Hola, gracias por su paciencia y disculpen la tardanza u.u

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Rukia lanzó unas lianas e Ichigo mirandola raro la tomo dudando.

-La amarre a una piedra, tomala por favor.- le suplicó. Ichigo obedeció y comenzó a escalar. Mientras subía pensaba en lo genial que era Rukia, su determinacion por salvarlo era enorme, tanto que no le importó ponerse en peligro. Realmente la chica era algo.

Ya arriba, de vuelta con ella, se quedó en el suelo; Rukia lo abrazó agradeciendo al cielo porque Ichigo estaba bien. Ichigo volvió a sentirse confundido y le devolvió el abrazo.

Bajando el arbol de regreso a la cueva, la lluvia seguía y ellos empapados se mantuvieron en silencio.

-De donde sacaste las lianas? - Ichigó le dijo interrumpiendo el silencio.

-Ah, de un árbol, buscaba una rama o algo asi, y las vi... -Ichigo miraba a Rukia intensamente mientras ella le explicaba como habia encontrado las lianas.

-Por que lo hiciste? Podías haber caido conmigo?

-No lo sé, ademas tu salvaste mi vida primero, yo solo reaccioné.

Ichigo sintio decepcion en su pecho por una razon que desconocia. La chica solo lo salvo porque se lo debia, no porque le importara. Con su nube de pensamientos se adentro en la cueva y se sentó en un rincón.

Rukia comenzó a quitarse la ropa, la cual estaba empapada y ella temblaba por el frio que tenia.

-Ichigo deberias cambiarte o pescaras un resfriado!- Rukia le decia mientras sostenia una prenda de ropa seca.

-Si, si ya voy- le contestó mirandola. La vista que tenia de la chica era estupenda, aunque estaba semi desnuda, solo en ropa interior parecia provocarlo.

-De-deja de verme asi!- Rukia se sonrojaba.

-Como te miro?- le preguntaba Ichigo olvidandose de su molestia anterior.

-Así, muy...- las palabras no salian de su boca.

-Muy?- Ichigo reia acercandose seductoramente hacia ella.

-Pervertido, solo piensas en e-eso...- le dijo mientras ella estaba roja como un tomate y evitaba mirarlo a los ojos.

-Eso que?- divertido le pregunto, fingiendo inocencia.- Te refieres a sexo?

-Si, me refiero a sexo.

-Y que tiene de malo? Eres hermosa. - Extendio su mano para acariciar su cabello mojado.

Los ojos de Rukia se abrieron a la par, y su boca se abrió expresando sorpresa. La mano de Ichigo acaricio su rostro y con el pulgar acaricio sus labios.

-Debes terminar de vestirte...o te dara el resfriado a ti tambien.- le sugirió decepcionado.

-Ok. Tienes razón. - le contestó alejandose de ahí, y se cambio de ropa.

Ichigo en su parte hizo lo mismo que ella, y al terminar se sentó a su lado a ver como la lluvia caia sin cesar. Se encontraba aburrido, encerrado y en su mente muchas cosas estaban dando vuelta.

La sensacion de calidez que ella le dió al abrazarlo la primera vez, los celos de escuchar que en sus sueños ella llamaba a otro hombre, y el que solo lo salvó porque se lo debía.

Lo que más le molestaba, era lo que menos debía importarle...¿Cómo era su hermano, por que ella lo llamaba en sus sueños?

-Tengo hambre- dijo Rukia suavemente, casi inaudible.

-Ya somos dos.- Ichigo replico sin fuerza en su voz.

-Que haremos? Aun no deja de llover.

Tan pronto como cesó la lluvia, ambos salieron y fueron por unos mangos. De regreso en la cueva, los comieron y la lluvia volvió...

-La lluvia no para. Lloverá toda la noche.- Ichigo le informaba a Rukia.

-Si, espero que mañana este mejor el clima. Ichigo, puedo dormir a tu lado?- Rukia preguntaba timidamente.

Ichigo la miró confundido, ya que, habian dormido juntos e incluso habian tenido sexo, ahora no entendia porque la reaccion tan tímida de la chica. No lograba comprenderle del todo.

-Si, supongo.- No cuestionaria sus razones, solo disfrutaria la cercania y si tenia suerte...

-Gracias. -Sus ojos violetas resaltaban en la luz que menguaba, apartándose de el tomo unas predas de ropa y las acamodó en el suelo para hacer una pequeña cama.

Ichigo se acercó a ella y se recostó a su lado, y se dió cuenta del porque de la petición tan extraña. Rukia tenia frío y temblaba levemente. Ella se acostó a su lado y se mantuvo boca arriba y sin hacer un movimiento; Ichigo se levantó un poco y ella lo miró.

-Recuéstate sobre mi brazo, si no tu cabeza dolerá.- le dijo mientras extendia su brazo hacia ella. Y así hizo ella. Por la poca luz que habia, se dió cuenta de que ella cerró sus ojos y se dispuso a dormir. La respiración de Rukia se había tranquilizado y dormía plácidamente. Ichigo la observaba con atención...

-Gracias por salvarme- le dio un beso en su frente y después de un rato, el cayó dormido.


La luz brillante se filtraba en la cueva, y el sonido del cantar de las aves era intenso. El viento soplaba fresco. Ichigo se encontraba durmiendo tranquilamente, y cuando estuvo satisfecho despertó. Rukia no estaba, el se encontraba solo, de golpe se incorporó y observó que ella estaba de pie, con mangos para el desayuno.

-Oh, Ichigo, buenos dias!- le dijo emocionada.

-Buenos dias, - le dijo soñoliento.

-Traje algunos mangos...para el desayuno.

-Gracias.

-Volvemos la playa?

-Si, o al menos un rato.

-Un rato?

-Me parece mas seguro dormir aquí.

-Bueno eso si...

-Iré a pescar, mientras tu puedes conseguir algo de leña seca.

-Me parece bien.

Ambos comieron los mangos; al acabarlos, caminaron rumbo hacia la playa y cerca del río se separaron.


Ichigo se marchó sin decir mucho; camino hacia la playa y miró el lugar. Parecía que nunca habían estado ahi, a excepción de la mini choza que se encontraba caida. Sentadose en la playa pensó en todas las cosas que le habian pasado en esos dias.

Su vida habia tenido un cambio drástico. Habia perdido la oportunidad de mejorar en su empleo, habia dejado a su familia y quizá lo hacían muerto; esto era lo que mas le dolía.

Su novia... ni si quiera se habia acordado de ella, hasta que comenzó a recordar toda su vida; no la extrañaba, no teniendo a semejante chica a su lado. Cualquier idiota le diria que es un estupido por preferir a la otra chica en lugar de su novia, pero quien podia negarse a ella? Le resultaba encantadora, seductora, sorprendente y muy adictiva.

Poniendose en pie, se quitó la playera que traia puesta y sacó de su bolsa los anzuelos que dias antes habia hecho con Rukia, y se dentro al mar para pescar algo.


Rukia por su parte recogia ramas y cortezas secas para poder hacer una fogata mas tarde. Caminaba lento y miraba distraida a su alrededor, le parecia un dia hermoso y perdiendose en su labor iba y venia de la cueva.

Caminando mas rumbo hacia el rio, camino por un desnivel y pensó que era parte del rio, y mirando mas hacia donde era su nacimiento, observó algo que le parecía un túnel. El tiempo habia pasado y no se habia percatado de que se había nublado.


Dejando los cocos caer, Ichigo se bajó cuidadosamente de la palma y miró que el mar se había enfurecido, asi que tomando los peces y los cocos se marchó de nuevo hacia la cueva. Llegando a la cueva, vió que Rukia habia juntado unos mangos y unos cuantos pocos de leña, y se sentó a esperarla.

Rukia escuchó un sonido como si fuera el de un avión o algo similar, seguido de un estruendo, instintivamente volteo en la direccion de donde provenia el sonido y vió la lluvia en forma de cortina y una corriente de agua venia hacia ella, sorprendida dejó caer las ramas que traia en sus brazos y corrió hacia unos troncos que se encontraban caidos.

Impulsándose dio un saltó y se sostuvo en uno de ellos, y cuando trató de elevarse no pudo porque su pie quedó atorado y la corriente la empujaba con violencia, la lluvia caia mas fuerte y ella trataba de mantenerse a flote; el cielo oscurecia por completo, y la angustia de Rukia comenzaba a crecer en ella al igual que la corriente de agua; luchado por zafarse y no lograrlo, le hacia pensar que moriría ahogada.


Los truenos eran fuertes al igual que el viento movía y doblaba los arboles sin piedad. Ichigo preocupado yacia sentado esperando que Rukia volviera, la lluvia torrencial y el viento, hacian una tormenta violenta; desesperado salió al encuentro de la chica sabiendo que de seguro, algo malo le había pasado.

Un relampago cayó y Rukia gritó asustada, se sentía cansada de luchar para mantenerse a flote. Los fuertes truenos ahogaban el sonido de sus gritos, y en un momento de silencio escuchó una voz...

-Rukia!

Rukia abrió sus ojos y sintió felicidad en su corazón y pesar también, al razonar que Ichigo tendria que auxiliarla de algun modo. Ichigo al verla, accionó rapidamente y se subió al tronco y le dio la mano para ayudarla a salir.

-No puedo salir, mi pie se atoró- le dijo Rukia casi llorando.

-No te preocupes, te sacaré.

-Ichigo te puedes lastimar.

-No me importa!- le gritó desesperado mientras se lanzaba al agua, que pretendia arrastarlo con fuerza.

Sosteniendose de Rukia, trató de sacarla del agua, pero no tuvo exito, sin pensarlo se zambulló en el agua para liberar su pie. Pasaron los segundos pero a Rukia le parecieron eternos, temía que algo le pasara a Ichigo por su culpa y si de ser así se odiaria a si misma por ello.

-Ichigo?- dijo apenas audible...-Ichigo- lo llamó con mas determinación...-Ichigó!

-Que?-dijo saliendo del agua y subiendose al tronco.

Rukia solo rió de verlo a salvo y él, tendiendole la mano nuevamente la sacó del agua. Poniendola a salvo, le preguntó si no tenia algun tipo de herida, Rukia lo negó y en forma de seña se dispuso a caminar, y viendo que ella no lo seguía se regresó a ella.

-Mi pie...me duele.- le dijo apenada.

-Ah- Ichigo suspiró y se agachó- vamos sube.

-No!- un relampago ilumino el oscuro cielo y le permitio a Ichigo ver el sonrojado rostro de Rukia.

-Por que no?

-No soy una chica de secundaria, eso no es apropiado.

-Sube, o te llevo a la fuerza...-Ichigo le ordenó.

-Esta bien- Rukia aceptó de mala gana.


Llegando a la cueva, ambos permanecian en silencio; Ichigo la bajó en un lugar y se dió cuenta de que titireteaba del frio, la tormenta habia empeorado y la temperatura habia descendido. Rukia se acercó a la fogata que Ichigo habia dejado encendida antes de salir a buscarla, para entrar en calor.

-Necesitas quitarte esa ropa.- Ichigo se agachó en frente de ella, Rukia solo lo observaba atentamente y sin decir nada, asintió.

Ichigo comenzó a desabrocharle la blusa que llevaba ese dia y ella solo miraba su rostro, hipnotizada por el, pasó una mano acariciando sus mejillas.

-Gracias. - al terminar de decirle le dió un dulce beso en los labios.

Ichigo no pudo refrenarse al sentir la suavidad de los labio de Rukia, la habia esperado todo el dia, por alguna razón necesitaba reencontrarse con ella, asi que besandola con el mismo cuidado que lo hizo ella, deslizo su blusa, quitandosela por completo.

Los bellos y pequeños pechos de Rukia estaban a la vista, y tenia los pezones duros; suavemente los acarició mientras continuaba besandola. Deteniendose un momento, se quitó su playera, Rukia sonrió apenada y se quitó la demás ropa, haciendo una mueca de dolor al mover su pie.

-Te duele mucho?- le pregunto Ichigo al ver su reacción.

-No, no me duele tanto- extendió su mano haciendo una seña de que viniera hacia ella.

Ichigo obedeció, no dudaria a la orden dada por ella; abrazandola la beso con vehemencia, acariciandola con paciencia, hasta que sin tardar un momento mas, la penetró.