La ultima descendienye del clan.

Llegaron al pico de la montaña. Soo-won estaba esperandolos.

-Me imaginé que serías tu quien vendría ¿Aún estás molesto por lo de tu abuelo?

Sin previo aviso, Hak se lanzó hacia Soo-won. Levantando su enorme alabarda fue directamente a la yugular de su contrincante y este la intercepto con su espada color negro.

-No permitire que vuelvas a quitarme algo valioso.

Tomaron distancia el uno del otro, para después seguir atacandose. Yona estaba desesperada, su arco estaba roto y no podía acercarse.

-¿Que es lo que te detiene?.- le dijo suavemente el Dragón.

-No puedo ayudar a Hak... No sin ser un estorbo, necesito un arco pero no podemos conseguir uno...

-¿Sabes porque la espada de tu padre se transformó en cuanto la tocaste?

Yona no se habia dado cuenta de ello. No recuerda haber dicho su oración para que la espada tomara esa forma.

-Eso demuestra tu determinación de proteger a las personas que amas. Soo-won logro partir tu arco en dos porqué tu corazón estaba inseguro. Cuando logres ponerle fin a toda esa inseguridad, no será necesario que digas tu oración para llamar un arco o una espada.

-Así que el problema es que mi corazón esta inseguro...- Yona levantó la mirada, Soo-won iba ganando la feroz batalla. Ya tenía a Hak contra la pared, ambos parecian cansados, pero él estaba gravemente herido.

Ella quería saber más de Hak, regresar al lado de sus amigos, volver a ver a su amado padre y ver progresar a su adorado Kouka...

Levantó la mano, como si estuviera sosteniendo un arco, y apunto directamente a la cabeza de Soo-won.

- Así que te has decidido...

-Si, todo está tan claro... Por el bien de todos es necesario sellar a Soo-won.

-¿Crees poder soportar la carga?...

-No es momento de preocuparse por eso...- Sentía su sangre hervir, en su mente todo estaba claro y en su mirada danzaba una llama roja.- Es hora de tomar mi decisión, dejar de seguir siendo protegida por otros y pelear, para no sentirme impotente. Mis padres se sacrificaron para que las siguientes generaciones vivieran en paz, sería egoísta de mi parte romper todo ese sacrificio.

-Esas eran las palabras que esperaba escuchar... Mi señora.

Un arco comenzó a formarse en la mano de Yona, mientras movía su mano hacia atrás, una flecha sagrada comenzaba a surgir. Apunto directamente a la cabeza de Soo-won.

-Ese no es el punto débil de Soo-won, tienes que apuntar directo en el corazón pero desde donde estamos es imposible...

-Quiero que se aleje de Hak.

-Tus deseos son órdenes mi señora.

Lanzó la flecha cargada de poder, aunque se desvío un poco para llamar la atención de Soo-won.

-¡Gah!.- apesar de ello logro causarle un gran daño a su objetivo.- Así que mi pequeña se ha decidido.

Aprecio de repente frente a Yona.

-¿Quieres matar al que te hizo compañía cuando más lo necesitabas? Aún recuerdo tu cara de felicidad cuando me veías venir. ¿Quieres matar al que te dio tanta felicidad para proteger a los que te dejaron sola?

-Muchas personas han caído víctimas de tu egoísmo. Mataste a un clan completo contal de obtener el poder definitivo.

-Hak también tenía planeado lo mismo.

-Pero no lo hizo, él le fue fiel a los ideales que le enseñaron. Además ¡El no hubiera pensado en hacerlo si no hubieras matado a su abuelo!.- el arco se transformó en un pequeño cuchillo dorado con rojo e intento enterrarlo en la yugular de Soo-won. Pero se detuvo al sentir algo filoso en su cuello.

Este poder... Es impresionante.- Miro a la pequeña chica a los ojos.- parecen los ojos de una fiera salvaje...

-"Quiero a alguien que este a mi lado" ¿Esas no eran tus palabras?

-Si, eso era lo que yo deseaba. Pero ahora tengo quienes me acompañen.

-¿Esos débiles espíritus? Ellos solo están contigo por compromiso.

-¡No me importa! A ellos y a las personas que viven en este mundo ¡Los protegeré!

El dragón se hizo presente y deboro a Soo-won.

-¡Ah!.- Yona cayó sobre sus rodillas. Estaba cansada, no estaba acostumbrada a utilizar toda esa energía.

-¡Princesa!.- Corrió Hak hacia ella y la abrazo.- ¿Estas loca? Pudo haberte matado.

-Jeje algo así parece...- Yona lo rodeo con sus pequeños brazos.- Estaba muy preocupada por ti.

-Soy un demonio, no deberías de preocuparte por mi.

-¡¡Mi señora no baje la guardia!!.- le advirtió el Dragón sagrado a Yona.

-Pero deberían de comenzar a preocuparse por ustedes.

Un fuerte terremoto se sintió. Y unas llamas negras envolvieron al dragón.

-Ya es momento de dejar de jugar.

El suelo comenzó a crugir y se crearon grietas en el. El aire se hacía más difícil de respirar y comenzó a sentirse más caliente.

-Esta lanzando un veneno...

-No puede ser... ¡Ugh!.- Yona comenzó a toser y a sentirse mareada.

-No importa todo el poder espíritual que tengas. No dejas de ser una niña mortal... Cuando te grite quiero que lanzes una flecha sagrada con todo tu poder, sin importar nada.

-Pe-pero...

-Me lo prometes. Si no lo haces yo no cumpliré la mía.

Mientras tanto Ki-ja, Jea-ah, Shin-ah, Yoon y Zeno estaban conteniendo la destrucción que se dirigía hacia los pueblos más cercanos.

-Esto jamás terminará. Es imposible para nosotros contener todo esto.

-Deberíamos de regresar al lado de Yona y Hak, para ayudarlos en lo que podamos.

-¡Si vamos!

Corrieron de vuelta al pie de la montaña pero en su camino encontraron muchos animales muertos.

-Parece que fueron envenenados con algo...- explico Yoon, olfateo un poco el aire.- El... Aire... Está cargado de... veneno...

-Puede que Hak y Yona estén en peligro.

Yona no podía entender lo que le decía Hak. En la profunda mirada color azul marino había una impresionante decisión.

-Prometo regresar por ti. Por favor has lo que te digo.- dijo mientras le daba un beso en la frente.- Vamos prometelo.

-Esta bien.

La ayudó a ponerse de pie.

-Aqui vamos.- le dio un último vistazo al rostro de Yona, tan parecido y tan diferente a la vez, al de la mujer que tanto amo... Pero ese amor ahora le pertenecía a Yona.

Siempre pensé que todo mi universo era Midoriko... Ya veo, ella sabia que no podía corresponder a mis sentimientos... Cuando me dijo que cuidara a su hija era para estar a su lado sin separarme de ella y amarla...- levantó la vista al cielo.- gracias Midoriko... Gracias por todo...

Se lanzó hacia Soo-won. Sabía lo que tenía que hacer. Rodeo a Soo-won con sus brazos.

-¡¡AHORA!!

-¿Eh?.- Al fin Yona comprendió a lo que se refería Hak.

-¡¡SI NO DISPARAS SERA DEMASIADO TARDE!!

-No tienes que desperdiciar la oportunidad que el te dio.- le susurro el Dragón.

-Pero no puedo...

-Permitelé proteger a lo que más ama en la vida. Dale esa dicha...

Lágrimas comenzaron a salir de los ojos de Yona, no quería disparar, no si eso le provocaba algún daño a Hak.

-¡VAMOS, NO ROMPAS TU PROMESA!

-¡¡¡NO TE PERDONARE SI NO CUMPLES LA TUYA HAK!!!

La flecha fue lanzada... Atravesando la carne de Hak y a Soo-won. Una luz color rojo brillo y comenzó a purificar todo lo impuro, el cielo comenzó a aclararse y el aire se volvió más fácil de respirar.

-¡¡¡HAAAAAAAAK!!!.- Un grito desgarrador surgió de Yona y cayó sobre sus rodillas.

Cuando los espíritus llegaron, ya no había rastros de Soo-won ni de Hak, solo encontraron a la joven llorando... Se imaginaban lo que había sucedido.

Yoon abrazo a Yona.

-Todo a terminado...

-¡Si pero a cambio de que! ¡Él no va a cumplir su promesa!

-Hak fue un gran guerrero. Apuesto que está satisfecho de haber muerto en batalla.

-Si, ese era su objetivo desde el principio.

Aunque sus palabras lograron calmarla un poco, aún sentía un dolor en el pecho.

-Sera mejor regresar al palacio Princesa.

-Si...- dijo entre sollozos.

-Fue una noble asaña mi señora, cumplir el último deseo de Son Hak. Ahora puede reclamar su corona que la acredita como la Reina definitiva del mundo humano y demoniaco.

Frente a Yona, aparecieron dos figuras, desconocidas para ella, pero sentía que eran personas muy importantes en su vida.

-Felicidades mi niña.

-Sabemos que no fue fácil para tí, y nos sentimos culpable por dejarte todo esa carga. Pero supiste tomar las mejores decisiones.

-Gracias, Te amo hijita.

Las ilusiones se desvanecieron con una sonrisa en el rostro.

-Descansen en paz... mamá, papá.