Hello! n.n de seguro ya están hartos de oir el mismo cuento de siempre de porque no actualizo, pero al fin estoy de vacaciones, pero no teman que les traigo el capitulo mas esperado por ustedes, de eso estoy muy segura :P. Por cierto que estaba pensando que... quizás hago demasiado largos los capítulos? antes no le tomaba importancia pero quisiera saber si es cansado para ustedes para no hacerlos tan largos. Ahh! y por cierto, acabo de terminar un dibujo de Takeru y Hikari, por los que quieran verlo pueden buscar el link en mi perfil, por mas que la escribo aqui no aparece :S

( de verdad que tengo mi cuenta del deviantart super abandonada D:!)

x) Aunque siempre quise hacer un dibujo del fic o algo parecido, no se porque me los imagino en esa pose. Bueno que disfruten el capítulo. ;)


Capítulo 10:

¿Me amas?

-Te amo-

-también yo-me contestó Hikari dándome un ligero beso en los labios-Te luciste con este picnic-

-¡Claro amor!-le sonreí sirviéndole refresco-hay que aprovechar el tiempo en que estamos solos-

-Querrás decir el tiempo en que escapamos para estar solos-me decía recostándose cómodamente boca abajo sobre el mantel-

-Si eso también-

-Creo que no deberíamos… estar a escondidas-

-Lo sé, pero mientras no le digamos a tu hermano…-

-si… quisiera que no fuera tan sobreprotector-

-Yo lo entiendo perfectamente-le dije acariciándole el cabello-el como yo entiende lo valiosa que eres-

-A mi me gustaría saber… ¿Qué hice para merecerte mi Takeru?-

-No seas ridícula, si yo soy el que debería hacerte esa pregunta-ella me acarició el cabello y me besó nuevamente y después recargó su frente en la mía-

-No quiero que se termine nunca-

-No pienses en eso-le dije pensando que aún faltaba mucho para graduarnos- recién empezamos la preparatoria-

-Sí, tienes razón-

-Mejor, hay que comer-


-¡Oiga cuidado!-

-¿eeh?-volteé repentinamente y un tipo en bicicleta casi me tumba de no ser porque me quité del camino a tiempo. No sé porque mi mente había viajado a ese recuerdo, pero por alguna razón tenía la necesidad de ver a Hikari, no entiendo porque. Es como si me estuviera llamando.

Me sentía agotado, llevaba una hora corriendo. Me senté en una banca del parque a recuperar el aliento. Me dolía el pecho y empecé a respirar con dificultad.

-Mierda-me recosté en la banca un momento y respire profundamente.

-Si yo fuera tu me cuidaría la espalda-dijo un tipo que no lograba distinguir debido a la luz del sol, entré cerré los ojos y me incorporé al reconocerlo.

-¡Willis!-

-Que bueno que no me has olvidado-

-¡por ti estoy vivo!-

-Ha sido mi forma de pagarte-

-no sabes lo agradecido que estoy-le dije dándole la mano y un ligero abrazo-

-podría decirte lo mismo-

-Si, ahora que lo pienso no entiendo cómo es que me ayudaste.

-Es una larga historia-dijo sentándose-¿Quieres ir a desayunar?

-Seguro-

Ambos caminamos a un pequeño restaurante que se encontraba en la esquina y pedimos comida.

-¿Como me encontraste?-

-Esa también es parte de la historia-

-Entonces empieza… ¿Cómo fue que me ayudaste?-le pregunté sin rodeos-

-Primero déjame contarte algo-dijo sacando un cigarro –seguro recuerdas a los agentes de aquel incidente.

-Si, creo que te mencionaron-

-¿Qué me mencionaron? Esos idiotas no cambian. En fin, ellos son mis primos-decía sentándose cómodamente y exhalando el humo.

-¿Qué?... perdóname que no encuentre el parecido-le dije mientras jugaba con el salero-

-cosas de familia, la hermana de mi padre se casó con un japonés y bla bla bla.

-Bueno ¿Y eso qué?-

-Son agentes de la interpol, bueno mas bien trabajan para mi tío que lleva casos muy grandes ya sabes, narcotráfico y toda esa mierda. Mis primos trabajan para el.

-Pero ¿Como supieron donde encontrarme y cuando ayudarme?

-Cuando me rescataste de aquella casa. Llamé a mi tío y le pedí que te ayudara en cualquier cosa que pudiera. Pero me dijo que lo único que podía hacer era darte protección… no sé, fue lo único que se me ocurrió hacer-

-Pues te lo agradezco-

-Ya estamos a mano-

-Si…

Entramos en un incómodo silencio.

-Es extraño… antes de ese secuestro mi vida era… no lo sé… un desperdicio y el haber estado cerca de morir me ayudó a ver la cosas de otra forma.

-¿Qué quieres decir?-le pregunté dándole un sorbo a mi café-

-Me dio un motivo por el cual luchar… tal vez suene descabellado, pero estoy feliz de lo que me sucedió, por fin he encontrado mi lugar en el mundo. Quiero ser policía-

-¿Po… policía?-pregunté mientras me ahogaba con el café-

-Te parecerá un poco tonto, pero me da rabia saber que hay tantos criminales en las calles y no los atrapan-

-Sé lo que se siente. Discutí con un amigo por ello, pudo haber atrapado a aquellos criminales y lo dejó pasar-

-Por cierto ¿Cómo está tú otro amigo?-

-Zero… sigue Igual-dije suspirando- supongo que tendré que buscar a algún médico especialista. Aunque de todos modos es mucho dinero el que se necesita para la operación.

-¿En serio?

-El dinero ya no me preocupa, podemos pedir un préstamo… el problema es que no hay nadie en Japón que se atreva a hacer esa operación-

-¿Por qué?

-Es muy riesgosa…

-Apuesto a que en América podrían encontrar a mejores médicos, no sé como estarán los precios pero de seguro que encuentran mejores opciones.

-No lo había pensado…-dije recargando mi mano en mi mentón-

-Yo regresaré a Nueva York en unos días, si quieres puedo investigar-

-¿De verdad?-pregunté sorprendido-

-Claro-

-Me siento mal de pedírtelo, ya me ayudaste mucho-

-Por mi no hay ningún problema.

-Gracias-

-¿Qué piensas hacer con la investigación?-

-Pues yo… le he dado tantas vueltas en mi cabeza a este asunto. Creo que lo mejor es que me retracte. No quiero poner en peligro a mi familia y amigos, y estoy cien por ciento seguro de que ellos no me permitirán involucrarme de nuevo.

-Pues, es una suerte que se preocupen por ti.

-¿Qué harás tú?-

-¿Yo?... –dio un suspiro y se recargó en su asiento mientras miraba por la ventana- no lo sé. De verdad quiero ser policía, pero no creo poder convencer a mi familia, precisamente por lo que pasó.

-¿Son tan duros?-

-No realmente. Son muy sobreprotectores, y han planeado mi vida desde que era un niño. Estudiar en escuelas privadas, trabajar en la empresa de mi padre, casarme, tener hijos… Y no me desagrada su plan. Pero quiero algo mas en mi vida.

-Tu familia es exactamente opuesta a la mía-le comenté mientras tomaba un sorbo de café-Las pocas cosas buenas fueron improvisadas. Y todo plan que hubo fracasó. Ahora somos como extraños. Mi madre vive en Francia completamente sola, mi padre prácticamente vive en su oficina y mi hermano está por casarse. Y lo único que se de mí, es que… soy periodista-dije riéndome irónicamente-

-No sé que decirte-dijo rascándose la cabeza

-En realidad nadie… ya a estas alturas solo me queda reírme de las desgracias-

-vaya… te estás convirtiendo en un americano-ambos soltamos la carcajada- y no es por ofenderte pero ¡hombre a tu país le falta mas diversión! Tanta seriedad es dañina-

-No me digas a mi, si yo soy mitad francés-

-Si pero vives aquí. Necesitas disfrutar de la vida.

-Si, eso es lo que Zero solía decirme en los momentos mas difíciles-dije mirando la gente pasar a través de la ventana-

-Pues es muy sabio-dijo mientras yo soltaba la carcajada-cambiando de tema… la verdad que he querido pedirte algo pero no me he atrevido a preguntar-

-¿Qué sucede?-

-Yo… estoy decidido a convertirme en policía, no solo eso sino que quiero atrapar a esos secuestradores-

-Eso es muy peligroso, mírame a mi tengo suerte de estar vivo.

-Ninguna suerte mi amigo, las cosas suceden por una razón. ¿Crees que fue coincidencia el que me hayas encontrado en aquella casucha? ¿O el que yo te haya salvado la vida con la ayuda de mi tío? La suerte no nos trajo a donde estamos en este momento, nuestras decisiones sí. Y quiero que me ayudes a atraparlos.

-¿Qué?-pregunté desconcertado- yo no soy un agente de la interpol y estoy muy seguro de que puedes encontrar a alguien mejor para que te ayude. Solo soy un periodista.

-No, en eso te equivocas. La única diferencia entre un periodista y un policía, es que el policía porta un arma. Tú tienes una razón por la cual luchar, tienes motivación, y eso es algo que no voy a encontrar en un simple agente. Para ellos solo es un caso mas. Además… ya tienes una investigación previa, sabes quienes son, en donde se mueven, que hacen. Y por si quieres otra razón, estoy muy seguro que tienes tantas ganas como yo de darles su merecido-

-No puedo negártelo, de verdad quiero atrapar a esos hijos de perra y hacerlos pagar por todo el daño que me han hecho-le dije apretando los puños mientras recordaba todos los sucesos recientes-Sin embargo, no quiero seguir arriesgando la vida mi familia y amigos. Es un precio muy alto, y un riesgo que ya no estoy dispuesto a correr-

-Supuse que dirías eso. Pero… ¿Y si hubiera una forma de protegerlos… de protegerte?

-¿Cómo haría eso?-

-Ven conmigo a América. Yo tomaré un entrenamiento intensivo, no te pido que lo tomes tu, pero al menos ayúdame con las investigaciones, puedo conseguirte que te den un puesto en el new york times mientras me ayudas-

Me quedé mudo. Era una gran oferta y al mismo tiempo una terrible. ¿Dejar Japón y arriesgar mi vida de nuevo? Y… por Dios ¿Había dicho NEW YORK TIMES? Es la mejor oferta de trabajo que he tenido y probablemente no vuelva a repetirse.

-No lo sé Willis. No puedo negarte que me agrada mucho la oferta, porque nadie detesta mas a esos tipos que yo, y trabajar para el times es un sueño hecho realidad, pero me pides que abandone muchas cosas-

-No sería para siempre, solo por un tiempo. Y yo mismo me encargaría de tu seguridad-

-…-

-Solo piénsalo ¿sí?-se levantó y puso dinero en la mesa- Te doy la oportunidad de que des justicia por tu propia mano y de la manera correcta- el se puso los lentes y me miró- por la cara que tienes puedo deducir cual es tu respuesta. Llámame si cambias de opinión-puso su mano en mi hombro y después salió del lugar, dejándome con una terrible confusión en mi cabeza.

-Mierda-dije revolviéndome el cabello-

De repente mi celular sonó-

-Hola jefe… No, digo me siento mucho mejor… claro en seguida voy, solo me daré una ducha. De acuerdo nos vemos.

Pagué la cuenta y regresé al departamento. El jefe quería que fuera a su oficina, y a mi me urgía regresar a trabajar. Necesitaba ocupar la mente en algo, Willis me había tomado por sorpresa, y no podía tomar esa decisión a la ligera.

Y mientras me bañaba esa extraña ansiedad me envolvió nuevamente. Me envolví en una toalla y salí de la ducha. Paré en seco cuando vi mi reflejo en el espejo, y sentí un inmenso odio cuando vi mis heridas.

El corte que me había hecho ese asesino, fue tan profundo que Joe me advirtió que me dejaría una cicatriz.

-¡Maldito hijo de perra!-grité tirando las cosas que estaba sobre el gabinete- La siguiente vez que te vea, juro que me las pagarás-

La oferta de Willis ya no me parecía tan descabellada, después de todo estaría fuera del país y los demás estarían a salvo… pero… ¿Y qué hay de Hikari? ¿Sería capaz de irme sin aclarar las cosas con ella? Si pudiera llevarla conmigo lo haría, pero la conozco muy bien. Ella jamás dejaría Japón, ama todo lo que hay aquí.

Caminé a la habitación y me vestí con una camisa verde y un pantalón de vestir negro. Me senté en la cama para ponerme los zapatos y mi vista se fijó en una foto que estaba en el buró.

Es tan raro extrañar a alguien que tienes tan cerca. Pero así es. ¿Qué tan cerca estoy de Hikari? O ¿Qué tan lejos? Es difícil saberlo… justo ahora la siento aquí conmigo.

Tengo unas tremendas ganas de ir a buscarla, mas que nunca.

Tomé mi saco, la billetera y las llaves, y salí hacia la oficina. Tardé como veinte minutos debido al tráfico. El cielo estaba nublado.

-ojalá no llueva-dije para mí-

Sentía que hace años que no iba a trabajar, entré al ascensor y me encontré con algunos colegas. Los saludé y salí al llegar a mi piso. Di un suspiro y caminé lentamente a mi oficina.

-¡Jefe!-gritó Ren saludándome-Que bueno que ya regresas dijo dándome n abrazo y asfixiándome un poco-

-Takeru, Ren. Me llamo Takeru … y me estás lastimando-le reproché-

-¡lo siento!-se separó haciendo reverencias-

-Bueno voy a mi oficina-le dije caminando-

-aaah mmm si claro-dijo rascándose la cabeza-creo que te sorprenderás un poco-

-Pero que dices-dije girando la perilla de mi oficina- ¿Pero qué demonios?- Había un escritorio de mas. Y todo estaba… rosa.

-Hola Takeru-me saludaba Yuuki sentada en el otro escritorio-

-¿Qué-haces-tu aquí?-dije cerrando la puerta-

-gracias yo también te quiero-dijo sarcásticamente y levantándose de su asiento-

-¿Por qué… dime porque hay otro escritorio en mi oficina?-dije un poco irritado-

-¿No te mencioné que iba a regresar a trabajar?-decía en tono burlón-

-Creo que olvidaste ese pequeño detalle-

-pues digamos que… soy la nueva editora. Y al parecer… tu jefa-

-¿Qué tu qué?-dije-

-mira Takeru. Hablé con el jefe y estuvimos de acuerdo en que yo volviera al trabajo, no solo porque necesito el dinero sino también porque así tendrás un horario normal de trabajo y podrás tiempo para… una vida. Y porque soy mejor editora que tu claro-

-Yo… pero tu… ¿Y por qué no te dieron una oficina propia?-dije cruzando los brazos-

-Porque van a ampliar las oficinas y hasta entonces compartiremos la tuya-

-¡Eso no es justo!-

-Ya deja de llorar, solo será un tiempo-

-¿Qué rayos es esto?-señalé viendo la pared que estaba llena de fotos y corazoncitos-

-es un mural-

-pero está en mi espacio-

-¡Ya Takeru! Pareces un niño, ni cuando trabajamos en cubículos te quejabas tanto-

-Al menos tenía mi propio espacio. Mira nada mas el espacio que me dejaste estoy atorado aquí-dije intentando pasar a la silla-

-Pues ni modo. Ahora te aguantas-dijo volviendo a su escritorio y empezaba a teclear.

-Iré a hablar con el jefe-dije dispuesto a discutir algunas cosas-

-No vas a ningún lado, siéntate y ponte a trabajar-

-¿Tú estás mandándome?-

-Si-dijo simplemente-Ya, que gruñón estás hoy ¿Qué acaso no querías volver al trabajo?-

-Si, pero no esperaba que fueras a invadir mi espacio. Pero ¿Qué rayos es ese olor?-

-Se llama perfume por si no lo sabías, este lugar apestaba a cigarro-

-Pues lo odio-

-Pues acostúmbrate-

Gruñí mientras caminaba lentamente a mi escritorio. Me senté y vi un montón de hojas para redactar. Me remangué la camisa y comencé a leer con un humor de los mil demonios. Pasó una hora y ya estaba terminando de teclearlo todo.

-Ren ¿puedes venir?-le preguntó Yuuki por el intercomunicador. En menos de 30 segundos se apareció Ren por la puerta-

-¿Me llamaste?-

-Si, lleva esto al diseñador para que vaya imprimiendo las últimas páginas-

-De acuerdo-dijo tomando la memoria USB-

-Takeru-me llamó-

-Ni me hables-le contesté-

-ay pareces vieja-me dijo lanzándome una mirada que literalmente mataba-Ya compórtate si-

-Ya pues, ¿Qué quieres?-

-Al rato iremos a shinjuku, habrá una conferencia de prensa del primer ministro en un hotel-

-yuupi-fingí entusiasmo-

Suspiré cansado viendo por la ventana, el clima estaba horrible. Y no me sentía con ganas de ir a conseguir una exclusiva.

-¿A qué hora?-le pregunté-

-pues a las-

-Oigan tenemos un problema-entró Ren apresurado-

-¿Qué pasa Ren?-le preguntó Yuuki-

-Suzuki se rehusó a prestarme su cámara…

-aay es verdad la cámara-dije revolviéndome todo el cabello-Hoy no es mi día-

-¿Qué haremos?-Ren se sentó entre ambos escritorios con algo de dificultad debido al poco espacio-

-¿Qué hay de la tuya Yuuki?-le pregunté-

-La vendí hace unos meses-

-que oportuna-dije recargando mi cabeza en la mano-

-¿Con que vamos a tomar las fotos?-preguntó Ren-

-ahh-suspiré pesadamente-supongo que…ve y pídesela a Haruka-dije sobándome la sien.

-Pero…

-Solo hazlo Ren-le pedí. El asintió y se encaminó lentamente hacia la puerta-

Cerró la puerta dejándonos en silencio. Me puse a jugar con mi pluma en lo que terminaba de leer unas hojas.

-Dime Takeru-me llamó Yuuki seriamente- ¿Te molestó que volviera al trabajo?-yo me sorprendí ante lo que me decía-

-No… solo llegué de mal humor y me descargué contigo. Lo siento.

-Sabía que era por otra cosa. Antes no te importaba cuando trabajamos los tres.

-Lo sé. Me sentí un poco… atosigado es todo-

-¿Has hablado con Hikari?-me preguntó directamente. Yo di un suspiro y negué con la cabeza-

-No, no la he visto desde la fiesta-

-Tengo que preguntarte algo-me dijo mientras yo tomaba agua- ¿Por qué eres tan bruto, menso y baboso?-me preguntó lo cual me causó que me ahogara con el agua-

-Oye no me quieras tanto-comenté irónico-

-Es que ya tuvieras a Hikari contigo. Créeme te lo aseguro-

Levanté una ceja extrañado.

-¿Porqué lo dices?-

-Porque si ella quisiera ya estuviera con el otro tipo y no lo ha hecho-

-¿Has hablado con ella?-me sentí asustado por un momento-¿Yuuki?

-por supuesto, yo te lo advertí Takeru-

-¿Qué?-le pregunté creyendo no haberla escuchado-

-Hablé con Hikari y cree que estás jugando con ella-

-¿QUE COSA?-

-Lo que oyes, por tu inseguridad ella está dudando de ti-me regañó

-dime porque… ¿Por qué cree eso?-

-¿Pues porque crees tú? No has ido a hablar con ella-me reprochó-y te lo digo ahora, si no haces algo la vas a perder-

Eso lo sabía. Y estaba decidido a hacerlo, solo espero el momento apropiado.

De repente se escucharon los gritos de Haruka y un golpe. Todo estaba tan cerca que se escuchaba entre una oficina y otra.

-¡Ya lárgate de mi oficina!-

Yuuki y yo intercambiamos una mirada y después volteamos de nuevo a la puerta. Ren entró rápidamente con una mejilla roja.

-¿conseguiste la cámara?-Yuuki preguntó-

-No, pero me dio una cachetada-decía sobándose-

-Maldita hija de puta-se levantó Yuuki molesta-Yo conseguiré la cámara-salió azotando la puerta, unos minutos después se escuchaba su discusión.

Ren y yo no dudamos ni un segundo y nos asomamos.

-No voy a prestarte mi cámara-

-Cariño creo que no escuchaste lo que dije, oh me prestas la cámara o toda la oficina sabrá que te metiste con el de la copiadora-

-¡Pero… eso no es cierto!-decía Haruka impotente-

-¿Ah no? Anoche se escuchaban por todo el piso y bien sabes que el jefe odia estos escándalos-

-No voy a ceder ante tus chantajes -

-Mientras el jefe no está yo soy la que manda y si no haces lo que digo me encargaré de que no te paguen en tres meses-

-¡ASH! ¡Ya ten la estúpida cámara!-dijo caminando completamente roja del coraje y prácticamente azotando los pies en el suelo-pero me la devuelves mañana enterita-

-Y así es como se hace-le dije a Ren-

-Ya tenemos cámara-entró Yuuki feliz

-Eres mi héroe-le dije-

-Ya lo sé


Eran las ocho de la noche, estábamos en la dichosa conferencia. Pero cada rato había fallas técnicas debido al mal tiempo. Me sentía agotado, y quería irme desesperadamente a dormir.

De hecho habíamos quedado en que pediríamos un cuarto para cada uno en el caso de que se nos hiciera muy tarde.

-Pero que mal sonido-decía Yuuki haciendo anotaciones en una libreta-

-Ya lo sé, a estas alturas acabaran a media noche-

Apunté la cámara y estaba a punto de tomar una foto cuando otro periodista me movió. Imbécil, era como la tercera vez que lo hacía. Estaba a punto de reclamarle cuando al voltear una figura en el fondo captó mi atención…

-Hikari…

Estaba tomando algunas fotos, se veía que no deseaba estar aquí. Sus hermosos ojos me lo decían. Desafortunadamente no venía sola, ese tal Henry la acompañaba.

¡Pero qué mierda! Pero ¿por qué el destino se empeña en lanzarme mierda todo el tiempo?

De la nada se fue la luz, la multitud entera gritó del susto y todo lo que sentí es como Yuuki y Ren me abrazaban del susto.

-Esto debe ser una puta broma-me dije a mi mismo-Ya suéltenme-

-¡Me da miedo lo oscuro!

-¡a mí también!-

-Pues abrácense entre ustedes-les dije moviéndome para quitármelos-

La luz volvió y decidí que ya había tomado suficientes fotografías. Algunos periodistas se dispersaron para esperar a que conectaran el sonido.

-Voy a la máquina expendedora, y por el amor de Dios… ¡ya suéltenme!-ellos se apartaron sin dudar y yo me fui prácticamente azotando mis pies contra el piso.

-tienes un humor de los mil demonios-

-ay ya cállate Yuuki-

-¿Por qué no hablas con el Ren? Iré al baño-

Ren me siguió hasta la máquina y me miró intimidado. Coloqué el dinero y marqué el código.

-¿Vas a preguntarme o qué?-le miré de reojo-

-aaah… ¿no me vas a golpear verdad?-decía dando un paso hacia atrás. Negué con la cabeza y la estúpida máquina no me daba mi jugo.

-¡maldita máquina dame mi puto cambio!-empecé a moverla y a patearla-

-Cálmate Takeru-

-¿Cómo puedo estar calmado cuando Hikari está aquí con ese tipo?-dije dejando de golpear la maquina y recargando mi cabeza en ella-

-¿Ella está aquí?-

-¿Por qué? ¿Acaso Dios me está castigando por no orar antes de comer? ¿Por no dar mas limosna?

-Pero… tú ni si quiera eres creyente-

-Es una expresión Ren, intento desahogarme aquí-golpeé mi cabeza un par de veces con la maquina tratando de recuperar la calma-pero que!-me di cuenta de que Yuuki se encontraba saludando a Hikari y a ese tipo.

Yuuki apuntó hacia la dirección donde estábamos. Yo me hice el tonto y me recargué de nuevo en la infernal máquina. Mi dolor de cabeza aumentaba con cada segundo.

-Ren ¿podrías dejarme un momento a solas?... es mas ¿Por qué no vas a pedir un cuarto para mí? Me siento muy cansado-

-Seguro jefe-me dijo dándome unos palmaditas. Unos minutos después volvió-mmm olvidé preguntarte. ¿Quieres una habitación pequeña, una suite, con ventana tal vez?-

-Una sencilla-le respondí suspirando pesadamente-que no sea costosa.

-Ok-se alejó unos pasos y regresó.

-¿La quieres en el primer piso?

-donde sea da lo mismo-

-Ok-

Me desacomodé la corbata, me sentía un poco acalorado. Escuché de nuevo los pasos de Ren a mis espaldas.

-No me importa si la habitación es grande o chica, o si tiene ventana o si cuesta 1000 dólares la noche, solo consígueme un cuarto-dije volteándome y encontrándome con Hikari sonriendo-

-Creo que vamos un poco rápido para compartir una habitación juntos-bromeó ella, aunque esa idea empezó a viajar en mi cabeza poniéndome mas nervioso-

-Hikari-le saludé-

-Necesito que hablemos T.K.-

-¿De qué?-

-Yo tengo que entregarte algo-decía completamente seria y dejando las bromas de lado- y yo…

La luz se volvió a ir en ese momento, Hikari gritó y se abalanzó contra mí. Su cuerpo temblaba en mis brazos, su cabeza estaba hundida en mi pecho, y claramente podía escucharla llorar, odiaba la oscuridad.

La estreché con fuerza contra mi y le besé el cabello.

-Tranquila, no pasa nada-susurré en su oído, ella dejó de temblar y alzó su vista para verme, sus ojos tenían un brillo extraño-

Sentí como la calidez de su cuerpo, y el aroma de su perfume despertaban mis sentidos. Ella subió su mano a mi nuca y acarició mi cabello.

Me estaba volviendo loco, y esos labios tenían una sonrisa que me seducían. ¿Me estaba provocando a que la besara? ¿Lo estaba alucinando? ¿Era esto un sueño? Hikari estaba en mis brazos y todavía me preguntaba cómo era eso posible.

¿Y cuanto tiempo había transcurrido? Se me estaba haciendo eterno. Estaba a punto de besarla, cuando entre la oscuridad distinguí a ese tal Henri que la buscaba por todos lados.

Y mi oportunidad se desvaneció cuando la luz volvió, desperté de mi trance y giré mi cabeza hacia un lado mientras la agachaba un poco.

-Tu novio te está buscando-

Hikari abrió sus ojos sorprendida, se veía decepcionada.

-Takeru, el no es mi…-

-Hikari aquí estás, te estuve buscando como loco-el pareció notar mi presencia pero me ignoró por completo-necesito que fotografíes a algunas personas-

Ella se quedó discutiendo con el. Yo por supuesto que no quise a quedarme a escuchar sus problemas. Caminé al vestíbulo y me encontré con Ren en el camino.

-aah Takeru aquí tengo tu llave-yo la tomé inmediatamente, le entregué la camara y me dirigí al elevador.

-Gracias Ren, dile a Yuuki que me siento mal. Si ocupan algo solo suban al cuarto-


-Hikari ¡Hikari!-le llamé desde la puerta del baño-¿Cómo te fue? ¿Hablaste con el?-

Ella negó con la cabeza y se veía algo decepcionada. Después sonrió tristemente.

-Me imaginé que esto iba a suceder-se recargó en el lavamanos y vio su reflejo-Es muy difícil hablar con Takeru… y Henri apareció en el momento menos indicado.

-¿Y qué piensas hacer?-le pregunté curiosa-

-Yuuki… ¿Puedes por favor entregarle esto?-me dijo mostrándome las cartas-

-¿Quieres que le devuelva las cartas?-pregunté viendo como las sacaba de su bolsa-

-No, solo esta-me dijo entregando un sobre rosa-el lo entenderá cuando la lea… y dile que…


Sonreí maliciosamente y salí del baño volada. Cuando T.K. se entere pegará un grito en el cielo.

Corrí por todo el vestíbulo hasta el salón buscando al baboso de Takeru pero no lo vi por ningún lado. Regresé y me encontré con Ren que estaba sentado en un sillón en la recepción.

-Ren ¿Dónde está Takeru?-le pregunté apresurada-

-Me pidió que le pidiera un cuarto y subió hace como 20 minutos-

-¿En qué habitación está?-

-Está en las 304 en el tercer piso-

-Ok, tu regresa a la conferencia y yo iré a hablar con el-le dije mientras salía corriendo al elevador-Hágase a un lado-le grité a un señor que venía saliendo de el-

-304, 304 , 304-me repetía una y otra vez para no olvidarla. Una señora se me quedaba viendo extraño, pero bueno no me importó ya que, ni mi pariente es-

Presioné el botón del tercer piso, pero la doña presionó el piso nueve justo después. Estuvimos peleándonos hasta que se abrió la puerta en mi piso y salí corriendo.

-Espera-me detuve-¿Cuál era el número? Aah si-

Creo que era 306 o algo así, recorrí los pasillos, buscando la habitación. La encontré y abrí la puerta.

-¡Uppps lo siento!-dije cerrando la puerta al ver que había una pareja cogiendo-

Intenté con la siguiente, y había un par de niños viendo la tele. Sus padres me vieron extrañados.

-aah mmm ¿ordenaron servicio a la habitación?-intenté zafarme, ellos negaron y yo me disculpé y cerré la puerta-¡demonios!

Intenté en varios cuartos y me sentía cansada de tanto correr. Justamente hoy me puse tacones.

304 tiene que ser esta, enfoqué mi vista y vi a Takeru tirado en la cama. Estaba dormido, parecía que hubiese caído rendido porque ni si quiera el saco se quitó. ¿Cuánto me habré tardado?

-¡Takeru!-le grité acercándome, el se quejó un poco y se movió-¡vamos despierta holgazán!-le dije moviéndolo pero no se despertaba, lo moví bruscamente pero el solo se quejó- No me dejas de otra-Alce la mano y…

Puffff

Lo cacheteé.

-¡aah! ¡¿Qué demonios?-se levantó de golpe- Yuuki ¡¿Qué mierda estás haciendo?-Gritó furioso-

-¡TORTILLAS QUE NO VES!-le grité irónica respirando agitadamente-¡Hay una emergencia y tu aquí dormidote!-

-¿Qué emergencia?-preguntaba intentando evadir la luz- ¿acaso Ren rompió la cámara de nuevo?

-¡No!...Hikari… Hikari…-dije tratando de recuperar un poco el aliento-

-¡¿Hikari qué?-preguntó alarmándose-

-Ella ya sabe… lo de las cartas-

-¡¿QUE?-

-Mira, te vas a enojar conmigo. Pero no digas que no te lo advertí.

-¡ya dímelo de una vez!-

-Yo le entregué las cartas, las conservé porque pensé que algún día te podrían ser útiles y así fue porque le expliqué todo lo que sucedió en la universidad y tu repentino cambió de actitud y …-dije agarrando aire para continuar-

-por favor ve al grano-

-Se las di hace unos días, y las leyó todas-

-¡¿Por qué no me lo dijiste antes?-

-¡Porque Hikari iba a hablar contigo!-

-Pero hace rato estuve con ella y no me dijo nada-

-Si te hubieses quedado a escucharla tal vez ella te lo hubiera dicho-

-¿que mas te dijo?

-Va a irse Takeru… ella-puse mi mano en mi pecho fingiendo tristeza-ella dijo que se iría porque tu solo la has hecho sufrir-

-¿Cómo que se irá? ¡¿A dónde?-

-No lo sé, supongo que no me dijo porque sabía que te lo diría… ah y me dijo que te diera esto-le entregué el sobre y caminé a la puerta- Lo único que dijo es que estaba cansada y que acabando la conferencia se iría. Si fuera tu me daría prisa.

Salí de la habitación y solté una pequeña risa. Ahora que recuerdo dejé a Ren solo.


Abrí el sobre desesperado y noté que las hojas olían al perfume de Hikari.

"Querido Takeru"

Quise escribirte esta carta porque temo que si te tengo en frente no sea capaz de decirlo, me cuesta mucho hablar contigo últimamente. Quiero intentar responderte tantas cosas de las que me hablaste en tus cartas. Sé que no soy tan buena escritora como tú, tampoco soy poeta por lo que tal vez mi carta no sea tan buena como las tuyas. Me atrevo a decirte que aquel día en que me preguntaste si era feliz te mentí, te mentí descaradamente porque nunca fui feliz sin ti.

No has sido el único que sufrió, yo también pasé momentos muy difíciles en la universidad, todo me recordaba a ti. Día y noche me preguntaba porque me ignorabas, porque no me contestabas mis e-mails, ¿porque cuando iba de visita nunca podías recibirme?

Sé que te herí cuando decidí irme a estudiar lejos, fui una idiota por haberme encaprichado con aquella universidad tan prestigiosa. Y esa fue mi condena, escogí tener un mejor futuro pero me quedé sin ti mi Takeru. Ojalá me hubiese quedado contigo, tal vez las cosas ahora serían diferentes. Y tú no hubieras atravesado los problemas con tu familia tu solo. Si una sola de tus cartas me hubiese llegado, yo no hubiese dudado en regresar. Ambos somos culpables de lo que sucedió, ambos nos callamos y ahora hemos pagado las consecuencias.

Y si, tienes razón me pareció muy extraña tu actitud aquella noche en el aeropuerto, te sentí tan distante y tan frío. Y luego te fuiste sin decir adiós, me quedé esperándote. Ese día que te fuiste, me besaste y dijiste que irías con tu padre y que volverías pronto. Pero nunca llegaste. Un año te esperé, pero cuando volviste eras diferente. Ya nada te importaba de la vida mas que tu trabajo, eras pesimista y sarcástico. Y no solo me ignorabas a mi, sino a todos.

Me di cuenta que los ignorabas con tal de no verme. Yo no sabía que hacer, me sentía culpable, y triste. ¿Qué es lo que le hecho a Takeru? Pensaba aterrada de haberte ofendido, me desgasté tanto en esos meses que mi relación con Sachio terminó debido a mis descuidos. Pero ya no me importaba, nunca lo amé.

A pesar de todo, jamás dejé intentar acercarme a ti. Aún cuando tus rechazos me rompían el corazón. A Tai le molestaba tanto tu actitud hacia mí, quiso golpearte muchas veces, pero yo siempre lo detuve.

Entonces pasó aquel desafortunado evento ¿recuerdas? Esa estúpida fiesta a la que me arrepentí de haber asistido. Conocí a esa chica Eiko, y lo admito, sentí tantos celos de verla en tus brazos, y cuando los demás me dijeron que te acostabas con ella para pasar el rato, me decepcioné de ti. En ese instante me había convencido que ya no eras el hombre del que me enamoré alguna vez. Y cuando me besaste creyendo que era Eiko sentí repulsión, y decidí que ya no quería estar contigo. Tú ya no eras para mí. Al igual que tú intentaste odiarme al verme con Sachio, con intenté odiarte al verte con Eiko.

Conseguí un empleo en el periódico de Odaiba, y conocí a Henri, es buen amigo y no lo veo como nada mas y el lo sabe porque el no tiene sentimientos hacia a mi como tú piensas. No le agradas porque un día le conté sobre ti y lo mucho que sufría. Así que para animarme me invitó a un antro, y yo le avisé a los demás cuando supe que Joe volvía.

Ese día me dijiste que me amabas y tus ojos se cerraron. Habías muerto ante mis ojos, te perdí por tres minutos… los más largos de mi vida. Aún lo recuerdo… esa sensación. Me sentía aturdida… confundida, no entendía cómo es que habíamos llegado a eso. ¿Cómo es que estabas en mis brazos sin vida? ¿Cómo terminamos en esa situación? Grité tu nombre hasta quedarme afónica, me aferré a tu cuerpo que aún seguía cálido. Llegaron los paramédicos y tuvieron que separarme de ti. Mi ropa estaba manchada de tu sangre, Tai me sujetaba y yo te gritaba que volvieras, que te odiaría si me dejabas. Que me quitaría la vida para seguirte a dónde estabas. Que regresaras a mi…

Y no sé como sucedió, pero reviviste. Y sentí que el alma me volvió al cuerpo, pasaste dos semanas en terapia intensiva. Joe nos dijo que la bala te perforó el pulmón y que había colapsado. Tuviste mucha suerte. A pesar de que me habías dicho que me amabas seguías distante conmigo, cuando iba a verte siempre te quedabas callado y parecías no escuchar lo que te decía.

Debo admitir que llegué a pensar que jugabas conmigo, y fue gracias a que Yuuki me contó todo que comprendí el porque habías cambiado tanto.

Te amo Takeru, te amo tanto. Quiero que lo sepas, que ningún hombre ha podido llenar el lugar que tú ocupaste hace años, eres mío y lo serás siempre. Nadie me ha hecho sentir ni la mitad de lo que siento cuando estoy contigo, es por eso que jamás me entregué a nadie más. He sido solo tuya.

Ya no tienes por qué dudar de mí, yo te amo. Pero ¿me amas tú? Quiero escucharlo de verdad, se que lo dijiste antes, pero estoy aterrada que lo hayas dicho de forma espontánea, que haya sido solo porque estabas desesperado…

Pero no quiero estar contigo si no puedo ser la única… la única en tu vida. A veces el amor no es suficiente Takeru. El amor son mas que simples palabras, también son acciones y sacrificios. Tengo miedo de esperarte, tengo miedo de "tu miedo", de quedarme sola en la oscuridad. Porque no sé cuánto tiempo más podré seguir esperándote…

Ahora que ya sabes la verdad… Mi verdad ¿Qué es lo que piensas hacer? Si no haces nada, entonces asumiré que ya no sientes nada por mí y me alejaré, no volveré a pararme en tu puerta, ni te molestaré más… Pero en el dado caso que aún me ames… voy a estar esperándote, pero no será por siempre…

Te ama Hikari

Me quedé petrificado.

-Por Dios…-me puse la mano en la boca, no me había dado cuenta que mis ojos demarraban lágrimas.

¡Hikari me había amado siempre! ¿Cómo pude ser tan estúpido? ¿Tan ciego? ¿Tan cobarde?

Ella me ama. ¡Ella me ama!

Ya no tenía dudas. Ya no quería irme, finalmente tenía una razón por que quedarme.

-¿Qué estoy haciendo?-me pregunté yo solo. ¡Tengo que decirle que la amo! ¡No puedo perderla dos veces! ¡No permitiré que se aleje de mi de nuevo!

Salí como alma que lleva el diablo, corrí por los pasillos y noté que estaba lloviendo muy fuerte. Me asomé por la ventana y vi que iba saliendo con un paraguas.

Llegué al ascensor y presione el botón una y otra vez impaciente.

-¡al demonio!-decidí tomar las escaleras, bajé como un loco las escaleras, casi tropiezo en un escalón.

Al fin llegué al primer piso, y había un montón de gente que estaba saliendo del salón, la conferencia había terminado.

Corrí y al salir sentí la lluvia helada que me golpeaba.

-¡HIKARI!-grité a todo pulmón mientras seguía corriendo. Al parecer no me escuchaba porque ya casi llegaba a la esquina-¡HIKARI!

Ella volteó sorprendida a lo lejos. Me distinguió y se detuvo para esperarme.

Yo fui bajando la velocidad mientras me acercaba mas y mas. Finalmente llego hasta ella, le tomé el rostro con mis manos ocasionando que ella soltara su paraguas de la sorpresa.

Recargué mi frente en la suya y me encontré con su mirada.

-Perdóname Hikari, sé que he sido un cobarde… pero ya no quiero estar otro día mas sin ti-sus ojos se abrieron como platos, y de ellos salían lágrimas. Recargó sus manos en mis brazos y se aferró a ellos-Te amo-

-Repítemelo Takeru, por favor repítemelo-sonreí y le limpié sus lágrimas y la tomé por los hombros.

-Te amo, te amo, te a-Hikari me calló con un beso, pasó sus manos por mi cuello y acarició mi cabello.

Yo la abracé por la cintura y le correspondí. Sus labios eran tan dulces y se movían con desesperación, seguíamos un buen ritmo hasta que la falta de aire nos separó.

-Te amo T.K.-

-No te vayas Hikari, no me dejes otra vez-ella frunció el seño y me acarició la mejilla.

-¿De qué hablas? No pensaba irme a ningún lado-

-¿Qué? Pero… Yuuki dijo… un momento-pensé-ella dijo que después de la conferencia te irías muy lejos.

-Sí, pero a mi casa-sonrió-

-Esa Yuuki me las va a pagar-le dije juguetonamente-

-Yo estoy agradecida con ella-

En ese momento me di cuenta que estábamos completamente empapados.

-Perdóname, te mojaste por mi culpa-

-Eso no me importa-Me besó nuevamente, pero esta vez la abracé y la alcé del suelo mientras nos besábamos, soltó una ligera risa y se engancho de mi cuello.

Entonces sentimos una flashazo que rompió con el encanto, volteamos al escuchar un aplauso.

-Bravo, bravo. Al fin, ya era hora-Yuuki estaba parada sosteniendo un paraguas, y Ren sostenía la cámara- Por cierto, se van a resfriar-

-Yuuki, me mentiste-le reclamé bajando a Hikari- ¿Por qué me dijiste que Hikari tenía pensado irse?

-Bueno, puede que haya "exagerado" un poquito las cosas-se excusaba-pero es que eres tan bruto Takeru, ¡de veras! ¡No friegues! – me dijo dándome un golpe en el brazo-Hikari reprimió una pequeña risa-

-¡Oye!-

-Pero bueno, fue divertido jugar a Cupido por un rato jaja-

-Si, ya me imagino todo lo que te divertiste, especialmente cuando me golpeaste en la cara-

-ay si, no voy a negar que lo disfruté-dijo descaradamente-Bueno me da gusto, que al fin después de cinco años estén juntos.

-Gracias por lo que hiciste Yuuki-Hikari le decía.

-¡ay no problem! Ay me dices si Takeru se comporta como un cretino, mira yo lo pongo en su lugar-

-No hables como si no estuviera presente-

-ay ya vas a empezar ¡es una broma!-

-Ya llegó el taxi-le avisó Ren a Yuuki-

-Bueno nosotros ya nos vamos, tengo que ir a editar algunas cosas. Esto saldrá en primera plana-

Yo estaba a punto de decir algo cuando Yuuki me calló.

-y a ti ni si quiera se te ocurra aparecerte en la oficina mañana. Te doy cuatros días para que descanses. Es mas, regresa hasta el lunes mejor. Cómprale unas flores a Hikari, llévala a cenar. Llévala a la playa yo que se… Atiende a tu novia-

-pero…

-y pobre de ti que no lo hagas, si no lo hace me avisas ¿eh? Hikari ay nos vemos-

Nos dejó con la palabra en la boca y se subió al taxi.

-Me dejó hablando-

-Me da la impresión de que siempre lo hace-

Tomé a Hikari de la mano y la guié a la entrada del hotel.

-¿Qué haces?-

-Nos vamos a enfermar si nos quedamos con esta ropa-

Ella sonrió pícaramente.

-¿De verdad? Qué alivio. Pensaba que me estabas seduciendo para que pasara la noche contigo-me dijo en el oído-

Sentí un poco de electricidad. "Que gran idea"

-Yo no sería capaz-le seguí el juego. La abracé por detrás y le llene de besos la mejilla. Me separé para cederle el pasó.

-Claro que no-decía sarcásticamente mientras me empujaba para que entrara al elevador, apenas tuve tiempo de presionar el botón cuando Hikari se abalanzó contra mí para besarme.

Y no pude resistirme, la acorralé contra la pared y profundicé el beso. Empecé a besarle el cuello y acariciarle sus muslos. Su respiración se agitaba al igual que la mía, la puerta se abrió de nuevo.

-Takeru-me llamó entre suspiros-

-¿mmm?-

-L-la puerta se está cerrando-

Nos separamos y salimos de ahí. Llegamos al cuarto y nuestro juego comenzó de nuevo.

Hikari me jaló de la corbata y volvió a besarme con tanta pasión.

-Te amo-me dijo entre besos-

-También yo-

No sé que en momento ya me había quitado el saco y poco a poco desabotonaba mi camisa en lo que yo besaba su cuello. Pero de repente se detuvo. Acarició con la yema de sus dedos mis heridas.

-¿Te duele?-me preguntó levantando su vista para verme-

-No en este momento-

-T.K. prométeme que no volverás a pasar por lo mismo-me abrazó recargando su cabeza en mi pecho, y sus lágrimas de deslizaron por mi torso-porque si tú te mueres, te juro que me muero contigo.

-Tranquila Hikari, no tengas miedo de perderme-le sequé sus lágrimas- no voy a dejarte nunca. Cometí muchas estupideces, pero ahora te tengo a ti. Y nunca voy a faltarte. Porque te amo.

Me sonrió y rodeó sus brazos por mi cuello. La abracé por un rato hasta que recordé que seguíamos mojados.

-Estás helada-le dije pasando mi mano por sus brazos, caminé al baño buscando toallas, cuando regresé ella estaba parada junto a la cama sosteniendo la carta que había escrito.

La envolví en la toalla y yo tomé la otra para secarme el cabello.

-¿Es extraño no? Como una decisión cambia el rumbo de tu vida-

-¿Qué quieres decir?-

-Tomé una decisión equivocada, y nuestros caminos se separaron. Ni si quiera sé si valió la pena haber estudiado tan lejos-agachó la cabeza-Siempre me pregunté si estabas de acuerdo con mi decisión. En esa época nuestro noviazgo se enfrió un poco y no hablábamos del tema nunca.

-Era porque el tiempo se acababa… como si nuestra relación hubiese tenido fecha de expiración, y yo no sabía cómo lidiar con eso, así que trataba de no pensar en ello-

-Si hubiéramos hablado del tema al menos una vez las cosas serían diferentes ahora…. Una cosa si sé… si me hubieras pedido que me quedara contigo… lo habría hecho…

Le di la espalda y caminé en círculos por la habitación.

-No creas que no lo pensé… pensaba en pedírtelo y después me daba cuenta de lo egoísta que era. No me agradaba nada el que te fueras a otra ciudad, pero lo acepté porque era lo que querías.

Me detuve aún de espaldas y apreté los puños.

-Sin embargo no me importó… te quería conmigo. Y yo estaba dispuesto a todo…

-¿Qué quieres decir con todo?-

-No solo iba a pedirte que te quedarás… Iba a pedirte que te casaras conmigo-le dije viéndola de reojo-

Su respiración se cortó de lo asombrada que estaba.

-¿Qué?-dijo con un hilo de voz, dejó la carta en la mesita de noche-

-Si… sé que era un tanto apresurado, pero era un adolescente y estaba desesperado. Lo planeé, si me decías que si hubiera buscado un empleo, probablemente hubiera trabajado en la oficina de mi madre, que ahora es la mía… y hubiese tomado menos materias en la escuela. Tal vez hubiera rentado un departamento pequeño…

-¿Es en serio? ¿De verdad Takeru? ¿Ibas a pedirme matrimonio-Sentí su aliento en mi espalda-

-Si-

-¿Por qué no lo hiciste? ¿Por qué no me preguntaste?

Ella me sorprendió al abrazarme por atrás, pasó sus manos por mi pecho mientras lo acariciaba.

-Porque cometí el estúpido error de hablar con Tai. Me dijo que éramos muy jóvenes y que probablemente no hubiese podido manejar la situación. Que hubiese tenido que trabajar y estudiar al mismo tiempo y no tendría tiempo para ti, me dio 500 excusas mas por las que no debía pedírtelo, y por desgracia me las creí todas.

-Ojalá me lo hubieses pedido-me susurró y yo suspiré cuando sentí que sus manos bajaban por mi abdomen.

-¿Me habrías dicho que si?-me giré quedando de frente-

-Yo te lo juro Takeru, que si me lo hubieses pedido… no me habría negado. Imagínate, en este momento ya sería la señora Takaishi-sonrió

La abracé y la besé profundamente, la alcé del piso y la miré.

-Entonces señora Takaishi ¿Me amas?-le dije en broma-

-¿Tu qué crees?-me besó fugazmente y caminé hasta chocar con la cama, donde la acomodé debajo de mí.

-Mi Takeru… lo que dije en la carta es cierto eres mío y yo… siempre he sido tuya-me besó nuevamente, oírla decir eso me encendía, la tenía aprisionada con mis brazos-Te necesito-susurró en mi oído.

-¿Estás segu…?-no me dejó ni preguntarle, simplemente rodeó mi cuello y unió nuestros labios. Claramente no quería hablar. Aunque de todos modos ya no podía detenerme. Mis manos avanzaron por su cintura y su abdomen.

Le quité su abrigo quedando en un corto vestido. Le acaricié las piernas mientras le besaba el cuello y poco a poco le bajé el vestido.

Hikari…-gemí-

Ella empezó a besarme el cuello y sus manos acariciaban mi pecho. Sus labios recorrieron mi torso, mi abdomen, besó mis cicatrices como si quisiera borrarlas con cada beso. Me ayudó a quitarme el pantalón y ambos quedamos en interiores, no tardamos mucho en deshacernos de esas prendas.

Ella gimió cuando besé sus pechos y volví a subir a su boca. Su cuello, sus hombros, sus pechos, su abdomen. Saboreé cada centímetro de su piel, sus suspiros eran música para mis oídos. Escucharla gemir y pronunciar mi nombre me volvía loco.

Me encantaba sentir su cuerpo rozando el mío. La aprisioné con uno de mis brazos y la otra la coloqué en su pierna poseyéndola por completo.

Ella gritó y se aferró a mí, clavando sus dedos en mi espalda y cruzando sus piernas alrededor de mi cintura. La había hecho mía. Era maravilloso, éramos uno. Éramos dos almas en un cuerpo. Nos movíamos al ritmo de nuestros latidos. Nuestras respiraciones se aceleraban mas.

Finalmente nos amábamos sin dudas ni mentiras ni malos entendidos, sin miedo. Sin arrepentimientos…

Su espalda se arqueó y ambos gritamos el nombre del otro al llegar al clímax.

Caí exhausto a su lado, y ella recargó su cabeza en mi pecho.

Y no dijimos nada. No era necesario, nos habíamos amado intensamente y las palabras estaban de mas. El sueño nos venció y nos quedamos dormidos.

Sin duda había sido la mejor noche de nuestras vidas.

….continuará…


¿Qué tal quedó?

Me rompí la cabeza para este capítulo déjenme decirles, pero quedé satisfecha cuando lo acabe, lo bueno.

Debo confesarles que este fic ha crecido y ha cambiado al igual que yo, les confieso que no soy la misma persona que fui cuando escribí el primer capitulo, eso fue hace como dos años. Siento que he mejorado no solo como escritora sino también como persona, y esta historia ha tomado rumbos distintos a los que hubiese imaginado.

Me cuesta trabajo enfocarme en una sola cosa, pues tengo tantas metas que cumplir que escoger es un lío! y eso también afecta este fic, quiero agradecer a quienes siguen esta historia, a los que siempre dejan comentarios y también a los que no, creo que nunca lo he hecho y quiero disculparme por no poder responderles siempre, pero aprecio cada una de sus criticas. Y no se asusten que no es una despedida, ha este fic aún le quedan muchos capítulos por delante que espero que sigan leyendo. Gracias y felices vacaciones! :)