¡Hola mis queridas vegetarianas!
Siento la demora u_u últimamente hago lo posible por actualizar pero bueno, debido a la larga espera les traigo un nuevo capítulo de larga duración jejeje, les advierto que esta parte contiene mucho lemon y bueno...ya verán el por qué al final del capítulo ;)
Como ya saben este era el último capítulo de la historia u.u peeeeero lo corté para que fueran en dos partes, la segunda parte esta en proceso pero quiero hacerlo igual de largo que este capítulo :) aún queda más Vegeta y Bulma por leer así que no se pongan tristes, solo les pido mucha paciencia para la actualización.
Nuevamente deseo agradecerle sus follows, comentarios y sus favoritos, sin ustedes no hubiera continuado esta linda historia así que muchas gracias por su constante apoyo y por las lindas palabras que me dan que siempre me sacan una sonrisa al leerlos :D y también gracias a aquellas lectoras que leen mi historia en anonimato. Cuando sea el tiempo de despedirnos me despediré de cada una dejándole un mensaje en la segunda parte de este último capítulo :)
Bueno no quiero aburrirlas más xd nos vemos al final del capítulo y...
¡A leer!
Familia
Era la primera noche que pasaban juntos después de la batalla contra Majin Boo y Kid Boo. Bulma aún no iba a su habitación para estar con Vegeta, deseaba asegurarse de que su pequeño Trunks estuviera bien, se había preocupado tanto por él al saber que peleo con todas sus fuerzas que no podía separarse aún. Ella vio su reloj de pulsera que marcaba las 23:00 de la noche, había estado desde las 21:00 acostada con Trunks.
[Bulma]
Cielos, probablemente Vegeta ya esta acostado y durmiendo a estas horas. Me levante despacio para no despertar a Trunks y cerré suavemente su puerta para bajar y servirme algo de vino.
Al momento en que me senté en el sofá mi mente comenzó a recordar todo lo que había pasado, llegando al momento en que Vegeta comenzó a matar a tanta gente en el Torneo.
No me di cuenta cuando mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente mientras recordaba su expresión maligna llena de odio y a la vez de satisfacción. Por un momento creí que perdería a mi hombre, aquel saiyajin bueno que siempre habitó en él. Me dio miedo creer que lo había perdido. A pesar del temor y la pena no pude también sentir algo de adrenalina, le sentaba bien ese semblante perverso.
A veces me preguntaba qué hubiera pasado si yo hubiera estado en frente de él en ese estado ¿Quizás pude haberlo detenido?, no, imposible. Estaba demasiado concentrado en querer pelear con Goku en esos momentos que probablemente me hubiera hecho daño. No, él no se atrevería.
Suspire con cansancio al pensar aquellas preguntas, ya no debía recordar lo que ya es pasado. Además Vegeta es y siempre será bueno aunque… me dan ganas de saber por qué hizo todo eso.
Deje la copa de vino que ya estaba vacía en la cocina. Luego subí las escaleras y me dirigí a mi cuarto donde yacía acostado Vegeta, cerré la puerta con cuidado para no despertarlo. Había peleado con todas sus fuerzas y necesitaba reponer energías.
Me saqué la ropa y me puse mi pijama, abrí un poco el ventanal para que llegara algo de aire y luego me acosté junto a él. Lo miré por un buen rato mientras dormía, me detuve en su rostro y observé su ceño levemente fruncido. Al momento en que lo hice recordé aquella horrible expresión de maldad con el sello de una "M" en su frente.
Aparté la mirada y me limpié mi rostro, ni me había dado cuenta de que estaba llorando, todo lo que pasó y vi en ese momento fue terrible.
- ¿Estás bien? - me dijo mirándome, aún estaba acostado muy relajado con un brazo atrás de su cabeza para verme mejor.
- Si - respondí, secándome el rostro con un pañuelo que estaba junto a mi mesita de noche.
- ¿Por qué me mientes?, sé que estas llorando - su voz tranquila pero ronca hizo que me acurrucara a él, no quería culparlo sin saber el motivo de por qué hizo todo ese daño.
- Vegeta… - empecé - …¿de verdad eres feliz con la vida que tienes?
- ¿A qué viene eso? - me preguntó, sentándose en la cama, estaba intrigado con mi pregunta, yo me acomodé para mirarlo a los ojos.
- Para ser más específica, ¿por qué hiciste todo ese daño en el Torneo de las Artes Marciales? - listo, ya lo dije. Él analizó mi expresión de tristeza y bajó la mirada, su ceño se frunció más pero no estaba enojado.
- Estaba confundido y perdí la cabeza en esos momentos - me dijo, mirándome con una mirada seria, luego volvió a bajar la cabeza - Quería volver a ser el cruel príncipe saiyajin que alguna vez fui - sentí que mi quijada se abrió y solté un suspiró al escuchar esas palabras. Mis ojos volvieron a aguarse, pero no deseaba soltar ninguna lagrima, solo decidí sincerarme y decir todo lo que sentí cuando lo vi reaccionar de esa manera frente a mis ojos. Respiré hondo bajo su constante mirada.
- Rompiste mi corazón Vegeta…espero que lo sepas, cuando vi al hombre que amo poseído de esa manera…matando todas esas personas con una mirada y sonrisa malvada en tu rostro… - negué con mi cabeza al ver nuevamente esas imágenes en mi cabeza - …mi corazón se rompió en mil pedazos - no lo miré, pero sabía que sus ojos seguían en mi con un semblante de sorpresa.
De repente y sin darme cuenta él avanzó hacia mí y me besó el cuello, sentí su fuerte y larga respiración en mi piel sintiendo cómo mis vellos de los brazos se erizaban ante aquel movimiento. En ese momento sé que me estaba pidiendo disculpas, por lo que sonreí y comencé a hablar nuevamente, no deseaba preocuparlo, al fin y al cabo fue sincero conmigo como siempre lo ha sido.
- Sin embargo…mi corazón dolió más cuando te sacrificaste para salvarnos - puse una mano en su cuerpo para sentirlo más cerca y sentí como mis palabras lograron estremecerlo. Me aparté de él un poco para tomar su rostro con ambas manos, aún seguía sorprendido. Lo miré fijamente a los ojos para luego besarlo tiernamente. Sus labios estaban cálidos y suaves, no podía creer que un guerrero como él tuviera un cuerpo tan terso a pesar de que siempre sufría graves lesiones en las batallas. Vegeta respondió a mi beso y sentí sus fuertes manos rodear mi cintura - No te preocupes Vegeta, yo jamás dejaré de amarte.
- ¿Qué?...¡o-oye a mi no me preocupan esas cosas, ni en lo más mínimo! - estipuló, yo le seguí la corriente y lo besé nuevamente.
- Vegeta… - interrumpí el beso para preguntarle algo más, algo que siempre he querido saber, me senté a horcajadas encima de él dedicándole una mirada tierna, él me acarició la cintura y luego tocó mis piernas sin dejar de mirarme a los ojos - …tú nos amas ¿verdad? - pregunté algo ruborizada.
- Ahh…¿Por qué preguntas? ¿No te basta con que me haya sacrificado? - miré su rostro y él aparto mi mirada, al verlo más de cerca vi que estaba ruborizado, yo solo me quedé en silencio sin dejar de verlo. En esos momentos me resigné y acaricié su torso, él nunca me diría lo mucho que me amaba, pero me sorprendí al escucharlo nuevamente - Me sacrificaría todas las veces necesarias para salvarte a ti y a Trunks - aquello que dijo me dejó helada, esas palabras hasta superaban un "te amo", sonreí feliz y luego vi que sus ojos negros me miraron.
- Entonces sí me amas - afirmé feliz y el rubor en sus mejillas volvió a su rostro, él bajó la cabeza avergonzado y tome su cara para verlo, amaba cuando se ruborizaba, era simplemente irresistible.
- Nunca lo digo porque soy un saiyajin y mi orgullo…
- Lo sé, lo sé - le dije, llenándolo de besos en su rostro, él apretó mi cintura con suavidad y con un rápido movimiento me tumbó en la cama. Ahora era él quién tenía el control y eso le gustaba. Disfrutaba verme bajo de él y tan pronto cuando lo hizo se dibujó una sonrisa traviesa en sus labios.
- No sabes lo mucho que te extrañé, mujer - me dijo susurrándome en el oído, mordiéndome con suavidad una de mis orejas. Tragué saliva al sentir su virilidad contra mi abdomen - Dilo nuevamente - me dijo mientras besaba mi cuello bajando lentamente hacia mis pechos - Quiero escucharlo de nuevo - yo cerré mis ojos al sentir que comenzaba a sacarme la parte superior de mi pijama, ahogué un gemido al sentir su lengua recorrer mis senos - Dilo… - en esos momento no podía concentrarme, necesitaba esto tanto como él y ahora quería que le dijera algo que ni yo recordaba. Comencé a repasar cada cosa que le dije hasta que recordé lo que a él le gusta.
- Te amo - le dije con un suspiro. De pronto sentí que se volvió aún más vigoroso y me besó apasionadamente, colocando su peso sobre mí con cuidado.
Sentí su lengua en mi boca tratando de seguir rítmicamente la mía, saboreándola con fervor. Yo lo abracé tan fuerte como si quisiera ser una con él, no podía aguantar más las ganas de sentirlo dentro de mí. Lo necesitaba, deseaba que me hiciera gritar como solo él lo sabía hacer.
Lo sentí moverse y con rapidez aproveche de sacarle su bóxer que impedía ver aquella magnificencia que tanto ansiaba mi cuerpo, él sonrió de lado y de un certero movimiento rompió mi pantalón junto con mis bragas. Adiós a otro conjunto roto debido a su fuerza pero eso no me importaba, deseaba que me hiciera suya de una vez.
- Bulma… - me dijo mirándome desde debajo de mis pechos, abrazándome con fuerza para luego dejar suaves besos en mi vientre, bajando lentamente hasta besar mis piernas, era grato sentirse así de amada por él. Luego se puso en posición y con una traviesa sonrisa y casi sin piedad entró en mí.
Mi cuerpo se estremeció y sentí leves cosquilleos en todo mi cuerpo sintiéndolo moverse con tal agilidad y sensualidad que comencé a gemir casi sin control, pero Vegeta ahogó mis gemidos y me besó con pasión para callarme. De pronto mi subconsciente y mi lado materno me recordaron que tenía un hijo y debía ser más cuidadosa con mis gritos.
Al pasar unos cuantos minutos más Vegeta me dio su ultima embestida y ambos llegamos al tan esperado orgasmo. Suspiramos de puro gusto y sentí su cuerpo caer sobre él mío, estaba agotado y su corazón no paraba de latir con fuerza sobre mi pecho.
- Eres increíble - le dije, acariciando su melena, él se acomodó y puso su rostro cerca de mi cuello - Debes pensar que soy una mala mujer al quitarte nuevamente tus energías - reí.
- ¿De qué estás hablando? - sentí sus labios curvarse, estaba sonriendo - Aún tengo energías de sobra - su voz fue tan sensual que no pude evitar sentir un fuerte escalofrío recorrer mi espalda - La pregunta es…¿tú aún tienes energías?
- ¿Lo dices en serio? - pregunté nerviosa. Él se sentó sobre mi y enarcó una ceja - Vegeta… - me sonrojé.
- Oh no - me miró con diversión - Hoy no descansaras - afirmó, él se relamió los labios y volvió a besarme mientras yo sonreía de felicidad y a la vez me dejaba llevar producto del placer que él me daba.
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Al día siguiente Bulma había avisado a todos de que haría un gran fiesta para celebrar que nuevamente la paz llegaba a la Tierra. Estaba tan feliz que lo único que deseaba era bailar y festejar con su familia y amigos.
Había invitado a todos y le sorprendió de que todos hayan aceptado ir, incluso hasta Piccolo que siempre era reservado y constantemente se alejaba cuando habían reuniones de ese tipo.
Bulma miró a todos lados y no hubo ni rastro de Goku, de pronto la mano de una mujer se posó en su hombro.
- Milk - dijo ella con una sonrisa - ¿Crees que Goku venga a la fiesta? - Milk enarcó una ceja ante la pregunta y luego sonrió.
- De verdad te preocupa tanto, Bulma - ella se cruzó de brazos - Hmp…supongo que Goku te gusta ¿verdad?
Vegeta, que estaba a tan solo metros de Bulma, escuchaba con atención la conversación.
- ¿Eh? - Bulma sonrió confundida.
- Te recomiendo que te vayas resignando porque soy mucho más hermosa que tu y no me vas a ganar - Bulma quedó muda, no sabía qué le ocurría a Milk, al parecer los celos siempre le atacaban cuando ella preguntaba por Goku.
- Vamos Milk, sabes que no deberías decirme eso - rió - Además…Vegeta es mucho más guapo que Goku.
Vegeta sonreía con disimulación sin mirar a las mujeres, que ahora se encontraban discutiendo para saber quién era mejor.
Pasaron las horas y ya era tarde cuando Goku por fin llegó, todos volvieron a reunirse a la mesa mientras él comía, la fiesta terminó alargándose aún más. Todos se unían más cuando Goku estaba cerca. Cuando terminó de comer él se concentró en Vegeta, lo miró con diversión ya que sabía que ahora más que nunca eran amigos oficialmente.
- Vaya Vegeta, ¿quién lo diría?...haz cambiado mucho - rió Goku al verlo en un rincón bebiendo cerveza - ¿Dónde puedo conseguir una? - le preguntó al ver la lata, él le apuntó el refrigerador que estaba a solo metros de donde ambos estaban.
- No me sigas, Kakaroto - le dijo mientras se iba hacia uno de los sillones.
- Oh por favor, Vegeta. Estamos celebrando - le dijo, este aún así decidió acompañarlo. Sacó una nevera llena de cervezas y la llevó hasta donde se sentó Vegeta.
Goku se sentó a su lado en el sofá que había en el patio trasero, ambos bebían cerveza mientras Goku trataba de entablar alguna conversación con él.
- Trunks…se parece a ti, Vegeta, creo que has hecho un buen trabajo como padre.
Vegeta rechinó los dientes, era extraño estar hablando con él, a pesar de todo ellos nunca hablaban mas allá que solo en las batallas.
- ¿Acaso estas celoso del poder de mi hijo? - rió con malicia - Si no murieras podrías educar a Goten como yo lo he hecho con Trunks.
- Ah, sí - rió, rascándose la cabeza - Pero Piccolo ha hecho bastante por mi - rió nuevamente.
- Eres un idiota Kakaroto - masculló, agarrando otra cerveza.
- Y dime…¿cómo van las cosas con Bulma, eh? - Vegeta se puso rojo de inmediato.
- ¿¡Y a ti qué demonios te importa!?, ¿¡acaso yo pregunto sobre tu esposa!?
- Pues de hecho no, aunque me gustaría que lo hicieras - rió - Ya somos amigos ¿no crees? Los amigos se cuentan esas cosas.
- ¿Amigos? - preguntó algo incomodo - No te hagas ilusiones - bebió.
- Oh vamos, Vegeta - le pegó en el hombro con suavidad - Relájate - sonrió.
20 minutos después…
- Sabes…jamás pensé en tener familia - le decía en un balbuceo, habían más de diez latas de cerveza a cada lado de los guerreros - Yo odiaba este planeta asqueroso pero sabes, esa mujer me hizo pensar diferente - su voz era extraña producto de las tantas cervezas que ambos habían bebido, el alcohol hizo de las suyas, era evidente que este estaba borracho.
- Esa mujer hizo bien en cambiarte - le dijo Goku, volviendo a beber - La tierra nunca fue un mal lugar para vivir, fuiste un tonto al querer ser malo todo este tiempo. Ella siempre supo que había bondad en ti - sonrió, chocando sus cervezas haciendo sonar la lata con la que tenía Vegeta. Ninguno de los dos se podía los ojos, estaban tan borrachos que ya no sabían que decían.
- Yo solo quería regresar a como era antes, vol-volver a ser el saiyajin cruel y despiadado - Goku lo quedó mirando con atención - ¿Sabes lo repugnante que me sentí al saber que poco a poco fui formando parte de ustedes y tener una vida ordinaria y aburrida? - continuaba mientras Goku bebía y ponía un brazo en su hombro - ¿Cómo pude yo, un guerrero frio, formar una familia?
- Ahhh, yo sé esa pregunta - sonrió - Cuando un hombre y una mujer se quieren mucho…
- ¡Idiota! ¿cómo puedes decir tales tonterías? - dijo enardecido mientras Goku se rascó la cabeza confundido - Ese no era mi punto.
- No tiene nada de malo formar familia, incluso…la vida de padre es increíble, tienes hijos y ellos te admiran haciendo tu vida mejor cada día, Vegeta.
- ¿Tú qué sabes de eso si siempre te andas muriendo? - le regañó - Quizás la razón de mueras tanto es que no quieres ver a tu mujer - rió a carcajadas.
- No digas eso…además Bulma también tiene mal carácter - ambos bebieron.
- Pero yo no soy un debilucho ante su mujer - sonrió triunfante.
- Oye Vegeta… - balbuceó, el efecto del alcohol era cada vez peor - Juguemos a una partida de videojuegos, apuesto a que te gano - lo miró desafiante.
- Tonterías, ¡vamos! - dijo Vegeta bebiendo lo último de su lata para luego arrojarla al suelo. Ambos se levantaron con dificultad y se dirigieron al salón de juegos que Bulma organizó desde el nacimiento de Trunks, era un espacio único para los hombres de la casa.
2 horas más tarde…
- ¿Qué estarán haciendo esos dos? - se preguntaba Bulma al no encontrarlos por ningún lado.
- Bulma, ¿has visto a Goku?
- No, ya casi todos se fueron y aún no aparecen - decía preocupada y cruzándose de brazos.
- Espero que esos dos no hayan cometido alguna locura - decía Milk.
La peli azul se dirigió al living seguida por Milk, mientras ambas caminaban unas risas sonoras detuvieron en seco su paso. Ambas se dirigieron a la sala donde provenían las risas cuando los vieron.
- ¿Acaso son ellos? - se preguntó Bulma en voz alta.
- ¿Ve-Vegeta riendo…y con Goku? - ambas se miraron asombradas. Milk se sorprendió al ver a Goku rodeando con un brazo a Vegeta y él haciendo lo mismo, balanceándose de un lado a otro.
- ¿De qué me perdí? - Bulma dijo seria luego de ver a ambos con una botella de champagne en sus manos era obvio lo que había pasado.
- ¡Goku! - gritó Milk para llamar la atención del guerrero.
- Tranquila Milk, solo están borrachos - trató de calmarla mientras ella suspiraba con enfado.
- ¡Pero que no ves que esto es una vergüenza!…¿Qué pensara Goten cuando lo vea en ese estado? - se preguntaba.
Vegeta y Goku se voltearon al ver a sus esposas y con gracia se acercaron a ellas. Vegeta agarró a Bulma de su cintura mientras reía y agitaba su botella medio llena. Mientras que por otro lado Goku posó su cabeza en el hombro de Milk, dándole cálidos besos en su cuello.
- Por Kami, ahora ni saben qué están haciendo - dijo Bulma avergonzada al ver a su amigo besando a Milk.
- Estos hombres son unos tontos, Goku sabe perfectamente que no tolera el alcohol - dijo enojada.
Milk trató de llevarse a Goku pero este se dejó caer en el sillón que estaba cerca y tan rápido como se sentó se quedó profundamente dormido.
- ¡Goku!, ¡despierta! - exclamaba, pero era inútil despertarlo.
Bulma por otro lado tomó a Vegeta para llevarlo hacia las escaleras hasta el dormitorio pero este apenas sintió sus manos tocar su cintura las alejó de golpe.
- No…no me toques pe-perra, soy un hombre casado - lo dijo con tal seriedad que Bulma quedó impactada pero luego sonrió al volver a procesar el mensaje dentro de su cabeza.
- ¡Oh, Vegeta! - Bulma dejó su seriedad de lado y lo abrazó fuertemente mientras Milk la miraba enardecida - Eres el mejor, cariño.
- ¡Uych! - reclamaba Milk, cruzándose de brazos mientras Goku aún dormía plácidamente en el sillón.
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Eran cerca de las 09:00 de la mañana cuando Vegeta despertó, su cabeza dolía y no recordaba absolutamente nada de lo que había pasado en la fiesta, lo último que recordaba era la cara de Kakaroto. Una mala imagen para empezar el día.
Con gran dificultad se levantó de la cama y se puso su ropa deportiva, era la única ropa con la cual se sentía cómodo, deseaba descansar un buen tiempo antes de volver a entrenar.
Al bajar las escaleras le llamó la atención la rara vestimenta de su hijo, llevaba una chaqueta rosa y unos pantalones amarillos que le colgaban hasta más allá de sus pies.
- Qué demonios… - se dijo al reconocer esa inolvidable teñida.
Trunks se dio la vuelta y con una cálida sonrisa se dirigió donde su padre.
- Mira papá - Trunks estaba algo avergonzado pero aún así quiso mostrarle lo que usaba - Mi mamá me dijo que me lo pusiera, no sé por qué tiene esto pero quise darle en el gusto.
- ¡Quítate eso inmediatamente! ¡Y nunca más vuelvas a usarlo! - Vegeta bajó molesto las escaleras para luego seguir gritando - ¡Bulma!
- Tranquilízate papá, enseguida me lo quitaré - dijo nervioso - Además nadie saldría a la calle con algo así, es horrendo - rió.
- ¡Hmp!
- ¿Sucedió algo? - preguntó la muchacha que estaba preparando el desayuno.
- Quiero que te deshagas para siempre de esa ropa - él se sentó, mirándola.
- ¿Por qué?, es un lindo recuerdo - sonreía - Y Trunks se veía tan adorable en el - rió.
Vegeta refunfuñó mientras se cruzaba de brazos, no le gustaba recibir burlas de su mujer.
- Papá, ¿supiste que el señor Goku se quedó anoche? Por fin podré jugar con Goten todo el día - Vegeta lo miró sorprendido y vio el rostro de Bulma para corroborar esa información. A penas la vio asentir un fuerte dolor de cabeza lo invadió. Bulma notó la pequeña mueca de dolor que hizo y al verlo poner una de sus manos en su sien sacó una pequeña píldora.
- Ten, te ayudará con el dolor que sientes - Bulma le había dejado una pequeña pastilla junto con un vaso de agua.
- Maldición ¿qué es esto? - decía mientras agarraba la pastilla para tragársela con agua.
- Resaca - rió ella y Trunks se llevó unas manos a la boca tratando de no burlarse de su padre.
- Bulma ¿por qué no me despertaste para ayudarte en el desayuno? - preguntó Milk apareciendo de repente en la cocina.
- No te preocupes, eres mi invitada - le sonrió.
- Invitada o no debo ayudarte, esto de lidiar con saiyajines es cosa seria. Ahora que hay tres en la familia gasto el triple de energías en hacer algo.
- Ya veo, ¿cómo sigue Goku? - le preguntó Bulma con cierta burla, la última vez que lo vio estaba tan borracho que tuvo que ayudarle a Milk a cargarlo a la habitación.
- ¡Hmp! Ese hombre…dudo mucho de que se acuerde de algo - dijo molesta e indignada.
- Tranquila Milk, solo se entretuvo más de lo debido - rió - No seas tan dura con él cuando despierte.
- Lo dices porque Vegeta dijo ciertas palabras que cambiaron tu humor, ¿o ya no recuerdas lo molesta que estabas también? - Milk le entregó una mirada de confidencialidad y Bulma solo atinó a morderse su labio. Ella miró detrás de su hombro y vio a Vegeta, sus miradas se cruzaron por breves momentos, el rostro del príncipe estaba claramente confundido al escuchar la charla de ambas, preguntándose qué había dicho esa noche.
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Al día siguiente Bulma decidió organizar una salida familiar, deseaba tener un día entero junto a su pequeña familia en uno de los parques que poseía una de las lagunas más grandes de la ciudad. Trunks estaba emocionado por la noticia, ya que pondría a prueba uno de sus más recientes juguetes que le había hecho su abuelo, un bote grande controlado a control remoto.
Vegeta por otro lado solo se vistió para acompañarlos y verlos desde lejos mientras salían de la casa. Aunque a estas alturas, el saiyajin ya era amigo de sus sentimientos, que por tanto reprimió y negó tener, aún no los mostraba como tal ante los demás, le costaba pero cada vez era más fácil demostrarlos. Luego de la última batalla que tuvo ha hablado un poco más con su hijo además de entregarle una que otra muestra de afecto.
Mientras caminaban, el ahora ex mercenario miraba a su familia a solo metros de distancia, los veía reír y correr juntos. Apenas llegaron al parque, Trunks corrió rápidamente junto con su madre para poner su juguete en la laguna. La sonrisa amplia del pequeño hizo que a Vegeta se le formara una semi sonrisa, recordando aquellas imágenes que antes había pensado acerca de su hijo que saldría igual a él, tal vez malo y sin corazón. Dejó salir una sonrisa nasal y lo miró con orgullo desde lejos al ver que no fue así, Trunks era fuerte y solo emanaba inocencia al verlo.
Vegeta se recargó al lado de un gran árbol, luciendo serio con aquella pose que siempre lo caracterizaba, sus brazos cruzados y el ceño semi fruncido. Veía con atención cada movimiento de su mujer y su hijo que ambos jugaban cerca de la laguna.
[Vegeta]
Mi mujer…lucía despampanante con esos jeans ajustados, era imposible no mirarla cuando desde siempre se ha sabido cuidar, a pesar de su edad ella seguía manteniéndose joven como si fuera una mujer de 25 años. Al mirarla me daba la impresión que ella envejecerá como toda una saiyajin, joven y fuerte.
Dejé de verlos por un momento y fijé mi atención a mi derecha, había una familia casi igual a nosotros jugando, el hombre alzaba a su hijo en brazos mientras que la madre los seguía, divirtiéndose al ver a su hijo elevarse por unos segundos en el aire. Por un momento tuve algo de envidia, a veces me gustaría poder ser así de abierto con Trunks.
Volví a mirar a Bulma y me encontré con su mirada iluminada, me estaba sonriendo y yo simplemente le devolví el gesto, luego mire al suelo algo arrepentido. No quería demostrar más de lo que sentía en esos momentos, pero supe que ella si lo sabía. Con tan solo mirarme ella era capaz de adivinar todos mis sentimientos y emociones, no necesitaba palabras tontas o gestos ridículos para hacerle saber lo que pasaba por mi mente.
Volví a levantar la mirada y puse especial atención en lo que hacía Trunks, quien manejaba el aparato desde un pequeño control remoto, haciendo mover el juguete de una dirección a otra con gran destreza, sin duda había heredado esa habilidad innata de su madre al manejar tan bien la tecnología. Eso era una de las cosas que más me atrajo de ella, su inteligencia y esa capacidad de crear cosas increíbles parecida a la tecnología de mi planeta.
Esa mujer, tan chillona como de costumbre, alentaba a Trunks cada vez que el bote se desplazaba con rapidez sobre el agua. Reí un poco al verla tan emocionada, la verdad a mi no me hacía mucha gracia pero la entendía, esos gestos más muchos otros eran su forma de demostrarle su cariño a nuestro hijo.
Respiré profundamente y cerré mis ojos por un momento, al hacerlo sentí de inmediato una presencia, cuyo ki no me agradó para nada, era débil e insignificante pero sus intenciones eran algo oscuras. Abrí mis ojos de golpe y me moví un poco hacía atrás y lo vi, un sujeto alto, de pelo negro y de contextura delgada pero con una musculatura considerable se acercaba a mi mujer. Fui cauteloso y solo mire la situación desde donde estaba, él ya se encontraba detrás de ella cuando abrió su boca. Bulma se sobresaltó al no sentir su presencia y le dirigió una sonrisa amable, lo cual hizo endurecer mi mandíbula. No me gustaba verla cerca de ningún hombre.
De pronto el sujeto comenzó a acercársele más y fue ahí cuando ella reaccionó tal y como esperé. Bulma habló y le dirigió una mirada seria sin dejar de ser cortes, alejándose de él mientras seguía a Trunks que ahora estaba un poco más alejado de ella, aún concentrado en su juguete. A pesar de que ella se alejó, el sujeto insistió en acercársele.
Como ella tenía un genio muy particular, apartó al hombre con una de sus miradas frías acompañada de ciertas palabras que no pude alcanzar a leer de sus labios pero el hombre seguía en pie, riéndose por su fiereza. Fue en ese momento en que trate de poner atención a sus palabras, la intriga era demasiado intensa como para seguir mirando sin saber lo que decían. Cerré mis ojos nuevamente para concentrarme y así poder escuchar.
- Una mujer como tú no debería estar sola - le dijo él.
- No estoy sola - la escuché decir con firmeza.
- Lo sé, tu pequeño hijo esta a tu lado, es lindo. Sacó la belleza de su madre.
- Gracias - su voz era seca y claramente sin ánimos de seguir la conversación.
- Lastima que el padre haya sido tan estúpido como para dejarte ir - al escuchar eso quise presentarme de golpe a su lado y asustarlo, pero las palabras de Bulma me detuvieron.
- No estoy sola, para tu información tengo esposo y uno muy fuerte - no pude evitar sonreír con orgullo al escuchar cómo me presumía - Ve a seducir a otras con ese tono de voz ¿quieres?
- ¿Hablas en serio? Ninguna mujer se me resiste.
- Pues aquí tienes una - la escuché reír.
- Oye mamá, ¿qué hace ese tipo raro contigo? ¿Lo conoces?
- ¿¡Raro!? ¿Cómo te atreves mocoso? ¿No sabes quién soy? - eso fue todo lo que necesite para dejar de estar ausente, si, le daría su merecido. Hace tiempo que no espanto a alguien, de modo que será mi entretención.
- Si - le dije, colocándome detrás de él tan rápido que ni si quiera me vio venir - Eres un insecto que está a punto de ser aplastado si no te largas de una vez - su rostro palideció al verme tan enojado, eso me causó gracia, era divertido ver a la gente temblar cuando los enfrentada, sentir su miedo y verlos correr con temor en su mirada aún me producía cierto sosiego.
Luego de retroceder varios pasos lo vi arreglarse su camisa, tratando de lucir sereno, luego se marchó sin pena ni gloria. Lo mantuve vigilado hasta perderlo de vista cuando sentí que los brazos de Bulma se apoderaron de mi, rodeando mi cuello con fuerza.
- ¡Oh Vegeta! Vaya manera de protegerme - me besó en la mejilla, yo simplemente acepté su afecto solo por el hecho de que Trunks volvió a concentrarse en su juguete - Ahora ya sabes por qué no debes dejarme sola - me guiñó un ojo y dejó de abrazarme, colocándose a mi lado, reposando su cabeza en mi hombro.
Yo simplemente puse mis manos en mis bolsillos y reí nasalmente al escucharla.
- Hmp, nadie soportaría ese carácter como lo hago yo, mujer. Ese insecto se hubiera alejado de ti en menos de un día.
- Mira quién lo dice - añadió entretenida, dándome un suave golpe en mi costado derecho. La sentí suspirar y me percaté que miraba a nuestro hijo - Trunks se ve feliz ¿no crees? Lo hemos criado bien - la mire de reojo y vi aquella sonrisa que siempre fue mi debilidad. Luego miré a Trunks.
No dije nada al respecto, ella sabía lo que pensaba, una afirmación mía no era necesaria, él sin dudas era feliz y un niño saludable. Eso era todo lo que debía importarme siempre.
- Gracias - le dije. Sentí mis mejillas arder y miré hacia otro lado al sentir que dejó de descansar su cabeza en mi hombro.
- ¿Por qué? - me preguntó con inquietud.
- … - moví mi cabeza de vuelta hacia ella, mi rubor se había ido de mi piel pero aún así no pude mirarla a los ojos, por lo que tragué saliva con fuerza y me aparté un poco de ella - Olvídalo - le dije, pero ella sonrió tan ampliamente que no me importó haberlo dicho ahora, valió la pena. Me abrazó con fuerza y sus ojos lucían brillosos, luego la vi alejarse de mí y vi que se acercó a Trunks, se había agachado lo suficiente para alcanzar su oído. Vi con curiosidad la escena y en ese momento ambos me miraron, mi semblante serio se desvaneció y cambió a sorpresa. Algo tramaban.
- ¡Abrazo grupal! - gritó Trunks, abrazándome de la cintura mientras yo lo alejaba con un movimiento con una de mis piernas, pero el niño era fuerte. Bulma me miró aún con ese brillo indescriptible en su mirada y luego me abrazó, casi con la misma fuerza que empleó Trunks pero aún así no pudieron derribarme.
Crucé nuevamente mis brazos y me resigné a continuar luchando contra ellos, a pesar de todo no podía negar que esto se sentía endemoniadamente bien.
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Los años pasaron rápido y Trunks ya tenía 14 años, antes y durante todo ese tiempo, Bulma había hecho todo lo necesario para que Trunks quedara en uno de los mejores colegios del país y él como siempre tenía las mejores notas de su generación pero de un mes a otro sus notas bajaron. Lo que llamó la atención de Bulma al ver que sus calificaciones eran regulares y hasta bajas.
Antes de conversar con su hijo, ella llamó a Milk para que viniera a casa mientras Trunks y Goten habían salido a divertirse.
- ¿Cómo va Goten en sus estudios, Milk? - le preguntó la peli azul mientras tomaba un té.
- Bien, no tanto como le iba a Gohan pero sus notas son buenas. No puedo exigirle mucho, ya no tenemos tanto dinero como para darle lo mejor a Goten en cuanto a estudios pero Gohan trata de enseñarle lo que puede, últimamente él está muy ocupado con su esposa, Videl - dijo algo molesta.
- Oh vamos, Milk. Gohan ya es todo un hombre, es normal que los hijos abandonen el nido para convertirse en maridos con responsabilidades y con el tiempo tengan su propia familia - Milk hizo un gesto de resignación, ella aún no podía dejar de verlo como a un niño.
- Espero que digas lo mismo cuando Trunks tenga una esposa - Milk sonrió con malicia y luego bebió de su tasa.
- Ahora que lo mencionas…Trunks ha estado algo raro últimamente - le comentó con cierta intriga, ella colocó sus codos en la mesa y con una mano tocó su barbilla. Milk la observó y dejo su tasa en la mesa para prestarle más atención - Sus notas han bajado muchísimo desde que comenzó un nuevo año escolar.
- Los niños se distraen, Bulma. Eso es normal - dijo su amiga sin darle importancia.
- Pero Trunks no, él sabe cuáles son sus prioridades - Bulma comenzó a pensar mientras que Milk se adelantó.
- ¿Prioridades dices?, quizás tu hijo ya tiene una nueva - ella la codeó para que pensara más - Una chica - le guiñó el ojo.
- ¿Una chica? - Bulma abrió su boca en son de sorpresa para luego sonreír - ¿Mi hijo enamorado? - rió - Eso es adorable - sonrió - Pero debo conversar con él, ¿qué tal si esa chica no le corresponde? ¿o solo quiera aprovecharse de él?
- ¡Hmp!, ¿no que los hijos deben hacer sus vidas y que era normal? - rió - Mírate ahora.
- ¡Eso es diferente, Trunks aún es un niño! - dijo Bulma al sentir la burla de su amiga.
- Bien, te entiendo, debes hablar con él - Milk volvió a beber de su tasa - ¿Dime…lo has visto más distraído últimamente?
- Mmm, todos los hombres son distraídos, Milk.
- Te equivocas, hay señales…muy sutiles que podrían delatarlo - indicó ella.
- ¿Cómo cuales? - dijo intrigada.
- Por ejemplo, si lo ves conectado muy seguido ante el computador, si pasa horas y horas tecleando - Bulma se detuvo a recordar las varias veces en que lo vio hacerlo - Si ahora es más vanidoso - otra señal que Trunks hacía, jamás lo había visto tantas veces arreglarse el cabello o elegir ropa una tras otra - Si sale más de casa o si pasa unas horas extras en la escuela - Milk enarcó levantó las cejas mientras que Bulma se sorprendía cada vez más al corroborar cada cosa que su amiga le decía.
- Puede que tengas razón… - la cara de Bulma palideció, sabía que tarde o temprano su hijo se enamoraría pero no aún, él era muy pequeño para el amor - ¿Qué debería hacer, Milk?
- Convérsalo con él, si te enojas será peor, es mejor que Trunks tenga confianza contigo en cuanto a esas cosas - Milk volvió a beber de su té - Créeme, Gohan nunca confió en mí por ser demasiado dura con él al principio.
- Pues…si es eso, ya me ocuparé de él cuando llegue. Ahora dime ¿cómo está Goku?
- Bien, sigue entrenando como de costumbre, la mayoría de las veces se va con Goten a pescar o a cazar, es increíble verlos juntos - decía con un aire de soñadora en su voz - Aún recuerdo cuando Goten preguntaba por su padre y él no estaba - dijo algo entristecida - Al principio no sabía cómo decirle que su padre había muerto…pero Gohan me ayudó en eso. Siempre le hablaba de lo fuerte que era su padre y todo lo que hizo por la Tierra - Milk decía emocionada al recordar esos momentos.
- Vaya Milk…es increíble lo mucho que hablas cuando solo te pregunté por una cosa en particular - rió a carcajadas para molestarla - Ese ingrato, ya ni viene por acá para verme - Bulma enchuecó la boca al decirle eso a Milk.
- Hmp, él debe pasar tiempo con Goten y conmigo - ella se cruzó de brazos - Ahora no me interrumpas que quiero preguntarte algo, es importante - aquella última palabra dejó intrigada a Bulma, picando su curiosidad y se acercó un poco a ella, Milk miró a su alrededor y se acercó más a Bulma - ¿Vegeta…fue muy fogoso aquella vez que todo terminó con Buu?
Bulma abrió su boca en son de asombro al escuchar tales palabras, ella había pensado que era algo más importante que eso, pero de todas formas se rió. Le produjo cierta gracia al notar que Milk sentía curiosidad ante su relación con el orgulloso príncipe. La peli azul miró a Milk, quien esperaba ansiosa su respuesta y ella le pegó en el brazo al notar la insistencia en sus ojos negros.
- Esas cosas no se hablan, Milk - sonrió ruborizada.
- ¿Ah no?, pues yo recuerdo muy bien cuando ibas corriendo a mi casa para contarme cada detalle de su relación - rió Milk, provocando una mirada seria en Bulma que duró muy poco al recordar su comportamiento como una adolescente en esos tiempos.
- Vale, tu ganas - Bulma suspiró y no pudo evitar entregarle una mirada de confidencialidad - Fue…bastante intenso - admitió - Aquella noche ni dormimos - sonrió tímidamente.
- ¡Lo sabía! ¡Mi Goku hizo lo mismo! - sonrió, mordiéndose su labio inferior - No supe cómo callar mis gemidos ¿sabes? - decía ella mientras se mordía una uña - Fue salvaje y también…
- Creo que ya supe demasiado, Milk… - Bulma se tapaba los oídos con las manos, no le gustaba imaginarse a su amigo teniendo relaciones con Milk, era extraño. Goku jamás se mostraba tan cariñoso con ella y el hecho de saber más de la cuenta le daba algo de nauseas - No quiero saber detalles - la peli azul ahora se tapaba los ojos queriendo eliminar las imágenes mentales que venían a su cabeza - Sabes… - empezó a hablar para callar a su amiga - …esa vez Vegeta decidió marcarme… - sonrió - Mira - Bulma se quitó su pañuelo, dejando ver la pequeña cicatriz que le había dejado su príncipe.
- Vaya… - dijo sorprendida al ver su cuello - Pensé que jamás lo haría - sonrió - Él de verdad te ama, Bulma - los ojos de la peli azul brillaron de emoción al escuchar esas palabras. Ella sabía que su príncipe la amaba pero le daba más felicidad saber que eso también podían notarlo los demás - Bueno, debo irme. Es probable que Goku tenga hambre y debo comenzar a hacer la cena. Espero que todo salga bien con Trunks - le dijo ella, despidiéndose de Bulma. Dejándola algo pensativa al saber que en solo un par de horas llegaría su hijo.
Pasaron las horas y Bulma esperó pacientemente la llegada de su hijo en el living, estaba tan ansiosa que lo único que hizo durante las horas de espera fue tomar café.
Vegeta que se aparecía en la cocina cada 1 hora para buscar algo de jugo la miró con extrañeza al verla siempre en la misma posición mientras leía un libro. Sin embargo no le preguntó nada y volvió a subir las escaleras hasta su habitación.
- Estoy de vuelta - anunció Trunks al momento de entra a la casa, su voz se escuchó por todo el lugar y Bulma se levantó con nerviosismo desde el sofá.
"Bien, solo relájate, recuerda las citas del libro, debes lucir casual y dejar que él hable primero"
- Hola hijo, ¿cómo te fue? - preguntó emocionada - ¿Has roto corazones hoy? - "¿demasiado desesperada?...maldición no pude evitarlo. Por suerte él solo rió, aunque se sonrojó, está claro ahora."
- Me fue bien, gracias - dijo algo avergonzado - ¿Tienes algo de comer?, muero de hambre - Trunks dejó su mochila en la alfombra mientras se dirigía a la cocina junto a su madre, él de inmediato se sentó en la silla esperando a que le sirvieran algo de comer.
- Ten, espero que te guste - le dijo su madre mientras le colocaba un tazón lleno de comida más un plato de ensaladas y un vaso de jugo natural - Hay más por si lo deseas - le sonrió.
- Esta delicioso, ¿papá ya cenó? - preguntó.
- No aún - Bulma se mordió su labio inferior esperando a que su hijo comenzara todo pero por más que esperara, su hijo jamás le contaría algo así, él era después de todo hijo de Vegeta y como a él también le costaba mostrar sentimientos - Hijo…quiero hablar contigo respecto a la escuela - "Bien, comienza desde las notas, quizás eso le permita abrirse" - He visto tus calificaciones y no son nada buenas, Trunks ¿Qué pasa?
Trunks rió algo nervioso y tragó el bocado con dificultad.
- Lo siento mamá, últimamente he estado muy flojo. Prometo subirlas - le sonrió para luego volver a comer.
- ¿Tienes algunas materias que son complicadas? - preguntó ella para hacerlo hablar.
- No es eso mamá… - Bulma notó su sonrojo.
- Vamos hijo, sabes que puedes confiar en mí - le dio un pequeño empujón con su mano mientras él sonrió al sentir el leve golpe.
- Tu…em…¿cómo te conquisto papá? - Bulma se sorprendió, ella jamás se había esperado esa pregunta - Es solo curiosidad sabes, hoy y mis amigos estábamos escuchando a Goten a cerca de cómo se conocieron sus padres y recordé que jamás supe cómo empezó su relación.
- Bueno…veras…tu padre jamás fue fácil al principio pero a medida que pasábamos más tiempo juntos pues…tuvimos atracción y poco a poco comenzó todo. Además…si deseas tratar de imitar a tu padre ninguna chica te mirara nunca - Bulma rió bajo y se sonrojó, luego volvió a mirar a su hijo - ¿Seguro que es solo por curiosidad?
- No se lo digas a papá pero…me gusta alguien, aunque no es nada serio claro. Solo me gusta verla - él tocó su comida con el tenedor, jugando con ella distraídamente - Es raro pero agradable a la vez.
- ¿Es de tu clase? - Bulma apoyó su barbilla sobre sus manos, escuchándolo atentamente.
- Ehh…no - rió, rascándose la cabeza - Ella es cuatro años mayor que yo - Bulma dejó caer su quijada al escuchar la confesión de su hijo - ¿Mamá?
- Cu-cuatro años - Bulma se sobaba su barbilla mientras trataba de encontrar las palabras adecuadas - Hijo…sabes que ella es muy grande para ti y…
- Lo sé, lo sé - dijo él mostrándole sus manos para detenerla - Solo me gusta mirarla mamá, no es como si me fuera a casar con ella.
- Ya veo… - Bulma suspiró - El amor no tiene nada de malo cariño, solo trata de concentrarte en tus calificaciones ¿sí? - Bulma acarició su melena y luego beso su frente - Me alegra que me lo hayas dicho.
Bulma siguió con Trunks hasta que él terminó de comer para luego empezar a lavar la loza que quedaba. Puso algo de música para no sentirse sola y comenzó a bailar.
Vegeta, que bajaba las escaleras, la observó a una distancia prudente, le gustaba mirarla sin que ella lo supiera. Miró por todos lados para ver si había alguien más en casa y al corroborar que el ki de Trunks estaba arriba él se dirigió hacia ella sigilosamente.
Las caderas de la muchacha se movían de un lado a otro mientras enjuagaba los platos, la música no la dejaba escuchar nada más, por lo que el príncipe aprovechó para acercarse aún más a ella para luego tocar sus brazos suavemente. Bulma sintió un fuerte cosquilleo recorrer por su espalda acompañado de un leve grito debido a la repentina cercanía de Vegeta.
- ¡Oh, Vegeta!...eres tú - suspiró aliviada.
- Hmp ¿acaso esperabas a alguien más? - su voz tosca sonó algo molesta, pero Bulma sonrió ante la pregunta absurda de su príncipe.
- Eres un tonto, Vegeta. Sabes que solo existes tu en mi corazón.
- Mmm - murmuró él con un leve sonrojo en sus mejillas - Veo que ya cenaste.
- No del todo, solo le serví a Trunks ¿Quieres comer? - Ella dejó de lado la loza y apoyó sus manos sobre las de él que ahora abrazaban cintura.
Los labios de Vegeta se curvaron formando una sonrisa traviesa, sus ojos negros emanaban una chispa seductora y sus manos fuertes se dirigieron de inmediato a la cadera de Bulma, dándola vuelta para que esta lo mirara, él se acercó más a ella presionando su vientre con el de ella. Bulma aguantó un poco la respiración, sintiendo el cálido aliento de él rosando sus labios. Ella los relamió para luego ser empujada por un deseo incontrolable por apoderarse de los labios de Vegeta, él los recibió deleitado disfrutando de la suave y dulce sensación que le producían sus besos. Haciendo que poco a poco despertara ese fuego y las ansias de querer más de ella.
Bulma sintió que su cuerpo se tensaba y poco a poco comenzaba a sentir el calor sobre cada parte de su piel mientras Vegeta ahora le daba húmedos besos en su cuello, bajando lenta y tortuosamente hasta su pecho. Ella sintió que su piel se le puso de gallina y los vellos de los brazos se erizaron al sentir la lengua de él tocar uno de sus pezones.
- Vegeta… - jadeó Bulma, colocando una pequeña distancia entre ellos pero Vegeta continuaba mirándola con deseo - Trunks podría bajar en cualquier momento, ya no estamos solos ¿recuerdas?
- No bajara - Vegeta continuó dejándole cálidos besos en su cuello para luego susurrarle en su oído - Sígueme.
Bulma abrió aún más sus ojos azules al verlo tan ansioso por poseerla, lo vio morderse el labio inferior y sin cuestionarlo le sonrió, siguiéndolo hasta el cuarto de visitas del primer piso.
Ella entró en la habitación y al escuchar la puerta cerrarse lo miró con expectación. Lo vio deshacerse de su polera de un solo movimiento mientras se acercaba a ella, emanando una fuerte sensualidad al hacerlo, inexplicablemente la peli azul sintió nervios al ser tocada por él, se dejó llevar hasta que Vegeta la acorraló en una de las paredes, sintiendo como él le quitaba sus prendas una a una.
Cuando él estuvo a punto de quitarle su falda ella lo detuvo y con la mirada puesta en sus pantalones él entendió lo que debía hacer si quería continuar. Vegeta se quitó su pantalón de un tirón y ella se relamió los labios dejando su nerviosismo atrás para echársele encima y comenzar a besarlo por todo su cuerpo, al sentir unos leves gemidos ella se detuvo y nuevamente era él quien tenía el control.
Agarró ambas manos de su mujer y lentamente lamió sus pechos, luego bajó hasta llegar a su abdomen y comenzó a besarla hasta encontrar su boca, devorándola, haciendo que ella abriera mas sus labios para luego dejar entrar su lengua, acariciando la de ella con pasión.
Bulma sintió como sus manos grandes y fuertes tocaron sus muslos con delicadeza, las sintió moverse hasta dirigirse hacia su zona intima donde él cortó de un tirón sus bragas.
Vegeta se posicionó encima de ella listo para entrar, sus ojos cruzaron y con un suave empujón el príncipe ya estaba dentro de ella moviendo su pelvis rítmicamente mientras ella disfrutaba del delirante placer que él le provocaba, dejando salir sus gemidos a medida que Vegeta se movía mas y mas.
Ella sin dejar de mirar como sus cuerpos se unían nuevamente, acarició su abdomen tonificado aferrándose a él como queriendo más de él. Era increíble que a pesar de los años la llama de la pasión siguiera intacta, lo deseaba tanto como en aquellos años donde aún eran jóvenes.
Bulma dejó salir el ultimo gemido de placer al sentir que Vegeta dio su ultima embestida mientras tomaba su cintura con frenesí, acompañado de leves gemidos roncos. Ella sonrió al escucharlo y acarició su frente, sacando unos mechones negros.
- ¿Te he lastimado? - lo escuchó preguntar.
- No - sonrió - Fue increíble, ¿por qué preguntas? - preguntó ella mientras jadeaba.
- Sabes que me cuesta controlar mis fuerzas, mujer - él se separó de ella, acostándose a su lado mientras acariciaba su abdomen.
- Nunca me has hecho daño - Bulma se acercó más a él, besándolo suavemente en sus labios - Espero que Trunks no haya escuchado nada - rió por lo bajo. Bulma acarició su rostro mientras él cerraba sus ojos disfrutando de las caricias - ¿No tienes hambre? - lo vio asentir.
Vegeta abrió los ojos para mirarla por unos largos segundos, tocando sus labios hinchados con su dedo índice. Perdiéndose en el momento, disfrutando cada segundo a su lado. Bulma se ruborizó al notarlo tan calmado y concentrado en ella, sintió un cosquilleo suave recorrer su estómago y le sonrió cálidamente mientras él curvó sus labios con cierta sonrisa maliciosa para luego besarla.
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Pasaron los meses y eran cerca de las nueve de la mañana del día sábado cuando Bulma sintió un fuerte dolor en su costado derecho de su vientre, se sentó en su cama algo preocupada temiendo que fuera algún órgano que le estuviese fallando pero descartó esa posibilidad al percatarse que el dolor era más parecido como un pequeño dolor muscular aunque el dolor persistía internamente.
Miró al lado de su mesita de noche y se tomó algo para calmar el dolor, Bulma suspiró y observó a su lado a su saiyajin dormir plácidamente. Acarició su sedosa melena sin despertarlo y se dirigió abajo para preparar el desayuno.
Comenzó a cocinar un par de huevos mientras colocaba el pan sobre el tostador para calentarlos un poco. Pero mientras los huevos se cocían y comenzaba a sentir el olor de estos, ella comenzó a tener unas fuertes nauseas, casi hasta el punto de vomitar del desagrado. Nunca antes le había molestado el olor de los huevos al cocerse pero mientras más se resistía más eran las ganas de vomitar.
A penas terminó de cocerlos se dirigió al baño de visitas y botó el agua que había bebido hace poco.
- Esto no puede ser - se dijo ella.
- ¡Mamá! - la voz de Trunks la alarmó, tiró de la cadena y se lavó las manos, refrescando un poco su rostro antes de salir disparada hasta la cocina - ¿Dónde estabas?, por poco y quemas el resto de la casa - Bulma miró con tristeza que olvidó retirar los panes que puso sobre el tostador.
- Lo siento hijo…me sentí mal y se me olvidó apagar la cocina.
- Esta bien, mamá. No te preocupes, déjamelo a mí.
- Gracias - Bulma se sentó en la silla del comedor apoyando sus codos sobre la mesa mientras sentía que las nauseas la invadían nuevamente. Era extraño que se enfermara, quizás las pizzas de ayer en la noche le hicieron mal, o tal vez fue la combinación de pizza mas soda. Hace tiempo que dejó de beber sodas para conservar su figura.
Dejó de pensar cuando vio a Vegeta que se acercaba a la mesa, sentándose y apoyando su cabeza en la cabecera mientras esperaba el desayuno.
- ¿Y a ti qué te pasa? - preguntó en seco sin mirarla.
- Me siento algo extraña, Vegeta. Acabo de vomitar y creo que tal vez la cena de anoche me hizo sentir mal.
Vegeta la miró con una ceja enarcada, procesando sus palabras.
- Buenos días, papá - le dijo Trunks, sirviéndole los huevos que había cocinado su madre mas una taza de café - Enseguida vuelvo con lo demás - le dijo.
Bulma al sentir nuevamente el olor se sintió débil, como si el aroma de la comida fuera tan fuerte que hasta le impedía respirar bien. Las nauseas volvieron y rápidamente se dirigió al baño.
Vegeta la observó extrañado y de mala gana dejó la mesa para seguirla pero se detuvo al escucharla vomitar, él sintió un extraño escalofrío recorrer su espalda y tragó saliva antes de golpear la puerta, se quedó quieto mientras esperaba una respuesta pero nada, en ese momento se le agotó la poca paciencia que tenía y alzó la voz para hablar con ella.
- Oye será mejor que…
- Estoy bien…de verdad, solo que no aguanto el olor del desayuno, ve a comer ¿sí? Yo lo haré más tarde.
- Mmm - soltó un leve bufido al escucharla para luego añadir - Apenas salgas iras al hospital.
- ¿Qué?...pero Vegeta… - la peli azul escuchó los pasos de su príncipe alejarse y suspiró mientras lanzaba de la cadena del baño. Acarició su barriga sintiendo el gran vacío que ahora tenía, se sentía extraña y hasta con poco animo. Últimamente estaba muy sensible del olfato, era como si cualquier cosa le diera nauseas.
Se mojó por última vez la cara y salió al jardín a respirar algo de aire. Hoy más que nunca sentía ganas de no hacer nada y simplemente dormir.
Minutos después.
- Bulma, Bulma despierta - sentía la voz de su príncipe que la llamaba a lo lejos, su voz era cálida y ronca.
- ¿Dónde estás? - le preguntó mientras corría hacia su voz.
- ¿Cómo que dónde estoy?...¡Oye! - se escuchaba algo irritado.
Bulma al sentir sus manos que la movían abrió los ojos asustada, lo primero que vio fue la cabellera negra de su esposo mirándola con curiosidad y con su ceño fruncido. Ni si quiera se dio cuenta cómo o cuándo se había quedado dormida encima del pasto.
- Eres una holgazana, ¿sabes la hora que es? - le preguntó con una sonrisa curva.
- Pues la verdad no - ella bostezó sin darle mucha importancia al tiempo.
- Pues es tarde… - movió los ojos de un lado a otro sin decirle la hora exacta, ella rió al notar que tampoco sabía y solo deseaba fastidiarla - Vamos de una vez antes de que me arrepienta de llevarte.
- ¿Llevarme a dónde? me encuentro bien - Vegeta hizo caso omiso a su comentario y con una suave fuerza la tomó en sus brazos para ir volando al hospital donde ella se atendió la última vez.
20 minutos más tarde.
Bulma aún esperaba sentada frente a la consulta del médico, cómo no sabía qué era lo que tenía, Vegeta la llevó a medicina general para que le dieran un diagnostico. Ella miraba constantemente su reloj de pulsera, estaba ansiosa y a la vez deseaba irse de allí, ¿qué podría tener?, quizás solo era un simple malestar y ya.
Bulma miró a su derecha y vio a Vegeta acercársele con un sándwich de jamón y queso recién horneado. Ella cerró los ojos oliendo el grato aroma, dejándose llevar por el suave olor, su vientre rugió y de pronto sintió unas ganas enormes de devorarse el sándwich.
- Gracias, cielo - dijo ella al tomar el pan, Vegeta se mantuvo de pie algo ruborizado.
- No me digas así - le dijo entre dientes.
Al poco tiempo que ella se comió el pan un sujeto alto y de cabello cano salió del cuarto del frente anunciando su nombre. Ella se levantó y a penas lo hizo sintió un leve mareo que pudo ser percibido por Vegeta que la sostuvo con un brazo para que no cayera al suelo.
- Por favor tome asiento en mi oficina - le dijo el doctor, ayudándola a pasar - Usted también - anunció él mirando a Vegeta.
- Hmp, solo vea lo que le pasa - Vegeta se mantuvo detrás de Bulma con sus brazos cruzados esperando escuchar el diagnostico.
- Cuénteme, ¿qué la trae por aquí? - dijo algo nervioso al escuchar la voz temeraria de Vegeta hace unos segundos atrás.
- Pues…mi esposo cree que tengo algún tipo de enfermedad o algo por el estilo, la verdad yo pienso que es solo un malestar producto de algo que comí en la noche. El desayuno de hoy no pude tolerarlo y vomite como dos veces producto del olor, luego sentí mucho sueño y pues ahora sentí un poco de mareo, de hecho en la mañana también lo sentí.
- Mmm, ¿ha tenido algún otro síntoma, quizás malestar estomacal, diarrea? - ella negó con la cabeza - Aparte de los mareos y su olfato sensible ¿ha sentido un dolor abdominal? - Bulma asintió asustada mientras veía al médico anotar lo que decía en una hoja de papel - ¿Hace cuanto que ustedes tienen relaciones?, ¿es muy a menudo?
- Arggh ¿¡y eso a ti que te importa!? - gruñó Vegeta a la defensiva.
- Calma Vegeta, es solo para saber el diagnostico - sonrió ella mientras trataba de calmarlo. Bulma comenzó a ponerse aún más nerviosa y un fuerte ardor surgió en su cuerpo ante la pregunta. De hecho ellos siempre lo hacían y casi nunca se protegían. Al recordar esos pequeños detalles ella mordió su labio inferior y miró al médico algo asustada - ¿Usted cree que hay una posibilidad de que yo este embarazada?
- Tomaré esa pregunta como un sí - anotó él y luego se levantó de su asiento - Por favor señora Briefs… - Bulma enarcó una ceja al escucharlo decir "señora", ella aún era joven y hermosa como para aparentar ser mayor - …acuéstese en la camilla.
Bulma obedeció a regañadientes y dejó que el doctor tocara su vientre.
- Bien…solo hay una manera de afirmarlo, pase con la enfermera que se encuentra a dos puertas de aquí, luego de hacer el examen el resultado lo podrá saber en dos días - él le entregó un frasco trasparente y con una cálida sonrisa se despidió.
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Pasaron dos días y Bulma se encontraba quieta mirando el papel con el resultado de su examen, estaba embarazada nuevamente y de dos meses de gestación. Suspiró con tranquilidad y luego sonrió de la emoción ¿cómo es que ahora no pudo notarlo si las señales eran tan notorias?
Tomó el papel y lo volvió a dejar en el sobre para luego irse a su casa, eran las 16:00 de la tarde y lo único que deseaba era dormir, era extraño ya que cuando tenía a Trunks los malestares fueron diferentes. Ahora se sentía cansada y sin ánimos y cada vez tenía antojos de algo dulce.
Continuó caminando hasta tomar un taxi que la dejó justo en la Corporación, sus ojos azules brillantes fueron directamente hacía Vegeta, quien la miraba a la distancia con aquel semblante característico que ella tanto amaba. Aquella postura recta y de ojos serios eran un imán para ella. Pero tan pronto recordó la noticia de su nuevo embarazo su sonrisa se desvaneció ¿Cómo reaccionaría esta vez?
...Continuará...
¡Hola de nuevo! ¿Qué les pareció este nuevo capítulo?
Espero de todo corazón que les haya gustado, lo hice con mucho cariño para ustedes :) para aquellas que les había gustado la aparición de Goku ¿qué creen? ¡volvió! y es muy probable que nuevamente aparezca para fastidiar a Vegeta.
Bueno, espero saber sus opiniones pronto y ya saben, impresiones, gritos, halagos, criticas, risas o si desean que llegue pronto la continuación me lo pueden decir a través de un lindo review ;), las quiero y como ya saben...¡nos leemos pronto!
:D
