¡Hola queridos lectores!

Bueno aquí les traigo la continuación de esta historia .Espero que les guste el capítulo :3. Gracias por sus follows y favoritos.

Diclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. Esta historia mía

Advertencia: Escenas no aptas para menores de edad xD :P


.

.

.

El partido hacia las finales llega rápido. Tan rápido como no lo esperamos. Ahora me encuentro en una de las tribunas mirando el amplio estadio donde juega el equipo de Konoha High School vs Sunagakure High School uno de los más grandes adversarios si queremos llegar a la última etapa. Ino está en primera fila, con el grupo de porristas. Era de esperarse por como es mi prima ya tenía más o menos formada la idea de que la vería ahí, además según lo que me dijo fue porrista en su escuela anterior. Hinata al lado mío también alienta a Naruto, al parecer ese día en el parque de diversiones ayudo a su reconciliación. Me da un enorme gusto por ellos. Aunque aquella noche no tuvo un buen final. Según lo que me dijeron me desmaye en brazos de Sasuke y la verdad es que hasta ahora no entiendo porque paso, desperté pasado 15 minutos como si nada, hay veces que ni yo misma entiendo mi cuerpo. Debería ir al médico, por los repentinos mareos que tengo pero…Lo dejo pasar. Sasori no ha vuelto a intentar molestarme el día y es un total alivio. En cambio Tayuya quien está junto con Hinata y yo sentadas cada día me cae mejor. La peliroja es muy linda y aunque a veces parece ida, es una muy buena persona. Encima suyo reposan unos cuantos pastelillos de chocolate que le pedí que me trajese y que ella muy amablemente hizo.

Cojo uno de ellos y lo llevo a mi boca, sabe delicioso, la textura es perfecta y el suave olor a vainilla de la crema de chantillí inunda mis fosas nasales. Sonrió en signo de aprobación a una Tayuya que me mira expectante. Hinata también coge un pastelillo y su reacción es la misma.

Es raro, pero Itachi como suplente está sentado en una de las bancas. Aun siendo mayor que todos los presentes le permitieron jugar. Sasori ha reemplazado a un muchacho que tuvo un esguince en un entrenamiento y esta de lateral. Era muy bueno jugando según lo que recuerdo. Ojala que sus ataques de ira no continúen en el partido, he ido a unos cuantos entrenamientos y he visto como muchas veces se deja llevar por sus impulsos.

Sasuke me mira desde la cancha, le hago la V de victoria, porque el precisamente me dijo que íbamos a ganar. Que aquello me lo dedicaría y sé que lo hará. He visto su esfuerzo en los entrenamientos así que sé que eso será posible.

El árbitro anuncia el comienzo del partido. Nuestra barra empieza a gritar a todo pulmón.

─Mi novio es el mejor─ dice con una sonrisa Hinata. Veo a Naruto marqueando a unos cuantos chicos del otro equipo y demostrando su dominio del balón. La miro a ella y asiento bajo su atenta mirada.

Busco con la mirada a mi novio y lo encuentro perfectamente en paralelo al rubio. Es una posición estratégica. Naruto no tarda en darle pase del balón y lo veo llevando la pelota hacia el arco. Solo han pasado 10 minutos y al parecer el primer gol de la final se anuncia. Veo como en cámara lenta se acerca. Esquivando a todo aquel que se le pone en frente y el ansiado gol entra en el arco del adversario. La tribuna grita de emoción los tambores enfilan sus melodías y las porristas hacen sus acrobacias por la felicidad de haber metido el primer gol del partido.

Sasori contrario a todo muestra una frustración en su rostro. Por más de las diferencias que tengamos, creo que no es hora de hacer tonterías. Lo miro con mucha reprobación y continúo disfrutando de ver el partido.

Sasuke tira la pelota de media cancha y el conteo sigue. Se dan pases entre ellos y aunque hay posibilidades no sirven de nada .El otro equipo ya está más preparado y no las deja fácil a nuestra selección. Unos cuantos intentos más van hasta que da el final del primer tiempo y corro a verlos junto con el resto de chicas donde estamos sentadas. Aun mantenemos ventajas, solo espero que el resto del partido sea igual.

Encuentro a Sasuke todo sudado con una toalla alrededor del cuello en cuanto bajo el voltea a mirarme. Una hermosa sonrisa adorna su rostro. Me hace una seña de que me acerque y me alza en brazos como si fuera una niña pequeña. El resto nos mira y me ruborizo bastante. Le digo que me baje pero él hace caso omiso. Y despacio susurra en mi oído.

─Te amo. ─ Mi corazón late a mil por hora. Le digo lo mismo y el me baja suavemente. El resto del equipo esta que habla con las personas cercanas a ellos. Veo a Hinata besándose apasionadamente con Naruto y sonrió, cuanto me gustaría darle un beso a Sasuke por haber dado nuestra ventaja en el partido. Pero tengo planeada una sorpresa para más tarde que estoy segura que le encantará.

El entrenador anuncia que deben de prepararse porque el segundo tiempo va a empezar. La banda de nuestra selección empieza nuevamente con sus melodías de victorias y veo como sigue el partido.

Sasuke mete otro gol a mitad del segundo tiempo y me siento feliz. El mira a nuestra tribuna y un imperceptible guiño me dedica. Pasado 10 minutos más hay un pequeño percance. Kiba sufre una lesión producto de una caída y el árbitro lo retira de la cancha. Llaman a Itachi y es el pelinegro quien lo sustituye. La dominación del balón de Itachi, aunque no lo quiera demostrar, es excelente. Veo como le da pase a Sasori quien está también en una posición estratégica y el pelirojo mete el tercer gol de la victoria de nuestra escuela.

Antes de que acabe el partido. Hay otra lesión, esta vez es Itachi quien producto de un empujón cae golpeándose fuertemente la cabeza. Los paramédicos entran al campo y lo sacan Inmediatamente. Sasuke está desesperado aunque lo disimula bien. Veo en sus ojos implícitamente la preocupación que tiene. Los últimos 5 minutos son los más angustiantes. El equipo contrario logra meter un gol, pero los 2 de ventaja que tenemos aseguran la victoria del partido.

Las porristas bailan y todos alrededor están felices. Yo por el contrario bajo rápidamente a la enfermería, sé que Sasuke está ahí. Al llegar lo encuentro junto a Itachi quien al parecer ya ha reaccionado y esta sonriente.

─ ¿Esta bien? ─ le pregunto a Sasuke.

─ La enfermera dijo que sí. ─ me responde con una sonrisa.

─ No te preocupes cuñadita. Estoy bien ─ afirma Itachi. Aunque de pronto se coge la cabeza en señal de dolor.

─ ¿Qué te pasa? ─ pregunta Sasuke a su hermano.

─ Un tatuaje─ responde Itachi con claridad. Parece haber recordado algo ─ El que tiene a nuestra madre tiene un tatuaje en forma de Lirio en el cuello. ─ suelta de repente y Sasuke aprieta los puños.

Me sorprendo por tal confesión estoy al tanto de algunas cosas que Sasuke me conto hace poco, pero el que haya una nueva pista creo que caerá al guante en cuanto a la investigación de mi suegra.

Sasuke se hace rojo de la ira. Es notable la impotencia que siente al no saber nada de su madre. Lo abraso en símbolo de que estoy con él y trato de transmitirle con mi amor, que siempre lo apoyare incondicionalmente.

─ Deberemos hablar con Yamato─ dice Sasuke.

─ No recuerdo más─ dice Itachi cogiéndose la cabeza.

─ No importa cualquier pista es suficiente para que atrapen a esos malditos y digan que hicieron con nuestra madre. ─ Sasuke se enoja demasiado.

─ Amor tranquilízate─ le digo. Aunque no sé si será suficiente. Veo como Sasuke busca en su mochila y llama a alguien.

─ Sí, Yamato. Itachi recordó que aquel sujeto tiene un tatuaje en forma de Lirio en el cuello. ─ Itachi sigue pensativo fijo en su posición. Sasuke después de contarle todo al detalle a ese tal Yamato cuelga y se dirige hacia a mí. Sin importarle que su hermano está cerca me besa con vehemencia como si a través de aquello pudiera liberarse de las tensiones. Yo le correspondo, pero me siento avergonzada.

Itachi carraspea un poco y siento las mejillas arder.

─ Ototo, existen hoteles ─ informa Itachi con una sonrisa.

─ ¿Ahí, llevas a Izumi?─ trata de picarlo un poco. Itachi se sonroja bastante. No sé como pero la conversación ha dado paso a una charla entre hermanos bastante interesante. Así que mis sospechas eran ciertas. Mi cuñadito está saliendo con aquella castaña.

Escucho sus comentarios que cada vez dan más risas intentan avergonzarse el uno con el otro y terminan por contagiarme a mí.

De pronto escucho unos pasos acercándose. Ahí está todos nuestros compañeros de aula, Kiba con una venda en el tobillo sonríe por la victoria de nuestro equipo.

─ ¡Hoy gran fiesta en mi casa! ─ anuncia. Sonrío, ya lo sabía. Ayudé en la decoración del lugar, ayer con Hinata e Ino.

Sasuke sorprendido acepta la tarjeta y pasa la suya propia a Itachi.

─ No nos la perderemos ─ le digo con una sonrisa planeando muy bien lo que sé que voy a hacer. Espero que le guste a Sasuke.

Termino de alistarme. Llevo un vestido rojo que se alza 10 centímetros encima de mis rodillas, además con un taco 12 que me hace sentir un poco incomoda, pero no importa. Sé que lo que tengo preparado para Sasuke le encantara. Ino está un poco molesta, pero sé que se le pasara cuando lleguemos a la fiesta hay muchos chicos del instituto que le han echado el ojo encima, después de todo mi rubia prima, es hermosa. A ella siempre le ha gustado tener mucha atención del público masculino, así que creo que se divertirá hoy un montón.

─ Vamos ─ aviso a Ino quien no tarda en bajar. Los chicos nos esperan afuera.

─ Espera ─ dice poniéndose unos pendientes, y acomodándose la falda.

Observo mi bolso y todo está en orden.

Llegamos al auto de los chicos. Itachi y Sasuke están en el asiento de piloto y copiloto respectivamente. Ino está tras mío.

─ Buenas noches─ le digo a mi cuñadito y corro a darle un abrazo a Sasuke. Itachi me saluda mientras veo que su mirada se dirige a mi prima. A quien escolta al auto. Sasuke aprieta mi cintura y me susurra al oído.

─ Hermoso vestido. Me dan ganas de quitártelo. ─ Dice con voz ronca. Me sonrojo. Si supiera…

Entramos al auto y nos dirigimos a casa de Kiba. Itachi llama a alguien por el celular no tengo que ser adivina para saber que es a Izumi. No sé cuándo nos la presentara como su novia, pero es más que palpable que le atrae demasiado.

Cuando llegamos a casa de Kiba, Izumi nos espera en la entrada. La saludamos y entramos a la residencia. Un malestar se instaura en mi estómago cuando veo a Sasori en las escaleras ¿Por qué vino el también? Niego con la cabeza. El no importa mucho después de todo. Yo estoy con mi novio y a su lado me siento segura.

Bailamos unas cuantas canciones, mientras el tiempo pasa. Ino se va con Shikamaru a bailar. Itachi hace lo mismo con Izumi e intercambiamos parejas. Itachi ahora baila conmigo y Sasuke lo hace con la castaña, pese a que debería sentir celos por lo pegados que están, se esfuman de un momento a otro. Veo cerca de las barras del pequeño bar a Sasori con su prima observándonos. Me daría gusto hablar con Tayuya, pero mientras el este ahí, ni loca me les acerco.

Un mozo nos trae un poco de bebidas. Es una bebida verde que tiene un suave sabor a menta. Es deliciosa, pero algo fuerte. Sasuke también bebe y seguimos bailando.

Voy por el octavo vaso de esa mezcla y empiezo a sentir el efecto de la misma. Mi vista se torna borrosa y veo que los movimientos de Sasuke se tornan un poco más posesivos. Observo a mí alrededor y veo que los demás están en casi las mismas posiciones. El pelirojo al parecer ya se ha ido pues no lo veo por ningún sitio y paso a la segunda parte de mi plan.

Recojo mi bolso que está en uno de los muebles y jalo a Sasuke hacia una de las habitaciones de la casa de Kiba. Es una mansión enorme y no creo que a él le moleste si hacemos uso de una de ellas. Sasuke me coge de la cintura y empieza a darme pequeños besos en el cuello en cuanto encontramos una desocupada. Mi regalo especial esta en mi bolso.

Llegamos a trompicones a la habitación. Cierro la puerta con seguro y me meto al baño. Estoy un poco nerviosa.

─ ¿A dónde vas? ─ pregunta Sasuke cuando me lo quitó de encima.

─ Ya vengo espérame─ le digo dándole un beso en la boca.

Al llegar al baño corrijo mi maquillaje y saco de mi bolso la lencería de encaje que compré hace un par de días. Es un juego de ropa interior de ángel que sé que le encantara. Aparte traigo un poco de chocolate corporal que fue una de las fantasías que una vez me dijo Sasuke que quería hacerme.

Al salir del baño veo a Sasuke sentado en la cama.

Su vista se pasea por mi diminuto atuendo y una sonrisa se le forma en el rostro.

─ Preciosa ─ dice mientras se balanza hacia a mí y empieza a besarme.

─ Quería darte un regalo─ intento no jadear cuando él me besa la sensible piel del cuello.

Lo tiro a la cama y veo lo expectante que esta. Le saco la camisa azul marino que lleva y veo su fuerte cuerpo tonificado. Sus abdominales de acero adquieren más dureza cuando los toco. Lo beso en la boca para luego coger el chocolate y empezar a esparcirlo por todo su cuerpo. Lo embarduno en sus pectorales y sus pezones lamo cada centímetro del dulce y lo escucho jadear.

Bajo por su ombligo y me detengo en el cierre de su pantalón. Nunca he hecho eso y me siento aterrada por hacerlo mal. Pero eso no me frena, veo como los ojos de Sasuke se nublan de placer y me llama con la mirada a que lo haga. Entonces lo hago, quito el estorboso pantalón y me inclino a besar su enorme erección que salta a la vista. El no quita ningún movimiento de su vista. Está expectante a todo lo que suceda alrededor.

Me lo meto en la boca y empiezo una succión que hace que Sasuke jadee inmediatamente, es algo vergonzoso pero dejo de lado los perjuicios y quiero que el también disfrute de esto. Sasuke clava sus manos en mi nuca para que siga con aquello y lo hago. Tanto como puedo, quiero verlo acabar y no tarda en hacerlo pues pasado algún tiempo siento como bota todo lo que es suyo en mi cavidad bucal.

Sus ojos están nublados de placer. Sus manos ansiosas por descubrir más piel quitan el encaje de mi vestuario y su boca pecaminosa llena de lujuria va a mis senos a los cuales succiona con frenesí causándome un jadeo.

Coge el chocolate que está en la mesita de noche y lo esparce por mi piel. Besa cada rincón donde cae y aumenta mi excitación aún más . Se entretiene buen rato besando cada parte de mi cuerpo hasta que lo jalo que me bese y lo hace nuestras lenguas se encuentran y succión tras succión nos transportan a un mundo mágico donde solo existimos él y yo.

Siento demasiada excitación en esos momentos así que rodeo mis piernas por su cintura, quiero que siga. Espero ansiosa la última parte de nuestro encuentro sexual. Entiende lo que le trato de hacer ver por acciones así que sonríe un poco cuando lo beso en el cuello. Saca de la bolsa un preservativo y lo rompe ante mi atenta mirada. Sonrió con picardía, mi cuerpo extraña tenerlo unido a mí.

Sasuke enfunda su nueva erección en el preservativo y termina de quitarme las bragas. Me besa con vehemencia y en medio del beso siento como entra en mí. Un jadeo mío muere en sus labios cuando empieza aquel vaivén lento y suave. Mi cuerpo está más receptivo que nunca y escucho los suaves sonidos que causamos al estar en aquella acción, él entrando y saliendo de mí. Me coge en brazos y hace que me siente en su erección. Nuestros cuerpos se acoplan a la perfección y lo siento más dentro de mí, más fuerte.

─ Más─ pido sin restricciones. Sasuke suelta una risita y lo hace más fuerte. Un jadeo más alto sale de mis labios. De pronto empiezo a sentir esas contracciones que me llevaran a mi culminación, estoy tan cerca. A punto y llego. Ha sido maravilloso. Sasuke no tarda en llegar y siento cuando bota su esencia amortiguada por el preservativo en mi interior. Sale de mí y me abraza con extremada dulzura.

Coge mi cabello y aspira su aroma. Un beso dulce me regala y una sonrisa cómplice. No dice nada por un tiempo en el que solo nos dedicamos a mirarnos.

─ Me encantó tu regalo─ Me sonrojo un poco por aquella confesión. Le acaricio la mejilla y me acurruco en su pecho.

─ Te amo ─ afirmo. ─ Pase lo que pase siempre estaré contigo─ No sé porque lo estoy diciendo, pero lo hago. Sasuke coge mis mejillas entre sus manos y me besa nuevamente.

─ Yo también te amo─ hace una pausa y me mira con esa mirada llena de luz─ Siempre lo he hecho. ─ Confiesa.

─ ¿Algún día esto que sentimos dejara de tener restricciones? ─ pregunto. Sasuke se queda callado. Me mira y acaricia con su pulgar mis labios.

─ Solo quiero que todo esto termine─ dice─ No sabes cuánto me gustaría que todo el mundo supiera que eres mía y no solo lo supiera mi hermano.

─ Podríamos decirles a nuestros amigos─ le digo. El arruga un poco el ceño, pero luego de pensarlo un poco se relaja.

─ ¿Confiaremos en ellos? ─ pregunta.

─ Los conocemos de años─ contesto. Hinata y Naruto deben de saberlo, aunque creo que ya lo sospechan.

─ Está bien─ dice ─ solo buscaremos el momento adecuado de contarles nuestra relación.

Vuelve al ataque de mis labios y empiezo a sentir ese cosquilleo, mi cuerpo aunque agotado quiere que continúe. Sasuke busca en mi bolso y saca la tira que contiene al menos 5 preservativos. Me los enseña y sigue su recorrido de besos que hacen arder mi piel.

─ Aun tenemos toda la noche ─ dice. Aunque creo que deberíamos vestirnos. No vaya a ser que nos descubran. Asiento con la mirada.

Es cierto aún nos queda mucho tiempo. Sasuke vuelve a entrar en mí y simplemente me dejo llevar…

Despierto antes de las 5 de la mañana ha pasado solo 2 horas desde que dormí realmente. Sasuke se encuentra en la cama desnuda y con una expresión de haber dormido cómodamente. Reviso mi celular y veo horrorizada las 5 llamadas perdidas de Ino. Debe de estar ya en la casa. Creo que a mi madre no le caerá en gracia que no haya llegado a la 1 como prometí. Muevo un poco a Sasuke para que despierte. Tarda en darse cuenta de mis intentos de despertarlo y en cuanto lo hace me jala del brazo y caigo encima de él. Vuelve a atacar mis labios, pero ya no creo que sea buena idea así que lo alejo.

─ Sasuke van a descubrirnos─ le digo. El sigue besándome y causándome jadeos imperceptibles.

─ Quiero hacerte mía una vez más ─ me dice. Su lengua traviesa hace círculo en mi cuello.

─ No es posible─ contesto. Si Kiba o Hanna entran se armara la grande.

─ No seas molesta─ vuelve a pedir.

─ Cambiémonos. ─ Es mi última palabra seria súper vergonzoso que alguien nos pillara desnudos.

─ Está bien, pero eso no quita que te quiera de nuevo mía─ su rostro va hacia mis senos succionándolos en el paso de su boca─ Tan mía como sea posible. Me estremezco y me abandono a disfrutarlo, pero lo poco que me queda de cordura me hace apartarlo. No es el momento ni el lugar. Lo quitó de encima de mí y empiezo a recoger nuestra ropa tirada. Guardo la lencería en mi bolso y con unas toallas desinfectantes limpio el chocolate tirado en el piso. Guardo la botella junto con mi ropa.

Sasuke muy a regañadientes empieza a ponerse la camisa. Hace lo propio con su bóxer y termina con el pantalón. Yo no tengo que hacer mucho y rápidamente me pongo el vestido y una chaqueta que traje para el frio.

Salimos de la habitación y esperamos que nadie haya notado nuestra ausencia. Vemos el desastre en que se encuentra la casa de nuestro amigo hay botellas rotas. Un par de chicos están echados en los muebles y Naruto y Hinata están durmiendo plácidamente en un sofá. Ino no está por ningún sitio.

Muevo a Naruto tratando de despertarlo. El rubio se despierta asustado y nos mira interrogante a Sasuke y a mí.

─ ¿Dónde se metieron? ─ pregunta. Me sonrojo un poco, pero Sasuke sale a mi ayuda.

─ Sakura estaba un poco mal y fuimos a una habitación. Me quede cuidando de ella hasta que durmió─ miente rápidamente. Naruto nos mira acusadoramente, pero no sigue preguntando lo que realmente es un alivio.

Itachi está en la entrada comiéndose a besos a Izumi. Ya sabía que esos dos algo se traían. La trae abrazada junto a mí y Sasuke.

─ Así que ya es oficial hermanito─ dice mi pelinegro con una sonrisa.

La castaña se sonroja un montón y divaga su vista en Naruto y Hinata.

─ Pues la verdad sí, no lo voy a negar─ dice mi cuñado mientras la coge de la cintura y la besa delante de nosotros. ─Por cierto… ¿Dónde estuvieron? ─ pregunta. Sasuke le dice la misma mentira, pero Itachi lo ve con una cara donde está implícito el "No te creo nada", pero lo deja pasar.

─ Es tardísimo─ anuncio─ tenemos que irnos.

Llamo a Ino y como era de esperarse ya está en casa.

─ Vamos entonces─ afirma Sasuke mientras buscamos a Kiba para despedirnos. Lo encontramos saliendo del baño y nos despedimos de él.

Antes de llegar a la puerta vuelve la misma sensación. Mis pies tambalean, mi vista se vuelve borrosa. Las imágenes que percibe mi vista carece de audio y de pronto no veo nada más…

Nuevamente lo ha hecho ¿Qué le pasa a Sakura? Es la segunda vez que se desmaya en mis brazos y me preocupa, todo lo que tenga que ver con ella lo hace. La cojo delicadamente y la pongo en uno de los muebles mientras le pido a Kiba que traiga algodón y alcohol. Su hermana aparece y pregunta que pasó.

─ ¿Es la primera vez que se desmaya? ─ pregunta. Yo niego.

─ Es la segunda ─ respondo. Hanna nos mira con una ceja alzada.

─ ¿No será que esta embarazada? ─ suelta de repente. Y yo me quedo mudo ¿No es posible o sí? Nos hemos cuidado todo el tiempo.

Naruto estalla en carcajadas.

─ Sakura-chan no tiene novio─ dice. ─ terminó con el pelos de chucky hace más de un mes.

Itachi atento a todo eso me lanza una mirada de advertencia. Él sabe la verdad y creo que no le agrada la idea. El resto ignora aquella pregunta.

─ Solo es una posibilidad ─ dice Hanna. ─ Otra puede ser un poco de estrés o que tenga algo grave. ─ Nos quedamos mudos con lo último. Es definitivo, llevare a Sakura al médico cuanto antes.

Kiba me pasa el alcohol y lo paso por su nariz. Tarda pero empieza a reaccionar, por fin. Me mira con sus hermosos ojos verdes y todos miramos atentos como parece mejor. Se levanta y como si nada nos mira a todos.

─ Es mejor que nos vayamos─ dice a nuestro pequeño grupo. Asiento. Naruto no pregunta nada y el resto tampoco y es un alivio. Damos gracias a Kiba y a su hermana. Todo parece mejor. Antes de entrar al auto cojo del brazo a Sakura. Tengo que preguntarle. Ella no pone resistencia.

─ ¿Estas embarazada? ─ pregunto. Su cara cambia su expresión de tranquilidad a una de sorpresa. Se toma un minuto para pensar. Luego me dice la respuesta que dará fin a mis dudas...

….

El lugar donde estaba era un desastre. Pese a todo, no debió ir a esa fiesta. Aquello lo estaba sacando de quicio aún más. No podía olvidar como los había descubierto…

Sasori llegó temprano a la fiesta. Aunque no quería ir. Verla siempre era un buen motivo para acercarse a las reuniones. No perdería la oportunidad de recuperarla después de todo.

Entro a la residencia junto con la estúpida de su prima, que empalagosa como siempre, parecía encaprichada con Sasuke. Odiaba a ese idiota, que según todos aparentaba ser solo el mejor amigo de Sakura. Algo de lo que el dudaba. Los amigos no se besaban y él había sido testigo de la forma en que lo habían hecho en aquel parque de diversiones.

La música sonaba fuerte. La comida era digna de un buffet. La fiesta parecía seguir su curso bien hasta que entro ella. Venía en parejas. Ella con Sasuke y el hermano de aquel con una castaña que no reconocía. Observo desde la barra del bar como bailaban. Quiso acercárseles más de una vez, pero ajeno a eso y por los celos que lo embargaban fue que mejor fue a una de las habitaciones de la casa de Kiba.

Entro a la estancia y se tiro en la cómoda cama. Él no era el tipo de chico que tomaba demasiado así que empezaba a sentir los efectos del alcohol. Había pasado solo media hora cuando escucho unas risitas en los pasillos. Aquella voz él la conocía muy bien. Así que abrió despacio la puerta para darse con una imagen que lo hizo enfurecer.

Sakura estaba entrando a una de las habitaciones con el idiota de Sasuke y eso no era todo. Él le metía las manos por debajo del vestido y la estaba besando en el cuello. No tuvo que ser adivino para saber lo que vendría después. No era un crio de 10 años para no saber del sexo. Hacía mucho que había tenido su primer encuentro sexual, pero ver a Sakura, su Sakura con otro fue la gota que derramo el vaso.

Llego a su casa hecho una furia y el descargo con la persona que mantenían encerrada en la misma. Sus facciones similares le dieron cierto agrado ser golpeadas. A punto esta de que ella perdiera la consciencia cuando su padre lo detuvo y lo golpeo a el también. Ahora sentía cierto remordimiento. Mikoto no tenía la culpa y haberla golpeado no había sido lo correcto. Sasuke se las pagaría bien había dicho su padre, solo tenía que esperar un poco más...

Sonrió un poco ya estaba al tanto del plan de su padre. Aunque haya sido de otro Sakura volvería a ser suya costase lo que costase. No le importaba si el costo era una vida. Ella bien lo valía la pena.


Espero que les haya gustado el capítulo. Ya saben me lo pueden decir a través de un review. Comentarios, criticas, todo es bienvenido.

Gracias a Ivette Uchiha por comentar el capítulo anterior.

¿Teorias de lo que pasará? Me gustaria leerlos :D

Nos vemos en el próximo capítulo :3