Hola seque he tardado mucho pero pido mil disculpas,no era mi intención tardar tanto pero esque hetenido problemas muy fuertes con mi familia asi que se imaginaran que no vivo en mi casa y por dicho hecho no he podido actualizar.
pero quiero dedicarles este capitulo a todas y cada una de las personas que siguen confiando en mi, mil gracias, ahora si el capitulo deseado por muchos.
recuerden que los personajes y la historia no son míos yo cuento con permiso de la autora original para adaptar esta historia a bleach.
Rukia se sorprendió al escuchar al hombre hablar. Sabía por donde iban las cosas y no le estaba gustando el ritmo que llevaban, para empezar había tenido la mala suerte de toparse justamente con el hombre que la ayudó a traer al mundo a sus hijos, debía reconocer que fue muy valiente de su parte hacer semejante cosa pero aun así no tenían ningún derecho de venir a hurgar en su vida y mucho menos en un pasado que ella tenía sepultado en lo mas recóndito de su ser. De un momento a otro su mirada cambió a una vacía y sin expresión.
.
.
_Valla, pero que coincidencia tenerlos precisamente a ustedes aquí— soltó la pelinegra casi con veneno las palabras, si creían que al hablarle en ese tono la iban a intimidar pues estaban muy equivocados.
_No estamos para acertijos muchacha, habla de una vez— respondió Isshin empleando el mismo tono que ella anteriormente.
_¿De verdad?... pues créame que lo que ustedes quieran saber— hizo una pequeña pausa que desesperó a los presentes cosa que notó la pelinegra poniendo una sonrisa sarcástica y a la vez burlona… —es algo que me tiene sin cuidado — terminó de decir incorporándose en la cama y acomodando al mismo tiempo a sus hijos en su regazo.
.
.
.
Las caras de los Kurosaki variaban al escuchar las respuestas que la mujer empleaba, pensaron que ella se intimidaría al ver las miradas que le dirigía el jefe de la familia y este mismo se sorprendió al escuchar como le respondía sin ningún pudor ni respeto, cosa que lo enfureció al instante y optó por usar métodos mas drásticos, ya suponía que era lo que buscaba esa mujer con todo eso… dinero.
.
.
.
Rukia al notar las diferentes muecas que hacían estos, decidió aclarar sus puntos. — por lo visto les interesa mucho mi respuesta— habló la chica posando sus orbes violáceos en ellos.
.
Al instante de que ella pronunciara esas palabras todas las miradas se posaron atentas a lo que ella hiciera o dijera.
.
.
— Su nombre es Kurosaki, Ichigo Kurosaki— soltó la pelinegra con desprecio, cosa que sorprendió a los presentes y no por el nombre del padre ya que eso lo suponían sino por el tono que empleó ella al decirlo. La más sorprendida fue Masaki ya que nunca esperó que su hijo, su gran adoración fuera objeto del odio de alguna persona y en este caso menos siendo una mujer.
.
.
Masaki cambió su expresión a una furiosa y sin pensarlo le gritó. —¿Cómo te puedes expresar así de mi Ichigo chan?, dime niña ¿Quién te crees que eres?— terminó de decir acercándose peligrosamente a la camilla pero al instante fue detenida por su hijo quien al notar sus intenciones la detuvo abruptamente.
La oji violeta ni se inmutó por el tono en que lo dijo, al contrario le causó gracia la manera en que ella hablaba de ese bastardo. Por más que lo intentó, no lo pudo soportar y de pronto su garganta emitió una sonora carcajada que le duró algunos segundos logrando que de sus ojos se derramaran pequeñas lagrimillas rebeldes.
Todos la miraban como si hubiera hecho una aberración y es ahí que la chica reaccionó y su semblante cambió drásticamente a uno más serio que el que utilizaban ellos.
.
—Mire señora, con todo respeto yo le digo a su Ichigo chan como se me pegue la regalada gana y ni usted ni nadie me lo va a impedir— terminó de decir la morena revisando que sus hijos no hubieran despertado por el anterior grito de la pelicastaña. Después de comprobar que sus pequeños seguían dormidos volteó a verla con una mirada fulminante.
.
.
—Rukia no, — empezó a hablar el pelinegro dirigiendo su atención a la mirada que le dirigía ella a su madre. — sabes me caes muy bien— siguió diciendo, notando como la chica le miraba con cara interrogante. — pero aún no entiendo que es lo que te hizo el estúpido de mi hermano baka para que hables así de él— terminó de decir ofreciéndole una sonrisa sincera y al mismo tiempo haciendo la misma pregunta que rondaba a sus padres en ese momento.
.
Rukia se quedo en silencio examinando detenidamente la mirada del muchacho, buscando algún indicio de burla, pero no encontró nada. Iba a responderle educadamente cuando una voz la interrumpió...
.
.
—¿Mi hijo sabe de la existencia de mis nietos?— formuló Isshin que hasta el momento había permanecido al margen analizando la situación.
La mirada de la pelinegra se transformó en una totalmente vacía, ellos notaron el cambio tan drástico en ella por la anterior pregunta.
.
— A estas alturas no creo que le interese señor— habló la chica con la voz seria y vacía.
_¿Por qué lo dices?— intervino Masaki convencida de que su hijo ni siquiera estaba enterado, aunque ver la reacción de la muchacha la hacía dudar.
_Porque es la verdad, el fue el primero en enterarse y sabe que me dijo— hablo la muchacha sumiéndose en sus recuerdos.
.
Lo que menos quería era recordar ese día y ahora gracias a ellos lo tenía tan presente como si lo estuviera viviendo de nuevo. Le hacía mal acordarse del pasado pero era necesario ya que este se le presentaba y tenía que cerrar de una vez ese capítulo en su vida, para poder avanzar y ofrecerle a sus hijos un futuro mejor sin la sombra del pasado.
.
La familia Kurosaki estaba al borde del colapso; muy extraño en ellos ya que se caracterizaban por su paciencia y falta de tacto al momento de mostrar sentimientos pero esto ya se les estaba saliendo de las manos… su paciencia tenía un límite y esa muchacha lo estaba agotando.
.
La pelinegra seguía sumida en sus oscuros pensamientos pero al instante una voz la interrumpió.
_Dinos de una vez ¿Qué fue lo que te dijo?— pronuncio Masaki desesperada por una respuesta.
.
Al escuchar la voz demandante de la mujer , recordó que no terminó de informarles de las hazañas de su hijo.
.
—"cuanto dinero quieres para desaparecer de mi vida" — pronunció la pelinegra repitiendo la misma frase que la dejó marcada al ser pronunciada por él. Al instante recordó el golpe que le propinó sonriendo imperceptiblemente. Cosa que ellos notaron al estar al pendiente de sus palabras.
.
— ¿Estás segura de lo que estás diciendo muchacha?— habló Isshin al analizar la frase que anteriormente lanzó ella, dándole a entender que había aceptado su propuesta.
Masaki que hasta el momento había permanecido callada no pudo soportar la duda de saber por que ella reía en una situación así y sin pensarlo pregunto. — ¿se puede saber que es lo que te causa gracia a estas alturas?— pregunto la castaña expectante a su respuesta.
.
— Fácil señora Kurosaki, estaba recordando el fuerte puñetazo que le propine a su hijo después de declinar su estúpida oferta— aclaró la pelinegra soltando otra pequeña risita.
.
Kaien al escuchar las palabras de la chica, recordó el enorme moretón que portaba su hermano días después de anunciarle su compromiso. Sin poder evitarlo soltó una estruendosa carcajada.
_¡No puedo creerlo!, ¿enserio fuiste tú? Mi hermano me dijo que había tenido una pelea callejera— soltó el pelinegro aún sin dejar de reír pero más disimuladamente.
.
Isshin y Masaki se veían el uno al otro sin entender muy bien de que hablaban hasta que Kaien les aclaró. —lo que pasa es que mi hermano fue a verme a mi departamento y me impresionó que portara un gran golpe que cubría la mayor parte de su rostro y ahora que la escucho, se me aclararon las dudas que tenía.— al instante de que su hijo terminó de hablar dirigieron su mirada a la chica que aun permanecía en la misma posición que antes en la cama. ¿Acaso esa muchacha tan pequeña le había dado una paliza a su hijo?, pensó Isshin aun sin creérselo del todo.
La Kurosaki mayor no estaba en mejores condiciones, al mirar a la chica de reojo, se preguntaba internamente de dónde sacaría las fuerzas para golpear de esa manera aun hombre tan fuerte como Ichigo…
.
.
Rukia seguía en silencio observando a sus pequeños, podía notar a simple vista que el parecido con ellos era evidente. Aun así eran de ella y nadie se los quitaría por muy Kurosaki que fueran, al pensar esto último su ceño se frunció notablemente.
La familia Kurosaki estaba metida en sus pensamientos sobre el tema que trataban, el mas calmado hasta el momento era Kaien que solo sonreía al imaginar a la chica golpeando a Ichigo, aunque en cierta manera él contribuyó que esa situación se diera por haber casi obligado a su hermano a casarse con una mujer desconocida. Sus pensamientos lo traicionaron sintiéndose culpable y miserable por la suerte que ha de haber sufrido la pobre muchacha cargando ella sola con tanta responsabilidad.
.
—Pero que callados se quedaron, me pregunto si ustedes venían a hacerme algún tipo de oferta— todos voltearon sorprendidos al escucharla decir esas palabras, hasta que punto la había herido su hijo pensó Masaki. Había estado observando las diferentes reacciones de ella y notó cierta tristeza y melancolía mezclada, cosa que la hizo sentirse mal por ella pues no parecía el tipo de mujer que imaginó en un principio. Sin pensarlo, su semblante se ablandó mostrándole un poco de comprensión.
.
—Porque si es así, desde ahora les digo que no me interesa; pueden quedarse con su dinero, su porte y su distinguido apellido que MIS hijos no lo necesitan— terminó de decir la pelinegra mostrándoles una mueca de asco.
.
—Nosotros no— empezó a decir Isshin de lo mas serio, — disculpa, no sabíamos de la canallada que hizo mi hijo. — yo lo eduqué de una manera ejemplar y por eso me sorprendió escucharte decir esas acusaciones sobre él, pero veo que hablas con la verdad. Solo te puedo decir que te doy todo mi apoyo.— aclaro viéndola directamente a los ojos.
.
—Es verdad cariño, jamás hubiéramos permitido semejante cosa. La familia es lo mas importante para nosotros y es por eso que estamos aquí— hablo la ojimiel mostrándole una sonrisa amable.
.
—Quiero que sepas que tienes también todo mi apoyo para lo que necesites, y no creas que hablo solo de dinero, solo permíteme estar cerca de mis sobrinos— formuló el azabache viendo con cariño a los pequeños que ya empezaban a despertar.
.
—Yo, no se que decir— soltó Rukia viendo fijamente a todos, jamás espero que ellos le dijeran esas palabras. Menos aún, después de la manera en que ella los había tratado, se dio cuenta de que les había faltado al respeto creyendo que ellos eran iguales a él; realmente se equivocó.
_Como dijo mi hijo Rukia- chan, solo permítenos estar cerca de nuestros nietos— hablo Masaki acercándose a la camilla.
.
.
_Nuestro hijo no sabrá nada a cerca de esto, tienes mi palabra Rukia- san — habló Isshin para dejarle en claro que estaban de su lado para apoyarla aún en contra de su hijo. Jamás le perdonarían a Ichigo haberles ocultado algo tan importante como la existencia de sus nietos.
_Solo Rukia, Isshin san— habló la pelinegra con respeto sonriéndole sinceramente.
.
Kaien se acercó seguido de Masaki a sostener a los bebes haciéndoles muecas graciosas. Rukia sonreía al ver sus gestos, debía admitir que hacía tiempo que no reía tan amenamente como ahora pero el hecho de tener a sus hijos en sus brazos era una alegría que no podía ocultar.
.
Pasaron algunos minutos así, divirtiéndose con los bebes. Hasta el divertido Isshin observaba con gracia las muecas que hacían a los pequeños. Su alegría fue interrumpida por la estrepitosa entrada de una enfermera a la habitación. Al escuchar el ruido en la puerta todos se voltearon a ver a la persona que lo originó.
.
—Dis- disculpe Kuchiki san, apenas nos enteramos que usted estaba aquí, creo que hubo un error en su registro— soltó la enfermera muy nerviosa por haber cometido un error tan grave.
.
Kaien sonrió nerviosamente al escuchar a la mujer y se encogió de hombros en su sitio restándole importancia. Lo hecho, hecho estaba…
.
—Lo supuse — respondió la ojivioleta aun sonriéndole a sus hijos. —no hay ningún problema, si quiere le doy todos los datos necesarios— terminó de hablar viendo fijamente a la mujer.
.
—Creo que no será necesario— intervino una castaña en la estancia con el expediente en manos. —Aquí tiene, es su expediente, soy su doctora de cabecera Matsumoto Rangiku— habló avanzando hasta el lugar donde se encontraba la pelinegra hojeando otro expediente que portaba en manos sin siquiera voltear.
.
La enfermera salió disparada de ahí al tener en manos dicho papel. Mientras tanto Rangiku seguía en su tarea de examinar con ojo critico el expediente de los bebes.
.
— Muy bien, el niño esta perfecto, midió 52 centímetros y pesó 2.400 gramos, el peso se me hace un poco bajo, pero está muy bien para habérsete adelantado el parto— empezó a relatar la ojiazul concentrada en lo que leía.
.
—Rangiku— formulo la morena para llamar su atención.
.
—No se porque meten tanto papeleo en un solo expediente frentona. A ver que tenemos aquí— siguió diciendo al cambiar de hoja.
—Matsumoto— volvió a repetir Rukia pero esta vez mas fuerte.
.
—Pero que demonios— soltó la castaña impresionada. — por Dios, ¡Cómo que dos!— grito escandalizada.
.
Todos observaban las reacciones de la doctora que acababa de entrar, al escucharla maldecir se dieron cuenta que ella no sabía nada acerca de los gemelos. Kaien sonreía socarronamente con la niña en brazos observando divertido los cambios en la mujer de gran delantera.
.
—¿Por qué no me lo dijiste en un principio kia-chan?— soltó la ojiazul enojada quitándose los papeles del rostro para conocer a los pequeños.
— Eso intentaba Ran-chan, pero tu no me prestas atención— respondió la pelinegra con una mueca de disgusto dibujada en su expresión.
.
—¡Pero mira nada mas que preciosuras!— soltó Matsumoto corriendo a coger al bebe que mantenía Rukia en su regazo sin prestar atención de los anteriores reclamos. Masaki y Isshin miraban con una gotita la escena pensando que esa mujer era verdaderamente bipolar.
.
Matsumoto siguió en su tarea de cargar al niño y busco sin disimulo al otro bebe en brazos de su amiga pero no encontró nada. Su vista se dirigió al hombre que cargaba en brazos al otro pequeño bulto, se horrorizo al ver su porte que ya conocía de sobremanera. Era un Kurosaki, ¿pero qué rayos hacía él aquí? Sin decir nada dejo al niño en brazos de Rukia y a los segundos ya acechaba a Kaien quitándole al bebe que portaba en brazos. El moreno al sentir ligeros los brazos parpadeó seguidamente notando como la chica ya tenía en sus manos a la niña a un lado de la camilla. A los segundos volteó a verle y ella le dirigió una mirada fulminante que le hizo tragar grueso.
.
Rukia estaba atenta a las reacciones de su amiga, de hecho ya se esperaba algo así de ella. Sonrió imperceptiblemente y volteó a verla con una mirada de reprensión..
—Rukia, tu traslado ya esta listo. Permanecerás en el hospital quizás uno o dos días mas en observación debido a tu baja de presión, no queremos que nada malo suceda así que dentro de poco viene el doctor Abarai por nosotras.
—¿De qué hablas Rangiku?, Renji-kun no se dedica a hacer traslados y lo sabes.— formulo la pelinegra sorprendida ya que ella sabía que él era un doctor muy importante para hacer esas cosas tan insignificantes como preocuparse por un traslado.
—Lo se kia, pero por ti si— aclaro la ojiazul guiñándole un ojo.
A Kaien no le gusto para nada la manera en que ese doctor se preocupaba por ella. Se acerco a la pelinegra y a los segundos habló. — yo te puedo trasladar a una clínica privada Rukia-chan— seguido de decir eso volteó a ver a la castaña con mirada retadora.
—¡Oh!, no es necesario Kaien kun, de hecho yo trabajo en ese hospital— habló la pelinegra sin mirar la batalla de miradas que se desarrollaba entre el moreno y su amiga.
.
—Así es Kaien-kun, sakura es una doctora profesional y muy pronto será la sucesora de la directora del hospital— hablo Matsumoto sarcásticamente remarcando las palabras.
Los patriarcas Kurosaki miraban con asombro a la pelinegra. La impresión era muy grande pues no se esperaron que ella tuviera un puesto tan importante.
.
_No te preocupes, no hay problema si eso es lo que tu quieres.— se justificó Kaien sentándose muy cerca de ella para acariciar a los pequeños.
.
Fue entonces que Rukia notó que aun no le decía a Matsumoto sobre su conversación con los Kurosaki y entendió el por qué ella estaba a la defensiva.
.
—Rangiku, te presento a la familia Kurosaki, el es Kaien kun— hablo señalando al pelinegro que tenia al lado. —la señora es Masaki san y su esposo Isshin san— Terminó de decir señalándolos con la mirada.
Rangiku volteó y les dedicó un asentimiento de cabeza a Isshin y a Masaki. A Kaien solo le volteó dramáticamente la cara a lo que este bufó resignado. Estaba claro que a la chica de grandes atributos no le había caído bien. La pelinegra al notarlo le mandó una mirada de advertencia a su amiga para que se comportara, cosa que hizo que Rangiku le mirara feo. Pero ya tendría tiempo de enterarse por qué cojones estaban los Kurosaki con ella.
.
.
A los minutos entró un pelirrojo bastante conocido para Rukia. Se encaminó a paso lento a saludar a los presentes que por lo visto conocía a la perfección. Después de los saludos arregló las cosas para que se hiciera lo más pronto posible el traslado.
.
Kaien, al comprobar quién era el doctor que se la llevaría, no perdió el tiempo y como no queriendo la cosa, se fue tras ellos después de decirle a sus padres que regresaran a casa, ya que el averiguaría dónde vivía la pelinegra con sus sobrinos, cosa que aceptaron de buena gana, pues ya habían arreglado las cosas con la muchacha y podrían visitar a sus nietos cuanto quisieran.
.
.
.
.
.
.
.
Ishida se encontraba apurado por regresar a Japón, hacia minutos que inesperadamente recibió una llamada de Matsumoto avisándole que su adorada Rukia había dado a luz, pero no de muy buena manera. Después de recibir muchos insultos de parte de la castaña y una buena reprimenda por haberse ido terminó diciéndole una de las mejores noticias que podrían darle en ese momento, ya no habrían mas antojos, ni golpes por cualquier cosa. El moreno proclamó que era mejor tener al bebe fuera que dentro del vientre de su madre exigiendo comida por él.
.
Sin pensarlo mucho y aunque hacía escasas horas que había salido de la casa de su amigo se dispuso a regresar a despedirse. Le tomo por sorpresa encontrar otro auto estacionado y a los segundos cayó en la cuenta de que sería de la esposa de su amigo. Desafortunadamente, tendría el disgusto de conocerla y no es porque ella le cayera mal, si no que el había notado que Ichigo no era para nada feliz a su lado y eso le daba la vaga idea de que eso se debía a ella, y por sobre todo a la falta de algo indispensable para poder sobrellevar una relación estable. Amor…
.
.
Tocó dos veces pero no recibió respuesta del otro lado, pensó en irse y hablarle por teléfono cuando llegara allí, pero de antemano sabía que su pelinaranja amigo no se lo perdonaría. Ya tenía demasiado con los rencores que cargaba consigo. Volvió a tocar y molesto porque no lo atendieran giro la manija y entro al notar que no tenía seguro.
Avanzo por los pasillos y unas voces hicieron que detuviera su recorrido.
.
—Ichigo kun, mira todo lo que compre para nuestro bebe— escucho que decían del otro lado de la estancia. Esa frase lo dejó congelado en su sitio. Asomó la cabeza un poco para contemplar mejor la escena que se desarrollaba en la enorme sala y lo que vio lo dejo atónito.
.
.
Una hermosa pelinegra acariciaba su pequeño vientre, a simple vista se notaba que no pasaba de los 3 meses ya que el bulto era casi imperceptible. Ishida vio la mueca de enfado que hacía el ojimiel al esta acercársele para que repitiera la misma acción que hacia ella instantes atrás.
El coraje lo cegó y sin pensarlo salió a encarar a su amigo que hasta el momento no se percataba de su presencia.
.
—Por lo visto era eso— Apunto despectivamente al vientre de la mujer, que volteó a verle con sorpresa. —lo que tanto querías ocultar— pauso unos momentos mirándolo fijo a los ojos en busca de alguna explicación, cosa que no encontró al verlo desviar la mirada.— dime Ichigo hasta cuando planeabas contármelo— terminó de decir acercándose al pelinaranja.
.
.
.
.Espero que este capitulo fuera de su agrado en días estaré actualizando todas mis historias así que no se desesperen que pronto sabrán mas de esta gran historia.
att:Naoko tendo.
.
