De lo que no pudo ser…Hoy, será
De lo que no pudo ser…Hoy, será.
Tengo tu bálsamo sellado en mi piel,
yace ahí en espera y en busca de mis sueños.
Desde brújula de mis instintos en luna llena,
hasta la quietud de tu cuarto en que reposas.
Que yo sé, mi amor,
que aún me piensas sin que medie razón.
*. *. *. *. *.
De lo que no pudo ser…Hoy, será.
El presente indulgente que me enloquece.
Deja que mis anhelos hurten tus minutos de paz,
se pierdan hechizados y te rapten cada noche,
locos y conscientes en tu búsqueda.
Que yo sé, mi amor,
que aún me sientes sin que medie razón.
*. *. *. *. *.
De lo que no pudo ser…Hoy, será.
Te puedo susurrar en tus oídos,
un sinfin de poemas que te dediqué.
De día, frases de cinismos colmadas de dolor
y de noche inquietas promesas de pasión.
Que yo sé, mi amor,
que aún me extrañas sin que medie razón.
*. *. *. *. *.
De lo que no pudo ser…Hoy, será.
En la irreverencia de mi querer
te busco, entonces, en el umbral de mi fe
hambriento de besos robados,
del que me he vuelto tu ladrón recurrente.
Que yo sé, mi amor,
que aún me amas sin que medie razón.
Terrence Grandchester
Notas de autor: este poema es muy apasionado, tiene ese ingrediente común en los enamorados que les cuesta estar lejos uno del otro y los pensamientos tienen una telepatía evidente, añoranza, pasión contenida y romanticismo. Es así como me imagino la relación entre Candy y Terry: La sincronía perfecta… cada uno sumido en su rutina diaria y separados; pero recordándose cada minuto del día, hasta que llegue el minuto esperado del reencuentro. Presentado en el torneo de primavera de Planeta Candy, en el 2008. Pendiente está responder a sus reviews, más adelante. Que tengan una buena semana. Gracias por leer.
Ladyzafiro
