El Universo y Multiverso Bioshock y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Ken Levine e Irrational Games, esta obra es sin ánimos de lucro y con el único fin de entretener.
— Mariposas Rojas —
El refugio es enorme, pasillos formados por libreros y libreros, como maestro esto es un paraíso, conocimiento apilado sobre mas conocimiento, memorias de grandes filósofos y novelas de escritores de renombre.
Aglaope salta de librero en librero, llevo minutos siguiéndola, se detiene de vez en cuando, toma un libro y ojea sus páginas, hasta ahora solo los regresa a su lugar con lo que parece un gruñido de frustración, sus movimientos son elegantes, cada salto es preciso y ágil, aun con su traje de Sister.
No sé si sea la edad que me está empezando a pasar factura, pero es difícil mantenerme cerca de ella. Cada vez parece más y más frustrada, comienza a arrojar los libros al suelo en lugar de regresarlos a su sitio, algunos casi me golpean, intento evitar los que vienen de mayor altura pues su velocidad al caer podría lastimarme.
-Aglaope- exclamo mientras intento recuperar un poco el aliento. Ella se gira aun en el nivel superior de un librero, sin tener que decir nada salta a mi lado y me observa, la luz de su visor es algo molesta para mis ojos, pero me divierte ver cómo me analiza con su mirada, como un gato analizando un objeto.
-Solo necesito descansar un poco es todo- digo entre cortado debido a que aún estoy capturando oxígeno para mis pulmones. Lentamente me siento en el suelo, ella me observa de pie unos segundos antes de imitarme y arrodillarse frente a mí.
Sus manos cubiertas toman las mías y las separan, sin ningún aviso o gesto que me advierta, ella se acerca y se coloca en mi regazo, sus rodillas contra su pecho y sus manos en el mío. Me quedo perplejo un momento antes de rodearla con mis brazos, siento como su cuerpo se tensa y relaja, la temperatura que su cuerpo emana aumenta, pero eso no me molesta, le hace cálida.
Cada día aprendo cosas nuevas de ella, de mi sirena, tenía que hacerlo, no quería tener que preocuparme de nuevo como la última vez, así que comencé a estudiarla. Lo primero que aprendí es que puede encontrarme con el olfato, desperté antes que ella y me oculte en el refugio, lo mejor que pude y los más callado posible, pero me encontró casi instantáneamente.
Aprendí que su cuerpo reacciona a su ambiente, una especie de adaptación para su supervivencia, y también aprendí que puede aumentar o bajar la temperatura de su cuerpo. También se que le gusta el chocolate… eso no es muy profesional, pero ella no es un objeto de estudio, es mi sirena, pero no cualquier chocolate, solo el que tiene frutos rojos, y no le gusta para nada el amargo.
Casi me veo tentado a quedarme allí sentado, con ella en mis brazos. Solo los dos y nadie más, hacer como si no hubiera cientos de Splicer allá fuera esperando y asechando. Puedo sentir como se mueve entre mis brazos, pidiendo que la libere, aun quiere buscar lo que sea que está buscando.
En cuento abro mis brazos ella parece dudar, creo que tiene la misma idea que yo, pero se levanta, casi obligada y retoma su tarea, yo le sigo por los pasillos, eventualmente encuentra lo que busca y salta desde lo alto del librero para mostrarme el libro.
-¿Qué es esto?- pregunto, sabiendo que no me contestara, tomo el libro, viejo y con una cubierta obscura, dentro hay imágenes de familias. Ella espera hasta que paso por una página con una mujer y un hombre, la mujer con un recién nacido en brazos, sonriéndole, levanto la mirad para ver a mi sirena, observándome, esperando por mi reacción.
Solo puedo sonreír, no puedo hacer nada más que capturarla en mis brazos, ella se tensa pero relaja sus músculos rápidamente, no sé cómo responderle, aun si quisiera no puedo… no podemos tener lo que queremos, no siempre se puede tener lo que se quiere.
-Lo siento querida… yo…- retiro su casco, sus ojos están llenos de ilusión, de esperanza, no puedo hacerle esto, no puedo quitarle su sueño -…tal vez después, pero ahora no es el mejor momento- veo algo de desilusión en ella, pero me sonríe y besa mis labios de manera rápida y tímida.
Fuera del refugio, de nuevo en la Rapture de la que me gustaría escapar, tengo que caminar entre metal y basura. Olympus Heights de seguro ha visto mejores días en el pasado, recientemente las personas han empezado a expulsar a los Splicer, lo que ha hecho del lugar algo más seguro, pero también más difícil de encontrar suministros.
No me gusta dejar que Agláope revise el lugar ella sola, no puedo evitar preocuparme. Preferiría poder escucharla en los techos saltando de biga en biga y sentir su mirada sobre mí. Mi cuerpo se tensiona al escuchar el rugido de un Big Daddy Alfa, se lo peligrosa que son esas cosas.
Mi instinto me dice que me oculte, pero al escuchar el rugido de una Sister algo mas hace click en mi cabeza, no sé cómo ni cuándo pero antes de darme cuenta estoy presenciando como el enorme golem de una tonelada embiste a una sister.
No razono del todo cuando veo como la Big Sister queda en el suelo, herida e incapaz de seguir, la enorme bestia enloquecida está más que dispuesta para terminar el trabajo, su taladro se enciende listo para acabar con todo.
Disparo directo a su casco, la bala solo hace un ruido seco y rebota, si antes tuve la oportunidad de irme, ahora ha desaparecido, el Daddy se gira para verme, su visor rojo y su mano en llamas. Disparo dos veces más, una en el hombro que no le afecta en nada y la segunda en el pecho la cual logra atravesar su armadura, el golem ruge y trata de envestirme pero soy más ligero y logro esquivarlo a duras penas.
No puedo ni siquiera recuperarme cuando el Daddy me golpea con su mano lanzándome contra un muro, puedo sentir como algo dentro de mí se rompe literalmente. Solo puedo quedarme sentado en el suelo sucio y húmedo, cubriendo mis costillas que seguramente están fracturadas, el Big Daddy se toma su tiempo para acercarse.
Su enorme mano me toma del cuello llevando mi rostro hasta su visor el cual está algo agrietado, rezo a cualquier dios que quede allí fuera a que funcione mi plan, coloco el cañón de mi arma contra el cristal agrietado y disparo continuamente, una bala tras otra, la enorme vestía cae de espaldas completamente muerta, yo caigo al suelo lastimándome aún mas, toso y escupo algo de sangre, pero limpio mis labios.
Me quedo en el suelo, cansado, herido y sin energía, al menos hasta escuchar ese quejido de Big Sister, me levanto y con esfuerzo me acerco a ella, su brazo incrustado a un trozo de acero.
-Ya, ya, Agla…- en ese instante me doy cuenta que no es ella, no tiene ese listón, la sisters se queja más y trata de alejarse de mi creyéndome una amenaza, solo logra lastimarse más.
Algo dentro de mí me dice que me marche, que la deje, alguien mas terminara con su sufrimiento, pero me quedo, la tomo de los hombros para que no intente alejarse de mí y se lastime mas.
-Ahora quédate quieta, solo te estas lastimando más- intento explicarle, su visor no se enfoca en mi rostro, está intentando evitar el contacto visual, pero no le fuerzo a nada, siento que su cuerpo ya no intenta escapar así que la suelto.
Intento contener la sangre que mis pulmones intentan expulsar, no quiero asustarla. Analizo la herida y sin siquiera avisar para facilitarme las cosas, alo su brazo liberándolo, ella grita de dolor y se me abalanza, su manos en mi cuello y su cuerpo sobre el mío, con esfuerzo levanta su varazo herido con la enorme aguja, pero me libera y se deja caer sentada en el suelo y la espalda contra el muro.
Me levanto con el esfuerzo que me queda y me coloco a su lado, por fin dejo que mis pulmones me hagan escupir la sangre que me molesta. Limpio mis labios y dejo mi arma en mi regazo. Puedo notar pequeñas marcas rojas en su casco, mariposas pintadas, es interesante como algunas Big Sisters parecen personalizar sus uniformes.
Intento moverme pero el dolor en mi torso me paraliza, la Sister se queda quieta, el brillo de su visor alumbrando un área nada especial en el lugar, su mano cubriendo la herida de su brazo que supongo ya estará empezando a curarse.
-Entonces… ¿Vienes muy seguido?- me golpe mentalmente, fue lo mejor que se me ocurrió en esta situación, ella se voltea, me mira unos segundos y niega antes de regresar a analizar el lugar.
Un brillo se forma debajo de su mano, supongo es su herida recuperándose por completo. La Sister se levanta como si nada y comienza a caminar. Me acomodo en mi lugar, "Sera mejor ponerme cómodo, Agláope tardara un poco en encontrarme" pienso.
Me doy cuenta que la Sister está observándome, no puedo evitar ponerme nervioso, ella es una máquina de matar, una de las cosas más letales aquí abajo y yo… yo estoy apenas con vida y con mis costillas fracturadas.
Con lentitud regresa y se sienta a mi lado, las rodillas contra el pecho y los brazos relajados, no puedo evitar sonreír, este comportamiento es nuevo, parece que ha decidido saldar su deuda conmigo al quedarse y alejar a cualquier splicer curioso.
Me quedo mirando al techo oxidado sobre nosotros, me pierdo en mis pensamientos. Cuando me doy cuenta pequeños y delicados dedos enguantados guían mi rostro hacia mi derecha, donde estaba la Sister ahora hay solo una chica de cabello rojo y ojos brillantes.
Intento decir algo pero ella elimina el espacio entre ambos y junta nuestros labios, puedo sentir su beso, yo solo me quedo paralizado. Cuando ella se separa sus mejillas se han entintado en un ligero rosa.
El sonido de metal siendo arañado y un grito de Sister me dice que Agláope está cerca, la Big Sister de pelo rojo se levanta, toma su casco y desaparece en una estela de humo purpura. Aun sin moverme observo el lugar donde ella estaba, Agláope llega y se acerca rápidamente, el tacto de sus manos en mi rostro me traen a la realidad.
Ambos hacemos nuestro camino de regreso al refugio, apenas puedo caminar, pero Agláope me ayuda a mantenerme de pie, el viaje de regreso fue incómodo para mí, no podía evitar soltar cumplido tras cumplido, estaba nervioso. Podía sentir una mirada en nosotros y sabia de quien era.
Me obligue a no mirar atrás y seguir caminando, por una vez no dejare que mi curiosidad me venza, se lo que sea que sucedió puede significar muchos problemas y es algo que no necesito.
Espero les haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo.
