ANHELOS DEL CORAZON

EL RECUERDO DE UN SUEÑO

- Baka! Baka! Baka! – Empezó a gritar Akane sintiéndose impotente con la situación.

Ranma sintió hervir su sangre. Discutir con ella nuevamente después de tanta tensión era simplemente reconfortante. Le encantaba, sin duda alguna. Sonrió y antes de que ella pudiera reaccionar ante aquella sonrisa, su cuerpo decidió actuar por cuenta propia y sus labios acallaron los de ella con un apasionado y desesperado beso, que apenas duro unos segundos.

De un fuerte empujón Akane lo aparto de ella. La había besado! Porque la había besado? En realidad ni siquiera sabía porque ella misma había reaccionado de aquella manera, apartándolo tan bruscamente y es que jamás hubiese esperado que él la besara.

Ranma por su parte la miro entre enfadado y triste. Porque demonios la había besado? Se pregunto a si mismo. Ya no era su prometida. Acaso lo había olvidado? Ella lo había rechazado y lo había echo nuevamente para recordarle en que posición estaba en aquellos momentos.

Se levanto, sin decir una palabra y sin más salió del lugar dando un fuerte portazo.

El cuerpo de Akane se sobresalto ante aquel portazo y se llevo las manos al pecho donde el corazón latía con tanta fuerza que parecía amenazar con salírsele del pecho.

Había perdido acaso la oportunidad de arreglar las cosas con Ranma? Sin duda él la había mirado con enfado antes de marcharse... pero... como imaginarlo? El beso la había pillado desprevenida. No lo había esperado. En realidad era lo ultimo que hubiese podido imaginar aquel día.

Sin poder evitarlo sus ojos se llenaron de lagrimas y su nombre escapo de sus labios.

- Ranma...

...

Ranma caminaba por las calles de Nerima con las manos en sus bolsillos y con la mirada posada sobre el suelo.

Que estúpido! Baka! Porque había echo aquello? Como se le había ocurrido besarla después de todo lo que había ocurrido entre ellos? Después de las duras palabras de Akane en el bosque, las cuales llevaría siempre grabadas en lo más profundo de su corazón.

No significaba nada para ella. Ahora estaba seguro. Mucho más que seguro.

- Ranma espera!

Ranma se giro para mirar a Ukyo que corría hacia él.

- Al fin te encuentro, te he buscado por todas partes.

- Necesitaba dar una vuelta.

- Lo comprendo. – Dijo ella.- No ha debido ser un día fácil. Akane también desapareció después de lo que Kuno. Jamás imagine que ella lo haría publico tan pronto. Lo siento.

- No me importa.- Dijo comenzando a caminar nuevamente.- Al fin y al cabo no ha dicho nada que fuera mentira, el compromiso esta roto.

Ukyo, que caminaba a su lado, lo miro fijamente a los ojos intentando detectar si aquellas palabras de Ranma eran ciertas o solo eran impulsadas por su orgullo.

- Porque no vienes al restaurante? Te invito a comer.

Ranma la miro y deseo rechazar aquella invitación dado que solo le apetecía estar solo en aquellos momentos. Pero justamente la miro cuando Ukyo le dedicaba una espléndida sonrisa contra la que no pudo luchar.

- Esta bien Ukyo. La verdad es que tengo algo de hambre.

- Bien!- Celebro ella.

...

Ukyo presto plena atención a ágiles manos que volteaban la crep favorita Ranma. Él estaba sentado frente a ella, casi con una expresión aburrida.

En cualquier otra circunstancia Ukyo hubiese visto el momento para intentar seducir a Ranma, pero aquella idea era algo que su mente rechazaba en aquellos momentos. Lo hacía desde el día en que vio a Ranma junto al vestido de novia de Akane con aquella desoladora expresión en los ojos.

Él estaba enamorado de ella y podía imaginarse por lo que debía estar pasando su amigo. Por eso tenía que dejar sus sentimientos a un lado y centrarse en ayudar a su mejor amigo. Porque eso era lo que hacían los amigos. Ayudarse.

- Has pensado en hablar con ella, Ranma?

Ranma alzo la mirada distraído para mirarla.

- Hablar con Akane?

- Así es. Porque no le dices lo que sientes realmente? No puedes perder nada.

Ranma recostó su cabeza en sus manos.

- No creo que haya nada que decir.

- Oh vamos Ranma!- Exclamo ella.- La verdad no pensé que te rendirías tan fácilmente.

Ranma sonrió irónicamente ante aquellas palabras. Rendirse tan fácilmente!! Era obvio que su amiga no tenía ni idea de lo complicado que era todo entre él y Akane. De ser así no hablaría de su rendición como "fácil". Había pasado años con ella, a su lado. Pero las cosas entre ellos parecían destinadas a no salir bien. Ya bien fuera por sus múltiples prometidas o por Ryoga, por sus entrometidos familiares o por sus vanidosos orgullos.

Pero claro, eso era algo que Ukyo no sabía, en realidad nadie, aparte de Akane y él, sabían con exactitud lo que ambos habían tenido que pasar.

- Nosotros no elegimos ese compromiso. Que se rompiera era cuestión de tiempo, eso es todo.

Ukyo le sirvió el crep a Ranma con una mirada insatisfecha.

...

Unas horas más tardes, casi al atardecer. Ranma salía del restaurante de Ukyo sin demasiadas ganas de regresar a la casa de los Tendo y enfrentarse con Akane nuevamente o a sus familias.

Apenas había dado unos cortos pasos cuando sus pasos se detuvieron ante una familiar silueta femenina que se perfilaba en la oscuridad.

Al ver que él se detenía una tímida Shampoo salió de las sombras.

- Hola Shampoo.- Le dijo él.

- Seguir Ranma enfadado con Shampoo? – Le pregunto ella en un tono triste.

- No.

Shampoo sonrió al escuchar aquello y se aproximo más a él.

- Ranma estar muy cambiado. Parecer más fuerte.

Ranma sonrió ante aquello.

- Abuela querer hablar con Ranma. Ella decir algo importante.

- Es algo tarde Shampoo, tal vez mañana me pase por el restaurante.

- Bien, yo decir.

- Entonces nos vemos mañana.- Dijo Ranma emprendiendo nuevamente el camino.

- Ranma...- Lo detuvo ella.

Ranma se dio la vuelta para mirar a Shampoo nuevamente.

- Yo sentir.

- Si, Shampoo, todos lo sentimos.

Tras aquellas palabras Ranma dio un salto y se perdió por los tejados de Nerima.

...

Akane estaba frente al televisor de la casa, aunque su mirada estaba fija en la ventana y en la oscura noche que había caído sobre Nerima.

Al llegar a la casa había encontrado una nota de sus familiares explicándoles que habían salido unos días para participar en un pequeño torneo de artes marciales. Ella, en realidad sabía que aquello no era más que una excusa para dejarles solos. Seguramente su familia tenía esperanzas a que al regreso de Ranma ellos se reconciliaran al fin. Pero aquello era algo que cada vez era más difícil, sobretodo después de lo ocurrido aquella tarde.

Aun no lograba entender porque había reaccionado así ante el beso de Ranma. Tal vez era su dolido corazón quien la había echo rechazar el principio de algo que acabaría terminado como siempre. Mal.

Y allí estaba ella, intentando pasar las horas, mientras se preguntaba donde estaría Ranma a aquellas altas horas de la noche.

- Ya estoy en casa!

La voz de Ranma la hizo incorporarse repentinamente, justo para ver a Ranma entrar en el salón.

- Donde esta todo el mundo?- Pregunto al ver la estancia vacía.

- Se han marchado todos. Regresaran en un par de días. – Le contesto ella.

Ranma entrecerré los ojos imaginando lo mismo que Akane, con lo que ni siquiera se molesto en preguntar a donde habían ido todos.

Miro a Akane incomodo con la situación. Akane no se sentía mucho mejor.

- Kasumi... te ha dejado algo de cena en la nevera.

- Ya he cenado. Así que me iré a mi habitación.

- Claro.- Dijo ella a la vez que veía a Ranma marcharse de la estancia.

Tras aquello Akane dio un largo suspiro y se sentó nuevamente en el suelo pensativa.

Sin lugar a dudas Ranma debía estar muy molesto con ella por haberlo rechazado y lo cierto es que no podía culparle. Le hubiese gustado disculparse por lo ocurrido, pero eso, en cierta forma, era decirle que quería que la besara.

- No es culpa tuya, él no debió hacerlo.

La voz de Dabak la hizo ponerse nuevamente en pie, para girarse bruscamente.

- Dabak...

- Tu rompiste el compromiso. Él no debía haberte besado.- Le dijo caminando unos pasos hacia ella.- Acaso estas olvidando lo que te llevo a romper con él?

- No lo he olvidado.- Le dijo apretando los dientes.

- Crees que eso cambiara? De donde te crees que viene? Donde te crees que ha cenado? Incluso hoy... ha reconocido frente a todo el mundo que vuestra unión esta rota. No le importa. Ni siquiera intento que le perdonaras. Se marcho a entrenarse.

Aquellas palabras encogieron su corazón de dolor y su barbilla empezó a temblar a la vez que sus ojos se llenaban de lagrimas.

- Aun sigue teniendo dos prometidas más, no te necesita. En cambio yo te quiero Akane... yo...- Dijo acortando aun más las distancias con ella.- Yo siempre...

- Que pesado eres!

La voz de Ranma interrumpió los pasos de Dabak y ambos se giraron para ver a un tranquilo Ranma apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados sobre su pecho.

- La verdad es que pensé que ya te habrías cansado de todo esto. – Prosiguió separándose de la puerta para dar unos pasos hacia Dabak y ella.

- Tal vez tu te canses de Akane, pero yo la amare siempre.- Le contesto Dabak.

- Que bonito! No me digas que todas esas tonterías suelen funcionarte? Porque la verdad, no creo que con Akane eso sirva de mucho. No es nada femenina.

- Ranma!- Le advirtió Akane con enfado.

Ranma le dedico una corta mirada, pero pronto su mirada volvió a posarse amenazante sobre Dabak.

- Ella ya no te pertenece.- Le contesto Dabak.

- Es cierto. – Reconoció Ranma.- Pero eso no cambia que tu y yo tengamos un asunto pendiente.

Dabak sonrió divertido.

- Quieres luchar?

- No exactamente.

Justo tras decir aquellas palabras Ranma se movió con una rapidez que ninguno de los dos pudo percibir y en cuestión de segundos su puño se clavaba en el estomago de Dabak con una fuerza brutal que lo hizo doblegarse.

- Ahora estamos en paz. – Le dijo Ranma en un tono de voz hosca.

Tras aquella Ranma se separo de él y como sucedió a la inversa Dabak cayo de rodillas al suelo con sus manos sobre su estomago para seguidamente desvanecerse.

Akane observaba aquello realmente impresionada. Sin duda alguna los entrenamientos de Ranma habían dado sus resultados. Se había movido tan rápido que ni siquiera ella podía creérselo.

Pero entonces los ojos de Ranma se posaron sobre ella nuevamente.

- Como... como lo has hecho? – Le pregunto ella atónita.

Ranma siguió mirándola unos segundos más, pero no contesto a su pregunta. Simplemente aparto la mirada de ella y emprendió nuevamente el camino de regreso a su habitación.

Akane lo observo dolida.

...

Por mucho que Akane intentara conciliar el sueño aquella noche, lo único que logro fue dar vueltas y vueltas en la cama.

Después de tantas semanas sin Ranma, aquel primer día solo podía cualificarse como intenso. Intenso y complicado.

No podía quitarse de la cabeza todo lo que había ocurrido aquel día, repitiendo todas y cada una de las escenas una y otra vez en su cabeza. Su reencuentro, su ruptura publica, su beso y finalmente su enfrentamiento con Dabak.

Desesperada Akane salió de la cama para empezar a pasearse de un lado a otro de la habitación.

Ranma estaba enfadado con ella y no lo culpaba. Había rechazado su beso. Después de todo lo ocurrido aquel gesto podía dar a significar algo que en realidad no era. Le quería, seguía amándolo de la misma forma... con la misma fuerza... Y como lo había añorado...

No podía olvidar aquellas semanas en las que sintió que su corazón se rompía en dos ante la pena de su ausencia.

No quería reconocer que deseaba que él la besara, que la estrechara entre sus brazos y la besara todo la vida... pero no arreglar lo sucedido... podía ser un error irreparable. Y pese a que seguir separados era lo mejor para ambos... el miedo de perderle para siempre, incluso como amigo, la asustaba demasiado. Por el simple echo de que lo necesitaba. Lo necesitaba como el aire que respiraba.

Debía arreglarlo. Se dijo a si misma. Iría a ver a Ranma e intentaría dejar las cosas claras. En todo lo que era posible hacerlo. Le diría que la había pillado desprevenida y que había reaccionado exageradamente. Eso era! Así no reconociera que deseara besarlo, ni tampoco lo negaba.

Muy decidida, Akane salió de su habitación vestida con un camisón veraniego de color azul con divertidos dibujitos de animales y camino por el oscuro pasillo hasta la habitación de Ranma.

No se detuvo a pensarlo, puesto que si lo hacía regresaría corriendo a su habitación, e irrumpió en la habitación de Ranma en cuestión de segundos.

Pero al entrar en la habitación vio a Ranma placidamente dormido sobre su futon, con una pierna a un lado y la otra enroscada en las sabanas. Estaba boca arriba, con los brazos abiertos y luciendo un magistral pecho que la dejo sin habla.

Realmente Ranma se había vuelto irresistiblemente guapo...

Akane se vio obligada a agitar la cabeza para quitar los repentinos y calurosos pensamientos que la asaltaron y se acerco a Ranma para arrodillarse a su lado.

- Ranma.- Le llamo.

Pero como era de imaginar, Ranma ni siquiera se inmuto.

- No vas a ponérmelo fácil eh?- Dijo Akane casi molesta.- Ranma!- Dijo en un tono más alto.

Pero nada.

- Sigues siendo el mismo dormilón de siempre!- Dijo ya enfadada.- Eres insoportable incluso dormido!

Con aquellas palabras y ya empezando a dudar Akane se sentó en el suelo y suspiro enérgicamente.

De nuevo su mirada se poso sobre él. Casi le resultaba extraño que él estuviera allí nuevamente. Sonrió. Feliz. Y sin pensárselo se inclino sobre él.

- Lo siento Ranma, no quise reaccionar como lo hice.

Tras decir aquello Akane acorto la distancia que les separaba y lo beso dulcemente en los labios.

Al hacerlo sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo, erizando cada milímetro de su piel, mientras se contaminaba de su dulce sabor y sin esperarlo, los labios de Ranma empezaron a responder lentamente a su beso.

Casi sin poder evitarlo un gemido de placer escapo de sus labios cuando la lengua de Ranma irrumpió dentro de su boca para besarla apasionadamente a la vez que una de sus manos la aferraba de la mejilla.

Tímidamente Akane fue recostándose sobre su cuerpo lentamente, mientras sus labios seguían besándose cada vez con más viveza. Su pequeña mano se poso sobre su torso desnudo para acariciar con deleite su pecho.

A su vez la mano de Ranma que había reposado sobre su mejilla se enredó en sus cabellos para aferrarla de la nuca y apretarla más contra sus labios. La otra mano, que hasta entonces había permanecido inmóvil, se aferró a su cintura y antes de que pudiera hacer nada Ranma la movió, haciéndola rodar y dejarla presa bajo su cuerpo.

Incontrolablemente Akane volvió a gemir dentro de su boca al sentir el peso del su cuerpo arropándola de aquella manera y es que Ranma había quedado entre sus piernas y su ya abultado sexo, se apretó de una forma deliciosa contra el de ella.

Ranma abandono sus labios para empezar a besar su cuello, a la vez que una de sus manos se posaba sobre una de sus rodillas, para seguidamente deslizarse por su pierna elevando lentamente su camisón.

La respiración de Akane se corto durante unos segundos, a la vez que sus uñas se clavaron en sus hombros, cuando aquella mano paso sobre su ropa interior para seguir ascendiendo rápidamente por su piel desnuda.

Contuvo la respiración justo hasta que la yema de sus dedos acariciaron levemente su pecho desnudo provocando que ella volviera a respirar, pero solo para poder gemir ante el placer que le provoco sentir aquella dulce caricia.

Estaba perdida en sus caricias, en el calor que emanaban sus cuerpos sin control alguno. Podía sentir su cuerpo moverse por voluntado propia, frotándose contra el de Ranma, a la vez que un extraño hormigueo iba acumulándose en un punto exacto.

Ni siquiera había sido conscientes de los ruidos cuando sintió el ruido de una puerta cerrándose.

El impacto fue tal que echo a un lado a Ranma bruscamente.

- Que ha sido eso?- Pregunto con la respiración acelerada.

Pero ella no obtuvo respuesta y al mirar a Ranma vio que él estaba profundamente dormido. Como era posible? Él la había besado, la había acariciado de una forma maravillosa. Como era posible que lo hubiese echo todo en sueños? Y lo que era peor. Como era posible que le ocurriera aquello por segunda vez?

Se levanto apresuradamente del futon y se disponía a salir nuevamente de la habitación de Ranma cuando un nuevo ruido la sobresalto.

Había alguien en la casa, estaba segura de ello. Pero quien podía ser si todo el mundo se había marchado?

Miro a Ranma y pensó seriamente en despertarlo, pero después de lo ocurrido lo ultimo que deseaba era tener que enfrentarse a él. Sin lugar a dudas prefería enfrentarse al ladrón.

Abrió lentamente la puerta de la habitación de Ranma y se asomo al oscuro pasillo. Si no estaba equivocada los ruidos provenían del comedor.

Aferrando en sus manos el primer objeto pesado que encontró, Akane se encamino a descender las escaleras. En aquella parte de la casa el ruido era más constante... era como si alguien correteara por el comedor.

Con la respiración acelerada, esta vez por el miedo, Akane se asomo lentamente en el comedor y para su sorpresa vio al pequeño intruso mirándola.

- P-chan! Me has dado un buen susto.- Dijo Akane dejando a un lado un enrome jarrón de barro para agacharse junto a P-chan y estrecharlo contra su cuerpo. – Pensé que eras un ladrón. Se puede saber donde te metiste ayer?

...

Los ojos de Ranma se abrieron perezosos y no era de extrañar, puesto que aun no deseaba despertarse. No después del increíble sueño que había tenido aquella noche. No era la primera vez que soñaba con ella. En realidad durante aquellas ultimas semanas Akane siempre estaba en su mente. Incluso cuando soñaba. Pero aquel sueño... había sido tan real que hubiese deseado no despertar nunca. Incluso en su boca parecía haberse quedado el sabor de sus sueños.

Solo en un ocasión Ranma había tenido un sueño tan real como aquel... y al final resulto no ser un sueño.

Con aquellos pensamientos los ojos de Ranma se abrieron definitivamente.

No era posible. No era posible que Akane hubiese estado en su habitación y le hubiese besado de aquella manera. Era solo producto de su imaginación. Solo eso.

Con aquellos pensamientos Ranma se movió para echarse a un lado.

Incluso la cama parecía tener la esencia de Akane grabada... un momento!!

Ranma se incorporó bruscamente y aferrando su almohada inspiro su aroma profundamente.

Aquel aroma... aquel dulce aroma... era sin duda el de Akane. Como era posible? Realmente su sueño había sido real?

No, no era posible. Con aquel pensamiento echo la almohada a un lado y se puso de pie de un salto.

Se estaba volviendo loco. Eso era lo que pasaba. Tan loco que empezaba a confundir los sueños con la realidad.

Adormilado Ranma salió de su habitación y se dirigió al baño. Sin duda necesitaba una ducho fría... y otra caliente después.

Ya más despierto Ranma se puso frente al espejo del cuarto de baño y empezó a lavarse los dientes cuando de repente algo capto su atención.

Se acerco más al espejo y contemplo con asombro aquellas pequeñas marcas en sus hombros. Que era eso?

Al preguntarse aquello una cálida imagen cruzo su mente. Él sobre Akane, colando sus manos dentro de su camisón, mientras ella clavaba sus uñas en sus hombros...

Los ojos de Ranma se abrieron como platos. No había sido un sueño!! Realmente Akane se había colado en su habitación y lo había besado! Pero? Porque no recordaba nada más? Que habría pasado? Cuando se marcho?

Decidido a averiguarlo Ranma bajo a la primera planta y busco a Akane.

La encontró en la cocina, "cocinando", pero lo que capto su atención fue que Akane seguía llevando aquel camisón azul de sus sueños...

Como debía actuar? Que debía hacer o decir si no esta del todo seguro de si lo de anoche había sido real o un sueño?

- Esto... hola.- Dijo Ranma desde la puerta de la cocina realmente nervioso.

Akane se dio la vuelta para mirarle.

- No pongas esa cara, no esto cocinando. Solo caliento el desayuno que dejo Kasumi preparado.

El rostro de Ranma se volvió algo sombrío, que cocinara o calentara... que importaba? Akane siempre acababa estropeando la comida.

- Esto Akane... anoche...

Akane no se giro para mirarle, pero Ranma percibió que el cuerpo de Akane se tensaba.

No podía ser!! Realmente había pasado?

- Anoche...- Prosiguió él.- Tu... digo que tal vez... tu y yo...

Las palabras parecía atascarse en su boca y es que si estaba equivocado Akane lo tacharía de pervertido y era lo ultimo que necesitaba en aquellos momentos.

- Yo... esto...

Balbuceaba como un tonto!! Baka, baka!

Entonces Akane se giro, con una extraña expresión en los ojos que no supo adivinar.

- Lo... lo recuerdas?

Los ojos de Ranma se abrieron como platos al escuchar aquello. Lo recuerdas?

No había sido un sueño!!

- Esto yo...- Ranma empezó a encaminarse hasta ella, acortando la distancia que les separaba. – Akane...

- Si?- Dijo ella visiblemente nerviosa por su aproximación.

- Creo que...- Dijo deteniendo el paso a escasos centímetros de ella.- Lo... lo recu...

CONTINUARA...

Animo Ranma!! Je, je je!!

Hasta aqui llego el siguiente capitulo. Lo se, lo se, siempre lo corto en lo mejor, pero si no terminaba el capitulo ya no podía actulizar hoy, asi que... Además, asi que queda más interesante. Verdad? Y ya saben que actulizo pronto.

Bueno, de momento siguen los problemas de los reviews, una pena, aunque leo sus mensajes directamente de la pagina. Espero que les llegaran mis mensajes!! Para una vez que pude contestarles...

Espero que la cosa les siga gustando. Les anuncio de antemano que la cosa se va a poner... calentita!

Como siempre, quiero dar un saludo especial a mis lectoras; ranma.akaneforever, Des, krizue, Nemesis, Naoko tendo, Yram, Akanekagome, baby sony, Vivian alejandra, Carito Ac, queensedna y fern25. Me alegro de seguir contando con su presencia en esta historia. Muchiiiiisimas gracias por sus reviews!! Son siempre la inspiración que necesito. Aprovecho tambien para saludar a unas nuevas incorporaciones, Slaya y Sakunny Potter. Bienvenidas al fic, espero que les guste mucho.

Bien, aqui les dejo "de momento". Espero seguir recibiendo sus reviews. Muchos besos!!

Nos leemos pronto.

JJ.Amy