Bon après-midi! Cómo están todos por ahí? Las lluvias que últimamente cayeron aquí me dieron la inspiración necesaria para terminar este capítulo. Sigue en pie mi oferta para que me digan que parejas alternativas les gustaría leer. Soy toda oídos!

Espero que todos se encuentren bien, tanto física como mentalmente. Que Dios les esté sonriendo. Cualquier sugerencia, reclamo, opinión, etc, saben que la pueden hacer con completa libertad. Es lo que más me gusta: oír lo que tienen para decirme. Sin más, a leer!

Primero que nada, gracias por darle una oportunidad a mi historia :) Qué decir, es un Sasosaku, por lo que, aquellos que no gusten de la pareja, ADIÓS! A los demás, bienvenidos.

Declaimer: Naruto y todos sus personajes y paisajes son propiedad del señor Masashi Kishimoto-sama. Sin embargo, yo estoy jugando con sus niños; a algunos los reviví, a otros los deje muertitos y cosas por el estilo.


—Entonces, ¿cuántos años tienes?

—Dieciséis. Los cumplí en Marzo.

—Oh, ¿recién cumplidos? —Konan sonrió con tranquilidad—. ¿Te regalaron muchas cosas?

Sakura sonrió con entusiasmo.

—En realidad, solo fue una. Pero ha valido como cien regalos.

—¿Y qué ha sido? —preguntó Pain, quien se había girado hacia ella. Su voz era pausada y modulada, con una tonada tranquilizante.

—Bueno, mis padres y yo nos mudamos a Suna cuando cumplí doce —replicó, contenta de que el joven también estuviese haciendo un esfuerzo por conocerla—. No es un lugar desagradable, al contrario. Pero yo quería volver a Konoha y…

—¿Extrañabas a tus amigos? —preguntó Konan, y, por un segundo, pareció ligeramente dolida. Pain le apretó la mano y ella le sonrió.

—Si, aunque también extrañaba el verde y el fresco. Si no quieres hablar de esto…

La peliazul sacudió la cabeza, haciendo que sus cabellos danzasen con gracia.

—Está bien, no te preocupes

La Haruno sonrió, pero se dio cuenta de que evidentemente no estaba bien. Se preguntó si la muchacha había perdido a alguien recientemente. ¿Algún amigo, quizá? Apretó los dedos entrelazados en el regazo y pensó en alguna cosa que decir, que desviase la conversación.

—Y tú, ¿cuántos años tienes?

—¿Ah? —Ella se giró hacia Sakura con asombro, aparentemente arrancada de sus propios pensamientos. Sin embargo, volvió a sonreír. Tenía una sonrisa muy bonita—. Bueno, en Febrero cumplí los veinte.

—¿Veinte? —se sorprendió Sakura. Volteó un poco el rostro y les dio una rápida mirada a todos. ¿Eran del último año, entonces? Volvió la vista a Konan— ¿Todos aquí tienen veinte?

—O los tienen o los tendrán. Pero, si, somos del último año.

Pasmada, la pelirrosa clavó la vista en Tobi, quien estaba sentado frente al rubio y, aparentemente, lo estaba fastidiando con sus apreciaciones sobre sus esculturillas. ¿Veinte? ¿Era una broma? ¡Ese chico no podía tener veinte años! Como para confirmárselo, Tobi alzó la cabeza y la saludó sacudiendo enérgicamente la mano. Sakura hizo una mueca y le devolvió el saludo. ¿Veinte, de verdad?

—Si, Tobi también tiene veinte años —corroboró el pelinaranja, con una ligerísima sonrisa divertida.

—Y… ¿qué hay con esas capas?

Ambos muchachos miraron hacia sus ropas, y rieron suavemente.

—¿No venías aquí antes de irte a Suna? —Ante el asentimiento de la menor, Konan rió— ¿Y cómo es que no sabes, entonces? —La chica entrecerró los ojos, simulando molestia—. Ya, no te enojes. Somos Akatsuki.

—¿Akat…suki? ¿Y eso qué es?

—Bueno…

—¿No tendrías que estar en tu salón? —Los ojos verdes se dirigieron al pelirrojo, que no había quitado la mirada de la hoja.

—¿Y a ti que te importa?

El muchacho dejó el lápiz con tranquilidad. La miró con la misma fría indiferencia con que la había mirado cuando se cruzaron por primera vez, minutos antes.

—No me importa. Pero tu voz es insoportablemente estridente, y está comenzando a romperme los tímpanos.

Sakura quiso poner a aquel cabrón en su lugar, pero la voz de la razón, escondida tras una pared de concreto, le dijo que mejor no lo hiciera. Así que solo pudo ponerse roja como el granate, tanto de furia como de vergüenza.

—Sasori —Pain lo miró y el otro le devolvió la mirada. El más bajo terminó por encogerse de hombros y volver a los suyo.

—Está bien, Sakura, puedes quedarte si quieres.

—Gracias, Konan-san, pero creo que será mejor que me vaya. El timbre está por sonar —comentó, echándole una ligera mirada a su reloj de pulsera.

Tobi se puso de pie con un salto y se le acercó. Cuando estuvo a su lado, la volvió a tomar de la mano, con una familiaridad que enterneció a la menor —'No puedo creer que Tobi sea mayor que yo'—.

—Ven a vernos otro día —le pidió Konan. En el segundo que tardó la pelirrosa en contestar, oyó la voz del pelirrojo comentar con sorna: 'mejor no te molestes'.

Sonrió con malicia, y contestó lo suficientemente alto para que él también lo oyera.

—No te preocupes, Konan-san, lo haré.

Y fue ella la que arrastró a Tobi hacia fuera.

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—¡Sakura, por Kami! ¡Ven aquí inmediatamente!

Con actitud indolente, la pelirrosa avanzó entre la multitud hacia su escandalosa amiga rubia.

—Ino, estoy tratando de adaptarme. Por favor, deja de chillar así —le pidió, cuando ya estuvo junto a la Yamanaka—. La gente nos mira

—¡A la mierda la gente, frentona! ¡Tienes mucho que contarnos! —le gritó, señalándose a ella y a Hinata con energía.

La Hyuga miró a Sakura como si se disculpara porque Ino la incluyera en el grupo.

—Ino-chan, Sakura-chan no tiene por qué…

—¡Oh, claro que tiene por qué! ¡Soy tu mejor amiga, frente de marquesina, no me puedes ocultar algo como esto! ¿Por qué no me lo dijiste antes?

La Haruno pasó la vista de una chica a la otra.

—¿De qué hablas?

—¡¿Cómo que de qué hablo?! ¡Hablo del muchacho que te vino a buscar hoy, por supuesto! —chilló, tan fuerte, que si alguien aún no había oído del rumor, ahora definitivamente ya lo sabía.

Mosqueada, la pelirrosa agarró a sus dos amigas de la muñeca y las tironeó hasta llevarlas al baño. Cuando comprobó que estaba vacío, las soltó.

—¡Cerda, termina con el grito! —la reprendió, con los dientes fuertemente apretados. La rubia puso ambas manos en la cadera, en actitud desafiante. Sakura suspiró—. Bien, bien. El chico se llama Tobi.

—¿Y quién es? ¿Es tu novio? ¿Te gusta? ¿Qué hay con esa máscara? ¡No sabía que te juntabas con los mayores!

La Haruno se llevó ambas manos a la cabeza, tratando de que las preguntas atropelladas de su amiga penetrasen en su cabeza.

—Es… eh… Es mi amigo, creo. Algo así. Nos conocemos hace poco tiempo, cerda —explicó, cuando Ino alzó una ceja—. No, no es mi novio, y no, no me gusta, al menos no en el sentido que tú dices. Y en tanto a la máscara… no tengo idea.

—¿Cuándo lo conociste, Sakura-chan? —se apresuró a preguntar Hinata, interrumpiendo las miles de preguntas que Ino tenía en la punta de la lengua. Sakura se lo agradeció con una sonrisa.

—Ayer. Literalmente. Cuando salía de la escuela, yendo para casa, bueno… digamos que me lo encontré.

—¿Te lo encontraste, así nomás? ¿Y se hicieron amigos? Frentona, me estás escondiendo algo, y eso no me gusta.

—¿Alguna vez has pensado en trabajar de periodista, Ino? —soltó la pelirrosa, con sarcasmo—. O detective. Te iría bien.

—No cambies de tema, Sakura —le advirtió Ino.

—Iba a llover, y Tobi venía en un auto con un sujeto… Bueno, él no importa. La cosa es que Tobi me ofreció llevarme, pero el otro no quiso, y Tobi se bajó, y me abrazó. Creo que así empieza él sus amistades.

—¿No te quiso llevar? ¡Desgraciado!

—¿Por qué no te quiso llevar, Sakura-chan?

—Porque… porque es un desgraciado —sonrió la Haruno.

Las tres asintieron al mismo tiempo. La puerta se abrió y un grupo de cinco chicas entró, mirando a las tres amigas con curiosidad. Sin embargo, como todas las mujeres, simplemente las dejaron tranquilas, yendo a hablar a la otra punta del cuarto. Empero, no fue muy difícil notar que estaban hablando de ellas, ya que susurraban y las volteaban a ver cada dos por tres.

—Entonces, ¿seguirás viendo a este Tobi?

—No lo se. Quizá. Si él vuelve a buscarme en algún momento.

—¡Si lo hace, por favor, dile que me lleve con ustedes! —suplicó la Yamanaka, desesperada por sacarse de encima cuantos más minutos de clase pudiese.

Sakura sonrió y negó con la cabeza. Por el rabillo del ojo, notó que las chicas seguían mirándolas, pero que inmediatamente se giraban dándoles la espalda. Bufó. Se dio la vuelta, e iba a salir ya, cuando la puerta volvió a abrirse. Inmediatamente las rodeó un halo de perfume demasiado cargado para ser agradable. Un perfume demasiado distintivo.

—Miren qué tenemos aquí.

—Lo mismo digo —replicó Ino, con burla.

Karin se paró frente a ellas, con una chica de cada lado.

— Tamiko, Emi —dijo la pelirroja, señalando a la muchacha alta y esbelta, de preciosos cabellos castaños ondulados y grandes ojos azules que estaba a su derecha. Después, señaló a la chica rubia de ojos verdes, más menuda y curvilínea, que estaba a su izquierda—y Himeko, Akemi.

Ambas hicieron una ínfima reverencia, tomando las puntas de sus cortas polleras. Sakura, Hinata e Ino se limitaron a inclinar la cabeza un segundo.

—Así que, Sakura —retomó Karin, acercándose a la pelirrosa y tomándole un mechón de cabello—. Oí que te andas viendo con un chico mayor. ¿No te alcanzan los chicos de nuestra clase que te andan atrás? ¿Necesitas probar que también pueden levantarte a los mayores?

Sakura le dio un manotazo, haciendo que la otra chica le soltase el pelo.

—Lo que haga o no, no es de tu incumbencia —tomó el pomo de la puerta y, antes de abrirla, se giró un poco—. Ah, y, Karin, deberías modificar tu vocabulario. No creo que a Sasuke-kun le sea muy agradable la palabra 'levantase' para referirse a una mujer. Adiós.

Tan pronto como ella y sus dos amigas estuvieron fuera de la vista de las otras, la pelirrosa se tironeó de los cortos cabellos.

—¡Esa zorra! ¡La odio!

—No te preocupes, frentona, que la has puesto en su lugar —se rió Ino, a carcajada limpia. Hinata solo sonreía tímidamente, pues a ella no le gustaba esa rivalidad.

—¡Sakura-chan!

Y ahí venía el rubio otra vez, solo que ahora, en lugar del equipo de Gai, a su lado caminaba Sai.

—Naruto —le sonrió.

—Ne, Sakura-chan, ¿quieres ir a comer a Ichiraku cuando salgamos?

Sakura miró de reojo a Hinata y puso una mueca de sorpresa y disculpa.

—Oh, lo siento, Naruto. Hoy mamá quiere llevarme a ver a Tsunade-sama. De veras lo siento.

—No hay problema, Sakura-chan —le aseguró el rubio, poniendo ambas manos en la nuca y sonriendo.

La pelirrosa miró de manera peligrosa al rubio, y movió su cabeza ligeramente hacia el costado en donde estaba la Hyuga. El Uzumaki la miró sin comprender, pero cuando los ojos de su amiga se afilaron, se apresuró a decir:

—Ah, eh… Hinata, ¿quieres venir tú?

—¡No se lo digas como si estuviera sustituyendo algún lugar, baka! —la pelirrosa tomó a su mejor amigo de la camisa y lo sacudió con fuerza, hasta que los ojos del pobre chico quedaron blancos.

—Sakura, si sigues así, lo matarás.

La mentada miró a Sai, y luego al rubio. Con un suspiro, lo soltó.

—¿Cómo estás, Sai?

—Bien —respondió el muchacho, con la sonrisa más falsa que Sakura había visto nunca.

Todos lo observaron unos segundos, en silencio.

—¿Qué pasa?

—Cuando alguien te pregunta cómo estás, teme, tienes que preguntarle tú también —le respondió Naruto, mirándolo con desagrado.

—Ah, cierto —el pelinegro se giró hacia Sakura—. ¿Tu también?

Todos soltaron un suspiro, que Sai no logró comprender. Sería un largo y difícil trabajo enseñarle algo de 'sociales' a ese chico.

Naruto miró a Sai de soslayo y se aclaró la garganta. El pelinegro lo miró a su vez, y se giró hacia Sakura, inclinando ligeramente la cabeza.

—Siento haberte llamado fea. Por favor, discúlpame.

La Haruno se sorprendió, pero le bastó mirar a Naruto y su sonrisa orgullosa para saber que el rubio había obligado a Sai a disculparse. Suspiró, creyendo que seguramente Sai no había cambiado de opinión sobre ella y, aún así, le sonrió con tranquilidad.

—No te preocupes, Sai —El muchacho sonrió falsamente, y una vena comenzó a palpitar en la frente de la pelirrosa—. ¡Y ya deja esa desagradable sonrisa plástica!

El chico la obedeció al instante, vaciando su rostro de expresiones. Sakura se dijo que quizá no hubiese tenido que decir nada. Si bien le enfermaba aquella estúpida sonrisa falsa, lo cierto era que Sai no se veía bien tampoco de aquella forma, con esa mirada de profundo desinterés, como si el mundo pudiese estarse cayendo y a él no pudiese importarle menos.

—Oye, Sakura-chan… —Naruto puso una de sus manos en la nuca y, por un segundo, se pareció terriblemente a Kakashi— ¿podemos hablar un segundo?

La chica se preguntó que podría querer decirle su amigo en privado, pero no dudó en asentir y retirarse a unos pasos. Con el rabillo del ojo, pudo ver a Ino comenzar un descarado coqueteo con Sai, y no pudo evitar rodar los ojos. ¿Dejaría la cerda de hacer eso algún día? Quizá si le encontrase un novio… Sacudió la cabeza; eso era absurdo. Ella no era ninguna casamentera. Hablando con la verdad, era Ino quien tenía todo el conocimiento en cuando a chicos se trataba.

—¿Qué pasa, Naruto?

—Kakashi-sensei no te lo comentó, pero… pues, verás…

—Ah, dilo ya, Naruto —bufó, poniendo los brazos en jarras.

—Como quieras. Sakura-chan, Sai-teme es parte del equipo siete ahora.

La primera reacción de la Haruno fue reírse. El Uzumaki podía ser muy chistoso cuando quería. El sonido cascado decreció hasta desaparecer cuando notó que el rubio no le seguía el juego. Entonces abrió mucho los ojos. No, no podía ser. ¿Por qué pondrían a Sai en su equipo? Ellos ya eran tres. No había razón para… 'Sasuke… se fue un año después de que tu lo hicieras. No te preocupes, solo fue un año…'. Sasuke-kun. Sai era el reemplazo de Sasuke-kun. ¿Realmente aquel individuo era ahora parte de su equipo? No pudo evitar que sus jades se dirigieran al muchacho, que en aquel momento le sonreía a Ino, en respuesta a algo que ella había dicho.

Sakura consideraba a su equipo parte de su familia. De hecho, podría haber dicho que ellos eran para ella más una familia de lo que eran sus padres, por mucho que amase a estos últimos. Sasuke-kun era el amor de su vida; Naruto, su mejor amigo, y Kakashi-sensei era una mezcla peculiar de padre y hermano mayor. Volvió a mirar a Sai. ¿Y aquel chico? No lo conocía en absoluto. No sabía nada de él, ni él de ella. Sai no podía estar en su equipo, era el que salía sobrando.

—…y cuando nos lo informaron, a mi tampoco me gustó nada —estaba diciendo Naruto, al parecer, desde hacía rato. Su amiga hizo un esfuerzo por prestarle la debida atención—. El baka me estaba pidiendo a gritos que lo golpeara, él y sus comentarios groseros. Además, ¿para qué querían llenar el lugar del teme? No es como si él no fuese a volver.

—Espera, espera, espera —pidió la pelirrosa, y sintió un sudor frío en la nuca—. Si reemplazaron a Sasuke-kun… eso significa que también me reemplazaron a…

—¡Claro que no, Sakura-chan! —se rió Naruto, como si ella hubiese dicho una tontería—. Tú ibas a volver, eso nos dijo la vieja. Pero el teme se había ido sin decir nada a nadie, y nadie sabía si volvería.

—Pero tu acabas de decir que…

—Si el teme no volvía por su propio pie —la interrumpió, anticipándose a sus siguientes palabras—, entonces yo lo traería de los cabellos.

Sakura asintió, aliviada. No hubiese soportado que también hubiesen llenado su lugar con alguien más, con otra extraña que no le inspiraba el menor cariño. Bueno, Sai no le podía inspirar ningún cariño aún, siendo que casi ni habían hablado. Eso le dio una idea.

—¿Por qué no nos juntamos en algún lado el viernes por la tarde? Digo, el equipo siete. Quisiera conocer algo más a Sai.

—Créeme, Sakura-chan, quizá no quieras darle más atención de la necesaria. Tiene una innata capacidad para sacar a la gente de sus casillas.

—Tu pareces soportarlo bien —se burló.

—Ah, él y yo arreglamos nuestros problemas hace un tiempo, no sin algunos golpes —agregó en un susurro, que la pelirrosa optó por ignorar.

Sakura cambió el peso de su cuerpo a la otra pierna.

—¿Y qué tal es con Sasuke-kun y con Kakashi-sensei?

—Bueno, es muy respetuoso con Kakashi-sensei. Creo que el sensei pasó algún tiempo en la antigua academia del teme. No recuerdo bien lo que me explicó —dijo, mirando hacia arriba. Sakura tuvo la tentación de preguntarle hacía cuanto tiempo se lo había comentado Kakashi-sensei, pero se abstuvo de decir nada. Quería saber cómo se llevaban ambos pelinegros—. Sai y Sasuke-teme no se hablan.

La Haruno contuvo un '¡Oh!', bastante pobremente, cabe decir. Una traviesa sonrisa zorruna cruzó el rostro del rubio de lado a lado.

—Ah, si, ya vez. El teme no ha cambiado en lo más mínimo. Quizá tú puedas ayudarme a que se lleven mejor.

—¿Sabes por qué es que no se hablan?

—Sai piensa que el teme es un inútil, demasiado altanero y orgulloso para su agrado. Y el teme… —el rubio soltó aquella risa infantil que tan buenos resultados le daba siempre frente a los demás—. El teme piensa que no se esforzaron lo suficiente en buscar un reemplazo para él, y tampoco acepta a Sai en el equipo.

La pelirrosa asintió. Sería un trabajo hercúleo hacer que el ególatra Uchiha aceptase a Sai como parte del equipo, y quizá sería el mismo esfuerzo hacer que Sai respetase a Sasuke-kun como un compañero, como un amigo. Pero primero lo primero: hacer que el extraño chico se abriese y caminase con seguridad y tranquilidad entre las turbias y agitadas aguas de las relaciones con otras personas.

—Ne, Sakura-chan…

La muchacha lo miró distraída, todavía pensando en los dos chicos. ¿Cómo podían proceder? Tenían que conseguir que Kakashi-sensei los ayudase. Quizá podían persuadir al peliplata para que aquel sábado fuese con ellos, así el mayor podría poner un poco de orden si ambos pelinegros no se esforzaban por aceptarse el uno al otro.

—Sakura-chan…

¿Y cómo harían para que Sasuke-kun aceptase salir siquiera fuera del colegio en compañía de Sai? ¿Quizá no debían decirle que el otro chico iría también? No querían ni imaginarse la cara de total desagrado que pondría el más chico de los Uchihas si le llegaban a hacer algo así. Sentía revolverse sus tripas de solo pensar en traicionarlo de esa manera.

—Sakura-chan…

—¿Qué, Naruto?

—Creo que tendremos que implementar nuestros planes ahora —y señaló hacia donde habían dejado a sus tres amigos. Más allá, con aquellos dos nuevos amigos, se acercaba el tan nombrado Uchiha, con una expresión muy poco amable.

Sakura suspiró. Si, necesitarían todas sus fuerzas para hacerlos cambiar, y, lamentablemente, en ese caso, no era fuerza física precisamente.


Lo que sea que pienses, me ayudara a mejorar. Así que deja un review! Gracias por leer.

Muchas gracias a los que le dieron favoritos o seguir a esta historia. También a los que le dieron alerta. Ustedes también me inspiran a seguir!

Baka con cuernos: Jajaja yo también te amo, y no lo retiro xD Me alegra mucho escuchar que te di siquiera un poco de felicidad. Eso me hace feliz a mi también :) Intimidada? A mi no me engañas, loquilla, intimidada no es lo mismo que a punto de morir por un sangrado nasal xD Ah, bueno, quizá sea solo yo la pervertida. Lo dejaremos ahí. Pues si, cada loco con su tema, ya sabes como dicen. Y si hablamos de locos, los Akatsukis tienen todos los premios. Jajaja creo que estás adelantándote unos cientos de capítulos! (? Pero tienes que admitir que Sasori puede sacar de sus casillas hasta a Hinata (bueno, quizá a ella no, pero lo mismo). Bueno, perdonaré que el capítulo sea corto solo por lo del celular, pero, a la próxima, ya no me valdrá la misma excusa! (mejor me callo antes de espantarte con mi violencia). Me alegro de que te haya gustado, y espero que tu también estés pasando un buen tiempo. Cuídate mucho!

Annie Darcy (Niña Bonita): Peliplata unisharingan? xD Ah, Kishi tendrá que renombrar a Kakashi, tu nombre es mucho mejor que le suyo JAJAJA Bueno, preciosa, ciertamente conozco tu odio hacia el pelinegro, pero tu conoces la magnitud del mio, por lo que sabes que tarde o temprano le haré alguna maldad. Se que no podré contenerme. Simplemente, lo se. Solo tienes que ser paciente, y se que tu lo eres de más :D Ah que si? Sin embargo, sabes que mis historias siempre tienen que tener a una chica como protagonista (si es una historia romántica) y realmente, aunque amo a Tobi, emparejarlo con Saku sería por demás morboso. No se, yo lo veo extraño. Aunque creo que tanto en Unexpected como aquí le estoy dando mucha luz al bebé, no lo crees? Y, así como con Ita-kun, estás obligada a compartir a tu marido conmigo xD (Largate, Hidan, no hablo contigo) JAJAJA pues tendrás que hacer fila, preciosa, porque creo que todas queremos comernos a algún Akatsuki, sea cual sea (en mi caso, no acepto a Zetsu ni a Kakuzu). Gracias por comentar, querida, yo también te quiero. Cuídate mucho! Yours~

ChoccoMilk: Hola! Me alegra mucho que te gustara, y me dejas tranquila sabiendo que mi resumen atrapa :) Dios, creo que puedo explotar de felicidad! Sin OoC? Es más de lo que merezco :'D Oh, adoradora del crack? Mmmm veo una amistad en la frontera :3 Así que el HidaSaku... no es por nada, pero yo te sugeriría un fic de ellos, Unexpected Ways se llama. Hasta ahora ha tenido buenas críticas. Me alegraría que le dieras un vistazo :D Mmmm, creo que has sido la única que me ha tirado un cable con el asunto de las parejas. Por tanto, te daré un pequeño adelanto (si, spoilers de mi propia historia xD). Estaba pensando en poner a Shikamaru con Temari. Es que ambos son tan tsunderes, me encantan juntos! (No te preocupes, a mi tampoco me gusta el NaruHina, y estoy trabajando para aceptar nuevamente a Hinata). Pero el KibaHina, pues... te diré que me has llamado la atención con eso. Creo que me gusta. Tendré que entrelazar sus hilos en algún punto :D Me alegro de que el fic te agradase, y gracias por la ayuda. Cuídate mucho!

Utau Kagamine: Hey! Me alegro de que el fic te guste :D A que Tobi es una dulzura? Yo también lo adoro! Bueno, a mi también me gustaba el SasuSaku, pero lo cierto es que Sasuke comenzó a desagradarme a niveles cósmicos, así que los dejé de shipear. Sin embargo, eso no hace que deje de amar las parejas crack, y el SasoSaku es, hasta ahora, mi pareja favorita :) Mmmm, me parece una idea interesante. Sin embargo, si bien lo barajaré en el caso de Sasuke, debo decir que en el de Gaara no será mas que preocupación fraternal. Gaara solo la ve como una hermana (Saku ha pasado mucho tiempo con él, escuchándolo, apoyándolo), aunque lo cierto es que el pelirrojo no quiere que nadie le haga daño, así que es posible que él y Sasori (el otro pelirrojo) choquen en algún momento. Dios, ya me estoy emocionando con eso. Mejor lo dejo un poco jajaja Me haces muy feliz diciendo que seguirás el fic. Para mi será un honor leer y responder a cada una de tus reviews (Más que nada si vienen con alguna ideíta xD). Te espero! Cuídate mucho!

Akasuna No Akira: Hola, preciosa! Creí que te habías perdido xD Querida, tu siempre has estado enamorada de Sasori, a mi no me engañas :D Y claro que lo estabas también del rubio (Aunque, a decir verdad, aún no le he dado ni la menor importancia en mi fic. Pero tranquila, la tendrá). Has estado muy ocupada? Me alegro de que te liberaras, entonces! Pues, Hidan, qué quieres que te diga? Ni en un Universo Alternativo Hidan sería respetuoso. Sería como querer a Sasuke de Miss Universo tirando rositas. No. NO. Ok, mi tampoco saber qué mas decir, así que nos despedimos xD Cuídate mucho!