Gracias al cielo el tiempo paso rápido, no pude concentrarme en la clase de historia, así que le pedí sus apuntes a Alec, uno de los nerds y él obviamente no pudo negarse. Por fin tocó la campana que anunciaba el receso. Salí tan pronto como pude, de la clase, ni siquiera le agradecí a Alec por sus apuntes y salí del edificio rápido hacia la parte trasera del campo de fútbol. Pude ver de lejos que él estaba ahí esperándome, no sabía cómo reaccionar y es más, no sabía cómo él iba a tomar las cosas. Ahí nadie podría vernos. Pero a medida en que me acercaba a él me mordía más fuerte el labio y bajaba mi mirada. Él estaba sentado en la hierba, pero al ver que yo me acercaba, se paró de golpe. Fue caminando deprisa hasta donde yo estaba y me abrazó. Yo hundí mi cabeza en su pecho y comencé a llorar. Él me reconfortaba acariciando mi espalda. No estaba molesto.

-Yo… yo… Jazz- Dije intentando hablar entre los sollozos

-No, Alice, no hay nada que decir, nada que explicar. Por favor deja de llorar. Todo está bien.- Su voz era cálida y tierna besó mi frente y alzó mi mentón para que le viera a los ojos, profundos y hermosos que me miraban tiernamente.

-Pensé que te fuiste con María porque…- Seguía sollozando.- Porque te habías disgustado.

-No, Alice solo preferí no ver a ese imbécil besándote. Hubiese sido capaz de armar un tremendo escándalo. Así que mejor me fui.- Dijo pasando las yemas de sus dedos pulgares secándome las lagrimas.

-Pero ¿y María?- Me crucé de brazos y fruncí las cejas. Él sonrió y volvió a abrazarme.

-¿Quien es María?-Dijo Jasper con cara inocente. Le propiné un manotazo y rió

-Jazz no es gracioso porque ella…- No me dejó concluir la frase y me besó. Cáda vez sus besos me sorprendían y cáda uno sabía diferente. Pero siempre me elevaban más allá del cielo, éste chico, sí que besaba. Nuestros labios se separaron y comenzó a cosquillearme con su nariz detrás de me oreja.

-Ya… ¡no!... ¡Jazz!- Era lo único que podía decir entre risas. Él reía conmigo.

-Logré deshacerme de ella cuando entré en la clase de química. –Dijo sonriéndome complacido

-Sí, Emmett dijo que tienen clase juntos. ¿Qué tal estuvo?- Me senté en la hierba y Jazz se recostó poniendo su cabeza en mi regazo.

-¿Que ¡que tal estuvo!?- Jasper se comenzó carcajear.

-¡Jazz! ¿Cuál es el chiste?-Pregunté acariciando su hermoso cabello color miel.

-Pues la historia va así:

Entré a la clase de química y Emmett llegó furioso, me contó todo lo que había pasado en el pasillo con James y quedamos en que le acorralaríamos después de clase para darle su merecido. El maestro de química todavía no venía, entonces antes de que comenzara la clase salió a verte. Luego Emmett regresó y el maestro ya había llegado y nos hizo formar parejas para hacer un experimento en la clase.

-Maestro, perdón, tuve que solucionar un inconveniente, ¿Me deja pasar?-Dijo Emmett. Seguido de él vino Rosalie, igualmente con una excusa.

-Maestro, lo lamento tanto ¿Puedo pasar?-Le rogó Rosalie al maestro Smith.

-Por esta vez les perdono, pero no vuelvan a llegar tarde. Ahora, ustedes tendrán que trabajar juntos y rápido porque ya mismo chequeo lo que han hecho. – Ambos se veían casi con odio.

-Maestro, existe la posibilidad de cambiar de parejas.- Dijo Rosalie mirando a Emmett furiosa

-Es imposible, ya las parejas están trabajando con el experimento.- Dijo el maestro disgustado.

Rosalie y Emmett se la pasaron peleando

-¡No! ¡Eres un imbécil que no sabe nada!-Dijo Rosalie arrancándole de las manos un matraz a Emmett.

-¡Así no es como se hace! ¡Barbie!- Dijo Emmett forcejeando con Rosalie para que le devuelva el matraz. Emmett se lo arrancó de las manos y derramó un poco de la sustancia en el suelo.

-¡Bien hecho!- Dijo Rosalie con sarcasmo.- ¡Eres un cretino!

-¡Deja de parlotear y sirve para algo!- Contrapunteó Emmett muy molesto

-Rosalie depositó una pequeña cantidad de bicarbonato en la sustancia y Emmett tomó el matraz y comenzó a mecerlo. Rosalie sacó los ojos como platos.

-¡Torpe! ¡Tienes que dejar que repose!-Le gritó Rosalie, quien comenzó a forcejear para que Emmett suelte el matraz

-¡Que les sucede! ¡Dejen de comportarse como niños malcriados!-Les gritó el maestro ya harto de la ridícula escena que estaban armando. El maestro se dirigió a su mesa y todo pasó como en cámara lenta. Emmett logró quitarle el tubo a Rosalie derramando su contenido en la ropa del maestro. El maestro pegó el grito en el cielo.

-Parece que estás en problemas.- Dijo Rosalie con rostro altivo y una media sonrisa.

-¡Señorita Hale, se equivoca! Usted también se metió en problemas.- Dijo el maestro tan irritado que estaba rojo como la grana.

-Se metieron en una grande.- Me dijo Jasper riendo.

-Pero, y… ¿qué les pasó? Me imagino que les castigaron.- Pregunté preocupada.

-Nada del otro mundo, solo les dejó limpiando el laboratorio de química durante el receso.

-Ya me imagino esos dos limpiando el laboratorio de química.- me reí a carcajadas.

-¿Por qué se odian así?

-Porque ella le gustaba muchísimo a Em pero ella no mostraba interés alguno por él. Además son muy diferentes.-Le respondí a mi príncipe, mientras acariciaba sus mejillas.

-Ya veo. Pero por si no te has dado cuenta, tu y yo… somos más que diferentes.-Me dijo con rostro pensativo.

-¿Por qué lo dices?-Pregunté

-¿A caso no te has dado cuenta, Alice?- se levantó para mirarme de frente, estaba serio y muy pensativo.

-Bueno, yo creo que toda la gente es distinta y que una relación no funcionaría si el uno es exactamente igual al otro… no soportaría salir conmigo.- Me reí, pero él continuó serio.

-No, Alice, lo que te digo es verdad. Aún no me explico qué me pasó cuando te vi, aún no me explico qué es lo que estamos haciendo. Digo, casi no nos conocemos y ya somos…

-Jazz, no me vengas otra vez con eso de" las explicaciones"-Intenté imitarle

-Alice, no sabes nada de mí o de mi pasado, nos conocemos poco y estamos llevando esto lejos. Y no quisiera crearme ilusiones ni falsas esperanzas contigo.- Desvió su mirada de mis ojos, al suelo.

-Jazz.- Le tomé el rostro con mis manos.- No creo que el pasado importe… el pasado es algo que se debe dejar atrás, además, tenemos tiempo para conocernos…

-Ese es el problema Alice, yo no quiero que te lleves una decepción conmigo.

-¡Por qué lo haría!... Jasper, me gustas y yo quiero seguir con esto y no quiero cambiar lo que estoy sintiendo por ti.

-Alice, hay muchas cosas que deberías saber primero de mi.- Dijo con rostro triste. Le acaricié el cabello.

-Quisiera que me contaras.- Le susurré mirando sus ojos tristes. Daría todo lo que tengo por quitar esa tristeza que emanaba de sus ojos.

-Yo te lo digo pero Emmett nunca lo supo, ni tu padre, solo tía Esme, así que…

-Jazz, no les diré, te lo juro. Además no tienen por qué saber. Jasper se despojó de su reloj y del brazalete que yo tanto odiaba y entonces, me mostró dos cicatrices en relieve de forma horizontal sobre la parte interna de sus muñecas.

-Esto… es parte de mi pasado, Alice. El pasado de un cobarde que trató de huir de sus problemas.- Sus ojos estaban llenos de tristeza y lo míos se llenaron de lágrimas.- No pude soportar el dolor de perder a mi madre y todo empeoró cuando mi padre me envió al colegio militar. Como si fuera un estorbo, como si yo no fuera su hijo. – Soltó una risa desganada. Su mirada era una mirada perdida, como si el dolor regresara de nuevo y esas heridas se abriesen una vez más. No soportaba ver todo ese dolor en sus ojos, sentía que me arrancaban el alma.

- Me tenía problemas de indisciplina, pero esto.- Se miró ambas cicatrices.-… Esto fue la gota que derramó el vaso, y me expulsaron. Caí en un estado depresivo terrible. Para mi mala suerte, uno de los cadetes me encontró, me llevaron a tiempo al hospital. Cuando desperté, mi padre comenzó a insultarme, diciendo que había desperdiciado mi futuro. Salí del hospital y no le encontraba sentido a nada, hasta que conocí a los chicos, mis amigos de Texas estuvieron siempre para mí. Había ocasiones en las que me desaparecía por semanas de casa, total, a nadie le importaba.

Intenté llenar ese vacío con la música y con los amigos. Pero, cuando las fiestas se acababan, de nuevo me sentía vacío. Hasta que hace una semana tía Esme le había telefoneado a mi padre y se enteró que ya no estaba viviendo con mi padre, sino, con mi mejor amigo Peter, me llamó y me invitó a vivir con ustedes, bueno fue a sacarme de Texas con Carlisle. Y se lo agradezco infinitamente.- Me miró fijamente. Limpió las lágrimas de mi rostro. Yo tomé sus manos con fuerza.

-Te quiero Jasper, no importa el pasado. Yo quiero hacerte feliz.-Dije hundiendo mi cabeza en su pecho.

-Pero, no sé si yo… pueda hacerte feliz a ti Alice.- Alcé mi cabeza para mírale a los ojos.

-Me haces feliz, Jazz, me haces feliz desde el primer segundo en que te vi. Y si somos diferentes, es porque nos merecemos uno al otro. Es la oportunidad que nos da la vida para mirar con ojos distintos las cosas. Eres mi complemento, Jasper y yo no quiero nada más en esta tierra que ser tu complemento y que me dejes quererte.

-¿Significa que quieres…?

-Sí Jasper Whitlook, ¡quiero ser tu NOVIA oficial!- Le sonreí y quise lanzarme a sus brazos pero esperé a ver su reacción.- Eso solo si tu quieres.- Le dije con inocencia.

-Después de todo ¿Quieres…?

-¡Que sí!-Le interrumpí. Él beso mis manos y me alzó para darme uno de esos besos que solo él podía darme.

-Te quiero, Alice, eres mi ángel.- Me susurró en al oído.

Suspiré.-Y yo te quiero a ti, tontorrón.

Si explicación alguna, el receso se hizo más largo para mí. Le tomé de la mano y fuimos hasta la cafetería. Después veríamos cómo explicárselo a Emmett. Llegamos hasta la mesa donde estaban sentados Edward y Bella, nos sentamos con ellos y platicábamos sobre la nueva temporada de los juegos de la prepa. De pronto James apareció y me miró furioso, pero Jasper lo miró aún con más ira, Edward tampoco se quedó atrás y le dedicó una miradita de odio. James se dirigió hasta la puerta y para su suerte Emmett entró empujándole y le hizo el típico gesto de amenaza "te estaré vigilando"

Em, estaba de pésimo humor, creo que no se la pasó nada bien con Rosalie. Royce King se sentó en la mesa que estaba junto a la nuestra, nos saludó a Bella y a mí con la mano. Emmett puso los ojos en blanco. Rosalie entró a la cafetería y estaba que echaba chispas. Besó a Royce y se puso a charlar con él. De repente Royce se levantó de la mesa.

-Lo siento amor, tengo que ir a buscar un libro a la biblioteca.- Dijo Royce levantándose de la mesa.

-Voy contigo, no vas a dejarme comiendo sola ¿no?-Dijo Rose disgustada.

-No, tranquila eh, no hace falta que me acompañes Rose tengo prisa.- Royce intentó besar a Rosalie y ella movió su cabeza para que no le besara. Royce se fue y dejó sola a Rose.

-¿Por qué no van a comer con su amiguita la Barbie?- Dijo Emmett apoyándose despreocupadamente en la silla.

-¡No vuelvas a decirme así, no tienes por qué! ¡Así que mejor cierra el hocico cretino!-Dijo Rosalie mirando a Emmett fijamente encolerizada.

-No te metas en conversaciones que no te incumben.- Le espetó Emmett, incitándole a que se pusiera más furiosa.

-¡Ya paren, no van a comenzar de nuevo!-Les grité, pero hicieron caso omiso. Emmett continuó irritando a Rosalie.

-Emmett esto es ridículo.- Intervino Edward.

Ambos seguían soltándose cosas sin sentido, todos los chismosos reían. Por lo visto el día de hoy mis amigos y yo hemos sido el motivo de chisme de la prepa. Apoyé mis brazos y mi cabeza sobre la mesa.

-¡Emmett no! ¡Déjalo ya!- Dijo Bella asustada. Alcé mi cabeza para ver qué pasaba. Emmett sostenía su cuchara de plástico con budín de chocolate, tenía las intenciones de arrojárselo a Rosalie. Los ojos de Rose estaban encendidos por la furia, esto no se iba a poner nada bien. Rosalie apuntó a Emmett con su dedo índice, amenazándolo.

-Ni se te ocurra, porque si lo haces…- ¡PLop! Emmett le lanzó el budín a Rose y tuvo tan buena puntería que justo le llegó en la cara.

-¡ups!-Dijo Emmett para irritarla aún más. Rosalie se limpió el budín del rostro y comenzó a lanzarle a Emmett toda la comida de la mesa en la que ella se sentó. Hasta que Jacob Black gritó:

-¡Guerra de comidaaaaaaaaaa!.- Y todos comenzaron a Arrojarse cosas, incluso Edward comenzó a arrojarle cosas a Rosalie. Jasper reía con gusto, hasta que una naranja le golpeó la nuca y se unió a la guerra. ¡Bella y yo no sabíamos que hacer! Ella formaba parte del Consejo Estudiantil, así que no podía verse involucrada en estos actos de indisciplina y yo, ¡quería salir corriendo de ahí! Mi atuendo era demasiado bonita y costoso como para jugar guerra de comida…

-¡Emmett para ya!- Gritamos Bella y yo al unísono.

-¡Cierren la boca!-Gritó Emmett aplastando sobre mi cabeza en contenedor de kétchup y el contenedor de mayonesa sobre la cabeza de Bella.

-¡Me las vas a pagar!- Le grité subiéndome en una silla para regarle la botella de jugo de naranja en la cabeza. Y así me uní a esa salvajada en la cafetería. Vi que Lucy y Jane salían de la cafetería. Emmett tomó los contenedores de kétchup y mayonesa y los aplastó sobre la cabeza de Rosalie. Mientras Rose le ensuciaba toda la playera de budín de chocolate. Jasper me regó agua y yo me apresuré a mancharle con helado de fresa. Todos nos reíamos, incluso Bella quien comenzó a batallar contra Edward.

-¡Que sucede aquí!- Gritó la voz a la cual todos los alumnos temíamos. La voz del Director. Y junto a él, estaban Jane y Lucy cruzadas de brazos. ¡No puede ser! Al parecer éste día nunca acabará.


Holaaaaaaaaa jajajajaja me he reido un poco, ¡espero que les haya gustado! please no se olviden de dejar sus reviews... son gratiiiiis!!!

Los amo, no se pierdan el proximo capi... ¿Qué pasará con estos chicos indisciplinados? jajajajaja

xoxo

Cris