"Duele tanto esto, que prefiero mil dagas en mi pecho"

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Umi al llegar al almacen noto una tensión pesada, eli y Honoka se encontraban recogiendo pedazos de vidrio, miro hacia la derecha donde una vez estuvo dicho objeto, buscó con la mirada a erena y rin pero no estaban en ningún lado del almacen, ¿que paso en su ausencia?, regreso su vista a ambas chicas que seguían en su labor, Honoka sintió a alguien mirandolas, levanto su vista hacia arriba encontrándose con una sorprendida Umi.

—¿Umi? —pregunto eli mientras sostenía una escoba.

—¿Que paso aqui? —pregunto, señalando los pedazos de vidrio en el suelo, Honoka apretó fuertemente el palo de la escoba, dolía pensar y recordar que entre rin y nico nada vuelva hacer como antes—y, ¿Dónde están nico, erena y rin? —debía decirle, eli suspiro con tristeza.

—.. —Honoka solo se mantuvo callada junto con su vista hacía abajo, umi pensó que esa actitud de Honoka no es muy normal en ella, cuando ella en realidad es una persona muy alegre y entusiasta.

—Veras Umi, la cosa esta asi—dejo aun lado la escoba—Todo empezó por que Nico acepto un trabajo—Umi miro extrañada—si ya se que suena extraño, pero, nico acepto hacer el banquete para la boda de Nishikino —ahora todo tenia sentido tal vez y la razón del destrozo del espejo fue causado por el enojo de Nico pero... donde esta rin y erena.

—Ok, pero hay algo mas, ¿no? —

—si, Nico llego molesta, rin le pregunto el por que, entonces nico nos contó todo, y rin se molesto y empezó a decirle lo estúpida que fue al aceptar eso—eli junto ambas manos, tratando de contener esa horrible sensación que ha estado perforando su corazón —entonces empezaron a pelearse llegando golpes— el ambiente se tenso, el silenció reino por todo el almacén.—nico se fue, y rin al ver que nico se marcho salio corriendo sin rumbo, erena fue tras rin—termino de contar.

—Ya veo—la mirada de Umi se sombreo, su rostro se encontraba agachada, apretó ambas manos—entonces... —susurró pausadamente, Eli y Honoka posaron sus miradas en la peliazul —¡¿Por que mierda no hiciste nada Eli?! —exclamo molesta contra la rubia, eli engancho los ojos con sorpresa, ahora la culpable era ella, que mierda le pasa a Umi.

—¡¿Que estas diciendo?!? —conforto a umi, Honoka miro a cada una, no, no, no de nuevo..

—¡Tu eres la Mayor tu deberías hacer algo! —

—¡Que estupidez es esa Umi, esto no es mi culpa! —tomo del cuello a umi—¡Asi que no me Jodas! —lanzo con fuerza a umi, provocando que caerá al suelo, rápidamente Honoka corrió hasta eli sosteniendola de los hombros, desde el suelo Umi miro a eli con odio, esto no se quedaría asi—¡Honoka sueltame! —trato de quitar el agarre de Honoka pero ella no estaba dispuesta a hacerlo.

—¡No, Que mierda pasa con ustedes! —grito—¡Somos Una Familia y la Familia no se lastima! —eli dejo de forcejar, Honoka tenia razón, desvió su mirada azulada hacia otro lado, umi-que aun seguía en el suelo-apreto con fuerza sus rodillas —.. y la F-familia no se hieren entre si.

Umi soltó un suspiro de pezades, mientras se levanta del suelo, eli fija su vista en ella—.. Tal vez eli no nos considera una familia.

—¡Claro que si! —respondió eli—lo son—susurro.

Como había acabado todo esto.

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—¡Ahhh, Demonios...! —una agitada erena exclamaba de molestia por las calles de Akihabara, había salido del almacén en busca de rin, le podía pasar algo mas en ese estado —¿Dónde te metiste Rin? —miro por todas partes en busca de alguna cabellera anaranjada pero no hayo ninguna—Donde quiera que estés espero y estés a salvo—dijo con preocupación, para después seguir con su búsqueda.

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Dentro de una oficina sentada-en el suelo-en medio de la obscuridad se encontraba cierta peli negra, su rostro estaba ocultado entre sus rodillas, en su mente solo podía recordar lo que paso hace unos segundos, el como agredió a rin, jamas se perdonaría el haber hecho eso, nada volvería hacer como antes, nada y todo por su culpa, si tan solo su destino no se empeñara en lastimarla, pero que podia hacer, y mas ahora que esta empezando a odiar su destino, pérdida en la noción de sus pensamientos no se percato de cierto ruido proveniente de su celular, al tercer ruido decidió levantarse y dejar de lamentarse de su vida para caminar hasta su escritorio tomando consigo el aparato, miro la pantalla, sus ojos se engancharon por la sorpresa... era... un mensaje del padre de Maki.

Sin duda el destino era muy cruel con ella y con todo a su alrededor.

El mensaje decía claramente que la necesitaban en la Mansion Nishikino, esta misma tarde se decidiría lo que llevara el banquete, lentamente fue bajando su brazo-el cual traía el aparato-hacia abajo, apretó fuertemente el celular, cerro los ojos con fuerza, el dolor agudo se presento dentro de su estómago, lo sentía frio, tenia... tenía Miedo, miedo a desplomarse delante de ella, y que viera que aun la tenia presente todo el tiempo sin importar el daño que le causó, la seguía amando como el primer día por muy estúpido que sonará.

El amor es estupido.

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Deambulando por las calles de Akihabara sin rumbo alguno, rin mantenía la mirada agachada, sin importar chocar constantemente con alguien, había salido corriendo de ahi, no quería recordar todo, las ganas de llorar se avecinaba a salir de sus ojos, su rostro se mantenía oculto por la capucha de su sudadera, así nadie podía ver su rostro de sufrimiento, si no hubieran llegado a tiempo erena y eli, nico y ella no hubieran acabado bien, terminarian hiriendose vilmente. Pero todo fue debido a ella, la que hizo sufrir a su compañera, amiga, no Nico no era solo su amiga, ella y las demás son Sus hermanas.

Seguía caminado sin despegar su mirada del suelo, un par de voces se escucharon, pero rin no parecía importarle, las voces cada vez se hacían mas pero mas fuertes, siguió igual, pérdida en sus mas angostos recuerdos, todo era como una melodía, paraba y seguía el dolor.

—¡Oy... Que no escuchas! —rin sintió un fuerte jaloneo sobre su cuello, lentamente fue levantando la mirada para ver a su agresor, al apreciar el rostro cercas de ella pudo recordar quien era—Tanto tiempo, Rin—abrió los ojos con fuerza era... los recuerdos horribles avecinaban a parecer, enfrente de ella estaba el grupo de chicas que la agredían en el instituto —No has cambiado nada, Basura—sonrió arrogantemente, rin se tenso, sentía impotencia sobre su cuerpo, ahora nada podrá salvarla—¡Ah, Por que no nos divertimos con Nuestra Basura favorita! —pregunto al resto, al parecer estában de acuerdo.

. El mundo es muy grande para alguien tan pequeña como yo.

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—¡Rin, ¿donde estas?! —le importaba poco que la gente la observara como una demente al estar gritando por todas las calles—¡Ahhhhh, Dios que te hemos hecho! —el sol poco a poco se estaba poniendo, la luna cada vez se aproximaba a salir.

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—Papá —una hermosa, joven y deslumbrante pelirroja baja junto con su padre de las escaleras, había comentado que le tenia una sorpresa que tenia que ver con su boda, su boda ha, se supone que seria el momento mas Feliz de su vida pero, pero... ¿por que no sentía felicidad?, claro, ella no lo amaba, y nunca lo haría, su corazón ya le pertenecía a alguien, a alguien que hirió cruelmente.

—Calma, Hija, veras que te gustara—sonrio, ese gesto le pareció algo extraño, su padre cuando tramaba algo sonreía asi, cada vez bajan mas hacia abajo.

Maki al ver que poco a poco podía ver mas cercas el jardín, noto una cabellera azabache, su corazón latía sin control, pero, ¿por que?, al bajar el último escalón se detuvo, sus ojos se agrandaron con una inmensa sorpresa, quería pronunciar algo pero las palabras no salian, ahí enfrente de ella, despaldas y con la mirada fija al cielo rojizo debido a la atardecer estaba aquella persona que le enseño muchas cosas pero sobre todo Amar de verdad.

—Yazawa-san—el hombre llamo a la susodicha, Nico al escuchar su nombre, dio media vuelta para ver cara a cara su realidad.

Maki al ver como la peli negra daba media vuelta hacia ellos, sintió un vuelvo en su corazón al ver de nuevo aquel bello rostro, nico acomodó su compostura al tener de enfrente a la causante de su sufrimiento eterno, mostró la mirada mas fría que pudo, quería hacer entender a la pelirroja que no le afectaba nada el tenerla ahi.

—Es bueno verte, Maki—sonrio—no has cambiado nada—la pelirroja mantenía la mirada sobre ella, sin decir nada—tan callada como siempre.

—Me alegro que se sigan llevando tan bien—se interpuso entre ellas, no por que creía que algo pasaba no, tal vez para seguir con el asunto del banquete—entonces vamos directo al asunto—nico asintió la cabeza con afirmación, mientras camina detrás de el, Maki solo se quedo ahí de pie, mirando como nico pasa de largo de ella, lamento tanto todo lo que te cause, a pesar de no importarme que lo habías perdido todo, quería decirle eso pero las palabras no salían de sus labios. Quería el perdón de Nico pero sabia que ya lo tenia perdido, ahora su destino era estar con alguien a quien no ama, miro de reojo a nico quien se encontraba platicando junto con su padre, sonrió secretamente al ver lo insistente y parlante que es su papá mientras que nico solo le contestaba cortante. Habian cosas que no habían cambiado en nada.

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Los duros golpes resonaban por todo el callejón, ya había perdido la cuenta de los goloes recibidos por sus agresores, todo daba vueltas, su mirada cada vez mas se obscurecía, por que no hacia nada para detener todo, por cobarde, tal vez... o solo por que no quería seguir ya, dolia, su corazon ya no soportaba más, sus hombros los sentía pesados, tantos recuerdos vividos, ¿Valia la pena recordarlos?, un ultimo y bastante fuerte golpe sintió rin sobre su estómago, cayendo al suelo, golpeándose con el frio piso.

—¡Agggg! —soltó un fuerte quejido de dolor.

—No aguantas nada—miro a su agresora desde el suelo, todo daba vueltas su vista era borrosa —Muere —sintió un fuerte dolor en su cabeza, dejando solo ver obscuridad.

quedado totalmente inconsciente.

Cuando era una chiquilla de quince años, no tenia nada.

Había despertado hace unas horas, salio del callejón, a pesar de tener todo su cuerpo adolorido, no le importaba ya nada, si su cuerpo le dolia, si su corazón se oprimía, ya nada importa. Sostuvo su brazo derecho con fuerza. La noche había llegado, miro el cielo estrellado, trato de sonreír pero las lágrimas ganaron la partida, apretó con fuerza sus dientes, quería correr sin parar.

El mundo era demasiado grande y yo demasiado pequeña.

El mundo era demasiado grande y yo demasiada pequeña.

Los recuerdos se avecinaban a parecer en su mente, limpio las pocas lágrimas con la manga de su chamarra, había caminado un poco, sin percatarse en donde estaba, se detuvo. Agradecia algunas cosas.

Pero sobre todo el a ver conocido a ese grupo de chicas, Eli, Honoka, Umi, Erena pero mas a Nico, su hermana, sonrio.

Ahora no puedo ni imaginármelo.

El viento golpeaba su rostro con fuerza, como tratando de salvarla.

Era sosa y estaba completamente vacía.

Cerro los ojos, los recuerdos llegaban mas.

La escena aparecía.

Rin se encontraba sentada sobre el muelle, observando como los barcos partían hacia el mar, sonrió con entusiasmo, alguna día viajaría en uno junto con sus amigas, perdida en esa bella imagen, no noto quien se sentaba a lado de ella, miro hacia su izquierda, ahí estaba su amiga, Nico le sonrió mientras rodeaba su brazo sobre los hombros de rin, juntando en un abrazo.

Nico dijo algo mientras se levanta de su lugar para insitar a rin que la siguiera, rin hizo lo mismo que nico para seguirla hasta la camioneta de eli, al llegar pudieron ver a erena salir de ahi.

Rezo

Otro recuerdo apareció.

Todas ellas viajando dentro del auto de eli hacia la playa, riendo por las ocurrencias de Honoka y de Nico, todas parecían felices.

Te quiero, hermana, tengo hermanas.

Dentro de un terreno baldío todas se reunían a jugar, Rin había conseguido una carreta, donde nico se sentó, rin sonrió, empezó a correr junto con la carreta, todas de ahí se acercaban a ellas, dándoles palmadas en la cabeza y chocando los puños.

Descubrí emociones, me convertí en mí.

Erena se había quedado dormida sobre la barda de concreto, Nico pido que Eli les tomara una foto, una muy graciosa escena, erena dormida y Nico colocándose a lado de ella, haciendo una seña de amor y paz, rin tambien quería salir, corrió hasta ellas, copiando el mismo gesto que Nico. Eli tomo la foto para un dulce recuerdo.

Así que soy yo.

Una larga noche, todas se quedaron a dormir en el almacen, la noche era fria, así que decidieron hacer una fogata fuera de ahi, Rin salto sobre el sofá donde nico estaba, parecía triste, pérdida en sus recuerdos, en su mano traía consigo un encendedor, prendía y apagaba, rin recostó su cabeza sobre las piernas de Nico a ella no le molesto, pero antes sopló fuerte para apagar la pequeña llama.

Ahora soy yo.

Todas corrían por el largo parque de la cuidad, sonriéndose entre ellas, las largas fiestas que hacían sin parar.

Tú me haces empezar.Tú me haces empezar.Tú me haces empezar.

La vez que causaron problemas a los conductores, al parar su paso, todo por diversión, Rin miraba todo sobre el auto de Eli. Mirando como Nico rayaba los parabrisas de los autos.

(Sonríe conmígo, sonríe conmígo)Tú me haces empezar.(Sonríe conmígo, sonríe conmigo)Tú me haces empezar.

Ahora llegaba el recuerdo mas doloroso.

Ahora estás llorandoY yo quiero llorar en tu lugarAunque no puedo.

Rin intentando frenar los golpes de Nico, anbrazandola, tratar de tan siquiera disminuir su dolor, pero nico la alejaba brutalmente

Tú me haces empezar.Tú me haces empezar.Tú me haces empezar.

Lanzandola fuertemente hacia la pared, un quejido de dolor salio de los labios de rin.

(Llora conmigo, llora conmigo)Tú me haces empezar(Llora conmigo, llora conmigo).

Rin con toda la fuerza que pudo, se lanzó sobre ella, dándole un fuerte golpe en el rostro a Nico.

Cuando mi hermana llora siento que me muero.

Rápidamente nico logro seguir de pie, regresado el golpe a rin, empujándola hacia el sofa, Rin cayo sentada en el suelo.

Cúando mi hermana está enferma, me duele más que si fuera yo la enferma.

Rin abrió los ojos con sorpresa al ver a nico tomar la silla, pensaba que se lo lanzaría a ella pero no, estrello la silla sobre el espejo de ahi.

Hermana, lloremos y superémoslo.

Volvía al presente, su triste y cruel presente, algo se avecinaba pero no sabia que.

No sé mucho sobre la tristeza, pero lloraré de todas formas.

A lo lejos, pero casi cercas unas luces se acercaban.

Por que, por que.

Tú me haces empezar.

Tú me haces empezar.

Tú me haces empezar.

Había escuchado una vez que, cuando estas apuntó de morir, veías pasar tu vida frente a tus ojos. Así que era eso.

(Vuela conmigo, vuela conmigo)Tú me hiciste otra vez.

Un ultimo recuerdo apareció al ver mas cercas el auto.

Nico y rin sonriendo enfrente del fuego, abrazándose, mientras observa a sus demás amigas corriendo, girando al compas de los fuegos artificiales, todo un sin fin de luces a su alrededor.

Tú me hiciste otra vez.

Cerro los ojos con fuerza al sentir un fuerte golpe sobre ella, ya no había marcha atras, no podía pelear contra la muerte.

Aquí todo acabo para ella..

Corriendo por un túnel obscuro y sin salida alguna, estaba sola, totalmente sola.

—Siempre serás la pequeña del grupo, Rin—pudo notar a alguien enfrente de ella, a pesar de estar en un cuatro blanco, vio como sonrio, esa sonrisa —Agradece que la gran Yazawa te elogiara—se cruzó de brazos sin borrar si sonrisa.

—la cual siempre vamos a cuidar—ahora alguien mas se hacia presente, un par de ojos azules claros—y una Ayase siempre cumple.

—Pe.. ro.. —las lágrimas empezaban a resbalarse en sus mejillas, ahí estaban ellas, sus hermanas despidiéndose cuando ella era la que tenia que hacerlo, ya jamas las volvería a ver—... Lo..

—No deberías de llorar, Rin—Umi se hacia presente —recuerda siempre reir.

—U-umi.. ~nya.. —su vista cada vez se hacia borrosa.

—¡Rin sonríe! —apareció Honoka a un lado de Umi, extendiendo los brazos al aire—¡Faito dayo!.

—La idiota de Honoka tiene razón —y la ultima en aparecer era erena—Tienes un camino que recorrer aun—erena sonrió.

Rin no podía cumplir la promesa.

losiento...

Fue el ultimo suspiro de rin.

Mucha gente se acercó al cuerpo intacto, habian visto el accidente, fueron a ayudarla y verificar si seguía con vida.

Pero ya era demasiado tarde..

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...

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La letra de la cancion no me pertenece, si no a mi grupo favorito, me inspiro mucho para escribir este capitulo, me dolio escribir esto, mas por la cancion y por que andaba triste, pero bueno aqui esta el capitulo espero y sea de su agrado..

Nos vemos.. en mis demas historias.