Disclaimers: los personajes no me pertenecen.
Pido disculpas por la ortografía, ya que al pasar el revisor algunas palabras me las ha cambiado y no las encuentro, así que si veis que alguna palabra no encaja perdonadme.
Por fin he tardado menos de un mes en actualizar. Comentad a ver que os parece, no se si la relación de estos dos va muy rápida y debería ir un poco mas lenta y m egustaía saber vuestras opiniones gracias.
Espero que os guste.
Gracias a todos por leer.
Una semana sin parar:
Ya se encontraban a mitad de semana, la cual casi había sido una tortura para la rubia, ya que cuando no se encontraba de compras con la morena, esta le probaba los últimos modelos así como cual escogerían para llevar a la gala, si continuaba así en lo que quedaba de semana seguro que acabaría con pesadillas de vestidos persiguiéndola por toda la mansión.
En cambio para el Rubio hoy era un día que mejoraba por momentos, la empresa iba viento en popa y habían solucionado varios problemas con unos clientes, que al principio parecían descontrolados, y esta tarde Pansy no había venido sola, sino que Blaise la acompañaba, la verdad es que hacia mucho tiempo que no quedaba con su excompañero de casa y le había hecho mucha ilusión su visita, hablaron una poco de todo quidditch, respectivos trabajos, bromas del colegio y antiguos compañeros, pero al avanzar la tarde también avanzaron los temas hasta encontrándose hablando de la situación actual.
-¿y exactamente que te traes con Lovegood?- le pregunto directamente su amigo- no me importan tus líos amorosos la verdad, pero cuando se involucran en mi vida….
-Solo es un pequeñoasunto, nada sentimental.- intento evadir el tema.
-¿seguro?
-Claro, porque no iba estarlo.
-Draco, nos conocemos desde hace mucho, Una hermosa bruja en tu casa bajo tu merced, con la que no ha ocurrido nada carn…
-si no ha ocurrido nada, es que no hay nada entre nosotros, además Parkinson se cabrería bastante, lo que me dejaría desnudo ante mi padre.
-Draco, por favor! Si no ha ocurrido nada es por que sientes algo.
-Bah patochadas.-se puso a la defensiva el rubio.
-Y esas misteriosas rosas que llegan a la hora del recreo para ella, Umm¿?¿? también son patochadas- ante esto empezaron a subirle los colores al rubio.
-¿Cómo..
-Lo se? Fácil paso la mitad de mi tiempo libre con mi adorado amor.
-Esta bien lo reconozco, es diferente a las otras.
-¿Cuánto de diferente?
-No se… me siento a gusto con solo estar con ella en la misma habitación, es sincera, no te juzga y no ….
-además de ser un bombón.
-Tú ya tienes la tuya.
-eso no quita para ver el menú, ¿entonces lo reconoces?
-Si me gustaría que esto no fuera una farsa si no de verdad, ¿contento?
-siempre lo estoy de sacarte cosas, pero conozco a una que le va a gustar mas.
-¡ni se te ocurra contárselo a la chismorra esa!
-Lo siento compadre, pero se lo prometí- sonrío
Se quedaron en silencio ya que al príncipe de Slytherin no le había gustado nada la trate de sus excompañeros, pero de esta forma podía sacar tajada, pues conociendo a Pansy como lo hacia, esta le ayudaría es todo lo que pudiera para conquistar a Luna.
Las chicas no tardaron en terminar su sesión, la cara de la rubia era todo un cuadro de cansancio, mientras que la de la morena pura satisfacción. La pareja amiga se despidió a la vez que desaparecían por la chimenea, una vez que se había marchado la joven se tiro rendida al sofá.
-¿cansada?- pregunto sarcástico, mientras se dirigía al otro sofá para sentarse.
-¿Cómo puede hacer tantos vestidos en tan poco tiempo?- cambiando de posición a una de cubito supino.
-Magia- contesto gesticulando con las manos.
-Que gracioso.
-Bueno mira el lado positivo, mañana tienes clase de modales conmigo.
-Suerte que soy una alumna aventajada.
-Y que tienes enchufe con el profe.- le guiño el ojo.
-Entones subiré a darme una ducha, no es educado presentarse a cenar sin haberse arreglado primero.
La noche paso sin contratiempos para los dos, Pero al día siguiente en la escuela la rubia no tendría ni un minuto para ella, ya que otro hermoso ramo de rosas se encontraba esperándola a la vuelta del recreo, y como siempre sin ningún nombre, aunque ella se lo imaginaba no quería hacerse ilusiones, pues la ultima vez no termino nada bien.
-Yo se quien te las manda- canto una voz detrás de ella.
-Me alegro, le puedes decir de mi parte que son muy bonitas.
-Díselo tu, pasas mas tiempo con el que su padre, además te apuesto una semana de descanso de probador a que si se lo preguntas se pone rojo.
-Tonterías, lo hace por agradecimiento, además no vuelvas a empezar como ayer.
-Uy que no.
-Tengo que ir a clase, hasta luego.
Pero no se libro tan fácilmente pues a la hora del almuerzo la Slytherin llego con mas ganas de meterse entre los dos rubios, además de hacerla de psicóloga reintegrando una y otra vez que lo que la había pasado en el pasado no se iba a volver a repetir y menos con Draco a su lado, ya que el era fiel aunque posesivo pero nunca se volvería en contra de ella, si no de quien se la intentara quitar, eso tenia su ventaja pues siempre la protegería como un tesoro, y así continuo durante todo el almuerzo, hasta que a Luna se le ocurrió decir algo.
-Has pensado que somos muy diferentes, para esa relación idílica que te estas imaginando.
-¿ a que te refieres?
-Oh por favor míranos, os encanta gastar dinero, comprar, al contrario que yo siempre vais de punta en blanco, sabéis comportaros en cualquier lugar y circunstancia y yo ni siquiera soy capaz de arreglar las cosas con mi padre.
-pero eso se aprende, además los opuestos se atraen.
-cuando se trata de electricidad, pero no de amor.
-¿Cómo que no? Mira a tu amiga Ginny la gusta tanto como a mí de enterarse de todos los cotilleos así como pertenecer a ellos, en cambio a Potter le gusta estar fuera del ojo de la gente.
-Es distinto.
-No lo es, a ti te gusta ser sincera, y Draco odia a toda esa gente que fije ser alguien que no es solo por agradarle.
-Pero…
-¿Pero que? Desde que estas viviendo con el le brillan mas lo ojos, discute menos con su padre y te manda flores cada poco, Luna dale un oportunidad y concédete a ti una segunda.
-No lo se Pansy, ¿y si?
-Si sale mal ya me encargo yo de que tenga su merecido.
-Hacemos una cosa, si el me lo propone le daré una oportunidad, pero yo no Hare el primer movimiento tiene que ser el, por tu parte dejaras el tema ya, Cansa.
-Trato hecho no volveré hablar de ello, si tú me prometes daros una oportunidad.
Y con esto se estrecharon las manos para sellar el trato, cuando el almuerzo termino las dos chicas volvieron a sus clases para terminar con al jornada.
Al llegar a la mansión, por la cabeza de la joven pasaban mil y una preguntas sin respuestas, pero no solas, si no con la imagines que la morena la había echo imaginar o con las que podía suceder si todo lo dicho por su amiga salía, mal, Pero todo esto se disipo cuando al entrar en el interior Pinkie la recibió pidiéndola que se cambiara los zapatos a unos con tacón pero que la fueran cómodos, y que por favor se diera prisa ya que al señor no le gustaba esperar.
Al entrar en el salón se encontró con que este había sido modificado, los sillones antes en el centro ahora se encontraban cerca de la pared, en varios pontos distintos se encontraban maniquís haciendo el efecto de grupos de gente cada uno con su nombre y apellido, al otro lado de la habitación una mesa simulando las bebidas.
-Espero que este lista, he preparado todo para hacerlo mas a meno.- la rubia asintió y espero a que el continuara- Mi familia da mucha importancia a su nombre, por lo que ven una falta de respeto que no se les conozca, por eso lo de los maniquís con nombres, además de dependiendo su posición dentro de la familia se saludara de una manera u otra.
-¿Cómo que se saludara de una manera u de otra? Hay más de un tipo de reverencia.
-Claro, por ejemplo mi abuela que ahora mismo es la matriarca de la familia Malfoy deberás saludarla la primera y hacerla una riquísima reverencia, en cambio a ti, no te tomes a mal lo que te voy a decir, será un milagro que alguna de mis primas segundas, que son unas de las que menos posición posee ahora mismo te saluden con una reverencia hacia ti, ya que todavía no posees el apellido Malfoy entonces no estas dentro.
-genial, seré una agregada- concluyo con sarcasmo.
-Si y no, si consigues ganarte a mi abuela, les tendrás a tus pies, pues eso quiere decir que ella te acepta como futura Malfoy.
-Pero si Pansy no se la gano, y sabe todo esto de nacimiento, ¿como lo voy ha hacer yo?
-Para empezar mi familia tiene cierto protocolos únicos, los cuales Pansy no sabia, y segundo según mi abuela no es físicamente adecuada para dar a luz al nuevo heredero, no me digas porque.
-y yo me tengo que aprender los protocolos normales, por decirlo de alguna manera, y los protocolos Malfoy.
-Si, pero seguro que te les aprendes mejor si empezamos con la clase.- ofreció su brazo a la rubia.
- ¿sabes? Casi prefiero probarme vestidos una tarde entera- acepto el brazo del chico.
-¿Prefieres antes a Pans que a MI?
- creo que no todavía me duelen los pies de estar tanto tiempo de pie- sonrío.
Pasaron mas de la mitad de la tarde ensayando los saludos y reverencias, así como las conversaciones que debería tener con la mitad de la familia, pero a consejo de Draco, ya que Pansy lo no siguió en su momento, cuánto mas sonriera y menos hablara con ellos mejor, solo si la preguntaran. La otra mitad de la tarde se dedicaron única y exclusivamente a la abuela del rubio, ya que seria la parte más difícil según el y la morena, aunque terminaron pronto pues ninguno de ellos sabía lo que contestaría la anciana al conocer a la joven Lovegood.
Dada por terminada la sesión pasaron al comedor para cenar, pero la sorpresa fue que la mesa estaba colocada como si estuvieran en una cena serie, Luna le miro interrogante.
-También hay protocolo para cena, querida- contesto a su mirada sonriendo, haciendo que ella soltara un suspiro de exasperación.
Draco tomo una silla y se la ofreció para que se sentara a la mesa, ella lo hizo junto con una mueca en su cara que siilaba un sonrisa de agradecimiento, lo que le hizo reír, el tomo asiento a su lado, y comenzó a explicarle todos lo cubierto que ahí se encontraban, una vez que la Ravenclaw, una ventaja para ella serlo en este momento, los hubo aprendido, paso a enseñarle todos los movimientos que se realizaban en una comida llena de Malfoy.
-Primero el o la matriarca dará un discurso sobre por que se ha organizado la reunión, segundo mandara aparecer la cena pero hasta que ella, en este caso, no comience nadie tocara nada, ni siquiera un vaso para beber, tercero….
Una vez terminada la cena-lección, la rubia muy educada se disculpo alegando que estaba agotada con tanta información, el rubio se levanto ofreciéndola su brazo para acompañarla, una vez enfrente de la habitación de la joven, el carraspeo para llamar su atención.
-Supongo que estarás cansada de estar tanto en el salón como en el comedor, pero seria tan amable de acompañarme a la terraza superior.- la rubio sonrío ante tanta educación por su parte ala vez que accedía subir con el arriba.
Después de pasar un rato en silencio admirando las estrellas, la rubia cambio su mirada hacia la de su acompañante, que se encontraba en el horizonte.
-¿crees que lo conseguiré?
-¿Umm?- Estaba tan absorto en sus pensamiento que no se dio cuenta de que podía hablar la rubia.
-¿Qué si crees que funcionara?
-Si lo haces como esta tarde y no dejas de sonreír, créeme que funcionara, además ya tienes a mis padres ganados- contesto buscando con su mirada la de la rubia- hasta podría predecir que ganaras la atención de la mayoría de la población masculina que nos encontremos allí y la envidia de la femenina.
Este comentario la hizo sonrojar mucho más que otras veces, ya que los ojos plateados la miraban con un intenso brillo que nunca había observado en el Slytherin, por lo que rompió en contacto para que no aumentara el calor en sus mejillas.
El se acerco un poco a ella y tomando su mentón suavemente la hizo voltearse hacia el, haciendo que sus miradas se cruzasen de nuevo, y una leve sonrisa apareciera en el rostro del joven.
-¿sabes? Un Malfoy no aparta la mirada cuando le hacen un cumplido, además de aceptarlo de buen grado.- ante el comentario ella sonrío.
-primero no soy un Malfoy así que puedo apartar la mirada cuando quiera, y si acepto los cumplido aunque no…- volvió apartar la mirada.
-no… que?- la insto a continuar.
- aunque no entienda el porque.
-¿Entender el porque? ¿Qué hay que entender en un cumplido?
-Pues el de donde sale.
-pues hombre en tu caso sale de tu belleza natural.
-¿Qué belleza?¿la que no poseo? Se que ahora vivimos juntos y que tenemos un trabajo entre manos pero eso no quiere decir que me digas algo que se que no es verdad solo para que me parezcas agradable, ya lo haces siendo tu mismo- volviendo su vista al rubio.
-jajajajaj que no posees jajajajaj belleza, Luna por favor se que en el colegio no nos llevábamos ….
-era tu entretenimiento por el pasillo.
-y he de reconocer que ahí no sobresalías del montón, es mas diría que incluso estabas por debajo de el- dijo sinceramente.
-Vaya una cosa es que no hagas cumplidos y otra es que te pases al otro extremo.
-Déjame continuar- la dijo colocando su dedo índice sobre los rosados labios de ella.- pero como toda flor tardía has florecido la mas bella y podrías compararte con cualquier bruja, incluso con una veela, y respecto a los cumplidos te les hago por que ante todo es lo que pienso y lo segundo y mas importante me encanta cuando te sonrojas.- termino de explicar sin poder ocultar la sonrisa al ver que el sonrojo de la joven aumentaba.
-voy ha hacer como que me has convencido, pero que sepas que ha sido un sermón muy Slytherin, haciéndome sentir culpable.
-todavía no sabes lo que es un Slytherin consiguiendo lo que quiere, aunque igual dentro de poco lo averiguaras.
-¿Por qué voy a averiguarlo? Déjame tiempo por lo menos hasta que se canse Pansy del tema de la gala
-Umm no se no se me debes dos cenas, si te dejo mas tiempo…. Que te parece si las dejamos en tres.
-con tanta cena voy ha acabar como un mesa camilla- no querrás una mesa camilla en la gran gala de los Malfoy ¿verdad? además de que Pansy se enfadaría mucho contigo ya que no me valdrían sus vestidos por tu culpa.
-¿Quién esta siendo Slytherin ahora?
-Solo expongo con un poco de lógica lo que sucederá si salimos tanto a cenar como me propones.
-si no quieres venir a cenar conmigo, buscare a otra- ante esto al rubia soltó una carcajada- ¿Qué? Cualquiera querría venir conmigo a cenar, nadie se resiste.
-yo no lo diría tan alto si no quieres que Astoria aparezca ahora por la puerta o volando en escoba.
-No por favor- dijo con teatro-Ven conmigo a cenar, no me hagas pasar por ese infierno.
-bufff pero es que Pansy me va a dejar agotada con tanta prueba de vestido.
-Eso lo puedo arreglar.
Cena con catastróficos encuentros.
Después de esa semana tan ajetreada por fin llego la tarde del viernes, en que por fin llego el relax para la rubia. Draco había convencido a la morena de dejarles la tarde libre ya que tenían planes para esa noche, ella se había ofrecido a ir a su mansión para ayudar a la rubia a preparases ya que su amiga estaría bastante nerviosa por la "cita", como ella le gustaba pensar, para saber que ponerse, pero el la corto convenciéndola que solo era una simple cena de amigos, la Exslytherin no se fiaba del rubio, así que le hizo prometer que si la cena pasaría a ser algo mas que de amigos ella seria la primera en enterarse antes que su querido Blaise.
Draco se encontraba esperando a Luna en el salón cuando el sonido de unos tacones bajando las escaleras le puso en alerta, por lo que se levanto y se dirigió a la puerta para esperar a su acompañante.
Esta no tardo en aparecer, llevaba el pelo con suaves ondas, una capa de azul oscuro se posaba sobre sus hombros, pero para dicha del joven se encontraba abierta pudiendo observar el justo vestido de manga larga que había elegido la Ravenclaw, este honraba a la casa a la que perteneció pues contenía los colores de la misma, no llegaba a las rodillas.
-Vaya… estas… preciosa- logro articular.
-Gracias- se sonrojo- tu tampoco vas mal, espero que no haya muchas chicas en el restaurante, por que me lanzaran miradas de odio al verte así.
-tranquila se cambiaran por unas de preocupación al ver a sus respectivas parejas cayéndoseles la baba por ti.
-me parece que eso no lo arreglaría- razono la joven.
-Igual no- coincidió el – pero oye! Es nuestra cena no la de ellos, así que vamos a disfrutarla te parece.
-Perfecto, me parece perfecto.
La joven pareja abandono la casa a través de la red flu para llegar a donde el rubio había realizado la reserva. Antes de pasar a sentarse en la mesa, tomaron algo en la barra ya que se habían adelantado un poco, cuando el camarero vino a buscarles, no le quito el ojo a la rubia, lo que hizo que Malfoy pasara un brazo por la fina cintura de ella atrayéndola hacia si.
La cena transcurrió tranquila entre memorias escolares y algún que otro recuerdo de cuando eran pequeños, los dos rubios descubrieron que tenían bastantes gustos en común en referente a lo académico, en el deporte podían variar.
Al terminar el postre los dos acordaron ir a tomar algo a un bar cerca de ahí, para sorpresa de ella un bar Muggle al que le gustaba ir bastante al príncipe de las serpientes pero al ir atravesando el comedor para salir del restaurante, una mano tomo el brazo de Luna fuertemente y la volteo para quedar frente a la chica, ella al reconocerle abría tanto los ojos que pensaba que se le iban a salir.
Draco al ver que su acompañante no le seguía volvió su vista atrás para encontrarse con un panorama muy desagradable, Neville Longbottom zarandeaba a SU Luna pidiéndola explicaciones, para su suerte se encontraban en un restaurante mágico, por lo que con mucha rapidez saco la varita, acercándose a el le apunto.
-Te aconsejo que la sueltes Longbottom.- ante la advertencia la gente se volteo a verles.
-no es asunto tuyo Malfoy, es nuestro, ya que es nuestra relación.
-¿Vuestra relación?
-Si, ella es Mi chica, así que LARGO, huron.- ante esto el rubio les miro extrañado primero a el y luego a ella.
-Neville…. Nosotros…- intento hablar la rubia
-¿nosotros? ¿Con quien has venido? ¿ehh?
-Yo…
-Sabia que no te podía dejar sola, ¿Quién es el? ¿Potter tal vez? Siempre supe que preferirías a los héroes.
-No… yo….
-Dime….- la volvió a zarandear mas violentamente a la vez que aumentaba la fuerza del agarra.
-Neville… me haces daño- al ver a Luna a punto de llorar, Draco volvió a reaccionar casi por instinto, saco su varita del bolsillo, apunto al Gryffindor
-Petrificus totalus ( no se latín perdonen si no se escribe así).
Una vez reducido, libero el brazo de su acompañante, observando el daño causando por su atacante, realizo un simple encantamiento para que disminuyera el dolor, se volteo hacia su antiguo compañero de colegio y con voz firme y segura se dispuso a aclarar varios puntos.
-Primero de todo es Mi chica no tuya- ante esta afirmación la joven se sonrojo levemente- segundo creí haberte advertido de que la soltaras, tercero ¿no te gustaban mas las explosivas en un despacho? Y por ultimo pero no menos importante, vuelve a poner un dedo sobre ella y tendrás al Wingzamot en tu contra y buscándote una pequeña celda en azkaban para que termines ahí tus días.
Terminando su discurso el rubio paso un brazo por la cintura de la rubia sacándola lo mas rápidamente del comedor, esta mantenía su rostro pálido, ya que no se esperaba tal encuentro ni en sus peores pesadillas, una parte de ella se alegraba de que Draco estuviera con ella, pues sino se hubiera visto indefensa ante su ex. Una vez en la calle el joven se paro posicionándose enfrente de la chica.
-¿Te sigue doliendo el brazo? ¿te ha hecho algo más?
-No.. no me duele nada..
-¿De verdad?- pregunto mirándola fijamente.
-No- se mantuvieron unos segundos en silencio pero que a ellos les parecieron varias horas- Muchas gracias por lo de ahí dentro… yo no se lo que hubiera ocurrido…
-Pero no ha ocurrido nada, así que no debes de preocuparte.-la tranquilizo mientra las abrazaba.
-Muchas gracias de todas formas- le repitió mientras escondía su rostro en el musculoso pecho de el.
sintió leves besos sobre su cabello lo que la hizo separase de su escondite, alzando la mirada para encontrase con la plateada del rubio, que no apartaba la mirada de ella, ella por instinto sonrío, y el también por instinto junto sus frentes susurrándola.
-Todo esta bien, yo te protegeré contra viento y marea.
Y Sin dar tiempo a la rubia de reaccionar, poso sus labios suavemente sobre los de ellas probando el dulce sabor de ellos, la incito a abrirles introduciendo su lengua en la húmeda cavidad de ella, la exploro con lentitud hasta que se encontró con la resistencia de la lengua de ella, emprendiendo así una batalla.
Sus mano tampoco se quedaron atrás viajaron hasta la cintura de la chica donde se quedaron descansando y con una lentitud terrible irresistible sus dos pulgares comenzaron a realizar círculos donde se encontraban.
Las manos de ella se enlazaron en su cuellos y sus juguetones dedos comenzaron a jugar con su platino cabello, provocándole pequeñas corrientes eléctricas por todo su cuerpo, Para su mala suerte tuvo que separarse de ella lo hizo tan despacio como pudo, pues aunque necesitaba el aire para respirar no deseaba soltarla.
Luna se encontraba con lo ojos cerrados intentando asimilar todas las sensaciones que el príncipe de las serpientes le transmitió con ese beso, no fue diferente a los otros besos que compartió con el Gryffindor, pero lo que sintió ahora en ese beso fue todo el universo que se encontraba dentro de ese chico rubio delante de ella, explotando en su interior provocándola un montón de torrentes que se expandían por su cuerpo por su cuerpo, abrió los ojos al sentir como algo tocaba su frente encontrándose con los ojos del rubio mirándola fijamente y con sus frente nuevamente unidas.
El sonrojo volvió a invadir el rostro de ella, mientras Draco tomaba suavemente su mano y la guiaba por la calle, el mantenía una sonrisa de oreja a oreja en su rostro y de vez en cuando se giraba para ver de nuevo a su acompañante que también poseía una en su cara sonrojada. Al llegar al callejón donde deberían aparecerse no pudo detener sus deseos la tomo de la cintura atrayéndola de nuevo hacia si para probar una vez mas esos labios rosados, para su grata sorpresa ella no se opuso por segunda vez.
Pero en comparación del anterior en este se vieron interrumpidos, por una voz chillona.
-Draqui!
Los dos rubio se separaron en el momento, ella bajo la mirada al suelo, mientras el la enfrentaba a su descubridora.
-necesitas algo Astoria.
-en verdad te quería avisar de que estaré en la parte privada del club, por si te aburres de jugar con tu juguete- soltó con su lengua bifida.
Ante esto el joven Malfoy estrecho un poco mas fuerte la mano de su acompañante entre la suya para intentar calmarse.
-no nos fastidies la noche- replico él pasando al lado de su excompañera, sacando a Luna lejos de la intrusa, peor tomo el brazo de la rubia.
-Espero que sepas acabar lo que empieces, Draco es bastante exigente con su pequeño amiguito, ¿podrás satisfacerle en todo?
Antes de que el rubio contestara a la insinuación de la envidiosa Greengrass, la Ravenclaw le tomo la delantera, contestándola con su voz soñadora como si fuera un niño que no entiende lo que ocurre.
-lamento mucho tu estado debe ser horrible amar y no ser correspondida, pero buscarlo con tanto ímpetu ofreciéndolo todo a todo hombre que muestre interés en ti no solucionara las cosas, no todos se lo merecen, guárdalo para el que de verdad se lo merezca.
-¿Qué quieres decir con eso?
-creo que lo he dejado claro, Draco no es tu hombre, búscate el tuyo y utiliza otra estrategia esa no te funciona.
Termino la rubia muy seria la conversación, tomando el brazo del Slytherin levemente y tirando de el para seguir con su camino, el se había quedado sin habla, no sabia que decirla, ¿había llamado a Astoria Greengrass buscona educadamente? ¿O simplemente la había querido hacer ver lo que estaba haciendo con su vida? Si la segunda opción era más factible ya que se trataba de Luna, si fuera otra cualquiera seguramente hubiera elegido la primera pero de Luna la segundo.
-¿creo que ya no te molestara mas?
-querrás decir que no NOS molestara mas.
-Es a ti a quien persigue no a….
-o es verdad a ti no te dice nada, solo intenta humillarte cada vez que te ve haciendo que bajes la mirada.
-Pero tiene razón, yo soy una…
-¿loca? Por favor Luna ya somos suficientes mayorcito para dejar esas cosas, además- tomo su menton para que sus miradas conectaran.- esta celosa, eres todo lo que ella quisiera ser.
-uy si… pertenezco a la alta sociedad, soy sotisficada, y se me de memoria todos los protocolos.- intervino con sarcasmo.
-no, peor eres simpática, alegre, independiente, y sin ser de la alta sociedad, como tu dices- con este comentario la hizo sonreír- te llevas mejor con las personas que la forma que ella en toda su vida.
-mi relación contigo y con Pansy no es toda la alta sociedad, Draco.
-ohh, pero tu aparición en la cena de la empresa familiar, la aceptación de mis padres y tu próxima gran aparición en la Gala Malfoy, que no pasara desapercibida, es mas que suficiente para quemarla por dentro.- coloco un dedo sobre los labios rosados- y si no hay mas que hablar me gustaría seguir disfrutando de mi salida, ¿me concede el honor de acompañarme?
Sonriendo le contesto.
-Por supuesto.
Para suerte de la paraje ya no hubo mas encuentros, al terminar la noche cada uno se fue a descansar a su correspondiente dormitorio, pero en los sueños del joven no dejaba de aparecer la rubia acostada a su lado mientras le abrazada y realizando con el algún que otro ejercicio nocturno para después quedarse a su lado. hasta que debido a la insistencia de su pequeño amiguito decidió que era hora de levantarse y darse una buena ducha fría, no era buena idea que la rubia le encontrara así despùes de las duras palabras de la Slytherin en la noche. ¿Pensaría que era un salido? ¿Qué solo se interesaba por ella por eso? Nunca había sido un santo con las mujeres, la mayoría de sus conquistas no pasaban de la semana, pero con ella era diferente.
La tarde del sábado la pasaron tranquilamente en casa, pero para la suerte del Slytherin después de la noche anterior su relación con la rubia había mejorado, en vez de encontrase los sentados en diferentes asientos, se encontramos echados en el mismo sofá, el tumbado todo lo largo que era de costado, mientras ella se encontraba a su lado con la cabeza recostando en su pecho, pasado un rato leyendo en esta postura, el rubio decidió actuar, cojio el libro con una sola mano y la otra la paso por la cintura de ella atrayéndola mas a el, ella por su parte cerro el libro, se incorporo depositándole en la mesa, ante este gesto el pensó que había metido la pata al realizar tal acción pero se sorprendió como ella tomo el suyo y también le deposito en la mesa, volviéndose a recostar sobre el, pero esta vez enfrentando las caras, deposito un suave beso en la comisura de los pálidos labios del chico, lo que le dio a entender que podría continuar con las caricias con las que había comenzando por lo que volvió a pasar su brazo por su cintura atrayéndola a su cuerpo y tomando sus labios en el proceso, noto como una mano juguetona acariciaba sus cabellos haciendo que varias corrientes eléctricas le recorrieran el cuerpo.
así estuvieron una rato entre mimitos y caricias, hasta que el sintió la mano de ella abandonar su cuero cabelludo, bajando por sus hombros hasta llegar a su pecho donde detuvo su recorrido pero no su actividad, desato un par de botones para acariciar con suavidad su piel, realizado pequeños círculos con sus pulgares, ante esta acción Draco no tuvo mas remedio que deshacer el abrazo en el que se encontraba, ya que gracias a las atenciones que le estaba dedicando la rubia su amigo comenzaba a despertar violentamente, haciendo que los pantalones se quedaran justos a la altura de su cadera.
-lo siento- termino de romper el contacto la rubia- supongo que… me tome demasiadas libertades.
-NO- grito el rubio- no es eso…. Es que – no sabia como explicarla lo que verdad pasaba por su cabeza- no creo que sea el momento, es decir, por mí ya estaría consumado.
Asombro a la rubia con la declaración, a la cual casi se le salen los ojos de las orbitas, ante el gesto de ella, el rubio se puso mas nervioso, y se empezó a trabar pero por fin consiguió que ella le entendiera.
-me refiero a que… no a que te hubiera tomado por la fuerza, si no que bueno que a mi no me importaría acostarme contigo, estaría mas que predispuesto, ya sabes… chica guapa chico guapo se conocen y… bueno eso que la tortuguita quiere salir y…- en ese momento el se puso serio y la miro fijamente- no quiero que te sientes como las otras, tu eres distinta, no me gustaría que fuera un pinchito y ya esta ¿me has entendido algo o me he liado mucho?
- te he entendido perfectamente
Se volvió a recostar sobre el después de depositar un beso en los labios de el, un simple roce nada mas. Y así pasaron el resto de la tarde hablando sobre sus cosas evitando mas contacto corporal del necesario.
