Capitulo XIII

La vida que había elegido, fue por consecuencia de mis errores, de haber preferido lo fácil, pensando que la mejor opción era la que tenia mas cerca del alcance de mi mano. Pase años al lado de una persona que no ame, y tuve que sufrir hasta las ultima consecuencia, arrastrando conmigo gente inocente, que no tenia porque pagar por mis errores de una adolescente estúpida, que no supo hallar su camino, y cualquier brillo la deslumbro sin ver mas alla.

Perdi tantos años, tiempo, mi juventud, consumida por la amargura y el dolor. Vive en medio de una tortura por años. Y tuviste que llegar tu.

Edward, el que me despertó de esa horrible pesadilla, quien me hizo saber que mas alla de las nubes grises, brillaba el sol. Quien me dio motivos para seguir viviendo.

El fruto de este amor prohibido pero correspondido. Sinceramente no se porque la vida me puso en este camino y termino convirtiendo en un trágico accidente de la vida.

En el momento que el llego a mi vida, deje de ser una muñeca sin corazón y sin sentimiento.

-Rosalie… lo mate …. – con un mayor esfuerzo pudieron salir esas palabras de mi boca. No quería imaginar mi futuro en la cárcel estando embarazada. Pero Edward no pagaría por mi error. Antes prefiero morir.

En mis profundos sentimientos sentí un alivio dentro mio, mi alma pudo dar un suspiro de satisfacción. Verlo ahí tendido en el suelo, sabiendo que jamás volvería a despertar.

Aun así el miedo que despertara aún quedaba, pero no sentía el latido de su corazón, la respiración, su mirada quedo clavada en mi.

No deje de temblar, ninguna lagrima recorrió mi mejilla, solo la intranquilidad me invadía. Mi cabeza se llenaba de miles de pensamientos.

El momento me pareció eterno, pero apenas fueron unos minutos, Rosalie entro desesperada a la habitación, me reviso pero se percató que la sangre no pertenecía a mi cuerpo.

-Lo mate. . . Lo … Mate – Una sonrisa torcida se dibujo en mi rostro. Fue ahí cuando me horrorice de mi misma.

Lo odiaba, desde lo mas profundo de mi ser, deseaba que estuviera lejos de mi, pero no que yo lo provocara.

La desesperación comenza a adueñarme de mi cabeza, no la podía controlar. Solo quería que todas esas voces desaparecieran de mi cabezas. Sus gritos, sus recuerdos.

-Vete… Vete…. Estas muerto Dejame – comencé a rasgar mi ropa, no quería tener su sangre. Rasgue mis brazos.

-Bella, por favor, Todo estará bien – No era algo fácil de ocultar. Esas palabras no eran un consuelo.

Cerre mis ojos y respire profundo, debía aclarar mi cabeza, necesitaba pensar, que pasar con nosotros ahora.

-No entiendes que lo mate, que pasara con Edward, sin mi – Edward se clavo en mi pecho como una puñalada, su dolor era intolerable para mi, sus lágrimas eran gotas de acido en mi corazón. Sus palabras dagas en mi pecho.

-Ustedes estarán juntos. Confía en mi todo saldrá bien. Bella mírame, créeme nadie ira a la cárcel.

Rosalie me tomo del brazo y me metió a la tina de agua caliente, mi mente se quedo en blanco por horas.

De pronto sentí a que ella hablaba con alguien.

-El se entero, compra los pasaje de aviones, ella te esperara en el aeropuerto, lleva todo lo que tengas.

Sali rápidamente de la bañera, me envolví en una toalla.

-En que demonios estas pensando? No, la única que debe irse eres tu.

-No me hagas las cosas mas difícil. Mírame, quiero que por única vez confies en mi. No ire a la cárcel y tu tampoco todo saldrá bien. Unos amigos que servirán de testigos de los negocios de trata y drogas, que Jacob tenia en el exterior serán perfecto para su muerte. Bella mírame, esta todo listo. Tranquilízate, sabia que esto podría pasaría. Saldrá todo bien. Solo te pido que no le días nada a Edward. Sabes que cometerá una tontería.

Lo que Rosalie me planteo era razonable, pero aun asi no tenia garantía de que esto saldría tal cual a sus planes.

-Solo prométeme algo Rosalie. Si esto no funciona, dejaras que sea yo la que me haga cargo si? – Rosalie me sonrió muy victoriosa, me acaricio la mejilla.

-Te lo promete, Ahora vete.

Tome las maletas y el dinero que tenia en efectivo, subi al taxi y Sali al aeropuerto.

Parecía que todo había sido una pesadilla, solo la cicatrices de mi cuerpo eran testigo de que el existió.

No tenia otra opción en confiar en el plan de Rosalie, si algo salía mal, asumiría mi responsabilidad. Pero solo tenia que tener en Fe, en que esta vez dios o el destino estuviera esta vez de mi lado.

Verlo ahí, parado, con esa sonrisa siempre en su rostro, esos ojos brillante que me miraban tan dulcemente. Mis ojos se nublaron, corri para que me estrechara en sus brazos. El único lugar en donde me sentí, invencible, inmortal, segura, calidad.

-Nada te pasara a mi lado, todo saldrá bien, ya lo veras. Te amo…

Esas palabras acariciaron mi corazón, haciendo que todo dolor, tortura, solo pasaran a ser un recuerdo. . .