Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada
Mansión Kido
Al día siguiente…
-Shun… Shun… - una dulce voz le llama, poco a poco abre los ojos, observa como Sophia esta con él- Al fin despertaste, vamos que se hace tarde para ir al Colegio- la dulce sonrisa de la chica logra que olvide todo lo que pasa ayer.
-No, Sophia, no quiero levantarme, déjame dormir 20 minutos más, por favor- Shun pone carita de perro a lo que la chica no puede resistirse.
-Ok, pero si llegan Minze, Radams y Aishi tendrás que lidiar con ellos- reta al chico, quien se vuelve a tapar hasta la cabeza con su sabana.
Sophia sale del cuarto, en las escaleras se topa con Ikki.
-Buenos días- la chica le sonríe a Ikki quién trae en brazos al cachorro de su hermano.
-Buenos días, ¿Sabes donde esta Shun?- mira a la chica quien le indica con su mano que se encuentra en su recamara- No piensa ir a la escuela- la chica solo se encoge de hombros.
Ikki camina hasta la habitación, pensando en que Shun se siente mal o algo le pasa para no haberse levantado temprano, ya que sabe que su hermano menor no es ningún irresponsable.
-Shun, despierta…- mueve delicadamente al menor, el cual ni siquiera se despierta.
Al ver la puerta abierta de la habitación de Shun entra Seiya a ver que ocurre.
-Buenos días Ikki, ¿Qué haces?-Seiya nota al fénix tratando de despertar al peliverde.
-Hola Seiya, buenos días, trato de averiguar por que Shun no se ha levantado- Ikki solo observa a su hermano que aun esta dormido.
-Ah, yo te ayudo- Seiya salta a la cama de ojiverde, bricando y gritando-¡Shun despierta!- eufórico y mas que nada siendo tan infantil le brinca una y otra vez a ojiverde tumbándolo de la cama- ja ja ja Hay perdón Shun no fue mi intención ja ja ja - explota en risa.
-Seiya- la voz adormilada del peliverde se hace presente- Ikki, ¿Pasa algo?-la inocencia se denota en sus ojos.
-No tranquilo, todo esta bien- responde Ikki.
Seiya le estira la mano al ojiverde para que se ponga de pie, una vez que este toma su mano lo suelta cayendo este directo al suelo explotando de risa, corre a levantarlo pues la mirada de Ikki asegura su pronta venganza, lo abraza ayudándolo a ponerse de pie pero tanto el Fénix como el Pegaso han escuchado un leve quejido lleno de dolor.
-Shun ¿Te pasa algo?-la curiosidad del Pegaso se nota en su voz.
-No, nada solo fue por la caída, tranquilos- su mirada se desvia hasta encontrar la de Ikki quién observa atento al menor.
1 mes después
A unos días de la Navidad todos se encuentran emocionados, pues la primera que pasaran juntos. En medio de la sala se encuentra el gran Árbol de Navidad que fue decorado por todos incluso por los nuevos amigos de Shun había sido un día perfecto.
Los jóvenes se encuentran contentos ya que Saori les ha hecho el mejor regalo de todos, les ha traido a sus seres querido, Sunrei el amor de Shiryu, Erin la única que mantiene a raya a Hyioga y Seika la hermana de Seiya, Saori se sintió tan apenada con Shun e Ikki ya que a ellos no les había traido a nadie, pero no les molesto a los hermanos ya que para ellos estar uno con el otro era lo mejor.
-¡Seiya ya no comas tanto, los demás también queremos galletas!- Hyoga pelea con el Pegaso.
-Basta, hay suficiente para todos, puedes comer lo que gustes Seiya- Annie calma a los chicos.
-¡Ves Hyioga!- Seiya le saca la lengua a su amigo el cual corre a darle un coscorrón.
-¡Hombres! Me pregunto ¿Cuándo maduraran?- Erin rei de ver a esos dos peleando como niños.
-Ja ja ja son tan felices- Sunrei con su dulce sonrisa contesta.
-Cuanto tiempo sin velos sonreír y convivir todos- Saori comenta a las chicas.
Seika solo rie a grandes carcajadas, las chicas observan el motivo de la risa encontrando una escena una chistosa, Seiya, Hyoga y Shun han encontrado la forma de sacar de sus casillas a Ikki y a Shiryu, los dos últimos corretean al resto de los chicos pues estos les han propinado una guerra de pasteles, perdiendo Ikki y Shiryu,ambos han quedando como dos bultos de betún y pan, Shiryu toma del cuello al Cisne y al Pegaso chocando sus cabezas una y otra vez,mientras que el Fénix esta encima de su hermano propinándole una tunda de cosquillas logrando que el peliverde este rojo como un tomate de tanto reir.
-Ba…s…ta… I…kki… ja ja ja- un alegre Shun suplica.
-Shiryu me duele la cabeza, basta por favor- Hyoga ya no soporta el castigo.
-Prefiero ser Shun, no es justo a él solo le hace cosquillas Ikki, no se vale- se queja Seiya.
Las chicas solo sonríen, suena el timbre de la puerta principal, yendo enseguida Tatsumi.
-Hola Chicos, pasen-Tatsumi deja ver una sonrisa poco inusual en él.
Radams entra primero, seguido y Aishi y Minze, solo sonríen al ver la escena de los chicos en el suelo, pero solo dura un poco ya que los últimos dos han notado la furia del primero al ver a Shun siendo objeto de un castigo.
-Calma, Radams, solo es algo inocente- susurra Aishi.
-Lo sé pero no puedo evitar sentir que le hacen daño- Radams solo aprieta los dientes.
Las chicas se han dado cuenta de su presencia acercadose a ellos para saludarlos.
-Bienvenidos, chicos- Saori saluda- permítanme presentarles a los chicas Erin, Sunrei y Seika-las mencionadas saludan a los chicos.
-Hola ja ja ja amigos… ja ja ja- saluda Shun aun siendo victima de su hermano.
-¡AYUDA! ¡NOS QUIEREN MATAR! – Seiya grita.
-Woaho, se ve que se divierten – sentencia Aishi.
-Por favor pónganse cómodos- Saori les pide que pasen.
Radams aun observa a Shun quien esta en el suelo rojo como un tomate y despeinado gracias a su hermano, Ikki nota como el joven los mira así que deja que su hermano se ponga de pie y salude como se debe a los invitados.
-¡Chicos! ¡Hola! – con una enorme sonrisa Shun saluda.
-Hola Shun- Aishi lo abraza- ¿Cómo estas? Todo bien- le susurra en el oído.
-Si, todo bien amigo- con una sonrisa le responde Shun.
Shun observa como Radams esta lejos del grupo cruzado de brazos solo observando, poco a poco comienza a caminar hacia él.
-Radamanthys, ¿Qué te pasa?- Shun esta preocupado.
-No te preocupes, todo esta bien-la fría mirada del Juez denota nostalgia.
-Radamanthys… -es interrumpido Shun.
-En verdad Shun, no te preocupes, anda ve con los demás, no te preocupes- el Juez lo mira a los ojos para que este crea en sus palabras.
-Radamanthys, te creo, pero eres mi amigo y no me gusta verte solo, anda conmigo vamos con los demás por favor-la suplica del ojiverde deja sin palabras al Juez.
Sin decir nada comienza a caminar seguido de Shun- Gracias-murmura el ojiverde.
Despues de una charla amena entre los presentes todos pasan al comedor.
-Gracias por estar aquí, muchas gracias- Saori propone un brindis- amigos y hermanos hasta el fin, juntos en las buenas y en las malas, gracias por ser mi familia.
-Salud- todos al unisono.
Una vez terminada la cena pasan a la Sala para degustar sus postres acompañados con una rica taza de té o chocolate.
Todos platican amenamente, no hay rivalidad, los malos entendidos ya quedaron en el pasado.
Shun se encuentra en el jardín apoyado de un gran árbol observando las estrellas, se acerca a él Radams quién observa al joven inmerso en sus pensamientos.
-¿Qué haces aquí afuera? Se supone que no querias que nadie estuviera solo, ¿Qué te pasa?- la voz de Radams se escucha serena.
-Solo pensaba, en lo afortunado que soy por tener a grandes amigos- sonríe de oreja a oreja.
-Si, se nota que los otros Caballero te estiman demasiado- la nostalgia se hace presente en la voz del Juez.
-Si, Seiya, Shiryu, Hyoga e Ikki son mas que amigos son mis hermanos- una dulce sonrisa ilumina el rostro- pero Tú, Aishi, Minze y Sophia también lo son- voltea a verlo.
-Shun… ¿soy tu amigo, a pesar de todo?- el Juez voltea a verlo.
-Por supuesto Radamanthys, tú me has salvado más de una vez, no me importa que suceda, tú eres mi amigo, mi hermano- le sonríe al Juez a su vez extendiéndole su mano para abrazarse.
-Gracias, Shun- lo abraza- no dejare que nada te pase te lo prometo- se escucha una sonrisa macabra poniendo en alerta a los dos.
-¡No hagas promesas que no puedes cumplir Radamanthys!- aparecen 3 figuras a lo lejos.
El resto de los caballeros han sentido el cosmos de las recién llegadas, corren al jardín observando a Shun y Radams quiénes están en posición de defensa y a lo lejos se observan 3 figuras femeninas.
-Den la cara- Ordena Radamanthys-son unas cobardes.
Las mujeres se acercan más hacia ellos, para que estos sepan que son las Furias.
Ellas notando al resto los encierra en una burbuja negra para impedirles que ayuden, Saori al igual que todos tratan de salir de su prisión.
-Déjalos, no te atrevas a serles daño- Shun suplica a Tisifone.
-¿Qué estarías dispuesto a dar a cambio mi Señor?- una voz llena de veneno pregunta.
-Lo que quieras Megera, lo que sea pero déjalos ir- la suplica de Shun solo causa la risa de las Furias.
-Tú, ven con nosotras y los dejaremos libres- sisea Alecto.
Radamanthys se interpone entre las Furias y Shun.
-No sean ingenuas, yo defenderé a mi Señor- comienza hacer arder su cosmos.
-Detente Radamanthys, no podemos dejar que hieran a personas inocentes- Shun suplica al Juez.
Shun comienza a caminar hacia ellas, Alecto una vez mas los atrapa entre sus brazos.
-Hades esta vez morirás, es una pena que te sacrifiques por unos miserables como ellos- el sarcasmo de Alecto provoca la ira del Dios.
-No estaría tan seguro de eso Alecto, las únicas miserables aquí son tu y esas dos- Shun golpea a Alecto.
Las otra dos esta vez no corren a socorrer a su hermana, sino que se dejan ir en contra del Dios cuando están a punto de lanzar su ataque Shun es envuelto en un cosmos azul casi negro, cuando desaparece ven a Mino y Aicos delante del joven.
-Minos, Aiacos, no se metan, es mi pelea- Shun les ordena.
-No podemos permitir que alguien te haga daño-Minos le sonríe.
-Ademas esto será un buen calentamiento para lo que se viene- completa Aiacos.
Radamanthys se les une luchando contra Tisifone y Megera, Alecto aun yase en el suelo.
Alecto en un descuido de Shun y de los 3 Jueces, toma a Shun y lo hace caer en un sueño.
-Ja ja Radamanthys ¿Cuál fue tu promesa?- con una mirada frívola y llena de gozo al ver indefenso a Shun en su regazo.
El Juez observa a la mujer que tiene a Shun, este corre hacia ella.
-¿Qué le has hecho?- la preocupación del Juez se nota en su voz.
-Nada solo un pequeño recuerdo de lo que le espera, esta no es la ultima vez que nos veamos, la próxima será su muerte- ríe macabramente.
Las 3 Furias desaparecen a la vez que ellos hacen lo burbujas que tenían cautivos a los demás se rompen dejándolos en libertad.
-Shun- Ikki corre hacia donde su hermano yace inconciente.
-¿Qué le paso? Despierta Shun- Shiryu le habla.
Shun solo siente un dolor intenso en su pecho y un sentimiento de miedo y angustia se apoderan de él, Ikki nota como la mano derecha del peliverde aprieta su camisa en dirección a su corazón, algo anda mal de eso esta seguro el fénix.
-¡Shun! ¿Que te pasa? Habré los ojos, Shun!-empieza a desesperase y a levantar la voz.
-Maldición Shun reacciona!- grita Hyoga,nada el santo de Andrómeda no despierta y aparece que el dolor aumenta.
Las chicas solo observan consternadas por lo que pasa, nadie entiende que le pasa a Shun, y que fueron esas burbujas que los tuvieron cautivos.
Continuará...
