Si están releyendo esta historia se darán cuenta de que hice algunos cambios, algunos relevantes otros no mucho... pero la diferencia es mínima así que disfruten de la historia!

Disclaimer: One Piece no me pertenece, si así fuera ufff! Mejor ni digo xD

Advertencia: Spoilers! Aclaraciones! Cosas inventadas y drama! Drama everywhere!

Va para CarmenTaisho y Dragon Oscuro, cuyos reviews me hicieron volver a abrir Word :) Y a todos aquellos que leen mi historia! Espero no defraudarlos chicos!
Es su regalo de pre-Navidad :D (?)

Tierra

.*~*.

"Ambos respiraban agitadamente mientras se miraban. Él apartó un mechón del anaranjado cabello de su mujer y la besó tiernamente, y así se besaron por largo rato mientras permanecían aún unidos de forma íntima, hasta que vencidos por el cansancio, vieron la necesidad de separarse haciéndolos sentir extrañamente vacíos, pero cuando ella se recostó en su pecho y lo abrazó, él la rodeo con sus brazos y la besó en la frente rindiéndose junto con ella a los brazos de Morfeo, mientras que la pervertida luna que lo había presenciado todo, bañaba a la pareja con su platinada luz."

El sol ya tenía unos minutos de haber salido cuando la candente luz les llegó al rostro obligándolos a despertarse. Habían dormido sin ropa, pero eso no era importante pues gracias al perfecto clima de la isla, que se mantenía un permanente pero agradable calor. Se giraron hasta quedar frente a frente uno del otro sobre el suelo de su improvisada casa del árbol. Se sonrieron y sin pensarlo dos veces, volvieron a repetir el acto de la noche anterior. No había preocupaciones, solo el placer de sus cuerpos tocándose, sintiendo cada parte del otro, acariciándola y amándose.

Y aunque en la noche ella solo de había dejado hacer, no estaba dispuesta a cederle terreno al mugiwara, así que tomó el control de la situación mientras dejaba caer sus caderas sobre él. Él recorría su espalda y luego sus pechos que se agitaban con cada movimiento, ella se apoyaba en sus hombros para seguir con aquella danza hasta que sus cuerpos ya no podían más. Y así como estaban, se abrazaron sintiéndose llegar al éxtasis.

Podría vivir el resto de su vida de aquella forma.
En una solitaria isla, rodeado de sus nakamas, junto a la mujer que amaba y sin el temor de ser perseguido por el gobierno.

Pero él ya se había decidido… y ya no había marcha atrás.

.*~*.

-Me pregunto si Nami y Luffy estarán bien, el lugar está lleno de criaturas extrañas- le dijo Chopper a la arqueóloga mientras ambos miraban desde la barandilla del Sunny la blanquecina playa de aquella isla perdida en el West Blue.

-Fu fu fu no se preocupe Doctor-san, recuerde que el capitán posee Haki, además tiene que aprovechar el tiempo – dijo bajando la mirada tristemente mientras recordaba la larga conversación que había tenido con el mugiwara y el músico.

"-En fin, ahora explíquenme… como fue que me pudieron hacer regresar?- Robin y Brook intercambiaron una mirada rápida con los demás.

-Capitán-san, eso solo podemos hablarlo nosotros 3 en la biblioteca –le dijo Robin poniéndose de pie junto con el esqueleto –será mejor que nos acompañe para que podamos explicarle todo –"

~Flashback

La arqueóloga el capitán y el músico entraron en el acuario-biblioteca y Luffy como siempre se abstrajo un poco con la diversidad de los peces que ahí se encontraban, pero un suave carraspeo por parte de la pelinegra lo volvió de nuevo a la realidad y con una seriedad poco frecuente en él se atrevió a preguntar

-¿y bien? ¿Que es lo que me querían contar que los demás no lo puedan escuchar?-

-No, es que no puedan!-dijo el esqueleto –lo que pasa es que es mejor que no lo hagan por qué … -pero se quedó sin terminar la oración, suspiró y miró a Robin –será mejor que tú le expliques –

-De acuerdo- afirmó - pero no lo repetiré dos veces, así que más vale que ponga mucha atención capitán-san –

-de acuerdo-dijo él mientras adoptaba una postura más cómoda sentándose en uno de los sillones que rodeaban la sala, los otros lo imitaron y entonces Robin comenzó a hablar

-Todo comenzó cuando nos separamos en Shabondy, el poder de Kuma me mandó a un lugar llamado "Tequila Wolf", donde construían un puente esclavizando personas solo por el capricho de un Tenryuubito, afortunadamente para mi, coincidí con una intervención del Ejército Revolucionario y al enterarse de mi identidad, de inmediato tu padre solicitó mi presencia en su base principal, Baltigo, la isla blanca- miró a Luffy esperando ver alguna reacción, pero al ver su misma cara de intriga prosiguió con su historia

-Mi estadía en el ER (Ejército Revolucionario) se extendió hasta el día en que regresamos a Shabondy, sin embargo descubrí muchas cosas mientras estaba allí, principalmente cosas relacionadas con los poneygraphs…. -

-¿Cómo el de Arabasta, Skypea y la isla Gyojin?- le preguntó Luffy tratando de recordar

-Exactamente –dijo ella sonriendo –ellos habían descubierto la ubicación de otros 3, pero no habían tenido el tiempo para descifrarlos, por lo que les calló de maravilla que yo hubiera aparecido en su camino… Los 3 poneygraphs tenían información muy diferente, mientras que uno era un cuento que aún no he logrado entender del todo, otro era una parte de la historia perdida y el último… era la cuarta arma ancestral…-

-¿Cuarta? ¿Que no había solo tres? –

-Eso mismo pensaba yo capitán-san, sin embargo los revolucionarios me revelaron que Roger era el poseedor de la tercera… Zeus-

-¿Ah sí? –dijo el mugiwara poniéndose algo nervioso y por eso decidió mejor cambiar de tema- ¿entonces que pasó cuando descubrieron la cuarta arma? –

-Cuando estábamos en el viaje para descifrar los poneygraphs, el primero que visitamos fue el del cuento, el segundo el del arma y el tercero el de la historia perdida… ese estaba bastante deteriorado y la isla en la que se encontraba totalmente destruida, así que no pude leerlo todo, pero básicamente mencionaba que no hay 3 sino 7 armas ancestrales: Plutón, Poseidón, Zeus, Hades, Cronos y otras 2 cuyos nombres estaban borrados… la que nosotros utilizamos fue la de Hades, esa es la que encontré en el segundo poneygraph-

-entonces, ¿utilizaron una de las armas ancestrales para que regresara? Sugooooi!-

-No es así de fácil Luffy-san –intervino el músico –el arma tenía que ser usada bajo ciertas circunstancias y el usuario debería de tener ciertas características pero resumiéndolo, yo era perfecto para al cargo gracias a los poderes de mi akuma no mi –

-Pero tú puedes salir de tu cuerpo como espíritu Brook! ¿Que no simplemente podrías haber ido al Otro Lado y buscarme?-

-Es mucho más complicado que eso- intervino Robin –Hades nos daba el poder de atravesar el tejido dimensional y de traer de regreso tu alma, pero no sabíamos en que digamos… "dimensión" estabas… y demás atravesar el tejido interdimensional no era algo sencillo-

-Lo intentamos muchas veces, pero cuando creíamos encontrar la indicada resultaba que no era, hasta que encontramos la correcta y aún así tardé casi 5 meses en encontrarlo Luffy-san- dijo el esqueleto mientras soltaba una carcajada de su característica risa

-casi 5 meses! –Exclamó Luffy asombrado- vaya! No sabía que fuera tan grande el Otro Lado! –
-No tiene idea de lo grande que es Luffy-san! Yohohohoho! –

-¿Hay algo más que quiera saber, capitán-san? –le preguntó la pelinegra
Él meditó un poco y asintió con la cabeza –Sí, hay algo que quiero preguntarte Robin, solo que es algo… personal- El esqueleto captó la indirecta y dijo

-Yohohoho toda esta experiencia me ha alejado de mis amados instrumentos! Debo de ir a practicar, nos vemos más tarde, Robin-san… Luffy-san yohohohohoho! –y con su típico sombrero en la mano se marchó de la biblioteca cerrando de nuevo la puerta tras de sí.

Robin miró a Luffy expectante a que él le hiciera aquella pregunta que desde hace mucho estaba esperando…

-Robin, ¿Qué sabes sobre mi madre?-

.*~*.

El sol estaba ya en el horizonte cuando el capitán y la navegante regresaron al barco. Nadie hizo ningún tipo de preguntas sobre la ausencia de ambos por casi una semana, aunque Usopp estuvo tentado a preguntar y hacerles un par de bromas al respecto, la mirada de advertencia de Nami había sido suficiente para hacerlo callar.

La cena no se hizo esperar y como siempre Sanji los sorprendió con una nueva receta que había preparado con diversas frutas de la isla. Luffy como siempre devoró toda su porción como si hubiera pasado semanas enteras sin comer, (lo cual era en parte cierto). Todos reían y brindaban como siempre por cosas estúpidas como por el cabello de marimo de Zoro, la nueva tanga de Franky, una cana de Usopp, por la libertad y sus gaitas. Sin embargo ocasionalmente las miradas de Luffy y Robin se cruzaban, pero solo Nami quien estaba atenta a cada movimiento de su capitán se dio cuenta de la sombra de trsiteza que atravesaba sus ojos cada vez que esto sucedía. ¿De qué habían hablado Robin y Luffy? La intriga la mataba y los días pasados queriéndose aprovechar de que su querido capitán no sabía mentir, había tratado de sonsacarle aquella secreta conversación, pero no había tenido éxito.

Luffy por su parte se daba cuenta de que Nami miraba atentamente cada uno de sus movimientos, logrando que se pusiera un poco nervioso, no por que las mujeres e incluso su navegante lo pusieran nervioso, no. Era más relacionado al hecho de que él ocultaba algo, ocultaba un terrible secreto que estaba obligado a decirles antes del amanecer. De solo pensarlo sentía una terrible opresión en el pecho, casi tan fuerte como un buen golpe con haki. Ese no era él, no iba de acuerdo a lo que se consideraría como "Luffy" pero debía hacerlo, no, más que nada necesitaba hacerlo.

Se excusó de la cocina alegando que necesitaba "hacer más espacio para la comida" y entre risas y quejas se fue al baño del Sunny. En cuanto entró se mojó la cara con agua fría y se miró al espejo ¿Qué demonios era lo que estaba haciendo? Se volvió a mojar con agua fría y descansó sus manos en su rostro mientras recordaba esa conversación con Robin.

~Flashback

Después de un incómodo silencio en el que Robin había compartido con Luffy lo poco que sabía sobre su madre, el mugiwara rompió el silencio.

-Entonces, ¿estás segura de que está viva? Y… ¿también estás segura de… lo otro?-

-Si capitán-san, estoy totalmente segura, el mismo Dragon lo dijo, aunque no creo que hubiera querido decirlo en mi presencia pero las circunstancias… -

-si eso ya me lo dijiste- la interrumpió bruscamente, se pasó una mano por el cabello- perdona Robin, es solo que… -

-lo comprendo a la perfección senshou, yo también quedé impactada cuando lo escuché, claro está que solo podría ser una posibilidad, habría que comprobarlo-

Luffy suspiró profundamente y ordenó sus pensamientos antes de continuar con la conversación.

-Hay algo que aún quiero contarte, es sobre mi hermano-

-¿Portgas? –

-No, mi otro hermano-

-Fu fu fu no sabía que tenía otro hermano, capitán –

-Al igual que Ace, es mi hermano de honor –dijo sonriendo con nostalgia –y eso es lo que precisamente quiero saber, si me hermano vive o no –

-¿Y piensa ir a buscarlo?- le preguntó la pelinegra

-No lo sé, yo… estoy muy confundido-dudó un momento antes de continuar- Todo este tiempo en… en el otro lado solo me llenó de dudas, Robin. Ya no sé si estoy peleando por algo que en verdad valga la pena-

-¿Se refiere a la búsqueda del One Piece?- preguntó

-No solo es eso – Luffy bajó la mirada, dejó su postura y recargó sus brazos sobre sus piernas, dejando así caer un poco la cabeza. Se sentía tremendamente avergonzado de lo que estaba diciendo.

-Luffy, ¿estás dudando de tu sueño? – el nombrado se volvió tan rápido hacia ella que si no hubiera sido de goma se hubiera roto el cuello. ¿Es que en verdad estaba dudando de su sueño? ¿Aquel sueño que desde que recordaba había sido la brújula de todas sus aventuras? Buscó en los más hondo de su ser por unos minutos y sonrió al obtener la respuesta.

-No Robin, no dudo de mi sueño- hizo una pequeña pausa y juntó sus manos – es solo que aún tengo muchas dudas de mí, de quién soy yo. Sé a dónde voy… pero no sé de dónde vengo…- concluyó volviendo a agachar la cabeza.

Robin al verlo así sentado en el sillón de la biblioteca, con la mirada gacha y jugando con sus pulgares, le dio el aspecto de un niño perdido. Un niño que se había perdido y esperaba a que sus padres lo encontraran para ir tranquilamente a casa con ellos. Y entonces entendió sus dudas. Robin sonrió levemente.

-Entonces capitán-san, ¿Por qué no va y resuelve todas sus dudas? Si cree que eso le impide seguir su sueño y su aventura, debería de darle prioridad- Luffy levantó la cabeza

-¿En verdad piensas eso Robin? ¿Crees que deba… hacer esto antes de continuar? –

-Eso tiene que decidirlo usted senshou, pero ojalá fuera así de fácil, sabe bien a lo que me refiero – le dijo seria. Una sombra oscureció los ojos del mugiwara. Se puso de pie y camino alrededor de la biblioteca por unos minutos. No solo las dudas lo debastaban, también el poseer ese nuevo poder lo hacía sentirse extraño, su propio cuerpo le era extraño ahora, necesitaba entrenar pero en el fondo le daba miedo que sus nakamas vieran lo que ahora podía hacer y le daba aún más miedo lastimarlos. No podía tenerlos por siempre en la ignorancia así que solo tenía una opción para protegerlos.

-Entiendo a lo que te refieres Robin, y ya he tomado mi decisión –

-¿Y cuál es su decisión capitán-san?

.*~*.

-Luffy! LUFFY! ¿Aún sigues ahí? Necesito entrar al baño! –le gritó una voz masculina interrumpiendo sus pensamientos, la cual después reconoció como la de Usopp. Se secó rápidamente la cara con la toalla y aún con ella en la mano abrió la puerta del baño donde inmediatamente su nakama se precipitó al excusado y vació el contenido de sus entrañas.

-Creo que soy alérgico a una de esas nuevas frutas- le comentó entre arcadas, el reno entró súbitamente también y con todo el cuidado y la paciencia del mundo hizo que Usopp bebiera el contenido del pequeño frasco que portaba.

-Uff! Gracias Chopper! –le dijo el tirador al pequeño doctor, pues las arcadas habían cesado casi al instante –de verdad que eres el mejor doctor del mundo!-

-¿Crees que halagas con eso? Idiota! –

Los tres rieron por la forma en la que avergonzado, el renito se movía, y entonces se dieron cuenta de que el capitán seguía allí.

-LUFFY! Casi me sacas un susto de muerte –le dijo Usopp –no me había dado cuenta de que seguías aquí! – Lo cual era muy raro pues siempre armaba un alboroto estuviera donde estuviera. Usopp lo miró fijamente, analizándolo y aunque el sonriera y de disculpara de la misma forma estúpida de siempre, algo había diferente, algo no cuadraba allí pero antes de percibirlo su amigo se fue hacia la cubierta.

-Luffy está actuando extraño –le dijo el reno al tirador.

-Lo sé Chopper, lo sé -

.*~*.

Luffy casi corriendo para huir de alguna pregunta de Usopp, cruzó la cubierta y se dirigió hacia su asiento especial desde el cual se podían observar a la perfección el cielo estrellado. Aún sentía esa angustia en su pecho, pero su cansancio era mayor, así que cerró los ojos por lo que a él le pareció un instante y se durmió.

Durmió intranquilo, pero aún así no lo suficiente para despertarse, así que cuando sintió una mano rozar su hombro, se despertó con una leve sacudida. Era Robin.

El cielo ya estaba comenzando a clarear, no tardaría mucho en amanecer y entonces ellos llegarían. Sintió que el estómago se le hacía un nudo. Había llegado el momento, pero no se podía echar para atrás, no a estas alturas.

Se despabiló un poco y miró hacia el horizonte. Solo esperaba que estuviera haciendo lo correcto.

Y ya sin mayores dudas se levantó y de un saltó bajó a la cubierta donde solo tuvo que esperar unos minutos para que sus compañeros comenzaran a reunirse entre quejas y bostezos.

-Oi, más te vale que sea un buen motivo para habernos reunido aquí y hacer que Robin-chwan interrumpiera sus horas de sueño para despertarnos a todos –dijo Sanji mientras encendía el primer cigarro del día. Sin embargo Luffy no respondió y mantenía su expresión seria, esperó a que todos estuvieran atentos a él, miró por un instante a Robin y esta asintió con la cabeza. Se caló el sombrero y entonces comenzó a hablar.

-En este tiempo que estuve del Otro Lado, descubrí muchas cosas, pero también aparecieron muchas dudas, es por ello que he decidido ir y hablar personalmente con mi padre –

La sorpresa de los mugiwara fue evidente y comenzaron a hacer preguntas de todo tipo, a lo que Luffy simplemente levantó la mano para hacer silencio.

-No es fácil lo que les voy a decir y mucho menos de hacer pero… Este viaje es algo personal, algo que necesito hacer… pero sobre todo es algo que necesito hacer yo solo -bajó la mirada y suspiró, cuando la levantó miró con decisión a los ojos de todos y cada uno de sus nakamas

Es por ello que voy a disolver a los piratas del sombrero de paja-

.*~*.

Nami sintió como el alma se le caía a los pies. Esa ya familiar sensación con la que se familiarizó cuando Luffy recibió la bala de Kairoseki. Apretó los puños hasta el grado que sintió que se hacía daño, pero no le importó.
A sus oídos llegaban solo restos de las frases que decían sus nakamas

-pero somos un equipo! somos nakamas!-

-tienes que darnos una explicación!-

-no puedo, entre menos sepan en mejor para ustedes!-

-¿por qué tienes que ir solo?-

-¿cuando te vas?-

-hoy mismo-

-¿tan pronto? Pero si estamos en el west blue!-

-ya contactamos al ER, enviarán un barco por nosotros-

-déjanos acompañarte Luffy!-

-prometemos no preguntarte nada-

-lo siento pero ya he tomado una decisión!-

-no es justo!-

Y entonces un zumbido tapó las voces de sus compañeros y lo único que pudo escuchar fue el atronador sonido de su corazón latiendo a mil por hora, caminó sin ser prácticamente consciente de ello y asestó una cachetada en la mejilla de su capitán, haciendo que todos guardaran silencio de repente. Y como si el golpe hubiera sido la cura, el sonido volvió a sus oídos, siendo lo primero que escuchó su propia voz gritando desde el fondo de su alma

-¿Cómo quieres que aceptemos tu partida si estuviste por meses prácticamente muerto y cuando por fin vuelves quieres que nos separemos? ¿Que dejemos de ser los sombrero de paja por un motivo que ni siquiera estas dispuesto a decirnos? ¿Ehh!? –le gritó furiosa y al borde de las lágrimas- Me juraste que me ayudarías a cumplir mi sueño! Y los sueños de todos nosotros! ¿O qué? ¿Solo fueron palabras vacías para que aceptáramos unirnos a tu tripulación? –pero él no contestaba, ni siquiera la veía a los ojos –Contéstame, Luffy! ¿qué pasó con tu sueño!? ¿qué pasó con el One Piece? Te rendiste. Te rendiste y quieres que nosotros nos rindamos también! –gritó señalando esto último como una afirmación.

Entonces Luffy miró a Nami de la forma más dura y aún sin necesidad de usar haki, la pelinaranja sintió miedo, mucho miedo de aquel hombre que la miraba penetrantemente.

-Saber perfectamente que no son palabras vacías –le dijo con voz ronca –y les juro que cumpliré mi promesa, solo que tardaré un poco más en hacerlo. Yo también tengo mi sueño y nunca me rendiré. Nunca! –

Nami se armó de valor para sostenerle la mirada.

-¿Y entonces esto qué es? ¿Es una pausa? ¿Crees que vamos a estar aquí esperándote? ¿Crees en verdad que voy a estar para el momento en el que decidas volver? Pues no, Luffy. Yo ya me cansé de esperar –le dijo y con todo el dolor de su alma agregó – Al parecer los diarios tenían razón, Monkey D. Luffy murió aquella tarde, porque a quién yo veo aquí no es ni la sombra de él-

Y dicho esto, se dio media vuelta y se adentró tranquilamente en el Sunny aún ante la perpleja mirada de todos. Esto no era solo un berrinche como muchas otras veces, era el sentir dolido de su alma que ya no podía más. Meses de cuidarlo día y noche, de anhelarlo, de soñarlo, de llorarlo, para que de buenas a primeras después de haber pasado una maravillosa semana juntos le dijera que se iba. Luffy había vuelto cambiado, se había dado cuenta desde el primer instante pero tontamente había pensado que era temporal, que regresaría a ser aquel tonto chico de goma pero no fue así.

No era justo. No lo entendía y la verdad ya poco le interesaba entender a ese hombre que al parecer solo había querido una cosa de ella para luego marcharse.

Ya lo había perdido una vez en Shabondy, una en Airkela y ahora esto. La tercera era la vencida. Entró en su camarote y lloró. Lloró por todas aquellas fantasías y sueños que había forjado estúpidamente en su cabeza. Lloró porque su amor la abandonaba. Lloró por la desaparición de la banda de piratas que había cambiado su vida. Pero sobre todo lloró porque esas serían las últimas lágrimas que derramaría a aquel hombre que tanto amó y que sin pensarlo, tanto daño le hizo. Y a partir de ese día, el corazón de Nami dejó de latir por él.

.*~*.

El amanecer llegó y con ello una silueta que lo recortaba. Era la silueta de un barco aproximándose con cautela al Sunny. Y al igual que Nami, todos entraron al interior del barco, para no ver marchar a su capitán, para comenzar a pensar qué sería de ellos ahora, para no llorar.

Con un sencillo movimiento el cuerpo de goma de Luffy salió disparado hacía la cubierta del otro barco, donde se sorprendió al encontrar a su viejo amigo okama, Ivankov y su mano derecha Inazuma. No prestó atención a nada de lo que le decía Ivankov, solo entendía palabras sueltas como "descansar", "camarote", "comida" y "largo viaje". Así que cuando el okama le señaló una puerta, él se dirigió automáticamente hacia ella y entró en el pequeño camarote donde se llevó una tremenda sorpresa al encontrar a dos de sus nakamas sentados frente a frente en la pequeña mesa de centro mientras movían algunas fichas en un tablero.

-Zoro! Robin! ¿Qué están haciendo ustedes aquí!?-les preguntó saliendo de su automatización.

-Idiota! ¿Creíste que iba a dejar que te fueras solo?- le respondió Zoro con una media sonrisa –y de camino me encontré a esta mujer que parece conocer a todos en el barco, es por eso que me dejaron subir –

-fu fu fu necesitas a alguien que sepa descifrar los poneygraphs y que conozca al ER, así que decidí venir también –

Luffy bajó la mirada y les agradeció en voz muy baja pero aún así audible para ellos. Su vista pronto se dirigió a la ventanilla y se pudo dar cuenta que la isla ya solo era un pequeño punto en el horizonte. Agradeció a sus nakamas, pues sabía que él no era el único que había dejado a alguien atrás.

Volvería. No precisamente a aquella isla, si no que volvería a juntar a sus nakamas, a los sombrero de paja. Así que necesitaba terminar aquella empresa para poder volver lo más pronto posible junto a ellos… y junto a ella.

El agudo dolor de su pecho al recordarla volvió a atravesarlo, se tocó las cicatrices que el Kairoseki había dejado en su cuerpo y le dedicó un último pensamiento a la pelinaranja.

Definitivamente volvería. Volvería para volver a estar junto a aquella que tanto ama, aquella que en verdad podía llamar su mujer.

Nami.

.*~*.

Ufff! Les advertí que habría drama! No me maten! D:! Díganme! Qué tal les pareció? Después de tanto tiempo sus opiniones me interesan bastante, pues este no es el único proyecto que tengo en mente.

Habrá muchas sorpresas y revelaciones! Quién es en verdad la madre de Luffy? Dónde está Sabo? Qué harán el resto de los mugiwara? Como es el ER?

Este FF es y seguirá siendo un FF LuNa! Y ya sin más que decir (creo), les recuerdo que…

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QUEJAS, SUGERENCIAS, FELICITACIONES?

DEJEN REVIEW!.

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FELIZ NAVIDAD A TODOS!