Título: Uchiha Obito no Monogatari

Género: Aventura/Romance/Amistad

Subgénero: What if.../ ¿Qué pasaría si...?

Advertencias: Muerte de personajes (no vayan a lloriquear, en la serie se murieron un chingo), uso de OC's

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, hago esta historia con el único fin de entretener.

Arco I

Capítulo 10: Un bebé para Akatsuki (Parte I)

Jiraiya y Naruto regresaron a la aldea de la Hoja acompañados de la que sería nombrada Quinta Hokage. Volver luego de tanto tiempo a su aldea natal era algo que llenaba a Tsunade de diversas emociones, pero tras su lucha contra Orochimaru y Kabuto, así como su encuentro con el rubio Uzumaki, algo había cambiado en su interior y le hacía sentir una gran calidez y felicidad; ese niño le había devuelto la esperanzas que se fueron con Dan y Nawaki.

Luego de una charla poco agradable con los ancianos, el mismo Naruto le interceptó para que atendiera a los tres hombres que permanecían en el hospital. Primero había entrado a la habitación de Sasuke Uchiha, por quien el chiquillo parecía tener muchas más ansias en que atendiera. Por lo que le había comentado Jiraiya, tanto él como Kakashi habían sido víctimas de un poderoso genjutsu.

—Permiso —se anunció al entrar a la habitación. Le sorprendió un poco ver a aquella jovencita de cortos cabellos rosados sentada junto a la cama del inconsciente Uchiha.

—Usted es…—Sakura se puso de pie casi de inmediato, observando con admiración a aquella mujer rubia de la que tanto había escuchado hablar a Gai-sensei.

—¡Sakura-chan! ¡Traje a una persona asombrosa! ¡Ella podrá curar a Sasuke! —Exclamaba Naruto con emoción luego de entrar a la habitación.

Tsunade se fijó por un momento en las flores que se encontraban en el pequeño jarrón, deduciendo que aquella niña había estado yendo a diario a ver el estado del azabache. Decidió acercarse a este con toda calma, llevó su mano a su frente y comenzó a aplicar su ninjutsu médico. Sasuke no tardó en despertar un poco aturdido.

—Sasuke-kun…

—¡Sasuke! ¡Vaya susto que nos has…! —Naruto guardó silencio al ver como Haruno se abrazaba al otro chico en medio del llanto. No era tonto, ella estaba enamorada de él y los días que permaneció en aquel estado, debieron tenerle muy angustiada.

Decidió dejarles y guiar a Tsunade a la siguiente habitación, en la cual se encontraba Kakashi.

—Deberías estar avergonzado por perder así contra sólo dos enemigos, ¿no eras un genio?

El regaño de Tsunade abochornó a Kakashi, pero a Obito le hacía tanta gracia que le costaba no reírse en esos momentos.

—Me extraña que no hayas sido capaz de sanarlo, Rin. Tú eras muy habilidosa en cuanto a ninjutsu médico —agregó girándose a ver a la castaña.

—Lo intenté, pero nunca vi ese nivel de daño por genjutsu, no estaba preparada —respondió un poco apenada—. Muchas gracias por sanarlo, Tsunade-sama; estábamos muy preocupados por él.

—¿Tú también lo estabas? —Kakashi sonrió de forma un tanto burlesca a su mejor amigo, quien apartó el rostro de forma orgullosa para gracia de la castaña.

—¡Tsunade-sama vaya a revisar a mi Lee, por favor! —Pedía Gai casi desesperadamente por lo que la rubia decidió seguirle sin rechistar.

—Rin, Obito, no dejen que Kakashi vuelva a hacer el tonto, no es un buen ejemplo para sus estudiantes que lo apaleen así —comentó antes de salir seguida de Naruto y Shizune.

Cuando quedaron sólo los tres, hubo un momento de silencio en el cual Obito pensaba si debía ir a hablar con Sasuke, aunque quizás sus dos compañeros de equipo querrían pasar algo de tiempo con él. Su encuentro con Itachi era algo de lo que necesitaba hablar, pero no quería presionarlo por el momento, Sasuke debía haber pasado por mucho.

—Sigo pensando que era buen momento para que te nombraran Hokage —Hatake rompió el silencio, tomando por sorpresa al azabache.

—¿Eh? Ah no, no creo que aun sea el momento para eso. Tengo muchas responsabilidades de las que ocuparme, ya llegará otra oportunidad.

Rin sonrió ligeramente por la madurez con la cual Obito tomaba aquello, no dudaba que algún día sería un magnifico Hokage.

Amegakure

—Así que rechazaste el puesto de Kazekage —a Pakura no le sorprendió mucho escuchar eso del pelirrojo cuando regresó de la arena—. Era una buena oportunidad para ti.

—Sabes que no me interesaba mucho, hay cosas más importantes en las que debo pensar —cerró los ojos un momento antes de darse vuelta para comenzar a quitarse el uniforme shinobi de Sunagakure—¿Tú has estado bien?

—Sí, no tienes que preocuparte tanto —sonrió levemente—. Solo he estado entrenando un poco a Koushiro cuando llega de la academia., ¿viste a Chiyo-sama?

—No, no tuve tiempo, sabes que ella no quiere relacionarse mucho con la aldea tampoco a menos que sea de suma importancia.

—Elegir un nuevo Kazekage es algo muy importante, necesitamos restablecer nuestros lazos con Konoha y buscar la forma de estabilizarnos económicamente. —hubo un breve momento de silencio tras esas palabras—Sasori, creo que deberíamos decírselo a los demás.

—¿¡Un bebé?!

Aquella reacción vino de todos los miembros de Akatsuki por igual, incluyendo al adoptivo hijo de los ninjas de la arena. Las felicitaciones no se hicieron esperar a los futuros padres.

—¿Ellos tenían ese tipo de relación? —Preguntó Obito en un murmullo; Rin se rió en voz baja.

—Era muy obvio —respondió un poco divertida al ver su expresión de sorpresa—, solo que Sasori no es muy expresivo.

La celebración que se formó por aquella noticia fue mucho más grande de lo que los futuros padres hubieran esperado, sin embargo aquello no les disgustó de un todo, al menos Pakura se mostraba bastante contenta y se mantuvo hablando largo rato con Konan y Rin sobre el bebé. Por su lado, el pelirrojo no dijo mucho al respecto, pero no se opuso cuando al final todos les sugirieron casarse antes de que naciera.

Iwagakure

—Ahora que Pakura no danna tendrá un bebé también tendrá que quedarse en la base, así que Sasori no danna y yo tendremos que realizar las misiones como un equipo de dos con más frecuencia h'n —explicaba Deidara con cierta emoción en su voz—. Las misiones serán un poco más frecuentes así que creo que podría tardar en enviarles noticias, h'n.

—Ser parte de Akatsuki te hace sentir muy importante ¿verdad nii? —Comentó Kurotsuchi bastante divertida.

El rubio de ya dieciséis años, frunció sus labios en una especie de puchero ante la burla de su amiga, ella nunca tomaba en serio sus misiones para la organización por el simple hecho de que no creía que Akatsuki estuviera haciendo muchos progresos. Pero la realidad era otra, si que los había, de hecho había fomentado la nueva alianza entre Konoha y Suna, así como de países pequeños; también habían capturado a múltiples criminales y los habían deportado a sus aldeas de origen.

Por supuesto que también se habían ocupado en perseguir a Gari, pero a pesar de las pistas e indicios hallados sobre su ubicación, el ninja desertor se esfumó por completo. Quizás esa era la razón principal por la cual Deidara se unió a Akatsuki, y aunque aun estaba ansioso por capturarle, ahora lo tomaba con un poco mas de calma y cumplía con todas sus misiones con pleno gusto.

—Yo creo que es muy lindo eso de que tengan un bebé. He escuchado mucho acerca de Pakura, la usuaria del shakuton —comenzó a decir Yuriko antes de que iniciaran una discusión —, es una de las kunoichis más poderosa del país del viento, debe ser asombroso que trabajes con gente tan importante.

—Claro que lo es, lo que me hace importante también h'n.

Mientras la azabache rodaba los ojos, la castaña se rió enternecida de su reacción. Deidara parecía bastante contento con su labor para Akatsuki, según decía, ahí valoraban los rasgos únicos de todos y Sasori era alguien que compartía el gusto por el arte así como él, aunque tuvieran puntos de vistas totalmente diferentes de este.

—¿Y Akemi y Kenji? —Preguntó algo extrañado de no ver a dos de sus amigos.

—Akemi está haciendo trabajos en el hospital, ha mejorado muchísimo como ninja médico —contestó Nagura—. Kenji está en otra misión, hace poco ascendió a jounin.

—¿¡Kenji ya es jounin!? —Exclamó perplejo a lo que ambas kunoichis rieron.

—Si, Akatsuchi también —respondió la pelinegra—, por eso ahora Yuriko, Eriko y yo realizamos misiones en grupo, a según aun nos falta un poco más para que puedan ascendernos. —añadió inflando ligeramente las mejillas.

—Pues entonces tengo que hablar con el anciano, necesito saber si podré ascender a jounin. El líder nos confiaría mayores misiones si yo también asciendo de rango, h'n.

—¿Acaso piensas en algo más que no sea Akatsuki?

La pregunta de Kurotsuchi hizo reír a Yuriko. No podía culpar al rubio de sentirse tan emocionado y a gusto con aquella organización. Quizás lo único malo era que habían perdido la pista sobre Gari, al menos la noticia del futuro bebé le despejó la mente casi de un todo sobre ese tema.

Un bebé…—a Yuriko la idea le pareció muy tierna, no pudo evitar preguntarse si algún día podría formar una familia. Puede que fuese muy pronto para pensar en ello, pero la idea le parecía encantadora.

Cuando Deidara se marchó para hablar con el Tsuchikage sobre sus posibilidades de subir de rango, las dos kunoichis decidieron seguir su camino a casa de la castaña, ya no tenían misiones que cumplir por el momento.

—¿No te parece tierno eso? Los bebés siempre traen un poco de felicidad —inició conversación Nagura, haciéndose ideas de cómo podría ser cuando ella tuviera sus propios hijos.

—La verdad si, aunque por lo que nos contó Deidara-nii, nacerá en Amegakure, ¿no deberían tenerlo en su propia aldea? —Cuestionó extrañada de esa decisión, a veces no comprendía mucho a los extranjeros.

—Tendrán sus motivos, tal vez después decidan regresar —comentó pensativa—. Me pregunto si algún día también podremos formar nuestra propia familia…

—¿Con "podremos" te refieres a Deidara-nii? —Preguntó la azabache sonriendo divertida, provocando que su compañera se ruborizara tenuemente—Aunque ese tonto te guste tanto, no me parece una buena idea lo que piensas. No me parece que vaya a dejar la organización a futuro y a diferencia de Sasori y Pakura, tú no eres parte de ella, él viviría lejos en misiones y tú estarías aquí. Sólo una tonta querría algo así y sé que no lo eres Yuri.

Yuriko frunció los labios en una especie de puchero, no entendía porque Kurotsuchi tenía que arruinarle sus fantasías de ese modo. Sin embargo, sabía que tenía razón, no sería la clase de familia que querría, quizás las cosas cambiarían con el tiempo o tendría que resignarse de algún modo con respecto a sus sentimientos.

Konohagakure

Detener el enfrentamiento que se dio entre Naruto y Sasuke era la punta del iceberg de una gran cadena de problemas para Kakashi. Había prometido a Sakura que todo estaría bien, que todo volvería a la normalidad, ¿pero realmente sería así? ¿De verdad todo volvería a la normalidad? Sabía que el encuentro con Itachi solo había devuelto las ansias de poder y venganza al menor. Lo más lógico sería que Obito hablara con él, pero no podía depender de su amigo, él se encontraba en una misión muy lejos impuesta por Tsunade, debía encargarse como líder del equipo 7.

—Sasuke, deberías olvidarte de la venganza —hablar con el pelinegro había resultado algo difícil, el único modo de hacer que le escuchara fue amarrándole al árbol del cual se encontraba apoyado—, créeme, en este negocio he conocido a muchos que terminaron como tú y los que siguen este camino nunca terminan bien, solamente te alejaras del mundo y aun teniendo éxito consiguiendo tu venganza, solo obtendrás vacío.

—¡Cállate! ¡Tú nunca lo entenderías! ¡No me des lecciones como si lo entendieras! ¿Qué harías si matara a todas las personas que te importan? —Gritó colérico, mirando al mayor de forma desafiante.

—Tranquilo, la mayoría de las personas de las que hablas ya están muertas, —le interrumpió, pensando en sus padres y su maestro—yo he vivido más tiempo que tú y tuve mis propios problemas, tú no eres el único que sabe lo que es perder a alguien. Así que creo que ni tú ni yo hemos sido exactamente felices.

Hubo un momento de silencio en el cual Sasuke bajó la mirada. Kakashi no podía asegurar que era lo que pasaba por su mente en esos momentos, pero quizás lograría hacerle cambiar lentamente de parecer.

—Mi equipo se convirtió en mi nueva familia, me hicieron ver la vida como algo mejor —volvió a hablar, pensando en el otro Uchiha y Nohara, no se imaginaba como sería su vida sin ellos—, Naruto y Sakura pueden ser una nueva familia para ti así como para mí, creo que hay mejores senderos que recorrer en esta vida.

Una vez Hatake le liberó y se marchó, Sasuke soltó un suspiro. Quizás tenía razón, quizás debía dejarlo pasar, ¿acaso Obito no estaba siguiendo con su vida? No era igual, pero eso no significaba que ahora no había personas importantes para él. Debía admitir que el equipo siete se había vuelto algo muy similar a una familia.

El encuentro con los cuatro subordinados de Orochimaru esa noche le había probado que seguía siendo débil. Había perdido el tiempo y cada vez estaba más y más lejos de su objetivo: la muerte de Itachi. Seguir en Konoha no le ayudaría a progresar en lo absoluto, ya no le importaba tener que usar el poder de Orochimaru con tal de lograrlo. Por eso había tomado la decisión de marcharse, dejaría todo atrás de una vez y para siempre.

Claro que acabó encontrándose con un impedimento que no esperaba: Sakura. Sus palabras mezcladas con su llanto le produjeron emociones diversas, frustración y algo similar al arrepentimiento. Por un momento creyó que podía quedarse, pero sabía que eso no le ayudaría en nada.

—Realmente eres una molestia —fue lo que dijo cuando ella dejó de hablar. La consideraba así, molesta, pero no porque le pareciera una mala persona, sino porque era demasiado buena para la clase de vida que él pretendía tener. Debía desconectarse de la familia que había logrado conseguir ahora o nunca podría hacerlo—. Sakura…gracias.

—Sasuke-kun…

Aunque le había dejado inconsciente, no se sintió capaz de dejarle tirada en el suelo, así que le dejó sobre la banca con cierto cuidado. Se lo debía de algún modo, aunque no lo quisiera admitir, ella había intentado salvarle de la soledad así como Kakashi. Y así, se marchó de la aldea junto a los cuatro miembros del sonido.

La partida de Sasuke la noche anterior fue un golpe devastador para Sakura. Por suerte, Tsunade rápidamente ordenó a Shikamaru formar un equipo para salir en su búsqueda, a pesar de que este se conformaba en su mayoría por genin debido a la ausencia de ninjas de rangos superiores en la aldea por esos momentos.

—Naruto, no te pediré nada más en la vida, por favor, trae a Sasuke-kun de vuelta —pedía Haruno en un desconsolado llanto. El rubio le miró con pesar antes de sonreír y levantar su pulgar.

—Traeré a Sasuke de vuelta, es una promesa.

Las batallas que debieron librarse en la persecución para traer a Sasuke de regreso fueron sin duda extremas para unos chicos de solo trece y catorce años. Primero Chouji contra Jirobo, un oponente que no habría sido capaz de vencer sin las píldoras secretas del clan Akimichi y sin el coraje que sus amigos le habían transmitido, pero que si bien le habían ayudado con su victoria, ponían su vida en peligro del mismo modo que todos los ataques del gordo de hebras naranjas. Del mismo modo, Neji había dado más de su 100% para luchar contra Kidomaru, un adversario que representó una gran amenaza a su único punto ciego, pero que logró retener para que sus amigos siguieran avanzando.

Los combates siguientes fueron aun más duros, tanto que de no ser por el apoyo de los hermanos de la arena, los jóvenes ninjas de la hoja hubieran muerto en combate. Kankurō asistió a Kiba, salvándole de los hermanos Sakon y Ukon una vez pudo localizarle río abajo, era una suerte que siguiera consciente luego de la pérdida de sangre, pero su cachorro Akamaru si parecía estar mucho más herido. La mayor de los hermanos también se las arregló para vencer a la oponente de Shikamaru de un solo ataque, no porque Tayuya no fuera una rival de nivel sino por lo poco que le convenía mantener a la usuaria de genjutsu activa.

Por último estuvo el más difícil de los cinco del sonido: Kimimaro Kaguya, quien se enfrentó a Naruto y luego a Rock Lee, a pesar de que este apenas se recuperaba de una cirugía. Claro que ni siquiera su magnífico taijutsu era suficiente para enfrentar el poderoso kekkei genkai del clan Kaguya, tampoco la ayuda de Gaara parecía ser suficiente contra aquel adversario tan terrible. Al final, fue aquella grave enfermedad lo que se llevó su vida y no sus dos adversarios.

Kakashi no fue capaz de ver el estado de los chicos, su destino no eran ellos sino Naruto y Sasuke. Podía hacerse la idea de que tan significativa había sido la batalla que se libró entre ambos en el valle del fin, pero de algo estaba seguro y era de que había llegado muy tarde. Sasuke no estaba y Naruto se encontraba inconsciente. Se veía que el rubio había hecho todo lo posible por detenerle, pero no había sido suficiente.

Mientras volvía con Uzumaki en su espalda, no dejaba de pensar en lo que sucedería cuando llegara a la aldea. Todo el escuadrón de Shikamaru había resultado lastimado y al final la misión había sido un fracaso. A su mente también llegó Sakura, no podría imaginarse lo devastada que estaría por ello; y Obito, no estaba seguro si era quien más le preocupaba, quizás se sentiría responsable de algún modo.

—Kakashi-sensei…—escuchó hablar a Naruto con voz queda. Era sorprendente lo que el poder del Kyuubi podía lograr, luego de aquella batalla, no debería ser capaz de despertar en días. De algún modo le recordaba a Rin.

Chouji y Neji se encontraban en situaciones bastante críticas y ambos se encontraban bajo tratamiento de urgencia. Kiba estaba fuera de peligro y del mismo modo Akamaru, aunque su hermana le informó que no podría caminar por un tiempo. Por último, Shikamaru no tenía heridas mayores y como el chuunin que era, debía cargar con la responsabilidad del fallo de la misión, aunque solo estuvo preocupado por el estado de sus amigos, al menos hasta recibir la noticia de que todos estaban fuera de peligro.

Al regresar de aquella larga y fatigosa misión, la noticia acerca de la partida de Sasuke fue como un balde de agua fría. Tal y como Kakashi lo había deducido, Obito no pudo evitar sentirse culpable al respecto, porque no había hablado con él acerca de Itachi y sobre el errado camino que quería tomar. Lo único que pudo hacer fue ir al hospital a ver cómo estaban Naruto y sus compañeros.

—Hola, ¿Cómo sigues? —saludó mientras entraba y cerraba la puerta tras de sí. Ver al rubio prácticamente momificado por tantas vendas le produjo cierta incomodidad, no podía creer que su pelea con Sasuke le hubiera dejado en ese estado y eso que contaba con la recuperación rápida que le daba el chakra del zorro de nueve colas.

—¡Obito nii-chan! —Sonrió emocionado de verle. Desde que le había conocido no se habían visto mucho, pero las pocas veces habían sido muy agradables, mas luego de saber que era compañero de su maestro—Estoy bien, bueno, lo estaré, sano rápido.

—Es bueno saber eso —sonrió un poco aunque seguía sintiendo la culpa acumularse en su ser—. Lamento lo que Sasuke provocó, si hubiera estado más cerca de él quizás hubiera evitado que se marchara…

—¿También te sientes solo? —La pregunta tomó por sorpresa al Uchiha. Naruto sabía por Kakashi que ambos pertenecían al mismo clan, aun sin ser familia directamente—Sasuke me habló sobre lo solo que se sentía por perder a su familia, ¿tú también te sientes así?

—Yo…—tardó un momento en pensar su respuesta antes de suspirar y hablar—A diferencia de él, yo no perdí a mi familia ese día, yo no conocí a mis padres y mi abuela, con quien me crié, había fallecido mucho antes —explicaba, desviando su mirada hacia la ventana de la habitación—. Rin y Kakashi han sido mi única familia desde hace muchos años, quizás por eso la perdida de mi clan no me afectó del mismo modo que a Sasuke.

Naruto se le quedó mirando con algo de sorpresa, era curioso que tuvieran algo en común, aunque ese algo fuera bastante triste.

—Si Sasuke te dijo que se sentía solo, significa que no fui capaz de apoyarle. Ambos somos Uchiha y en lugar de acercarme, me distancié cuando él me lo pidió —pasó una mano por sus cabellos, volviendo a mirar al menor—. No supe cómo debía comportarme con él.

—Eso es porque Sasuke es un idiota-ttebayo —sentenció el rubio antes de sonreír—, no te preocupes, ya le prometí a Sakura-chan que yo traería a Sasuke de regreso.

La convicción con la cual Naruto decía aquello sorprendió bastante a Obito, aunque no pudo decir mucho más ya que Jiraiya se apareció para ver como seguía el rubio.

—Está muy decidido a traer a Sasuke de regreso —decía el sanin estando fuera del hospital con el Uchiha—. Solo espero que no tenga la misma suerte que tuve yo con Orochimaru, pero sé que lo tiene muy difícil.

—Sasuke es su amigo, no va a abandonarlo tan fácilmente, aunque yo también debería buscar por mi cuenta.

—Será difícil. Sasuke al parecer ya no restringe los poderes del sello maldito, lo que significa que estando con Orochimaru, le seguirá a donde le diga y encontrarlo no será nada sencillo —Jiraiya resopló con cansancio, era un tema realmente extenuante—¿Cómo están Yahiko, Nagato y Konan? —Optó por cambiar de tema.

—Están bastante bien —respondió, sonriendo ligeramente—. Konan prepara la boda para Sasori y Pakura; Yahiko hace un buen trabajo como líder de la organización y Nagato ha logrado resolver los asuntos internos de Amegakure.

—No todo debe ser malas noticias —sonrió el peliblanco, más pronto su ceño volvió a fruncirse—¿No descubrieron nada acerca del rinnegan robado a Nagato?

—No, desistieron hace mucho de seguir investigando, no había ningún rastro o pista que seguir acerca de ello —frunció ligeramente su ceño, pensando lo extraño que había sido el caso que le comentó Yahiko mucho tiempo atrás, pero que al final no había llegado a nada—. Sea quien sea que los haya robado, no ha hecho su siguiente movimiento aún.

—Hay que estar listos para eso, quien los tomó sabía bien que era lo que robaba —meditó unos segundos antes de continuar—, no me extrañaría que fueran las mismas personas para las cuales Itachi Uchiha trabaja…

La deducción del sanin no le sorprendió del todo, en realidad era una posibilidad que había estado considerando desde hacía un tiempo. Las misiones se habían vuelto mayores lo que había impedido su búsqueda, aunque ahora que Sasuke se había marchado no dejaba de recriminarse lo lento que había sido.

—Esa gente va tras Naruto, por eso me lo llevaré a entrenar —volvió a hablar el mayor—, sería bueno que lograra dominar el poder que está dentro de él, del mismo modo que Rin…

—No creo que sea tan sencillo. Rin y el Sanbi establecieron una relación amistosa, por lo que ella me cuenta, esa bestia no era tan agresiva como lo es el Kyuubi —el Uchiha habló con cierta seriedad en su tono de voz, no serían tan fáciles las cosas para Naruto—, pero Minato-sensei lo selló con la intención de que lo dominase algún día, sé que podrá ayudarlo con eso.

Jiraiya sonrió al pensar en su fallecido estudiante, era cierto que todo había sido con una intención y estaba dispuesto a ayudar a Naruto a controlar ese poder, porque sabía que sería un grandioso ninja en el futuro y tal poder le sería de gran ayuda.

Continuara…

¡Holas! Me disculpo infinitamente por el retraso, de verdad que con la presentación de la tesis encima no había modo de que pudiera dedicarme a publicar algo, incluso si esto llevaba meses hecho jajaja. Espero que les haya gustado, decidí cambiar el titulo por uno más corto, no sé, me pareció mejor xd No olviden comentar que les pareció o si hubo algo que no encajaba para corregir. Nos leemos :'D