Caminaron en silencio durante un buen rato. Amy inhalaba profundamente el aroma de las flores, el pasto y la tierra húmeda. Soplaba una suave brisa que hacía caer las hojas doradas de los árboles. El otoño ya se había instalado y había comenzado a hacer frío.
De pronto la mano de Sheldon sujetó la suya y antes de que se pudiera dar cuenta, la había acercado a él y la envolvió en sus brazos. Sintió el calor de su cuerpo, agradable y acogedor comparado al frío que había empezado a hacer.
Poco a poco sintió como se balanceaban lentamente y no fue hasta que Sheldon la hizo girar sujeta de una mano, que se percató de que estaban bailando. Su corazón comenzó a latir rápidamente.
Él la miraba a los ojos, como tratando de escarbar en su alma y descifrar su mirada. Ni un atisbo de sonrisa.
Quiero proponerte algo - dijo seriamente.
Que cosa? - preguntó Amy.
Ambos cometimos errores, nos hicimos daño y dijimos cosas que no estuvieron bien. Mi propuesta es que dejemos todo esto acá. En el bosque. Pregúntame lo que quieras sobre Ramona. Yo lo responderé sin problemas. Aclárame tú por qué me ocultaste lo de nuestro bebé y cuando ya no tengamos dudas y nos hayamos dicho todo lo que sentimos, damos por terminado todo este asunto de...rabia, tristeza, soledad y rencor que no nos va a llevar a nada. Sólo terminaremos sufriendo cada vez más.
Amy trataba de procesar cada una de las palabras que acababa de escuchar. Le parecía completamente sensato todo lo que Sheldon proponía, pero por otro lado tenía miedo de esa conversación.
De acuerdo - dijo después de unos momentos - sentémonos aquí - dijo señalando un lugar cualquiera sobre el césped algo crecido.
Amy se mordía nerviosamente las uñas. Esos estaban resultando ser los 5 minutos más largos de su vida. Cuando por fin confirmó en su celular que el tiempo había pasado, inspiró profundamente y sujetando la varita con seguridad, observó el resultado...+
Su vista quedó clavada en el signo. Queriendo grabarlo por siempre en su memoria.
La sonrisa no se desdibujaba de su rostro. Estaba feliz. Miles de planes y sueños comenzaron a pasear por su mente. Agendó inmediatamente una cita con su ginecólogo. Quería asegurarse de que todo estuviera bien.
Cuando salió del baño, Sheldon notó su sonrisa.
Por qué sonríes? - preguntó curioso.
Por nada- respondió Amy - sólo estoy feliz. No supo por qué no le había dicho en ese mismo instante. Estaban buscando un bebé hacía meses. Tal vez quería asegurarse de que todo estuviera bien antes de darle la noticia.
Date prisa. Es tarde - dijo dándole un beso en los labios. Y salieron rumbo a la universidad.
Una semana después, el ginecólogo confirmó el embarazo y que todo estaba bien. Sin embargo Amy seguía guardando el secreto. En 4 semanas sería el cumpleaños de Sheldon y le pareció una idea increíble darle como regalo de cumpleaños la noticia del bebé.
Pero no todo estaba saliendo de acuerdo al plan.
2 semanas antes de la fecha esperada, Sheldon le dijo que iría con Leonard a Nueva York por temas de trabajo.
Pero Sheldon, esa semana es tu cumpleaños - dijo decepcionada.
Estaré aquí el día antes - la tranquilizó. Sabía que era importante para ella la celebración, aunque a él no le gustara.
Y se fue de viaje.
Toda esa semana Amy almorzó con Raj. Le gustaba su compañía. Se habían vuelto muy cercanos, tenían muchos temas en común. Ambos eran unos románticos empedernidos y gustaban de la misma literatura.
Cuando solo faltaban 3 dias para que Sheldon volviera, Amy comenzó a sentirse mal. Lo atribuyó a síntomas del embarazo y no le dio mayor importancia, pero cuando volvían de almorzar con Raj, un fuerte dolor en su abdomen la hizo detenerse.
Estás bien? - preguntó Raj preocupado.
Amy no respondió. Sólo miró hacia abajo. Un hilo de sangre corría por una de sus piernas. Trató de mantener la calma cuando otra punzada la hizo llevar una mano a su abdomen.
Amy? - preguntó él realmente preocupado.
Raj, necesito que me lleves al hospital - dijo con dificultad. En ese momento él miró hacia abajo y vio la sangre que había aumentado.
Amy...tienes sangre…
Lo sé...estoy teniendo un aborto...llévame al hospital - dijo sujetándose de él. Sentía que se desmayaría en cualquier momento.
Tranquila, todo estará bien - dijo ayudándola a caminar.
" no...claro que no…" - pensó Amy.
Varias horas después Amy despertó. Estaba desorientada. Miró hacia un lado y vio a Raj. Revisaba su celular.
Raj…- dijo casi en un susurro.
Amy! - respondió sorprendido y sujetó su mano - como te sientes?
Algo mareada. No llamaste a Sheldon, verdad? - preguntó asustada.
No, claro que no. Como me lo pediste.
Gracias - dijo con alivio.
No necesitas mi opinión, pero creo que merece saberlo - dijo Raj - no es justo para él ignorarlo ni para ti pasar por esto sola.
Sólo lo lastimaría. Buscamos este bebé durante tanto tiempo - dijo con tristeza.
Estas cosas pasan - mi padre es ginecólogo, se por qué te lo digo.
Luego tú volviste del viaje y no podía hablarlo contigo. Por eso me acerqué más a Raj. Era el único que lo sabía. Ni siquiera se lo conté a Penny. Me ayudó mucho a superarlo.
Me hubiera gustado poder apoyarte - dijo Sheldon cabizbajo - por eso te sentiste atraída hacia él?
Es lo más probable. Yo estaba en un momento vulnerable, con las hormonas enloquecidas, él se portaba de una manera muy considerada, cariñosa, como…
Como yo no lo hacía - interrumpió. Amy solo hizo un gesto dándole la razón.
Y ahora qué sientes por el?
Mucho cariño, gratitud. Pero nunca podría amarlo como a ti - Sheldon levantó la mirada hacia sus ojos.
Se quedaron unos momentos en silencio.
Era el turno de hablar para Sheldon. No sabía por dónde comenzar.
Me pasó algo similar con Ramona. Cuando te fuiste ella fue mi apoyo, mi compañía. No teníamos conversaciones personales, sólo hablábamos de temas en común.
Luego vino lo del alcohol. Y si sumamos eso a que no soportaba verte con Raj...sentí mucha rabia, frustración...y lamentablemente hice algo que no debí. Lo siento - se disculpó sinceramente.
Sheldon. No puedo sacarme de la cabeza lo que vi. No puedo evitar pensar que ella es mil veces mejor que yo - dijo Amy al borde del llanto.
No! Por favor! Quítate eso de la cabeza! No sólo eres una mujer maravillosa y perfecta, sino que eres perfecta para mi. Tú me entiendes, conoces mis temores, lo que me apasiona, conoces mi sentido del humor. Eres...todo.
Sheldon…
Es cierto. Jamás debí permitir que esto pasara. No deberías sentir eso.
Volvieron a quedar en silencio. Sujetándose de las manos, sentados uno frente al otro.
Volvamos a la cabaña. Está haciendo frío - dijo Sheldon ayudándola a ponerse de pie.
