Kalette decide deshacerse de todo lo que signifique Vegeta, Bulma y Capsule Corp.
Eso la lleva a Kame House, donde se cuentra con Uranai Baba que le adivina el futuro y le asegura que vienen grandes cosas a su vida, la cual también correrá peligro.
La saiyayin, maravillada con las técnicas de la adivina, irá a entrenar con ella para adquirir nuevas habilidades.
En tanto, la máquina del tiempo de Trunks ha terminado de cargarse y el chico comienza su segundo viaje al pasado.
XI: Un amor y un dolor
Kalette
Aquella tarde, Piccoro me preguntó por qué desistí de entrenar con Vegeta. Tras la vergüenza que pasé en Capsule Corp decidí volver a prepararme con él, Gokú y Gohan y aunque yo no le había comentado al namekusein mis intenciones con el saiyayin, mi pequeño amigo sí, sin embargo, por la pena no pude responderle nada y opté por quedarme callada.
— Fue lo mejor. Deja de perder el tiempo con alguien como él — me dijo el señor Piccoro con un semblante serio antes de volver al entrenamiento.
Yo estaba sentaba esperando unirme a la batalla de Gokú y Piccoro contra Gohan, pero en ese momento de reflexión, decidí que en efecto, dejaría de perder el tiempo pensando en alguien como Vegeta.
Eso me llevó a deshacerme de todo lo que me habían dado en Capsule Corp, así que después del entrenamiento me bañé y subí a la habitación que Milk me dio y saqué toda la ropa, zapatos y accesorios que esa insignificante terrícola me obsequió. Le pedí ayuda a Gohan y él llamó a su amigo, el bebé dragón, para que nos llevara volando a una parte del bosque que estuviera vacía y sin tantas plantas. Ahí le prendí fuego a todos esos regalos. No los quería.
— ¿Y ahora qué ropa te vas a poner? — me preguntó Gohan.
Era cierto. Estaba como cuando llegué a la tierra y Turles murió: con nada, pero eso no fue problema. Cuando Milk se enteró de lo que pasó con mi ropa, pasaron dos cosas sorprendentes: me dio dinero y le dijo a Gohan que me llevara a Orange Star City, la ciudad más cercana, a comprarme algo. Pero como mi amigo era tan torpe en estos asuntos como yo, se le ocurrió pedirle ayuda a Krillin, así que aquella mañana volamos temprano a Kame-House y le pedimos al chico que nos acompañara.
— Eh, bueno. Conozco algunas tiendas en Orange Star City, aunque no tanto de mujeres, pero está bien, los acompañaré. Sólo si prometen pagarme el almuerzo — respondió el chico, luego de que Gohan, además, me presentara al famoso Maestro Roshi y a la Tortuga de cien años que vivía con él. Aceptamos, porque vaya que ese calvo era exigente, y volamos hacia la ciudad.
Rumbo a Orange Star City, Gohan y Krillin comenzaron a hablar de los entrenamientos y de lo que aquél chico del futuro había dicho, entonces volvió a mí una duda que me rondaba desde el momento en que me enteré de esta historia: No había ninguna mención de mí, ni de mi llegada junto con Turles a la tierra, ni de mi posible participación en la batalla contra los androides. ¿No existí en el futuro de ese chico? ¿No me conoció? ¿O nunca supo de mi existencia?
— ¿Y yo? ¿Yo fui mencionada en el relato de ese joven? — dije interrumpiendo la plática de mis dos acompañantes, justo cuando hablaban de ese misterioso muchacho.
— No. Según lo que nos contó el señor Piccoro no dio ninguna mención de que tú llegarías un año después que él, sólo habló de los androides, y tampoco habló de tí en la batalla — respondió Gohan.
— Es extraño, ¿no creen, amigos? — intervino Krillin — Quizá en su futuro no exististe. O no te conoció, probablemente en su futuro tú te fuiste con Turles o no sé, creo que sólo él podría contestar todas tus preguntas.
Suspiré al darme cuenta que nadie, que no fuera ese misterioso chico del futuro, podría despejar mis dudas. Qué difícil es depender de alguien que no es de tu época, y eso que apenas era el principio de todo lo que venía para mí.
Gohan
Acompañamos a Krillin a Kame-House cuando terminamos de comprar (¡todo el día!) con Kalette. Nuestro amigo nos hizo el favor de no dejarnos solos y lo mínimo que podíamos hacer era llevarlo de nuevo a su casa. Llegamos antes de que comenzara a ocultarse el sol y mientras aterrizamos, nos dimos cuenta que el Maestro Roshi tenía visitas: su hermana, Uranai Baba.
La mirada de Kalette se puso de inmediato en la bola de cristal en la que la hechicera estaba posada, vi cómo sus ojos azules se llenaban de brillo, mientras arrojaba el par de bolsas que llevaba (cabe destacar que Krillin y yo cargábamos toooodas las compras de mi amiga), y corría a mirar de cerca el artefacto de Uranai Baba.
— ¿Puedes adivinar el futuro? — preguntó Kalette emocionada.
— ¡Pero qué falta de respeto, niña! — contestó la hechicera — ¿Así le hablas a la adivina más famosa del mundo, la cual ha ejercido su profesión por más de 500 años?
Kalette me miró con ojos de plato, es decir, algo extrañada por la reacción de la bruja, y luego se dibujó en sus labios una sonrisita burlona. No pude evitar responderle con una sonrisa igual. Ella estaba haciéndose ya una de nosotros.
— Disculpe, señora adivina. Me ganó la emoción — se disculpó Kalette conteniendo la risa — ¿Puede ver mi futuro en su bola de cristal.
— Claro, pero debes pagarme la modesta cantidad de diez millones de zenis.
El maestro Roshi, señor Tortuga, Krillin y yo nos fuimos de espaldas al oir eso. Kalette vino a mi lado y me preguntó al oído ¿"Eso cuánto dinero es "?, "Es mucho, muchísimo", respondí.
— No creo que esta bella jovencita tenga el dinero para pagarte, y te diría que la pusieras a luchar contra tus cinco guerreros, pero es infinitamente más fuerte y los derrotaría usando sólo una mano. Así que no será buen negocio — intervino el maestro mientras le sonreía a mi amiga.
— Últimamente tengo que hacer mi trabajo gratis siempre — refunfuñó la adivina — mientras se acercaba a Kalette — Está bien niña. Veamos tu futuro.
Uranai Baba comenzó a mover sus manos sobre su bola de cristal y después de mover los ojos y hacer algunos gestos de sorpresa, contó lo que vio sobre el futuro de mi amiga.
— Vaya, vaya, niña. Hay cosas interesantes en tu futuro — dijo la anciana mientras Kalette abría sus ojos azules más de la cuenta, como seña de que prestaba atención — Primero, vendrá un amor verdadero a tu vida. Crees que estás enamorada en este momento, pero ese sentimiento es pasajero. Sin embargo, ligado a este amor está un fuerte dolor, que te evitará ser feliz totalmente. Además, debes de tener mucho cuidado, porque corres el riesgo de morir en una batalla que se avecina.
— ¿Morir en batalla? — expresó Kalette y luego se dirigió a mí — Entonces sí existí en el futuro de ese chico, pero morí en la pelea.
Realmente me sorprendía su capacidad de análisis. Yo no entendía mucho de lo que decía Uranai Baba, pero me alegraba que ella sí.
Kalette
Me sorprendió totalmente la capacidad de esta anciana chistosa. Se veía que era muy gruñona, orgullosa y avariciosa, pero también había accedido a leerme el futuro gratis. Enterarme de lo que me deparaba el destino me impactó, y tenía la duda si ella sería capaz de compartir su conocimiento.
— ¿Me permite hacerle una pregunta, gran hechicera? — expresé inclinándome hacia ella en señal de respeto. Obvio, todo era fingido, pero necesitaba mover su orgullo — ¿Podría enseñarme sus habilidades?
— ¿De qué hablas mocosa?
— De que me enseñe algunas de las técnicas que sabe. Por favor, por favor. Sólo una o dos — dije mientras juntaba mis dos manos rogándole que me enseñara algo.
Entre el Maestro Roshi, señor Tortuga, Krillin y Gohan le rogamos que aceptara y después de asegurarle que trabajaría para pagarle los 10 millón de zenis que deseaba, accedió a enseñarme dos técnicas, sólo dos por dos semanas.
Para esto me tendría que ir a entrenar a su Palacio, ubicado en el extremo oeste del planeta. No me quedó de otra y me fui con ella, no sin antes pedirle a Gohan que le contara a sus padres lo que sucedió y que por ahí, se llevara mis cosas.
Dos semanas después estaba de vuelta en Kame-House, creo que después del entreno, le comencé a agradar a la gruñona Uranai-Baba. No sé si podía considerarme una bruja o hechicera, pues sólo aprendí tres de sus técnicas (sí, tres aunque ella dijo que sólo me enseñaría dos): la telepatía (comunicarme a través de la mente), la telequinesia (mover cosas con la mente) y la materialización mágina (crear objetos de la nada), las cuales pude aprender en dos semanas. No quise aprender a leer las mentes ni adivinar el futuro, porque además de todo, según la anciana, me llevaría cientos de años dominar esas técnicas.
Por cierto, le conté a Gohan y a Krillin que Uranai Baba me dijo que como bruja debía tener un apodo, pues incluso, el nombre que conocíamos de ella no era el real. La adivina me puso "sombra", que en su idioma se escribe así "シャドー" y se pronuncia "Shadö", pero no me gustó mucho y lo cambió a "Shadow", que es lo mismo, pero en un idioma occidental. Bueno, no estaba tan mal.
— ¿Así que ahora te diré Shadow? — preguntó Gohan.
— Emm no sé. Como quieran, quizá deberían seguirme llamando Kalette — respondí sonrojándome. Me daba un poco de pena tener que usar un nombre nuevo.
— Bueno, ambos son lindos — sentenció mi pequeño saiyayin sonriendo.
Entonces nos despedimos de todos los presentes, y le agradecí de nuevo a Uranai Baba por enseñarme sus técnicas. Salí de Kame House con Gohan y volamos hasta el Monte Paozu para, ahora sí, entrenar nuestras técnicas de combate y preparnos para la gran batalla que ocurriría en dos años, mientras esperaba a ese amor que llegaría para mí, aunque trajera consigo un enorme dolor.
Trunks
¡Está lista! ¡Mi máquina del tiempo por fin terminó de cargarse! Esta vez la cargué en su totalidad para que no tenga que recargarla nuevamente cuando me toque volver, lo cual le tomó ocho semanas, que para mí fueron una eternidad.
Mi madre luce preocupada por mi nuevo viaje al pasado, pero ella sabe que necesito ayudar a los Guerreros a vencer a esos androides y hacer todo lo posible porque Gohan y yo no seamos los únicos sobrevivientes después de la batalla de 12 de mayo. Papá, voy a ayudarte. Mamá, sé fuerte, haremos todo lo posible porque no vivas una pesadilla. Shadow, espérame, de mi dependerá también que tu vida no sea destruída.
Le doy una abrazo fuerte a mi madre antes de subirme a la máquina del tiempo. Me acomodo en el asiento, fijo la fecha: 12 de mayo de 767 a las 10:00 horas. La máquina comienza a encenderse y se eleva. Antes de desaparecer oigo a ella gritándome: ¡Cuídate mucho, Trunks!
¡Gracias por leer!
Por fin, después de una laaaaaaaaarga introducción, Kalette y Trunks se encontrarán en la línea temporal original de los "Guerreros Z".
Ahora ya saben qué paso con Kalette y el nombre de "Shadow". Todos los comentarios, buenos o malos son bienvenidos. Un saludo y nos vemos en el próximo capítulo!
