Holas a todas (os), disculpen la tardanza, pero es difícil escribir cosas graciosas cuando el ánimo no anda bien y el cansancio es demasiado.

Tantas actividades me van a terminar por volver loca jajajaja, en fin, espero disfruten este capítulo, un saludo a todos y que se diviertan.

P.D: Críticas constructivas quejas y/o tomatazos en los review. =)

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Capítulo 10.- Experto en desastres

El príncipe esperaba impaciente la llegada de su cómplice, estaba seguro que junto a ese genio del mal podía crear el plan más terrible de todos, nada puede fallar pensó mientras disfrutaba anticipadamente el dulce sabor de la venganza, de pronto unos pasos a sus espaldas captaron su atención…

Tardaste demasiado –exclamo Vegeta a manera de saludo-

Vine en cuanto pude –respondió el recién llegado mientras se sentaba al lado del saiyayin-

Siempre justificándote… en fin, no tengo tiempo para tonterías así que iré directo al grano… tú vas a ayudarme a vengarme de Kakarotto…

Preferiría no meterme en ese asunto –dijo su interlocutor mirándolo fijamente-

Creo que no estas entendiendo, vas a ayudarme quieras o no, esto no se trata de ningún favor, ES UNA ORDEN… no se te olvide que me debes muchas -recordó el príncipe a su acompañante con voz tétrica-

¿Qué se supone que debo hacer? –pregunto aquel sintiéndose perdido-

Lo que sea necesario para que Kakarotto sufra… -expreso Vegeta lanzando una sombría carcajada- no me mires con esa cara –añadió al ver a su cómplice- los dos sabemos que algo se te ocurrirá para cumplir con mi encargo, se creativo… no te limites… y dale a ese insecto su merecido…

Lo haré… pero antes quisiera dejar una cosa clara… -señalo su acompañante poniéndose de pie-

¿Cuál?...

¡Que, esta es la última vez que me meto en los asuntos de los mayores! –exclamo el niño de cabellos lilas haciendo que a Vegeta se le dibujara una gota en la frente-

Más te vale que todo salga bien –respondió el príncipe cuando pudo recuperar la compostura-

Tú déjalo en mis manos… y ahora… ¡A planear la venganza contra ese super saiyayin seductor Kakarotto! ¡Nadie tiene una cita con mamá sin pagar las consecuencias! –dijo el pequeño con una sonrisa criminal en el rostro-

Vegeta se sorprendió al escuchar la última frase…

¿Tú como sabes eso?... –pregunto visiblemente interesado-

¿Saber que?... –expreso Trunks fingiendo demencia-

Lo de Kakarotto y tu madre… -respondió el hombre tratando de conservar la calma-

¡Ah, eso!... este… me enteré… si eso fue… mamá me lo dijo –exclamo el pequeño sumamente nervioso-

Bulma te dijo que saldría con Kakarotto… ¿Y tú no hiciste nada para detenerla?... –inquirió el saiyayin apretando los puños con fuerza mientras una vena se marcaba en su cabeza-

Al ver la situación y que era inútil tratar de escapar, el pequeño decidió ser sincero…

¡Todo es culpa del señor Goku y de su plan!… se suponía que el iba a tener una cita con mi mamá para que tú te pusieras celoso y los buscaras… entonces ellos te explicarían todo y entonces…

Explicarme que… -interrumpió el príncipe tratando de comprender el enredo-

Que todo es culpa del deseo… -señaló Trunks tranquilamente-

¿El… de… se…o…? –balbució Vegeta pensando que de pronto su mujer y su rival se habían sentido atraídos y por eso tenían una aventura, ¿eso era lo que pensaban explicarle los traidores cuando los encontrara?, iban a atreverse a decirle que tenían amoríos por culpa del deseo… si esa era su mejor excusa que buena suerte tuvieron al no habérselo dicho porque ahí mismo los hubiera matado con sus propias manos… y Bulma, que descaro… como se atrevía a decirle eso a su hijo… y este último se lo confesaba como si nada con tanta naturalidad como cuando le decía que quería ir al parque… lo que había que ver…

Si el deseo… -contesto el pequeño sin entender la expresión consternada y rabiosa en el rostro de su padre- el que Goten y yo le pedimos a Shen-Long, para que convirtiera al señor Goku en un seductor –añadió apresuradamente al ver los ojos de asesino de Vegeta-

¡Con que era eso!… ¡Mocosos del demonio!... ¡Siempre enredándolo todo!... Grrr - grito el saiyayin furioso, ahora que todo cobraba sentido.

Trunks miró a su progenitor al tiempo que sentía como su piel se erizaba de terror, pues había pasado de matón a reírse como si hubiera perdido la razón, lejos estaba el pequeño de imaginarse siquiera la confusión que sin querer había causado en su pobre padre, ni el alivio que este sentía al saber que Bulma no deseaba a Kakarotto como había creído en un principio-

Después arreglaremos cuentas por ese asunto –expreso el príncipe cuando estuvo más sereno- por el momento quiero concentrarme en Kakarotto…

Esta bien… -murmuro Trunks esperando que su cerebro lo ayudara a salir del problema que tendría con su padre cuando el enredo terminara-

Casi una hora después Vegeta sonreía al escuchar la idea de venganza del niño, no cabía duda que su hijo llevaba su sangre en las venas, era todo un estratega, orgulloso alzo su pulgar en señal de aprobación cuando el plan estuvo terminado. Ahora todo dependía de ellos, debían ser cautelosos y no dejar ningún detalle al azar.

Una vez a solas, el guerrero meditó en el alcance de esos pequeños demonios… sino fuera porque descubrió a tiempo la confusión hubiera actuado también en contra de Bulma, si Trunks no le hubiera aclarado las cosas quien sabe que habría pasado...

En unos cuantos días te vas a arrepentir de haberte fijado en la mujer del poderoso príncipe de los saiyayins Kakarotto, se dijo Vegeta complacido de que pronto su rival pagaría la ofensa que le había hecho, porque una cosa era que los niños lo hubieran convertido en un seductor y otra que se hubiera atrevido a tratar de conquistar a Bulma, eso no se lo perdonaría jamás.

A diferencia del alivio y felicidad de Vegeta, el pobre Trunks se sentía abrumado… ¿En que momento el mundo se puso de cabeza?... se pregunto a sí mismo al ver los líos en que estaba metido por culpa de los adultos, por un lado su padre lo convertía en una especie de sicario con órdenes específicas de venganza contra el señor Goku, cosa que no le molestaba, mucho menos después de descubrir que este solo lo había engañado para conseguir una cita con su madre, quien por cierto le dio un enorme castigo al enterarse que todo había sido idea suya.

Si lo pensaba de esa forma, participar en la venganza de su padre no era tan mala idea, a decir verdad el señor Goku solo obtendría el castigo justo por mentiroso, ni más ni menos… visto así Trunks dejo de pensar en sí mismo como un sicario, ahora a sus ojos el era un instrumento de la justicia, un poco más tranquilo ante este pensamiento el pequeño se dispuso a dormir.

Durante los siguientes dos días, Trunks se encargo de poner en marcha la gran venganza, para ello contó con un aliado inesperado, Goten. El pequeño de cabello alborotado también quería participar, sobretodo después de que su padre casi lo asesina al descubrir que lo había dejado sin dinero, de nada importo que el le explicara que no fue con mala intención y que no volvería a hacerlo, de todos modos lo había castigado durante dos meses sin postre, ni videojuegos lo cual le parecía injusto.

El resentimiento de Goten aumentó más cuando Trunks le contó que su padre en verdad estaba interesado en la peliazul y que a partir de la cita que tuvieron no había parado de perseguirla, sintiéndose con la obligación de defender a su familia y detener a su seductor padre, Goten decidió ayudar en todo lo que fuera posible… claro, eso después de obtener la promesa de que Vegeta no lo lastimaría a el también por haber participado.

Con los tres saiyayines unidos poco faltaba para poner el plan en marcha, solo necesitaban la última pieza… una vez que Vegeta la consiguiera nada podría evitar que el seductor cayera en ella… seguros de hacer lo correcto, el trío planeo los últimos detalles para que todo saliera perfecto.