunirnos aquí, en vista de que su problema se está convirtiendo en un problema de seguridad para el reino." Dijo el viejo hechicero.
"¿A qué se refiere?" pregunté con el ceño fruncido.
"Desde que la Srta. Swan pisó Camelot, todas las criaturas oscuras que habitan estas tierras están en movimiento. Anoche mientras dormían, llegó a las puertas del castillo un grupo de pueblerinos que habitaban el lado Norte del bosque. Los dragones han despertado, la oscuridad los llama" explicó el viejo.
"¿Despertaron?¿Cuánto tiempo tenían dormidos?" preguntó Henry con curiosidad.
"Tienen centenares de años en hibernación, la última vez que despertaron fue cuando Rumplestinski nos hizo aquella visita que termino con la caída de nuestro Rey" Todos nos miramos las caras, el viejo continuó "Deben conocer un poco de historia sobre la Oscuridad. Hace muchos años tuve una aprendiz, una joven muchacha con mucho potencial y talento, su nombre era Morgana. Pero ella comenzó a experimentar con la magia oscura, con el tiempo se había vuelto casi tan poderosa como yo, esta fue una persona que alguna vez amé, no encontré el valor para acabar con su vida. Intenté algo estúpido sacando la oscuridad de su corazón, pero ya era dueña de su cuerpo y su alma….Liberé la oscuridad de su cuerpo, pero también su esencia, ella era la oscuridad misma. Su cuerpo quedó sin vida y toda la oscuridad y todo lo que ella era quedó libre. Logré encerrarla en una bóveda, pero con el tiempo algún tonto en busca de poder la libero. El último recurso que tuve que utilizar para contenerla fue utilizar a una persona, así nació el primer Dark One".
"¿La oscuridad es en realidad una persona?" preguntó Regina.
"Alguna vez lo fue, ya no lo es más y nunca más lo será" respondió el viejo con pesar en la mirada.
"¿Y los dragones?" pregunté.
"La oscuridad es su amo. Son sus títeres, y debemos intentar liberar a la Srta. Swan antes de qué lleguen aquí" respondió Merlin.
"Cuanto tiempo tenemos?" preguntó David.
"No mucho me temo, debemos proceder en seguida" respondió el aprendiz.
"¿Y qué estamos esperando?" preguntó Robin.
"Debemos proceder con cautela, la oscuridad no dejará con tanta facilidad a la salvadora, necesitamos colocar a la Srta Swan en una situación vulnerable emocionalmente, ella tiene que estar segura que desea volver a ser quien era, porque la oscuridad intentará disuadirla" de pronto escuchamos un fuerte rugido seguido por una explosión. Nos pusimos de pie y corrimos a la ventana más cercana y vimos como dos dragones volaban alrededor del castillo y disparaban fuego, el fuego chocaba con la protección que Merlin tenía sobre la fortaleza. "Esa protección los aguantará por unos minutos más" dijo Merlin y todos lo miramos y luego continuó "La salvadora está en la habitación de al lado, lo haremos por etapas, primero entrará su padre, luego su hijo, por último el capitán. Ella está atada de las muñecas por grilletes que no le permiten hacer magia " dijo lo último mirándome fijamente, los tres asentimos.
Todos pasamos al pasillo y seguimos al Hechicero que se puso de pie junto a una puerta de madera. Aunque no cabía más ansiedad en mí, parecía seguir acumulándose. "Bien. Su alteza, es su tuno. Recuérdele cuanto la ama. El muchacho entrará en unos minutos" dijo el viejo mirando a David, este me dio una mirada y asintió con determinación, yo le devolví el gesto entonces abrió la puerta, entró y la cerró tras él.
Yo comencé a caminar de arriba abajo. Seguían sonando rugidos y explosiones, a veces el piso temblaba un poco. De pronto escuché la voz del hechicero. "Vamos a necesitar ayuda, en especial mientras yo me encuentre manejando esta situación. Debemos poner a salvo a las personas que están fuera" dijo mirando a Regina, ella asintió.
"Haremos lo que sea necesario" dijo y luego miró a Robin quien lucía decidido a colaborar también.
"Querido aprendiz, ¿puedes apoyarlos?...Espero que esto termine antes de que puedan romper la barrera protectora" dijo Merlin, el aprendiz lo miró y asintió, entonces Regina, Robin y el aprendiz se fueron juntos.
Cada segundo parecía una hora para mí. Deje de caminar y me paré frente a una ventana, mirando hacia afuera, de pronto sentí la mano de Henry en mi hombro. "Pronto terminará todo esto Killian, y llevaremos a mi mamá a casa" dijo, este chico siempre optimista, el muchacho con el corazón del verdadero creyente. Este chico que se había ganado un espacio en mi corazón, no solo por ser una parte de Emma, sino por ser una parte de Baelfire, y de alguna forma una parte de Milah.
David entró en la habitación y miró a su alrededor, habían grandes ventanas por las que entraba mucha luz, cada rincón de la habitación estaba perfectamente iluminado. En el centro estaba ella de pie, atada de manos por las muñecas. "Emma" la mirada que ella le daba no era fácil de leer, pero el alivio que sentía de verla bien fue suficiente para acercarse un poco más.
"¿Esta Henry bien? ¿Y Hook?" preguntó.
"Están bien, pronto podrás verlos"
"Emma, estamos aquí con el hechicero. Te queremos de vuelta en casa con nosotros"
"No servirá de nada. Puedo sentir a los dragones, me llaman. Libérenme para alejarlos de aquí, para que te lleves a Henry y a Hook lejos"
"No te dejaremos aquí. Este tema de la oscuridad ha expuesto todos tus temores, y me ha enfrentado más directamente con el daño que te hicimos tratando de alejarte de un daño mayor" dijo David acercándose lentamente.
"Pasé 28 años sintiéndome sola, cuando conocí a Neal y me dejo ir a la cárcel por él, me convencí de que simplemente yo era este tipo de persona a la que nadie nunca amaría. Y los culpé a ti y a mi madre cada día por todo lo que iba mal en mi vida" dijo Emma con mucha seriedad. David lucía herido, no porqué ella lo hubiese lastimado con sus palabras, lo lastimaba lo profundas que eran la heridas en el corazón de su hija.
"Separarnos de ti fue la cosa más difícil que hemos tenido que hacer. Meterte en ese armario, rompió mi corazón en mil pedazos, pero te puedo asegurar que cada noche antes de dormir, cuando todo está tranquilo y silencioso, pienso por unos minutos en esos primeros 28 años de tu vida, me castigo cada noche solo para recordarme lo difícil que fue tu vida. Aún cuando estas a salvo en la habitación de arriba". Emma iba hablar nuevamente pero David levantó su mano en un gesto de pedirle silencio y continuó "Eres mi pequeña, aunque nunca pude verte crecer, y verte convertirte en la mujer que llegó a Storybrooke a romper la maldición, siempre serás mi pequeña, Henry, tu hermano y tú son la cosa más preciada de mi vida, y di todo lo que había en mí cuando te deje ir con solo minutos de nacida, porque siempre querré lo mejor para ti, aunque me rompa el corazón. Y si hoy tengo que morir calcinado por dragones solo por hacer lo que es mejor para ti, que así sea" Emma lo miraba con atención, David lo tomó como una invitación para continuar hablando. "Esta vez no quiero hablar como un conjunto, no quiero hablar por tu madre, quiero hablar por mí…Y no te imaginas cuanto me duele que me mires con tanto desprecio, lo has hecho desde que la oscuridad tomó tu cuerpo. Y sé muy bien que lo haces para mantenerme alejado, pero nunca lograrás mantenerme más que unos pasos lejos de ti. Y lo único que consigues es en que quiera insistir en hacerte saber cuánto te amo" la mirada de Emma se había suavizado, David dio un par de pasos más, ya frente a ella colocó la mano en la mejilla de Emma "No importa que hayas pasado 28 años segura de nunca serías amada. Ahora lo eres, y no puedes escapar de eso, no puedes escapar de las personas que te aman. Tienes una madre que te ama, un hermano que seguramente crecerá admirándote y amándote con locura, un hijo que te ama, un pirata que no solo te ama, da la vida por ti" dijo esto último con una sonrisa y consiguió hacer sonreír a Emma, "Y un padre orgulloso de la mujer fuerte, hermosa, poderosa que eres. Cada día puedo ver la fusión perfecta de tu madre y de mí en ti en las pequeñas cosas…te amo" David se terminó de acercar y la abrazó fuerte.
Emma susurro "papá" David se separó de ella un poco y besó la frente de su hija, ambos notaron en seguida que Emma comenzó a brillar ligeramente, David la tomo por los hombros y la miraba, era casi imperceptible, pero era algo que antes no estaba ahí. En ese momento escucharon la puerta abrirse y cerrarse una vez más y Henry estaba parado frente a ellos.
"Henry" dijo Emma emocionada, David se apartó y Henry corrió a abrazarla.
"Mamá, ¿Estás bien?" preguntó Emma asintió, recordó cómo vivió una escena similar con su hijo en el libro de Isaac, ella estaba amarrada de una forma similar.
"Mamá…Quiero que sepas que nunca te culpe ni te culparé por dejarme ir cuando era un bebé. Ya te lo he dicho antes, pero siento que tengo que decirlo una vez más. Volviste a mi vida y ahora no solo tengo dos mamás maravillosas, tengo abuelos, tío, amigos….la gran familia que siempre soñé de niño, la gran familia que tu siempre soñaste de niña" Emma parecía abrumada por las palabras de su hijo, y el continuó hablando "Tienes que volver con nosotros, como la heroína que eres, la princesa con el corazón más puro, la salvadora. Mi mamá" lágrimas comenzaron a rodar por la cara de Emma y Henry la abrazó nuevamente. Ella besó la cabeza de su hijo y el brillo que antes parecía imperceptible ahora era más evidente.
Ya Henry había entrado y yo estaba de pie, frente a la puerta, mirándola fijamente, tratando de concentrarme en esperar, en calmar mis ganas de simplemente abrir la maldita puerta y verla de una buena vez. Pero sí vinimos hasta aquí para buscar ayuda de este hechicero, por lo menos podía intentar hacerle caso.
"Desde hace mucho tiempo he estado observando cada una de sus aventuras" dijo Merlin de pronto "He estado atento a cada una de las cosas que han ocurrido y cuando he podido prestar mi asistencia, lo he hecho sin causar mucha sospecha" lo miré confundido. "Me he esforzado más en asistir a la Salvadora, hay un lobo gris que la ha asistido en varias oportunidades mostrándole el camino, el ha sido enviado por mí" recordé que Emma me había contado como un lobo parecía haberle mostrado el camino hacia Lilly. "Puedo sentir tu inseguridad, siempre tienes una duda recurrente, has hecho tus mejores esfuerzos para mantenerte en el buen camino para apaciguar esa duda, porque a veces no sientes que la merezcas" fruncí el ceño, no me gustaba ser analizado por un completo extraño, que parecía saber demasiado.
"A pesar de esa duda recurrente, nunca la dejaría. Movería cielo y tierra para estar con ella, soy tan egoísta que aunque ella pueda merecer algo mejor, yo nunca la dejaría" dije calmado, mirándolo con el ceño fruncido.
"Lo sé Killian Jones, te voy a decir algo por el bien de la tarea que tienes que llevar a cabo hoy...La historia de Emma Swan y la tuya estaban destinadas a entrelazarse, cada una de las experiencias, buenas o malas que tuviste que vivir, las viviste con el propósito de alargar tu vida lo suficiente para conocerla, para enamorarte de ella y ella de ti"
"Eso suena fantástico, pero no fue amor a primera vista, cuando menos no para ella" dije frustrado e incrédulo, dejé de mirarlo y miré nuevamente al frente.
"Yo no he hablado de amor a primera vista, he hablado de amor verdadero. Sin embargo fue un poco de ambas" dijo y volví a mirarlo. "He observado su vida desenvolverse, porque ella es la salvadora. Y cuando descubrí aún antes de que ella naciera, qué tú sería su verdadero amor también he seguido la tuya. A ella le costó tanto confiar en ti, porque en el fondo sabía que se enamoraría profundamente y todo lo que conocía del amor es que siempre la lastimaba. Yo no creo que ella hubiese bajado su guardia lo suficiente con nadie más, no para tener amor verdadero. Ella confía en tí ciegamente, eres la única persona que una y otra vez ha vuelto por ella. Eres la única persona que cree ciegamente en ella y ella lo sabe y lo valora." De pronto el viejo miró hacia la puerta como si hubiese sentido algo y agregó "es hora de que entres, les daré unos minutos, estaré ahí en el momento indicado" yo miré la puerta, un poco abrumado por toda la información que el viejo me acababa de dar, pero más decidido que nunca, di el par de pasos que me separaba de la puerta y la abrí. Entré y la cerré detrás de mí.
